Esta versión ha sido traducida del inglés por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial. En caso de duda, prevalece la versión original.
South African Journal of Psychology · Familia
El genograma no es solo una herramienta clínica: también puede servir a la investigación. En Johannesburgo, Fatima Abdulla y Heidi Lourens construyeron genogramas cronológicos con doce jóvenes que crecieron con un hermano o una hermana autista y después les preguntaron qué les había aportado el ejercicio. Simplificar sin empobrecer, sentir que se les comprende, descubrir patrones que habían permanecido invisibles: la herramienta produce también efectos terapéuticos, que exigen vigilancia ética.
Traducción no oficial al español de Participants’ Reflections on Constructing Timeline Genograms in Qualitative Research, de Fatima Abdulla y Heidi Lourens, publicado en South African Journal of Psychology (SAGE) (2026), doi: 10.1177/00812463261443108, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. La tabla se presenta en forma de lista. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.
Son herramientas psicológicamente generativas que sostienen una construcción reflexiva de sentido y profundizan la comprensión de las dinámicas familiares.
Fatima Abdulla y Heidi Lourens
Resumen
Los genogramas cronológicos ofrecen un método visual para cartografiar las estructuras familiares y los cambios relacionales a lo largo del tiempo. Aunque se utilizan a menudo en contextos terapéuticos para realizar evaluaciones y recoger información histórica, su aplicación en la investigación psicológica sigue estando poco explorada. Este estudio se propuso llenar ese vacío examinando las experiencias subjetivas de las personas participantes al construir genogramas cronológicos. Mediante un análisis fenomenológico interpretativo, las personas participantes describieron cómo el proceso del genograma simplificaba narrativas relacionales complejas, suscitaba la reflexión sobre sus experiencias familiares y revelaba patrones relacionales recurrentes. Los resultados sugieren que los genogramas cronológicos van más allá de la recogida de datos y funcionan como una herramienta capaz de estimular la comprensión psicológica, sostener la construcción de sentido y provocar efectos terapéuticos no buscados. Este artículo pone de relieve el valor de los genogramas cronológicos como herramienta metodológicamente adaptable para la investigación cualitativa en el contexto sudafricano, al tiempo que llama la atención sobre las consideraciones éticas asociadas a su uso.
Palabras clave: metodología, investigación cualitativa, herramienta de investigación, psicología sudafricana, genogramas cronológicos
El genograma es una herramienta clave para representar simbólicamente los vínculos familiares, la estructura y los lazos generacionales (McGoldrick et al., 2020). Su fundamento conceptual fue introducido por Bowen en la década de 1950 como un medio para visualizar y explorar los sistemas familiares. En la década de 1980, McGoldrick desempeñó un papel decisivo en la estandarización y la ampliación del genograma, lo que reforzó su utilidad clínica (McGoldrick et al., 2008, 2020). Los genogramas ofrecen una visión global de la composición familiar al incorporar tanto datos objetivos, como la estructura familiar, los datos sociodemográficos y los problemas de salud, como aspectos subjetivos, entre ellos las dinámicas relacionales, los factores de estrés vitales, los comportamientos y las influencias culturales. Este doble enfoque permite una comprensión más completa de los aspectos fácticos y emocionales de las dinámicas familiares, lo que convierte al genograma en una herramienta valiosa en el contexto terapéutico (Alexander et al., 2018; Mackay, 2015; McGoldrick et al., 2020). Por ello, los genogramas se utilizan habitualmente en contextos terapéuticos para realizar evaluaciones y recoger información histórica (Mackay, 2015). A menudo animan a las personas consultantes a una autorreflexión más profunda, a comprender mejor sus relaciones familiares y a explorar otras formas de interactuar con los miembros de su familia (McGoldrick et al., 2008).
En los últimos años, el genograma se ha convertido en una herramienta valiosa para quienes investigan y buscan una comprensión global de una amplia gama de aspectos intergeneracionales, desde las dinámicas familiares y los acontecimientos estresantes hasta los distintos estilos de crianza (Alexander et al., 2018; Dyer et al., 2018; McGoldrick et al., 2008; Webb, 2013). Gracias a sus representaciones visuales tangibles de estructuras familiares intrincadas, los genogramas ofrecen a los equipos de investigación un medio eficaz para recoger y registrar información familiar crucial, proporcionando una instantánea clara de la composición y las relaciones de la familia desde la perspectiva de una persona focal (Capuzzi & Stauffer, 2015; McGoldrick, 2016).
Hay algunos principios básicos que deben tenerse en cuenta en todo genograma. Un principio importante es que los genogramas utilizan etiquetas, líneas y símbolos para transmitir la información familiar pertinente (Webb, 2013). La estructura familiar básica que ilustra un genograma emplea cuadrados y círculos para designar a las personas, con líneas que trazan sus distintas relaciones, ya sean estrechas, distantes o de ruptura (McGoldrick, 2016). A partir de estas representaciones visuales, quienes investigan pueden formular hipótesis sobre el orden de nacimiento, las formas de convivencia, las estructuras familiares y las dinámicas y roles familiares (McGoldrick et al., 2008). Por ejemplo, puede examinarse la frecuencia de las adopciones en las distintas ramas de la familia. En esencia, el genograma ofrece a quienes investigan una herramienta visual para analizar la estructura, los vínculos y los patrones de la familia y extraer conclusiones sobre ellos (Friedman & Krakauer, 1992; McGoldrick et al., 2008, 2020).
Otro principio importante al construir un genograma es la composición del hogar familiar (McGoldrick et al., 2008). Abarca factores como si la familia es tradicional, monoparental o repartida en varios hogares; todos los miembros que conviven en la misma vivienda se señalan en el genograma con un círculo que rodea el hogar (Friedman & Krakauer, 1992). Quienes investigan pueden examinar también las relaciones y los roles dentro de estas estructuras familiares, representados mediante las distintas líneas utilizadas en el genograma (McGoldrick, 2016; McGoldrick et al., 2020).
Además, los genogramas representan la constelación fraterna indicando la fecha de nacimiento, el género y el vínculo de cada persona. Entre los factores que influyen en los patrones y las relaciones fraternas figuran el momento del nacimiento, la posición en la fratría, la diferencia de edad con el resto de la fratría, el género, la etnia y las circunstancias de vida. Los patrones fraternos también pueden cambiar debido a la transformación de las estructuras familiares y a la diversidad de prácticas de natalidad y de crianza (McGoldrick et al., 2008). Como consecuencia de los divorcios, las nuevas uniones y las adopciones, las familias pueden reunir hermanos y hermanas, hermanos adoptivos o hermanastros, que pueden vivir en hogares distintos y reunirse solo de vez en cuando (McGoldrick et al., 2020).
Los genogramas suelen elaborarse de forma individual, aunque pueden construirse entre varias personas (McGoldrick, 2016). Incluso cuando los elabora una sola persona, los genogramas representan por naturaleza a miembros de la familia nuclear y extensa a quienes, por lo general, no se consulta sobre cómo se les representa ni se implica en el proceso de consentimiento (McGoldrick et al., 2008).
Quienes investigan pueden recurrir a distintos tipos de genogramas según los aspectos de las relaciones que intenten estudiar. Entre ellos figuran, sin limitarse a ellos, los genogramas sexuales, espirituales, comunitarios y cronológicos (Alexander et al., 2018; Campbell, 2018). La elección de un genograma concreto depende de los aspectos específicos que se exploren (McGoldrick, 2016).
En Sudáfrica, donde las amplias redes de parentesco, el cuidado comunitario, las dinámicas intergeneracionales y la diversidad lingüística dan forma a la vida cotidiana, los genogramas resultan prometedores como herramienta flexible y adaptable para la investigación psicológica. Pueden ofrecer una mirada singular para examinar cómo las personas dan sentido a su historia familiar, a sus relaciones y a su identidad en contextos sociales complejos.
El genograma cronológico es una variante del genograma estándar. Majhi et al. (2018) señalaron que el genograma cronológico se distingue de los demás genogramas porque sitúa el tiempo en un eje vertical para mostrar los cambios en las relaciones a medida que se producen (véase un ejemplo en la Figura 1).

Al analizar el genograma cronológico, quienes investigan pueden recurrir a una lectura vertical, que permite observar los patrones relacionales a lo largo del tiempo y los acontecimientos ocurridos en la vida de una persona, como empezar en una escuela nueva, comenzar un trabajo o atravesar una enfermedad. También pueden aplicar una lectura horizontal, que revela acontecimientos simultáneos en el conjunto de la familia y del contexto, como la entrada en la escuela de dos miembros de la fratría al mismo tiempo o unas dificultades económicas familiares que coinciden con un cambio de empleo del padre o de la madre (Friedman & Krakauer, 1992). Esta complejidad de la información permite además responder a preguntas importantes, como qué ocurre en la familia tras un acontecimiento crítico, por ejemplo un diagnóstico de autismo o un fallecimiento en la familia.
Aunque los genogramas cronológicos gozan de amplio reconocimiento por su valor en la práctica terapéutica (Mackay, 2015; McGoldrick et al., 2020), su aplicación en la investigación plantea desafíos éticos complejos que deben considerarse con atención. Estos desafíos pueden consistir en simplificar narrativas relacionales complejas, con el riesgo de pasar por alto matices importantes, o en llevar a las personas participantes a explorar emociones y experiencias sobre las que nunca habían reflexionado, lo que puede causar incomodidad o malestar (Alexander et al., 2018; Newbury, 2019).
Pese a su uso creciente en la investigación, la literatura sobre el empleo de los genogramas cronológicos como herramienta de investigación cualitativa es escasa, en particular en lo que respecta a las experiencias de las personas participantes. Además, su aplicación aún no se ha documentado en la investigación sudafricana. En un contexto muy diverso y multilingüe, los métodos visuales pueden ofrecer un medio eficaz para recoger narrativas familiares complejas. Este estudio indaga cómo viven las personas participantes el uso de genogramas cronológicos en la investigación cualitativa y qué comprensiones genera este método en la exploración de las relaciones familiares. Dado su potencial para influir en la manera en que las personas participantes reflexionan sobre sus experiencias y las representan, es importante comprender su impacto en el proceso de investigación. De este modo, esta investigación pone de relieve el valor de los genogramas cronológicos como herramienta metodológicamente adaptable para la investigación cualitativa en Sudáfrica. Este artículo procede de un estudio doctoral más amplio, que examinó la evolución a lo largo del tiempo de las relaciones familiares de personas en la adultez emergente (que crecieron con un hermano o una hermana autista), mediante entrevistas semiestructuradas y genogramas cronológicos.
Se eligió el análisis fenomenológico interpretativo (IPA, por sus siglas en inglés) como diseño de investigación porque profundiza en el mundo vital de las personas participantes y en los significados que atribuyen a sus experiencias (Smith & Fieldsend, 2021). Los principios del IPA se apoyan en la fenomenología, la hermenéutica y la idiografía (Smith et al., 2009; Smith & Fieldsend, 2021).
Las entrevistas semiestructuradas permitieron explorar las experiencias vividas de las personas participantes, respetando así el principio de la fenomenología. Tras las entrevistas, se analizaron los relatos de las personas participantes. Esto supuso interpretar la historia de cada participante, lo que constituye el componente hermenéutico del IPA. Por último, cada caso se analizó por separado, prestando especial atención a sus particularidades. Así, esta investigación respetó el principio de la idiografía.
La investigación con IPA requiere muestras pequeñas para facilitar un análisis en profundidad (Alase, 2017; Smith et al., 2009). Por ello se reclutó a un total de 12 participantes. Este tamaño de muestra permitió examinar a fondo las perspectivas y las comprensiones de las personas participantes.
El reclutamiento se realizó a través de una organización no gubernamental (ONG) sudafricana que apoya a familias de personas autistas. La ONG difundió el folleto informativo entre las posibles personas participantes por correo electrónico sin revelar sus datos de contacto a la autoría, lo que garantizó su confidencialidad. Las personas interesadas respondieron directamente por correo electrónico a quien firma en primer lugar (F.A.). Todas las personas participantes cumplían los criterios de inclusión del estudio, que exigían tener entre 18 y 29 años (adultez emergente), haber sido criadas por al menos uno de sus progenitores y tener un hermano o una hermana con un diagnóstico de trastorno del espectro autista. La muestra final estaba formada por 10 mujeres y 2 hombres, de entre 18 y 29 años (véase en la Tabla 1 una representación visual de los datos sociodemográficos de las personas participantes).
Tabla 1 — Datos sociodemográficos de las personas participantes
Seudónimo: edad, género, composición familiar (un miembro de la fratría con diagnóstico de trastorno del espectro autista).
Se obtuvo la aprobación ética de la University of Johannesburg, con el número de autorización REC-01-013-2020. A continuación, se invitó a las posibles personas participantes a tomar parte en el estudio. Las personas participantes dieron su consentimiento informado, se les garantizó la confidencialidad y podían retirarse en cualquier momento del proceso de investigación. Dado el posible impacto emocional de reflexionar sobre las relaciones familiares, se les ofrecieron servicios gratuitos de orientación psicológica.
Se respetó la confidencialidad en todas las transcripciones y en todos los genogramas cronológicos. Cada participante eligió si la entrevista se realizaba en persona o a través de la plataforma en línea Zoom. Cuatro participantes hicieron la entrevista en persona y las ocho restantes participaron a través de Zoom.
El estudio original utilizó entrevistas semiestructuradas guiadas por preguntas centradas en las relaciones familiares de las personas en la adultez emergente a lo largo del tiempo, incluidas las experiencias de las dinámicas familiares, los cambios a lo largo de las etapas del desarrollo y los significados atribuidos a acontecimientos familiares clave, como el diagnóstico de trastorno del espectro autista de un hermano o una hermana. Las respuestas de las personas participantes durante estas entrevistas sirvieron de base para construir los genogramas cronológicos. Para asegurarse de que las personas participantes entendían cómo se crea un genograma cronológico, se les enviaron por correo electrónico ejemplos que mostraban el proceso de construcción. Antes de comenzar la entrevista, F.A. explicó cómo se construiría el genograma cronológico y mostró un ejemplo de genograma cronológico terminado.
A partir de las notas de observación de una entrevista piloto (que indicaban que a las personas puede costarles construir solas un genograma cronológico), se propusieron a las personas participantes dos opciones para crear el genograma cronológico. Una consistía en dibujar el genograma cronológico con acompañamiento; la otra, en que la persona investigadora construyera el genograma cronológico a partir de las respuestas a las preguntas de la entrevista. Todas las personas participantes eligieron la segunda opción. Los genogramas cronológicos se dibujaron después de que las personas participantes respondieran a las preguntas de la entrevista, y sus respuestas sirvieron para construir y completar los genogramas cronológicos.
A continuación hubo una fase de verificación con las personas participantes para garantizar la exactitud de la información recogida en los genogramas cronológicos: la información se repasó oralmente con cada participante, que podía introducir correcciones o cambios. Después se pidió a las personas participantes que reflexionaran sobre su experiencia de construcción del genograma cronológico.
Las entrevistas se analizaron mediante el IPA. Este método se centra en comprender cómo las personas dan sentido a sus experiencias vitales (Miller et al., 2018; Smith et al., 2009). La metodología del IPA comprendió varias etapas sucesivas. En primer lugar, cada transcripción se leyó y releyó con detenimiento para obtener una comprensión global de su contenido. Después se tomaron notas detalladas sobre los puntos y observaciones clave, destacando los aspectos significativos del relato de cada participante. A continuación se identificaron los temas emergentes, que recogían cómo habían vivido las personas participantes el proceso de construcción del genograma cronológico y las reflexiones que este había suscitado. Se exploraron las conexiones entre estos temas emergentes para comprender el contexto de los datos dentro de cada caso. Este proceso se repitió con la transcripción de cada participante. Por último, se identificaron patrones y temas en el conjunto de las transcripciones, sintetizando los resultados para ofrecer una comprensión coherente de las experiencias colectivas.
Los resultados y la discusión se organizan en torno a dos temas: la simplificación de historias y relaciones complejas, y el rastreo de los vínculos familiares y de los patrones relacionales a lo largo del tiempo.
Este tema profundiza en el doble papel que desempeñó el genograma cronológico en el estudio de investigación original. En primer lugar, las personas participantes señalaron que el genograma cronológico permitía representar con exactitud sus relaciones familiares en forma gráfica. En segundo lugar, esto tuvo un efecto indirecto: las personas participantes sintieron que F.A. comprendía sus historias. Estos aspectos se analizan con más detalle a continuación.
Las personas participantes señalaron que el genograma cronológico les ofrecía una representación visual exacta de sus relaciones familiares. Esta representación gráfica les ayudó a ver sus dinámicas familiares en un formato simplificado y comprensible. Una participante lo expresó así:
Todo ese lío de lo que estaba diciendo lo redujo a, como, una imagen. (Serena)
Otro participante explicó de forma parecida cómo el genograma cronológico ofrecía un desglose preciso de sus relaciones familiares:
Yo diría que, para mí, tener este genograma delante, de mi familia más cercana, tal como lo analizo y lo que te he contado, muestra que es un desglose de las relaciones que tenía con mi padre, con mi madre y con mi hermano. Muestra de verdad las relaciones. (Andy)
Estas afirmaciones ilustran el papel del genograma a la hora de ofrecer una representación visual clara y ordenada de las relaciones familiares de las personas participantes. Al volver tangibles relatos abstractos, aclaró los patrones relacionales y ayudó a las personas participantes a reconocer experiencias interconectadas, a la vez que les confirmaba que F.A. había comprendido bien sus puntos de vista. El uso de líneas relacionales (como fusionada, estrecha, distante y de cuidado) apoyó este proceso, y algunas personas participantes eligieron varias líneas para captar la complejidad de sus relaciones. Las entrevistas semiestructuradas permitieron después a las personas participantes desarrollar y contextualizar las líneas relacionales elegidas:
Maya: Con mi abuela, bueno, diría que estábamos fusionadas . . . No, en realidad es de cuidado, porque yo la cuidaba. Pero ¿puede haber más de una? [más de una línea relacional]
F.A.: Sí, puedes elegir más de una.
Maya: Porque siento que eran las dos cosas.
Este intercambio pone de relieve dos resultados clave. En primer lugar, la necesidad de utilizar más de una línea relacional indica que las relaciones no siempre pueden resumirse con un único descriptor, lo que sugiere que las personas viven interacciones multifacéticas y dinámicas. En segundo lugar, la posibilidad de elegir varias líneas relacionales dio a las personas participantes la flexibilidad necesaria para representar con más exactitud sus experiencias. Aunque el proceso exigía cierto grado de simplificación, también les permitió captar la complejidad y construir una comprensión en varios niveles de sus relatos, favoreciendo una reflexión más profunda sobre experiencias interconectadas.
Este resultado respalda y a la vez matiza las críticas existentes a los genogramas. Alexander et al. (2018) sostienen que los genogramas pueden simplificar en exceso relaciones dinámicas y ambivalentes debido a su carácter estático. En cambio, la posibilidad de que las personas participantes eligieran varias líneas relacionales permitió preservar la complejidad dentro del formato visual, lo que sugiere que la flexibilidad en el uso de los símbolos puede atenuar algunas de las limitaciones señaladas en la literatura.
La combinación del genograma cronológico y de las entrevistas respondió además a las inquietudes planteadas por investigaciones anteriores. Aunque se ha descrito que los genogramas por sí solos ofrecen una profundidad interpretativa limitada (Alexander et al., 2018), en este estudio las personas participantes utilizaron las entrevistas para desarrollar, contextualizar y a veces cuestionar la representación visual. Esto respalda la afirmación de Jordan (2004) según la cual los genogramas resultan más eficaces cuando se insertan en procesos dialógicos que permiten coconstruir el sentido.
Aunque los genogramas cronológicos son herramientas valiosas para ofrecer una visión estructurada de las relaciones familiares, sus límites exigen un enfoque holístico. El uso de varias líneas relacionales en momentos concretos, junto con entrevistas cualitativas, atenúa el reduccionismo de los genogramas cronológicos y permite a las personas participantes coconstruir representaciones más matizadas e inclusivas de sus experiencias familiares.
Además, las personas participantes señalaron que el uso del genograma cronológico permitía a F.A. seguir sus relatos, lo que les daba la seguridad de que lo que decían tenía sentido:
No es como si solo estuvieras tomando notas y yo me preguntara: ¿tiene sentido lo que digo? ¿Parezco loca con lo que estoy diciendo? Pero ahora es como, ah, vale, ahora veo que esto es lo que estoy diciendo, hacia aquí va. (Maya)
Otra participante afirmó en el mismo sentido:
Llegas a entenderlo porque es algo dibujado, y no algo que te cuentan y de lo que no estás muy segura. (Katherine)
Como metodología de investigación, los genogramas cronológicos ofrecieron a las personas participantes un medio tangible para expresar relaciones familiares complejas. Al cartografiar su posición en su sistema familiar, las personas participantes pudieron visualizar los vínculos relacionales, contextualizar experiencias pasadas y sentirse validadas. Esto concuerda con la literatura existente, que subraya que los genogramas facilitan una representación estructurada de los sistemas familiares y ayudan a las personas participantes a comprender dinámicas familiares complejas (Jordan, 2004; McGoldrick, 2016; McGoldrick et al., 2020). Utilizada junto con las entrevistas, la capacidad generativa de los genogramas cronológicos produjo datos ricos y matizados que no habrían sido accesibles solo a través de las entrevistas.
En conjunto, las personas participantes indicaron que el genograma cronológico aclaraba relatos familiares complejos al tiempo que validaba sus experiencias, ofreciéndoles a la vez una comprensión visual y la seguridad de que sus historias se habían entendido correctamente.
Este tema consta de dos subtemas: la primera exploración de los vínculos familiares por parte de las personas participantes y el descubrimiento de patrones para comprender las dinámicas familiares.
Este subtema profundiza en el impacto de utilizar el genograma cronológico como herramienta para que las personas participantes reflexionaran sobre sus dinámicas familiares en distintos periodos. Gracias al genograma cronológico, las personas participantes tuvieron una oportunidad singular de explorar la evolución de sus relaciones con los miembros de su familia a lo largo del tiempo.
Para muchas de las personas participantes, trabajar con el genograma cronológico fue la primera oportunidad de explorar a fondo la compleja red de vínculos de su familia. Este proceso favoreció una comprensión más profunda de las dinámicas y de la historia familiares, como señaló un participante:
Me dio la oportunidad de abrir la relación que tenía con mi padre . . . (Andy)
Otras participantes afirmaron en el mismo sentido:
Creo que en realidad es bastante interesante, porque nunca me había parado a pensar en la evolución de la relación, como dónde estábamos en un momento dado y dónde estamos ahora, nunca lo había pensado de verdad porque siempre he sido de, seguimos adelante, ¿sabes? Así que supongo que ayuda a ver cuánto hemos crecido cada uno y como familia. (Diana)
En realidad me dio una mejor comprensión de mi familia. En cierto modo, simplemente vives y no te das cuenta de las cosas que pasan a tu alrededor. (Athena)
Estas citas ilustran cómo el genograma cronológico dio a las personas participantes la oportunidad de reflexionar sobre la evolución de sus relaciones familiares, una introspección que muchas nunca habían realizado. Las personas participantes señalaron que a menudo se centraban en seguir adelante sin detenerse en las interacciones pasadas ni en su significado. La herramienta favoreció una comprensión más profunda al ayudarles a identificar momentos clave, cambios y patrones en sus relaciones.
Como metodología visual, el genograma cronológico resultó eficaz para suscitar comprensiones que quizá no habrían surgido solo a partir de relatos verbales. Su uso llevó a las personas participantes a reflexionar más a fondo sobre sus dinámicas familiares a lo largo del tiempo, generando a menudo nuevas comprensiones sobre cómo habían evolucionado las relaciones y cómo aspectos hasta entonces no examinados de su historia familiar daban forma a sus experiencias presentes.
En consonancia con la literatura existente, un genograma plenamente desarrollado funciona como una herramienta reflexiva que permite a las personas cartografiar los acontecimientos vitales significativos y los patrones relacionales a través de las generaciones (Alexander et al., 2018; Furtado Nogueira et al., 2017; McGoldrick, 2016; McGoldrick et al., 2020). Al integrar las dimensiones temporal y relacional, el método ofrece un marco estructurado pero flexible para examinar la interacción entre las experiencias pasadas y las dinámicas familiares actuales (Friedman & Krakauer, 1992).
Es importante subrayar que el valor metodológico del genograma cronológico va más allá de la representación visual y reside también en su capacidad para estimular el diálogo y la construcción colaborativa de sentido. Su estructura tangible animó a las personas participantes a entablar un diálogo reflexivo, explorar la complejidad relacional y coconstruir comprensiones con F.A., dando forma así tanto al proceso de investigación como a sus resultados.
En este subtema, las personas participantes reflexionaron sobre su experiencia con el genograma cronológico y sobre lo que habían comprendido gracias a él. Describieron cómo el proceso les había permitido comprender más a fondo sus dinámicas familiares, en particular porque su uso facilitaba la identificación de patrones recurrentes en sus relaciones. Una participante expresó la importancia de este proceso con estas palabras:
Sí que creo que es muy necesario también mirar atrás y ver, y reflexionar sobre cosas que quizá has olvidado, o sobre cómo eran antes. (Tammy)
Otra participante señaló de forma parecida:
Me ayudó a ver las relaciones que tengo con mi madre y con mi abuela, o incluso con mi hermano cuando era pequeño. Es la primera vez que me tomo el tiempo de analizar de verdad las relaciones que tengo con los miembros de mi familia, y hay cosas de las que me acabo de dar cuenta ahora. (Rose)
Al cartografiar visualmente las dinámicas relacionales, las personas participantes estaban en mejores condiciones de identificar tendencias, establecer conexiones y discernir el impacto de distintos factores en el funcionamiento familiar. Las personas participantes explicaron además cómo el trabajo con el genograma cronológico había revelado patrones relacionales que hasta entonces les habían pasado desapercibidos. Una participante comentó:
. . . mirando las diferencias, como fusionada, estrecha, fusionada, pienso: ah, aquí hay un patrón que no había captado. Estoy captando patrones que nunca me había dado cuenta de que estaban ahí, porque, claro, si no te hacen las preguntas, no te das cuenta de que en realidad hay un patrón en todo esto, y creo que la vida en general tiene patrones: cómo reaccionas ante distintas cosas, cómo te ves, tus características, todo eso viene de patrones de los que yo no era consciente. (Maya)
Además, las personas participantes destacaron el valor de representar visualmente estos patrones relacionales; una participante señaló:
Pero ahora entiendo mucho, y vemos el impacto de estar rodeada de los miembros de tu familia y de cómo se comportan. Así que puedes ver la diferencia en lugar de hablar de la diferencia. Es mejor cuando dibujas la diferencia y puedes ver que es así: cuando alguien se comporta de esta manera, el resultado acaba siendo este, y si dos personas desarrollan una relación más fuerte, estas son las consecuencias. (Katherine)
Este enfoque visual ayudó a las personas participantes a comprender más a fondo sus dinámicas familiares y reveló patrones hasta entonces pasados por alto. Sugiere que las representaciones visuales, como los genogramas cronológicos, son herramientas valiosas para favorecer la autorreflexión y la comprensión de dinámicas relacionales complejas. Esto concuerda con las investigaciones sobre metodologías visuales, que subrayan su capacidad para hacer más visibles los procesos relacionales, apoyar la integración de datos visuales y narrativos y permitir a las personas participantes reflexionar sobre sus experiencias y reinterpretarlas (Ekoh & Walsh, 2024; Puhlman et al., 2023; Trainor & Bundon, 2026).
Trabajar con la herramienta también aumentó la conciencia de las personas participantes sobre las trayectorias relacionales y sobre las posibilidades de fortalecer las relaciones familiares. Como reflexionó una participante:
Es interesante ver cómo mejoran las relaciones o cómo han cambiado a lo largo de los años, y sí, siento que entiendo mejor las relaciones que tengo en casa, cómo han cambiado y cómo quizá puedo mejorar las relaciones en general. (Tamia)
El trabajo de las personas participantes con el genograma cronológico suscitó la reflexión sobre aspectos de las dinámicas familiares hasta entonces inexplorados, profundizó su comprensión de la historia relacional, puso de relieve patrones recurrentes y reveló posibilidades de fortalecer las relaciones actuales. Esto concuerda con la literatura existente, que presenta los genogramas como herramientas dinámicas para identificar patrones intergeneracionales, dinámicas relacionales y trayectorias emocionales (Alexander et al., 2018; Arias, 2019; Jordan, 2004; Joseph et al., 2023; McGoldrick, 2016).
En conjunto, el trabajo de las personas participantes con la herramienta muestra que los genogramas cronológicos funcionan a la vez como un instrumento de investigación metodológicamente riguroso y como una herramienta psicológicamente generativa, que fomenta la toma de conciencia, la validación y una comprensión más profunda de las relaciones familiares. Su carácter visual y flexible los hace especialmente adecuados para el contexto sudafricano, donde las familias presentan a menudo estructuras diversas, una comunicación multilingüe y formas de cuidado comunitario.
Este estudio muestra cómo los genogramas cronológicos enriquecen la investigación cualitativa al complementar las entrevistas con un método visual estructurado pero flexible. Facilitan relatos matizados de los sistemas familiares y de las historias relacionales, de un modo coherente con el IPA y con los enfoques afines. Utilizados junto con las entrevistas, los genogramas cronológicos permiten a las personas participantes cartografiar visualmente sus relaciones y, a la vez, expresar los significados que subyacen a sus representaciones. Durante las entrevistas, las personas participantes pueden explicar por qué eligieron determinados símbolos o configuraciones en el genograma, lo que ofrece comprensiones más ricas y contextualizadas de las dinámicas familiares.
El trabajo de las personas participantes con el genograma cronológico suscitó experiencias de validación y nuevas perspectivas sobre sus relaciones familiares. Este proceso favoreció la comprensión de tendencias de comportamiento y de trayectorias relacionales, poniendo de relieve posibilidades de crecimiento dentro de sus familias. Cabe destacar que las relaciones familiares son a menudo complejas y pueden resultar difíciles de clasificar limpiamente con un único símbolo relacional. Las personas participantes pueden vivir a la vez conexión, conflicto, ambivalencia o distancia emocional en una misma relación. Permitirles elegir varios símbolos relacionales, cuando proceda, evita simplificar en exceso estas dinámicas complejas y favorece una representación más fiel de las experiencias relacionales vividas.
Dado que la construcción del genograma requiere mucho tiempo y suscita una intensa reflexión emocional, se anima a quienes investigan a repartir el proceso en varias sesiones o a prever entrevistas de seguimiento, en lugar de completar el genograma en una sola sesión. Este enfoque puede facilitar la construcción de la relación de confianza, ofrecer a las personas participantes las pausas necesarias y permitir una reflexión más profunda a medida que las comprensiones se desarrollan con el tiempo. También puede permitir recoger de forma más completa la evolución de la comprensión de las relaciones familiares a medida que las personas participantes retoman y desarrollan sus relatos.
Estos resultados sitúan los genogramas cronológicos como algo más que meros apoyos metodológicos. Son herramientas psicológicamente generativas que sostienen una construcción reflexiva de sentido y profundizan la comprensión de las dinámicas familiares. Incorporar este método a los planes de estudio de psicología y a la formación continua puede dotar a profesionales de herramientas de evaluación, de vinculación y de reflexión estructurada.
Las consideraciones éticas siguen siendo esenciales. Quienes investigan y quienes ejercen en la práctica clínica deben prestar atención al impacto emocional de la construcción de genogramas cronológicos, ofrecer un espacio de cierre (debriefing) y una derivación cuando sea necesario, y ser transparentes sobre los límites de lo que la herramienta puede captar.
En conclusión, este estudio presenta los genogramas cronológicos como una herramienta de investigación visualmente adaptable que integra la innovación metodológica con la teoría y la práctica psicológicas. El método ofrece un marco valioso para explorar dinámicas familiares complejas, descubrir patrones relacionales y profundizar en la comprensión de las relaciones familiares en Sudáfrica y en otros contextos diversos.
Complexe Systémique: puntos clave
Quienes ejercen la terapia sistémica conocen el genograma como herramienta de evaluación y de alianza; este artículo lo observa desde el otro lado, el de las personas que lo ven dibujarse. Tres lecciones importan para la práctica. Primera, el dibujo actúa como un tercero: da forma al relato, tranquiliza a las personas sobre el hecho de ser comprendidas y hace visibles repeticiones que ninguna pregunta directa habría sacado a la luz. Segunda, la flexibilidad del código es decisiva: poder trazar varias líneas para una misma relación, fusionada y de cuidado, evita congelar la ambivalencia en un único símbolo. Tercera, la dimensión temporal convierte el mapa en una historia y abre la idea de que las relaciones han cambiado y pueden volver a cambiar. El principal límite es que el estudio describe sin medir: doce testimonios recogidos por la misma persona que había construido los genogramas, sin mirada externa. El texto recuerda además que el genograma implica a miembros de la familia que no consintieron figurar en él. Puede leerse junto con el artículo sobre el genograma como herramienta de investigación con familias de veteranos y el artículo sobre la experiencia de hermanos y hermanas de personas autistas.
Notas del original
Declaración de conflictos de intereses. La autoría declaró no tener ningún posible conflicto de intereses en relación con la investigación, la autoría o la publicación de este artículo.
Financiación. La autoría declaró haber recibido el siguiente apoyo económico para la investigación, la autoría o la publicación de este artículo: este estudio fue financiado por la VIDA Research Unit de la University of the Witwatersrand.
Referencias
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Alexander J. H., Callaghan J. E. M., Fellin L. C. (2018). Genograms in research: Participants’ reflections of the genogram process. Qualitative Research in Psychology, 19(1), 1–21. https://doi.org/10.1080/14780887.2018.1545066
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Traducción no oficial al español de Participants’ Reflections on Constructing Timeline Genograms in Qualitative Research, de Fatima Abdulla y Heidi Lourens, South African Journal of Psychology, vol. 56, n.o 2 (2026), doi: 10.1177/00812463261443108, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial; la obra se ha modificado en el sentido de la licencia (traducida al español, tabla presentada como lista). Ni la autoría ni la editorial responden de esta traducción; prevalece la versión original.
Esta es una traducción del artículo original «Participants’ Reflections on Constructing Timeline Genograms in Qualitative Research», publicado en South African Journal of Psychology (2026) bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto de la autoría se ha traducido al español y la presentación se ha adaptado para la lectura en línea, como se indica al principio de esta página.
Leer el artículo originalCómo citar este artículo
Abdulla, F., et Lourens, H. (2026). Participants’ Reflections on Constructing Timeline Genograms in Qualitative Research. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/participants-reflections-on-constructing-timeline-genograms-in-qualitative-research (Obra original publicada en 2026 en South African Journal of Psychology, 56(2), 315-326 (2026); republicada en 2026 por South African Journal of Psychology, https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/00812463261443108)
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