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Esta versión ha sido traducida del francés por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial. En caso de duda, prevalece la versión original.

Encuentro · Ayuda obligada

Cuando «ayudar» se convierte en una violencia sutil: lo que la trayectoria de Guy Hardy nos sacude

Hay trayectorias profesionales que se parecen a un currículum. Y luego están las que se parecen a una serie de escenas fundacionales: una mesa de cocina, una puerta que se cierra, una frase que atraviesa, un encuentro que lo desplaza a uno. En nuestra entrevista, Guy Hardy relata una vida hecha de tutores de resiliencia, de comunidades improbables, de sistemas que curan y de sistemas que dañan.

Pero, sobre todo, relata una paradoja que atraviesa nuestras profesiones: ¿cómo proteger sin aplastar? ¿Cómo «ayudar» sin fabricar desconfianza, vergüenza, miedo? ¿Y cómo seguir siendo humano cuando la institución le pide a uno ser a la vez apoyo… y amenaza potencial?

Lo que sigue no es un resumen. Es un intento de extraer, a partir de sus palabras, algunas líneas de fuerza útiles para el ámbito de la terapia, la educación, el trabajo social, los cuidados, la dirección de equipos y la formación: para quienes trabajan en contacto con la vulnerabilidad y, por tanto, en contacto con el poder.

Una infancia «pobre» pero rica: la hospitalidad como matriz del oficio

Antes de aprender la relación de ayuda, Guy Hardy aprende la presencia. Antes de los métodos, aprende lo que produce un lugar donde se es acogido sin quedar reducido al propio expediente. Antes de la teoría, experimenta una idea sencilla: la angustia no se repara añadiendo frialdad.

Y en medio de esa calidez, desliza una observación clínica brutal: ser «el último de seis» es a veces encontrarse solo frente a una madre cuyo amor desborda… hasta asfixiar. Tiende un puente, provocador pero fecundo, con ciertas configuraciones monoparentales en las que la angustia de separación se transforma en fusión y luego en conflictos. Ya se oye el eje principal: el sufrimiento no está en las personas, está en los bucles relacionales.

De la comunidad terapéutica a la fractura

A los 14 años, se incorpora a una comunidad terapéutica impulsada por un sacerdote inspirado en ideas procedentes del movimiento antipsiquiátrico: R. D. Laing, David Cooper. Este pasaje es impactante: describe una vida cotidiana en la que los problemas son ante todo relacionales, y por tanto negociables, y por tanto trabajables.

¿Dormir con un «gran psicótico»? La pregunta no es «¿cuál es su diagnóstico?», sino «¿cómo vivir juntos en la misma habitación?». ¿Una pareja que se pelea por la noche? Un acuerdo: salir fuera, a la cabaña.

Luego llega la fractura. El educador comprometido, «post-68», que entrega su energía a adolescentes traumatizados, se da cuenta un día de que la institución protege… pero no transforma el contexto. Los jóvenes vuelven con su familia. Y ese regreso deja al desnudo una evidencia: trabajar con un menor aislando a su familia, y más ampliamente su entorno, es a veces hacer como si la vida real no existiera.

Un punto de referencia

No confundir pensamiento sistémico y terapia familiar. Lo sistémico no es un eslogan que lo remite todo a «la familia disfuncional». Al contrario, abre el foco: barrio, escuela, dispositivos, políticas públicas, restricciones jurídicas… todo lo que pesa sobre los vínculos. Esta vigilancia es valiosa, en particular en el ámbito sociosanitario, donde «la familia» se convierte a veces en la culpable cómoda.

Es aquí donde el pensamiento sistémico aparece no como una técnica, sino como una liberación cognitiva: «desencarcela» el pensamiento. Autoriza a decir que el comportamiento tiene un sentido en un contexto: familiar, escolar, social, institucional.

La ayuda bajo mandato: la paradoja del educador colocado en la familia

El corazón palpitante de la entrevista es la experiencia de Guy Hardy en dispositivos en los que ya no se retira al menor de su familia, sino que se «coloca al educador en la familia». Sobre el papel: revolución humanista. En la práctica: una paradoja lógica.

Porque estas familias suelen estar ahí sin demanda, a veces en la negación, a menudo bajo mandato. Y porque la relación de ayuda está contaminada por una amenaza: «todo lo que diga podrá ser utilizado…». Se espera que las personas se abran, aun cuando esa apertura puede alimentar un expediente, un informe, una decisión judicial.

Es exactamente lo que teoriza el enfoque de la ayuda bajo mandato: ¿cómo esperar alianza y sinceridad cuando el contexto produce prudencia, ocultación, defensa? (Hardy, 2013).

La competencia de las familias: la resistencia como legítima defensa

Y entonces llega el encuentro decisivo: Guy Ausloos y «la competencia de las familias». Guy Hardy cuenta su reacción: la indignación. Para él, algunas familias no son «competentes»; son peligrosas, esquivas, opositoras, instaladas en el rechazo.

«Mientras no se comprenda en qué la resistencia es una prueba de competencia, no se sale adelante».

Guy Ausloos, citado por Guy Hardy

Y Guy Ausloos va aún más lejos: esa resistencia puede ser una forma de legítima defensa.

Esta idea incomoda porque descentra la mirada. Sugiere que, a veces, no es la familia la que es «irracional»: es la ayuda la que se vive como intrusión, humillación, control. Y que una resistencia puede ser una manera, torpe, costosa, a veces destructiva, de intentar conservar una dignidad, una coherencia, una capacidad de actuar.

El concepto de «competencia de las familias» se ha trabajado precisamente en la literatura sistémica: no se trata de negar las violencias o los callejones sin salida, sino de buscar lo que, incluso en el caos, responde a una lógica adaptativa y a una capacidad de sostenerse (Ausloos, 1995/2010).

La dimensión política: cuando la institución de cuidados se convierte en una institución violenta

Otra línea fuerte: la inscripción política. Se cita a Carlos Sluzki por una idea sencilla y temible: cuando una institución de cuidados se vuelve violenta, ya nadie se reconoce en ella. Guy Hardy lo relaciona con la evolución de la protección de la infancia y con la manera en que la sospecha puede convertirse en un clima.

Evoca en particular la ley francesa del 5 de marzo de 2007 y el lugar de la «información preocupante» en la organización de la detección y la transmisión de las situaciones de peligro (Légifrance, 2007). No se trata de cuestionar la necesidad de proteger, sino de mirar el efecto sistémico de un mensaje implícito que planea sobre ciertos encuentros: «hablar puede salirle caro».

Y cuando ese clima se extiende, se obtiene un resultado paradójico: algunas madres y algunos padres dudan en pedir ayuda, hay quienes evitan las instituciones, otras familias se vuelven hipercontroladoras o, al contrario, se retiran… y los equipos profesionales acaban trabajando con vínculos ya dañados por la desconfianza.

Dos consejos a las nuevas generaciones

Guy Hardy da dos consejos que merecen repetirse una y otra vez.

1

Aprender a hablar del propio oficio con orgullo

Describe un ejercicio sencillo: contar un momento en el que se ha sido excelente. Y el malestar de tantos equipos profesionales, capaces de citar doscientos problemas pero incapaces de nombrar una competencia. Es una alarma cultural: si no sabemos nombrar nuestras fortalezas, acabamos trabajando desde la vergüenza, y la vergüenza genera dureza, cinismo, actitud defensiva.

2

Comprometerse como militante

No militar contra las instituciones, sino militar por marcos justos, legibles, no humillantes. Militar por dispositivos que no produzcan miedo como método. Militar por una protección que no aplaste la parentalidad, y por instituciones que no obliguen a la infancia a gestionar el caos adulto.

Referencias

Ausloos, G. (1995/2010). La compétence des familles : temps, chaos, processus. Toulouse : Érès. Disponible en Cairn.

Hardy, G. (2013). S’il te plaît, ne m’aide pas ! L’aide sous injonction administrative ou judiciaire (obra colectiva). Disponible en Cairn.

Légifrance. (2007). Loi no 2007-293 du 5 mars 2007 réformant la protection de l’enfance (disposiciones relativas a la información preocupante). Légifrance.

ASH. (2023). Comprendre la frontière entre une information préoccupante et un signalement (artículo jurídico).

La entrevista completa con Guy Hardy puede verse en vídeo a continuación.

Cómo citar este artículo

Besse, J. (2025, 21 de diciembre). Quand « aider » devient une violence subtile : ce que l'itinéraire de Guy Hardy bouscule chez nous. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/fr_FR/articles/quand-aider-devient-une-violence-subtile-ce-que-l-itineraire-de-guy-hardy-bouscule-chez-nous

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