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Esta versión ha sido traducida del inglés por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial. En caso de duda, prevalece la versión original.

Journal of Family Violence · Violencia

Lo que dicen niñas y niños sobre el arrepentimiento de sus padres: dar sentido a la violencia paterna contra las madres

¿Se arrepiente mi padre de lo que le hizo a mi madre? Linda Arnell y Åsa Källström volvieron a analizar entrevistas con 31 niñas y niños suecos expuestos a la violencia de pareja. La mayoría describe a un padre arrepentido; unos pocos, a un padre incoherente o no arrepentido; y todos trabajan con dos discursos poderosos: la violencia está mal, y un padre debe proteger.

Autoras Linda Arnell (Departamento de Trabajo Social, Universidad de Umeå, y Escuela de Ciencias del Comportamiento, Sociales y Jurídicas, Universidad de Örebro, Suecia); Åsa Källström (Escuela de Ciencias del Comportamiento, Sociales y Jurídicas, Universidad de Örebro, Suecia)Primera publicación Journal of Family Violence, 20 de abril de 2023Traducción Complexe Systémique, traducción no oficial asistida por IA

Traducción no oficial al español de Children’s Talk About Fathers’ Regret: Making Sense of Fathers’ Violence Against Mothers, de Linda Arnell y Åsa Källström, publicado en Journal of Family Violence (Springer) (2024), doi: 10.1007/s10896-023-00550-6, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.

Las expresiones de arrepentimiento de los padres tienen un gran valor para el bienestar y la reparación de niñas y niños.

Linda Arnell y Åsa Källström

Resumen

Objetivo. El objetivo de este estudio es investigar cómo dan sentido niñas y niños a las actitudes de sus padres respecto al uso de la violencia contra su madre. Más concretamente, examinamos las diversas maneras en que reflexionan sobre si su padre mostró arrepentimiento y, en tal caso, de qué modo.

Método. Este estudio utilizó datos de entrevistas con 31 menores (14 niños y 17 niñas) de entre 10 y 14 años, realizadas con una guía de entrevista semiestructurada. Los relatos se analizaron mediante análisis del discurso.

Resultados. Constatamos que la mayoría de las niñas y los niños de este estudio posicionaban a su padre como arrepentido en relación con dos discursos, sobre la violencia y sobre la paternidad, que ocupan un lugar destacado en las entrevistas. Sin embargo, una parte de ellos posicionaba a su padre como incoherente o no arrepentido, diciendo que no expresaba arrepentimiento emocionalmente, que no cambiaba su conducta, que no comunicaba arrepentimiento o que lo comunicaba de forma contradictoria. En sus relatos, recurrían a veces a repertorios interpretativos (sobre los sentimientos, las acciones y la comunicación) para explicar por qué pensaban que su padre se arrepentía o no de haber ejercido violencia.

Conclusión. Posicionar al propio padre como arrepentido tras haber ejercido violencia de pareja puede ser una manera de hacer comprensibles las actitudes del padre respecto a la violencia, tanto para la propia criatura como para los demás. No obstante, los discursos sobre la violencia y la paternidad pueden limitar los relatos infantiles sobre la violencia de sus padres, algo importante que debe tenerse presente al trabajar con niñas y niños expuestos a la violencia de pareja y al tomar decisiones que les conciernen.

Palabras clave: Infancia, Análisis del discurso, Paternidad, Violencia de pareja

Introducción

En todo el mundo, un número considerable de niñas y niños está expuesto a la violencia de pareja (Hamby et al., 2010). Se ha constatado que vivir esa violencia en la infancia está asociado a diversos problemas durante la niñez y en la vida posterior (p. ej., Vu et al., 2016). Sin embargo, la naturaleza y la magnitud de las consecuencias negativas de la exposición a la violencia de pareja varían considerablemente de un niño o niña a otro. Algunos reaccionan con fuerza a esas experiencias, mientras que otros parecen más resilientes. Para comprender mejor los procesos de daño y de recuperación, la investigación ha empezado a buscar explicaciones de estas diferencias en la manera en que la infancia entiende la violencia del padre.

Las valoraciones infantiles del uso de la violencia de pareja por parte del padre son un predictor sólido de problemas conductuales y emocionales (Figge et al., 2018). Por ejemplo, valorar la violencia como una amenaza para la propia seguridad media el riesgo de problemas tras haber vivido violencia de pareja durante la infancia (Grych et al., 2000; Kim et al., 2008). Sin embargo, las valoraciones de autoinculpación también afectan a la relación entre las experiencias infantiles de violencia de pareja y los problemas en la infancia (Grych et al., 2000; Kim et al., 2008). La autoinculpación puede reflejar la creencia de ser responsable de prevenir o detener la violencia (Øverlien et al., 2009). Además, las valoraciones infantiles del progenitor que ejerció la violencia parecen importantes. Por ejemplo, se observó que las personas adultas que referían haber creído en la infancia que la violencia de pareja entre sus progenitores se producía porque quien la ejercía estaba debilitado (p. ej., por una enfermedad mental o un abuso de sustancias) y/o era cruel presentaban mayores problemas de salud mental y una peor calidad de sus relaciones en la edad adulta (Graham-Bermann et al., 2017).

Además, niñas y niños pueden adaptarse a las vivencias de quien ejerce la violencia y construir una visión positiva del progenitor violento con el fin de proteger el vínculo con él y, así, reforzar su seguridad (Lahav et al., 2021; Howell, 2014). Al hacerlo, pueden mantener una visión positiva del progenitor, minimizando o ignorando los aspectos problemáticos o decepcionantes (Lahav et al., 2021; Howell, 2014; Cater, 2007) constató que niñas y niños dan sentido a la violencia de su padre en relación con las concepciones generales sobre los padres y la violencia de tres maneras distintas. Son: (1) reconocer al padre violento como uno de los varios tipos de padre, (2) reconocer el comportamiento violento del padre como una parte de su personalidad multifacética y (3) contrastar la violencia con la relativa bondad de su padre. DeBoard-Lucas y Grych (2011) constataron que las valoraciones infantiles de la violencia de pareja se centraban en sus consecuencias y en sus esfuerzos por entender por qué se producían las peleas. En general, pensaban que la violencia de pareja se produce por las características personales de quien la ejerce o por su falta de control sobre la ira. Sin embargo, aproximadamente un tercio consideraba que las víctimas provocaban la agresión, atribuyendo así cierta responsabilidad a ambos progenitores. Cater y Sjögren (2016) constataron que las descripciones infantiles de tres tipos de violencia de pareja ejercida por el padre (violencia que exige obediencia, violencia crónica y malintencionada, y violencia inscrita en la parentalidad) tenían todas en común el hecho de que quien la ejerce es el padre de la criatura. Así pues, niñas y niños intentan activamente comprender las causas y las consecuencias de la violencia de pareja y gestionar la cuestión de la responsabilidad. Sus percepciones e interpretaciones pueden tener consecuencias para su salud y su bienestar.

Lamb et al. (2018) constataron que niñas, niños y jóvenes describían elementos de reparación como importantes para su recuperación. Era importante que su padre abordara el pasado, admitiera el daño causado y pidiera perdón por ello. También necesitaba comprometerse a cambiar sus actitudes hacia la criatura o la persona joven y hacia la madre, a poner fin a la violencia y a reconstruir la confianza. Aunque muchos equipos de investigación han subrayado la importancia de que los padres asuman explícitamente la responsabilidad de la violencia ejercida (Lamb et al., 2018), hay poca investigación centrada en las propias perspectivas infantiles sobre las actitudes de sus padres respecto a la violencia. Por ello, para desarrollar apoyos para estos niños y niñas, necesitamos una comprensión más completa de cómo dan sentido a sus experiencias de violencia de pareja. En concreto, necesitamos saber más sobre cómo entienden las opiniones de sus padres acerca de la responsabilidad y la culpa tras haber ejercido violencia de pareja.

Para abordar la laguna de conocimiento descrita, el presente estudio investiga cómo dan sentido niñas y niños a las actitudes de sus padres respecto a su uso de la violencia contra su madre. Más concretamente, examinamos las diversas maneras en que reflexionan sobre si su padre mostró arrepentimiento y, en tal caso, de qué modo. Una mejor comprensión de estas palabras y de esta construcción de sentido puede ser útil para quienes trabajan con la infancia y la violencia de pareja.

Discursos sobre la familia y la violencia en el contexto sueco

Comprender y dar sentido a la violencia del propio padre puede resultar difícil por varias razones. En primer lugar, en Suecia, el contexto de este estudio, el discurso tradicional sobre la familia se basa en una familia heteronormativa con dos progenitores (Andersson & Carlström, 2020). Las concepciones de la familia han cambiado, sin embargo, en Suecia en las últimas décadas (p. ej., Larsson Sjöberg 2012). Aun así, las nociones de familia están limitadas por fronteras sociales y jurídicas (Grümüscü et al., 2014). Además, el discurso de la «buena familia» incluye relaciones armoniosas, afectuosas y de apoyo (Johnsson & Regnér, 2006). Dentro del discurso de la «buena familia», los padres suscitan en general expectativas positivas y una responsabilidad compartida. También es la norma que los progenitores tengan la custodia compartida tras la separación, y la mayoría de niñas y niños mantiene el contacto con su padre aunque haya ejercido violencia de pareja (Forssell & Cater, 2015). Sin embargo, si están expuestos a la violencia de pareja de un padre, la seguridad esperada dentro de la familia puede verse sustituida por el malestar, el miedo y la imprevisibilidad. Así, los discursos sobre padres violentos o distantes, por ejemplo, pueden entenderse en contraste con el discurso de la «buena familia» y del padre afectuoso. En consecuencia, la violencia de un padre puede ser difícil de entender y de explicar para una criatura, ya que se espera que él esté a su lado y le proporcione seguridad y bienestar (Cater, 2007; Henze-Pedersen, 2021).

En segundo lugar, la manera de entender la violencia depende de los contextos sociales, culturales e históricos (Nilsson & Lövkrona, 2015). En algunos contextos, los actos violentos pueden considerarse legítimos o verse como no problemáticos o comprensibles. En otros, la violencia se construye como problemática, preocupante o ilegal. El discurso predominante sobre la violencia en Suecia subraya que está mal ejercer violencia contra las mujeres y la infancia. La violación dentro del matrimonio está tipificada como delito desde 1965, el maltrato a las mujeres es perseguible de oficio desde 1982 y, desde 2021, exponer a niñas y niños a la violencia de pareja es delito. Dentro de este discurso, la violencia de pareja de los padres contra las madres y la infancia se entiende, por tanto, como mala y problemática. Sin embargo, la mayoría de las personas busca activamente una explicación de la violencia, como forma de hacerla comprensible. Isdal (2017) sostiene que esto puede entenderse como una manera de evitar posicionar a quien la ejerce como una persona mala o malvada.

Por último, Dobash y Dobash (2004) señalan que existe una diferencia significativa entre justificar la violencia ejercida, como suelen hacer los hombres que ejercen violencia (Isdal, 2017; Stanley et al., 2012), y pedir perdón por ella. Ofrecer una justificación puede entenderse como un intento de legitimar la violencia. Pedir perdón por los propios actos violentos, o mostrar arrepentimiento de otras maneras, puede entenderse en cambio como una forma de excusar la violencia sin negar su carácter reprochable (Dobash & Dobash, 2004). La emoción del arrepentimiento puede entenderse como sentir dolor o insatisfacción con uno mismo porque se sabe, se cree o se siente que se ha hecho algo malo que se preferiría no haber hecho. En este contexto, es fundamental comprender mejor las reflexiones infantiles sobre si sus padres mostraron arrepentimiento y, en tal caso, de qué modo, en relación con los discursos sobre la violencia y la paternidad.

Método

Este estudio utilizó datos de un estudio de evaluación (Swedish Interventions for Children Who Have Witnessed Violence Against Their Mother – SICVAM; Broberg et al., 2011) encargado por la Junta Nacional de Salud y Bienestar de Suecia y realizado durante 2008–2010. El estudio SICVAM tenía como objetivo investigar la eficacia de diferentes programas de tratamiento para niñas y niños testigos de violencia de pareja. Las personas participantes se reclutaron a través de ocho unidades que ofrecían intervenciones para menores expuestos a violencia de pareja dentro de los servicios sanitarios o sociales o de ONG asociadas, y de nueve unidades ordinarias de los servicios sanitarios o sociales. Los criterios de inclusión en el estudio eran que (a) la madre hubiera sufrido violencia de pareja y (b) la criatura tuviera entre 3 y 13 años en el momento de la inclusión.

Participantes

El presente estudio utiliza entrevistas realizadas por cinco personas entrevistadoras, entre ellas la segunda autora de este artículo. En total, se incluyeron en el estudio 219 madres con 315 hijas e hijos. De esos 315 menores, 133 tenían nueve años o más y, por tanto, se consideraban con edad suficiente para ser entrevistados. A los nueve años, niñas y niños suelen tener experiencia en comunicarse con personas adultas y pueden razonar de forma inductiva y flexible (Lutz & Sternberg, 1999). El procedimiento de inclusión comenzaba con profesionales de la unidad que preguntaban a las madres si deseaban participar en la evaluación. Si la madre tenía la custodia exclusiva, se le informaba entonces de la posibilidad de que su hijo o hija participara en entrevistas. Si la madre daba su consentimiento en nombre de la criatura, se informaba a esta, que podía elegir si quería ser entrevistada. Si los progenitores tenían la custodia compartida, se preguntaba a la madre si debía informarse al padre. Si estaba de acuerdo, se enviaba entonces información al padre, que podía dar un consentimiento pasivo a la participación de la criatura no oponiéndose a ella. Después se informaba a la criatura, que podía elegir si quería ser entrevistada. En ambos casos, recibía información escrita y verbal que explicaba el propósito de la entrevista. Se trataba de informar a la investigación sobre: (a) los problemas que pueden sufrir niñas y niños que han vivido violencia contra su madre, (b) si el apoyo que reciben de los distintos organismos les ayuda y (c) qué piensan las madres y sus hijos e hijas del apoyo que reciben.

Muchas madres no querían que el equipo de investigación contactara con el padre porque podía avivar el conflicto. Por ello, no pudimos obtener el consentimiento para muchos de los menores. Principalmente por esta razón, solo 31 pudieron ser entrevistados. De ellos, 14 eran niños y 17 niñas, todos incluidos en este estudio. En el momento de la entrevista tenían entre 10 y 14 años. Los hombres responsables de la violencia contra las madres en este estudio eran padres biológicos (22) y padrastros (8). En una entrevista, tanto el padre biológico como un padrastro habían ejercido violencia de pareja contra la madre.

Entrevistas

Las entrevistas siguieron una guía semiestructurada que incluía cuatro preguntas principales. El presente estudio se basa principalmente en las respuestas a la pregunta: «¿Qué crees que piensa(n) [la persona o personas que ejercieron la violencia] sobre lo que ha(n) hecho?». A esta le seguían, cuando era necesario, una o varias de las siguientes subpreguntas: «¿Crees que [la persona que ejerció la violencia] se arrepiente de lo que ha hecho?» y «¿Cómo lo demuestra [la persona que ejerció la violencia]?». Además, según lo que dijera la criatura, se hacían preguntas generales sobre lo que recordaba, quién había tomado la iniciativa de hablar y qué pensaba y sentía al respecto. La formulación y el orden de las preguntas de seguimiento dependían de las respuestas anteriores de cada menor. Esta parte de la entrevista duraba hasta 25 min.

Una entrevista puede entenderse como una situación y un contexto social particulares. También es importante entender la entrevista como una conversación conjunta (Potter & Wetherell, 1987/2014), afectada por diferentes expectativas, normas sociales, relaciones de poder y discursos disponibles sobre la violencia y la paternidad, por ejemplo. Cada uno de estos elementos influye en la interacción, en lo que se considera posible decir y en cómo responden niñas y niños a las preguntas. En este contexto de investigación, el discurso predominante sobre la violencia subraya que la violencia de pareja es problemática y una forma de agravio contra la madre y la criatura. Además, un padre violento suele posicionarse como una persona que necesita ayuda para resolver sus problemas con la violencia y su relación con la familia.

Los relatos infantiles sobre el arrepentimiento también estarán influidos por las preguntas formuladas. Una de las subpreguntas trataba del arrepentimiento, pero es importante subrayar que en la mayoría de los casos fueron las propias niñas y niños quienes plantearon la cuestión del arrepentimiento del padre. En resumen, la percepción que tenían de la persona entrevistadora, la situación de entrevista y las preguntas formuladas influirán en sus relatos y en su manera de hablar del arrepentimiento y de las actitudes de sus padres respecto a su uso de la violencia.

Ética

El proyecto fue aprobado por el Comité Regional de Ética de la Investigación de Gotemburgo (Dnr. 565-08). Entrevistar a niñas y niños sobre sus experiencias y su comprensión de la violencia parental exige una mayor sensibilidad ética. Esto incluye considerar con detenimiento las cuestiones del consentimiento, si el conocimiento buscado podría obtenerse de otras fuentes, el riesgo de revelaciones involuntarias y cómo gestionar información que pueda indicar que la criatura está en riesgo (cf. Cater & Överlien, 2014). Este estudio recogió tantos datos como fue posible de las madres y después los completó recogiendo directamente de sus hijas e hijos el conocimiento sobre su propia comprensión.

Un dilema ético se refería a cómo gestionar el consentimiento si los progenitores tenían la custodia compartida. Por un lado, niñas y niños no deberían tener que mantener en secreto su participación en una investigación ante sus padres (violentos). Por otro, no se les debería impedir participar por culpa de progenitores que quizá no prioricen su interés superior. Tras consultar a especialistas en derecho de familia, decidimos que la mejor manera de anteponer la seguridad de las madres y de sus hijas e hijos al tamaño de la muestra era dejar que las madres decidieran si debía contactarse al padre, como se ha descrito más arriba.

El formato de la entrevista se diseñó para minimizar el riesgo de revelaciones involuntarias. Se preguntó a todos los menores si querían participar. Antes de comenzar la entrevista, se les informó de que podían elegir no responder a cualquier pregunta y de que podían poner fin a su participación en cualquier momento sin dar explicaciones. También se les informó de que no transmitiríamos ninguna información revelada en la entrevista a sus progenitores ni a los profesionales que les atendían, con una excepción: si recibíamos información que indicara que la criatura podía estar en riesgo. Esto nos permitía actuar si recibíamos dicha información.

La psicología discursiva como marco teórico

Para examinar las diversas maneras en que niñas y niños reflexionan sobre las expresiones de arrepentimiento de sus padres, utilizamos la psicología discursiva como marco teórico. Esta parte de la premisa de que el sentido se produce a través del lenguaje y sirve para explicar nuestras experiencias y argumentar a favor de una posición concreta en relación con los discursos existentes (Potter & Wetherell, 1987/2014). Aunque no existe una definición uniforme de discurso, puede decirse que constituye las maneras en que se habla de un fenómeno. Los discursos influyen en nuestra comprensión y definen lo que cuenta como un enunciado con sentido. Restringen y posibilitan lo que puede decirse (Wetherell & Potter, 1992). Sin embargo, los discursos deben entenderse como complejos y cambiantes (Billig, 1987/1996). Lo que es posible decir puede variar de un contexto a otro, según los diversos discursos presentes y predominantes. Wetherell y Potter (1992) subrayan también que los discursos tienen una sustancia «real» que afecta a nuestra comprensión de la realidad. Los relatos se entienden, por tanto, como construcciones y como maneras de dar sentido a pensamientos y experiencias en un contexto específico.

También son importantes para este estudio los conceptos de repertorios interpretativos y de posiciones de sujeto (no) problemáticas. Los repertorios interpretativos pueden entenderse como discursos más pequeños utilizados como recursos para narrar en un contexto específico y transmitir la propia posición (Wetherell & Potter, 1992; Wetherell, 1998). Más concretamente, los repertorios interpretativos funcionan como recursos retóricamente eficaces que se utilizan activamente en la construcción de sentido en relación con un discurso más amplio (Billig, 1987/1996). Sin embargo, los repertorios no se utilizan de manera constante, sino más bien en los casos en que se siente la necesidad de reforzar o aclarar el propio razonamiento. Observar qué repertorios interpretativos se utilizan y cómo permite, por tanto, examinar cómo las personas explican y dan sentido a sus experiencias, y cómo se crea sentido en relación con un discurso predominante. Los repertorios interpretativos pueden ser así un concepto teórico útil para analizar discursivamente y comprender los relatos infantiles sobre si su padre mostró arrepentimiento y de qué modo.

En la psicología discursiva, se entiende que el sujeto desempeña un papel activo en los procesos de construcción de sentido y en la manera en que nos posicionamos a nosotros mismos o a otra persona (Wetherell & Potter, 1992) sostienen que no debe entenderse que una persona «es» una determinada identidad; las posiciones de sujeto se formulan y se expresan, en cambio, de distintas maneras. Las posiciones de sujeto no se entienden, por tanto, como estáticas o dadas, sino como cambiantes y construidas, aunque limitadas por los discursos disponibles. Una posición de sujeto no problemática concuerda con las expectativas y los ideales discursivamente normativos. Se diferencia de una posición de sujeto problemática, que puede entenderse como una posición considerada contradictoria, negativa o problemática de algún modo (Wetherell, 1998).

Procedimiento analítico

Hemos utilizado las etapas analíticas de Potter y Wetherell como guía en nuestro proceso de análisis (1987/2014:167–174), empezando por el proceso de codificación. La primera etapa de nuestro procedimiento analítico consistió, pues, en leer las transcripciones de las entrevistas. La primera autora realizó a continuación la codificación inicial. Puede describirse como un proceso inductivo de familiarización con el material y de clasificación del corpus textual. El foco de este proceso era comprender la narración de cada niña o niño en relación con el relato en su conjunto. Se utilizó un mapa mental para estructurar la visión de conjunto de los relatos. Potter y Wetherell describen esta primera etapa como «codificación inicial»; sin embargo, fue en esta etapa cuando constatamos que la paternidad y la violencia eran los dos discursos predominantes que influían tanto en los relatos como en el hecho de que subrayaran el arrepentimiento o su ausencia.

La segunda etapa descrita por Potter y Wetherell (1987/2014) consiste en clasificar los relatos en relación con los temas identificados durante la codificación inicial. En esta etapa, ambas autoras volvieron a las transcripciones de las entrevistas para realizar una lectura más profunda de los relatos, y discutimos conjuntamente los resultados de la codificación inicial realizada por la primera autora. Esta etapa del análisis implica también buscar patrones tanto de variabilidad como de coherencia, así como analizar los argumentos utilizados para dar sentido al tema en cuestión. Durante esta lectura más profunda constatamos que niñas y niños hablaban del arrepentimiento de diversas maneras. Por ello se recurrió al concepto teórico de repertorios interpretativos, y la primera autora llevó a cabo la etapa siguiente del análisis.

Los repertorios interpretativos nos permitieron analizar cómo explicaban y daban sentido a su experiencia. Como resultado, constatamos que utilizaban tres repertorios interpretativos diferentes para argumentar su posición. El análisis mostró también que posicionaban a sus padres de diferentes maneras: como padres no problemáticos o problemáticos. Estos hallazgos se discutieron después entre las dos autoras, tras lo cual volvimos a las transcripciones de las entrevistas en un proceso de ida y vuelta. Esto nos llevó a encontrar no solo las posiciones de sujeto de un padre arrepentido no problemático o de un padre no arrepentido problemático, sino también una tercera posición de sujeto: la de un padre incoherente.

Las dos últimas etapas, la validación y el informe, consistieron en centrarse en lo que se consideraba compatible o diferente. En consecuencia, analizamos cómo se utilizaban los repertorios interpretativos y cómo permitían o restringían determinados relatos y posiciones de sujeto. Las autoras lo discutieron para comprender mejor lo que podían decirnos las diferentes posiciones de sujeto y los repertorios interpretativos. Seleccionamos extractos que ilustran claramente los argumentos de niñas y niños y que arrojan luz también sobre las diversas maneras en que hablan del arrepentimiento y de las actitudes de sus padres respecto a la violencia. El análisis se realizó directamente sobre las transcripciones suecas de las entrevistas y los extractos se tradujeron posteriormente al inglés.

Resultados

El objetivo del estudio era examinar las diversas maneras en que niñas y niños reflexionaban sobre si sus padres mostraron arrepentimiento y, en tal caso, de qué modo. Sus relatos pueden entenderse como influidos por dos discursos predominantes, sobre la paternidad y sobre la violencia, que en este contexto construyen a los padres como buenos y afectuosos, y la violencia como problemática, mala y algo de lo que uno debería arrepentirse. El análisis revela que una parte sostenía que su padre sí se arrepentía de la violencia infligida a su madre, mientras que otra decía no creer que su padre se arrepintiera de haber ejercido violencia, y lo posicionaba en cambio como incoherente o no arrepentido. Cuando argumentaban aquello en lo que creían, el análisis revela también el uso de tres repertorios interpretativos diferentes: (a) un repertorio de la comunicación, (b) un repertorio de los sentimientos y (c) un repertorio de las acciones. Los tres repertorios pueden entenderse como recursos a los que podían acudir cuando necesitaban reforzar o aclarar su razonamiento para que su argumento no pareciera incomprensible.

A continuación, ilustramos las maneras en que niñas y niños hablaban de sus padres como arrepentidos, incoherentes o no arrepentidos, y cómo utilizaban los tres repertorios en relación con los discursos sobre la violencia y la paternidad.

Lo que dicen niñas y niños sobre un padre arrepentido

Empezamos mostrando cómo lo que decían sobre el arrepentimiento estaba vinculado al discurso predominante sobre la violencia y a la idea de que la violencia es mala y problemática. Más precisamente, observamos cómo una de las niñas sostenía que su padre debía de arrepentirse de haber ejercido violencia simplemente porque la violencia está mal.

Persona entrevistadora: ¿Qué crees que piensa él de lo que hizo?

Niña 1: Se arrepiente, creo (Mm).

Persona entrevistadora: ¿Y cómo lo demuestra?

Niña 1: Eh, ¿qué quieres decir?

Persona entrevistadora: Si piensas que, o sea, dices que se arrepiente, ¿por qué crees que se arrepiente, entonces?

Niña 1: Mm, porque está mal cometer un delito (Mm).

Al responder a la pregunta sobre lo que creía que su padre pensaba de su uso de la violencia contra su madre, esta niña dio protagonismo al sentimiento de arrepentimiento. Dijo que creía que él se arrepentía de sus actos. Cuando se le pidió que lo desarrollara, la niña dudó, pero luego sostuvo que su padre se arrepentía porque la violencia está mal y es un delito. Así, la comprensión discursiva de la violencia como algo malo y de lo que uno debería arrepentirse permitió a esta niña dar sentido a su creencia de que su padre se arrepentía de sus actos y explicar por qué lo creía.

Sin embargo, posicionar al propio padre como arrepentido puede no ser fácil. Las entrevistas indican que se vive como una posición de sujeto que necesita explicarse, aunque el discurso sobre la violencia subraye que la violencia es mala y problemática y, por tanto, algo de lo que uno debería arrepentirse. Así, para poder posicionar a sus padres como arrepentidos, algunas de las niñas y los niños del estudio utilizaron repertorios interpretativos como recursos para dar sentido a las actitudes de sus padres. Un ejemplo aparece en el siguiente extracto de la entrevista con una de las niñas, que utiliza el repertorio de la comunicación.

Persona entrevistadora: ¿Qué crees que piensa tu padre de lo que hizo?

Niña 2: Creo que piensa que está mal y que se arrepiente (Mm).

Persona entrevistadora: ¿Qué, eh, cómo demuestra que se arrepiente?

Niña 2: Él… la verdad es que no lo sé, no se le nota (No). Solo creo, (Sí, pero) que sí lo dijo una vez (Mm).

Persona entrevistadora: ¿Cuándo lo dijo?

Niña 2: ¡No me acuerdo!

Persona entrevistadora: ¿Te acuerdas de lo que dijo?

Niña 2: ¡No!

En primer lugar, este extracto muestra que la niña creía que su padre sí se arrepentía de la violencia infligida a su madre. Como en el ejemplo anterior, el discurso sobre la violencia permitió a esta niña sostener que la violencia es mala y algo de lo que uno debería arrepentirse. Después, cuando se le pidió que explicara por qué creía que su padre se arrepentía de haber ejercido violencia, la niña dijo que el arrepentimiento no era visible, pero luego utilizó un repertorio de la comunicación y subrayó que él dijo una vez que se arrepentía de sus actos. Aunque no recordaba cuándo fue ni qué dijo su padre, el uso del repertorio de la comunicación permitió a la niña sostener que su padre sí había dicho algo para mostrar su arrepentimiento. Así, la niña pudo posicionar a su padre como arrepentido, lo que puede entenderse como una posición de sujeto no problemática a pesar de su uso de la violencia.

Otras niñas y niños también describieron a sus padres como arrepentidos, pero el ejemplo siguiente muestra cómo, en lugar de recurrir a un repertorio de la comunicación, uno de los niños utilizó un repertorio de los sentimientos para argumentar por qué creía que su padre sí se arrepentía de haber ejercido violencia.

Persona entrevistadora: ¿Crees que tu padre se arrepiente de lo que hizo?

Niño 1: ¡Sí! Creo que se arrepiente mucho.

Persona entrevistadora: ¿Cómo lo demuestra? ¿Tienes un ejemplo?

Niño 1: A lo mejor se le ve un poco triste después.

Persona entrevistadora: ¿Se le nota?

Niño 1: Síii…

Persona entrevistadora: ¿Hay algún…?

Niño 1: Se queda ahí como murmurando y luego dice «eh» y luego tiene una cara muy triste, creo.

En el extracto anterior, el niño utilizó el repertorio de los sentimientos, poniendo de relieve una apariencia de tristeza para explicar su creencia de que su padre se arrepentía de haber ejercido violencia. El niño dijo que su padre murmuraba y parecía triste. Como ocurre con el repertorio de la comunicación, el uso del repertorio de los sentimientos y lo que dice el niño sobre la tristeza de su padre pueden entenderse como una manera de dar sentido a los actos violentos viéndolos como errores de los que se arrepiente. Esto permite posicionar a su padre como un padre arrepentido. La niña del extracto siguiente dio otro ejemplo, pero utilizó en cambio el repertorio de la acción:

Persona entrevistadora: Mm, ¿qué crees que, que él como que, piensa de lo que ha hecho?

Niña 3: Creo que se arrepiente de lo que ha hecho. (Mm). Que no debería, que no quiere volver a hacerlo, que no quiere hacerlo (Mm) nunca más.

Persona entrevistadora: ¿Y cómo demuestra que piensa así? ¿O por qué…?

Niña 3: No lo hace, más o menos. Él so-, solo está haciendo… como tratamiento y todo eso (Mm) drogas y cosas así y se vuelve amable (Sí).

Como en los extractos anteriores, esta niña habló del arrepentimiento de su padre. También dijo que creía que su padre no quería volver a ejercer violencia. Al utilizar el repertorio de las acciones, no solo sostuvo que su padre no volvería a ejercer violencia, sino también que estaba actuando para cambiar al seguir un tratamiento, y que por tanto se convertiría en una persona amable (no problemática).

Estos ejemplos ilustran cómo las niñas y los niños de este estudio hablaban de las actitudes de sus padres respecto a la violencia contra sus madres, y les daban sentido, posicionándolos como arrepentidos. Los ejemplos revelan que utilizaban tres repertorios diferentes para reforzar sus argumentos y aclarar a la persona entrevistadora por qué creían que sus padres se arrepentían de sus actos. Así podían posicionar a sus padres como arrepentidos, lo que constituye una posición de sujeto no problemática, en relación con el discurso sobre la paternidad y la idea predominante de que los padres deben actuar con afecto y proporcionar seguridad. Sin embargo, sus argumentos y su uso de los diversos repertorios no disminuyen necesariamente el significado de la violencia como algo malo o incorrecto. Los repertorios pueden entenderse más bien como recursos que les permiten posicionar a sus padres (violentos) como arrepentidos.

Lo que dicen niñas y niños sobre un padre incoherente: ¿arrepentido o no?

Sin embargo, no todas las niñas y niños posicionaban a sus padres como arrepentidos. Algunos hablaban de manera más compleja, expresando dudas y ambivalencia sobre si su padre se arrepentía de la violencia. En esta sección, mostramos cómo se construyó la posición de sujeto de un padre incoherente en el relato de un niño.

Persona entrevistadora: Y si piensas en, o sea, tu padre y lo que hizo, ¿crees que se arrepiente de lo que hizo?

Niño 2: Sí, él lo dice, pero no sé si de verdad me lo creo (No). No, eso es, bueno, no lo sé.

Persona entrevistadora: Mm, él lo dice, pero ¿tú no te lo crees del todo?

Niño 2: No, no sé qué pensar, siempre lo dice, y luego lo vuelve a hacer y (Mm). No sé si debería creérmelo (No, vale).

Este niño empezó a responder a la pregunta sobre el arrepentimiento diciendo que su padre había dicho que se arrepentía de haber ejercido violencia. Después afirmó que no creía las palabras de su padre o, al menos, que no estaba seguro de que su padre dijera la verdad. Así, al explicar lo que pensaba, utilizó un repertorio de la comunicación para explicar que su padre decía que lo sentía. Sin embargo, al recurrir al repertorio de las acciones para subrayar que su padre había vuelto a ejercer violencia, el niño pudo sostener que era difícil saber qué pensar. De este modo, aunque el niño hablaba de que su padre comunicaba arrepentimiento, al mismo tiempo podía sostener que no le creía, porque repetía la violencia después de decir que lo sentía.

Los repertorios se utilizan, por tanto, de múltiples maneras y, en consecuencia, deben entenderse como recursos narrativos y maneras de argumentar la propia posición de formas más complejas. Así, los discursos sobre la violencia limitan la posibilidad de posicionar al propio padre como arrepentido cuando ejerce violencia repetidamente. Lo que queda es la posición de un padre violento y posiblemente mentiroso que podría arrepentirse de sus actos pero sigue siendo violento. Puede entenderse que este padre incoherente y contradictorio ocupa una posición de sujeto problemática en relación con los discursos predominantes sobre la paternidad y la violencia.

Lo que dicen niñas y niños sobre un padre no arrepentido

Hay también ejemplos en los que hablaban de sus padres posicionándolos como diferentes de las demás personas o como problemáticos y, por tanto, como no arrepentidos de la violencia. En el primer ejemplo que sigue, un niño caracterizó lo que su padrastro pensaba de la violencia en términos de enfermedad.

Persona entrevistadora: Eh… ¿qué crees que él… piensa y siente sobre lo que ha hecho?

Niño 3: Eh, creo que no piensa que haya hecho nada malo porque tiene como una enfermedad (Mm).

Persona entrevistadora: ¿Crees que se arrepiente de algo?

Niño 3: No.

Este niño sostenía que su padrastro no pensaba haber hecho nada malo. Pero, para hacer comprensible este argumento en relación con el discurso sobre la violencia que subraya que la violencia es mala, hizo referencia a una enfermedad. De este modo, el niño pudo describir por qué creía que su padrastro no se arrepentía de haber ejercido violencia. Así pudo posicionar a su padrastro como un padre violento, enfermo y no arrepentido. Esto puede entenderse como una posición de sujeto problemática. Sin embargo, no indica necesariamente un padrastro malo o malvado, sino más bien un padre enfermo, aunque su uso de la violencia se construyera como incorrecto.

A continuación, damos otro ejemplo que muestra cómo una niña utilizó el repertorio de los sentimientos para hablar de su padre violento y argumentar su posicionamiento como padre no arrepentido.

Persona entrevistadora: ¿Qué crees que piensa papá de lo que ha hecho?

Niña 4: La verdad es que debería arrepentirse, pero… no sé muy bien cómo piensa porque es un poco… diferente, si se puede llamar así.

Persona entrevistadora: ¿Qué quieres decir?

Niña 4: Pues que como que le parece divertida la violencia. Se nota cuando ve películas y eso, porque se ríe cuando alguien se muere o algo así, y ni siquiera tiene gracia.

Persona entrevistadora: ¿A ti no te parece gracioso?

Niña 4: No. Pero él como que se ríe, así que no sé cómo ve la violencia y esas cosas.

Este extracto muestra que, en línea con el discurso sobre la violencia y la construcción de la violencia como algo malo, la niña sostenía que la violencia era algo de lo que su padre debería arrepentirse. Pero, en lugar de posicionarlo como un padre arrepentido, lo describía como diferente, como alguien que no ve la violencia de la misma manera que las demás personas. Utilizando el repertorio de los sentimientos, la niña sostenía que su padre se reía y consideraba la violencia divertida en lugar de problemática. Así, en este caso, el repertorio de los sentimientos se utilizó para sostener que su padre mostraba o sentía un tipo de emoción inadecuado en relación con el uso de la violencia, o con la violencia en general. El relato de la niña ilustra, por tanto, que se supone que la violencia es algo de lo que un padre debe arrepentirse si se la ha infligido a la madre. Así, el relato ilustra cómo la risa del padre se construía como desviada en relación con la violencia, y también que la niña posicionaba a su padre como diferente de las demás personas. Era un padre no arrepentido, lo que puede entenderse como una posición de sujeto problemática, pero no necesariamente un mal padre. Lo que se construía como el problema en el relato era, más bien, la comprensión de la violencia por parte del padre como algo divertido.

En los dos ejemplos anteriores, niñas y niños podían explicar por qué sus padres no se arrepentían de haber ejercido violencia. Sin embargo, en lugar de posicionarlos como malos padres, podían sostener que eran diferentes de las demás personas o que estaban enfermos. En lo que decían, podían así defender una comprensión de la violencia como algo malo y que los padres no deben ejercer. Construían, por tanto, un argumento complejo sobre por qué sus padres violentos no se arrepentían de haber ejercido violencia. Lo hacían posicionándolos no como malos padres, sino como individuos diferentes, enfermos y problemáticos, lo que en estos dos ejemplos se explica, respectivamente, por la enfermedad y por una comprensión no normativa de la violencia.

Discusión

Nuestros resultados respaldan investigaciones anteriores que indican que niñas y niños dan sentido de maneras variadas a las actitudes de sus padres respecto a la violencia. Muestran que las maneras en que interpretaban la violencia de sus padres, así como sus actitudes y comportamientos posteriores, están relacionadas con dos discursos: uno sobre la violencia, con el supuesto de que está mal ejercer violencia, y otro sobre la paternidad, que concibe a los padres como buenos, protectores y afectuosos. El hallazgo principal es que posicionaban a sus padres como arrepentidos, no arrepentidos o incoherentes. Además, para poder argumentar sus creencias, recurrían a veces a uno o varios de los tres repertorios interpretativos que identificamos: un repertorio de la comunicación, un repertorio de los sentimientos y un repertorio de las acciones.

Un padre arrepentido puede entenderse como una posición de sujeto no problemática, en línea con los discursos predominantes sobre la violencia y la paternidad en el contexto de la entrevista. La violencia se entiende como mala y, por tanto, como algo de lo que un padre afectuoso sí se arrepiente. Como describe Wetherell (1998), una posición de sujeto no problemática está en línea con las expectativas y los ideales discursivamente normativos, a diferencia de una posición problemática, que se considera contradictoria, negativa o problemática de algún modo. Sostener que el propio padre se arrepiente de su violencia permite crear una posición de sujeto no problemática (o menos problemática). Esto hace posible que la criatura posicione a su padre como un progenitor arrepentido y no problemático, distinguiendo entre los actos violentos malos y el padre arrepentido, posiblemente bueno o al menos no malo. Además, los relatos infantiles pueden entenderse no solo como maneras de explicar los actos de sus padres, sino también como vinculados a una comprensión del arrepentimiento como una manera de lamentar algo que se ha hecho y que se preferiría no haber hecho (Dobash & Dobash, 2004; Lamb et al., 2018) también sostienen que, para niñas y niños, un componente importante de la reparación con sus padres es que estos admitan el daño causado y pidan perdón por él. Esto es importante también en relación con el bienestar infantil y con los problemas conductuales y emocionales (Figge et al., 2018). Así, la reparación podría resultar más fácil cuando se percibe al padre como arrepentido; algo que se manifiesta, por ejemplo, cuando el padre admite el daño causado o cambia su comportamiento.

Sin embargo, la posición de sujeto de un padre no arrepentido puede entenderse como una posición de sujeto problemática en relación con los discursos sobre la violencia y la paternidad, sin que ello signifique necesariamente que el padre sea cruel o malo. Al posicionar al propio padre como enfermo o como alguien con una comprensión diferente (es decir, problemática) de la violencia, parece posible negociar una comprensión del padre violento y no arrepentido. Al describirlo como enfermo o diferente de los demás, la criatura construía en cambio la posición de un padre no arrepentido y violento como la de un padre problemático cuya comprensión o perspectiva de la violencia difiere del discurso predominante sobre la violencia, tanto en la situación de entrevista como en el contexto sueco más amplio, a saber, que la violencia contra las mujeres y la infancia está mal. Quizá estas niñas y niños distinguían entre un padre violento, no arrepentido y malo, y un padre violento, no arrepentido, enfermo o diferente, que necesita ayuda. La investigación anterior ha mostrado además que los casos en que niñas y niños creen que quien ejerció la violencia padecía una enfermedad mental o un abuso de sustancias y/o era cruel y disfrutaba con la violencia se asocian con mayores problemas de salud mental y una peor calidad de las relaciones en la edad adulta (Graham-Bermann et al., 2017). Sin embargo, puede resultar más fácil para una criatura posicionar a su padre como un padre enfermo o diferente que como uno malo y violento, y así mantener una visión positiva o no problemática del progenitor evitando los aspectos problemáticos o decepcionantes (cf. Howell, 2014). Como mostró Cater (2007), niñas y niños también intentan separar la violencia de la relativa bondad de sus padres y, así, posicionarlos como buenos padres a pesar de sus actos.

Sin embargo, una parte de las niñas y los niños posicionaba también a sus padres como incoherentes, porque percibían sus actitudes como contradictorias (cf. Lamb et al., 2018). La posición de sujeto incoherente, en la que el padre se describe a la vez mostrando arrepentimiento y ejerciendo violencia repetidamente, es menos frecuente en los relatos de nuestras personas participantes que las demás posiciones de sujeto. Sin embargo, el ejemplo aquí presentado indica que la posición de sujeto incoherente es problemática en relación con los discursos sobre la violencia y la paternidad. Es problemática tanto en relación con los actos violentos como porque puede entenderse que el padre no dice la verdad cuando afirma arrepentirse de su violencia. Asumir la responsabilidad y pedir perdón, o mostrar arrepentimiento de otras maneras, es algo que se espera habitualmente en el contexto sueco (Isdal, 2017:177–180). Seguir ejerciendo violencia puede entenderse, por tanto, como problemático y como una transgresión de las expectativas normativas sobre cómo debe gestionarse la violencia, sobre todo porque se espera que tu padre esté a tu lado y te proporcione seguridad y bienestar (Cater, 2007; Henze-Pedersen, 2021). Así, nuestros resultados matizan hallazgos anteriores al mostrar que algunas niñas y algunos niños reconocen a su padre violento como un tipo de padre diferente, o sostienen que su comportamiento violento es algo de lo que se arrepiente o que forma parte de su personalidad multifacética, y a veces problemática (cf. Cater, 2007; Henze-Pedersen, 2021). En conjunto, estos resultados nos informan, por tanto, de lo que puede suponer para niñas y niños vivir con una persona adulta (progenitor biológico o no) que ha sometido a su madre a violencia.

Por último, queremos destacar también el uso de los tres repertorios interpretativos de la comunicación, los sentimientos y las acciones. Nuestro análisis revela que, para poder argumentar las posiciones de sujeto analizadas más arriba (un padre arrepentido, incoherente o no arrepentido), niñas y niños utilizaban los repertorios como recursos para aclarar sus argumentos sobre por qué creían o no creían que sus padres se arrepentían de su violencia. Indica también que los discursos sobre la paternidad y la violencia restringen y posibilitan lo que puede decirse, y que tienen una sustancia «real» que afecta a la manera en que la infancia da sentido a la violencia de sus padres (cf. Wetherell & Potter, 1992).

Limitaciones y propuestas para futuros estudios

Como en muchos otros estudios cualitativos, una limitación clave es el reducido número de entrevistas, y existe un riesgo de sesgo de selección. Sin embargo, en comparación con la mayoría de los demás estudios basados en entrevistas con niñas y niños testigos de violencia de pareja, la muestra es relativamente amplia. Además, las entrevistas solo pueden ofrecer un atisbo de los significados que las personas dan a fenómenos complejos. Lo que expresaron en estas entrevistas probablemente estaba teñido por lo que otras personas habían dicho y hecho, por ejemplo sus padres, sus madres y profesionales de diversas organizaciones. También es importante subrayar que los relatos infantiles se construyen dentro de un contexto de entrevista particular. En otro contexto, podrían predominar otros discursos y construcciones de la violencia y la paternidad, que posibilitarían o restringirían los relatos. En este estudio, sin embargo, estas diversas influencias no se consideran problemas metodológicos, sino que ponen de relieve las dimensiones intrapersonales de los discursos. No obstante, habría sido valioso preguntar por los propios sentimientos de niñas y niños en relación con su manera de entender la violencia de sus padres y si esto había afectado a su relación con ellos. Es un aspecto que los estudios futuros deberían explorar.

El tamaño de la muestra y la naturaleza de las entrevistas no nos permitieron distinguir en el análisis entre padres biológicos y padrastros. Sería un tema interesante para la investigación futura saber si la probabilidad de que niñas y niños reconozcan el arrepentimiento de su padre depende de que sea el padre biológico, de que vivan con su padre biológico o tengan contacto con él, o de la calidad de su relación. Sería valioso también estudiar cómo dan sentido a las minimizaciones de la violencia por parte de sus padres y si su valoración del arrepentimiento del padre cambia, y de qué modo, cuando este participa en una intervención o en un programa de tratamiento.

Otra posible limitación es que estas entrevistas se realizaron hace diez años. Aunque encontramos pocos motivos para pensar que esto haya afectado a los resultados, plantea la cuestión ética de durante cuánto tiempo tras su recogida pueden seguir utilizándose los datos de entrevistas. En este caso, consideramos que el beneficio de poder comprender mejor las perspectivas infantiles sobre la violencia de pareja era lo bastante importante como para volver sobre los datos de las entrevistas. Esto resulta especialmente evidente si se tiene en cuenta el coste emocional de recoger datos nuevos de niñas y niños con este tipo de experiencias. Aunque un estudio como este tiene sus limitaciones, nuestros resultados arrojan luz sobre algunos aspectos importantes de las dificultades a las que pueden enfrentarse niñas y niños testigos de violencia de pareja.

Implicaciones para las políticas y la práctica

Teniendo presentes las limitaciones del estudio, nuestros resultados tienen algunas implicaciones potenciales importantes para las políticas y la práctica. En conjunto, el estudio demuestra la importancia de que profesionales del trabajo social y de otros ámbitos tengan presente la variedad de las experiencias y los relatos infantiles sobre la violencia de pareja. Concretamente, nuestros resultados indican la necesidad, al trabajar con niñas y niños expuestos a la violencia de pareja, de problematizar el ideal normativo de la parentalidad y las nociones de un padre afectuoso que proporciona seguridad y bienestar. Si se pasa por alto este conocimiento sobre cómo los discursos de la violencia y la paternidad afectan a los relatos infantiles, existe el riesgo de que no se preste suficiente atención a las consecuencias de la violencia de pareja ejercida por los padres.

Además, consideramos fundamental que el trabajo social, la terapia y las intervenciones dirigidas a estas niñas y niños reconozcan no solo la violencia, sino también lo que significa para la criatura, en una perspectiva a más largo plazo, la actitud del padre ante ella. Las expresiones de arrepentimiento de los padres tienen un gran valor para el bienestar y la reparación de niñas y niños. Esto es así sobre todo porque, a diferencia de las justificaciones de la violencia, el arrepentimiento puede entenderse como una manera de describir el acto lamentable sin eliminar la culpa por la violencia en sí (Dobash & Dobash, 2004). Es particularmente importante en al menos dos tipos de situación: (1) al decidir si un progenitor que ha ejercido violencia pero no lo reconoce debe participar en el apoyo prestado a la criatura y, en tal caso, de qué modo, y (2) al decidir si una criatura debe seguir viviendo con un padre que ha ejercido violencia o mantener un contacto regular con él.

En conjunto, nuestros resultados sugieren que los equipos profesionales y los servicios que entran en contacto con niñas y niños expuestos a la violencia de pareja y tienen responsabilidad sobre su seguridad y su bienestar deben comprender los discursos sobre las familias y la violencia, y las maneras en que la mayoría de las personas intenta buscar una explicación que haga comprensible la violencia (Isdal, 2017), ya que influyen en las descripciones que hacen niñas y niños de los padres que han sometido a la madre a violencia.

Observaciones finales

Nuestros resultados indican que los discursos predominantes sobre la violencia y la paternidad influyen en lo que dicen niñas y niños sobre la violencia de sus padres, y entendemos que las expectativas normativas que conciben a los padres como afectuosos y la violencia como mala son restrictivas y, por tanto, influyen en lo que puede construirse como significativo y apropiado en el contexto sueco. Los repertorios interpretativos de la comunicación, los sentimientos y las acciones se entienden así como recursos útiles en los relatos infantiles, que permiten posicionar al propio padre como un padre arrepentido y, por tanto, como un padre no problemático y posiblemente bueno y afectuoso que se arrepiente de su violencia contra la madre. Una posición de padre violento incoherente o no arrepentido aparece en cambio como una posición de sujeto problemática, que niñas y niños intentan evitar o negociar. Lo hacen utilizando los diferentes repertorios y posicionando al padre violento como un tipo diferente de persona problemática y, por tanto, no necesariamente mala o malvada.

Complexe Systémique: puntos clave

Este estudio desplaza la atención de los actos del padre a lo que la criatura hace con ellos. Para sostener a la vez dos certezas que se contradicen, que la violencia está mal y que un padre protege, niñas y niños construyen posiciones: un padre que se arrepiente, un padre que dice arrepentirse pero vuelve a hacerlo, un padre «enfermo» o «diferente». Se puede reconocer aquí un trabajo de lealtad: salvar el vínculo sin negar la violencia. Para la práctica se derivan dos consecuencias. En primer lugar, escuchar estos relatos sin corregirlos demasiado deprisa, ya que también protegen a la criatura; pero advertir cuándo una explicación por la enfermedad o la rareza borra la responsabilidad. En segundo lugar, en las decisiones sobre el contacto o la implicación del padre, distinguir el arrepentimiento dicho del arrepentimiento puesto en acto: una criatura que ve reaparecer la violencia tras las disculpas vive con una confusión que merece ser nombrada. Los límites residen en entrevistas antiguas, realizadas en 2008–2010, y en la imposibilidad de distinguir a los padres biológicos de los padrastros. Puede leerse junto con el estudio sobre cómo viven la paternidad los hombres en tratamiento por violencia de pareja y la entrevista con Allan Wade sobre la dignidad y la violencia.

Notas del original

Agradecimientos. Agradecemos a todas las niñas y niños su participación en el estudio y que compartieran con nosotras sus perspectivas y pensamientos. También queremos dar las gracias a las personas revisoras por sus valiosos comentarios sobre el manuscrito.

Financiación. Financiación en acceso abierto proporcionada por la Universidad de Umeå.

Conflicto de intereses. Las autoras declaran no tener ningún conflicto de intereses.

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Traducción no oficial al español de Children’s Talk About Fathers’ Regret: Making Sense of Fathers’ Violence Against Mothers, de Linda Arnell y Åsa Källström, Journal of Family Violence, vol. 39, n.o 6 (2024), doi: 10.1007/s10896-023-00550-6, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial; la obra se ha modificado en el sentido de la licencia (traducción al español). Ni la autoría ni la editorial responden de esta traducción; prevalece la versión original.

Traducción no oficial al español del artículo original «Children’s Talk About Fathers’ Regret: Making Sense of Fathers’ Violence Against Mothers», publicado en Journal of Family Violence (2024) bajo licencia CC BY 4.0. Traducido y maquetado por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial, en las condiciones indicadas al principio de esta página; prevalece la versión original.

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Cómo citar este artículo

Arnell, L., & Källström, Å. (2024). Children’s Talk About Fathers’ Regret: Making Sense of Fathers’ Violence Against Mothers. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/children-s-talk-about-fathers-regret-making-sense-of-fathers-violence-against-mothers (Trabajo original publicado en 2023 en Journal of Family Violence, 39(6), 1063-1073 (2024); republicado en 2024 por Journal of Family Violence, https://link.springer.com/article/10.1007/s10896-023-00550-6)

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