Traducción asistida por IA

Esta versión ha sido traducida del inglés por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial. En caso de duda, prevalece la versión original.

El Diálogo Abierto en el mundo · Estudio de caso

Diálogo Abierto: un estudio de caso sobre la influencia de compartir o reservarse las reflexiones durante una reunión de red

En el Diálogo Abierto, el hecho de que el equipo profesional comparta sus reflexiones contribuye a construir un diálogo polifónico entre participantes. Este estudio de caso neerlandés sigue una reunión de red grabada en vídeo entre un padre, su hijo adolescente y dos profesionales del trabajo social, revisada después, al día siguiente, con cada una de estas personas ante la pantalla. Observa qué ocurre con el diálogo interior de cada participante según una reflexión se diga en voz alta o se guarde para sí.

Autoría Albert van Dieren y Corine ClaveroPrimera publicación Frontiers in Psychology, 2022Traducción Complexe Systémique, traducción no oficial asistida por IA

Traducción no oficial al español de Open Dialogue: A case study on the influence of sharing or withholding reflections during a network meeting, de Albert van Dieren y Corine Clavero, publicado en Frontiers in Psychology (2022), doi: 10.3389/fpsyg.2022.1028757, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado para su lectura en línea, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. Las matrices de análisis del original no se reproducen. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.

Resumen

En el Diálogo Abierto, el hecho de que el equipo profesional comparta sus reflexiones constituye una contribución importante para promover un diálogo polifónico entre participantes. En el diálogo interior, el pasado y el futuro influyen en el momento presente. En este estudio exploramos la influencia que tiene, en la interacción entre diálogo interior y diálogo exterior, que el equipo profesional comparta o se reserve sus reflexiones. Se recurrió a un estudio de caso con una metodología multiperspectiva, que combinó grabaciones en vídeo de una reunión de red y entrevistas realizadas posteriormente mediante el recuerdo estimulado por vídeo, por separado con las personas usuarias y conjuntamente con el equipo de trabajo social. Constatamos que el hecho de que el equipo profesional comparta sus reflexiones estimula el diálogo interior y abre la posibilidad de compartirlo en el diálogo exterior. Observamos además que, cuando las reflexiones se reservan, el diálogo interior de la persona usuaria continúa, pero no se comparte en el diálogo exterior.

En el diálogo resuena el pasado, y en las respuestas puede surgir el futuro.

Albert van Dieren y Corine Clavero

Una transformación del trabajo social neerlandés

Desde enero de 2015, el ámbito social de los Países Bajos ha vivido una transformación con la introducción de una nueva legislación recogida en la Ley de Participación y en la Ley de Atención a la Juventud y de Cuidados Crónicos (Kelders et al., 2016). Este cambio ha afectado a todos los aspectos del ámbito social, como el recorte de los flujos financieros del sistema sanitario, pero también al traspaso de la organización del bienestar y de los cuidados desde el gobierno neerlandés a las autoridades locales y a la ciudadanía. Se promueve la autonomía, junto con los cuidados informales prestados por familiares que prestan cuidados, por personas voluntarias o por otros miembros importantes de la red social (Dekker and Van Dieren, 2016).

Esta transformación exige a quienes ejercen el trabajo social que trabajen activamente con las personas usuarias y con los miembros de su red social desde el inicio de la atención o del apoyo. Uno de los principios clave del trabajo social es que la actuación profesional debe consistir en acompañar a la persona usuaria para que se desarrolle en relación con su entorno social y dentro del contexto sociocultural (Van der Mei and Luttik, 2018). Ello concuerda con la agenda de conocimiento e investigación del trabajo social en los Países Bajos, que promueve reuniones de red social en las que los miembros de la red informal participan activamente. En los últimos años se ha generado conocimiento sobre los enfoques de red social y el refuerzo de las redes sociales. Pero el ámbito investigador reconoce que hace falta más conocimiento basado en la práctica sobre cómo aplicar los enfoques de red informal en la práctica cotidiana (Hooghiemstra et al., 2020).

Investigaciones recientes muestran que muchas personas profesionales del trabajo social se muestran reticentes a hacerlo. La mayoría confirma la importancia de esta forma de trabajar, pero en la práctica diaria no suele llevarse a cabo. Investigaciones anteriores muestran que muchas de estas personas profesionales experimentan:

La imposibilidad de trabajar con la persona usuaria y su red social, porque la mayoría de los tratamientos se organizan de forma individual.

Que encontrar una atención o un apoyo en sintonía es una búsqueda relacional, que exige a quien ejerce el trabajo social competencias relacionales y dialógicas.

Inseguridad debida a la falta de conocimientos, herramientas y formación (Van Regenmortel and Lemmens, 2012).

Que las organizaciones promueven el trabajo con las redes sociales, pero no tienen una visión de cómo hacerlo (Dekker and Van Dieren, 2020, 2021).

Nuestra hipótesis es que el Diálogo Abierto puede ayudar al equipo profesional a conducir reuniones de red que den cabida a las preocupaciones y necesidades de las personas participantes. Crea un lugar en el que todas las personas participantes son escuchadas y están juntas para encontrar nuevas maneras constructivas de afrontar las inquietudes que puedan surgir (Seikkula and Arnkil, 2006, 2017).

Lo que el diálogo pone en movimiento

El diálogo se concibe como una manera de conversar sobre los problemas o las preocupaciones entre la persona o las personas usuarias y los miembros de su red social, además de encontrar una manera de ganar más capacidad de acción en su vida. Es una indagación mutua o compartida hecha de escucha (Anderson, 2007), de preguntas y de reflexión sobre el problema, para encontrar nuevas maneras de seguir adelante. Quien ejerce el trabajo social responde con respeto a los enunciados de las personas participantes, comparte sus propias reflexiones e invita a las demás personas a reaccionar, con el fin de evitar un contexto unilateral (Olson et al., 2012, 2014; Seikkula and Arnkil, 2017).

Según Alanen (1997), una reunión de red cumple tres funciones: (1) reunir información sobre el problema vivido, (2) elaborar un plan de tratamiento y (3) generar diálogo. En el diálogo, se pondrá el acento en reforzar la parte adulta de la persona usuaria (Seikkula, 2002) y en mantener una conversación que considere su comportamiento como dotado de sentido (Alanen, 1997; Anderson, 2007; Olson et al., 2014; Seikkula and Arnkil, 2017). El diálogo es una actividad relacional y colaborativa (Anderson, 2007).

En el proceso dialógico emergen distintas voces. En primer lugar está la polifonía horizontal, o voces exteriores: son las palabras pronunciadas por las personas participantes. Pero en el diálogo también está presente una polifonía vertical, o diálogo interior: son los pensamientos y sentimientos que cada persona tiene durante la reunión y que todavía no se han dicho en voz alta. Al generar diálogo, el objetivo es abrir espacio a «lo todavía no dicho» (Anderson and Goolishian, 1988; Rober, 2002).

Polifonía horizontal

Las voces exteriores: las palabras efectivamente pronunciadas por las personas participantes durante la reunión.

Polifonía vertical

El diálogo interior: los pensamientos y sentimientos que cada persona tiene y que todavía no se han dicho en voz alta.

El diálogo no solo comprende los enunciados verbales, sino todas las respuestas, incluidas las (señales de) empatía, la compasión, las emociones y los cambios corporales vinculados al proceso de construcción de sentido en la interacción social (Bertrando and Arcelloni, 2014; Kykyri et al., 2017). Todas las voces o perspectivas son igualmente importantes, y es importante que el equipo profesional responda a ellas (Seikkula and Arnkil, 2017; Ong and Buus, 2021). En el diálogo, el equipo profesional no busca un acuerdo sobre el problema, sino que invita al mayor número posible de voces o perspectivas para que puedan emerger nuevos significados (Anderson, 2007; Rober, 2012; Lidbom et al., 2014). Desde este punto de vista, podría decirse que todos estos enunciados se producen en el momento presente. Pero en el diálogo resuena el pasado, y en las respuestas puede surgir el futuro. Así, en el diálogo, el futuro puede servir de punto de vista inspirador para crear nuevos significados, nuevas acciones y nuevas comprensiones (Boe et al., 2015; Seikkula and Arnkil, 2017).

Compartir una reflexión: las pautas establecidas por Tom Andersen

Durante una reunión de red, el equipo profesional crea una oportunidad para que las personas usuarias y los miembros de la red compartan reflexiones mientras el resto escucha. Para ello, sus miembros se miran y se hablan entre sí, y no a la familia o a la red, sobre lo que han oído durante la conversación. Durante este proceso reflexivo, comparten las ideas, imágenes y metáforas que les han venido a la mente durante la conversación con la persona usuaria y la familia.

Andersen (1995) formuló algunas pautas sobre los procedimientos para guiar el proceso reflexivo. Las reflexiones deben basarse en lo que se ha dicho o expresado durante la conversación. Es importante que las reflexiones compartidas no sean afirmaciones, opiniones ni aseveraciones de sentido, sino que se formulen como ideas o sugerencias. Las afirmaciones y las opiniones pueden oírse fácilmente como críticas. Otra regla es que el equipo profesional evite las reflexiones negativas. Se les anima a usar un lenguaje corriente y a evitar la jerga profesional (Andersen, 1992, 1995; Olson et al., 2014).

Seikkula y Arnkil (2017) afirman que, cuando el equipo profesional reflexiona, las demás personas están presentes en su diálogo interior a través de la escucha. Al invitarlas a responder a la reflexión, se crea un espacio para que puedan compartir sus diálogos interiores. El objetivo es crear espacio para nuevas conversaciones en las que puedan surgir nuevos significados durante la reunión de red y en las que las personas participantes puedan encontrar maneras de avanzar. Compartir reflexiones puede abrir espacio a «lo todavía no dicho» (Anderson and Goolishian, 1988; Rober, 2002).

En una reunión de red, los conceptos de compartir reflexiones, de diálogo interior y exterior y de tiempo influyen en el proceso dialógico.

La pregunta de investigación

¿Qué influencia tiene, en el diálogo interior y exterior de una reunión de red, que el equipo de trabajo social comparta o se reserve sus reflexiones?

El dispositivo: una reunión grabada y luego revisada con cada participante

Nuestras hipótesis dieron lugar a un proyecto de investigación en una organización de atención a la juventud sobre cómo el personal de trabajo social colabora con la infancia y la adolescencia, con las familias y con otros miembros de la red social. En esta investigación orientada a la acción, trabajamos con profesionales con disposición a cambiar su manera de trabajar y que desean colaborar activamente con la red social (Dekker and Van Dieren, 2020, 2021). En noviembre de 2020, el equipo profesional recibió una formación básica en el enfoque dialógico en las reuniones de red. Durante y después de esta formación, estudiamos cómo el enfoque dialógico puede ayudar a la infancia, a la adolescencia, a las familias, a los miembros de la red social y profesionales a encontrar sintonía en lo relativo a la atención o el apoyo social. A raíz de esta formación, dos profesionales del trabajo social grabaron una reunión de red que utilizamos para el estudio de caso. Una de estas dos personas es la segunda autora de este artículo.

En el estudio de caso exploramos si el hecho de que el equipo de trabajo social compartiera o se reservara sus reflexiones influía en el diálogo interior y exterior de todas las personas implicadas. A partir de los trabajos de investigación de Rober et al. (2008) y de Lidbom et al. (2014), quisimos explorar el proceso dialógico en un estudio de caso observando cómo el hecho de compartir reflexiones influía en todas las personas que participan en la reunión de red. Se trata de un estudio de caso cualitativo de un padre y su hijo, que recibieron atención tras el fallecimiento de la madre.

La situación

El hijo había entrado en el servicio local de atención a la juventud unos años antes, a los 15 años, debido a un trastorno del espectro autista. Fue derivado a un programa de acogida en una granja un fin de semana al mes, para dar un respiro a la familia y ayudarle a aprender a manejar sus problemas. Cuando la trabajadora social 1 conoció a la familia, quedó claro que hacía falta más ayuda debido a los arrebatos de ira y a los síntomas depresivos del hijo. Al principio, las conversaciones se mantenían solo con el hijo, pero muy pronto en el proceso el equipo decidió que podía ser útil reunirse con el padre y el hijo juntos.

Un año después grabamos una reunión de red con el padre, el hijo y las dos personas profesionales del trabajo social. La reunión de red propiamente dicha fue organizada por la organización de atención a la juventud y tuvo lugar en el domicilio del padre y del hijo. La reunión se grabó y duró 1 h 15 min. Antes de esta reunión, el equipo había mantenido varias reuniones con el hijo a solas y se había reunido cuatro veces con el padre a lo largo de 11 meses.

Después de grabar la reunión de red, el primer autor entrevistó a las personas participantes mediante el método del recuerdo estimulado por vídeo (Rober et al., 2008; Nguyen et al., 2013). Para analizar el contenido de los diálogos interiores y exteriores, las reflexiones y la interacción entre ellos, recurrimos al concepto dialógico de Sullivan para el análisis de datos cualitativos. Este enfoque ofrece herramientas para analizar la subjetividad en los datos cualitativos. «La subjetividad se teoriza como cambiante y sensible a otras personas» (Sullivan, 2012, p. 1). En particular, utilizamos el concepto de momentos clave, que contienen enunciados de significación, de reflexión y de impacto relacional (Sullivan, 2012, p. 21–23).

Durante la reunión de red se trataron tres temas principales: la evaluación del comportamiento social del hijo, la relación entre el hijo y el padre, y el final de la relación de apoyo con una de las personas profesionales del trabajo social. Los fragmentos elegidos aparecen en la segunda parte de la conversación.

Las seis etapas del análisis

La primera etapa de la investigación fue la grabación de la reunión de red. La segunda consistió en ver la grabación con el hijo y con el padre por separado, al día siguiente de la grabación. Les pedimos que detuvieran la grabación en los momentos significativos y que respondieran a la pregunta: «¿Qué tenías en la cabeza en ese momento?». No se preparó ninguna otra pregunta para estas entrevistas. Las respuestas se grabaron en vídeo. El procedimiento se repitió con las dos personas profesionales del trabajo social juntas dos días después de la grabación, con el mismo método y la misma pregunta. Este encuentro también se grabó en vídeo.

La tercera etapa fue la transcripción de todas las grabaciones. La cuarta, la selección de fragmentos de la grabación. Solo se seleccionaron los fragmentos en los que todas las personas participantes habían detenido la grabación y compartido sus pensamientos y sentimientos interiores. Se hicieron trece selecciones: las cuatro personas participantes detuvieron la grabación aproximadamente en el mismo momento y señalaron esos momentos como significativos. No obtuvimos el momento exacto de la pausa para las cuatro personas participantes: el vídeo se detuvo con unos segundos de diferencia entre una y otra. A menudo dijeron que buscaban el momento adecuado para hacer la pausa, y observamos que todas hablaban del mismo tema. Así, nos acercamos lo suficiente como para poder reunir las selecciones.

En la etapa siguiente (la quinta), a partir de esas selecciones, situamos los diálogos exteriores e interiores de todas las personas presentes en la reunión en la posición correcta, según la pausa que habían hecho en la grabación de vídeo. En la sexta etapa, buscamos en esas grabaciones seleccionadas la presencia o la retención de reflexiones compartidas, y examinamos lo que ocurría en el diálogo interior y lo que seguía después en el diálogo exterior.

De esas grabaciones seleccionadas, elegimos un fragmento que muestra la presencia de reflexiones compartidas y un fragmento que muestra su ausencia, para basar en ellos nuestro análisis. El primero fue elegido por el primer autor como significativo por la riqueza del diálogo interior de todas las personas participantes, mientras que no se compartía ninguna reflexión. El segundo fragmento se seleccionó porque el padre y el hijo lo calificaron de momento fuerte y significativo, después de que se compartiera una reflexión.

Nota de la redacción

El artículo original presenta el análisis de cada fragmento en forma de matriz de cuatro columnas (las dos personas profesionales del trabajo social, el padre, el hijo), que cruza diálogo exterior, destinatario y diálogo interior, con un código de colores que distingue pasado, presente y futuro. Estas dos matrices no se reproducen aquí: su lectura requiere la maquetación original. Los intercambios que contienen se recogen en los comentarios que siguen, y las matrices completas pueden consultarse en el artículo original (tablas 1 y 2).

Primer fragmento: una reflexión reservada

El tema de este fragmento era la evaluación de los cambios en la relación entre padre e hijo.

Diálogo exterior

El diálogo exterior gira en torno a la manera en que el padre quería felicitar a su hijo por cómo había cambiado su comportamiento. La respuesta del hijo resultó ofensiva para el padre. El trabajador social 2 (hombre) preguntó al hijo el motivo de esta respuesta, y la trabajadora social 1 (mujer) pidió que se aparcara la pregunta.

Diálogo interior

El trabajador social 2 hizo la pregunta al hijo, y la trabajadora social 1 quiso aparcarla. En su diálogo interior, la trabajadora social 1 temía que la pregunta condujera a repetir la interacción que había vivido en reuniones anteriores con el padre y el hijo. El trabajador social 2 oyó la petición de la trabajadora social 1 de aparcar la pregunta y sintió que probablemente tenía buenas razones para pedirlo, así que aceptó.

El diálogo interior del padre durante este fragmento era que quería hacer un cumplido a su hijo. Quería andarse con cuidado para que el adolescente pudiera aceptar el cumplido. La reacción del hijo despertó en el padre dolorosos sentimientos de incompetencia. En su diálogo interior, el hijo se preguntaba por qué había tenido esa reacción hacia su padre, porque se daba cuenta de que la relación con su padre continuaría de un modo u otro, mientras que la relación con el equipo de trabajo social llegaría a su fin.

La interacción entre los diálogos interiores y exteriores de las personas participantes

El tema de este fragmento eran los progresos que el hijo había hecho en su comportamiento durante los últimos 11 meses. En su diálogo interior, el padre buscaba con cuidado las palabras para expresar la mejoría. En el diálogo exterior, el padre dijo: «Sí, de alguna manera noto que ha empezado a tenerme mucho en cuenta, en el sentido de: oye, quizá debería dejar de hacer preguntas por la noche en todo tipo de conversaciones». El hijo reaccionó: «No tiene que ver necesariamente con tenerte en cuenta, sino más bien con que te solté una cantidad bestial de información y ahora simplemente me cierro contigo».

En el diálogo exterior, el trabajador social 2 preguntó: «¿Por qué dices eso? Es pura curiosidad». La trabajadora social 1 preguntó al trabajador social 2 «si le parecía bien dejar la pregunta por el momento y no ir en esa dirección». El trabajador social 2 respondió: «Me parece bien».

En los diálogos interiores se vivieron significados completamente distintos. A causa de experiencias anteriores con los arrebatos de su hijo, el padre tenía cuidado con lo que decía, con cómo lo decía y con cómo hacer un cumplido. En la entrevista de recuerdo, el hijo explicó su reacción hacia su padre. La pregunta del trabajador social 2 le hizo darse cuenta de que esa manera de reaccionar era «muy ofensiva» para su padre. El hijo se alegró de que la trabajadora social 1 quisiera aparcar la pregunta. En su diálogo interior, el padre vivió la reacción de su hijo así: «Siento que no estoy a la altura». En el diálogo exterior, el padre expresó que dudaba de que la reacción fuera sincera, pero que respetaba los sentimientos de su hijo. El padre cuestionaba la reacción del hijo porque, en la vida cotidiana, el comportamiento del hijo muestra otra cosa. Después de ver este fragmento, el hijo empezó a reflexionar sobre su reacción y a reconstruir maneras de llevarse bien con su padre en el futuro: «Me di cuenta de que tengo que afrontar esto, porque mi padre va a tener un papel en mi vida y la TS 1 va a desaparecer de mi vida».

En el diálogo interior de la trabajadora social 1, la interacción entre padre e hijo se vivió de manera distinta que en el del trabajador social 2. La trabajadora social 1 no quería hablar de los motivos de la reacción del hijo hacia su padre. Las razones para no abordar el tema se debían a experiencias anteriores con ambos y a la esperanza de dar espacio al padre para expresarse.

En su diálogo interior, el trabajador social 2 no era consciente de ello y vivió la petición (de aparcar la pregunta) como inapropiada, convencido de que la trabajadora social 1 pensaba que «si le hacía esa pregunta al hijo, no invitaría al padre a responder. Pero sentí que tú querías frenarlo». El trabajador social 2 sintió que la trabajadora social 1 quería detener esa interacción, y aceptó aparcar la pregunta por el momento porque consideró que ella conocía la situación de antemano.

Lo esencial

Curiosamente, puede parecer que el espacio dialógico se cerró a petición de la trabajadora social 1. Pero en el diálogo interior del padre y del hijo ocurrieron muchas cosas. Esto pone también de manifiesto lo importante que es estar atento a las expresiones de las personas usuarias e invitarlas a explorar el diálogo interior que se vincula con ellas. Aclara asimismo que las experiencias anteriores pueden hacer que quien ejerce el trabajo social dude en entrar en el diálogo sobre temas que ya se trataron en el pasado (Olson et al., 2012; Seikkula and Arnkil, 2017). El trabajador social 2 sentía curiosidad por saber por qué el hijo había reaccionado así y quería saber también cómo lo había vivido el padre. En este fragmento, la sintonía entre las dos personas profesionales se vio alterada, lo que condujo al cierre del diálogo exterior.

Segundo fragmento: una reflexión compartida

El tema de este fragmento era la relación entre el adolescente y su padre.

Diálogo exterior

El diálogo exterior trata de cómo se usa el humor en la relación entre padre e hijo, y de cómo el trabajador social 2 señaló que, si las bromas no siempre se entienden bien, es porque la relación entre un padre y un hijo es distinta de una relación de amistad.

Diálogo interior

El trabajador social 2 sentía que en la conversación estaban pasando otras cosas, más allá de la simple incomprensión del humor entre padre e hijo. En el diálogo interior del trabajador social 2 se ve con claridad que «él puede sentirlo en su relación con su propio padre». Lo introduce entonces como una reflexión, después de que la trabajadora social 1 le diga que está pensando en la relación entre ellos.

El diálogo interior del padre muestra que esto arrojó una luz distinta sobre la situación. En su diálogo interior, afirma que «le gustó el resumen del trabajador social 2 y que eso le sonó».

Mientras el trabajador social 2 compartía su reflexión con el padre y el hijo, le dio una palmadita en el hombro al hijo. Antes, en la conversación, el hijo había dicho claramente que no quería que su padre lo tocara. En su diálogo interior, el hijo cuenta que «le pareció muy valiente que el trabajador social 2 le diera una palmadita en el hombro en el momento justo y dijera que aquí se expresa el núcleo del problema». Es el hijo quien, en el diálogo exterior, dice: «Es esto».

Durante la reunión pueden despertarse múltiples voces interiores y expresiones corporales. Quienes ejercen el trabajo social pueden utilizar activamente sus voces interiores y sus experiencias, y compartirlas en diálogo entre sí (Rober, 2005).

La interacción entre los diálogos interiores y exteriores de las personas participantes

El tema de este fragmento era la relación entre el hijo y el padre. Se trataba de cómo usan el humor en su relación. No entendían por qué a veces se malinterpretaban cuando bromeaban. El hijo afirma que con sus amistades no tiene esos mismos malentendidos.

Las dos personas profesionales vivieron este momento como importante. La trabajadora social 1 intentó primero explicar lo que podía haber ocurrido, lo que llevó al hijo a afirmar que él era así, sin más.

Entonces la trabajadora social 1 se volvió hacia el trabajador social 2 e intentó implicarlo, tomando como punto de partida la relación entre ellos dos. En su diálogo interior, contó que buscaba la mejor manera de continuar. Sin embargo, eso abrió al trabajador social 2 la oportunidad de compartir sus reflexiones sobre la diferencia entre las relaciones de padres e hijos, y sobre el hecho de que el hijo quería ser reconocido por su padre y saber que es importante para él. Esto surgió de su reflexión sobre la relación con su propio padre.

Al poder compartir esta reflexión con el padre y el hijo, se añadió otra voz a la conversación, que arroja una luz distinta sobre la discusión anterior acerca de lo bien que cada uno es capaz de encajar ciertas bromas. Esto condujo, en su diálogo interior, a una reconstrucción de la situación, que el hijo también deja clara en el diálogo exterior. Ayudó a suavizar la discusión entre padre e hijo. Tuvo el mismo efecto en el padre, ya que afirma en su diálogo interior que en ese momento aquello le sonó.

En este fragmento, las dos personas profesionales lograron encontrar sintonía entre sí, lo que abrió al trabajador social 2 la posibilidad de compartir sus reflexiones. Así se añadió otra voz a la conversación, que aportó una nueva perspectiva sobre la situación (Rober et al., 2008). Añadir una nueva perspectiva abrió la oportunidad de crear un nuevo significado entre padre e hijo. Esto se ve con claridad en el diálogo interior y en el diálogo exterior. Resulta evidente que compartir reflexiones da sentido a la conversación y abre una posibilidad para que el diálogo continúe (Seikkula and Trimble, 2005; Seikkula and Arnkil, 2006).

Además de lo que ocurre en el diálogo exterior, pasaron muchas cosas en la comunicación no verbal entre el trabajador social 2 y el hijo. Antes, en la conversación, el hijo había dicho que no quería que lo tocaran. En este fragmento, el trabajador social 2 le da una palmadita en el hombro. En su diálogo interior, el hijo lo vivió como un momento significativo.

Discusión

En este estudio de caso, constatamos que compartir o reservarse las reflexiones puede influir en los diálogos interiores y exteriores de las personas usuarias. Este hallazgo abre la puerta a más investigaciones sobre el tema, para tener una visión más amplia de la influencia de compartir o reservarse las reflexiones y de cómo el personal de trabajo social puede encontrar sintonía en las reuniones de red. Puesto que conducir más reuniones de red forma parte de su tarea, suponemos que, si recibe formación en esta manera de llevarlas, se sentirá más competente en ese papel.

En este estudio de caso, la reunión de red la dirigieron dos profesionales del trabajo social. Constatamos que contar con la participación de dos profesionales benefició a la reunión. Mientras una de estas personas se implicaba más activamente en la conversación, la otra podía escuchar. Así, él podía dejar que la conversación resonara en su diálogo interior y compartirlo con el padre y el hijo. A través de los dos fragmentos, descubrimos que es importante que las personas profesionales encuentren también sintonía entre sí. Esta observación podría constituir una premisa interesante para nuevas investigaciones sobre cómo se sintonizan entre sí en el momento presente quienes ejercen el trabajo social.

Queremos señalar también la utilidad que el método del recuerdo estimulado podría tener en el trabajo social. Por ejemplo, en el fragmento en que se comparten reflexiones, cabe mencionar que el trabajador social 2 no solo compartió una reflexión, sino que también añadió una voz personal al diálogo. Además de esa voz personal, le dio una palmadita en el hombro al hijo, cuando este había dicho antes que no quería que lo tocaran. Esto podría interpretarse como el cruce de un límite. Sin embargo, al hijo le pareció un gesto valiente del trabajador social 2, como quedó claro durante el recuerdo estimulado. Durante la propia reunión de red, el hijo lo señaló como el núcleo del problema al decir: «Es esto». Aunque el trabajador social 2 sobrepasó un límite de la conducta profesional adecuada, entró en el espacio social propicio al diálogo.

Ha sido notable observar el significado reconstruido al revisar la conversación de red con las personas usuarias. El uso del método del recuerdo estimulado por vídeo plantea la cuestión de si podría utilizarse con más frecuencia después de las reuniones de red, y de qué manera. Los pensamientos y sentimientos expresados en la sesión grabada pertenecen a ese momento presente. Revisar la grabación del día anterior y reflexionar sobre los pensamientos y sentimientos de ese momento suscitó nuevas ideas y emociones en el momento presente de ver el vídeo. Durante ese proceso se reconstruyó un nuevo significado, que enriqueció la relación entre el padre y el hijo. Por ejemplo, el hijo afirmó: «Me di cuenta de que tengo que afrontar esto, porque mi padre va a tener un papel en mi vida y la trabajadora social 1 va a desaparecer de mi vida».

Esto ocurrió al ver el fragmento de vídeo en el que la trabajadora social 1 había pedido al trabajador social 2 que aparcara la pregunta. Sin la revisión, el diálogo interior del hijo habría permanecido desconocido y no habría habido posibilidad de construir un nuevo significado. Esto plantea la cuestión de si el hijo habría llegado o no a la misma conclusión en caso de que la trabajadora social 1 no hubiera pedido al trabajador social 2 que aparcara la pregunta. Con todo, fue solo gracias a ver el vídeo al día siguiente que el hijo pudo hacer esta afirmación.

Se necesitan más investigaciones sobre cómo pueden beneficiarse las personas usuarias de este método y cómo podría utilizarse en el proceso de conducción de las conversaciones de red. Y, si se utiliza este método, ¿favorece o socava los principios básicos del dialogismo (Anderson, 2007; Anderson and Gehart, 2007), como la transparencia y la creación de polifonía en las reuniones de red?

Conclusión

Este estudio de caso muestra que el hecho de que el equipo profesional comparta o se reserve sus reflexiones en una reunión de red influye en los diálogos interiores y exteriores de todas las personas participantes.

Que el equipo de trabajo social compartiera sus reflexiones aportó claridad a la relación entre el padre y el hijo. Puso de manifiesto la diferencia con la relación de amistad. En el diálogo interior del padre y del hijo, vemos que se trata de un momento significativo para ellos. Es el hijo quien comparte en el diálogo exterior cómo resuena en él la reflexión.

El resultado fue un mejor entendimiento entre padre e hijo, que reforzó su relación y permitió alcanzar la sintonía en la conversación.

En este estudio hemos visto la importancia de compartir reflexiones en una reunión de red, lo que contribuye a abrir en el diálogo exterior la posibilidad de compartir el propio diálogo interior.

Declaraciones del original

Financiación. Ministerie van Volksgezondheid, Welzijn en Sport (VWS), número de subvención 332041.

Disponibilidad de los datos. Las contribuciones originales presentadas en el estudio se incluyen en el artículo y en el material complementario; cualquier consulta adicional puede dirigirse a la autoría de correspondencia.

Ética. Conforme a la legislación local y a los requisitos institucionales, el estudio con participantes humanos no requería revisión ni aprobación ética. El consentimiento informado por escrito para participar en este estudio fue otorgado por la persona tutora legal o el familiar más próximo de las personas participantes. Se obtuvo el consentimiento informado por escrito de la persona tutora legal o el familiar más próximo de la persona o las personas menores para la publicación de cualquier imagen o dato potencialmente identificable incluido en este artículo.

Conflicto de intereses. La autoría declara que la investigación se llevó a cabo en ausencia de toda relación comercial o financiera que pudiera interpretarse como un posible conflicto de intereses.

Nota de la editorial. Todas las afirmaciones expresadas en este artículo son exclusivamente las de la autoría y no representan necesariamente las de sus organizaciones de afiliación, ni las de la editorial, el equipo editorial o las personas revisoras.

Referencias

Alanen, Y. (1997). Schizophrenia: Its Origins and Need-Adapted Treatment. London: Karnac.

Andersen, T. (1992). “Reflections on reflecting with families,” in Therapy as Social Construction, eds S. McNamee and K. Gergen (London: Sage Publications), 54–68.

Andersen, T. (1995). “Reflecting process; acts of informing and forming,” in The Reflecting Team in Action, ed S. Friedman (New York, NY: The Guilford Press), 11–37.

Anderson, H., and Gehart, D. (2007). Collaborative Therapy: Relationships and Conversations That Make a Difference. New York, NY: Taylor and Francis.

Anderson, H., and Goolishian, H. (1988). Human systems as linguistic systems: preliminary and evolving ideas about the implications for clinical theory. Fam. Process 27, 371–393.

Anderson, T. (2007). “Dialogue: people creating meaning with each other and finding ways to go on,” in Collaborative Therapy: Relationships and Conversations That Make a Difference, eds H. Anderson and D. Gehart (New York, NY: Routledge), 89–110.

Bertrando, P., and Arcelloni, T. (2014). Emotions in the practice of systemic therapy. Aust. New Zealand J. Fam. Ther. 35, 123–135.

Boe, T., Kristoffersen, K., Lidbom, P., Lindvig, G., Seikkula, J., and Zachariassen, K. (2015). Through speaking, he finds himself… a bit: dialogues open for moving and living through inviting attentiveness, expressive vitality and new meaning. Aust. New Zealand J. Fam. Ther. 36, 167–187.

Dekker, W., and Van Dieren, A. (2016). Onderzoeksplan Sociaal Team Ede Zuid. Ede: CHE.

Dekker, W. H., and Van Dieren, A. (2020). Rapportage CJG Rhenen. Ede: Lectoraat Informele Netwerken en Laatmoderniteit CHE.

Dekker, W., and Van Dieren, A. (2021). Samen werken met het informeel netwerk?! Rapportage van een onderzoek naar de manier hoe het TTJ Ede samenwerkt met het informeel netwerk. Ede: Lectoraat Informele netwerken en Laatmoderniteit, CHE.

Hooghiemstra, E., Van Pelt, M., and Van Yperen, P. (2020). De Kennis en onderzoeksagenda Sociaal Werk. Utrecht: Movisie.

Kelders, Y., ten Hoeve, S., Kwekkeboom, R., Schmale, L., Wittenberg, Y., and van Zal, S. (2016). Community care and the care transition in the Netherlands. J. Soc. Intervent. 25, 27–40.

Kykyri, V.-L., Karvonen, A., Wahlström, J., Kaartinen, J., Penttonen, M., and Seikkula, J. (2017). Soft prosody and embodied attunement in therapeutic interaction: a multimethod case study of a moment of change. J. Construct. Psychol. 30, 211–234.

Lidbom, P., Boe, T., Kristoffersen, K., Ulland, D., and Seikkula, J. (2014). A study of a network meeting: exploring the interplay between inner and outer dialogues in significant and meaningful moments. Aust. New Zealand J. Fam. Ther. 35, 136–149.

Nguyen, N., McFadden, A., Tangen, D., and Beutel, D. (2013). Video-Stimulated Recall Interviews in Qualitative Research. Brisbane, QLD: Queensland University of Technology.

Olson, M., Laitila, A., Rober, P., and Seikkula, J. (2012). The shift from monologue to dialogue in a couple therapy session: dialogical investigation of change from the therapist point of view. Fam. Process 51, 420–435.

Olson, M., Seikkula, J., and Ziedonis, D. (2014). The Key Elements of Dialogic Practice in Open Dialogue. Worcester, MA: The University of Massachusetts Medical School.

Ong, B., and Buus, N. (2021). What does it mean to work dialogically in open dialogue and family therapy? A narrative review. Aust. New Zealand J. Fam. Ther. 42, 246–260.

Rober, P. (2002). Constructive hypothesizing, dialogic understanding and the therapist’s inner conversation: some ideas about knowing and not knowing in the family therapy session. J. Marital Fam. Ther. 28, 467–478.

Rober, P. (2005). The therapist’s self in dialogical family therapy: some ideas about not-knowing and the therapist’s inner conversation. Fam. Process 44, 477–495.

Rober, P. (2012). Gezinstherapie in de praktijk: over ontmoeting, proces en context. Leuven/Den Haag: Acco.

Rober, P., Elliott, R., Buysse, A., Loots, G., and De Gorte, K. (2008). What’s on the therapist’s mind? A grounded theory analysis of family therapist reflections during individual therapy sessions. Psychother. Res. 34, 48–57.

Seikkula, J. (2002). Open dialogues with good and poor outcomes for psychotic crises: examples from families with violence. J. Marital Fam. Ther. 28, 263–274.

Seikkula, J., and Arnkil, T. (2006). Dialogical Meetings in Social Networks. London: Karnac.

Seikkula, J., and Arnkil, T. (2017). Open Dialogues and Anticipations: Respecting Otherness in the Present Moment. Helsinki: Finnish University Print Ltd.

Seikkula, J., and Trimble, D. (2005). Healing elements of therapeutic conversation: dialogue as an embodiment of love. Fam. Process 44, 461–475.

Sullivan, P. (2012). Qualitative Data Analysis: Using a Dialogical Approach. London: Sage Publications Ltd.

Van der Mei, M., and Luttik, E. (2018). Beroepscode voor de sociaal werker. Utrecht: BPSW.

Van Regenmortel, T., and Lemmens, A. (2012). “Familie als volwaardige partner in de geestelijke gezondheidszorg,” in De zorgkracht van sociale netwerken, eds J. Steyaert and R. Kwekkeboom (Utrecht: Movisie en WMO-werkplaatsen), 100–106.

Traducción no oficial al español del artículo «Open Dialogue: A case study on the influence of sharing or withholding reflections during a network meeting», publicado en Frontiers in Psychology (2022) bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial y maquetada para su lectura en línea, como se indica al principio de esta página. Prevalece la versión original.

Leer el artículo original

Cómo citar este artículo

van Dieren, A., & Clavero, C. (2022). Open Dialogue: A case study on the influence of sharing or withholding reflections during a network meeting. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/open-dialogue-a-case-study-on-the-influence-of-sharing-or-withholding-reflections-during-a-network-meeting (Obra original publicada en 2022 en Frontiers in Psychology, 13; republicada en 2022 por Frontiers Media, https://www.frontiersin.org/journals/psychology/articles/10.3389/fpsyg.2022.1028757/full)

Para ir más lejos

Debate

Comentarios 0

Inicia sesión para participar en el debate. Iniciar sesión

  1. Todavía no hay comentarios. Abre el debate.

Carrito

Su carrito está vacío.