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Child & Family Social Work · Trabajo social

Reuniones de toma de decisiones dirigidas por la familia como alternativa a las conferencias iniciales de protección infantil: resultados de una evaluación realista del piloto Safeguarding Family Group Conferencing en Inglaterra

¿Y si, ante un riesgo para una niña o un niño, fuera la familia extensa quien elaborara el propio plan de protección? Tres autoridades locales inglesas sustituyeron la conferencia de protección infantil habitual por una conferencia de grupo familiar. La evaluación realista que de ello extrae el equipo de Bekkah Bernheim aísla dos motores: una información compartida de antemano y con tacto, y una red familiar que acude y puede ofrecer apoyo, siempre que los servicios cumplan sus compromisos.

Autoría Bekkah Bernheim (School of Applied Social and Policy Science, Ulster University, Belfast), Jennie Hayes y Katrina Wyatt (Department of Health and Community Sciences, University of Exeter Medical School), Alankrita Singh (School of Health Sciences, University of Surrey), Donald Forrester y Lorna Stabler (Children’s Social Care Research and Development Centre, CASCADE, Cardiff University), Reino UnidoPrimera publicación Child & Family Social Work, 3 de febrero de 2026Traducción Complexe Systémique, traducción no oficial asistida por IA

Traducción no oficial al español de Family-Led Decision-Making Meetings as an Alternative to Initial Child Protection Conferences: Findings From a Realist Evaluation of the Safeguarding Family Group Conferencing Pilot in England, de Bekkah Bernheim, Jennie Hayes, Alankrita Singh, Katrina Wyatt, Donald Forrester y Lorna Stabler, publicado en Child & Family Social Work (Wiley) (2026), doi: 10.1111/cfs.70131, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. Las tablas se presentan en forma de listas. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.

Un plan dirigido por la familia y elaborado en una FGC no debe entenderse como una manera de trasladar las responsabilidades de las instituciones a las redes familiares.

Bekkah Bernheim, Jennie Hayes, Alankrita Singh, Katrina Wyatt, Donald Forrester y Lorna Stabler

Resumen

La Safeguarding Family Group Conferencing (FGC), o conferencia de grupo familiar de protección, es un proceso de toma de decisiones dirigido por la familia que se ofrece a algunas familias en Inglaterra como alternativa a una conferencia inicial de protección infantil (Initial Child Protection Conference) cuando los servicios de infancia tienen motivos de preocupación en materia de protección. Se llevó a cabo una evaluación realista en tres autoridades locales que pilotaban este enfoque, con el fin de comprender mejor cómo funciona la Safeguarding FGC en relación con los resultados buscados. Se generaron datos cualitativos —entrevistas semiestructuradas (n = 27) con familias y profesionales, observaciones de reuniones y notas reflexivas del equipo de investigación— que sirvieron para desarrollar, poner a prueba y afinar una teoría del programa sobre el modo en que funciona la intervención. En este artículo destacamos dos mecanismos causales generativos clave que ayudan a explicar cómo funciona la Safeguarding FGC: el intercambio de información entre familias y profesionales y la capacidad de la red de la familia. La teoría del programa podría ayudar a quienes diseñan políticas públicas y a profesionales interesados en adoptar enfoques dirigidos por la familia en el trabajo social de protección infantil, como la Safeguarding FGC en Inglaterra y en otros lugares, al articular con claridad las vías por las que la intervención podría conducir a resultados importantes para las familias.

1 El trabajo social de protección infantil en Inglaterra

En Inglaterra, cuando se considera que niñas y niños corren el riesgo de sufrir un daño significativo por maltrato o negligencia, el Estado tiene el deber de intervenir para protegerlos. Este deber recae en los servicios de infancia de las autoridades locales, que suelen convocar una conferencia inicial de protección infantil (ICPC) cuando la derivación y las indagaciones posteriores conforme a la sección 47 de la Children Act (1989) concluyen que una persona menor de edad sufre, o es probable que sufra, un daño significativo. Una conferencia de protección infantil reúne a profesionales que intervienen con una familia (es decir, profesionales del trabajo social, presidencias de las conferencias de protección infantil y otras personas que trabajan en los servicios de infancia o en estrecha relación con ellos, personal de instituciones colaboradoras, incluida la policía), a las figuras parentales y, en ocasiones, a menores de más edad, para acordar cuáles son los riesgos percibidos para la infancia y elaborar un plan para abordarlos. El proceso de protección infantil suele resultar difícil para las familias, que lo viven como vergonzante, excluyente y estigmatizador (Gibson 2015).

Existe un interés creciente entre responsables de políticas públicas y profesionales por recurrir a enfoques más dirigidos por la familia en la planificación del cuidado en distintos ámbitos del bienestar infantil, como los servicios preventivos, el trabajo de protección, la educación y los procedimientos judiciales (MacAllister 2022). En estos contextos, una conferencia de grupo familiar (Family Group Conference, FGC) —un foro basado en las fortalezas y dirigido por la familia— puede ofrecer una forma de trabajo alternativa que permite a las familias implicarse activamente en la toma de decisiones y en la elaboración de un plan para proteger a la persona menor de edad. El modelo de la FGC nació en Nueva Zelanda, en la comunidad maorí, como respuesta al modelo de intervención culturalmente inadecuado de los servicios de infancia (Barn y Das 2016). Desde entonces se ha introducido a escala internacional, y muchos países, entre ellos el Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, los Países Bajos, España y Australia, utilizan la FGC para que las familias tomen la iniciativa en la toma de decisiones en distintas fases de su relación con los servicios sociales (Nixon et al. 2005).

Las investigaciones realizadas en el Reino Unido (Taylor et al. 2024) muestran que, en las familias que tuvieron una FGC durante la fase previa al procedimiento judicial (proceso legal que puede desembocar en la entrada de una persona menor en el sistema de protección), la probabilidad de que la infancia entrara en acogimiento era menor y, en los casos en que sí entraba, permanecía en él menos tiempo. Otros estudios indican que una mayor tasa de uso de la FGC en una autoridad local se asocia a una mayor proporción de menores que, al entrar en el sistema de protección, viven en acogimiento en familia extensa (Wood et al. 2024). La evidencia cuantitativa es dispar en cuanto a resultados como la satisfacción o el empoderamiento parental (Nurmatov et al. 2020). Sin embargo, la evidencia cualitativa sugiere que las familias viven la FGC de forma positiva (Pennell y Burford 2000; Forrester et al. 2008; Holland et al. 2008), en contraste con las experiencias negativas de las familias en los procesos del trabajo social estatutario (Hall y Slembrouck 2001; Ghaffar et al. 2012; Gibson 2015; Bell 2018; Bekaert et al. 2021).

2 La Safeguarding Family Group Conferencing

Una Safeguarding Family Group Conference (Safeguarding FGC) es un tipo específico de FGC que algunas autoridades locales inglesas ofrecen como alternativa a la celebración de una ICPC. El término Safeguarding FGC se utiliza para distinguirla de las FGC realizadas en otros contextos. Las Safeguarding FGC conservan los rasgos esenciales de una FGC estándar: una persona coordinadora independiente dirige el proceso, y la familia dispone de un tiempo familiar privado, sin profesionales presentes, para elaborar su propio plan (véase Family Rights Group 2021, 2022). Sin embargo, existen diferencias importantes.

En una Safeguarding FGC, la atención se mantiene centrada en las preocupaciones de protección identificadas, lo que puede no ocurrir en otras FGC. Como parte del proceso, antes de la FGC se elabora un plan de seguridad provisional cuyo seguimiento realiza la persona de referencia del trabajo social. El plan elaborado en la FGC debe abordar directamente los problemas de seguridad que motivaron la derivación. Existe también una planificación de contingencia clara: si la Safeguarding FGC no aborda de forma satisfactoria las preocupaciones de protección, la autoridad local procederá a celebrar una ICPC. Además, tras la Safeguarding FGC, la persona de referencia del trabajo social realiza un seguimiento continuo de cómo se aplica el plan y de si mantiene a salvo a la persona menor.

Este enfoque se desarrolló para dar a la infancia y a las familias un mayor control en la planificación de las respuestas a las preocupaciones de protección y, cuando es posible, apartarlas de los procesos formales de protección infantil. Nacidas en Nueva Zelanda, las FGC se convirtieron en el foro central de toma de decisiones en el bienestar familiar (Brown 2003). Su desarrollo no solo buscaba una reforma procedimental, sino también corregir los desequilibrios de poder entre las instituciones estatutarias y las familias que viven una intervención no voluntaria (Connolly y Mackenzie 1998), y hacer frente a la persistente sobrerrepresentación de la infancia maorí en el sistema de protección estatal (Love 2000). Arraigado en el saber ancestral maorí y en nociones colectivas de la familia —en las que la infancia está inserta en redes más amplias de whānau y whakapapa (Love 2000)—, el modelo también ha sido criticado por la manera en que el conocimiento indígena se incorpora a los sistemas de bienestar infantil (Moyle y Tauri 2016). No obstante, otras voces sostienen que las FGC pueden permitir que las redes familiares extensas asuman la responsabilidad de la protección, apoyándose en fortalezas culturales y en una autoridad compartida (Ngobese 2025).

En el Reino Unido, las FGC se han generalizado en la práctica de protección infantil (Brown 2003). Desde el año 2000, los Países Bajos han integrado las FGC como un mecanismo para que las familias y sus redes elaboren planes que eviten la separación de menores de su familia (de Jong y Schout 2018), lo que refleja una tendencia internacional más amplia a utilizar las FGC como intervención de protección alternativa y dirigida por la familia.

La Safeguarding FGC podría cumplir las mismas funciones que las ICPC, pero de una manera más dirigida por la familia (véase la figura 1). Las autoridades locales de Inglaterra que pilotaron por primera vez la FGC como alternativa a las reuniones estatutarias de protección infantil destacan la adecuación del modelo a los principios del trabajo social restaurativo, centrado en una práctica relacional y basada en las fortalezas, que aspira a «trabajar con» la infancia y las familias en lugar de «actuar sobre» ellas, sin dejar de mantener a salvo a la infancia (Mason et al. 2017; Stabler et al. 2025). Esto concuerda con las intenciones de la reforma legislativa propuesta en Inglaterra con la Children's Wellbeing in Schools Bill (UK Parliament 2025), que subraya la importancia de trabajar con las redes familiares en todos los momentos clave de toma de decisiones.

Diagrama de flujo que compara una conferencia inicial de protección infantil con una Safeguarding Family Group Conference.
FIGURA 1. Diagrama de flujo que compara una conferencia inicial de protección infantil con una Safeguarding Family Group Conference.

La figura 1 resume en qué se diferencian las Safeguarding FGC de las ICPC. Normalmente, al término de las indagaciones de protección infantil (una evaluación conforme a la sección 47 en Inglaterra (Children Act 1989)), si la evaluación confirma la existencia de preocupaciones de protección, se organiza una ICPC. Esta decisión la toman la persona de referencia del trabajo social y la responsable de su equipo (HM Government 2023). Las autoridades locales que utilizan las Safeguarding FGC pueden optar por ofrecer a las familias la posibilidad de abordar las preocupaciones mediante una Safeguarding FGC, en lugar de seguir los procedimientos habituales. Una persona coordinadora de FGC independiente —formada en el modelo y acompañada a veces por profesionales del trabajo social— invita a las familias a participar. Las familias que dan su consentimiento, incluidas las personas menores que aceptan participar, reciben después apoyo para preparar la reunión, y la persona coordinadora asume un papel protagonista para ayudar a las figuras parentales y a la infancia a identificar a las personas importantes que podrían ofrecer apoyo, superar los obstáculos para implicar a sus redes y hacer llegar las invitaciones a la red ampliada. Un principio fundamental tanto de la FGC como de la Safeguarding FGC es que toda la información clave del equipo profesional, incluidos los motivos de preocupación, se comparte de antemano con la infancia, su familia y su red ampliada. Las familias tienen la oportunidad de aclarar o cuestionar esa información antes de que se celebre la FGC.

Al igual que otras FGC, el proceso de la Safeguarding FGC consta de tres etapas: la preparación, la reunión propiamente dicha (incluido el tiempo familiar privado) y un periodo de revisión. La Safeguarding FGC ofrece a las familias la oportunidad de dirigir la planificación, con el apoyo de una persona coordinadora independiente y formada, para aumentar el apoyo a la persona menor y abordar las preocupaciones de protección. La persona coordinadora de la FGC trabaja con la familia para crear un entorno propicio que facilite que la familia tome la iniciativa. En la Safeguarding FGC, profesionales y red familiar comparten la información relevante (esta información no es nueva para el grupo). Después, la familia se reúne en privado para hablar entre sus integrantes y formular un plan que responda a las preocupaciones del equipo profesional. Por último, la familia presenta su plan a la red profesional ampliada, que lo aprueba salvo que considere que pone en riesgo a la persona menor (Holland y O'Neill 2006). A continuación, el equipo profesional ofrece un apoyo integral, incluidas derivaciones a servicios de apoyo, para reforzar el plan.

Aunque las ICPC también producen un plan, la diferencia clave es la implicación de la red familiar. Los planes de las ICPC no los diseñan las familias y a menudo no reflejan sus necesidades y fortalezas específicas (Richardson Foster et al. 2021). Aunque la elaboración del plan es el objetivo declarado de las ICPC, gran parte de la reunión se dedica en realidad a que el personal profesional comparta información (Richardson Foster et al. 2021). En las Safeguarding FGC, reunir a una red ampliada informada e implicada en un entorno de apoyo permite elaborar planes más adecuados, sostenibles y adaptados a cada menor.

2.1 El estudio Safeguarding FGC

La investigación tenía por objeto evaluar la Safeguarding FGC para comprender los factores que facilitan y dificultan su implementación e identificar qué familias tienen más probabilidades de beneficiarse de ella y de qué manera (para el protocolo de la Safeguarding FGC, véase Stabler 2024; y nuestro artículo sobre los obstáculos y facilitadores de la implementación (Day et al. 2025).

Este artículo se centra en los resultados de una evaluación realista de un piloto de Safeguarding FGC llevado a cabo entre noviembre de 2023 y julio de 2024 en tres autoridades locales de Inglaterra. Los intentos anteriores de utilizar este modelo en lugar de reuniones como las conferencias de protección infantil, por ejemplo en Leeds (Mason et al. 2017), pusieron de relieve obstáculos a la implementación y arrojaron datos limitados sobre su eficacia. Nuestro estudio resulta oportuno porque aporta claves sobre cómo la Safeguarding FGC podría funcionar bien para producir los resultados buscados.

La evaluación realista del piloto de Safeguarding FGC forma parte de un programa más amplio de actividades de práctica e investigación. Una revisión realista rápida (Stabler et al. 2025) reunió la literatura centrada en modelos de reuniones dirigidas por la familia, incluida la FGC, aunque no únicamente. Se elaboró una teoría del programa inicial que ponía de relieve los mecanismos que podrían implicar de forma significativa a las familias en la toma de decisiones. Ello contribuyó a desarrollar el modelo de Safeguarding FGC, que fue pilotado y evaluado por tres autoridades locales de Londres. El estudio del que da cuenta este artículo dio continuidad a ese piloto inicial para explorar la implementación del modelo en nuevas autoridades locales (Day et al. 2025), así como una evaluación realista de las experiencias de las familias con el modelo. Esta última parte del estudio es el objeto del presente artículo.

3 Datos y métodos

3.1 Enfoque metodológico

Llevamos a cabo una evaluación realista de la Safeguarding FGC. La evaluación realista es una forma de evaluación guiada por la teoría que «busca y afina explicaciones de la eficacia de los programas» (Pawson 2013, 15). Un enfoque realista nos permitió ir más allá de las descripciones superficiales de la Safeguarding FGC para investigar los mecanismos generativos que explican cómo funcionó la Safeguarding FGC, para quién, en qué circunstancias y por qué (Pawson y Tilley 1997; Pawson 2013). En el centro de la evaluación realista está la identificación de cadenas contexto-mecanismo-resultado (CMO, por sus siglas en inglés) (Pawson y Tilley 1997). El CMO es una herramienta analítica que ayuda a quienes realizan evaluaciones realistas a pensar cómo una intervención influye en «el razonamiento (mecanismo) de los actores destinatarios para llevarlos a adoptar un comportamiento previsto que, en un contexto específico, conducirá a un resultado específico» (Mukumbang et al. 2018, 344). La tabla 1 ofrece las definiciones de los términos realistas que utilizamos.

Tabla 1 — Términos clave y definiciones utilizados en la evaluación realista.

  • Término: contexto; Definición: «Elementos del entorno de fondo de un programa que influyen en los resultados (p. ej., demografía, legislación, normas culturales).» (Jagosh 2019, 363)
  • Término: mecanismo; Definición: «Recursos ofrecidos a través de un programa y la manera en que las personas responden a esos recursos (p. ej., información, consejo, confianza, implicación, motivación).» (Jagosh 2019, 363)
  • Término: resultado; Definición: «Efectos previstos o imprevistos derivados de las interacciones entre contexto y mecanismo (es decir, cambio de perspectiva, uso de servicios, toma de decisiones, resiliencia, resultados de salud, autoeficacia, vínculos sociales).» (Jagosh 2019, 363)
  • Término: teoría del programa; Definición: «Teoría que plantea como hipótesis cómo se espera que funcione un programa, teniendo en cuenta las influencias contextuales y los mecanismos de acción subyacentes. Una teoría del programa realista tiene en cuenta todos los factores que intervienen en el éxito o el fracaso del programa y se apoya en teorías de alcance intermedio para proporcionar un nivel de abstracción que facilite el análisis de datos complejos.» (Jagosh 2019, 363)

3.2 Ética, recogida de datos y muestreo

El proyecto fue financiado por el National Institute for Health and Care Research (véase Stabler 2024).

Llevamos a cabo una amplia consulta con las partes interesadas, en concreto con profesionales de autoridades locales que tenían experiencia en la implementación y la aplicación de la Safeguarding FGC, para seguir desarrollando, priorizar y ultimar la teoría del programa inicial. Después la pusimos a prueba y la afinamos con datos procedentes de nuevos contextos. En total, tres autoridades locales pilotaron el enfoque durante nuestro periodo de recogida de datos: dos en Londres y una en el suroeste de Inglaterra.

En el conjunto de las autoridades, se ofreció la Safeguarding FGC a un total de 15 familias durante nuestro periodo de recogida de datos. De esas 15, 12 familias aceptaron la oferta de Safeguarding FGC. De las 12 familias que aceptaron, cuatro dieron su consentimiento para participar en la investigación. De ellas, tres llegaron a celebrar una Safeguarding FGC. Se recogieron algunos datos de la familia que no tuvo una Safeguarding FGC completa, y estos datos alimentaron la teoría del programa.

Los datos cualitativos se recogieron entre diciembre de 2023 y julio de 2024. Los métodos incluyeron entrevistas semiestructuradas, observaciones de reuniones con profesionales y familias y notas reflexivas del equipo de investigación. Los guiones de entrevista y la plantilla de observación se elaboraron a partir de la teoría del programa inicial y de la consulta con las partes interesadas. A las familias que participaron en la intervención durante el periodo de recogida de datos se les ofreció la posibilidad de participar en la investigación. Si una familia daba su consentimiento, se invitaba también a participar al personal profesional que intervenía con ella en la Safeguarding FGC. Las familias incluían a figuras parentales, menores y familiares y amistades de las redes de apoyo de las familias. Las personas participantes recibieron una hoja informativa sobre la investigación y dieron su consentimiento por escrito o de forma verbal grabada en audio, conforme a los requisitos éticos.

Al tratarse de un piloto, la intervención se ofreció a pocas familias, lo que limitó el número de participantes. En total, realizamos 27 entrevistas a 15 personas, entre ellas integrantes de redes familiares, incluidos jóvenes (n = 7), personas coordinadoras de FGC (n = 2), profesionales del trabajo social y de apoyo (n = 4) y presidencias de conferencias de protección infantil (n = 2). Pretendíamos entrevistar en dos momentos, y parte del personal profesional intervino con más de una familia. También observamos y tomamos notas en 22 reuniones entre profesionales en las que se debatían derivaciones a la Safeguarding FGC y casos de familias, y en nueve reuniones entre profesionales y familias (es decir, reuniones de preparación, la propia Safeguarding FGC y reuniones de revisión). Tres notas reflexivas del equipo de investigación alimentaron también nuestro análisis.

3.3 Análisis

Las observaciones de reuniones y las entrevistas se transcribieron literalmente, y las notas y transcripciones se seudonimizaron para proteger el anonimato. El equipo de investigación desarrolló un sistema en cuatro pasos para analizar los datos con un enfoque realista: (1) familiarización, que consistió en una primera lectura de los datos para determinar los temas principales; (2) codificación y anotación de los datos a partir de los CMO de la teoría del programa inicial con el programa informático NVivo 12 de QRS International; (3) consolidación de las conclusiones de la codificación en una hoja de cálculo de Excel; y (4) deliberación con el equipo de investigación y las partes interesadas para decidir los ajustes de la teoría del programa. Los detalles sobre cómo llevamos a cabo la evaluación realista pueden consultarse en Bernheim et al. (2025).

4 Resultados

El análisis dio lugar a una teoría del programa compuesta por nueve configuraciones CMO redactadas en forma de enunciados «si… entonces» (Brand et al. 2019). Los enunciados «si… entonces» se organizan en cinco dominios (véase la tabla 2 para una visión general de la teoría del programa). Estas teorías del programa se conectan entre sí para formar un modelo de cómo parece funcionar la Safeguarding FGC.

Tabla 2 — La teoría del programa del estudio Safeguarding FGC.

Dominio; arquitectura del programa (es decir, componentes clave de la intervención); título del enunciado «si… entonces»; enunciado «si… entonces» abreviado.

  • 1. La oferta y la preparación. Familias y profesionales acuerdan trabajar de forma conjunta de una manera dirigida por la familia.
    Se ofrece a las figuras parentales la Safeguarding FGC como alternativa a la conferencia inicial de protección infantil. Colaboración. Si el personal profesional tiene la oportunidad de demostrar, a lo largo del proceso de preparación, que está dispuesto a trabajar de otra manera con las familias, entonces las familias están más dispuestas a colaborar con él.
    Las familias participan en reuniones de preparación para planificar la Safeguarding FGC. Apropiación. Si el personal profesional reconoce el saber experto de la red familiar compartiendo las decisiones, entonces las familias pueden apropiarse del proceso de la Safeguarding FGC, sabiendo que su implicación se valora de verdad.
  • 2. Intercambio de información. La información sobre la vida familiar, las preocupaciones y los distintos puntos de vista se comparte entre la red profesional y la red familiar.
    La información sobre los riesgos o las preocupaciones se comparte con antelación. En la Safeguarding FGC no se comparte ninguna información nueva. Receptividad. Si la información difícil se comunica antes de la reunión, de una manera adecuada y comprensible para las familias, entonces sus integrantes pueden sentirse capaces de escuchar y oír las preocupaciones expresadas sin ponerse a la defensiva.
    Se comunica con claridad que el objetivo está centrado en las soluciones, y el lenguaje y la información compartidos lo reflejan. Transparencia. Si todas las personas implicadas adoptan un enfoque relacional y sin juicios, y las redes familiares tienen la oportunidad de hablar sin profesionales presentes, entonces las familias pueden sentirse cómodas para expresar sus preocupaciones y decir lo que necesitan para salir adelante.
  • 3. Encontrarse. La red familiar y la red profesional se reúnen en un espacio compartido para elaborar un plan.
    La red familiar y la red profesional se reúnen en un momento y un lugar que responden a las necesidades y preferencias de la familia. La familia dispone de un tiempo privado para abordar las preocupaciones planteadas. Empatía. Si la Safeguarding FGC brinda al personal profesional la oportunidad de ver a las familias dentro de sus contextos sociales, culturales y estructurales, entonces el personal de los servicios sociales puede comprender de forma más completa la vida de las familias y sus fortalezas.
    El equipo profesional y la red familiar comparten la información relevante con vistas a elaborar un plan. La familia dispone de un tiempo privado para elaborar sus planes y ofrecer apoyo. Capacidad de la red. Si la red familiar acude y ofrece apoyo, entonces todas las personas pueden ver con claridad la capacidad de la red para responder a las necesidades de la persona menor.
  • 4. La voz de la infancia. Niñas y niños participan en el proceso para expresar lo que les importa, y las personas adultas pueden oír su voz.
    La infancia está informada y tiene oportunidades de expresar sus opiniones y preferencias. Participación infantil. Si la infancia tiene la oportunidad de participar y recibe apoyo para hacerlo, entonces puede expresar lo que quiere y cómo se siente.
    Lo que es importante para la infancia se comparte con las personas adultas y desempeña un papel clave en la elaboración del plan de seguridad. Impacto en la infancia. Si las personas adultas oyen lo que niñas y niños quieren y cómo se sienten, entonces pueden comprender sus vivencias.
  • 5. Relaciones futuras. Profesionales y familias trabajan de forma conjunta más allá de la conferencia.
    El espíritu y la experiencia de la Safeguarding FGC siguen moldeando con el tiempo la manera en que familias y profesionales colaboran, con el plan familiar como guía del trabajo. Reparación relacional. Si la Safeguarding FGC ofrece a las familias y al personal profesional la oportunidad de verse de otra manera, entonces esto puede mejorar sus relaciones en el futuro.

Para comprender cómo se compara la Safeguarding FGC con la «práctica habitual», nos centramos en dos aspectos de la teoría del programa: el intercambio de información y la implicación de la red ampliada. Aunque la forma de la Safeguarding FGC se corresponde con la práctica actual (véase la figura 1), la diferencia significativa en cuanto a la función es la implicación de la red familiar ampliada, incluida la infancia, en la protección.

4.1 El intercambio de información

Una diferencia clave entre las ICPC y la Safeguarding FGC es la manera en que se comparte la información. El intercambio de información sobre las preocupaciones de protección empieza cuando la familia acepta la oferta de una Safeguarding FGC y continúa a lo largo de toda la intervención. Identificamos dos mecanismos que muestran cómo el intercambio de información entre las familias, su red y el equipo profesional podría conducir a una comprensión compartida de las preocupaciones de protección. En primer lugar, lo que hace falta para preparar a las familias para oír las preocupaciones (qué información se comparte) y, en segundo lugar, lo que se necesita para que las familias se sientan cómodas al compartir sus propias preocupaciones con el equipo profesional (cómo se comparte la información).

4.1.1 Una comprensión compartida del proceso de la Safeguarding FGC

Para que el intercambio de información funcione bien entre la infancia, las familias y el equipo profesional, parecía importante que todas las personas implicadas desarrollaran una comprensión compartida del proceso de la Safeguarding FGC y de sus posibles desenlaces, incluida la naturaleza del riesgo que había dado lugar a la Safeguarding FGC, el papel de cada cual y lo que la intervención pretende conseguir.

Quería asegurarme de que quedaba muy claro en cuanto a que, en realidad… esto se está haciendo… o sea, se alcanza el umbral para una conferencia de protección infantil, esto se hace en lugar de una conferencia de protección infantil para intentar trabajar de otra manera con su familia, dejar muy claro… que ese umbral se había alcanzado y que, de hecho, intentar asegurarse de que hubiera ese tipo de solidez y de seriedad en la SFCG, igual que si fuera una conferencia de protección tradicional.

  • Profesional que habla de una reunión con la familia antes de una Safeguarding FGC

Las familias deberían comprender los posibles desenlaces de la Safeguarding FGC, que puede desembocar en otros procesos de protección infantil, lo que exige un enfoque relacional pero transparente a la hora de comunicar el riesgo y el proceso (Forrester et al. 2012). Asegurarse desde el principio de que el propósito y los límites de la Safeguarding FGC están claros podría ayudar a crear las condiciones para que las familias y sus redes estén receptivas a las preocupaciones de protección del equipo profesional y sean transparentes respecto a sus propias inquietudes.

Entre las estrategias del personal profesional para favorecer una comprensión compartida del proceso figuraban conversaciones en las que se volvía sobre el propósito y el objetivo de la Safeguarding FGC, lo que daba ocasión de ajustar las expectativas y aclarar malentendidos. Esto era crucial porque observamos que pueden surgir nuevos riesgos con el tiempo, y que los avances en las causas profundas de las preocupaciones de protección (p. ej., adicciones o problemas de salud mental de las figuras parentales) pueden ser lentos o quedar fuera del alcance de la Safeguarding FGC. Es esencial establecer expectativas realistas y una comprensión compartida de lo que sería un resultado satisfactorio (es decir, un plan sólido dirigido por la familia).

4.1.2 Las familias y sus redes se muestran receptivas a las preocupaciones del equipo profesional

Con frecuencia, las familias se sentían atemorizadas y poco preparadas ante las ICPC porque el proceso y las preocupaciones de protección no se les habían comunicado con claridad de antemano (Muench et al. 2017). La información suele proporcionarse mediante extensos informes escritos; las figuras parentales tienen poco control sobre lo que se debate, escasas oportunidades de rebatir inexactitudes y se enfrentan a una fuerte atención a los incidentes negativos, como los informes de la policía o de la escuela (Family Rights Group 2018). Este modo de compartir información puede vivirse como «punitivo» y «disciplinario» (Jackson et al. 2020), en abierto contraste con los principios de colaboración y de práctica restaurativa. No es de extrañar que muchas familias digan sentirse avergonzadas y culpabilizadas durante las ICPC, y que el equipo profesional las perciba como defensivas o ansiosas (Gallagher et al. 2011; Gibson 2020).

La Safeguarding FGC pretende adoptar un enfoque distinto del intercambio de información. Una vez que la familia acepta la oferta de la Safeguarding FGC, el personal de trabajo social expone sus preocupaciones de protección en un momento y un lugar convenientes para todas las personas, y de una manera que la familia comprenda. Esto debería incluir hablar con toda la red familiar y con la infancia, no solo con las figuras parentales. Así, la familia puede mostrarse más receptiva a las preocupaciones del equipo profesional, tras haber tenido tiempo para asimilar la información, hacer preguntas y aportar sus propias aclaraciones.

Ejemplo extraído de la observación

La persona coordinadora de la FGC se reunió con una figura parental para hablar de qué información se compartiría con su red. Esta persona dijo que le incomodaba que la red conociera información detallada sobre su vida personal. La persona coordinadora trabajó con ella para decidir qué información se transmitía a la red. La información compartida con la red estaba directamente relacionada con la infancia y sus necesidades, y no se compartió ninguna información innecesaria. De este modo, la figura parental tuvo cierto control sobre lo que se contaba a su red.

Las autoridades locales que pilotaban la Safeguarding FGC adoptaron enfoques distintos del intercambio de información, apoyándose en la pericia de diversos perfiles profesionales para comunicar las preocupaciones de protección. En una autoridad local, la presidencia de la conferencia de protección infantil visitó a la familia junto con la persona de referencia del trabajo social para hablar de las preocupaciones antes de la Safeguarding FGC. En otra, la persona de referencia del trabajo social, junto con la presidencia de la conferencia de protección infantil, redactó las preguntas que la familia debía abordar en el plan familiar, con un lenguaje que resumía los riesgos y que estaba deliberadamente centrado en las soluciones. En estos casos se implicó a la presidencia de la conferencia de protección infantil para ayudar a garantizar que los riesgos se explicaran con claridad y que las familias supieran que las preocupaciones del equipo profesional alcanzaban el nivel de la protección infantil. El papel de la persona coordinadora de la FGC consistía en trabajar con las familias para identificar sus redes ampliadas de familiares y amistades que invitar a la Safeguarding FGC y, después, hablar individualmente con cada integrante de la red para explicar el proceso y las preocupaciones de protección. Las personas coordinadoras de FGC ayudan a garantizar que se comparta la información adecuada con la red antes de la Safeguarding FGC y de las reuniones de revisión, de acuerdo con los principios de la FGC y con los plazos legales.

Cuando las familias saben qué se va a compartir y contribuyen a darle forma, ellas y sus redes pueden asimilar la información con más eficacia que si la oyeran por primera vez en una reunión formal. Compartir la información adecuada con antelación da a todas las personas tiempo para asimilarla y llegar a la reunión con disposición a implicarse y a pensar en el futuro.

A lo largo de la investigación, vimos ejemplos en los que el intercambio de información sobre los riesgos no estuvo a la altura de estos ideales.

Sabía lo que iba a pasar, sabía la fecha y sabía la hora. Pero de qué iba la reunión, no le voy a mentir, no tenía realmente ni idea… Nadie me lo explicó.

  • Integrante de la red familiar que reflexiona sobre el intercambio de información

Las razones de ello eran diversas y se debían, por ejemplo, a la falta de claridad sobre el proceso y sobre a quién correspondía compartir la información nueva antes de la Safeguarding FGC. La presión del tiempo en los días previos a la Safeguarding FGC hizo que, en ocasiones, el personal profesional tuviera que recurrir a llamadas telefónicas o videollamadas para transmitir las preocupaciones a la familia y a su red, al no haber tiempo para reunirse en persona.

El intercambio de información es un proceso bidireccional, y no se trata solo de que el personal profesional comparta la información en el momento adecuado con las familias y sus redes. El siguiente mecanismo se refiere a lo que debe estar en marcha para que las familias y sus redes se sientan capaces de compartir sus propias preocupaciones y perspectivas.

4.1.3 Las familias y sus redes pueden compartir sus propias perspectivas

Las familias y sus redes ampliadas necesitan sentirse seguras para compartir sus perspectivas y preocupaciones si se quiere que los procesos de toma de decisiones dirigidos por la familia, como las Safeguarding FGC, funcionen bien. Sin embargo, las investigaciones muestran de forma sistemática que las familias pueden mostrarse reacias a ser abiertas con el equipo profesional por miedo a meter en problemas a otras personas, a ser juzgadas o a arriesgarse a la retirada de un niño o una niña (Family Rights Group 2018; Russell et al. 2025). Las reticencias de las familias reflejan también una desconfianza más amplia hacia los servicios de infancia, sobre todo cuando se vive el sistema de protección infantil como un sistema que antepone la vigilancia y la evaluación del riesgo al apoyo real o a una práctica centrada en las soluciones (Mason et al. 2020; Buckley et al. 2011; Gladstone et al. 2014). Estos miedos y estas historias de interacciones difíciles con los servicios condicionan que las personas se sientan con la confianza o la seguridad suficientes para compartir sus preocupaciones y perspectivas.

En este contexto, el tiempo familiar privado —un elemento central del modelo FGC— puede ayudar a mitigar estos obstáculos al ofrecer a las familias un espacio protegido para deliberar sin el escrutinio profesional. El tiempo familiar privado permite a las redes debatir las preocupaciones de protección, explorar opciones y elaborar planes de forma más abierta y autónoma. Connolly y Masson (2014) muestran que estos espacios protegidos pueden reforzar la autonomía familiar y crear las condiciones para un diálogo más sincero, sobre todo cuando las cuestiones son delicadas o tienen una fuerte carga emocional. Una investigación reciente de Lalayants y Merkel-Holguin (2023) demuestra asimismo que incluso versiones adaptadas o abreviadas del tiempo familiar privado dentro de las reuniones de protección infantil pueden ayudar a las familias a asimilar la información, reducir la tensión y sentirse con más confianza y capacidad para dar forma a los planes. En nuestro estudio, las familias también describieron una mayor disposición a compartir sus preocupaciones en privado, sobre todo cuando los riesgos conllevaban vergüenza o estigma. De este modo, el tiempo familiar privado puede ayudar a contrarrestar la desconfianza y el miedo, y hacer posible una implicación más genuina y transparente con los servicios de infancia.

Fuera del tiempo familiar privado, el «enfoque relacional» de la persona coordinadora —trabajar con las familias de manera compasiva, respetuosa, sin juicios y centrada en las soluciones— puede facilitar una conversación más abierta entre las personas de la red familiar y el equipo profesional. Cómo se concreta esto en la práctica puede variar. Por ejemplo, una persona coordinadora de FGC notó que una figura parental estaba nerviosa durante la fase de preparación del proceso y respondió preguntándole por unas vacaciones recientes, lo que ayudó a rebajar la tensión y a crear un clima de confianza. Las personas coordinadoras también cuidaron la comodidad de las familias en las FGC comprobando la accesibilidad de la sala, ofreciendo comida y bebida y asegurándose de que los aseos estuvieran bien señalizados, lo que ayudó a que las familias se sintieran bienvenidas y a gusto.

Había un montón de cosas [comida] en la mesa, bebidas ricas, y fue todo muy relajado, informal. Estábamos en círculo, así que creo que todo el mundo se sintió muy incluido, y pudimos hablar más justamente por ese círculo. No había ninguna mesa en medio.

  • Integrante de la red familiar que reflexiona sobre el entorno de la reunión

Esto contrasta con las conferencias de protección infantil, en las que no existe ninguna expectativa específica de que las familias se sientan cómodas (Muench et al. 2017). Atender a las necesidades físicas de todas las personas es una señal de respeto pese a lo difícil de las circunstancias. Contar con una persona coordinadora independiente cuyo papel es acoger las reuniones puede contribuir a hacer posible esta hospitalidad deliberada. Es beneficioso que las autoridades locales dispongan de un presupuesto específico para sostener este trabajo. Dado el contexto de austeridad en Inglaterra (Webb et al. 2022), reconocemos que esto resulta difícil, sobre todo en las autoridades locales más golpeadas por los recortes presupuestarios (Disney y Lloyd 2020).

Otros perfiles profesionales se esforzaron también por crear un ambiente propicio a conversaciones claras pero respetuosas sobre las preocupaciones, reconociendo las fortalezas de la familia sin dejar de hablar con claridad de los riesgos. Por ejemplo, observamos a profesionales que utilizaban enunciados en primera persona («siento que…») al comunicar las preocupaciones y que cuidaban deliberadamente el contacto visual, el tono de voz y la disposición de cada persona en la sala. Una persona profesional señaló que encontrar el equilibrio entre centrarse en las fortalezas de la familia y comunicar los riesgos puede resultar más difícil para profesionales con menos experiencia. Otra manera en que el equipo profesional favorecía este ambiente era mostrar un interés genuino por los puntos de vista de la familia y de su red, con preguntas como: «¿Cómo lo ha vivido usted?». Estas interacciones pequeñas pero significativas pueden ayudar a que las familias y su red se sientan cómodas para abrirse, porque se les invita a hacerlo.

Cuando están los servicios sociales de por medio, siempre estás bajo el microscopio, y sientes que por la más mínima cosa te están juzgando. Porque al principio te están juzgando, ¿sabes lo que quiero decir? Creo que… haría que la gente se sintiera más a gusto para trabajar con los servicios sociales si estuvieran dispuestos a, pues, conocer a las familias en la reunión, escuchar sus puntos de vista… dar sus puntos de vista.

  • Familiar que reflexiona sobre la diferencia que supuso que se le pidiera su perspectiva en una Safeguarding FGC

Una vez que las familias y sus redes comprenden con claridad las preocupaciones y sienten que se valoran sus perspectivas, pueden desarrollar soluciones para hacer frente a los riesgos y decir lo que necesitan para salir adelante. Estas soluciones suelen elaborarse durante el tiempo familiar privado y constituyen la base del plan.

4.1.4 La capacidad de la red se hace evidente

Una ventaja clave de las Safeguarding FGC es la implicación de las personas más importantes para la niña o el niño, lo que las distingue de la práctica habitual. Cuando la red ampliada acude, las familias obtienen apoyo práctico y emocional, y profesionales, figuras parentales y menores pueden ver los recursos disponibles para ayudar a mantener a salvo a la persona menor. Reunir a la red pone también de relieve que la infancia está inserta en relaciones más amplias, lo que hace más visibles las fortalezas protectoras. Esto contrasta con las ICPC, en las que rara vez se implica a las redes como fuentes de fortaleza protectora ni se confía en ellas para contribuir a la toma de decisiones.

Las familias dijeron que la presencia de la red en la Safeguarding FGC mostraba a la infancia y a sus figuras parentales que hay personas que las quieren y se preocupan por ellas, un resultado importante en sí mismo.

Simplemente me pareció una idea genial que, ya sabe, en lugar de tener que depender de ellos [los servicios sociales], como familia pudiéramos ayudar y hacer planes, y que [figura parental] viera de verdad que, aunque haya profesionales de por medio, hay personas en su vida que todavía la valoran.

– Integrante de la red familiar que reflexiona sobre el efecto de la Safeguarding FGC al reunir a todo el mundo

Para las figuras parentales en dificultades, que la red acuda y ofrezca apoyo —que no tiene por qué ser tangible: su mera presencia puede vivirse como un apoyo— puede ayudarles a sentir que tienen personas de su lado, a sentirse menos solas y a comprobar que se las quiere. Esto puede ser especialmente importante cuando se han roto relaciones dentro de la red familiar o cuando una figura parental se siente aislada. Cuando la red no era plenamente consciente de los problemas a los que se enfrentaba la familia, la Safeguarding FGC brindó a la red familiar la oportunidad de apoyar a la familia mostrando empatía y comprensión ante las dificultades. Esto puede reparar las relaciones familiares y constituye un resultado importante de la FGC.

Reunirse en la Safeguarding FGC ayudó a aclarar qué apoyo estaba disponible y mostró la capacidad de la red para responder a las necesidades de la persona menor. Observamos que integrantes de la red hacían ofrecimientos prácticos —como proporcionar lugares seguros donde la infancia pudiera quedarse o ayudar con los cuidados cotidianos—, lo que pone de relieve cómo las FGC pueden fortalecer a las familias al repartir las responsabilidades de cuidado. Las familias desarrollaron ideas más sólidas cuando se animó a la red a proponer soluciones antes que el equipo profesional y cuando se le dio un tiempo privado para planificar. A ello contribuyó el personal profesional que preparó de antemano a las personas de la red, de modo que llegaran con estrategias y con la idea clara de que el objetivo era elaborar un plan dirigido por la familia.

Un plan dirigido por la familia y elaborado en una FGC no debe entenderse como una manera de trasladar las responsabilidades de las instituciones a las redes familiares. Los planes sólidos pueden requerir una combinación de recursos formales e informales, apoyándose en las fortalezas tanto de la red familiar como de la profesional, como se ha señalado en otros estudios (p. ej., Brown 2003). El personal profesional reconocía esta necesidad de aportación profesional para responder a las carencias de capacidad de la red, pero constatamos que los planes no siempre contaban con un apoyo suficientemente dotado de recursos. Que profesionales e instituciones no lleven a cabo las acciones acordadas puede minar la confianza y dejar a las familias sin el apoyo que necesitan.

«Me pareció una reunión muy buena, pero, por desgracia, después algunas de las cosas que dijeron que harían no las han hecho.»

– Integrante de la red familiar que reflexiona sobre el apoyo de los servicios tras la Safeguarding FGC

Dado el nivel de preocupación, y el hecho de que algunos de los problemas a los que se enfrentan las familias pueden ser complejos y estar profundamente arraigados, es posible que la red de la familia no pueda responder a todas las necesidades de la infancia. Por ejemplo, la red puede ser reducida, sus integrantes pueden tener responsabilidades que compiten entre sí o estar al límite de sus fuerzas tras tanto apoyar a la familia. Se necesita colaboración entre el equipo profesional y la red para apoyar a la persona menor y a su familia, no un traslado de la responsabilidad exclusivamente a la red familiar. Proporcionar los recursos prometidos es esencial para mantener la confianza y dar a las familias los recursos que necesitan, un reto que podría acentuarse al apartarlas de la vía de protección infantil (Kirk y Duschinsky 2017).

5 Discusión

Esta evaluación realista ha desarrollado una teoría del programa compuesta por nueve configuraciones CMO repartidas en cinco dominios para explicar cómo parece funcionar la Safeguarding FGC cuando se utiliza como alternativa a una ICPC. Aunque la estructura procedimental de la Safeguarding FGC se asemeja a la «práctica habitual», su aportación distintiva reside en la manera en que reconfigura las funciones de la toma de decisiones en protección infantil, en particular en lo que respecta a la preparación, el intercambio de información, la participación de la red ampliada, la inclusión de la voz de la infancia y las relaciones de trabajo futuras. La teoría del programa en su conjunto muestra que estos elementos interactúan para generar mecanismos de colaboración, apropiación, receptividad, transparencia, empatía, movilización de la red y reparación relacional, que en conjunto sostienen una planificación dirigida por la familia más significativa en situaciones de alto riesgo.

Un hallazgo importante se refiere al enfoque relacional del intercambio de información, que difiere notablemente del modelo en que se basan las ICPC. Cuando la información sobre las preocupaciones se comunicaba pronto, con claridad y mediante un diálogo relacional, las familias parecían más receptivas y más capaces de implicarse de forma constructiva, lo que hace eco de las críticas al carácter contencioso y abrumador de las ICPC (Muench et al. 2017; Gallagher et al. 2011; Jackson et al. 2020). Esto concuerda con las explicaciones realistas según las cuales mecanismos como la apertura y la confianza dependen de condiciones contextuales que atenúan el miedo, la vergüenza y la confusión (Pawson y Tilley 1997; Fitz-Symonds et al. 2024; Stabler et al. 2025). El estudio muestra también que el intercambio de información se vuelve verdaderamente bidireccional cuando las familias se sienten seguras para ser transparentes, un efecto que se ve reforzado por la implicación estructurada de la red ampliada y facilitado por el tiempo familiar privado. Esto respalda las investigaciones previas sobre la FGC que demuestran que el trabajo preparatorio y la seguridad emocional son parte integrante de una participación significativa (p. ej., Mitchell 2020; Merkel-Holguin et al. 2020), pero va más allá al identificar las vías causales específicas por las que emerge la transparencia. Es importante subrayar la diferencia de contexto en que las familias participan en la FGC. Al igual que en Estados Unidos (Merkel-Holguin et al. 2020), la información revelada en una FGC en el Reino Unido puede utilizarse como información adicional en las evaluaciones de bienestar infantil. Esto crea un contexto distinto para la transparencia en comparación con Nueva Zelanda, donde la información compartida en una FGC es confidencial y no puede utilizarse con otros fines. Este contexto puede constituir un obstáculo para la transparencia y limitar la información que se tendrá en cuenta para comprender las preocupaciones.

La movilización de la red familiar ampliada resultó ser uno de los mecanismos que más diferencian la Safeguarding FGC de las ICPC. La participación de la red aportó apoyo emocional y práctico, hizo visibles para todas las partes los recursos disponibles y ayudó a las familias a elaborar planes más realistas y sostenibles. Estos resultados coinciden con trabajos anteriores que demuestran el valor de los apoyos naturales en la planificación de la seguridad (Brown 2003; Munro et al. 2017), pero la teoría del programa añade profundidad explicativa al mostrar que la movilización de la red modifica la manera en que el personal profesional y las familias entienden el riesgo y la capacidad. Sin embargo, la evaluación muestra también que este mecanismo depende del contexto: redes débiles o sobrecargadas, una preparación precipitada o un seguimiento profesional limitado restringieron la eficacia. Esto refleja críticas más amplias a los sistemas de protección infantil en Inglaterra, donde las presiones estructurales y la escasez de recursos pueden socavar la práctica participativa (Featherstone et al. 2018; Kirk y Duschinsky 2017).

En todos estos dominios, encontrarse en un entorno dispuesto deliberadamente para reducir la jerarquía y favorecer la comodidad creó oportunidades de empatía y de cambio relacional entre las familias y el personal profesional. Profesionales describieron cómo llegaban a ver a las familias de otra manera, cómo eran testigos de fortalezas que habían quedado ocultas en las reuniones tradicionales y cómo vivían interacciones que sentaban las bases de relaciones futuras más constructivas. Estos resultados hacen eco de investigaciones anteriores que demuestran los beneficios relacionales de las FGC (Mitchell 2020; Taylor et al. 2024), pero aportan claridad teórica al identificar el mecanismo de la reparación relacional y precisar los contextos que permiten activarlo.

Al sintetizar estos resultados, la teoría del programa desarrollada mediante esta evaluación contribuye al creciente corpus de literatura que aboga por enfoques de la protección infantil más participativos y basados en las fortalezas (Featherstone et al. 2018; Dillon 2021). Complementa la investigación existente sobre la FGC al explicar no solo que las FGC pueden funcionar, sino cómo, por qué y en qué condiciones producen resultados beneficiosos. Los resultados ayudan a conciliar la variabilidad de las evaluaciones anteriores al demostrar que la eficacia depende de combinaciones específicas de preparación, práctica relacional y apoyo organizativo, que no siempre están presentes. Aportan además una evidencia oportuna en un momento en que la política del Reino Unido sigue promoviendo enfoques de protección dirigidos por la familia y por la infancia (MacAllister 2022). Seguir poniendo a prueba y afinando esta teoría del programa en autoridades locales y contextos nacionales diversos será fundamental para comprender cómo puede implementarse la Safeguarding FGC de forma fiable y equitativa.

6 Limitaciones

Deben reconocerse varias limitaciones. Las autoridades locales participantes se autoseleccionaron y contaban con la preparación organizativa, el respaldo de la dirección y los recursos necesarios para pilotar la Safeguarding FGC. Estas condiciones favorables probablemente permitieron que se activaran mecanismos como la colaboración, la transparencia y la reparación relacional, lo que puede ser más difícil de lograr en otros lugares. Los requisitos de anonimato limitaron además la comparación entre autoridades.

Al tratarse de una evaluación realista de un piloto de pequeña escala, el estudio no puede determinar qué familias se benefician más de la Safeguarding FGC ni atribuir los resultados a componentes específicos del programa. En su lugar, damos cuenta de las opiniones del personal profesional sobre la idoneidad y esbozamos vías causales plausibles en lugar de efectos generalizables, lo que es coherente con la metodología realista pero limita la certeza sobre el impacto diferencial.

La recogida de datos se vio afectada por prioridades contrapuestas de las autoridades locales y por plazos ajustados, lo que redujo las oportunidades de seguimiento con las familias y la infancia. Aunque la amplia consulta con las partes interesadas ayudó a paliarlo, se necesita más investigación longitudinal para comprender cómo evolucionan los planes y cómo operan los mecanismos a lo largo del tiempo.

Por último, aunque los resultados muestran cómo la Safeguarding FGC puede sostener una planificación dirigida por la familia en contextos complejos y de alto riesgo, los desafíos estructurales —como un seguimiento profesional irregular, las presiones sobre los recursos y las culturas de protección infantil existentes— debilitaron en ocasiones mecanismos clave. Como se ha señalado en otros trabajos (Ney et al. 2013), las limitaciones del sistema pueden inhibir la participación de las familias. La Safeguarding FGC requiere, por tanto, unas condiciones organizativas y políticas favorables para que pueda florecer una práctica relacional y participativa.

7 Conclusión

El objetivo del trabajo social de protección infantil es contribuir a mantener a salvo a la infancia. Nuestros resultados sugieren que la Safeguarding FGC puede ofrecer una alternativa viable a las conferencias iniciales de protección infantil para algunas familias, ya que podría dar lugar a un plan de seguridad sólido, dirigido por la familia y su red y respaldado por el equipo profesional. Nuestra evaluación se apoya en un programa de trabajo más amplio, pero requiere también una exploración más profunda. Invitamos a otros equipos de investigación a poner a prueba y afinar nuestra teoría del programa en contextos similares y diferentes, ya que se necesita más investigación que explore cómo las experiencias de las familias con la FGC conducen a resultados importantes, así como estudios longitudinales que exploren el impacto de las FGC a lo largo del tiempo.

La investigación tiene implicaciones para quienes diseñan las políticas públicas y para profesionales del Reino Unido y de otros países. En el Reino Unido, las autoridades políticas deberían permitir que las autoridades locales trabajen de otra manera cuando existe una preocupación de protección infantil y asignar recursos para apoyar intervenciones de toma de decisiones dirigidas por la familia, como la Safeguarding FGC. Fuera del Reino Unido, nuestro estudio indica que los modelos dirigidos por la familia introducidos sin un marco político que garantice la calidad de la aplicación de la FGC, la confidencialidad de las familias cuando comparten información y la infraestructura necesaria para dotar de recursos a los planes familiares pueden no alcanzar los resultados previstos.

Aunque la investigación se centró en una intervención específica, un intercambio de información adecuado y útil, así como el reconocimiento y el refuerzo de la capacidad de la red, son pertinentes para la práctica profesional más allá del uso de la Safeguarding FGC. Estos mecanismos deberían estar presentes en una práctica colaborativa y basada en la relación que dé prioridad a la toma de decisiones dirigida por la familia. Este artículo ofrece ejemplos de cómo el personal profesional puede trabajar de este modo en el difícil terreno de la protección infantil.

Complexe Systémique: puntos clave

El interés de esta evaluación reside menos en el dispositivo en sí que en los mecanismos que hace explícitos. La conferencia de grupo familiar conserva la forma de la conferencia de protección infantil, pero cambia su función: las preocupaciones se exponen antes de la reunión, en un lenguaje que la familia comprende y puede cuestionar; el tiempo familiar privado permite a la familia decir lo que callaría ante la institución; y la red reunida hace visibles recursos que el expediente ignoraba. Para la práctica sistémica reaparecen principios conocidos: la familia como recurso y no como lugar del problema, la hospitalidad concreta como intervención por derecho propio, la reparación de la relación entre familia y servicio. El estudio recuerda también un límite ético: un plan familiar no debe servir para trasladar la carga de las instituciones a una red ya agotada, y la transparencia sigue siendo frágil cuando lo que se dice puede alimentar la evaluación del riesgo. Conviene ser prudente: solo cuatro familias dieron su consentimiento para participar en la investigación, en tres autoridades locales voluntarias. Puede leerse junto con el artículo sobre lo que las reuniones de red del Diálogo Abierto cambian para profesionales y el artículo sobre los miedos de madres y padres trans ante la protección infantil.

Notas del original

Agradecimientos. Agradecemos profundamente a las personas participantes el tiempo dedicado a compartir sus puntos de vista. Este estudio contó con el apoyo de la Clinical Research Network South West Peninsula (referencia CPMS54314). El tiempo de parte de la autoría contó con el apoyo de la National Institute for Health Research Applied Research Collaboration South West Peninsula. Las opiniones expresadas son las de la autoría y no necesariamente las del NIHR ni del Department of Health and Social Care.

Financiación. Este estudio contó con el apoyo del NIHR Health Services and Delivery Research Programme (número de referencia de la subvención NIHR131922). Las opiniones expresadas son las de la autoría y no necesariamente las del NIHR ni del Department of Health and Social Care. Este estudio contó con el apoyo de la Clinical Research Network South West Peninsula (CPMS54314). El Children's Social Care Research and Development Centre (CASCADE) recibe financiación de infraestructura de Health and Care Research Wales.

Declaración ética. El estudio fue aprobado por el Comité de Ética de la Investigación de la University of Exeter (número de referencia 493165) y por las autoridades locales participantes.

Consentimiento. Las personas participantes recibieron hojas informativas sobre lo que implicaba participar en la investigación, incluida la posibilidad de una publicación académica. Dieron su consentimiento por escrito o, cuando no fue posible, se grabó en audio su consentimiento verbal, dentro de los parámetros de la aprobación ética. Se asignaron seudónimos a las personas participantes, los lugares y las organizaciones.

Conflictos de intereses. La autoría declara no tener conflictos de intereses.

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Traducción no oficial al español de Family-Led Decision-Making Meetings as an Alternative to Initial Child Protection Conferences: Findings From a Realist Evaluation of the Safeguarding Family Group Conferencing Pilot in England, de Bekkah Bernheim, Jennie Hayes, Alankrita Singh, Katrina Wyatt, Donald Forrester y Lorna Stabler, Child & Family Social Work, publicación anticipada en línea (2026), doi: 10.1111/cfs.70131, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial; la obra se ha modificado en el sentido de la licencia (tablas presentadas en forma de listas). Ni la autoría ni la editorial responden de esta traducción; prevalece la versión original.

Traducción no oficial del artículo original «Family-Led Decision-Making Meetings as an Alternative to Initial Child Protection Conferences: Findings From a Realist Evaluation of the Safeguarding Family Group Conferencing Pilot in England», publicado en Child & Family Social Work (2026) bajo licencia CC BY 4.0. Traducida y maquetada por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial, como se indica al principio de esta página; prevalece la versión original.

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Cómo citar este artículo

Bernheim, B., Hayes, J., Singh, A., Wyatt, K., Forrester, D., y Stabler, L. (2026). Family-Led Decision-Making Meetings as an Alternative to Initial Child Protection Conferences: Findings From a Realist Evaluation of the Safeguarding Family Group Conferencing Pilot in England. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/family-led-decision-making-meetings-as-an-alternative-to-child-protection-conferences (Obra original publicada en 2026 en Child & Family Social Work, e70131 (2026); republicada en 2026 por Child & Family Social Work, https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/cfs.70131)

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