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Journal of Marital and Family Therapy · Terapia familiar

Conjeturas empáticas en la terapia de pareja focalizada en las emociones (EFCT): un estudio microanalítico de proceso

¿Cómo poner en palabras lo que una persona aún no ha dicho, sin imponérselo? El equipo de Hamed M. Fatahian-Tehran y Robert Elliott examinó diez sesiones filmadas de terapia de pareja focalizada en las emociones con una sola pareja. Dos criterios definen una conjetura empática: adivinar y apoyarse en un indicio presente en lo que la persona acaba de expresar. Casi nueve de cada diez veces, la terapeuta la ofrece de manera tentativa.

Autoría Hamed M. Fatahian-Tehran (Human Development and Family Studies, Michigan State University, USA); Simran Chatha y Robert Elliott (Psychological Sciences and Health, University of Strathclyde, Glasgow, Scotland)Primera publicación Journal of Marital and Family Therapy, 18 de septiembre de 2025Traducción Complexe Systémique, traducción no oficial asistida por IA

Traducción no oficial al español de Empathic Conjectures in Emotionally Focused Couple Therapy (EFCT): A Process Microanalytic Study, de Hamed M. Fatahian-Tehran, Simran Chatha y Robert Elliott, publicado en Journal of Marital and Family Therapy (Wiley) (2025), doi: 10.1111/jmft.70075, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. Las tablas se presentan en forma de listas. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.

Las conjeturas empáticas no son meras suposiciones al azar o intelectuales: están profundamente arraigadas en la sintonía de quien ejerce la terapia con la experiencia implícita de la persona consultante.

Hamed M. Fatahian-Tehran, Simran Chatha y Robert Elliott

Resumen

Las conjeturas empáticas son un modo de respuesta terapéutica clave en la terapia focalizada en las emociones, utilizado para profundizar las emociones y fortalecer los vínculos de apego; sin embargo, apenas se han investigado. Este estudio cualitativo microanalítico de proceso analizó 10 sesiones, un ejemplo públicamente accesible de terapia de pareja focalizada en las emociones (EFCT). Identificamos dos rasgos centrales: (1) la adivinación, en la que quien ejerce la terapia formula experiencias implícitas de la persona consultante, y (2) la correspondencia de significado, que vincula las conjeturas directamente con experiencias de la persona consultante observables o inferibles. Mediante una escala de confianza de cuatro puntos, constatamos que el 88,6 % de las conjeturas calificadas con alta confianza se formulaban de manera tentativa, lo que respalda la importancia de la tentatividad para minimizar las rupturas terapéuticas. Además, se identificaron siete tipos de conjeturas empáticas: de sentimiento, de proceso relacional, narrativas, de formulación, de reencuadre, evocadoras y de sentimiento no verbal. Estos resultados precisan la definición de las conjeturas empáticas, ponen de relieve la sintonía terapéutica y aportan pistas clínicas valiosas para terapeutas de EFCT. Futuras investigaciones deberían explorar más a fondo el impacto de las conjeturas empáticas en los resultados para las personas consultantes y en la alianza terapéutica.

Palabras clave: profundización emocional, terapia de pareja focalizada en las emociones, conjeturas empáticas, interpretación, alianza terapéutica, modos de respuesta terapéutica

La terapia de pareja focalizada en las emociones (EFCT) es un enfoque de terapia de pareja bien establecido y basado en la evidencia (Johnson 2019b). Desarrollados inicialmente por Johnson y Greenberg en la década de 1980 (Johnson and Greenberg 1985), los enfoques focalizados en las emociones para el trabajo con parejas están profundamente arraigados tanto en la teoría de las emociones como en la teoría del apego, que subrayan el papel crucial de las vulnerabilidades emocionales, los vínculos y el apego en las relaciones humanas (Bowlby 1969). Las investigaciones recientes siguen demostrando la gran eficacia de la EFCT: los estudios más recientes indican que aproximadamente entre el 70% y el 75% de las parejas pasan del malestar a la recuperación, y alrededor del 90% muestra mejoras significativas en su relación (Spengler et al. 2024; Beasley and Ager 2019; Wiebe et al. 2017).

Un elemento central del éxito de estos enfoques es la capacidad de quien ejerce la terapia para facilitar conexiones empáticas con cada miembro de la pareja y entre ambos, lo que contribuye a crear una alianza de trabajo sólida y permite que cada uno comprenda mejor las experiencias emocionales del otro y responda a ellas (Johnson 2019b). Un principio fundamental de la EFCT consiste en ayudar a ambos miembros de la pareja a acceder a los sentimientos adaptativos subyacentes y a las necesidades insatisfechas, y a expresarlos, para fomentar la conexión emocional en la relación. Esto significa que un proceso terapéutico importante es ayudar a ambos a romper los patrones de interacción negativos y a tender la mano para «decir lo no dicho». Decir lo no dicho implica a menudo que quien ejerce la terapia haga suposiciones basadas en su resonancia empática con las emociones y necesidades de apego no expresadas de la persona consultante (Johnson 2019b). El objetivo de estas conjeturas empáticas es llevar la experiencia de la persona consultante un paso más allá, adivinando de manera tentativa las piezas que faltan, para ayudar a aclarar y facilitar la vivencia de modo que puedan surgir nuevos significados (Johnson 2019b). Cuando las parejas están en conflicto, a menudo les cuesta expresar necesidades vulnerables de apego y de identidad. Por ello, las conjeturas empáticas son un modo de respuesta terapéutica clave para facilitar la profundización emocional de la experiencia de cada miembro de la pareja y fomentar la conexión emocional entre ambos durante las sesiones.

Aunque los términos «interpretación» y «conjetura empática» se utilizan indistintamente en la literatura sobre la terapia focalizada en las emociones (EFT), en realidad las conjeturas empáticas no sirven para dar a la persona consultante etiquetas cognitivas ni información nueva sobre sí misma. Greenberg y Elliott (1997) compararon las respuestas empáticas y las interpretativas según las dimensiones de objetivo, función, grado de inferencia, blanco y relación de roles creada. Definieron las conjeturas empáticas como suposiciones tentativas sobre experiencias implícitas de la persona consultante a partir de un marco de referencia compartido. Estas conjeturas captan un aspecto significativo, no expresado, de la experiencia actual de la persona, facilitando así la profundización y el reconocimiento de esa experiencia. Este estudio pretende adentrarse en la compleja dinámica de las conjeturas empáticas en el proceso de la EFCT.

La profundidad de la interpretación en psicoterapia remite a la capacidad de quien ejerce la terapia para descubrir y abordar las emociones y motivaciones inconscientes (o no expresadas) de la persona consultante, con el fin de llegar a los factores psicológicos centrales que contribuyen a sus dificultades (Gabbard 2004). El estudio de Speisman (1959) sobre distintos niveles de interpretación halló que las interpretaciones moderadas, muy próximas a las conjeturas empáticas, eran las que generaban menos resistencia. Estas «interpretaciones» consisten en que quien ejerce la terapia conecte distintos aspectos del contenido, reformule conductas y adivine los sentimientos de la persona vinculando expresiones no verbales con emociones. Escritos posteriores (p. ej., Greenberg and Elliott 1997) precisaron aún más el concepto de conjetura empática, subrayando el papel de quien ejerce la terapia en la clarificación tentativa de la experiencia de la persona, sin imponer interpretaciones externas.

Esta comprensión en evolución concuerda con la definición de conjetura empática en EFCT de Johnson (2019a), según la cual quien ejerce la terapia ofrece inferencias respetuosas, tentativas y emocionalmente sintonizadas para ayudar a la persona consultante a profundizar y aclarar su experiencia emocional en el momento. La conjetura empática en EFCT se ha discutido y refinado a lo largo de los años, con un énfasis creciente en su papel decisivo para ir más allá de la empatía tradicional (Johnson 2019b), reforzando en la persona la sensación de ser escuchada y comprendida, y fomentando la comprensión y la conexión emocionales. Las conjeturas empáticas exigen a terapeutas de EFCT no solo comprender, sino también formular las emociones y necesidades no expresadas de cada miembro de la pareja. Esta práctica favorece una profunda sintonía emocional entre terapeuta y pareja, y permite que ambos miembros conecten en un nivel más profundo (Johnson 2019b). Descripciones anteriores del uso de la conjetura empática en EFCT sentaron las bases del presente estudio. Johnson y Greenberg (1988) analizaron la importancia de la empatía en la terapia de pareja y destacaron su papel central para fomentar la conexión emocional. Además, el trabajo de Dalgleish et al. (2016) subrayó la importancia de la sintonía emocional entre terapeuta y persona consultante en el contexto de la terapia de pareja, arrojando luz sobre el impacto potencial de la conjetura empática. Estas fuentes previas aportan información valiosa sobre la relevancia terapéutica de la conjetura empática y sus posibles efectos en la mejora de los vínculos emocionales en las parejas en terapia.

Por consiguiente, el objetivo de este estudio era identificar los rasgos esenciales que constituyen una conjetura empática y elaborar una definición basada en la investigación de la conjetura empática como respuesta terapéutica. A partir de esta definición, el estudio busca también identificar distintas variedades o tipos de conjeturas empáticas.

1 Método

Este estudio microanalítico de proceso se guió principalmente por un enfoque de investigación cualitativa genérica descriptivo-interpretativa (GDI‐QR) (Elliott and Timulak 2021). La GDI‐QR se sitúa en la familia de métodos cualitativos como la teoría fundamentada, la investigación cualitativa consensual, la fenomenología empírica y la investigación hermenéutico-interpretativa. El aspecto descriptivo consiste en detallar lo que se observa de forma sencilla, pero rica y matizada (Elliott and Timulak 2021). El aspecto interpretativo va un paso más allá, explorando los significados e implicaciones de estas observaciones y extrayendo conclusiones informadas por la comprensión que el equipo investigador tiene del contexto general y de la literatura (Elliott and Timulak 2021). Utilizamos métodos adaptados de la teoría de los prototipos y de la fenomenología empírica para identificar un conjunto de conjeturas empáticas en 10 sesiones de terapia con la misma pareja y examinar su estructura de significado.

Más concretamente, llevamos a cabo un estudio microanalítico de proceso, es decir, un análisis fino, momento a momento, de las secuencias interaccionales en terapia, que permite examinar los mecanismos específicos a través de los cuales se produce el cambio (Rice and Greenberg 1984). Este enfoque suele recurrir a grabaciones de vídeo, transcripciones y sistemas de codificación para captar con detalle los intercambios entre terapeuta y persona consultante, y arroja luz sobre procesos terapéuticos clave como los cambios emocionales, la construcción de la alianza y la eficacia de las intervenciones (Elliott 1989). Al centrarse en las interacciones terapéuticas a nivel micro, el microanálisis de proceso contribuye a comprender mejor cómo funcionan técnicas terapéuticas específicas dentro de la sesión, lo que nutre tanto la práctica clínica como la formación (Timulak 2008). Al mismo tiempo, incorporamos un uso focalizado de métodos cuantitativos, como los códigos de modos de respuesta y las calificaciones de confianza, en un papel subordinado, para identificar las respuestas que se describirían cualitativamente.

1.1 Participantes

Las sesiones analizadas son de acceso público a través de Psychotherapy.net y comprenden 10 sesiones con una sola pareja. Seleccionamos este vídeo porque representa un proceso coherente de EFCT que incluye las tres etapas del modelo (etapa 1, desescalada; etapa 2, reestructuración de las interacciones; etapa 3, consolidación e integración). Esta continuidad ofrecía una visión completa del recorrido terapéutico y nos permitía examinar el uso de las conjeturas empáticas y de las intervenciones terapéuticas a lo largo de todas las etapas de la EFCT con la misma pareja. Además, la grabación es de acceso público y existe un permiso explícito y amplio para utilizar el vídeo con fines de formación e investigación, lo que garantiza el cumplimiento ético y la accesibilidad para el análisis académico y la replicación.

1.2 Pareja consultante

Las sesiones de pareja analizadas en este estudio presentan a Sandra y Carl, una pareja blanca jubilada que llevaba 2 años casada cuando inició el proceso de terapia de pareja. La pareja estaba motivada para mejorar su relación y fortalecer su vínculo emocional, lo que la convertía en un caso idóneo para este estudio. Por razones de confidencialidad, no se divulgan otros datos identificativos sobre Sandra y Carl.

1.3 Terapeuta

Las sesiones de terapia fueron conducidas por una terapeuta experimentada, que es además supervisora y formadora certificada en EFCT. Con más de 25 años de experiencia clínica, la terapeuta aportaba una amplia pericia en la aplicación y la enseñanza de los principios de la EFCT, lo que garantiza que las intervenciones observadas en este estudio sean representativas de una práctica de alto nivel en este enfoque terapéutico.

1.4 Equipo investigador

El equipo investigador incluía a las dos primeras personas firmantes, cada una de las cuales analizó cinco sesiones distintas. La primera ejerce como terapeuta matrimonial y familiar con licencia, cuenta con la certificación en EFCT y tiene una amplia experiencia en la aplicación de la EFCT con parejas. La segunda tiene licencia en psicología clínica y la certificación en terapia focalizada en las emociones. Ambas personas estaban aprendiendo investigación cualitativa y cursan doctorados en campos relacionados con la terapia de pareja y familia y con la psicoterapia. La tercera persona firmante supervisó su trabajo revisando los datos cada dos semanas y aportando comentarios para garantizar la exactitud del análisis. Con su trayectoria sénior como terapeuta y en la formación certificada en EFT, en la investigación en counseling y en la cofundación de la EFT, aportaba una amplia experiencia en investigación cualitativa y en EFT. La primera persona firmante tiene formación tanto en terapia de pareja focalizada en las emociones como en terapia focalizada en las emociones, lo que aporta una doble perspectiva teórica al análisis y la interpretación. La segunda y la tercera abordaron el análisis y la interpretación de los datos desde un marco EFT. Toda la autoría estuvo influida por los modos de respuesta terapéutica descritos en la literatura sobre EFT, que orientaron la preparación y el análisis de los datos.

Cada integrante del equipo aportó expectativas propias al estudio, en función de su perspectiva y su pericia. La primera persona firmante preveía que el análisis revelaría criterios de inclusión adicionales, como identificar qué distingue una conjetura empática de una respuesta no empática durante la intervención. La segunda preveía que la adivinación y la tentatividad serían aspectos esenciales de las conjeturas empáticas y sentía curiosidad por estudiar el proceso de adivinación. Estas expectativas diferentes proporcionaron un marco rico para interpretar los resultados y examinar los matices de la intervención.

1.5 Procedimiento

1.5.1 Selección de los datos

Las dos primeras personas firmantes recopilaron los enunciados identificados como posibles conjeturas empáticas tras ver cada sesión del vídeo seleccionado en el sitio web Psychotherapy.net. A continuación registraron estas respuestas terapéuticas en una hoja de Excel compartida, organizada en seis columnas: la primera para codificar las respuestas tanto de la terapeuta como de la pareja; la segunda para la sesión y el minuto de la respuesta; la tercera para la transcripción de la respuesta proporcionada por el sitio web; la cuarta para identificar el tipo de modo de respuesta terapéutica (conjetura u otro tipo de respuesta empática); la quinta para especificar la clase de conjetura empática (si la había, con tipos elaborados por el equipo); y la sexta para calificar el grado de confianza del equipo en que la respuesta fuera una conjetura empática; [esta escala] se utilizó para seleccionar las conjeturas empáticas de las 10 sesiones de terapia de pareja y examinar su estructura de significado. El uso de una escala de calificación de la confianza parte del supuesto de que puede identificarse una definición empírica de las conjeturas empáticas examinando su estructura de significado subyacente, es decir, sus rasgos definitorios esenciales. Este enfoque reconoce también que la comunicación humana es intrínsecamente ambigua y que los modos de respuesta pueden solaparse. Al calificar las conjeturas empáticas como claras, difusas, improbables o inexistentes, el equipo se dio margen para explorar tanto los rasgos esenciales como los no esenciales de estas respuestas.

Las dos primeras personas firmantes se repartieron el trabajo sobre los vídeos, introduciendo los datos en la tabla y auditando cada una el trabajo de la otra, con especial atención a la escala de cuatro puntos y a los tipos de respuesta. Luego consultaban cada dos semanas con la tercera persona firmante para discutir los datos recopilados e incorporar sus comentarios. Ambas organizaron las conjeturas empáticas de la terapeuta en una tabla, calificaron cada respuesta según la escala de cuatro puntos y asignaron un código de identificación a cada enunciado. Tras recopilar los datos, aplicaron un método de análisis por descripción de proceso. La descripción de proceso es un modo de comprender y traducir las comunicaciones de una persona participante caracterizando la naturaleza de sus actos de habla observables o su manera o estilo (Elliott and Timulak 2021). Ambas comenzaron analizando todas las conjeturas empáticas calificadas con 3 (conjetura empática definida) en la escala de confianza, para comprender lo que hacía la terapeuta en los casos claros de conjetura empática. Elaboraron después un primer borrador de criterios de inclusión basado en la descripción microanalítica de proceso de los enunciados calificados con 3 (confianza alta/conjetura plena). A continuación revisaron las respuestas calificadas con 1 o 2 (es decir, probablemente no conjetura o probablemente conjetura) para eliminar algunos criterios y quedarse solo con los rasgos esenciales que constituyen una conjetura empática.

1.5.2 Análisis de los datos

En este estudio se utilizó el análisis GDI‐QR (Elliott and Timulak 2021) para identificar temas y patrones recurrentes relacionados con el uso de la conjetura empática en el contexto de la EFCT. Los procedimientos específicos empleados comprendieron varias etapas destinadas a garantizar una comprensión exhaustiva de los datos.

En primer lugar, los datos de las sesiones de terapia se transcribieron y analizaron sistemáticamente mediante una hoja de Excel para gestionar y organizar la información. Se asignaron códigos a los segmentos de texto considerados pertinentes para la conjetura empática. Esta categorización inicial pretendía captar todos los casos potenciales de conjetura empática en las sesiones.

A continuación, los datos codificados se agruparon en categorías más amplias para desarrollar temas. Cada código se revisó para identificar patrones y conexiones, y estos patrones sirvieron para formar categorías temáticas. Los temas se interpretaron luego para comprender su significado y su pertinencia en el contexto terapéutico.

1.5.3 Medida: escala de calificación de la confianza en la conjetura empática de cuatro puntos

Para evaluar la conjetura empática, las principales personas investigadoras utilizaron los siguientes puntos de anclaje: 0 = ninguna conjetura, 1 = probablemente no conjetura, 2 = probablemente conjetura y 3 = conjetura definida. Los criterios de cada nivel se definieron con claridad: 0 (ninguna conjetura): enunciados que claramente no implicaban conjetura empática (p. ej., la terapeuta da una respuesta que no contiene ningún elemento de conjetura empática); (1) (probablemente no conjetura): enunciados que sugerían cierto grado de conjetura empática pero carecían de un contenido no expresado claro (p. ej., la respuesta de la terapeuta es empática y puede parecer información nueva, pero no contiene ningún otro elemento de conjetura); (2) (probablemente conjetura): enunciados que mostraban un grado razonable de conjetura empática con elementos de conjetura identificables (p. ej., la respuesta de la terapeuta puede parecer una suposición y ser empática, pero no se ajusta estrechamente a la experiencia expresada previamente por la persona consultante); (3) (conjetura definida): enunciados que mostraban clara y explícitamente una conjetura empática (en este nivel de la escala están presentes elementos de suposición y de información nueva derivada de la experiencia de la persona consultante, lo que indica claramente una conjetura empática). Además, el análisis distinguió entre distintos tipos de respuestas empáticas y diferentes categorías de conjeturas empáticas para captar su diversidad. Los temas finales reflejaban una comprensión matizada de cómo funcionaba la conjetura empática en la EFCT y aportaban información sobre su aplicación y su eficacia en las interacciones terapéuticas.

1.6 Fiabilidad

Para garantizar la fiabilidad y la validez de los resultados se emplearon varias estrategias. En primer lugar, los datos se codificaron sistemáticamente mediante un marco de codificación detallado derivado de la literatura existente sobre EFCT. Este enfoque se ajusta a las recomendaciones de Krefting (1991) para garantizar el rigor en la investigación cualitativa, que subrayan la importancia de un enfoque sistemático de la codificación y el análisis. Además, el proceso de codificación incluyó discusiones y revisiones iterativas entre las dos primeras personas firmantes y, ocasionalmente, la tercera, para afinar los temas y subtemas que fueron surgiendo. Para reforzar aún más la credibilidad del análisis, se aplicaron múltiples estrategias de validación, comparando los resultados de las dos primeras personas firmantes con la investigación existente sobre EFCT y mediante consultas periódicas con la tercera, experta en supervisión y formación en EFT. En conjunto, estas medidas contribuyen al rigor del estudio, responden a las críticas habituales a la investigación cualitativa señaladas por Krefting (1991) y garantizan la solidez y la fiabilidad de los resultados.

2 Resultados

Como indica la tabla 1, identificamos 123 conjeturas empáticas definidas y 56 probables. A título anecdótico, podemos decir que se encontraron en las tres fases del tratamiento.

Tabla 1 — Número de conjeturas empáticas en la escala de calificación de la confianza de cuatro puntos y número de respuestas tentativas.

  • Escala de confianza de cuatro puntos: 3 Conjeturas empáticas definidas; Número de conjeturas empáticas: 123; Respuestas tentativas: 109 (88,6 %); Respuestas no tentativas: 14 (11,3 %)
  • Escala de confianza de cuatro puntos: 2 Conjeturas empáticas probables; Número de conjeturas empáticas: 56; Respuestas tentativas: 34 (60,7 %); Respuestas no tentativas: 22 (39,2 %)
  • Escala de confianza de cuatro puntos: 1 Probablemente no son conjeturas empáticas; Número de conjeturas empáticas: 7; Respuestas tentativas: 3 (42,8 %); Respuestas no tentativas: 4 (57,1 %)
  • Escala de confianza de cuatro puntos: 0 No es conjetura empática; Número de conjeturas empáticas: 0

2.1 Criterios definitorios de las conjeturas empáticas

El estudio pretendía hallar los rasgos esenciales que constituyen una conjetura empática y elaboró una definición basada en la investigación de las conjeturas empáticas como modo de respuesta terapéutica. Tras identificar los rasgos comunes a las 123 conjeturas empáticas calificadas como definidas, identificamos dos criterios principales de inclusión para la conjetura empática:

2.1.1 Criterio de inclusión 1: adivinar

El primer criterio acordado por la autoría fue la adivinación o inferencia, es decir, que quien ejerce la terapia capta la experiencia implícita de la persona consultante y formula algo que no se ha dicho explícitamente, para buscar confirmación o aclaración. El proceso de adivinación solía indicarse mediante signos de tentatividad, como «quizás», «supongo», «creo», «como que…» y «entonces…». He aquí un ejemplo que ilustra este criterio (signo de tentatividad en negrita):

Sandra (C8.1/sesión 4): Si no me importara, que le dé cáncer de piel. A la mierda. Me da igual. Que se muera.

Terapeuta (T8): Claro. Es como si, le señalo esas cosas porque me importa, porque quiero que estemos juntos. Quiero que lo nuestro funcione.

Aquí la terapeuta adivina, a partir de la respuesta de Sandra «si no me importara…», que Carl le importa a Sandra y que ella quiere que su relación funcione. Esta suposición es el intento de la terapeuta de decir lo no dicho y de sentir desde dentro la ira de Sandra para explorar lo que hay debajo.

2.1.2 Criterio de inclusión 2: correspondencia de significado

Al identificar el criterio de adivinar, notamos también que no todas las suposiciones eran conjeturas empáticas; las suposiciones variaban en cuanto a su proximidad a la experiencia inmediata de la persona consultante. Por ello, el segundo criterio se describió como «correspondencia de significado»: en general, era posible identificar en la expresión previa de la persona elementos que la terapeuta podía plausiblemente haber utilizado para adivinar algo que la persona aún no había dicho en voz alta. La correspondencia de significado incluía a menudo elementos de la expresión verbal o no verbal de la persona, pero a veces parecía provenir de la sensación corporal sentida de la terapeuta o de su resonancia con la experiencia de la persona. He aquí un ejemplo de correspondencia de significado tomado de la primera sesión (indicadores de correspondencia de significado en negrita):

Carl (C15.1/sesión 1): Lo entiendo. No sé qué hago con eso. Solo intento resolverlo como puedo.

Terapeuta (T15.2/sesión 1): E intenta resolverlo. ¿Intenta pensarlo bien, buscarle una solución de alguna manera?

Carl: ¡Sí!

Terapeuta: Sí, se le ve muy triste ahora mismo, Carl. ¿Es tristeza eso que tiene en la cara‐.

Aquí la terapeuta registra la expresión no verbal de tristeza de Carl, que proporciona la base, o una correspondencia de significado, para adivinar que Carl se siente triste en ese momento. Esto le permite acercarse a la tristeza no expresada.

Adivinar y establecer una correspondencia de significado están estrechamente interconectados. En los dos ejemplos presentados hasta ahora, la correspondencia de significado era evidente en la respuesta verbal o no verbal de la persona antes de la suposición de la terapeuta. Esta observación planteó una pregunta interesante: ¿hasta dónde puede remontarse quien ejerce la terapia en la respuesta de la persona para identificar una correspondencia de significado y formular una suposición cercana a su experiencia? Es importante señalar que el análisis puso de relieve la posibilidad de que la suposición de quien ejerce la terapia se extienda más allá del marco de referencia de la persona consultante si la correspondencia de significado es demasiado lejana. Además, se observó que una respuesta empática de reenfoque (en la que quien ejerce la terapia ofrece a la persona la oportunidad de volver a una experiencia incómoda que ella misma introdujo y de la que luego se alejó) podía preceder a una conjetura empática cuando la correspondencia de significado abarcaba varios turnos de palabra.

2.1.3 Criterio de exclusión: la interpretación

También exploramos la capacidad de quien ejerce la terapia para identificar una correspondencia de significado y la amplia gama de grados de lo no dicho que podían darse. Esto nos llevó a elaborar una escala para categorizar el grado de lo no dicho y a identificar la interpretación como criterio de exclusión de la conjetura empática:

  • 0: No hay suposición.
  • 1: La suposición es inmediatamente identificable para quien observa y busca una correspondencia de significado, por ejemplo cuando se apoya en una formulación empática (= conjetura débil, que se funde con el reflejo empático).
  • 2: La suposición no es inmediatamente evidente, pero quien observa puede identificarla al buscar una correspondencia de significado.
  • 3: La correspondencia de significado puede no ser explícitamente identificable, y la suposición se basa más bien en la resonancia empática de quien ejerce la terapia con la experiencia implícita de la persona consultante (= conjetura de resonancia).
  • 4: No hay ninguna correspondencia de significado discernible, y quien ejerce la terapia intenta compartir una comprensión sobre la persona de la que esta quizá aún no es consciente (= interpretación).

Utilizamos esta escala para calificar todas las conjeturas empáticas e identificamos un criterio de exclusión para la interpretación (respuestas calificadas con 4 en esta escala). Definimos la interpretación como el hecho de que quien ejerce la terapia comparta su comprensión de la experiencia de la persona consultante con la intención de decirle algo que ella aún no sabía de sí misma. Este tipo de suposición procede, por tanto, del marco de referencia de quien ejerce la terapia, con la intención de dar a la persona una «noticia» o una «comprensión» sobre su experiencia. Los resultados (presentados en la tabla 2) indicaron que, en las 10 sesiones, hubo un total de 2 respuestas calificadas con 4 en esta escala que se ajustaban a nuestra definición de interpretación. Este ejemplo procede de la sesión 7:

Sandra: Vamos a subir a ver si Carl sabe llevar un velero. Bueno, al menos un poquito.

Terapeuta: Claro, ella va a compartir con usted algo de su destreza.

Sandra: No, yo voy a estar de espectadora. Voy a ser pasajera.

Terapeuta: No va a ser usted la profesora.

Sandra (C1.2/sesión 7): Eso, voy a hacer chssst.

Terapeuta (T1.2): Pero mientras él aprende, eso forma parte de ir juntos: poder navegar juntos.

Tabla 2 — Conjeturas empáticas según el grado de lo no dicho.

  • Grado de lo no dicho: 1; Número de conjeturas empáticas: 120
  • Grado de lo no dicho: 2; Número de conjeturas empáticas: 60
  • Grado de lo no dicho: 3; Número de conjeturas empáticas: 5
  • Grado de lo no dicho: 4; Número de conjeturas empáticas: 2

Mientras Carl habla de sus planes de navegar y Sandra menciona que solo será pasajera, la terapeuta ofrece algo que procede de su propio marco de referencia —que navegar juntos forma parte de estar juntos— y lo formula sin tentatividad, como una comprensión dirigida a la pareja.

2.2 Criterio recomendado: la tentatividad

Inicialmente incluimos la tentatividad como tercer criterio de inclusión para las conjeturas empáticas plenas. Sin embargo, tras revisarlo, encontramos ejemplos de conjeturas empáticas calificadas con 3 (conjetura definida) en nuestra escala que no mostraban tentatividad. Por ello la reclasificamos como criterio recomendado y no obligatorio. Definimos la tentatividad como un estilo de habla que transmite incertidumbre o apertura, ya sea por el tono de voz o por la elección de las palabras, y que deja claro que quien ejerce la terapia ofrece una suposición que puede o no ajustarse a la experiencia de la persona consultante. La tentatividad puede transmitirse a veces de forma explícita mediante una «pregunta de ajuste», como «¿Le estoy siguiendo bien?», tras la conjetura empática. También puede comunicarse mediante un tono de voz tentativo o palabras que expresan incertidumbre como «quizás», «supongo», «como que», etc., como en el ejemplo siguiente (signos de tentatividad en negrita):

Carl: Bueno, estoy preocupado, y me siento mal conmigo mismo porque no me di cuenta‐‐ de algunas cosas sí me di cuenta, sí. Conocía los antecedentes de los problemas médicos, los miembros de la familia. Pero—.

T18 (sesión 4): Usted puede identificarse con el malestar de ella, creo que es lo que estoy oyendo.

He aquí otro ejemplo de una secuencia de conjeturas empáticas: la primera se presenta de forma evocadora y sin tentatividad, mientras que la segunda muestra tentatividad mediante expresiones como «supongo» y «quizás» (en negrita):

Carl (C9.3/sesión 1): Sí, quiero que esto funcione. Y de verdad quiero que tengamos un buen matrimonio.

Terapeuta (T9.3): Quiero que funcione y quiero tener un buen matrimonio. Lo quiero tanto que intento convencerme de que eso del corazón no importa.

Carl (C9.4): Exacto.

Terapeuta (T9.4): Pero acabo sintiéndome tonto, y supongo, quizás solo, aislado, quizás, ¿no?

De las 123 respuestas calificadas con 3 en la escala de confianza de cuatro puntos para la conjetura empática, 109 presentaban signos de tentatividad (véase la tabla 1, tercera columna). Esta se expresaba ya fuera explícitamente, mediante preguntas de ajuste o palabras relacionadas con la incertidumbre, ya fuera implícitamente, mediante cualidades tonales de la terapeuta, como una entonación ascendente o un ritmo más lento que transmitían duda o la sensación de estar adivinando. Del mismo modo, 34 de las 56 respuestas calificadas con 2 también mostraban estas características tentativas.

Un análisis más detallado de las conjeturas empáticas no tentativas calificadas con 3 reveló que 11 de esas 14 respuestas iban precedidas o seguidas de respuestas tentativas, lo que plantea la posibilidad de que la tentatividad pueda a veces deducirse del contexto. Además, 9 de esas 14 respuestas estaban calificadas con 1 en la escala del grado de lo no dicho, es decir, muy cerca de lo que la persona había expresado, lo que plantea la posibilidad de que la terapeuta no las considerara conjeturas.

3 Tipos de conjetura empática

Analizamos también varios tipos de conjetura empática utilizados por la terapeuta durante la EFCT con la pareja, así como su frecuencia. Los resultados (presentados en la tabla 3) ponen de relieve una gama diversa de conjeturas empleadas para facilitar una conexión emocional y una comprensión más profundas entre los miembros de la pareja.

Tabla 3 — Tipos de conjetura empática, con ejemplos.

  • Categoría: Conjetura narrativa; N.º: 29; Ejemplo: 1‐T1: Así que realmente ha sido una habilidad vital para usted aprender a hacer esto. Pero, de alguna manera, en esta relación algo pasa cuando usted dice ‐‐supongo‐‐ vamos a divertirnos, y Carl está ahí ‐‐atascado ahí, o sin soltarlo, o algo así. Algo pasa, ¿no? ¿Como si usted intentara llamarlo, sacarlo de ahí, algo así? ¿Ahí es donde ustedes se quedan como atascados?; Definición: Conjetura que refleja una comprensión del relato o de la historia de la persona consultante, a menudo con el fin de captar su esencia o sus temas subyacentes.
  • Categoría: Conjetura de sentimiento; N.º: 54; Ejemplo: 1‐T2.2: ¿Así que lo del velero lo hizo especialmente difícil? Como si fuera otro factor de estrés, otra cosa más, y que él se sienta mal por ello es otra más. De alguna manera usted siente presión por‐‐ no estamos disfrutando lo que deberíamos disfrutar.; Definición: Conjetura que identifica y refleja las experiencias o estados emocionales expresados o implícitos de la persona consultante, centrándose en los sentimientos y las respuestas afectivas.
  • Categoría: Conjetura de formulación; N.º: 17; Ejemplo: 1‐T4: Así que ahora no hay escapatoria. Normalmente, lo que usted haría cuando llega esta presión o se enfrenta de algún modo a una presión extra, o se siente amenazada por alguna manera de ser, como las cucarachas, o «tengo que estar en guardia, las cosas podrían ir mal». ¿Y no siente que quizás ustedes sean un equipo, o que Carl esté atento a las cosas que la mantendrían a salvo? ¿Está bien así? ¿Es más o menos eso?; Definición: Conjetura que resume o condensa las preocupaciones, los dilemas o los problemas planteados por la persona consultante de manera concisa y coherente, a menudo en forma de hipótesis o de conceptualización.
  • Categoría: Conjetura de reencuadre; N.º: 18; Ejemplo: 1‐T6: Usted está diciendo: cuando se crea toda esta tensión entre nosotros, y sobre todo si te veo andar de puntillas a mi alrededor, me cohíbo muchísimo y empiezo a sentirme mal, como si yo fuera ese monstruo. Soy el elefante rosa. Soy alguien a quien no quieres tener cerca, quizás. Y entonces quizás critico más rápido, o estas pequeñas cosas me encienden más.; Definición: Conjetura que ofrece una perspectiva o una interpretación alternativa de la experiencia de la persona consultante, con el fin de reencuadrar o desplazar el significado o la importancia de una situación o de un problema.
  • Categoría: Conjetura de proceso relacional; N.º: 50; Ejemplo: 9‐T6: Acaba de salir del miedo y de pasar a cierta confianza, ¿verdad? ¿Qué ha pasado? Él la ha tranquilizado.; Definición: Conjetura centrada en las dinámicas o los patrones de interacción en la pareja, que pone de relieve temas o procesos relacionales que surgen durante el proceso terapéutico.
  • Categoría: Conjetura de sentimiento no verbal; N.º: 8; Ejemplo: 9‐T8: Ella resplandece. Resplandece de afecto, ¿verdad? Es como si le saliera a raudales.; Definición: Conjetura que reconoce y refleja las expresiones emocionales, los gestos o el lenguaje corporal de la persona consultante, aunque no se verbalicen explícitamente.
  • Categoría: Conjetura evocadora; N.º: 13; Ejemplo: 4‐T5: Así que parte de lo que le pasa aquí es que, cuando usted dice: soy de las que resuelven problemas, quiero arreglar las cosas. Quiero resolverlas. Y entonces me pongo con la apnea del sueño para averiguarlo. Y luego, Carl, usted intenta animarla a que se cuide, y cuando él lo hace, usted oye algo como: ay, no. Pero él no se cuida. ¿Me voy a meter otra vez en problemas? O ¿estoy gastando dinero que no‐‐ como que vuelve, como: ¿me voy a meter otra vez en problemas por hacer algo que es para cuidarme? ¿Lo estoy siguiendo bien?; Definición: Conjetura que busca evocar o estimular una exploración o una reflexión más profunda por parte de la persona consultante, a menudo planteando preguntas abiertas o haciendo afirmaciones provocadoras destinadas a suscitar comprensión o toma de conciencia.

3.1 Conjetura de sentimiento

En coherencia con el enfoque terapéutico de la EFCT, el tipo de conjetura empática utilizado con mayor frecuencia fue la conjetura de sentimiento, con 54 casos. Esta forma de conjetura se centraba en identificar y reflejar las experiencias emocionales de la persona consultante, validando así sus sentimientos y favoreciendo la sintonía emocional. «Eso la deja sintiéndose sola, ¿verdad?»

3.2 Conjetura de proceso relacional

El segundo tipo más frecuente fue la conjetura de proceso relacional, con 50 apariciones. Estas conjeturas se centraban en las dinámicas y los patrones de interacción en la pareja, poniendo de relieve los temas relacionales que surgen durante la terapia. Un ejemplo es: «Acaba de salir del miedo y de pasar a cierta confianza, ¿verdad? ¿Qué ha pasado?»

3.3 Conjetura narrativa

Hubo 29 casos de conjeturas narrativas. Estas conjeturas captaban la esencia o los temas subyacentes de los relatos de la pareja, ayudando a integrar sus experiencias y a darles sentido. Por ejemplo: «Así que parte de lo que le pasa aquí es que, cuando usted dice: “Soy de las que resuelven problemas, quiero arreglar las cosas”. Quiero resolverlas. Y entonces me pongo con la apnea del sueño para averiguarlo.»

3.4 Conjetura de formulación

Las conjeturas de formulación se utilizaron 17 veces. Consistían en resumir las preocupaciones de la persona consultante de manera coherente, ofreciendo una comprensión estructurada de sus problemas. «Que mis sentimientos y mis necesidades están bajo tierra. Me desconecto de este tipo de conciencia. Y entonces puede que salga de una manera más fuerte. Como si ahora tuviera que ser a mi manera.»

3.5 Conjetura de reencuadre

Hubo 18 casos de conjeturas de reencuadre, que ofrecían perspectivas o comprensiones alternativas, hasta entonces no expresadas, de la experiencia de la persona consultante. Estas conjeturas buscan desplazar el significado o la importancia de una situación, como ilustra: «Usted está diciendo: cuando se crea toda esta tensión entre nosotros, y sobre todo si te veo andar de puntillas a mi alrededor, me cohíbo muchísimo y empiezo a sentirme mal, como si yo fuera ese monstruo.»

3.6 Conjetura evocadora

Las conjeturas evocadoras, registradas 13 veces, buscan estimular una exploración más profunda mediante preguntas abiertas o reflejos evocadores. Un ejemplo: «¿Me voy a meter otra vez en problemas por hacer algo que es para cuidarme? ¿Lo estoy siguiendo bien?»

3.7 Conjetura de sentimiento no verbal

Hubo ocho casos de conjeturas de sentimiento no verbal, en las que la terapia sintonizaba con las expresiones emocionales y el lenguaje corporal de la persona consultante aun cuando no se verbalizaban explícitamente; por ejemplo: «Ella resplandece. Resplandece de afecto, ¿verdad? Es como si le saliera a raudales.»

Estos resultados indican que, en EFCT, se emplea una variedad de conjeturas empáticas, con un énfasis notable en captar y reflejar los estados emocionales y las dinámicas relacionales. El uso frecuente de conjeturas de sentimiento y de proceso relacional subraya la importancia de la sintonía y la comprensión emocionales para facilitar el progreso terapéutico.

4 Discusión

A la luz de nuestros resultados, es evidente que las conjeturas empáticas en EFCT son complejas y multifacéticas. Las conjeturas empáticas no son suposiciones desinformadas: implican una comprensión profunda y matizada de los sentimientos y las experiencias no expresados de la persona consultante. Los dos criterios principales, adivinar y la correspondencia de significado, van de la mano. El proceso de correspondencia de significado ayuda a comprender los matices de la experiencia de quien ejerce la terapia al formular una conjetura empática. Parece que la terapeuta advierte algo conmovedor o potencialmente importante en la expresión verbal o no verbal de la persona y luego enuncia una suposición basada en su resonancia empática. Para vincularlo con la literatura sobre EFT: la terapia recurre a las conjeturas empáticas para sostener el proceso de profundización emocional, escuchando con atención y respondiendo de una manera que nombra lo que está implícito en la experiencia de la persona consultante.

Combinando los criterios que hallamos, hemos intentado formular una definición de las conjeturas empáticas basada en la investigación. Las conjeturas empáticas son modos de respuesta en los que quien ejerce la terapia infiere o adivina la experiencia implícita de la persona consultante, identificando lo conmovedor en una expresión reciente de esta o basándose en su propia resonancia empática corporal con la experiencia de la persona. En general se recomienda ofrecer estas respuestas de manera tentativa, para dar a la persona la oportunidad de confirmar o rechazar la suposición. No son suposiciones formuladas desde el marco de referencia de quien ejerce la terapia con la intención de proporcionar a la persona una «comprensión» de su propia experiencia.

Además, constatamos la complejidad de la suposición sobre lo no dicho, lo que nos dejó con dos preguntas. Primera: ¿hasta dónde puede remontarse quien ejerce la terapia en la conversación para formular una conjetura empática (el «espacio de la conjetura»)? Segunda: ¿cuál es el alcance o el grado posible de lo no dicho, es decir, cuánto puede alejarse una respuesta terapéutica de la experiencia expresada o implícita de la persona antes de convertirse en una interpretación?

Cuando quien ejerce la terapia hace referencia a algo que la persona mencionó antes en la conversación, varios turnos de palabra atrás, puede estar introduciendo un contenido nuevo en el momento presente, pero no está adivinando algo implícito en la experiencia de la persona. En esos casos, la respuesta se considera un reenfoque empático y no una conjetura empática (Elliott et al. 2025). Ello se debe a que el contenido reintroducido no surge del proceso activo de quien ejerce la terapia de resonar profundamente con la experiencia actual de la persona para formular una suposición. Se trata más bien de volver a una parte anterior de la conversación para reconducir a la persona hacia una experiencia incómoda o significativa.

Cuando quien ejerce la terapia formula una suposición basada exclusivamente en su propio marco de referencia, apoyándose en sus propias asociaciones con lo que la persona ha dicho, la respuesta puede seguir siendo una suposición, pero no implicará una correspondencia de significado. Este tipo de respuesta no puede considerarse una conjetura empática, porque carece del fundamento de la resonancia empática y no está cerca de la experiencia actual de la persona. Si la suposición transmite a la persona algo que quien ejerce la terapia cree que la persona ignora de sí misma, pasa de ser una conjetura empática a ser una conjetura interpretativa.

Nuestro análisis reveló también que el 88,6 % de las conjeturas empáticas calificadas con 3 en la escala de confianza se formulaban de manera tentativa. Tiene sentido que quien ejerce la terapia muestre cierta incertidumbre al adivinar, porque así deja margen para que la persona confirme o refute la suposición. Si bien las conjeturas empáticas pueden sostener el proceso de profundización emocional, también conllevan cierto riesgo de ruptura terapéutica si la persona no está de acuerdo con la suposición (Elliott et al. 2023). Por esta razón incluimos la tentatividad como criterio recomendado para formular eficazmente las conjeturas empáticas. Fue fascinante observar secuencias en las que se alternaban conjeturas empáticas formuladas de manera tentativa y no tentativa. Por ejemplo, quien ejerce la terapia puede ofrecer una serie de conjeturas empáticas, cada una apoyada en la anterior, si hay un acuerdo fuerte por parte de la pareja. Alternar conjeturas empáticas tentativas y no tentativas podría desarrollar una forma de tentatividad contextual entre terapeuta y persona consultante. Esto pone de relieve la necesidad de seguir explorando cómo equilibra quien ejerce la terapia su autoridad epistémica (es decir, sobre la experiencia de la persona) al formular conjeturas empáticas, como en el estudio de Smoliak et al. (2022) sobre las respuestas que guían el proceso. Además, constatamos que 9 de las 14 respuestas no tentativas no eran suposiciones arriesgadas, ya que se mantenían bastante cerca de la experiencia relatada por la persona, lo que subraya una vez más la importancia de estudiar cómo se mantiene el equilibrio entre no atribuirse demasiada autoridad epistémica y facilitar empáticamente la profundización emocional.

Otro hallazgo interesante es que más de la mitad de las conjeturas empáticas se formularon después de respuestas de formulación empática. Esto podría indicar que, al menos esta terapeuta de EFCT, solía formular primero el ciclo de la pareja antes de intentar profundizar su experiencia prolongándolo con conjeturas empáticas.

5 Implicaciones clínicas

Una implicación clave para la EFT u otras terapias es que las conjeturas empáticas no son meras suposiciones al azar o intelectuales, sino que están profundamente arraigadas en la sintonía de quien ejerce la terapia con la experiencia implícita de la persona consultante. En lugar de apoyarse en supuestos intelectuales, se anima a terapeutas a utilizar su resonancia empática corporal para identificar y formular lo que resulta conmovedor en la expresión de la persona. Formular las conjeturas empáticas de manera tentativa permite a la persona confirmar, rechazar o desarrollar la suposición. Observar los momentos conmovedores en el tono, el lenguaje corporal y las expresiones de la persona puede guiar a quien ejerce la terapia para formular conjeturas empáticas cercanas a su experiencia. Una implicación clínica clave para terapeutas y para quienes supervisan es la necesidad de afinar las habilidades perceptivas, en particular para reconocer los momentos conmovedores en la expresión de la persona, el propio proceso de correspondencia de significado y el grado de significado no dicho en las conjeturas empáticas. Reforzar esta conciencia también puede ayudar a advertir los momentos en que la empatía no dio en el blanco o no resonó con la persona. Además de iluminar el proceso matizado de decir lo no dicho en las conjeturas empáticas, nuestros resultados desglosan el proceso empático de quien ejerce la terapia de un modo que, esperamos, favorezca el desarrollo de estas habilidades.

En el contexto de la terapia de pareja EFT, ciertos tipos de conjetura empática destacaron por estar especialmente adaptados al trabajo relacional, ya que reflejan las dinámicas matizadas entre los miembros de la pareja. Las conjeturas de proceso relacional son particularmente distintivas, pues ponen el acento en los patrones de interacción y los intercambios emocionales dentro de la pareja, y arrojan luz sobre cómo cada miembro influye en el otro y le responde en la sala de terapia. Estas conjeturas son esenciales para identificar cambios en las dinámicas relacionales, como momentos de tranquilización o de resolución de conflictos, que son centrales para fomentar la conexión emocional. Del mismo modo, las conjeturas de sentimiento no verbal captan las señales emocionales no expresadas que se transmiten a través del lenguaje corporal o de los gestos, a menudo más elocuentes que la comunicación verbal en las relaciones íntimas. Al reconocer y reflejar estas señales no verbales, la terapia puede profundizar la comprensión que cada miembro de la pareja tiene del mundo emocional del otro. En conjunto, estas conjeturas ponen de relieve la importancia de sintonizar con las dinámicas relacionales tanto explícitas como implícitas, lo que las convierte en herramientas esenciales del proceso terapéutico con parejas.

En la práctica, el estudio refuerza la importancia de utilizar las conjeturas empáticas para profundizar las conexiones emocionales y la comprensión entre los miembros de la pareja. Subraya la necesidad de que terapeutas desarrollen y perfeccionen sus respuestas empáticas, en particular en EFCT, donde la sintonía emocional es crucial. Aprender a emplear eficazmente distintos tipos de conjeturas empáticas puede ayudar a facilitar experiencias emocionales más profundas y a fomentar relaciones más fuertes y resilientes en la pareja.

Futuras investigaciones podrían basarse en este estudio definitorio para comprender el papel de las conjeturas empáticas y su impacto en el proceso terapéutico en EFCT. Esperamos también que este marco de estudio definitorio, inspirado en la teoría de los prototipos y en la fenomenología empírica, pueda emplearse en investigaciones definitorias para profundizar nuestra comprensión de otros procesos terapéuticos complejos en contextos clínicos diversos.

6 Limitaciones

Este estudio presenta varias limitaciones. En primer lugar, los resultados pueden ser específicos del contexto y no aplicarse directamente a todos los contextos terapéuticos o poblaciones, ni siquiera a la práctica de otras personas que ejercen la EFCT. La naturaleza cualitativa del estudio y su enfoque en el análisis de proceso también podrían limitar su capacidad para establecer relaciones causales o generalizar los resultados. Además, es posible que el estudio no tenga plenamente en cuenta factores externos y diferencias individuales en la pareja consultante y en terapeutas que podrían influir en la eficacia de la EFCT. En concreto, este estudio se realizó con una sola pareja y analizó las respuestas de una sola terapeuta, lo que limita la generalización de los resultados. Los datos proceden de vídeos de formación de una formadora experta y no de sesiones de terapia habituales conducidas por terapeutas en formación o con experiencia. Aunque estos vídeos ofrecen ejemplos ricos para el análisis, puede que no capten plenamente estos procesos tal como se producen en la práctica terapéutica real con terapeutas en formación y con experiencia. El enfoque en un contexto terapéutico específico, la terapia de pareja, implica también que los resultados podrían no aplicarse a otros contextos o tipos de terapia. Las investigaciones futuras deberían incluir una muestra de parejas más amplia y diversa, incluidas parejas procedentes de minorías raciales, sexuales y de género, así como una mayor variedad de terapeutas, para validar los presentes resultados y seguir investigando el uso y el impacto de las conjeturas empáticas en contextos terapéuticos diversos. Por otra parte, creemos haber demostrado el valor del método microanalítico de proceso aquí empleado para iluminar el uso de una forma importante de respuesta terapéutica. Recomendamos seguir investigando las conjeturas empáticas, examinando sus efectos inmediatos y diferidos en las personas consultantes e identificando los determinantes de las conjeturas empáticas eficaces e ineficaces.

Complexe Systémique: lo esencial

El estudio pone palabras precisas a algo que muchas personas dedicadas a la clínica hacen sin nombrarlo: decir en voz alta lo que la persona aún no ha dicho. Su principal utilidad es trazar un límite. Una conjetura empática se apoya en un indicio rastreable en lo que la persona acaba de expresar, una palabra, un rostro, un tono; más allá, se convierte en interpretación, que procede del marco de referencia de quien ejerce la terapia. La escala del «grado de lo no dicho» es una buena herramienta de supervisión: se puede volver a ver una sesión y preguntarse, ante cada hipótesis ofrecida, de dónde venía. La tentatividad no es mera cortesía: es una manera de no atribuirse autoridad sobre la experiencia ajena, cercana a la curiosidad y a la postura de no saber valoradas en el trabajo sistémico. Las conjeturas de proceso relacional, que toman como objeto la propia interacción, son las que más se acercan a las preguntas circulares. Los límites son claros: una sola pareja, una sola terapeuta experta filmada con fines de formación y ninguna medida del efecto de las conjeturas en la pareja. Para leer junto con el artículo sobre la experiencia de la teleterapia en la terapia focalizada en las emociones y el artículo sobre el poder de la empatía.

Referencias

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Traducción no oficial de Empathic Conjectures in Emotionally Focused Couple Therapy (EFCT): A Process Microanalytic Study, de Hamed M. Fatahian-Tehran, Simran Chatha y Robert Elliott, Journal of Marital and Family Therapy, vol. 51, n.o 4 (2025), doi: 10.1111/jmft.70075, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial — la obra se ha modificado en el sentido de la licencia (tablas presentadas en forma de listas). Ni la autoría ni la editorial responden de esta traducción; prevalece la versión original.

Esta es una traducción del artículo original «Empathic Conjectures in Emotionally Focused Couple Therapy (EFCT): A Process Microanalytic Study», publicado en Journal of Marital and Family Therapy (2025) bajo licencia CC BY 4.0. Traducido por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto de la autoría se ha traducido al español y la presentación se ha adaptado para la lectura en línea, como se indica al principio de esta página.

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Cómo citar este artículo

Fatahian-Tehran, H. M., Chatha, S., et Elliott, R. (2025). Empathic Conjectures in Emotionally Focused Couple Therapy (EFCT): A Process Microanalytic Study. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/empathic-conjectures-in-emotionally-focused-couple-therapy-efct (Obra original publicada en 2025 en Journal of Marital and Family Therapy, 51(4), e70075 (2025); republicada en 2025 por Journal of Marital and Family Therapy, https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/jmft.70075)

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