Esta versión ha sido traducida del inglés por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial. En caso de duda, prevalece la versión original.
Journal of Family Therapy · Terapia familiar
Cuando un niño o una niña tiene cáncer, la pareja parental a menudo se desgasta en silencio. En Finlandia, un equipo de Kuopio ofreció a doce parejas un curso de tres días inspirado en la terapia focalizada en las emociones de Sue Johnson y escuchó después a los padres y las madres al final del curso. Lo que describen: ciclos negativos por fin reconocidos, emociones primarias expresadas a la otra persona, un vínculo que se estrecha y el miedo a no lograr sostenerlo en la vida cotidiana.
Traducción no oficial al español de Hold Me Tight Group Intervention for Parents of Children With Cancer, de Krista Koivula, Hannu Kokki, Maija Korhonen, Aarno Laitila, Juho Kalapudas y Kirsi Honkalampi, publicado en Journal of Family Therapy (Wiley) (2025), doi: 10.1111/1467-6427.70003, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. Las tablas se presentan en forma de listas. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.
Es significativo que una intervención tan breve lograra crear una sensación de seguridad que permitió explorar temas difíciles.
Krista Koivula, Hannu Kokki, Maija Korhonen, Aarno Laitila, Juho Kalapudas y Kirsi Honkalampi
Resumen
El presente artículo da cuenta de las experiencias de madres y padres de menores con cáncer que participaron en una intervención grupal focalizada en las emociones, Hold Me Tight (HMT). Se reclutó una muestra intencional de 24 progenitores en cursos HMT de 3 días. Al final de cada curso se llevaron a cabo conversaciones en grupos focales, que se analizaron mediante el análisis fenomenológico interpretativo (IPA, por sus siglas en inglés). La intervención grupal HMT de 3 días dio lugar a experiencias que reforzaron el bienestar personal de los progenitores y la resiliencia de la pareja. En estas conversaciones surgieron significados relacionados con el individuo, con la pareja y con la familia. Los subtemas de los significados individuales fueron: identificar la necesidad de autoexploración, posibilitar una nueva forma de autoobservación, aumentar la comprensión de sí y mejorar el bienestar personal y la resiliencia. Los subtemas de los significados relacionados con la pareja fueron: identificar y elaborar las dinámicas de la relación de pareja, comprender mejor las interacciones de la relación, facilitar la prevención y el afrontamiento de situaciones difíciles y reforzar la conexión emocional mutua. El subtema de los significados relacionados con la familia fue comprender mejor las interacciones familiares. Estos resultados apuntan a la necesidad de seguir investigando las intervenciones grupales HMT con esta población.
Resumen
Cuando a un niño o una niña se le diagnostica un cáncer, sus progenitores se enfrentan a numerosos desafíos existenciales, emocionales, sociales y físicos que pueden afectar de forma considerable a su bienestar psicológico y a su relación íntima. Las parejas con hijos o hijas con enfermedades graves o crónicas corren un mayor riesgo de sufrir malestar conyugal, insatisfacción, peor ajuste diádico y apego inseguro-evitativo (Da Silva et al. 2010; Katz et al. 2018; Silva-Rodrigues et al. 2016; Yeh 2002; Cusinato et al. 2017). En un estudio de Wiener et al. (2017), el 40% de las madres y los padres de menores con cáncer señalaron que su relación se había deteriorado. Otro estudio halló que el 20% de los progenitores de menores con leucemia linfoblástica aguda sufrían malestar conyugal (Burns et al. 2018). A menudo, las familias consideran que la atención hospitalaria y la recaída son las etapas de la trayectoria de la enfermedad que más tensión imponen a su relación íntima (Wiener et al. 2017). En un estudio cualitativo de Arruda-Colli et al. (2018), las familias mencionaron que las estrategias compartidas, las conductas de apoyo y una interacción compasiva fortalecían su relación, mientras que la distancia emocional y física planteaba dificultades.
Estudios previos han mostrado que los progenitores de menores enfermos son conscientes de sus dificultades conyugales y de su necesidad de apoyo. Según un estudio prospectivo y longitudinal de Kukkola et al. (2017), casi la totalidad (99%) de los progenitores de menores con cáncer expresaron el deseo de recibir más apoyo de su pareja. En otro estudio transversal y multicéntrico de Wiener et al. (2017), la mayoría de los progenitores de menores con enfermedades graves manifestaron interés por un asesoramiento sobre la relación de pareja. Pese a ello, las intervenciones de pareja para familias de menores con cáncer no se ofrecen de forma sistemática, aunque estudios cualitativos longitudinales (Arruda-Colli et al. 2018), encuestas (Burns et al. 2017), revisiones integradoras (Da Silva et al. 2010; Shields et al. 2012) y un estudio de intervención aleatorizado (Porter et al. 2019) han mostrado que es necesario desarrollarlas y evaluarlas.
La terapia focalizada en las emociones (EFT, por sus siglas en inglés) es un enfoque de terapia de pareja bien documentado y basado en la teoría del apego (Johnson y Williams-Keeler 1998; Wiebe y Johnson 2016). En un ensayo controlado aleatorizado que evaluaba la eficacia de la EFT para reducir el malestar conyugal en progenitores de un niño o una niña con una enfermedad crónica, las parejas mostraron mejoras sustanciales en su relación al terminar el tratamiento y en un seguimiento a los 5 meses (Walker et al. 1996). Los estudios longitudinales indican que los resultados obtenidos con la EFT son relativamente estables (Cloutier et al. 2002; Wiebe et al. 2017). Más recientemente, las intervenciones básicas de la EFT se han adaptado a un formato grupal breve llamado programa Hold Me Tight (HMT), cuyo objetivo es ayudar a las parejas a regular y compartir sus emociones de apego de manera segura (Johnson 2008, 2010). Se ha observado que el programa produce cambios positivos en la satisfacción con la relación, la confianza, la seguridad del apego y el funcionamiento familiar, además de reducir el malestar conyugal. Los estudios previos sobre el programa HMT se resumen en la tabla 1. Pese a los prometedores resultados del programa, no existe investigación previa sobre su viabilidad con progenitores de un menor con una enfermedad grave.
Tabla 1 — Resumen de los estudios previos sobre el programa HMT.
El propósito de este estudio era explorar cualitativamente las experiencias de ambos miembros de la pareja parental que participaron en una intervención grupal HMT de 3 días destinada a fortalecer la relación íntima de progenitores de un menor con cáncer. La investigación previa se ha centrado sobre todo en intervenciones focalizadas en las emociones de larga duración para esta población. Este estudio hace una aportación singular al examinar empíricamente una intervención breve en formato grupal. Las conversaciones en grupos focales se llevaron a cabo inmediatamente después de los cursos y se analizaron mediante el IPA. El estudio profundiza en las experiencias de ambos progenitores, pues hasta ahora no se había realizado ninguna investigación cualitativa de este tipo. Sus resultados ayudarán a desarrollar y aplicar intervenciones adecuadas para las familias de menores con enfermedades graves.
La pregunta de investigación principal de este estudio fue:
El grupo de estudio estuvo formado por 12 parejas heterosexuales que participaron en un curso HMT de 3 días diseñado para madres y padres de menores con cáncer. El curso se impartió tres veces, en abril de 2016, 2017 y 2018, en Kuopio y Siilinjärvi, con cuatro parejas en cada edición. Los cursos los organizó una asociación de apoyo a las familias de menores con cáncer (Sylva ry) y se celebran en Finlandia desde 2013 para progenitores de menores con cáncer. La planificación y la adaptación de los cursos estuvieron a cargo de Hanna Pinomaa (psicoterapia de pareja; supervisión y formación acreditada en terapia de pareja focalizada en las emociones). Una de las personas facilitadoras del curso fue la psicóloga y terapeuta familiar Krista Koivula; la otra fue Janne Puranen (enfermería psiquiátrica y asesoramiento sexual). Ambas personas tenían formación en terapia de pareja focalizada en las emociones y experiencia previa con los cursos HMT.
Participaron 12 padres y 12 madres de entre 25 y 48 años. Los criterios de inclusión en el estudio eran: tener un hijo o una hija con diagnóstico de cáncer, mantener una relación íntima con el otro progenitor del menor, asistir al curso, comprender el finés, participar en las entrevistas sin intérprete y dar un consentimiento voluntario por escrito. El criterio de exclusión era tener menos de 18 años. Los hijos e hijas de las personas participantes tenían entre 2 y 19 años y se les habían diagnosticado distintos tipos de cáncer: leucemia linfoblástica aguda (6 menores), meduloblastoma (2), linfoma (1), retinoblastoma (1), rabdomiosarcoma (1) y tumor de Wilms (1).
El protocolo del estudio fue aprobado por el Comité de Ética de la Investigación del Distrito Hospitalario de Savonia del Norte, Kuopio, Finlandia (9 de febrero de 2016; n.º 68/2016). El estudio contaba con aprobación institucional. La primera autora reclutó a las personas participantes durante los cursos HMT. Se les proporcionó información oral y escrita sobre el estudio, se les dio tiempo para pensar si querían participar y, a continuación, se les pidió su consentimiento informado por escrito para participar en el estudio y en entrevistas grabadas en vídeo. La participación era voluntaria y negarse a participar no afectaba al programa ni al tratamiento de las familias. Las personas participantes tenían además derecho a retirarse del estudio en cualquier momento sin necesidad de dar explicaciones. Los 24 progenitores a quienes se propuso participar aceptaron, y ninguno retiró su consentimiento.
El programa de educación relacional Hold Me Tight pretende ayudar a las parejas a mejorar su manera de regular y compartir las emociones y necesidades ligadas al apego, de modo que favorezca una conexión segura entre los miembros de la pareja. El curso HMT constaba de ocho sesiones de 1,5 h, y sus ocho temas eran los siguientes:
En este estudio, el curso se había adaptado a madres y padres de menores enfermos, y el impacto de la enfermedad se abordaba en cada tema. Los temas se trabajaban mediante una exposición educativa, un debate y ejercicios en pareja, y las personas facilitadoras acompañaban a cada pareja durante los ejercicios.
La intervención grupal HMT favoreció que las parejas comprendieran el apego adulto, el amor y el afecto, y les ayudó a identificar los patrones de interacción negativos (ciclos negativos) (temas 1 y 2). Se animó a las personas participantes a explorar y comentar sus desencadenantes emocionales y conductuales (puntos sensibles), sus vulnerabilidades, inseguridades, necesidades de intimidad y emociones primarias, así como las maneras en que estas pueden quedar ocultas tras reacciones secundarias como la ira o la frustración (temas 3 y 4). Después, las parejas reflexionaron sobre la influencia de relaciones pasadas y heridas emocionales en su vínculo íntimo actual. Se les ayudó a compartir estas experiencias con empatía y a ofrecerse consuelo mutuo, lo que reforzó la conexión emocional (temas 5 y 6). Por último, la intervención abordó la relación entre la intimidad emocional y la conexión sexual, y promovió el mantenimiento de la cercanía emocional en la vida cotidiana mediante rutinas y rituales compartidos (temas 7 y 8).
El último día de cada curso, las personas participantes tomaron parte en una conversación en grupo focal sobre sus experiencias en el curso y exploraron cómo había influido en su capacidad para afrontar las dificultades de su relación. Una de las personas facilitadoras conducía las conversaciones mientras la pareja de cada participante y la otra persona facilitadora escuchaban. Las conversaciones semiestructuradas siguieron las pautas del IPA propuestas por Smith (1995). Las entrevistas se grabaron en vídeo y se transcribieron literalmente para su análisis. Las conversaciones duraron 77 min con las madres y 88 min con los padres.
Se eligió el IPA como método de análisis para explorar las experiencias vividas por las personas participantes durante el curso y el significado que extrajeron de ellas. El IPA busca comprender los deseos, las aspiraciones, los sentimientos, las motivaciones y los sistemas de creencias de cada persona, y cómo se manifiestan en su conducta y su funcionamiento (Smith et al. 2012). Este enfoque es a la vez empático y exploratorio, y se centra en las cogniciones, la emoción, el habla y la expresión en las entrevistas.
En este estudio, los datos transcritos se analizaron con técnicas de análisis temático derivadas del IPA (McCambridge et al. 2014). El análisis IPA consiste en un conjunto de procesos generales que se aplican con flexibilidad en el plano analítico. Las seis etapas del IPA aplicadas en esta investigación son las siguientes (véase el anexo para la descripción de cada etapa):
Juho Kalapudas (M. A., Psych.), que conocía bien los datos y el IPA, revisó a fondo el proceso de análisis y aportó comentarios por escrito sobre los temas y las interpretaciones. Estos comentarios sirvieron para mejorar el análisis y garantizar la calidad del producto final. Las discrepancias en los temas, las conexiones y las interpretaciones se resolvieron mediante el diálogo y el consenso. Los temas también se comentaron con la otra persona facilitadora del curso (Janne Puranen).
Durante la conversación en grupo focal del curso HMT, las personas participantes compartieron los significados individuales, de pareja y familiares que habían vivido durante el curso. Los temas principales y los subtemas del análisis, junto con los extractos de datos correspondientes, figuran en la tabla 2.
Tabla 2 — Resultados del análisis IPA
1. Significados relacionados con el individuo (12/8)
2. Significados relacionados con la pareja (12/10)
Significados relacionados con la familia (3/2)
Nota: El número de personas que respondieron figura entre paréntesis (padres/madres). Abreviaturas del original: F, padre (father); I, persona entrevistadora; M, madre (mother).
Los significados individuales fueron aumentar la comprensión de sí (19 progenitores), mejorar el bienestar personal y la resiliencia (9), identificar la necesidad de autoexploración (6) y posibilitar una nueva forma de autoobservación (6). A lo largo del curso, las personas participantes se dieron cuenta de la importancia de explorarse a sí mismos para comprender sus emociones más profundas, sus necesidades y las causas de fondo de su conducta en las relaciones. Reconocieron el impacto de las relaciones pasadas en su conducta y sus reacciones actuales en la relación íntima y en la crianza. Pese a la dificultad, gracias al entorno de apoyo del curso consiguieron reconocer las emociones subyacentes a sus interacciones. Mediante la autoobservación, empezaron a comprender su papel en las situaciones difíciles y a mejorar su conducta y sus respuestas. Notaron un aumento de su bienestar personal y de su resiliencia a medida que elaboraban sus pensamientos y ganaban en comprensión. Les resultó más fácil perdonarse al identificar los patrones negativos, y observaron un aumento de la flexibilidad, del optimismo y de la capacidad de planificar el futuro.
Los significados relacionados con la pareja se centraron en comprender las interacciones de la relación (19 progenitores), facilitar la prevención y el afrontamiento de situaciones difíciles en la relación (19), reforzar la conexión emocional mutua (16) y la posibilidad de identificar y elaborar las dinámicas de la relación de pareja (9).
Las parejas sintieron que el curso les ayudó a identificar cuestiones cruciales de la relación que a menudo quedaban relegadas en el ajetreo del día a día. Comprender las interacciones de la relación implicaba reconocer los patrones negativos, entender las emociones que hay detrás de la conducta, reconocer el impacto de las relaciones pasadas y abordar los efectos de la enfermedad del hijo o la hija en la relación. Identificar y compartir los sentimientos y las necesidades reales mejoró la comunicación y redujo los reproches. Reconocer patrones repetitivos en su relación les resultó esclarecedor. Comprender las causas comunes de los ciclos negativos redujo sus sentimientos de insuficiencia y les dio fuerza para cambiar su conducta. Pudieron hablar de temas difíciles que habían evitado a causa de la enfermedad, lo que aumentó la seguridad y la flexibilidad en las situaciones de conflicto.
Identificar las necesidades de atención y de afecto de la pareja se vivió como algo significativo y, a lo largo del curso, las parejas hablaron de la importancia de expresar directamente sus necesidades y sus sentimientos. Las personas participantes compartieron, identificaron y nombraron los puntos fuertes de su pareja y los motivos de satisfacción en su relación. También sintieron que el curso les ayudó a hablar abiertamente de los sentimientos cálidos que se tenían, lo que hizo visibles su amor y su cuidado. Consideraron que el curso fortaleció su relación al aumentar la interacción positiva, el sentimiento de estar juntos y la confianza en afrontar las cosas en común. Sin embargo, algunas personas dudaban de poder aplicar lo aprendido en la vida cotidiana, debido al aumento del estrés y a la falta de apoyo emocional. En conjunto, las personas participantes pensaban que el curso les había hecho comprender mejor la importancia de cuidar su relación.
Las personas participantes sintieron que el curso aumentó su comprensión no solo de su relación mutua, sino también de las interacciones en el conjunto de la familia (5 progenitores). A lo largo del curso, reconocieron la importancia de cómo tratan a sus hijos e hijas y del impacto que eso tendrá en su futuro. También pensaron en maneras de mejorar sus competencias parentales y sus interacciones con sus hijos e hijas. Consideraban que el curso no solo mejoraría su propio bienestar, sino también el de toda la familia. Pensaban que reducir los ciclos negativos tendría un efecto positivo en el ambiente del hogar y en el bienestar de los menores.
El presente estudio exploró las experiencias de una intervención grupal HMT con madres y padres de menores con cáncer, dado lo limitado de la investigación sobre intervenciones de pareja para estas familias. El curso HMT ayudó a las parejas a comprender las dinámicas de la relación y reforzó su convicción de poder influir en ellas. Relacionaron los significados del curso HMT consigo mismos, con su relación y con su vida familiar. En concreto, los significados relacionados con la pareja les parecieron diversos y potentes, pese a la corta duración de la intervención de 3 días.
Las personas participantes sintieron que el curso, el grupo de pares y el apoyo profesional les ofrecieron un espacio seguro para elaborar las cuestiones y las emociones difíciles ligadas a la enfermedad de su hijo o hija. Es significativo que una intervención tan breve lograra crear una sensación de seguridad que permitió explorar temas difíciles. Por ejemplo, facilitó que los miembros de la pareja identificaran y compartieran sus emociones y necesidades primarias, en lugar de abordar los ciclos negativos solo en un plano cognitivo. Un curso de fin de semana puede resultar más viable para familias con un menor enfermo que unas sesiones semanales. El formato grupal permite a los progenitores recibir apoyo de sus pares y centrarse intensamente en su relación durante un fin de semana, algo difícil de lograr en medio de una vida familiar ajetreada con un hijo o una hija enfermos.
La recogida de datos pudo tener una limitación, concretamente la conversación en grupo focal realizada inmediatamente después del curso, que pudo poner de relieve el impacto positivo del curso. No puede descartarse el efecto Hawthorne (McCambridge et al. 2014): en situaciones de retroalimentación conducidas por las personas facilitadoras del curso y en presencia de la pareja, puede haber un énfasis excesivo en las experiencias y los efectos positivos. Por ello, sería necesario un estudio de seguimiento para determinar si la intervención produce realmente cambios en las relaciones y la vida familiar de los progenitores. Además, los resultados podrían enriquecerse recogiendo valoraciones escritas de las personas usuarias, que aportarían otra perspectiva sobre las experiencias de quienes participaron.
Una aportación importante de este estudio es la investigación empírica de las experiencias de progenitores de un menor con una enfermedad grave que participaron en una intervención grupal breve. Los datos, ricos, detallados, descritos con densidad y bien saturados, permitieron identificar temas sólidos en el análisis. El método IPA facilitó un examen matizado de la experiencia y arrojó luz sobre distintos aspectos del fenómeno estudiado. Los resultados ofrecen una comprensión más profunda y matizada de la experiencia de las madres y los padres que los estudios cuantitativos de impacto. Pese a las limitaciones del estudio, estos resultados cualitativos respaldan el desarrollo y la aplicación de intervenciones focalizadas en las emociones para esta población y sientan las bases para nuevas investigaciones.
La investigación previa sobre progenitores de menores con enfermedades graves ha mostrado la importancia de la regulación emocional diádica para su afrontamiento, así como la dificultad de dar y recibir apoyo emocional mutuo (Koivula et al. 2019). Es necesario crear, aplicar y evaluar la eficacia de intervenciones que refuercen la regulación emocional diádica. Estudios previos han indicado que la EFT no solo reduce el malestar en la relación, sino que también aborda comorbilidades individuales, con efectos positivos duraderos (Johnson 2019). El impacto de las intervenciones focalizadas en las emociones en el bienestar personal y el afrontamiento de los progenitores se hizo evidente en este estudio cualitativo de una intervención breve. Según los resultados, las personas participantes consideraron que el curso HMT era beneficioso para su bienestar personal, así como para su relación de pareja y su familia.
Según el análisis IPA, reconocer y normalizar las emociones y reacciones desencadenadas por la enfermedad del hijo o la hija se consideró importante y reconfortante. Las parejas también valoraron reconocer la importancia del pasado y comprender cómo mantener la conexión emocional. Estos aspectos deberían tenerse en cuenta al diseñar intervenciones de pareja para progenitores de menores con enfermedades graves. Las personas participantes sintieron que el curso tuvo un profundo impacto en sus pensamientos y sus interacciones, pero algunas se preguntaban si podrían aplicar lo aprendido en su vida diaria. Una conversación de seguimiento o un curso avanzado podrían ayudar a mantener los resultados.
Según este estudio, criar a un hijo o una hija con una enfermedad grave parece ser un factor contextual singular que influye en cómo viven el curso HMT las madres y los padres. Las cargas prolongadas y diversas derivadas de una enfermedad grave pueden haber intensificado su necesidad de apoyo durante el curso. Las personas participantes mencionaron también que habían aplazado abordar los problemas de su relación a causa de la enfermedad de su hijo o hija, lo que hizo aflorar emociones intensas durante el curso. Estos factores deberían tenerse en cuenta al diseñar intervenciones en este contexto, sobre todo al determinar el número de participantes y los recursos necesarios para los cursos. Conviene asignar personal suficiente a los cursos para progenitores de menores con enfermedades graves, ya que ciertos temas, como las experiencias difíciles del pasado, la importancia del pasado y los ciclos negativos, pueden despertar emociones fuertes y requerir un apoyo considerable. Además, será crucial planificar con cuidado el momento y el contenido de estos temas de peso cuando se trabaje con familias desbordadas por la enfermedad de su hijo o hija.
En el futuro, será importante reunir más datos de investigación sobre los efectos de las intervenciones breves HMT, ya que para las familias en situaciones difíciles puede resultar más viable participar en ellas que en tratamientos que exigen un compromiso a largo plazo. Pueden utilizarse métodos cualitativos para explorar los posibles mecanismos de cambio y las experiencias de intervenciones multifacéticas (Bonell et al. 2012). Un análisis cualitativo puede captar la complejidad de los componentes de la intervención y de los factores contextuales, característicos de las intervenciones complejas (Skivington et al. 2021). Las intervenciones focalizadas en las emociones aspiran a influir en la sensación de seguridad y en la conexión emocional mutua. Estos temas de investigación, eminentemente empíricos, pueden prestarse mejor a métodos de investigación cualitativos que cuantitativos. No obstante, los métodos de investigación actuales permiten evaluar la eficacia de una intervención midiendo la sincronía del sistema nervioso simpático entre los miembros de la pareja (Karvonen et al. 2016). En el futuro también será importante examinar los efectos duraderos mediante estudios longitudinales.
En el IPA, el proceso de entrar en el mundo de la persona participante comienza con la lectura repetida de los datos transcritos. Quien investiga se adentra y se sumerge en los datos para leerlos «desde dentro» (McLeod 2001). En este estudio, el acceso a los datos comenzó en las fases de conversación de retroalimentación y de transcripción. Después, todas las transcripciones se leyeron tres veces para implicarse activamente con los datos y familiarizarse con el contenido de la entrevista. La primera autora (Krista Koivula) también visionó las grabaciones en vídeo de las conversaciones para recordar la situación de entrevista y el contenido emocional de los datos. Al visionarlas, prestó especial atención a la comunicación no verbal de las personas entrevistadas, como las posturas, los gestos, las expresiones faciales, la mirada y el tono de voz, para captar los rasgos multidimensionales de la interacción y la comunicación. La autora anotó sus propios recuerdos de las entrevistas y sus primeras observaciones para garantizar que la persona participante se convirtiera en el foco del análisis.
El IPA continúa con un análisis minucioso, línea por línea, de las experiencias de cada participante. Esta etapa examina el contenido semántico y el uso del lenguaje en un nivel muy detallado y exploratorio. La primera autora trabajó cada transcripción, escribiendo primero comentarios descriptivos, volviendo luego al principio para retomar la transcripción centrándose en el uso del lenguaje. Por último, añadió comentarios conceptuales a la transcripción, con el fin de llevar el análisis a un nivel más general y conceptual.
El propósito de esta etapa es crear primero un núcleo descriptivo de comentarios con un claro foco fenomenológico, que se mantenga cerca del significado explícito de la persona participante. La investigación fenomenológica prioriza la orientación hacia los datos frente a los supuestos previos de quien investiga. El objetivo de la reducción fenomenológica es alcanzar la experiencia directa del sujeto poniendo entre paréntesis los presupuestos. Se describieron los principales objetos de preocupación y el significado que tenían para la persona participante. Los comentarios descriptivos se anotaron en el archivo de texto y las expresiones correspondientes se subrayaron en las transcripciones originales. La autora anotó sus propias percepciones y comprensiones para desvelar el significado de los acontecimientos y procesos centrales para las personas participantes.
En la segunda lectura, la autora añadió comentarios lingüísticos al archivo con el fin de examinar el uso del lenguaje en la entrevista. Los comentarios lingüísticos se sangraron y se pusieron en cursiva en el mismo archivo de texto que los comentarios descriptivos. En esta etapa, la autora se centró en cómo la transcripción reflejaba las maneras en que se presentaban el contenido y el significado. Por ejemplo, prestó especial atención al uso de los pronombres, las pausas, las risas, las sonrisas, los aspectos funcionales del lenguaje, la repetición, el tono y el grado de fluidez (Smith et al. 2012).
El propósito de la tercera lectura es desplazar el foco hacia la comprensión de conjunto que la persona participante tiene de los asuntos de los que habla y producir comentarios conceptuales con el objetivo de elevar el análisis a un nivel más interpretativo. Al leer la transcripción, la autora comentó las similitudes, las diferencias, los ecos, las amplificaciones y las contradicciones de la conversación. Estos comentarios constituyeron el inicio del proceso de conceptualización.
La siguiente etapa del IPA consiste en identificar temas emergentes analizando los comentarios exploratorios (Smith et al. 2012; Smith y Rhodes 2015). La autora intentó reducir simultáneamente el volumen de detalle manteniendo la complejidad, cartografiando las interrelaciones, conexiones y patrones entre las notas exploratorias. En esta etapa, trabajó principalmente con las notas iniciales más que con la propia transcripción. Sin embargo, el trabajo seguía estrechamente ligado a la transcripción original, y las raíces de los temas emergentes se comprobaban con regularidad.
El análisis de los comentarios exploratorios para encontrar temas emergentes se centró en secciones concretas de la transcripción, sin perder de vista el conjunto del proceso de anotación inicial. Al convertir las notas en temas, la autora buscó formular un enunciado conciso y significativo de lo que era importante en los distintos comentarios asociados a una sección de la transcripción. Los temas se expresaron como frases que captaban la esencia psicológica del fragmento, con la especificidad suficiente para estar anclados en los datos y la abstracción suficiente para ser conceptuales. Los temas se anotaron debajo de los comentarios y se examinaron junto a la transcripción para garantizar que derivaban de los datos originales. Se descartó todo tema que no estuviera suficientemente anclado en la transcripción.
En la cuarta etapa del IPA, la autora buscó conexiones entre los temas emergentes. Esto supuso elaborar un mapa de cómo, a su juicio, encajaban los temas entre sí. Los temas preliminares se agruparon en conjuntos de temas relacionados en función de sus rasgos comunes de significado. Los temas principales se validaron mediante un contraste con la transcripción original. Identificar estos temas principales exigió un mayor grado de interpretación de los datos. «El método comparativo constante», es decir, poner a prueba las hipótesis provisionales con otros casos, también se recomienda en la teoría fundamentada para aumentar la validez de los resultados (Corbin y Strauss 2008).
La identificación de temas emergentes se aplicó primero a casos individuales y después al conjunto de casos y grupos focales. El proceso anterior se repitió con cada transcripción para identificar patrones comunes a los casos. Teniendo en cuenta el compromiso idiográfico del IPA, la autora trató cada caso en sus propios términos, dejando que surgieran nuevos temas. Después resumió los temas emergentes y elaboró una estructura que le permitió destacar todos los aspectos más importantes de los relatos de las personas participantes. Los análisis preliminares se combinaron luego en un resumen consolidado de los temas principales del grupo.
Medir las frecuencias dentro de los casos es pertinente, sobre todo con muestras grandes (Smith et al. 2012). La enumeración puede ser una manera de indicar la importancia relativa de los temas emergentes, y la autoría examinó la frecuencia con la que los temas se apoyaban en las distintas transcripciones. El objetivo era alcanzar la doble cualidad del IPA: señalar las maneras en que las personas participantes representan casos únicos e idiosincrásicos, pero también cualidades compartidas de orden superior. La autora elaboró un relato completo, apoyado en un comentario detallado de los extractos de datos, que guía a quien lee a través de la interpretación y la reflexión sobre las percepciones, concepciones y procesos de la autoría durante el análisis. Juho Kalapudas, miembro de la autoría que conocía bien los datos y el IPA, revisó el proceso de investigación a lo largo de todo el análisis y aportó comentarios por escrito sobre los temas y las interpretaciones para mejorar y reforzar el análisis y garantizar la calidad del producto final.
Complexe Systémique: puntos clave
El interés del estudio es mostrar que un formato corto, un fin de semana en grupo, basta para abrir un espacio en el que madres y padres agotados por la enfermedad de su hijo o hija se atreven a hablar de su pareja. El modelo es la terapia focalizada en las emociones: reconocer el ciclo negativo, encontrar el miedo y la necesidad bajo la ira, decirle a la otra persona lo que había quedado sin decir. Varias personas descubren que no hay culpable, sino una danza a dos, y eso las alivia. Para una lectura sistémica destacan dos puntos: la enfermedad del niño o la niña actúa como un contexto que congela los conflictos conyugales para luego devolverlos de golpe, y los efectos del curso se extienden a la crianza y a la transmisión entre generaciones. Los límites son claros: doce parejas, datos recogidos por las mismas personas que impartieron el curso, justo al terminarlo, sin seguimiento. El riesgo de un efecto de luna de miel es real, y las propias parejas lo dicen: ¿aguantará en el día a día? Una sesión de refuerzo parece imprescindible. Para leer junto con la adaptación cultural de la terapia de pareja focalizada en las emociones en Uganda y el estudio de las trayectorias de parejas parentales tras una terapia breve.
Notas del original
Contribuciones de la autoría. Todas las personas firmantes han visto y revisado este manuscrito y han contribuido a él de manera significativa.
Declaración ética. El protocolo del estudio fue aprobado por el Comité de Ética de la Investigación del Distrito Hospitalario de Savonia del Norte, Kuopio, Finlandia (9 de febrero de 2016; 68/2016). El estudio contaba con aprobación institucional.
Consentimiento. Las personas participantes dieron su consentimiento informado por escrito para participar en el estudio y en las entrevistas en vídeo, así como para la publicación de sus datos en un artículo de revista. Los datos y el material están disponibles.
Conflictos de intereses. La autoría declara no tener conflictos de intereses.
Referencias
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Traducción no oficial de Hold Me Tight Group Intervention for Parents of Children With Cancer, de Krista Koivula, Hannu Kokki, Maija Korhonen, Aarno Laitila, Juho Kalapudas y Kirsi Honkalampi, Journal of Family Therapy, vol. 47, n.o 4 (2025), doi: 10.1111/1467-6427.70003, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial — la obra se ha modificado en el sentido de la licencia (tablas presentadas en forma de listas). Ni la autoría ni la editorial responden de esta traducción; prevalece la versión original.
Esta es una traducción del artículo original «Hold Me Tight Group Intervention for Parents of Children With Cancer», publicado en Journal of Family Therapy (2025) bajo licencia CC BY 4.0. Traducido por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto de la autoría se ha traducido al español y la presentación se ha adaptado para la lectura en línea, como se indica al principio de esta página.
Leer el artículo originalCómo citar este artículo
Koivula, K., Kokki, H., Korhonen, M., Laitila, A., Kalapudas, J., et Honkalampi, K. (2025). Hold Me Tight Group Intervention for Parents of Children With Cancer. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/hold-me-tight-group-intervention-for-parents-of-children-with-cancer (Obra original publicada en 2025 en Journal of Family Therapy, 47(4), e70003 (2025); republicada en 2025 por Journal of Family Therapy, https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/1467-6427.70003)
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