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Journal of Family Nursing · Terapia familiar

Creación de una Unidad de Cuidado Sistémico Familiar: un laboratorio de vida real para la práctica clínica, la formación y la investigación en una universidad suiza de ciencias aplicadas

Atender, enseñar e investigar en la misma sala: esa es la apuesta de la Family Systems Care Unit de la ZHAW en Winterthur. Inspirada en la unidad de Calgary de Lorraine M. Wright y Janice M. Bell, ofrece conversaciones terapéuticas gratuitas a familias afectadas por la enfermedad, observadas desde detrás de un espejo unidireccional. El equipo hace balance de cinco años de proyecto, en torno a una viñeta clínica sobre una solicitud de ayuda médica para morir.

Autoría Evelyn Huber, Margrit Hilpertshauser, Corina Sgier, Elisabeth Stark, Katharina Fierz, Sonja Bächi, André Fringer y Barbara Preusse-Bleuler (Institute of Nursing, ZHAW Zurich University of Applied Sciences, Winterthur), SuizaPrimera publicación Journal of Family Nursing, 16 de enero de 2026Traducción Complexe Systémique, traducción no oficial asistida por IA

Traducción no oficial al español de Realization of a Family Systems Care Unit: A Real-Life Laboratory for Clinical Practice, Education, and Research at a Swiss University of Applied Sciences, de Evelyn Huber, Margrit Hilpertshauser, Corina Sgier, Elisabeth Stark, Katharina Fierz, Sonja Bächi, André Fringer y Barbara Preusse-Bleuler, publicado en Journal of Family Nursing (SAGE) (2026), doi: 10.1177/10748407251411202, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. Las biografías de la autoría no se reproducen. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.

Una atención centrada en las personas debería incluir a las familias como unidad de cuidado.

Evelyn Huber, Margrit Hilpertshauser, Corina Sgier, Elisabeth Stark, Katharina Fierz, Sonja Bächi, André Fringer y Barbara Preusse-Bleuler

Resumen

La Unidad de Cuidado Sistémico Familiar (Family Systems Care Unit, FSCU) es un laboratorio de vida real que incluye un servicio de asesoramiento basado en conversaciones terapéuticas centradas en el sistema familiar, dirigido a familias que afrontan problemas de salud que suponen una carga. Estudiantes y profesionales de la salud observan estas conversaciones para un aprendizaje vicario. Las conversaciones grabadas en vídeo se utilizan con fines de investigación y docencia. Desde 2020, la FSCU se ha desarrollado mediante estrategias de gestión de proyectos y de aprendizaje en la acción. A junio de 2025, 34 familias habían recurrido a conversaciones terapéuticas. Cincuenta estudiantes y profesionales de la salud observaron conversaciones y participaron en las presesiones y postsesiones del equipo clínico. Trece estudiantes completaron su trabajo de fin de máster. Una viñeta clínica ilustra el caso de una familia confrontada con la decisión de uno de sus miembros de recurrir a la ayuda médica para morir, y muestra la interconexión entre el trabajo clínico, la formación y la investigación de la FSCU. La FSCU es un modelo de atención que responde a las necesidades actuales de la atención sanitaria y de la educación superior. El objetivo de este artículo es presentar cómo se llevó a cabo esta FSCU a lo largo de un periodo de proyecto de 5 años.

Palabras clave: cuidado sistémico familiar, enfermería familiar, laboratorio de vida real, gestión de proyectos, aprendizaje en la acción

Introducción

Hace veinticinco años, la Organización Mundial de la Salud (WHO, 2000) introdujo la función de «Family Health Nurse» (enfermería de salud familiar). El objetivo principal de esta función era prestar cuidados a personas y familias que viven una enfermedad, una discapacidad u otras dificultades de salud en el contexto de su hogar y su comunidad, así como durante los periodos de transición. Estos cuidados debían tener en cuenta los distintos sistemas, interacciones y complejidades implicados. Además, la OMS (WHO, 2015, 2016) subrayó la necesidad de una atención más centrada en las personas e integrada para hacer frente a los complejos desafíos de salud contemporáneos. La atención centrada en las personas integra los puntos de vista, las necesidades y las preferencias de las personas, las familias y las comunidades. La atención integrada designa un sistema de salud que presta servicios completos a las personas y sus familias a lo largo de toda la vida, respondiendo a sus diversas necesidades y condiciones (WHO, 2015, 2016). Son los propios miembros de la familia quienes definen quién pertenece a «la familia», con independencia de que exista o no un vínculo genético o jurídico (Hriberšek et al., 2024; Rolland, 2025; Shajani & Snell, 2023).

Desde 2000, Suiza forma a profesionales de enfermería de práctica avanzada (advanced practice nurses, APN) conforme a las recomendaciones de la OMS (WHO, 2005), que preconiza ampliar las competencias del personal sanitario (Schwendimann et al., 2019). Las APN se forman para atender a pacientes y a sus familias en todo el espectro asistencial y para responder a necesidades de salud complejas (Schober et al., 2020). Además, la International Family Nursing Association (IFNA, 2017) introdujo la «Family Nursing-Advanced Practice», definida como una «aplicación focalizada de un abanico ampliado de competencias enfermeras para mejorar los resultados de salud de pacientes y familias en el marco más amplio de la disciplina enfermera» (p. 2).

Ahora bien, cultivar competencias ampliadas exige modificar la educación superior en ciencias de la salud (Fringer, 2021; Jonnergård et al., 2024; Schwendimann et al., 2019). Las APN necesitan un conjunto variado de competencias clínicas y de investigación para prestar una atención integral a pacientes y familias e investigar los beneficios de las intervenciones clínicas en toda su complejidad, en particular en el contexto comunitario (Fringer, 2021). Deben aprenderse competencias de colaboración interprofesional (Mohammed et al., 2021), de atención centrada en las personas, de comunicación y de relación interpersonal, así como aspectos profesionales como el compromiso, la resiliencia, la conciencia y la reflexión (Ryan, 2022). Las situaciones de aprendizaje activo que ofrecen la posibilidad de observar, modelar y reflexionar sobre la práctica clínica en entornos de aprendizaje seguros pero exigentes facilitan el desarrollo de estas competencias, habilidades y cualidades (Stuart et al., 2021). En consecuencia, se anima al profesorado a adoptar un enfoque de modelo de referencia, y se espera que el alumnado asuma el papel de agente de transformación y de multiplicación al incorporarse a la práctica clínica (Jonnergård et al., 2024).

Para contribuir a la implantación de este cambio de paradigma, el Institute of Nursing (IN) de la School of Health Sciences (SHS) de una universidad suiza de ciencias aplicadas creó una Unidad de Cuidado Sistémico Familiar (FSCU) interprofesional, dirigida por APN, concebida como laboratorio de vida real (lab). Un laboratorio de vida real es un espacio dedicado al intercambio de conocimientos centrado en las personas usuarias y cocreativo, al desarrollo y prueba de innovaciones y a la investigación (Archibald et al., 2021; Zipfel et al., 2022). La FSCU es un laboratorio de vida real que integra el asesoramiento clínico a familias que viven cargas reales ligadas a la enfermedad con la enseñanza, la formación y la investigación en cuidado sistémico familiar (family systems care, FSC) (Huber et al., 2024; Preusse-Bleuler & Stark, 2021).

El método de asesoramiento clínico utilizado en la FSCU se denomina «conversaciones terapéuticas» (Shajani & Snell, 2023; Wright & Bell, 2021). Estas conversaciones están centradas en el sistema familiar, son colaborativas y orientadas a los recursos, y tienen como objetivo apoyar la gestión de las cuestiones de salud y enfermedad en la vida cotidiana, aliviar el sufrimiento ligado a la enfermedad y promover la salud y la curación de cada miembro de la familia y de la familia en su conjunto (Bell, 2008; IFNA, 2017; Preusse-Bleuler, 2025; Wright & Bell, 2021). Se ha demostrado que estas conversaciones terapéuticas aportan varios beneficios a las familias. Entre ellos figuran una mayor conciencia de los recursos y necesidades de la familia, una mayor capacidad para afrontar la situación de la persona enferma (Mileski et al., 2022) y una mejora del funcionamiento familiar (Azcárate-Cenoz et al., 2024; Mileski et al., 2022). Además, las familias han referido un mayor apoyo profesional y una mejor calidad de vida (Azcárate-Cenoz et al., 2024).

La FSCU se basa en la pionera Family Nursing Unit canadiense de la Universidad de Calgary. La Dra. Lorraine M. Wright impulsó la creación de esta unidad en 1982, y ella y la Dra. Janice M. Bell la dirigieron durante 25 años (Bell, 2008). La Family Nursing Unit de Calgary se considera ampliamente la precursora del FSC en enfermería, por su importante contribución al desarrollo y avance de modelos de enfermería familiar basados en resultados empíricos y en investigaciones científicas sobre las conversaciones terapéuticas centradas en el sistema familiar dirigidas por profesionales de enfermería (Bell, 2008). Entre estos modelos figuran los «Calgary Family Assessment and Intervention Models» (Shajani & Snell, 2023), el «Illness Beliefs Model» (Wright & Bell, 2021) y el «Trinity Model» (Wright, 2017). Estos modelos facilitan, en las conversaciones terapéuticas, la identificación y el reconocimiento de las múltiples interconexiones entre los problemas de salud, las personas enfermas, los miembros de la familia o personas allegadas implicadas, las estructuras comunitarias y las circunstancias sociales, así como la respuesta a ellas (Bell, 2008).

El concepto de la Family Nursing Unit universitaria de Calgary (Bell, 2008) fue adoptado por algunas universidades, entre ellas el Centre d’excellence en soins infirmiers à la famille de la Universidad de Montreal, en Canadá (Duhamel et al., 2015), y la Family Care Unit de la Universidad de Kalmar, en Suecia (Benzein et al., 2008). Hasta donde sabemos, no se ha publicado recientemente ningún informe sobre la implantación de unidades de enfermería familiar. Por ello, este artículo presenta el periodo de proyecto de 5 años dedicado a la conceptualización y el desarrollo de la FSCU suiza, así como sus logros en los últimos años. Esta información puede ser útil a profesionales de la salud que participen en iniciativas estratégicas o en el desarrollo de servicios análogos.

Descripción del proyecto

Finalidad y objetivos del proyecto

Según Preusse-Bleuler y Stark (2020), la finalidad global de la FSCU ha sido desarrollar respuestas a los desafíos sanitarios y sociales actuales ligados a la promoción de la salud, el bienestar y la calidad de vida de las familias afectadas por problemas de salud y enfermedad, así como de las personas cuidadoras familiares que corren el riesgo de enfermar a su vez. Las finalidades del periodo de proyecto de 5 años eran consolidar la FSCU como laboratorio de vida real y centro de competencias para la práctica clínica, la formación y la investigación en FSC, con los siguientes objetivos:

  • Promover una pericia y unas competencias clínicas interprofesionales y duraderas en FSC.
  • Desarrollar un entorno para metodologías docentes innovadoras y hacer progresar las competencias del profesorado.
  • Crear un servicio de asesoramiento para personas y familias que afrontan problemas de salud y enfermedad y para profesionales que buscan conocimientos y habilidades en FSC.
  • Proporcionar datos clínicos sobre la práctica experta para la investigación en FSC y la investigación educativa.

Contexto y marco

La SHS, a la que pertenece la FSCU, se fundó en 2006. Desde sus inicios, su IN ha incorporado en su plan de estudios módulos de enfermería familiar basados en los Calgary Family Assessment and Intervention Models (Shajani & Snell, 2023), el Illness Beliefs Model (Wright & Bell, 2021) y el Trinity Model (Wright, 2017). Desde 2007, la última autora (BPB) ha concebido e impartido estos módulos en los niveles de Bachelor of Science (BSc) y Master of Science (MSc), así como en programas de formación continua en enfermería. Más adelante, el FSC se enseñó conjuntamente a matronas y a profesionales de enfermería en el nivel de MSc. La integración de una formación por simulación de alta fidelidad que incorpora el FSC refuerza además la autoeficacia del alumnado (Häusermann et al., 2023, 2025). El IN cuenta con dos cátedras de atención centrada en la familia y una de atención comunitaria. Cada 2 años, el IN invita a la Dra. Lorraine M. Wright y a la Dra. Janice M. Bell a dirigir una escuela de verano abierta a profesionales de la salud y estudiantes de dentro y fuera de la SHS.

Tras una visita a la Family Nursing Unit de Calgary (Bell, 2008) a principios de los años 2000, BPB aspiró a impulsar las iniciativas de formación e investigación en FSC creando una unidad comparable en Suiza. Cuando la SHS se trasladó al edificio actual en 2020, BPB inició un proyecto para conceptualizar y crear la FSCU dentro de la nueva y singular unidad de práctica docente de la facultad. Esta unidad consta de dos salas comunicadas por un espejo unidireccional, un sistema de transmisión de vídeo y equipos de grabación. Una persona del equipo clínico ofrece conversaciones terapéuticas a las familias. Con el consentimiento informado, grabamos las conversaciones terapéuticas en vídeo con fines docentes y de investigación. Grupos formados por otros miembros del equipo clínico, estudiantes de enfermería, personal docente e investigador de la SHS y profesionales de la salud de instituciones asociadas externas observan las conversaciones desde la sala contigua a través del espejo unidireccional. Cada conversación terapéutica es preparada y evaluada por los miembros del equipo clínico y las personas invitadas presentes. Se invita a estas personas a observar las conversaciones para un aprendizaje vicario, una reflexión mutua, el aseguramiento de la calidad y la investigación. Las presesiones y postsesiones también se graban en vídeo.

Diseño del proyecto

Para llevar a cabo este proyecto, combinamos estrategias de gestión de proyectos con un marco participativo de aprendizaje en la acción, ya que el equipo de la FSCU se constituyó para actuar como equipo de proyecto.

Un proyecto se ha definido como un «esfuerzo temporal emprendido para crear un producto, servicio o resultado único», cuyos entregables pueden perdurar más allá del periodo del proyecto (A guide to the project management of knowledge [PMBOK guide] and the standard for project management, 2021, p. 25). La gestión de proyectos consiste en aplicar conocimientos, habilidades, herramientas y técnicas para alcanzar los objetivos de un proyecto. Una gestión de proyectos exitosa requiere un liderazgo diligente, respetuoso y atento, que facilite un trabajo en equipo colaborativo y resiliente. También requiere la implicación de las partes interesadas, apoyándose en valores comunes y una visión compartida. Además, deben tenerse en cuenta el contexto, la calidad de los entregables y la complejidad y los riesgos del proyecto.

El aprendizaje en la acción es un enfoque colaborativo en el que un grupo trabaja conjuntamente para aprender y resolver problemas (Hurst & Marquardt, 2019). Consta de elementos iterativos: cuestionar los supuestos, actuar, reflexionar sobre la acción y formular nuevas preguntas (Hurst & Marquardt, 2019). Según Zuber-Skerritt y Wood (2019), el aprendizaje en la acción se basa en un paradigma participativo, sistémico y holístico. Este paradigma reconoce que el conocimiento se crea en el seno de grupos sociales y busca comprender la realidad compartiendo experiencias. El aprendizaje en la acción pretende comprender perspectivas, abordar circunstancias difíciles y defender a las personas que se benefician del proceso. Los miembros del equipo de proyecto y quienes lo facilitan colaboran para resolver preocupaciones compartidas, reconociendo la subjetividad inherente de la facilitación como un componente integral del proceso. El aprendizaje en la acción es relacional, transformador y evolutivo, por lo que concuerda con el concepto de laboratorio de vida real.

Solicitud del proyecto

En 2019, BPB inició el trabajo preparatorio dialogando con las partes interesadas, entre ellas la dirección del IN, las jefaturas de los departamentos del IN, la dirección de la SHS y otras personas docentes e investigadoras que utilizaban la unidad de práctica docente de la SHS. Sobre la base de su compromiso y de los fondos especiales aprobados por la universidad, BPB asumió la codirección de la FSCU y la responsabilidad del contenido profesional y científico del proyecto. ES fue designada codirectora administrativa. Juntas redactaron una solicitud de proyecto dirigida a la dirección del IN. Esta solicitud incluía la visión y los objetivos de la FSCU, las condiciones de base de la SHS, un análisis de las fortalezas y debilidades internas y de las oportunidades y amenazas externas (SWOT; Berthold, 2009), un plan de proyecto a 5 años, un organigrama, un presupuesto a 2 años y un plan de trabajo para una jornada tipo de la FSCU (Preusse-Bleuler & Stark, 2020). La dirección del IN aprobó la solicitud en mayo de 2020.

Visión

La visión de la FSCU se basa en la misión de la SHS, que abarca cinco temas: (a) soluciones sanitarias innovadoras, (b) pericia profesional en salud para personas y grupos, (c) colaboración interprofesional, (d) formación e investigación aplicadas y (e) soluciones cocreadas con las personas afectadas por problemas de salud (Guiding Star School of Health Sciences, 2024; Preusse-Bleuler & Stark, 2020). BPB tradujo esta misión en la visión de la FSCU, tal como se ilustra en la figura 1.

La visión de la FSCU. Nota. Esta figura fue creada por Barbara Preusse-Bleuler en 2018. BScN: Bachelor of Nursing Science (grado en Enfermería); MScN: Master of Nursing Science (máster en Enfermería); CE: formación continua.
Figura 1. La visión de la FSCU. Nota. Esta figura fue creada por Barbara Preusse-Bleuler en 2018. BScN: Bachelor of Nursing Science (grado en Enfermería); MScN: Master of Nursing Science (máster en Enfermería); CE: formación continua.
  1. Como laboratorio de vida real innovador en FSC, la FSCU ocupa la posición central de la figura. Profesionales con pericia clínica en salud familiar ofrecen conversaciones terapéuticas a familias que viven cargas reales ligadas a la enfermedad, al tiempo que forman a futuras personas expertas en un programa posmáster. En este programa, las personas en formación observan y conducen conversaciones terapéuticas bajo la supervisión de personas expertas y de sus pares, para convertirse en agentes multiplicadores del FSC en distintos entornos sanitarios, representados por el embudo de la derecha de la figura.
  2. La FSCU es una iniciativa dirigida por APN que aplica y hace progresar las habilidades y conocimientos en FSC a partir de los modelos consolidados de enfermería familiar descritos por Shajani y Snell (2023), Wright y Bell (2021) y Wright (2017).
  3. Los equipos clínico y de investigación de la FSCU son interprofesionales, lo que les permite beneficiarse de una pericia más amplia y aprender unos de otros.
  4. La formación y la investigación aplicadas se nutren del aprendizaje a partir de problemas familiares reales y de la aplicación práctica de métodos y habilidades de asesoramiento. Como ilustran las hoces de la parte izquierda de la figura, la práctica aplicada de la FSCU debe incluirse en los planes de estudio de enfermería de BSc y MSc, así como en la formación continua en enfermería y en la formación interprofesional. Las grabaciones de vídeo de las conversaciones terapéuticas pueden utilizarse para el debate en clase. El alumnado puede observar conversaciones terapéuticas en tiempo real a través del espejo unidireccional para un aprendizaje vicario, o analizar grabaciones de vídeo en sus trabajos de fin de máster. El personal investigador y clínico investiga y hace avanzar el conocimiento en FSC.
  5. La cocreación se materializa mediante métodos de conversación participativos y no jerárquicos que ayudan a las familias a encontrar soluciones adaptadas a su situación. Estos métodos se utilizan también en las presesiones y postsesiones cocreativas de las conversaciones terapéuticas, con grupos de personas expertas clínicas, personas en formación, investigadoras, estudiantes y profesionales que reflexionan sobre la preparación de las conversaciones y sobre lo que se aprende de ellas.

Análisis de fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas (análisis SWOT)

El análisis SWOT (Berthold, 2009) puso de manifiesto las siguientes fortalezas y debilidades internas, así como oportunidades y amenazas externas, en relación con la realización del proyecto:

  • Fortalezas: pericia en FSC en la práctica clínica, la transferencia a la práctica, la investigación y la educación profesional superior; experiencia en la captación de fondos; y voluntad de fomentar la colaboración entre investigación, formación y práctica.
  • Debilidades: falta de experiencia previa con una unidad de este tipo; aplicación limitada de la cooperación interprofesional; número reducido de personas expertas jóvenes y de figuras clave que concentran el conocimiento; complejidad debida a las numerosas interfaces; y limitaciones financieras del proyecto.
  • Oportunidades: iniciativa pionera con potencial para actuar como polo de atracción estratégico para la universidad; desarrollo de un perfil de asesoramiento en FSC como competencia enfermera diferenciada; e impulso del FSC interprofesional como catalizador para reforzar la atención comunitaria y acelerar otras innovaciones sanitarias.
  • Amenazas: incertidumbres jurídicas sobre la viabilidad de combinar docencia y servicio; gran complejidad debida a la coordinación de múltiples interfaces; ausencia, hasta la fecha, de captación de donantes; y competencia con proveedores de servicios locales (Preusse-Bleuler & Stark, 2020).

El análisis SWOT identificó desafíos estratégicos que requerían ser ampliados, salvaguardados, atenuados o evitados, lo que sirvió de base para definir los objetivos y las medidas de un plan de proyecto a 5 años.

Plan de proyecto

El plan de proyecto abarcó desde el verano de 2019 hasta el verano de 2025 (Preusse-Bleuler & Stark, 2020). El curso 2019/2020 se consideró el año 0 del proyecto y correspondió al trabajo preparatorio necesario para poner en marcha la FSCU. Los cursos 2020/2021 a 2024/2025 detallaban los paquetes de trabajo para desarrollar cinco ámbitos: (a) organización general, (b) asesoramiento familiar, (c) formación, (d) investigación y (e) difusión. La primera etapa abarcó el desarrollo de la estructura operativa de la FSCU durante los años 0 a 3 del proyecto. La segunda etapa incluyó la consolidación, la evaluación, la ampliación y la promoción de redes durante los años 4 y 5 del proyecto.

Organigrama

La figura 2 muestra el organigrama de la FSCU, que ilustra los ámbitos de responsabilidad y la jerarquía de colaboración: comité consultivo, instancia que encarga el proyecto, comité de dirección, equipos de proyecto, consejos y asesoramiento experto. El equipo de la FSCU está formado por las dos codirectoras de la FSCU, responsables de la gestión del proyecto y de la facilitación de los procesos de aprendizaje en la acción; por las personas expertas clínicas de la FSCU, que conducen las conversaciones terapéuticas y trasladan las prácticas de la FSCU a la formación de la SHS; y por el equipo de investigación. Personas expertas de la antigua Family Nursing Unit de Calgary (Bell, 2008) integran el consejo de consulta experta. Consejos compuestos por ciudadanía, entidades asociadas de la práctica y estudiantes deberían apoyar el desarrollo y el funcionamiento de la FSCU.

Organigrama de la FSCU.
Figura 2. Organigrama de la FSCU.

Consideraciones éticas y protección de datos

La Comisión de Ética del cantón de Zúrich confirmó que la realización de este proyecto y el trabajo clínico de la FSCU no están sujetos a la legislación suiza sobre investigación con seres humanos (dispensa n.º Req-2021-01424, 14 de diciembre de 2021). No obstante, hemos seguido escrupulosamente las directrices de buena práctica clínica y la legislación suiza de protección de datos, dado el carácter muy sensible de los datos familiares reales. Ante todo, se pide a todos los miembros de la familia y a las personas presentes en las presesiones y postsesiones u otras reuniones grabadas en vídeo que firmen un formulario de consentimiento informado con distintos niveles de acuerdo sobre el tratamiento de los datos personales y de las grabaciones, el uso de las grabaciones con fines docentes, el uso de las grabaciones y otros datos con fines de investigación, y el uso de datos analizados y anonimizados con fines de difusión. Recientemente actualizamos nuestros formularios de consentimiento informado para detallar los procedimientos aplicables a los miembros de la familia adultos, adolescentes y menores, así como a estudiantes y profesionales. La comisión de ética interna de nuestra universidad revisó estos formularios y los aprobó por un periodo de 3 años (EA-ZHAW 2024-027-G).

Todas las personas, estudiantes o profesionales, que tienen acceso a los datos de las familias firman un formulario relativo a la obligación de secreto profesional. Asignamos a cada familia un código numérico y un seudónimo para la comunicación interna, y solo las dos codirectoras de la FSCU y una persona experta clínica tienen acceso al archivo de correspondencias. Todos los datos electrónicos se almacenan en carpetas seguras y de acceso restringido en el servidor de nuestra universidad. Los documentos en papel se guardan en un armario cerrado con llave en la unidad de práctica docente de la SHS. Puede encontrarse más información en Huber et al. (2024).

Resultados del proyecto

Estado de realización del plan de proyecto

A continuación describimos lo que hemos logrado durante el periodo de proyecto de 5 años, siguiendo los cinco ámbitos del proyecto definidos en el plan.

Ámbito 1 del proyecto: organización general

Las personas del equipo clínico interesadas en poner en marcha el proyecto FSCU mediante un proceso colaborativo de aprendizaje en la acción se reclutaron entre el personal docente e investigador de los programas de BSc y MSc del IN. Al principio, el equipo incluía a una APN, una persona con formación en enfermería y en sociología y una médica de familia del IN, así como a una APN externa. Al cabo de 2 años, una de las personas expertas clínicas se jubiló y fue sustituida por otra APN. Todas ellas han recibido formación complementaria en ámbitos como el asesoramiento sistémico. Todas trabajan a tiempo parcial para la FSCU, lo que al principio equivalía a un puesto a tiempo completo, ampliado a un puesto y medio en el quinto año, más horas adicionales para subproyectos.

Siguiendo el enfoque del aprendizaje en la acción, las codirectoras y los miembros del equipo clínico han desarrollado y hecho evolucionar de forma continua los procesos organizativos y los contenidos según las necesidades. Al principio se reunían cada una a 2 semanas, y más tarde cada 4 a 6 semanas. El equipo también trabajó en profundidad durante retiros anuales de 2,5 días y recibió una vez al año la consulta experta externa de la Dra. Lorraine M. Wright y la Dra. Janice M. Bell. Entre los ejemplos de productos creados y perfeccionados figuran:

  • El flujo de trabajo y el contenido de las unidades de conversación terapéutica (véase la figura 3).
  • El proceso de trabajo clínico en tándem para el aseguramiento de la calidad y el aprendizaje mutuo.
  • El cuaderno clínico que documenta los procesos de asesoramiento, con un genograma-ecomapa (Shajani & Snell, 2023); información importante como los diagnósticos médicos de los miembros de la familia; resúmenes de las conversaciones terapéuticas; e hipótesis sobre los recursos, las necesidades, las creencias de salud y enfermedad y las señales de alerta de la familia, tal como se reflejan en las presesiones y postsesiones.
  • El uso y manejo del equipamiento técnico de las instalaciones de la FSCU (espejo unidireccional, grabación de vídeo y sistema de transmisión de sonido).
  • La aplicación de las normas éticas y de la legislación de protección de datos, tal como se ha descrito más arriba.
  • La elaboración de material informativo, como una página web y un folleto.
  • La elaboración de un plan de evaluación del proyecto.
  • Pautas para el uso de las conversaciones familiares en clases, publicaciones e investigación.
Proceso de asesoramiento familiar. Nota. Esta figura fue creada por Barbara Preusse-Bleuler en 2018.
Figura 3. Proceso de asesoramiento familiar. Nota. Esta figura fue creada por Barbara Preusse-Bleuler en 2018.

Además, las codirectoras y el equipo prepararon presentaciones orales e informes de situación semestrales para la dirección del IN. Revisaron el análisis SWOT al cabo de 2 años y al final del quinto año. Asimismo, al cabo de 3 años, la FSCU se incorporó a la estructura organizativa del IN como unidad propia y se adscribió al departamento de MSc e investigación del IN.

Ámbito 2 del proyecto: asesoramiento familiar

La figura 3 muestra el proceso de las conversaciones terapéuticas con un enfoque sistémico. En 2020 pusimos a prueba este proceso con dos familias en las instalaciones de la FSCU y con otras dos en su domicilio. Empezamos las conversaciones terapéuticas regulares en 2021, primero en línea debido a la pandemia de COVID-19 y después en las instalaciones de la SHS. Cuando fue necesario, también realizamos conversaciones en el domicilio de las familias, en hospitales o en centros de cuidados paliativos.

Las familias suelen llegar a la FSCU a través de internet o de contactos personales. Por ejemplo, puede derivarlas a la FSCU alguien del antiguo alumnado, un o una profesional de la salud o una aseguradora de salud (Huber et al., 2024). En casos excepcionales, hemos reclutado familias de poblaciones específicas, con fines de investigación, contactando con organizaciones sanitarias o sociales. Hasta la fecha, el número de familias que desean utilizar el servicio de la FSCU supera nuestra capacidad, debido a la limitación de recursos financieros y de personal, así como a que compartimos las instalaciones con otro personal de la SHS.

Cuando una familia se pone en contacto con la FSCU, una persona del equipo clínico la llama para determinar si el servicio de la FSCU puede responder a sus preocupaciones antes de fijar la primera cita. Organizamos las conversaciones terapéuticas en función de las preocupaciones y preferencias que las familias desean abordar, siguiendo el Calgary Family Assessment and Intervention Model (Shajani & Snell, 2023), el Illness Beliefs Model (Wright & Bell, 2021) y el Trinity Model (Wright, 2017). Al final de cada conversación, la persona experta clínica pregunta a los miembros de la familia presentes cómo ha ido la conversación, si desean tener otra y de qué les gustaría hablar a continuación. Algunas conversaciones terapéuticas se completan con una carta terapéutica dirigida a la familia. Estas cartas reconocen el sufrimiento y los recursos de la familia o de la persona, así como los aspectos destacados de las conversaciones terapéuticas, y expresan elogios (Wright & Bell, 2021).

Las conversaciones terapéuticas son gratuitas para las familias, ya que les pedimos que acepten su grabación con fines docentes y de investigación. Actualmente, en Suiza, los servicios de asesoramiento prestados por APN no están cubiertos ni por el seguro de salud básico obligatorio ni por los seguros complementarios voluntarios.

Ámbito 3 del proyecto: formación

El equipo de la FSCU desarrolló y puso en marcha actividades formativas para estudiantes de enfermería y de partería, profesionales de la SHS y entidades asociadas externas de la práctica, entre ellas APN hospitalarias y personal de gestión de casos de aseguradoras de salud. Estas actividades incluyen la observación de conversaciones terapéuticas a través del espejo unidireccional y la participación activa en las presesiones y postsesiones. Por ejemplo, invitamos al alumnado del MSc en Enfermería a observar conversaciones terapéuticas durante unas prácticas en la FSCU o a realizar su trabajo de fin de máster analizando grabaciones de vídeo de estas conversaciones.

En los niveles de BSc y MSc, así como en la formación continua, las personas del equipo clínico que también son docentes han desarrollado unidades didácticas en las que se muestran y comentan en clase grabaciones de vídeo seleccionadas. Además, BPB ha puesto en marcha, junto con colegas de distintas profesiones, un curso interprofesional de formación continua sobre los fundamentos básicos y avanzados del FSC, que utiliza material de la FSCU. Asimismo, hemos diseñado y probado de forma piloto una formación posmáster que capacita a las personas en formación para moderar conversaciones terapéuticas con familias bajo la supervisión de miembros del equipo clínico.

Ámbito 4 del proyecto: investigación

Formamos un equipo de investigación compuesto por dos personas investigadoras en ciencias de la enfermería, una en ciencias de la salud y una en sociología. Todas tienen formación en enfermería y trabajan como docentes e investigadoras en la SHS. Cada 2 a 3 meses se reúnen con las dos codirectoras de la FSCU y los miembros del equipo clínico en una reunión del grupo de investigación para tratar la obtención de financiación externa y las actividades de investigación y difusión.

Como detallan Huber et al. (2024), las actividades de investigación comprenden principalmente estudios de caso único y múltiple para examinar en profundidad los recursos, las dificultades y las necesidades de las familias que recurren a las conversaciones terapéuticas, la manera en que estas conversaciones las apoyan y los mecanismos de las técnicas de conversación utilizadas. Estas actividades de investigación se llevan a cabo desde el inicio del proyecto FSCU. La investigación mediante estudios de caso nos ayuda a aprender de la complejidad de las situaciones individuales y a comprender el impacto de los cuidados de las APN en ellas (Fringer, 2021; Wildhaber et al., 2025). En el marco de una evaluación del proyecto FSCU a 5 años, estamos examinando, mediante entrevistas de grupos focales, cómo el entorno de la FSCU favorece el aprendizaje de estudiantes y profesionales y, mediante entrevistas familiares, cómo describen las familias los efectos de las conversaciones familiares en la FSCU. Personal investigador, clínico y estudiantes colaboran para reforzar la reflexividad y el rigor de la investigación (Rettke et al., 2018).

Paralelamente, hemos redactado diversas solicitudes de financiación externa. Ante la falta, hasta ahora, de dicha financiación, estamos a la espera de poder iniciar proyectos de investigación de mayor envergadura.

Ámbito 5 del proyecto: difusión

En cuanto a las actividades de difusión, miembros de los equipos clínico y de investigación de la FSCU han presentado la FSCU, sus métodos y resultados preliminares de investigación en diversos congresos nacionales e internacionales, entre ellos el congreso de la IFNA celebrado en Dublín en 2023 (Horowitz & Neill, 2024). También hemos publicado artículos en revistas con revisión por pares (Huber et al., 2024; Sgier et al., 2025; Wildhaber et al., 2025) y en revistas sin revisión por pares (Edmaier & Preusse-Bleuler, 2024; Hilpertshauser et al., 2024; Preusse-Bleuler, 2025), y hemos ofrecido talleres y sesiones informativas en la SHS para colegas de la SHS y de instituciones asociadas externas. Además, hemos desarrollado actividades de trabajo en red dentro de la SHS y con organizaciones externas. Escribimos un artículo para una revista sin revisión por pares en colaboración con un miembro de una familia que había recurrido a conversaciones terapéuticas en la FSCU (Hilpertshauser et al., 2024).

Resultados alcanzados

Asesoramiento familiar

A junio de 2025, 57 familias se habían puesto en contacto con la FSCU. De ellas, 34 recurrieron a conversaciones terapéuticas sistémico-familiares y 15 tuvieron entrevistas de triaje para determinar si el servicio de la FSCU respondía a sus necesidades. Ocho familias que contactaron con la FSCU no tuvieron conversaciones terapéuticas porque los problemas se habían resuelto o porque sus solicitudes requerían la atención de profesionales ajenos al equipo clínico de la FSCU. De estas 57 familias, 29 tenían descendencia menor de edad, y ocho tenían un miembro de más de 65 años. Nueve familias acudieron con cuatro a seis miembros, 15 con tres miembros y ocho con dos miembros. Ocho personas acudieron solas. La edad de las personas por las que la familia buscaba principalmente conversaciones terapéuticas iba de 3 semanas a 92 años.

Realizamos un total de 177 conversaciones terapéuticas. En las 34 familias que recurrieron a ellas, la mediana del número de conversaciones terapéuticas fue de tres y la media de 5,2, debido a que una familia necesitó un apoyo a largo plazo. Sesenta y cinco conversaciones terapéuticas tuvieron lugar en las instalaciones de la FSCU y cuatro en otra sede de la universidad. Veintitrés conversaciones se celebraron en el domicilio de las familias y 43 en línea, debido a la pandemia de COVID-19 o porque las familias no podían desplazarse a causa de la enfermedad, de tener a su cargo criaturas pequeñas o de que sus miembros vivían lejos unos de otros. Cuarenta y dos conversaciones familiares se realizaron por videoconferencia, por teléfono o por escrito, mediante correo electrónico.

Las preocupaciones de las familias relacionadas con la salud y la enfermedad se abordaron en el contexto de las siguientes constelaciones relacionales: relaciones de pareja (19), relaciones entre progenitores y descendencia menor de edad (16), la familia como entidad (9), relaciones entre progenitores y descendencia adulta (4), preocupaciones de miembros de la familia en el contexto de una situación o una obligación familiar difícil (3), amistades (2), sin detalles (2), relaciones entre paciente y personal médico (1) y la relación estresante de una persona cuidadora familiar con un equipo de profesionales de la salud (1).

Las preocupaciones que las familias llevaron a las conversaciones terapéuticas abarcaban una gran variedad de dificultades y necesidades. Algunas familias buscaban conversaciones para comprender mejor su situación, sus necesidades o sus opciones, para ser acompañadas en un proceso o una transición, o para abordar cuestiones y encontrar nuevas soluciones dentro de la familia (27). Otras buscaban información (8) o apoyo práctico (5). Las familias esperaban que las conversaciones aportaran más claridad en su comprensión de la situación de la familia o de uno de sus miembros, y opciones de acción, encontrando apoyo en transiciones relacionadas con la salud (17), en la renegociación de relaciones (10), en la lucha contra la violencia doméstica (2) o en conflictos con profesionales de la salud (2). Por último, algunas familias se ofrecieron voluntariamente a la FSCU aportando sus perspectivas y experiencias para trabajos de fin de máster o intereses de investigación (6).

Las familias con malestar psicológico o síntomas psiquiátricos constituyen una gran proporción de las familias que recibieron conversaciones terapéuticas en la FSCU. Esto indica una necesidad de apoyo no cubierta en estas familias.

Formación e investigación

Cincuenta estudiantes y profesionales observaron conversaciones terapéuticas a través del espejo unidireccional y participaron en las presesiones y postsesiones. Seis grupos de clase trabajaron con conversaciones terapéuticas grabadas en vídeo. Dos estudiantes realizaron prácticas en docencia y cinco en investigación. Una APN y una matrona de práctica avanzada probaron de forma piloto el programa de formación posmáster de la FSCU.

Trece estudiantes han completado su trabajo de fin de máster y lo están preparando para su publicación. Uno de estos trabajos se publicó recientemente (Wildhaber et al., 2025). Siete estudiantes están trabajando actualmente en el suyo. Algunos ejemplos de temas:

  • El efecto del elogio, como intervención de FSC, sobre una familia y sobre el proceso de las conversaciones terapéuticas.
  • Las dificultades y necesidades de las familias que crían a una criatura con discapacidad y cómo se beneficiaron de una serie de conversaciones terapéuticas (Wildhaber et al., 2025).
  • La facilitación de la resiliencia familiar en una familia que vive la salida de la descendencia adulta del hogar parental en el contexto de la enfermedad grave de la madre y de una de las hijas.
  • La elaboración de un modelo práctico de resiliencia familiar basado en las experiencias de tres familias: una con un parto de un bebé nacido muerto, otra con la muerte prematura de uno de los progenitores y otra con una ayuda médica para morir (MAiD).
  • La vivencia en pareja de una enfermedad grave, como un infarto agudo de miocardio o una esclerosis múltiple.
  • Las creencias nucleares de las familias y de las personas expertas clínicas de la FSCU y su interrelación con la resiliencia y las experiencias de sufrimiento.

Además, el proyecto de investigación FAMETHI (FAMily Systems Care and ETHIcs) examinó, en el marco de una tesis doctoral, las mejores formas de apoyar a las familias afectadas por la pérdida temprana de uno de los progenitores (Sgier et al., 2025). El proyecto pretendía construir un consenso experto entre las personas expertas clínicas de la FSCU y otras personas profesionales de la salud de la SHS y de otras organizaciones sanitarias. Su objetivo era identificar las dimensiones éticas inherentes a la práctica profesional del FSC, prestando atención a las actitudes y creencias del personal sanitario en sus interacciones con las familias.

Integración de la práctica clínica, la formación y la investigación: el ejemplo de una viñeta clínica

Mediante una viñeta clínica, ilustramos cómo se han integrado la práctica clínica, la formación y la investigación en la FSCU y cómo la FSCU se ha convertido así en un laboratorio de vida real a lo largo de los 5 años del proyecto.

Presentación de la situación familiar

El Sr. Casus (84 años, nombre anonimizado) tuvo su primera conversación con una persona experta clínica de la FSCU un año después del fallecimiento de su esposa. Habían estado casados durante casi 60 años y siguieron muy unidos toda su vida. Ninguno de los dos podía imaginar la vida sin su pareja amada, pese a mantener relaciones estrechas con su descendencia y sus amistades. El duelo del Sr. Casus por la muerte de su esposa no había cambiado. La echaba profundamente de menos pese a la presencia y el apoyo de su familia. Anteriormente, el Sr. Casus había llevado una vida activa y siempre encontraba la manera de resolver los problemas. Le gustaba leer, aprender nuevas técnicas y viajar.

Su familia lo animó a ver a una persona experta de la FSCU porque esperaba desesperadamente la decisión de un comité para poner fin a su sufrimiento recurriendo a la MAiD «para seguir a su esposa». La MAiD es legal en Suiza si la asiste una organización autorizada y si se cumplen previamente criterios específicos y rigurosos. Esta espera agravaba considerablemente su profundo duelo y su sufrimiento. La impaciencia del Sr. Casus y el intenso sufrimiento derivado de la espera y de la incertidumbre de los procedimientos de admisión a la MAiD suponían una carga y un estrés graves para él y su familia. Las conversaciones terapéuticas se centraron principalmente en lo extenuante que era soportar semejante incertidumbre durante tanto tiempo, así como en la «situación absurda», como la llamaba su descendencia, que quería conservar a su padre y, al mismo tiempo, ayudarlo a cumplir su deseo de morir y poner fin a su sufrimiento.

El Sr. Casus acudió solo a la primera conversación. En la segunda estuvieron presentes él y su hijo. A la tercera asistieron él y su nuera, casada con su hijo. Su situación familiar se presenta en la figura 4.

Genograma-ecomapa del Sr. Casus y su familia.
Figura 4. Genograma-ecomapa del Sr. Casus y su familia.

Las presesiones: preparar las conversaciones junto con las personas invitadas

Para preparar las conversaciones, el equipo clínico de la FSCU se informó sobre la MAiD en Suiza, por ejemplo consultando la directriz médico-ética «management of dying and death» de la Academia Suiza de Ciencias Médicas (Swiss Academy of Medical Sciences, 2018), e invitó a personas con experiencia en distintos entornos sanitarios. La mayoría de ellas había atendido anteriormente a pacientes que habían considerado la MAiD o recurrido a ella. Cuatro personas expertas de la FSCU, dos o tres estudiantes, una persona docente del IN y una colega externa especializada en enfermería gerontológica comunitaria estuvieron presentes en las presesiones y postsesiones y observaron las conversaciones. Valoramos las preguntas, inquietudes y sugerencias de estas personas invitadas, ya que aportaban perspectivas adicionales y nos ayudaban a preparar las conversaciones.

Durante la primera presesión, elaboramos las siguientes hipótesis clave, que resultaron útiles para guiar las conversaciones con el Sr. Casus y su familia:

  • Probablemente el Sr. Casus no quiere discutir su decisión, pero podría estar dispuesto a hablar de cómo vivir hasta ese día.
  • Solo será posible generar confianza y conversaciones significativas si el Sr. Casus no se siente presionado para justificar sus decisiones o su visión de la vida.
  • Los familiares se preguntan constantemente: «¿Estoy haciendo lo correcto?». La ambivalencia ante la decisión y ante el proceso de toma de decisiones es un fenómeno frecuente.

Las conversaciones

Durante la primera conversación con la persona experta de la FSCU, el Sr. Casus describió con detalle cómo él y su esposa habían decidido, muchos años atrás, afiliarse a una organización de MAiD, cómo organizaba su vida cotidiana y las gestiones que él y su familia habían realizado o aún debían realizar para recurrir a la MAiD. La espera y la incertidumbre sobre si pronto podría reunirse con su difunta esposa le resultaban difíciles de soportar. En ningún momento pensó en el suicidio. Durante la segunda conversación, a la que también asistió su hijo, hablaron de la ambivalencia de la familia: respetan la decisión de su padre, pero preferirían que tomara otro camino. En la tercera conversación, el Sr. Casus y su nuera relataron lo que vivieron cuando ella buscaba maneras de mantener con vida a su suegro y cómo esos intentos resultaron ineficaces. El Sr. Casus agradeció su preocupación, y ella le aseguró que respetaría su decisión, aunque con el corazón encogido. También hablaron de la ardua tarea de pedir información una y otra vez sobre el proceso de decisión de la organización de MAiD y de cómo podían, como familia, contribuir a acelerarlo. Hasta entonces, los encuentros de la familia con profesionales de la salud o con la organización de MAiD solo le habían permitido abordar fragmentos de los temas o procedimientos relevantes para ella. Al final de la conversación, dijeron que haber mantenido juntos esta conversación les había aliviado y les había ayudado a comprender mejor sus propias preocupaciones y estrategias y las de la otra persona. La familia afirmó que las conversaciones contribuyeron a obtener una imagen más clara del conjunto de la situación.

Las postsesiones: las percepciones de las personas invitadas

Las conversaciones conmovieron a todas las personas que las observaron a través del espejo unidireccional. Durante las postsesiones se abordaron las preguntas de quienes observaban y las reflexiones de la persona experta de la FSCU sobre el desarrollo de la conversación. Igual de importantes fueron las reacciones emocionales de cada cual ante el tema de la MAiD. El alumnado valoró especialmente la posibilidad de plantear sus preguntas directamente a las personas expertas y de conocer sus consideraciones sobre el foco familiar en esta situación, así como sobre las conversaciones con varias personas y el desarrollo de una conversación sobre un tema tan delicado. Describieron lo que sentían al presenciar el sufrimiento de la familia, pero también cómo el equipo clínico se había preparado para una conversación así y las cuestiones éticas que planteaba el tema de esta familia, con palabras como «me atrapó» o «me tocó profundamente».

Investigación

Dos trabajos de fin de máster exploraron en profundidad lo aprendido en las conversaciones con el Sr. Casus y sus familiares: uno sobre la resiliencia familiar y otro sobre cómo funcionaba el «elogio» como intervención de FSC en estas conversaciones. Además de perfeccionar sus competencias en investigación cualitativa, el alumnado indicó que examinar las conversaciones grabadas en vídeo había supuesto un avance personal y profesional significativo y se había convertido en un elemento clave del desarrollo de su competencia para trabajar con familias.

Formación

Las personas expertas clínicas que también son docentes desarrollaron una unidad didáctica basada en secuencias seleccionadas de estas conversaciones grabadas. Este trabajo se realizó en parte en colaboración con una estudiante que hacía unas prácticas en docencia. Utilizamos estas secuencias de asesoramiento en clases de BSc y MSc y en talleres con profesionales de la salud. En esta unidad didáctica, estudiantes o profesionales de la salud formulan reflexiones preparatorias e hipótesis con la persona experta de la FSCU, como lo harían en una presesión. Después ven en grupo las secuencias grabadas de la conversación y reflexionan sobre ellas en una postsesión. El alumnado vive a la persona experta de la FSCU como un modelo de referencia y se beneficia de conocer sus pensamientos y consideraciones antes, durante y después de la conversación. Además, las personas expertas e investigadoras de la FSCU aprovechan su experiencia profesional con las familias en su actividad docente y comparten lo aprendido en clases y seminarios, manteniendo siempre un anonimato estricto.

En resumen, las conversaciones terapéuticas se llevan a cabo con un enfoque clínico; el asesoramiento a las familias es el eje principal del trabajo de la FSCU. A partir de este eje, el equipo de la FSCU diseña situaciones de aprendizaje en las que estudiantes y profesionales de la salud pueden vivir y observar directamente las conversaciones, así como las presesiones y postsesiones correspondientes. También crea unidades didácticas y talleres con secuencias de las conversaciones grabadas. El alumnado desarrolla sus competencias de investigación analizando, para su trabajo de fin de máster, material de la FSCU procedente de las conversaciones grabadas y, lo que es igual de importante, desarrolla al mismo tiempo sus competencias clínicas.

Discusión

A lo largo de los últimos cinco años de proyecto, la conceptualización y el desarrollo de la FSCU han avanzado. Hemos elaborado, implantado y hecho progresar paquetes de trabajo clave en los cinco ámbitos del proyecto. Además, la FSCU ha demostrado ser un laboratorio de vida real para la universidad de ciencias aplicadas. Aunque en los últimos años solo unas pocas universidades han creado unidades universitarias de enfermería familiar, reconocemos su necesidad. En primer lugar, la exigencia de la OMS (WHO, 2015, 2016) de una atención centrada en las personas e integrada sigue en proceso de implantación, y persisten desafíos, entre ellos la necesidad de nuevas competencias para colaborar eficazmente en red y coordinar los cuidados (Raus et al., 2020; Sum et al., 2022). Las APN pueden asumir un papel de liderazgo en estos programas de implantación (Schober et al., 2020), en particular como profesionales de enfermería familiar de práctica avanzada con competencias para liderar el trabajo sistémico (IFNA, 2017). En segundo lugar, el FSC forma parte integrante de la atención centrada en las personas e integrada (WHO, 2015, 2016).

Integrar el FSC en el desarrollo de una atención centrada en las personas e integrada es importante, porque las personas y las familias se enfrentan a menudo a una atención sanitaria fragmentada, como muestra la viñeta clínica. La atención integrada contrarresta la fragmentación de la atención sanitaria, que se asocia a un mayor uso hospitalario, a comorbilidades y a mayores costes sanitarios (Joo, 2023). En las situaciones de atención complejas, un enfoque de FSC en general, y la práctica avanzada en enfermería familiar en particular, deberían ofrecerse a lo largo de todas las trayectorias de enfermedad y de cuidado, para tener en cuenta las preferencias de pacientes, las necesidades de las personas cuidadoras familiares y los recursos y valores de la familia (IFNA, 2017; Kokorelias et al., 2019). Hasta ahora, las familias o personas que han utilizado el servicio de la FSCU se han enfrentado a situaciones muy complejas, como padecer más de una enfermedad crónica grave o acumular vulnerabilidades sanitarias y sociales en una misma familia, como ilustra un estudio de caso único publicado recientemente (Wildhaber et al., 2025). Hasta donde sabemos, apenas se han investigado estas situaciones familiares complejas ni la manera de apoyar eficazmente a las familias en su gestión cotidiana.

Aunque el FSC se ha adoptado en diversos entornos asistenciales, se ha aplicado sobre todo en pediatría y en el final de la vida, debido a la mayor dependencia de las personas enfermas (Hriberšek et al., 2024). Sin embargo, nuestra viñeta clínica revela las necesidades de una familia en una situación de final de vida en la que la persona mayor seguía gestionando su vida de forma autónoma. Esta viñeta ilustra las dificultades y las cargas a las que se enfrenta una familia multigeneracional por la falta de atención del personal sanitario a una necesidad relacionada con la salud. Por ello, respaldamos la recomendación de Rolland (2025) de explorar los recursos y vulnerabilidades multigeneracionales cuando las familias se enfrentan a la enfermedad, a una crisis o a una pérdida.

Por otra parte, Yan et al. (2023) identificaron la necesidad de un apoyo y un asesoramiento interprofesionales para las familias antes y después de la MAiD de un familiar. Sin embargo, la viñeta clínica pone de manifiesto un tema que suscita emociones intensas y ambivalentes tanto en las familias (Singer et al., 2023) como en el personal sanitario, en particular el de enfermería (Dholakia et al., 2022; Pesut et al., 2020). Ver sufrir a un familiar durante un periodo prolongado mientras espera la muerte puede suponer una carga para familias enteras y afectar al duelo, más aún si se ven confrontadas a una comunicación deficiente con el personal sanitario (Singer et al., 2023). Intercambiar con otras personas profesionales, como ocurre en el equipo de la FSCU y en las actividades formativas desarrolladas en este proyecto, puede ser una opción eficaz para que el personal de enfermería y otras personas profesionales de la salud reflexionen sobre sus propias emociones y creencias ambiguas a la luz de los valores fundamentales de su disciplina (Pesut et al., 2020).

Este proyecto confirmó que la demanda de conversaciones terapéuticas sistémico-familiares relacionadas con la salud en la población supera los recursos actuales de la FSCU. Esta demanda indica la necesidad de servicios y profesionales de la salud que reconozcan las necesidades y el sufrimiento de las familias con cargas relacionadas con la salud y que apoyen a las personas y a sus familiares u otras personas significativas como una unidad de cuidado (Shajani & Snell, 2023). Esta demanda quedó confirmada en un programa de investigación de la Oficina Federal de Salud Pública suiza (Swiss Federal Office of Public Health, 2020). La FSCU contribuye a ofrecer servicios a las familias en los huecos del sistema sanitario y a la educación y formación de estudiantes y profesionales de la salud para una colaboración intencionada con las familias. Sin embargo, la concurrencia de dificultades sanitarias y sociales en algunas familias confirma la necesidad de colaboración entre profesionales de los ámbitos sanitario y social (Wildhaber et al., 2025). Esta necesidad también se constató en una revisión paraguas de Smith et al. (2020). Aunque las familias que acuden a la FSCU suelen estar ya en contacto con servicios o instituciones de asesoramiento social, este aspecto debería tenerse en cuenta de forma más sistemática al hacer avanzar la práctica clínica, la formación y la investigación en FSC.

Integrar el FSC en la atención sanitaria es importante para garantizar la seguridad de pacientes y la calidad de los cuidados, mejorando la comunicación, la coordinación y la participación (Hriberšek et al., 2024). Las competencias de comunicación eficaz deben aprenderse (Kokorelias et al., 2019). En el laboratorio de vida real de la FSCU, la unidad de práctica docente de la SHS utiliza tecnología de vídeo actualizada y un espejo unidireccional para hacer posibles nuevos métodos de enseñanza dirigidos a desarrollar competencias de comunicación participativa con las familias. Este enfoque responde a la necesidad de la educación superior de ofrecer oportunidades de aprendizaje con personas expertas como modelos de referencia, que favorezcan el crecimiento profesional y personal del alumnado y lo preparen para convertirse en agente multiplicador en la práctica clínica (Jonnergård et al., 2024). El personal docente, investigador y clínico de la FSCU especializado en FSC ha ampliado, durante la realización del proyecto, sus actividades docentes y de investigación a la práctica clínica con familias que atraviesan dificultades reales. Aprovecha esta pericia ampliada para convertirse en modelo de referencia para estudiantes y profesionales de la salud como agentes multiplicadores del FSC, y aprende de las interacciones fundamentales entre familias y profesionales de la salud con fines docentes y de investigación. Estudiantes y profesionales profundizan sus conocimientos y habilidades en FSC observando a personas expertas en FSC, participando activamente en las presesiones y postsesiones del equipo clínico y analizando conversaciones terapéuticas reales grabadas en vídeo. Actualmente estamos examinando los beneficios de este enfoque docente en el marco de la evaluación de este proyecto (Huber et al., 2024).

El éxito del proyecto puede atribuirse a la combinación de estrategias de gestión de proyectos y de un enfoque de aprendizaje en la acción. Dada la gran complejidad del proyecto, tanto las estrategias de gestión de proyectos como el enfoque participativo de aprendizaje en la acción revisten una importancia considerable. Las estrategias de gestión de proyectos aportaron una estructura clara para ejecutar los paquetes de trabajo en los cinco ámbitos del proyecto. Según la PMBOK Guide (2021, p. 4), se espera que los proyectos «creen valor para la organización y las partes interesadas». Por ello, el apoyo y la implicación de las partes interesadas durante todo el proyecto y más allá han sido de la mayor importancia. Por ejemplo, integramos nuestra visión de este proyecto en la misión de la SHS. Construir un equipo de proyecto colaborativo es otro aspecto importante de una gestión de proyectos exitosa (PMBOK Guide, 2021). El aprendizaje en la acción ha contribuido a desarrollar y mantener un equipo de proyecto colaborativo. Ha ayudado a la dirección del proyecto y al equipo a avanzar y a dar vida a su visión integrando las múltiples perspectivas de todas las personas implicadas, al tiempo que defendía al grupo destinatario que necesitaba el proyecto y se comprometía con él: las familias con cargas y el personal sanitario actual y futuro (Zuber-Skerritt & Wood, 2019).

Fortalezas y limitaciones

Este proyecto tiene sus fortalezas y sus limitaciones. En primer lugar, muchas familias han encontrado apoyo y alivio a su sufrimiento. Además, numerosos estudiantes y profesionales de la salud han recibido enseñanza y formación en FSC, como complemento de las actividades de aprendizaje tradicionales. Asimismo, consideramos fortalezas la integración del proyecto en la estrategia de la SHS, el apoyo de la dirección del IN y una planificación cuidadosa. Otra fortaleza es haber reclutado para este proyecto a especialistas con experiencia y con trayectorias profesionales y personales diversas, que tejieron redes dentro y fuera de la SHS. Desde el principio nos beneficiamos de los muchos años de experiencia de las pioneras del FSC, que nos brindaron apoyo profesional.

Una limitación es que, pese a haberlos planificado desde el principio, aún no hemos constituido el consejo ciudadano, el consejo de entidades asociadas locales ni el consejo estudiantil, por falta de tiempo y de recursos humanos. Estos consejos habrían aportado a la FSCU una pericia más amplia y un conocimiento compartido más completo, basado en una participación colaborativa. Otra limitación es que solo hemos realizado parcialmente la colaboración con los demás institutos de la SHS. Sigue faltando la colaboración con otros departamentos de la universidad. Esto limita los beneficios de la colaboración interprofesional entre la FSCU, la SHS y la universidad. Además, la limitación de los recursos de personal, financieros y de espacio restringe el número de conversaciones terapéuticas ofrecidas a las familias, el número de estudiantes y profesionales que pueden participar en el laboratorio de vida real de la FSCU y el número de proyectos de investigación que pueden llevarse a cabo. Por último, solo recientemente hemos empezado a colaborar con entidades asociadas locales y con otras universidades. Esta colaboración podría difundir y hacer avanzar el FSC a escala nacional.

Conclusión

En conclusión, debe proseguirse la estrategia de la OMS (WHO, 2015, 2016) en favor de una atención centrada en las personas e integrada. Una atención centrada en las personas debería incluir a las familias como unidad de cuidado y completar los servicios sanitarios existentes con asesoramiento clínico o conversaciones terapéuticas para las familias afectadas por desafíos y cargas relacionados con la salud. El personal sanitario debería recibir enseñanza y formación aprendiendo de personas expertas en FSC. La investigación nos ayuda a comprender mejor a las familias y el funcionamiento del FSC.

En este proyecto, la introducción de conversaciones terapéuticas sistémico-familiares en el trabajo clínico real con familias sometidas a cargas ha sido central para la creación de la FSCU y es única en el contexto suizo. El éxito de un proyecto así depende de un plan de gestión de proyecto bien pensado y alineado con las estrategias de la universidad y del departamento. La gestión de proyectos requiere una planificación por etapas adecuada, que vincule las conclusiones analíticas del plan de proyecto con resultados concretos y que ponga a prueba a fondo el dispositivo de asesoramiento. También es importante planificar con cuidado la sostenibilidad del proyecto a largo plazo. El éxito del proyecto FSCU se debe, en última instancia, a un equipo motivado y que funciona bien, que hace posibles las conversaciones terapéuticas en un entorno universitario real de enseñanza y aprendizaje. Este enfoque alivia el sufrimiento de las familias, maximiza los beneficios para el alumnado y permite seguir haciendo avanzar las actividades de investigación, multiplicando así el modelo de la FSCU.

Complexe Systémique: puntos clave

El texto es un informe de proyecto más que un estudio: describe cómo crear, dentro de una universidad, un lugar donde el asesoramiento familiar, la docencia y la investigación se alimentan mutuamente. Para la práctica sistémica, el dispositivo resulta familiar: espejo unidireccional, presesiones y postsesiones, hipótesis construidas en común, cartas terapéuticas y elogios heredados de Calgary. Lo que destaca es la transformación de la observación en una herramienta de formación a largo plazo, y la demostración, a través de la viñeta del Sr. Casus, de que la atención a la familia suele faltar precisamente donde más ayudaría, por ejemplo cuando una persona mayor autónoma espera una ayuda para morir y su entorno cercano oscila entre el respeto y el deseo de retenerla. Quedan abiertas dos cuestiones: ofrecer las conversaciones de forma gratuita a cambio de su grabación, lo que exige una reflexión ética continua, y la ausencia de datos de resultados para las familias, que la evaluación anunciada deberá aportar. Se lee en paralelo con el estudio de caso realizado en esta misma unidad con la familia de una criatura con discapacidad intelectual, y con el artículo sobre la supervisión directa en la formación en terapia familiar.

Notas del original

Contribuciones de la autoría: EH y BPB elaboraron el borrador del manuscrito, que después redactaron EH y MH. Todas las personas firmantes contribuyeron a la revisión y edición del manuscrito, y leyeron y aprobaron la versión final. BPB, ES, MH, CS y otros miembros del equipo clínico concibieron y llevaron a cabo el proyecto. BPB y ES se encargaron de la dirección y la administración del proyecto.

Declaración de disponibilidad de los datos: Los datos de este estudio, muy sensibles, no están a disposición de otros equipos de investigación.

La autoría declaró los siguientes posibles conflictos de intereses en relación con la investigación, la autoría o la publicación de este artículo: la autoría declara no tener conflictos de intereses en relación con el proyecto, la autoría o la publicación de este artículo. Dos de las personas firmantes dirigen empresas privadas en este ámbito de práctica, pero no existe ningún vínculo financiero entre el proyecto y dichas empresas.

Financiación: La autoría declaró haber recibido el siguiente apoyo financiero para la investigación, la autoría o la publicación de este artículo: este trabajo no recibió ninguna subvención específica de organismos de financiación de los sectores público, comercial o sin ánimo de lucro. No obstante, la realización del proyecto recibió una financiación especial de la ZHAW Zurich University of Applied Sciences. Este artículo se redactó con recursos institucionales y tiempo de personal proporcionados por la ZHAW Zurich University of Applied Sciences.

Aprobación ética: Este proyecto no está sujeto a la Ley suiza de investigación con seres humanos y no requirió aprobación ética (dispensa n.º Req-2021-01424 del 14 de diciembre de 2021). Las actividades de investigación han sido examinadas por la comisión de ética de la universidad de ciencias aplicadas en la que se llevó a cabo el proyecto y están aprobadas por periodos de 3 años (EA-ZHAW 2024-027-G, 18 de octubre de 2024).

Consentimiento informado: Se obtuvo el consentimiento informado oral y escrito de todas las personas participantes. Las personas participantes consintieron en la publicación de los datos anonimizados.

Identificadores ORCID: Evelyn Huber https://orcid.org/0000-0002-1572-551X Margrit Hilpertshauser https://orcid.org/0009-0003-8619-7755 Corina Sgier https://orcid.org/0000-0001-7483-6044 Elisabeth Stark https://orcid.org/0009-0004-0257-745X Katharina Fierz https://orcid.org/0009-0008-8549-6768 Sonja Bächi https://orcid.org/0009-0009-2251-4647 André Fringer https://orcid.org/0000-0003-4950-7788 Barbara Preusse-Bleuler https://orcid.org/0009-0001-2468-3948

Número de ensayo clínico: No procede

Agradecimientos. La autoría desea dar las gracias a todas las familias participantes y a la universidad de ciencias aplicadas por su apoyo. También desea agradecer a la Dra. med. Barbara Strasser-Peter que compartiera su experiencia como médica de familia. Asimismo, agradece a la Dra. Lorraine M. Wright y a la Dra. Janice M. Bell su valioso e inspirador apoyo, basado en su pericia en Family Systems Nursing. Ambas pusieron además a disposición su Advanced Practice Illness Beliefs Model y su Trinity Model como guías para el trabajo con familias en la práctica clínica.

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Traducción no oficial al español de Realization of a Family Systems Care Unit: A Real-Life Laboratory for Clinical Practice, Education, and Research at a Swiss University of Applied Sciences, de Evelyn Huber, Margrit Hilpertshauser, Corina Sgier, Elisabeth Stark, Katharina Fierz, Sonja Bächi, André Fringer y Barbara Preusse-Bleuler, Journal of Family Nursing, vol. 32, n.o 1 (2026), doi: 10.1177/10748407251411202, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial — la obra se ha modificado en el sentido de la licencia (traducción al español; biografías de la autoría no reproducidas). Ni la autoría ni la editorial son responsables de esta traducción; prevalece la versión original.

Este es el artículo original «Realization of a Family Systems Care Unit: A Real-Life Laboratory for Clinical Practice, Education, and Research at a Swiss University of Applied Sciences», publicado en Journal of Family Nursing (2026) bajo licencia CC BY 4.0. Traducción no oficial al español realizada por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial, como se indica al principio de esta página; prevalece la versión original.

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Cómo citar este artículo

Huber, E., Hilpertshauser, M., Sgier, C., Stark, E., Fierz, K., Bächi, S., Fringer, A., y Preusse-Bleuler, B. (2026). Realization of a Family Systems Care Unit: A Real-Life Laboratory for Clinical Practice, Education, and Research at a Swiss University of Applied Sciences. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/realization-of-a-family-systems-care-unit-a-real-life-laboratory-for-clinical-practice (Obra original publicada en 2026 en Journal of Family Nursing, 32(1), 44-59 (2026); republicada en 2026 por Journal of Family Nursing, https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/10748407251411202)

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