La terapia de pareja no es simplemente el encuentro entre dos personas que sufren y una escucha profesional benevolente. Constituye un espacio singular, exigente, a menudo desconcertante, en el que se entrelazan los conflictos del presente, las herencias del pasado, los sueños defraudados y las expectativas contradictorias. Intervenir en este campo exige una gran finura clínica, claridad ética y flexibilidad estratégica. Robert Neuburger nos guía en él con la precisión clínica, la lucidez antropológica y el humor discreto que lo caracterizan, lo más cerca posible de la realidad de la consulta, lejos de los manuales rígidos o de los protocolos mecánicos.
Una inmersión en sesiones reales, con las palabras del terapeuta, sus dudas, sus ajustes, sus propuestas, y una invitación a construir su propia postura, a afinar su mirada y a apropiarse de los conceptos de manera flexible, encarnada y contextual.