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Journal of Solution Focused Practices · Investigación empírica

Estudio piloto de un currículo de paternidad enriquecido con terapia breve centrada en soluciones: comparación de modalidades de impartición en respuesta a la pandemia de COVID-19

Un centro dedicado a la paternidad en Colorado Springs, quince semanas de grupo, hombres a menudo derivados por el juzgado o por los servicios sociales. Johnny Kim y su equipo querían comprobar una cosa sencilla: ¿el currículo habitual, enriquecido con preguntas centradas en soluciones, da mejores resultados que el currículo habitual? La pandemia trastocó el plan. Los grupos tuvieron que pasar a la modalidad en línea, y el estudio acabó comparando tres cosas: el programa estándar presencial, el programa enriquecido iniciado en la sala y terminado a distancia, y el programa enriquecido íntegramente en línea. Resultado inesperado: la versión en línea funciona tan bien como la presencial, y es el grupo híbrido, interrumpido a mitad de camino, el que obtiene peores resultados. Quienes firman el artículo no ocultan ninguno de sus límites: grupos no equivalentes, efectos imposibles de separar. Un texto útil para quien coordina grupos de madres y padres, y para quien quiera saber qué llama honestamente la investigación un estudio piloto.

Autoría Johnny Kim, In Young Park y Jennifer Bellamy (University of Denver), Susan Burt y Gary Grambort (Center on Fathering, El Paso County), Sarah Locklear y Ken Sanders (Colorado Springs)Publicado originalmente en Journal of Solution Focused Practices, vol. 6, n.º 1, 2022, artículo 5, pp. 38-51Traducción Complexe Systémique, traducción no oficial asistida por IA

Traducción no oficial al español de Solution-Focused Brief Therapy-Enhanced Fatherhood Curriculum Pilot Study: A Comparison of Delivery Methods in Response to the COVID-19 Pandemic, de Johnny Kim, In Young Park, Jennifer Bellamy, Susan Burt, Gary Grambort, Sarah Locklear y Ken Sanders, publicado en el Journal of Solution Focused Practices (2022), doi: 10.59874/001c.75000, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado para su lectura en línea, y las cinco tablas se presentan como fichas, con sus cifras releídas en las páginas maquetadas del original, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. Los recuadros y notas con la etiqueta «Complexe Systémique» son nuestros, no de la autoría. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.

Muchos programas de paternidad ofrecen grupos de pares basados en un currículo, pero la evidencia sobre su eficacia es limitada y los estudios previos ponen de relieve las dificultades para captar y retener a los participantes. Este estudio piloto se propuso evaluar la eficacia de un currículo estándar de paternidad enriquecido con la terapia breve centrada en soluciones (TBCS) mediante un diseño cuasiexperimental. Los resultados del estudio incluyeron la implicación paterna y las habilidades parentales, medidas inmediatamente después de la intervención. Se reclutó para el estudio a una muestra de 92 padres (edad M = 35.2) que participaban en un programa de paternidad. Debido a la COVID-19, los grupos de tratamiento pasaron a un formato en línea. Se utilizaron pruebas t para muestras independientes y para muestras relacionadas con el fin de detectar diferencias entre grupos, y se calcularon además tamaños del efecto g de Hedges para examinar la magnitud de los efectos del tratamiento. Aunque el currículo de grupos de pares enriquecido con la TBCS no superó al currículo de comparación, la versión en línea del currículo enriquecido con la TBCS resultó equivalente al currículo presencial. Estos hallazgos novedosos sugieren que los grupos de paternidad en línea pueden ser tan eficaces como los grupos presenciales, lo que podría aumentar las oportunidades de acceso y de participación en los programas de paternidad.

Palabras clave: terapia breve centrada en soluciones, paternidad, implicación paterna, tratamiento controlado aleatorizado, intervención en línea

Introducción

Los padres y su papel parental constituyen un objetivo importante de intervención para mejorar el bienestar de la infancia y de la familia. En las últimas décadas, los estudios han establecido vínculos claros y consistentes entre una paternidad positiva y el bienestar infantil, incluidos indicadores económicos (Black et al., 2003; Newland, 2015), conductuales (Amato & Gilbreth, 1999; McMunn et al., 2017) y cognitivos (Roggman et al., 2004; Rollè et al., 2019; Tamis-Lemonda et al., 2004), en poblaciones diversas, entre ellas padres jóvenes, no casados, de diversos orígenes raciales y étnicos y con bajos ingresos. Ofrecer apoyos a la parentalidad mediante programas de paternidad representa una oportunidad para reforzar el bienestar de niñas, niños y familias en distintos ámbitos. Sin embargo, la captación y la retención en los programas de paternidad siguen siendo un desafío constante. Un «paso siguiente» importante en este campo consiste en identificar estrategias e intervenciones que mejoren la implicación de los padres en los programas, así como sus actitudes paternas y su implicación en la crianza de sus hijas e hijos. Así, este estudio piloto se diseñó para evaluar, mediante un diseño cuasiexperimental, la eficacia de un currículo estándar de paternidad enriquecido con la terapia breve centrada en soluciones (TBCS) para mejorar la implicación paterna, las habilidades parentales y la construcción de soluciones.

Sigue existiendo una gran necesidad de desarrollar enfoques innovadores y respaldados por la evidencia para atender a los padres y a sus familias, especialmente a los de subgrupos desatendidos, cuyas necesidades y dificultades probablemente requieren servicios y apoyos más específicos. Por ejemplo, un grupo de padres con necesidades particulares, pero con poca investigación que oriente la práctica, es el de los padres que están haciendo la transición desde la cárcel o la prisión de vuelta a sus comunidades y familias. Estos padres se enfrentan a obstáculos importantes para acceder al empleo y a menudo han estado separados de sus familias durante meses o incluso años, lo que hace especialmente difíciles el empleo y el restablecimiento de las relaciones familiares (Dallaire, 2007; Murray & Farrington, 2008). Otro subgrupo que necesita servicios más eficaces y específicos es el de los padres con antecedentes de violencia. El riesgo para la infancia y las familias, incluidos el maltrato infantil y la violencia doméstica (p. ej., Kitzmann et al., 2003), dificulta su participación en los programas de paternidad tradicionales, en particular para quienes tienen una orden judicial que les prohíbe el contacto con su familia. En conjunto, estos grupos desatendidos representan una gran parte de los padres que necesitan servicios de paternidad responsable.

No existe un programa de paternidad responsable basado en la evidencia que sirva de referencia indiscutible; sin embargo, muchos programas de paternidad utilizan currículos de grupos de pares como una pieza importante de su oferta de servicios. Ahora bien, pocos currículos se han sometido a estudios rigurosos de eficacia, en particular los diseñados para apoyar a padres con bajos ingresos. Además, se han hecho pocos esfuerzos por desarrollar un enfoque de la implicación de los padres en servicios clave, como los grupos de pares, que se fundamente en la investigación o la teoría conductual. En este campo se han identificado en general estrategias concretas para aumentar la implicación de los padres en los servicios, como ofrecer incentivos, llevar los servicios allí donde se encuentran los padres (p. ej., en la escuela, en casa, en el trabajo) y facilitar el transporte, entre otros enfoques (Heinrichs, 2006; Sandstrom et al., 2015). Estas estrategias resultan útiles según la experiencia práctica; sin embargo, hay poca investigación rigurosa que establezca la eficacia de cualquiera de ellas, por separado o combinadas.

Un enfoque prometedor para mejorar la implicación familiar, fundamentado en la investigación y la teoría conductual, es la TBCS. La TBCS es un modelo terapéutico basado en la evidencia que se desarrolló para ofrecer una alternativa más centrada en las fortalezas a los servicios tradicionales centrados en el problema. El enfoque más positivo y orientado a la construcción de soluciones de la TBCS la hace especialmente adecuada para trabajar con padres con bajos ingresos atendidos por programas de paternidad, muchos de los cuales acuden por orden judicial (Kim et al., 2021). La TBCS también funciona bien con una gran diversidad de familias y de relaciones familiares (es decir, casados, no casados, no convivientes) y con quienes pueden sentirse desanimados ante servicios que tienden a centrarse en las conductas negativas de los padres (Kim, 2014). La TBCS procede de la teoría de los sistemas familiares y de la terapia familiar, y funciona proporcionando estrategias mediante las cuales las personas y las familias cambian la manera de percibir sus problemas, se centran en las metas que desean y exploran las formas en que han logrado alcanzar sus metas en el pasado (De Jong & Berg, 2008). Uno de los elementos clave del enfoque de la TBCS es ayudar de forma colaborativa a las personas consultantes a identificar soluciones a sus problemas y dejar que sean ellas las expertas en identificar cuáles son los problemas y cómo resolverlos mejor (Kim, 2008). Por ello, se pone mayor énfasis en la construcción de soluciones con las personas consultantes, lo que implica formular preguntas diferentes que conducen a efectos diferentes y más positivos (Jordan & Turns, 2016).

La TBCS también puede ser una intervención eficaz para diversos resultados de salud mental y bienestar con personas consultantes derivadas por obligación o reacias a los servicios, al crear un enfoque más colaborativo para atender sus necesidades (Kim & Franklin, 2015). Varias revisiones sistemáticas y metaanálisis han mostrado que la TBCS tiene efectos de tratamiento positivos, de pequeños a medianos, sobre los problemas de conducta internalizantes, los problemas de conducta externalizantes y los problemas relacionados con la familia (Gingerich et al., 2012; Gingerich & Peterson, 2013; Kim, 2008). Más recientemente, un ensayo controlado aleatorizado con familias atendidas por el sistema de protección infantil halló que la TBCS era eficaz para ayudar a madres y padres con problemas relacionados con el abuso de sustancias, el trauma, el bienestar infantil y el bienestar familiar (Kim et al., 2018; 2019). Todas las personas participantes en el estudio tenían hijas o hijos en acogimiento fuera del hogar, con un plan de caso orientado a la reunificación, así como un problema de abuso de alcohol o de drogas por parte de uno de los progenitores. Los resultados del estudio mostraron efectos de tratamiento positivos para el grupo de TBCS, que utilizó técnicas de construcción de soluciones que amplificaban las fortalezas de las personas consultantes y ayudaban a madres y padres a describir un futuro preferido en el que el problema hubiera desaparecido (Kim et al., 2018; 2019).

Objetivos del estudio

Dados los beneficios de una implicación paterna positiva, la necesidad de mejorar la implicación de los padres en los programas de paternidad y la prometedora investigación que respalda el potencial de la TBCS para mejorar la implicación paterna y la construcción de soluciones, este estudio se diseñó para evaluar la eficacia de un currículo de grupos de pares para padres enriquecido con la TBCS con el fin de reforzar la construcción de soluciones y la implicación de los padres en las familias, y de mejorar sus habilidades parentales. Los padres participantes se reclutaron en una agencia comunitaria de servicios sociales (Center on Fathering, CoF) que ofrece diversos currículos y programas para padres con el objetivo de fortalecer a las familias. Las preguntas e hipótesis de investigación del estudio son las siguientes:

  1. ¿Mejora el currículo de grupos de pares enriquecido con la TBCS la capacidad de los padres para identificar soluciones y excepciones a los problemas, así como su esperanza en el futuro (es decir, sus habilidades de construcción de soluciones), en comparación con el currículo estándar de paternidad del CoF por sí solo?
  2. ¿Produce el currículo de grupos de pares enriquecido con la TBCS una mayor implicación de los padres en las familias en comparación con el currículo estándar de paternidad del CoF por sí solo?
  3. ¿Produce el currículo de grupos de pares enriquecido con la TBCS una mejora de las habilidades y conocimientos parentales de los padres en comparación con el currículo estándar de paternidad del CoF por sí solo?

Métodos

Diseño del estudio

Para responder a las preguntas de investigación, este estudio piloto utilizó un diseño cuasiexperimental (QED) pretest-postest con desfase temporal, en el que dos grupos de padres que participaban en un currículo grupal de paternidad en una misma agencia de servicios sociales se incorporaron sucesivamente al estudio. El primer grupo de padres reclutado sirvió como grupo de comparación y recibió los servicios habituales [currículo estándar de paternidad del Center on Fathering (CoF)]. Los padres del grupo de comparación se reclutaron e incorporaron entre agosto de 2018 y diciembre de 2018. A continuación, el personal de la agencia de servicios sociales recibió formación en el currículo de paternidad enriquecido con la TBCS. Tras la formación, el grupo de tratamiento se reclutó entre febrero de 2020 y noviembre de 2020. Este diseño permitió establecer tendencias preliminares en los resultados en un plazo breve, minimizando la contaminación entre las condiciones del estudio y maximizando las oportunidades empíricas de examinar la viabilidad y la fidelidad del programa (Guterman et al., 2018).

Muestra

El CoF es un programa de paternidad que atiende a la región metropolitana de Colorado Springs y forma parte del El Paso County Department of Human Services (DHS). El CoF trabaja con familias que tienen intervención judicial o que trabajan con el DHS, así como con familias que desean mejorar su forma de criar a su hija o hijo. Los criterios de inclusión eran los siguientes: padres que (a) estuvieran inscritos en los programas de paternidad del CoF, (b) tuvieran 18 años o más y (c) dieran su consentimiento para participar en el estudio.

El personal del CoF reclutó a los padres para el estudio siguiendo el proceso habitual de captación e interacción del CoF. A todos los padres que iniciaron el currículo de paternidad durante el periodo de inclusión se les ofreció la posibilidad de participar en el estudio. Si aceptaban, la persona clínica encargada de la admisión en la agencia les facilitaba información sobre el estudio y revisaba con ellos los formularios de consentimiento. Se ofrecieron a los participantes tarjetas regalo de 25 dólares por completar las medidas del pretest y de 30 dólares por completar las del postest. Se obtuvo la aprobación del comité de ética (IRB) de la University of Denver antes de la recogida de datos.

Procedimientos

Todas las personas clínicas y la dirección clínica que impartían el currículo de paternidad eran empleadas del CoF y tenían una titulación de grado o de máster, sin formación previa en TBCS. Los padres participantes completaron las medidas del pretest el primer día del currículo de paternidad y las del postest durante la última sesión. Tras recoger los datos del grupo de comparación, el personal clínico del CoF recibió formación en TBCS durante dos jornadas completas a cargo del primer firmante, experto en TBCS. El primer firmante y el personal clínico del CoF trabajaron también en la integración de técnicas de la TBCS en el currículo estándar de paternidad para diseñar el currículo de grupos de pares enriquecido con la TBCS. Una vez finalizado este currículo, comenzaron el reclutamiento y la recogida de datos del grupo de tratamiento. Los currículos se ofrecían a lo largo del año de forma escalonada, de modo que los padres no tuvieran que esperar más de unas pocas semanas para comenzar un grupo.

Currículo estándar de paternidad del CoF

El CoF ofrece un currículo estándar de paternidad responsable de 15 semanas, basado en habilidades. El grupo se reúne semanalmente durante 90 minutos y cuenta con una media de 15 padres por clase. El CoF imparte actualmente entre 6 y 8 currículos de paternidad al año y atiende a unos 90 padres anualmente. El currículo estándar de paternidad del CoF aborda la relación padre-hijo y las habilidades parentales para mejorar la relación familiar y la implicación paterna. Algunos de los principales temas tratados en el currículo son la importancia del papel de los padres, la comunicación familiar, el manejo de la ira, el desarrollo infantil, el apego entre progenitor e hijo, el juego, la disciplina y la autoestima. El currículo estándar puede ofrecerse a padres de cualquier edad o situación familiar (p. ej., padres casados o no que conviven o no con sus hijas e hijos).

El currículo estándar de paternidad del CoF utiliza un currículo informado por la evidencia que ha desarrollado de forma continua durante los últimos 20 años Ken Sanders, antiguo responsable del programa del CoF. Cuando el CoF empezó a ofrecer este currículo a mediados de la década de 1990, uno de los pocos currículos ampliamente difundidos que se había utilizado tanto con madres y padres jóvenes, con bajos ingresos y solos era el currículo MELD. Un estudio del currículo MELD realizado en siete centros mostró mejoras en las actitudes y creencias de las personas participantes en medidas relacionadas con la crianza y el cuidado de la infancia, entre ellas expectativas más adecuadas sobre las capacidades de niñas y niños, mayor empatía y menor valoración del castigo corporal (Treichel, 1995). El currículo de paternidad del CoF enriqueció el currículo MELD con evidencia de investigación local, incluidos datos de grupos focales, datos de evaluación y la retroalimentación continua del personal y de los participantes. Estas mejoras respaldadas por la evidencia incluyeron actividades interactivas, actualizaciones y ejemplos con uso de la tecnología y un contenido más centrado en las fortalezas. El currículo se ha evaluado internamente con datos pre-post y ha mostrado mejoras en las habilidades, actitudes y conductas parentales.

Currículo de grupos de pares enriquecido con la TBCS

Las estrategias de la TBCS se han utilizado con poblaciones de difícil atención para abordar el funcionamiento familiar (Kim et al., 2018). La TBCS es una intervención basada en la evidencia que se apoya en los recursos y las motivaciones de las personas consultantes para pasar de la conversación sobre el problema a centrarse más en lo que desean y explorar las formas en que han logrado alcanzar sus metas en el pasado. Las metas son importantes para el proceso de cambio y se construyen de manera cooperativa con las personas participantes (Kim & Franklin, 2015). El personal clínico utiliza diversas técnicas de preguntas para la construcción de soluciones, como las preguntas de excepción, las preguntas de escala, las preguntas relacionales, la pregunta del milagro, los elogios, la tarea de primera sesión (hacer más de lo que ya funciona) y la definición de metas (DeJong & Berg, 2008). Estas técnicas de la TBCS ayudan a las personas consultantes a definir lo que desean en el futuro y las guían en un proceso de visualización, imaginación y planificación de pasos concretos hacia la meta deseada. En el manual de tratamiento de la SFBTA (Bavelas et al., 2013) pueden encontrarse más detalles sobre las particularidades de la TBCS y sobre lo que la distingue de otras intervenciones respaldadas por la evidencia.

El equipo investigador colaboró con el CoF durante 6 meses para desarrollar este nuevo currículo de paternidad con TBCS. No se modificó ninguno de los temas semanales ni de los contenidos esenciales del currículo estándar de paternidad del CoF, salvo la incorporación de más preguntas de construcción de soluciones en la manera en que el personal clínico facilita los debates de clase y las actividades interactivas. Al principio, el personal clínico del CoF recibió una formación intensiva de 2 días en TBCS para aprender el enfoque del modelo teórico, así como las técnicas específicas de la TBCS que se utilizan para ayudar a las personas consultantes a identificar soluciones y un futuro preferido. Se enseñó al personal clínico del CoF a utilizar las técnicas de la TBCS para ayudar a los padres a identificar soluciones a sus problemas y a detallar cómo es su futuro preferido cuando están en su mejor momento. Después, el equipo investigador y el del CoF repasaron cada una de las 15 semanas del currículo e identificaron formas de integrar las técnicas de la TBCS en los debates de clase, las actividades de reflexión en clase y las actividades interactivas. Estas habilidades de construcción de soluciones se integraron en el currículo para respaldar sus esfuerzos por reforzar la implicación. Por último, cada profesional clínico pudo impartir un currículo completo de paternidad con TBCS para practicar las nuevas habilidades de la TBCS, así como los nuevos debates y actividades interactivas. El primer firmante, que dirigió la formación en TBCS, se reunió mensualmente durante una hora con el personal clínico del CoF para ofrecer formación complementaria, consultoría y revisiones. Puede solicitarse más información sobre el currículo de paternidad enriquecido con la TBCS, así como copias del mismo, poniéndose en contacto con el Center on Fathering del El Paso County Department of Human Services.

Modificaciones debidas a la COVID-19

La pandemia de COVID-19 surgió al comienzo de la fase de tratamiento del estudio, lo que obligó al CoF a suspender todos sus servicios. Los dos primeros grupos de tratamiento enriquecidos con la TBCS se habían reunido de forma presencial antes de que el CoF suspendiera las clases a raíz de las órdenes de salud pública del estado para evitar la propagación del virus de la COVID-19. Los grupos habían completado casi la mitad de las 15 sesiones semanales antes de pasar a clases a distancia en línea para terminar el curso. El primer grupo de tratamiento enriquecido con la TBCS completó 8 de las 15 sesiones de forma presencial y el segundo, 6 de 15. El CoF interrumpió las clases durante una semana para encontrar la manera de seguir impartiéndolas de forma segura. Durante esta pausa, el CoF decidió impartir el currículo semanal de paternidad con TBCS a distancia mediante la videoconferencia Webex.

Debido a que la pandemia de COVID-19 interrumpió el inicio del currículo del grupo de tratamiento, se ofrecieron dos tipos distintos de currículo de paternidad enriquecido con la TBCS a los participantes del grupo de tratamiento: (a) dos grupos híbridos (n=22), que comenzaron de forma presencial y terminaron en línea, y (b) cinco grupos en línea (n=20). Todas las reuniones de los grupos en línea se realizaron a través de la plataforma de videoconferencia Webex. Los cinco grupos de paternidad en línea enriquecidos con la TBCS celebraron la primera y la última clase de forma presencial, respetando la distancia social en un gran aparcamiento, para que los padres pudieran rellenar en papel los formularios de admisión y de evaluación. Por lo demás, el resto de las clases se impartió en línea. Los grupos se ofrecían a lo largo del año de forma escalonada, de modo que los padres no tuvieran que esperar más de unas pocas semanas para comenzar.

Medidas de resultado

Las medidas de este estudio incluyeron las correspondientes a cada una de las tres preguntas de investigación. Dos de ellas (es decir, las habilidades de construcción de soluciones y la implicación paterna) se recogieron en el postest en todos los grupos: comparación, híbrido y en línea. Una medida (es decir, las actitudes parentales), que evaluaba las actitudes parentales de los padres, se recogió en el pretest y en el postest.

Las habilidades de construcción de soluciones de los padres, uno de los constructos clave de la TBCS, se midieron con el Solution-Building Inventory (SBI; Smock et al., 2010). El SBI consta de 14 ítems que evalúan la capacidad del participante para identificar soluciones y excepciones a los problemas, así como su esperanza en el futuro (p. ej., «Soy capaz de generar soluciones», «Tengo la capacidad de centrarme en lo que quiero que ocurra en mi vida»). Los participantes utilizaron una escala Likert de 5 puntos para indicar su grado de acuerdo (1=Totalmente en desacuerdo a 5=Totalmente de acuerdo). Se calculó una puntuación media del SBI, de modo que una puntuación más alta indica mayores habilidades de construcción de soluciones. La medida mostró una fiabilidad elevada en nuestra muestra, con α = .93 en los grupos de comparación, α = .90 en los grupos híbridos y α = .87 en los grupos en línea.

La implicación paterna se evaluó con los 11 ítems de la Fatherhood Research and Practice Network Father Engagement Scale (FRPN; Dyer et al., 2015). La FRPN mide la capacidad de implicación en la crianza y en actividades cognitivas mediante ítems (p. ej., «¿Con qué frecuencia ha dado de comer o el biberón a (niña o niño)?») puntuados en una escala de frecuencia de 5 puntos que va de 1 = nunca, 2 = 1 a 2 días al mes, 3 = 3 a 4 días al mes, 4 = 2 a 3 días por semana, 5 = todos los días o casi todos los días. En este estudio se promediaron las respuestas, de modo que las puntuaciones más altas indican una mayor implicación de los padres en las familias. Se ha comprobado que la medida tiene una consistencia interna sólida (α = .89) y una buena validez convergente, discriminante y de criterio (Bavolek & Keene, 2010). La medida también mostró una fiabilidad sólida en nuestra muestra (α = .96 en el grupo de comparación, α = .93 en el grupo híbrido y α = .96 en el grupo en línea).

Las actitudes parentales se midieron con el Adult Adolescent Parenting Inventory, versión 2 (AAPI-2), que consta de 40 ítems que evalúan los conocimientos sobre la parentalidad y las actitudes hacia la crianza (Conners et al., 2006). La medida consta de cinco constructos: (a) expectativas respecto a la infancia, (b) empatía parental ante las necesidades de niñas y niños, (c) uso del castigo corporal, (d) roles familiares entre progenitores e hijos y (e) poder e independencia de niñas y niños (Conners et al.). Cada ítem se mide con una escala Likert de 5 puntos, que va de 1=Totalmente en desacuerdo a 5 = Totalmente de acuerdo. En este estudio se utilizó la puntuación media, de modo que una puntuación más alta indica actitudes parentales más positivas. Se ha demostrado que la medida tiene propiedades psicométricas adecuadas en muestras de madres y padres culturalmente diversas, con coeficientes de fiabilidad elevados que oscilan entre α = .80 y .89 (Lawson et al., 2015; Park, 2011). La medida también mostró una fiabilidad sólida en las muestras de nuestro estudio (α = .81 en el grupo de comparación; α = .76 en el grupo híbrido; y α = .78 en el grupo en línea).

Análisis de potencia

Un análisis de potencia a priori para una potencia = 0.80 con un α bilateral = .05 para un modelo de medidas repetidas mostró que se necesitan 198 participantes para un tamaño del efecto pequeño (η2 = 0.01); 34 participantes en total cuando el tamaño del efecto es mediano (η2 = 0.06); y 16 participantes en total cuando el tamaño del efecto es grande (η2 = 0.14; Kim et al., 2018).

Análisis de datos

Se realizaron análisis univariados y bivariados para responder a las preguntas de investigación del presente estudio. Se llevaron a cabo análisis descriptivos: distribuciones de frecuencias, medias y desviaciones típicas. Los análisis bivariados incluyeron pruebas de chi cuadrado y pruebas t para muestras independientes con el fin de comprobar si existían diferencias estadísticamente significativas entre los grupos de comparación y de tratamiento (es decir, el currículo estándar del CoF frente al currículo de grupos de pares enriquecido con la TBCS) en las variables sociodemográficas de los padres. Las diferencias en la implicación paterna y en las habilidades de construcción de soluciones entre los grupos de comparación y de tratamiento se calcularon mediante la prueba t para muestras independientes. La significación estadística se definió como una probabilidad p < .05. Para evaluar la magnitud del cambio en las actitudes parentales 10 meses después de la línea de base, utilizamos pruebas t para muestras relacionadas entre el pretest y el postest en cada grupo de tratamiento.

Dado el carácter piloto de este estudio y la menor potencia debida al número relativamente reducido de participantes, los tamaños del efecto resultan especialmente útiles para valorar si la intervención aporta pruebas de efectos prometedores que justifiquen estudios futuros. La magnitud de los tamaños del efecto observados en tres variables de resultado relativas a la paternidad se estimó mediante la g de Hedges con corrección del sesgo de muestra pequeña, para obtener las estimaciones más conservadoras del tamaño del efecto. Los tamaños del efecto se interpretaron según las pautas de Cohen (1988) (es decir, 0.2 = efecto pequeño; 0.5 = efecto mediano; 0.8 = efecto grande). Se calcularon intervalos de confianza del 95% para examinar la significación de cada tamaño del efecto (Shadish & Haddock, 1994). Los datos se analizaron con Stata 14.0.

Resultados

Características descriptivas

Los estadísticos descriptivos de las variables se presentan en la tabla 1. La edad media de los padres participantes era de 36.0 (SD = 9.0) en el grupo de comparación, 34.6 (SD = 7.0) en el grupo híbrido y 33.6 (SD = 9.0) en el grupo en línea. La mayoría de los participantes de los tres grupos eran blancos, solteros o nunca casados, con empleo a tiempo completo y con un nivel de estudios superior al universitario. Los resultados de las pruebas de chi cuadrado de Pearson y de las pruebas t para muestras independientes no revelaron diferencias estadísticamente significativas en las características sociodemográficas entre los grupos de comparación y de tratamiento, salvo en la ayuda económica y en la implicación en el sistema de justicia penal.

Tabla 1. Características de la muestra del estudio (n = 92)

Tres grupos: comparación, CoF estándar (n = 50); tratamiento TBCS híbrido (n = 22); tratamiento TBCS en línea (n = 20). N (o M) y % (o SD), después p.

Edad (M, SD): 36.0 (9.0) / 34.6 (7.0) / 33.6 (9.0); p = .27.

Raza/etnia: blanca 37 (74,0 %) / 15 (68,2 %) / 13 (65,0 %); negra 6 (12,0 %) / 3 (13,6 %) / 3 (15,0 %); nativa de Alaska 1 (2,0 %) / 0 / 0; asiática/de las islas del Pacífico 1 (2,0 %) / 0 / 0; latina/hispana 4 (8,0 %) / 4 (18,2 %) / 3 (15,0 %); p = .51.

Estado civil: casado 10 (20,0 %) / 2 (9,1 %) / 5 (25,0 %); separado 10 (20,0 %) / 7 (31,8 %) / 4 (20,0 %); divorciado 8 (16,0 %) / 6 (27,3 %) / 5 (25,0 %); soltero/nunca casado 19 (38,0 %) / 7 (31,8 %) / 5 (25,0 %); p = .62.

Nivel de estudios: inferior a la secundaria 21 (42,0 %) / 11 (50,0 %) / 7 (35,0 %); superior al universitario 27 (54,0 %) / 11 (50,0 %) / 12 (60,0 %); p = .66.

Empleo a tiempo completo: 34 (68,0 %) / 15 (68,2 %) / 16 (80,0 %); p = .64. Ayuda económica: 18 (36,0 %) / 5 (22,7 %) / 4 (20,0 %); p = .00. Implicación en el sistema de justicia penal: 32 (64,0 %) / 10 (45,5 %) / 5 (25,0 %); p = .01.

Estadística inferencial

Diferencias en la construcción de soluciones y en la implicación paterna según el grupo de tratamiento. Los resultados de la prueba t para muestras independientes entre los grupos de comparación e híbrido se presentan en la tabla 2. Hubo una diferencia significativa en las habilidades de construcción de soluciones entre los grupos de comparación e híbrido (t(64) = 2.22*, p <.05): el grupo de comparación mostró puntuaciones medias más altas (M = 61.1, SD = 6.6) que el grupo híbrido (M = 57.1, SD = 7.5). El tamaño del efecto de esta diferencia en las habilidades de construcción de soluciones fue mediano (g de Hedges = -0.58, [CI: -1.10, -0.07]); Shadish & Haddock, 1994). Del mismo modo, la diferencia en la implicación de los padres en las actividades de cuidado entre ambos grupos fue significativa (t(67) = 2.08*, p < .05): el grupo de comparación (M = 57.1, SD = 7.5) mostró una mayor implicación paterna que el grupo híbrido (M = 57.1, SD = 7.5). La g de Hedges para la implicación paterna en las actividades de cuidado indicó un tamaño del efecto mediano (g de Hedges = -0.54; [CI: -1.05, -0.03]). No hubo diferencias significativas en la implicación paterna en actividades cognitivas entre ambos grupos (t(68) = 1.54, p = .06), aunque el grupo de comparación (M = 10.1, SD = 2.6) obtuvo puntuaciones ligeramente más altas que el grupo híbrido (M = 9.0, SD = 2.8).

Tabla 2. Prueba t para muestras independientes entre el grupo de comparación y el grupo híbrido (n = 72)

Para cada variable: comparación (n = 50) M (SD); híbrido (n = 22) M (SD); t; p; g de Hedges [95% CI].

Habilidades de construcción de soluciones: 61.1 (6.6); 57.1 (7.5); 2.22*; <.05; -0.58 [-1.10, -.07].

Implicación paterna en actividades de cuidado: 18.4 (5.5); 15.3 (5.9); 2.08*; <.05; -0.54 [-1.05, -.03].

Implicación paterna en actividades cognitivas: 10.1 (2.6); 9.0 (2.8); 1.59; .06; -0.41 [-.92, .09].

Nota. SD = desviación típica; CI = intervalos de confianza; *p < 0.05. Complexe Systémique: en el texto de la autoría, la media de implicación en el cuidado del grupo de comparación figura como «M = 57.1, SD = 7.5», idéntica a la del grupo híbrido; la tabla 2 da 18.4 (5.5) frente a 15.3 (5.9). Reproducimos ambas tal como se publicaron.

Entre el grupo de comparación y el grupo en línea. Los resultados de la prueba t para muestras independientes sobre las habilidades de construcción de soluciones de los padres entre el grupo de comparación y el grupo en línea se presentan en la tabla 3. No hubo diferencias significativas en las habilidades de construcción de soluciones de los padres (t(61) = 1.29, p = .21), a pesar de que el grupo en línea (M = 63.2, SD = 5.6) obtuvo una puntuación de construcción de soluciones más alta que el grupo de comparación (M = 61.1, SD = 6.6). Tampoco hubo diferencias significativas en la implicación de los padres en las actividades de cuidado [t(63) = -1.23, p = .23] ni en las actividades cognitivas [t(64) = -1.98, p = .06] entre estos dos grupos. Ninguno de los tamaños del efecto entre grupos fue estadísticamente significativo según el IC del 95%.

Tabla 3. Prueba t para muestras independientes entre el grupo de comparación y el grupo de tratamiento en línea (n = 42)

Para cada variable: comparación (n = 50) M (SD); en línea (n = 20) M (SD); t; p; g de Hedges [95% CI].

Habilidades de construcción de soluciones: 61.1 (6.6); 63.2 (5.6); 1.29; .21; 0.13 [-.39, .65].

Implicación paterna en actividades de cuidado: 18.4 (5.5); 16.4 (5.6); -1.23; .23; -0.35 [-.87, .17].

Implicación paterna en actividades cognitivas: 10.1 (2.6); 8.4 (3.2); -1.98; .06; -0.61 [-1.14, .08].

Nota. S.D. = desviación típica; CI = intervalos de confianza; *p < 0.05.

Entre el grupo híbrido y el grupo en línea. Los resultados de la comparación de las habilidades de construcción de soluciones entre los grupos híbrido y en línea se presentan en la tabla 4. Hubo una diferencia significativa en las habilidades de construcción de soluciones entre el grupo híbrido y el grupo en línea (t(63) = -1.23, p = <.01), que muestra que el grupo en línea obtiene una puntuación más alta en habilidades de construcción de soluciones (M = 63.2, SD = 5.6) que el grupo híbrido (M = 57.1, SD = 7.5). No hubo diferencias significativas en la implicación de los padres en las actividades de cuidado y cognitivas entre ambos grupos. El tamaño del efecto para las habilidades de construcción de soluciones fue de 0.90, lo que indica un tamaño del efecto grande entre el grupo híbrido y el grupo en línea (g de Hedges = 0.90, [CI: 0.25, 1.58]).

Tabla 4. Prueba t para muestras independientes entre el grupo híbrido y el grupo en línea

Para cada variable: híbrido (n = 22) M (SD); en línea (n = 20) M (SD); t; p; g de Hedges [95% CI].

Habilidades de construcción de soluciones: 57.1 (7.5); 63.2 (5.6); 2.94*; < .01; .90 [.25, 1.58].

Implicación paterna en actividades de cuidado: 15.3 (5.9); 16.4 (5.6); 0.60; .55; .19 [-.43, .82].

Implicación paterna en actividades cognitivas: 9.0 (2.8); 8.4 (3.2); -0.60; .55; -.19 [-.83, .43].

Nota. S.D. = desviación típica; CI = intervalos de confianza; *p < 0.05. Complexe Systémique: el texto de la autoría da t(63) = -1.23 para esta comparación, y la tabla 4, t = 2.94*; reproducimos ambos valores tal como se publicaron.

Diferencias entre el pretest y el postest

Los resultados de la prueba t para muestras relacionadas sobre las actitudes parentales en los tres grupos se presentan en la tabla 5. En el grupo de comparación hubo una mejora significativa de las actitudes parentales de los padres entre las puntuaciones del pretest (M = 31.7, SD = 6.5) y las del postest (M = 34.3, SD = 7.1; t(47) = -2.71*, p < .05). No hubo un aumento significativo de las actitudes parentales entre el pretest (M = 31.9, SD = 4.1) y el postest (M = 33.7, SD = 6.0) en el grupo híbrido (t(15) = -1.34, p = .20). Asimismo, los resultados del pretest (M =31.5, SD = 4.5) y del postest (M = 35.1, SD = 6.5) indicaron que el grupo en línea mejoró en actitudes parentales (t(19)= -2.85*, p <.05). En el grupo de comparación, el tamaño del efecto intragrupo fue de 0.37, lo que ilustra efectos de tratamiento pequeños (g de Hedges = 0.37, [CI: .30, .46]). El grupo híbrido con TBCS también presentó un tamaño del efecto intragrupo que ilustra efectos de tratamiento pequeños (g de Hedges = 0.32, [CI: .15, 51]). En el grupo en línea con TBCS, el tamaño del efecto intragrupo indicó un efecto de tratamiento mediano (g de Hedges = 0.61, [CI: .38, .89]). Las actitudes parentales de los tres grupos mostraron un intervalo de confianza del 95% que no incluía el cero, lo que indica que los participantes mejoraron significativamente sus habilidades parentales entre el pretest y el postest. Ninguno de los tamaños del efecto entre grupos fue estadísticamente significativo según el IC del 95%.

Tabla 5. Prueba t para muestras relacionadas de las actitudes parentales y resultados de tamaño del efecto

Grupo de comparación (a): pretest 31.7 (6.5); postest 34.25 (7.1); tamaño del efecto intragrupo 0.37 [.30, .46].

Grupo híbrido con TBCS (b): pretest 31.9 (4.1); postest 33.69 (6.0); tamaño del efecto intragrupo 0.32 [.15, .51].

Grupo en línea con TBCS (c): pretest 31.5 (4.5); postest 35.05 (6.5); tamaño del efecto intragrupo 0.61 [.38, .89].

Tamaños del efecto entre grupos (IC del 95%): a-b 0.22 [-.27, .73]; b-c -0.37 [-.99, .23]; a-c -0.11 [-.63, .40].

Nota. S.D. = desviación típica; CI = intervalos de confianza.

Discusión

Este estudio se diseñó para explorar la eficacia del currículo de paternidad enriquecido con la TBCS para mejorar las habilidades de construcción de soluciones, la implicación de los padres en las familias y las habilidades y conocimientos parentales. El diseño cuasiexperimental se vio interrumpido por la pandemia de COVID-19, y el formato de la intervención tuvo que adaptarse para impartirse en línea. A pesar de las dificultades que suponían las restricciones por la COVID-19, la agencia comunitaria logró reorientarse hacia una modalidad de tratamiento con TBCS en línea, algo que nunca se había hecho, lo que permitió al equipo investigador examinar si este currículo enriquecido con la TBCS podía impartirse en línea. Este cambio imprevisto permitió al equipo investigador poner a prueba un currículo de paternidad impartido en el formato presencial estándar, un currículo híbrido que se reunió de forma presencial y en línea con el currículo enriquecido con la TBCS, y un currículo en línea enriquecido con la TBCS.

A pesar de la interrupción del estudio, observamos algunos hallazgos interesantes. En conjunto, los tres grupos mostraron mejoras entre el pretest y el postest en la medida AAPI, lo que sugiere que el currículo de paternidad utilizado en el CoF ayuda a los padres a mejorar sus actitudes parentales. Estas mejoras en las habilidades y conocimientos parentales también se observaron en el grupo de padres que recibió el currículo enriquecido con la TBCS en sus versiones híbrida y en línea. Los resultados de las pruebas t para muestras relacionadas de la medida AAPI también fueron estadísticamente significativos en los tres grupos, lo que indica mejoras significativas de las actitudes parentales entre el pretest y el postest.

Además, los participantes del grupo de comparación mostraron puntuaciones más altas en habilidades de construcción de soluciones y en implicación paterna en las actividades de cuidado que los del grupo híbrido. Como en el grupo de comparación había un porcentaje mayor de padres casados y socioeconómicamente favorecidos que en el grupo híbrido (p. ej., padres casados: 20.0 frente a 9,1 %, tabla 1), algunas de las diferencias en estas puntuaciones de paternidad podrían atribuirse a la mayor proporción de padres casados en el grupo de comparación. De hecho, hay ciertos indicios de que el efecto de las intervenciones sobre las habilidades y conocimientos parentales puede variar en función del nivel socioeconómico (NSE) de los padres (p. ej., Winter et al., 2012). Otro factor que confunde la comparación de los resultados es que el grupo híbrido debía impartirse de forma presencial con el currículo enriquecido con la TBCS, pero tuvo que hacer un cambio brusco e imprevisto en la estructura del currículo y en la forma de impartir los contenidos, lo que pudo reducir su eficacia. Además, el país atravesaba una grave crisis sanitaria y económica que con toda seguridad pudo afectar a los participantes del grupo híbrido e influir en los resultados del estudio.

Del mismo modo, el grupo en línea superó al grupo híbrido en los resultados de habilidades de construcción de soluciones y de implicación paterna en las actividades de cuidado. La comparación de los resultados de implicación paterna entre los dos grupos de tratamiento con currículo enriquecido con la TBCS (es decir, híbrido frente a en línea) mostró una tendencia según la cual, en el postest, los padres del grupo en línea obtenían mejores puntuaciones que sus homólogos del grupo híbrido. No hubo diferencias significativas entre los grupos de comparación y en línea en las habilidades de construcción de soluciones ni en la implicación paterna, y este hallazgo imprevisto sugiere que los grupos de paternidad responsable podrían impartirse con éxito en un formato totalmente en línea. Hasta donde sabemos, este es el primer estudio que demuestra resultados equivalentes entre grupos de apoyo a la paternidad presenciales y en línea.

Por último, la pandemia de COVID-19 nos permitió conocer algunas de las dificultades y oportunidades que plantea incorporar la tecnología a la impartición de un currículo grupal de paternidad. Por ejemplo, algunas de las dificultades logísticas consistieron en garantizar que los participantes tuvieran acceso a un ordenador personal, una tableta o un teléfono inteligente, así como a una conexión a internet estable. En relación con ello, surgieron dificultades para recopilar las direcciones de correo electrónico de los participantes a fin de enviarles los datos de acceso a la videoconferencia, así como para explicarles cómo acceder a los servicios de videoconferencia y utilizarlos. Aunque el contenido del currículo no cambió, el personal tuvo que crear materiales de clase electrónicos y ayudar a los participantes con las versiones electrónicas de los materiales de las tareas. El personal constató que recoger las tareas semanales obligatorias resultaba algo más difícil en el currículo en línea que cuando se imparte de forma presencial. Asimismo, no poder ver el lenguaje corporal ni las expresiones faciales de quienes no disponían de vídeo hacía más difíciles los debates de clase cuando el currículo grupal se facilitaba en línea.

Sin embargo, este estudio permitió aprender que impartir el currículo en línea enriquecido con la TBCS también ofrecía algunas oportunidades. Entre ellas, un acceso más fácil al currículo de paternidad para los participantes con medios de transporte limitados, así como la comodidad de no tener que desplazarse a la sede de la agencia. Ofrecer el currículo en línea facilitó que los padres que salían del trabajo o vivían en otra zona de la ciudad se conectaran virtualmente y pudieran seguir participando. El currículo en línea también hizo más cómoda la asistencia a los programas para algunos padres que estaban cuidando de sus hijas e hijos. El CoF constató además que su grupo híbrido tuvo una tasa de abandono baja, teniendo en cuenta las dificultades de la pandemia de COVID-19, similar a la de sus grupos presenciales. Y lo más importante: la agencia comunitaria pudo desarrollar una versión en línea de su currículo estándar de paternidad que podrá aplicar como parte de una oferta formativa más sólida para futuros participantes.

A pesar de los hallazgos significativos de este estudio, cabe señalar varias limitaciones. La principal limitación de nuestra investigación es que el diseño del estudio era cuasiexperimental y que se vio interrumpido por la pandemia de COVID-19. Por ello, no fue posible poner a prueba el currículo presencial enriquecido con la TBCS tal como se había previsto inicialmente. Además, los grupos de comparación y de tratamiento diferían de forma no aleatoria en la línea de base en algunas variables sociodemográficas y socioeconómicas (NSE) (es decir, la ayuda económica y la implicación en el sistema de justicia penal), lo que podría haber influido en la eficacia del programa. Estudios previos indican que los grupos de madres y padres de NSE bajo obtienen, tras la intervención, puntuaciones de resultados parentales más altas (p. ej., habilidades y conocimientos parentales) que sus homólogos de NSE alto (Gardner et al., 2010; Mackenzie et al., 2004), ya que suelen mostrarse más receptivos a los contenidos del programa. Aunque es posible que, en nuestro estudio, el grupo de comparación se beneficiara de algún modo de la intervención más que el grupo de tratamiento, el presente estudio no permite saber si fue así. Se necesita una prueba más rigurosa de la intervención, con un diseño de ensayo controlado aleatorizado o un diseño cuasiexperimental más amplio con grupos más equivalentes, para aclarar estas relaciones. Además, los dos grupos de tratamiento modificados (híbrido y en línea) contaban con comparativamente menos participantes que el grupo de comparación, lo que puede reducir la potencia estadística. Por otra parte, no podemos separar los efectos del enriquecimiento con la TBCS de los del formato en línea ni del impacto de la pandemia. Es posible, por ejemplo, que el currículo estándar de paternidad del CoF no hubiera sido tan eficaz en línea sin el enriquecimiento con la TBCS. Se necesita investigación futura para aislar los efectos del enriquecimiento con la TBCS y de la impartición en línea. Asimismo, dos de los resultados de interés (las habilidades de construcción de soluciones y la implicación paterna) se midieron una sola vez, después de impartido el currículo, lo que limita nuestra capacidad para examinar cualquier cambio significativo entre el pretest y el postest. La investigación futura debería esforzarse por reducir el riesgo de sesgo por abandono y aumentar la generalizabilidad evaluando estas medidas antes y después de las clases de los grupos de paternidad. Por último, este estudio solo evaluó los efectos de la intervención inmediatamente después de finalizar el currículo, lo que dificulta extraer conclusiones sobre los efectos a largo plazo de los programas de paternidad del CoF y del tratamiento con TBCS en los resultados relativos a la paternidad.

Conclusiones

A pesar de sus limitaciones, este estudio piloto ofrece algunas aportaciones importantes sobre la posibilidad de ofrecer en línea programas de paternidad responsable para mejorar el acceso y obtener, aun así, efectos similares en los resultados. La participación en grupos presenciales de paternidad responsable puede resultar difícil por los horarios de trabajo, las responsabilidades familiares o la falta de transporte. Los hallazgos de nuestro estudio aportan un respaldo preliminar al currículo de paternidad en línea enriquecido con la TBCS, que ofrece al personal clínico y a quienes gestionan los programas distintas opciones de modalidad de impartición. Por ejemplo, ofrecer clases y cursos en línea que aprovechen contenidos y aplicaciones digitales puede ser beneficioso para aumentar el acceso de las personas usuarias a los programas mediante plataformas y tecnologías digitales durante esta pandemia de COVID (Halpin & Collier, 2014) y después de ella. Los hallazgos de nuestro estudio muestran que incorporar técnicas de la TBCS al currículo estándar de paternidad del CoF e impartirlo en línea también puede aportar beneficios a los participantes en cuanto a habilidades de construcción de soluciones, implicación parental y habilidades parentales; sin embargo, se necesita más investigación para confirmar este enfoque.

La autoría declara no tener ningún conflicto de intereses. La financiación procedió de la beca Professional Research Opportunities for Faculty (PROF) de la University of Denver.

Complexe Systémique: lo que hay que retener

Lo que el estudio se proponía demostrar, no lo demuestra: el currículo enriquecido no rinde más que el estándar. Lo que descubre por accidente es más útil: un grupo de padres realizado íntegramente en línea obtiene los mismos resultados que uno realizado en una sala, y es el grupo interrumpido a mitad de camino el que sale perdiendo. Una lección sistémica tanto como metodológica: el encuadre importa más que la técnica, y un encuadre estable, aunque sea a distancia, vale más que un encuadre roto. Quienes firman el artículo enumeran sus límites sin maquillaje: grupos no equivalentes, efectos imposibles de separar, mediciones únicas; nosotros hemos señalado en su lugar dos incoherencias entre el texto y las tablas. Para leer junto con la nueva paternidad vista por la terapia familiar, y con el estudio boliviano sobre profesionales de la protección familiar, otro piloto pre-post con las mismas reservas.

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Contactos

Johnny Kim: johnny.kim@du.edu · In Young Park: inyoung.park@du.edu · Jennifer Bellamy: jennifer.bellamy@du.edu · Susan Burt: susanburt@elpasoco.com · Gary Grambort: arygrambort@elpasoco.com · Sarah Locklear: Sarah@consciousevolutioncounseling.com · Ken Sanders: krsanders@comcast.net

Artículo original Solution-Focused Brief Therapy-Enhanced Fatherhood Curriculum Pilot Study: A Comparison of Delivery Methods in Response to the COVID-19 Pandemic, de Johnny Kim, In Young Park, Jennifer Bellamy, Susan Burt, Gary Grambort, Sarah Locklear y Ken Sanders, publicado en el Journal of Solution Focused Practices, vol. 6, n.º 1 (2022), artículo 5, pp. 38-51, doi: 10.59874/001c.75000, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción no oficial al español realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial; la presentación se ha adaptado para la lectura en línea y las tablas se presentan como fichas. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial. Prevalece la versión original.

Traducción no oficial al español del artículo original «Solution-Focused Brief Therapy-Enhanced Fatherhood Curriculum Pilot Study: A Comparison of Delivery Methods in Response to the COVID-19 Pandemic», publicado en Journal of Solution Focused Practices (2022) bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial; la presentación se ha adaptado para la lectura en línea, como se indica al principio de esta página. Prevalece la versión original.

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Cómo citar este artículo

Kim, J., Park, I. Y., Bellamy, J., Burt, S., Grambort, G., Locklear, S., & Sanders, K. (2022). Solution-Focused Brief Therapy-Enhanced Fatherhood Curriculum Pilot Study: A Comparison of Delivery Methods in Response to the COVID-19 Pandemic. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/solution-focused-brief-therapy-enhanced-fatherhood-curriculum-pilot-study-a-comparison-of-delivery-methods-in-response-to-the-covid-19-pandemic (Obra original publicada en 2022 en Journal of Solution Focused Practices, vol. 6, n.º 1 (2022), artículo 5, pp. 38-51; republicada en 2022 por Journal of Solution Focused Practices, https://journalsfp.org/article/75000)

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