Traducción asistida por IA

Esta versión ha sido traducida del inglés por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial. En caso de duda, prevalece la versión original.

Families in Society · Migración

Explorar el trauma intergeneracional en poblaciones migrantes forzadas: una metasíntesis cualitativa

¿Qué queda, en la segunda y la tercera generación, de las guerras y los exilios que atravesaron sus familias? A partir de 17 estudios cualitativos, de Palestina a Camboya, el equipo de Jaclyn Kirsch identifica cuatro vías por las que el trauma se transmite o se transforma: el silencio y las revelaciones parciales, las tensiones identitarias, la inversión de los roles familiares y la sanación a través de la comunidad y del relato.

Autoría Jaclyn Kirsch (School of Social Work), Maryam Rafieifar, Hanna Haran, Ling Xu y Ana Marcial (The University of Texas at Arlington, Estados Unidos)Primera publicación Families in Society: The Journal of Contemporary Social Services, 8 de junio de 2026Traducción Complexe Systémique, traducción no oficial asistida por IA

Traducción no oficial al español de Exploring Intergenerational Trauma in Forced Migrant Populations: A Qualitative Meta-Synthesis, de Jaclyn Kirsch, Maryam Rafieifar, Hanna Haran, Ling Xu y Ana Marcial, publicado en Families in Society: The Journal of Contemporary Social Services (SAGE) (2026), doi: 10.1177/10443894261448360, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. Las tablas se presentan en forma de listas; las declaraciones de final de artículo se agrupan en las notas. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.

El silencio y la revelación selectiva, aunque a menudo tengan una intención protectora, pueden ahondar la confusión y la desconexión emocional.

Jaclyn Kirsch, Maryam Rafieifar, Hanna Haran, Ling Xu y Ana Marcial

Resumen

Las poblaciones migrantes forzadas sufren traumas que resuenan a lo largo de las generaciones; sin embargo, se sabe poco sobre cómo su descendencia interpreta ese legado. Este estudio recurrió a una metasíntesis interpretativa cualitativa (Qualitative Interpretive Meta-Synthesis, QIMS) para examinar el trauma intergeneracional en familias migrantes forzadas. Una búsqueda realizada en octubre de 2024 en APA PsycNet, Web of Science, PubMed, PsycINFO y el Social Sciences Citation Index arrojó 776 estudios. Tras el cribado, 17 cumplieron los criterios de inclusión: trabajos revisados por pares o tesis doctorales, publicados en inglés y basados en métodos cualitativos. Los datos se codificaron y se sintetizaron temáticamente mediante revisión independiente y triangulación en equipo. Surgieron cuatro temas: (a) la transmisión del trauma a través del silencio y las revelaciones parciales, (b) las tensiones de identidad cultural, (c) la alteración de las dinámicas familiares y de los roles parentales y (d) el afrontamiento a través de la comunidad, el relato y la sanación colectiva. Los resultados ponen de relieve la transmisión psicológica, cultural, estructural y familiar del trauma, y subrayan la necesidad de intervenciones comunitarias arraigadas en la cultura.

Palabras clave: personas migrantes forzadas, trauma intergeneracional, síntesis cualitativa, personas refugiadas, salud mental, QIMS, trauma colectivo

Introducción

Las personas refugiadas y otras poblaciones desplazadas por la fuerza figuran entre los grupos más expuestos al trauma en todo el mundo. Con frecuencia soportan guerras, violencia, persecución y desplazamientos prolongados, factores que contribuyen a tasas elevadas de trastornos mentales, entre ellos la depresión, la ansiedad y el trastorno de estrés postraumático (TEPT; Blackmore et al., 2020; Fazel et al., 2005). Aunque la investigación se ha centrado sobre todo en la relación entre la exposición al trauma y sus consecuencias psicológicas individuales, la transmisión intergeneracional del trauma en las comunidades refugiadas y migrantes forzadas suscita una atención académica creciente (Sangalang & Vang et al., 2017). El trauma intergeneracional remite a la idea de que el trauma vivido por una generación se transmite a las generaciones siguientes y sigue afectando a su salud mental y física y a su bienestar (Kellerman, 2001). Trabajos más recientes subrayan además que esta transmisión no es solo psicológica, sino que se inscribe en contextos relacionales, culturales y estructurales, y produce un «impacto sentido» del sufrimiento heredado que moldea la identidad, el afrontamiento y la vida cotidiana de las generaciones siguientes (Cerdeña et al., 2021). Las personas migrantes forzadas pueden ser especialmente vulnerables a este proceso debido a su elevada exposición al trauma y a experiencias de trauma colectivo que a menudo desarticulan las estructuras sociales y comunitarias. La erosión de estas redes comunitarias, unida a un enfoque de investigación y clínico dominado por las estrategias de afrontamiento y las intervenciones de salud mental individualistas —incluso con comunidades arraigadas en valores culturales colectivistas—, puede aumentar la probabilidad de que el trauma intergeneracional tenga efectos adversos duraderos en varias generaciones tras el reasentamiento (Kirsch & Haran, 2025).

En la literatura emergen varios temas que se solapan en relación con el trauma intergeneracional en las comunidades migrantes forzadas. Una conclusión central de las revisiones es que el trauma intergeneracional no está modelado solo por síntomas psicológicos individuales, sino también por procesos estructurales, culturales y familiares que siguen afectando a la descendencia de las poblaciones desplazadas por la fuerza (Flanagan et al., 2020; Sangalang & Vang, 2017). Estos estudios destacan el papel de la alteración de las dinámicas familiares, del trauma colectivo y de la marginación persistente en los contextos de reasentamiento como mecanismos clave de la transmisión del trauma entre generaciones (Flanagan et al., 2020; Rana & Boyd-MacMillan, 2024). Es importante señalar que el trauma colectivo se distingue del trauma individual en que no se vive solo en el plano interno: lo comparten los miembros de un grupo, se inscribe en la memoria colectiva y a menudo está ligado a condiciones estructurales y a identidades sociales que perduran (Erikson, 1976; Hirschberger, 2018). Esta distinción es fundamental para comprender cómo el trauma puede heredarse no solo a través de síntomas psicológicos, sino también de relatos comunitarios, de la transmisión cultural y de los entornos sociales que moldean la experiencia vivida de una generación a otra. El predominio de los modelos biomédicos occidentales en la investigación y la intervención sobre el trauma se critica reiteradamente por reflejar de forma insuficiente las expresiones culturales y los significados colectivos del trauma en las comunidades migrantes forzadas (Cerdeña et al., 2021; Hudson et al., 2016). Además, pese a la documentación creciente sobre la prevalencia y los mecanismos del trauma intergeneracional, pocos estudios recogen directamente la voz de las propias personas migrantes forzadas para definir cómo entienden estas experiencias y cómo viven con ellas (Kalocsányiová et al., 2024).

En conjunto, estos hallazgos ponen de manifiesto la necesidad urgente de una investigación cualitativa que sitúe en el centro los relatos de las personas migrantes forzadas, a fin de comprender mejor cómo se vive, se interpreta y se aborda el trauma intergeneracional dentro de sus propios marcos culturales y familiares. Sin este tipo de investigación, se corre el riesgo de imponer definiciones externas y de pasar por alto las estrategias comunitarias de afrontamiento que podrían inspirar intervenciones más acordes con cada cultura (Kalocsányiová et al., 2024; Rana & Boyd-MacMillan, 2024). Por ello, el objetivo del presente estudio es sintetizar la literatura cualitativa existente sobre el trauma intergeneracional en las poblaciones migrantes forzadas, poniendo de relieve la voz de las propias personas migrantes forzadas y ofreciendo una mirada sobre cómo estas comunidades definen, expresan y responden al trauma a lo largo de las generaciones. Guiada por este objetivo, la revisión se pregunta: ¿Cómo se vive y se describe el trauma intergeneracional en las familias migrantes forzadas? El término «migrante forzado», aunque no es un término reconocido internacionalmente como «refugiado» o «asilado», abarca mejor las distintas denominaciones que suelen emplearse en la literatura y permite incluir de forma más amplia a las personas migrantes que se han visto obligadas a abandonar su hogar, sea cual sea su situación jurídica. Nuestro estudio se basa en la definición de migración forzada de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) para orientar nuestra interpretación de lo que es una persona migrante forzada:

Movimiento migratorio que, aunque sus causas puedan ser diversas, implica fuerza, compulsión o coacción. Aunque no se trata de un concepto jurídico internacional, este término se ha utilizado para describir los movimientos de personas refugiadas, personas desplazadas (incluidas las desplazadas por catástrofes o proyectos de desarrollo) y, en algunos casos, víctimas de trata. (p. 77)

Métodos

Como primera metasíntesis interpretativa cualitativa conocida sobre este tema, este estudio aplica la metodología de la metasíntesis interpretativa cualitativa (QIMS), un marco de análisis cualitativo secundario desarrollado específicamente para la investigación en trabajo social y sobre el trauma (Aguirre & Bolton, 2014). La QIMS ofrece un enfoque estructurado y a la vez interpretativo para integrar estudios cualitativos diversos preservando la voz de las personas participantes, lo que la hace especialmente adecuada para generar conocimientos conceptuales de orden superior sobre el trauma de las personas migrantes forzadas, que van más allá de lo que pueden aportar los estudios primarios por separado. El enfoque comienza con la formulación de una pregunta de investigación orientadora y continúa con una revisión y una síntesis sistemáticas de estudios cualitativos previos, con el fin de desarrollar una comprensión más profunda y completa del fenómeno estudiado. Tras definir la pregunta de investigación orientadora, se realizó un muestreo sistemático de la literatura cualitativa pertinente, garantizando la diversidad de perspectivas y de tradiciones metodológicas. Los estudios seleccionados se analizaron después para identificar los temas recurrentes, y se extrajeron citas directas de las personas participantes para preservar la integridad de la investigación original. A través de este proceso surgieron nuevos temas que ofrecen una comprensión más rica y holística de las experiencias vividas por las familias migrantes forzadas.

Uno de los puntos fuertes de la QIMS es su capacidad para reunir estudios cualitativos diversos, lo que permite una muestra más amplia y una mayor heterogeneidad de experiencias, entornos y contextos culturales de las personas participantes. Este enfoque metodológico garantiza que la síntesis recoja tanto los aspectos comunes como los aspectos singulares del trauma intergeneracional y de la resiliencia en distintas comunidades refugiadas (Aguirre & Bolton, 2014).

Muestreo de la literatura

En octubre de 2024 se llevó a cabo una búsqueda exhaustiva en varias bases de datos informatizadas de distintas disciplinas, que identificó 691 estudios. No se aplicó ninguna restricción temporal para la inclusión de artículos. Las bases de datos consultadas fueron APA PsycNet, Web of Science, PubMed, PsycINFO y el Social Sciences Citation Index. Se incluyeron los estudios que cumplían los siguientes criterios: (a) estar publicados en revistas revisadas por pares, tesis de máster o tesis doctorales; (b) estar escritos en inglés; (c) centrarse en las experiencias de trauma intergeneracional de personas migrantes forzadas en contextos familiares o relacionales, incluidos los estudios basados en relatos individuales de personas adultas que hablaban de sus relaciones familiares, así como los diseños de recogida de datos diádicos o con varios miembros de la familia; y (d) utilizar métodos cualitativos, ya sea de forma exclusiva o dentro de un diseño de métodos mixtos. Dado que la investigación cualitativa a menudo capta las dinámicas familiares a través de relatos individuales, no se exigió que los estudios recogieran datos a nivel del sistema familiar; la inclusión requería, en cambio, que las personas participantes hablaran de sus experiencias dentro de relaciones intergeneracionales, en sentido amplio. Se exigieron citas directas de las personas participantes porque la QIMS toma como unidad de síntesis los datos primarios de las personas participantes; sin citas textuales, no es posible la integración interpretativa de su voz que define esta metodología. Los principales términos de búsqueda combinaban refugee (refugiado), displacement (desplazamiento), forced migration (migración forzada), intergenerational trauma (trauma intergeneracional), family trauma (trauma familiar), parent–child (relación parentofilial), coping (afrontamiento), resilience (resiliencia) y mental health (salud mental). Los términos de búsqueda se establecieron a partir de la experiencia de la autoría en el tema del estudio, en consulta con una bibliotecaria. El cribado se realizó con Covidence, una herramienta de gestión de revisiones sistemáticas que facilita la organización de los estudios al permitir un doble cribado ciego, la deduplicación automática y un seguimiento estructurado de las decisiones de cribado. De los 691 estudios identificados, 183 se eliminaron por estar duplicados, de modo que 508 pasaron por un cribado de título y resumen a cargo de dos personas de la autoría, tras el cual 52 artículos se incluyeron en la revisión a texto completo. Tras la revisión a texto completo se descartaron estudios por no estar disponibles, no estar disponibles en inglés, no utilizar métodos cualitativos, no incluir en sus resultados citas directas de participantes o porque sus hallazgos no guardaban relación directa con el trauma intergeneracional. Tras el cribado, 17 estudios cumplieron los criterios de inclusión (Figura 1); sus datos demográficos se presentan en la Tabla 1.

Figura 1. Proceso de selección de los estudios.
Figura 1. Proceso de selección de los estudios.

Tabla 1 — Características de los estudios.

  • Autoría: Atallah, 2017; N: 30; Teoría: teoría del trauma histórico, teoría decolonial/poscolonial; Método cualitativo: teoría fundamentada; Generación de las personas participantes: primera, segunda y tercera generación; Edad, género, etnia: 18–90 años, de origen palestino; País de origen de la familia: Palestina; Lugar del estudio: Cisjordania palestina; Criterios de inclusión: persona adulta refugiada palestina
  • Autoría: Braga et al., 2012; N: 15; Teoría: transmisión transgeneracional del trauma, teoría de la resiliencia; Método cualitativo: teoría fundamentada; Generación de las personas participantes: segunda generación; Edad, género, etnia: 40–66 años, 7 hombres y 8 mujeres, de origen judío; País de origen de la familia: N/A; Lugar del estudio: Brasil; Criterios de inclusión: hijas e hijos adultos de supervivientes del Holocausto, definidas como personas cuyas figuras parentales vivieron el desplazamiento forzado, las restricciones del gueto, la clandestinidad o el confinamiento en campos de trabajo o de exterminio durante el Holocausto
  • Autoría: Collier et al., 2012; N: 64; Teoría: teoría del estrés aculturativo; Método cualitativo: teoría fundamentada; Generación de las personas participantes: primera generación; Edad, género, etnia: 18–81 años, 22 mujeres y 14 hombres, de origen hmong; País de origen de la familia: Laos, Tailandia; Lugar del estudio: Estados Unidos; Criterios de inclusión: mujeres y hombres adultos de origen hmong y profesionales de los servicios médicos, de salud mental, educativos y sociales
  • Autoría: Dikyurt, 2023; N: 10; Teoría: teoría del trauma transgeneracional, conspiración del silencio; Método cualitativo: investigación narrativa; Generación de las personas participantes: segunda generación; Edad, género, etnia: 18–24 años, 7 mujeres y 3 hombres, de origen bosnio; País de origen de la familia: Bosnia; Lugar del estudio: Estados Unidos; Criterios de inclusión: personas adultas nacidas en Estados Unidos de madre y padre de origen bosnio
  • Autoría: Huynh et al., 2024; N: 15; Teoría: modelo de la riqueza cultural comunitaria, teoría de la resiliencia; Método cualitativo: teoría fundamentada constructivista; Generación de las personas participantes: segunda generación; Edad, género, etnia: edad media 28,1 años, 8 mujeres y 7 hombres, del Sudeste Asiático; País de origen de la familia: Vietnam, Camboya, Laos; Lugar del estudio: Estados Unidos; Criterios de inclusión: personas estadounidenses de origen del Sudeste Asiático de al menos 21 años, nacidas en familias refugiadas o inmigrantes
  • Autoría: Jeyasundaram et al., 2020; N: 12; Teoría: perspectiva ocupacional crítica; Método cualitativo: investigación narrativa; Generación de las personas participantes: segunda generación; Edad, género, etnia: 22–33 años, 6 mujeres y 6 hombres, de origen tamil y vietnamita; País de origen de la familia: Sri Lanka, Vietnam; Lugar del estudio: Canadá; Criterios de inclusión: descendencia adulta de personas refugiadas tamiles y vietnamitas residentes en el área metropolitana de Toronto
  • Autoría: Johansen & Varvin, 2019; N: 16; Teoría: modelos ecológicos y transaccionales del desarrollo infantil, transmisión intergeneracional del trauma; Método cualitativo: análisis fenomenológico interpretativo (IPA); Generación de las personas participantes: segunda generación y generación 1,5; Edad, género, etnia: 18–26 años, 10 mujeres y 6 hombres; País de origen de la familia: países de Oriente Medio, antigua República de
    Yugoslavia y África oriental y central; Lugar del estudio: Noruega; Criterios de inclusión: personas jóvenes adultas que crecieron en una familia refugiada en Noruega, con al menos una figura parental con estatuto de persona refugiada y capaces de participar en entrevistas en noruego
  • Autoría: Kevers et al., 2024; N: 27; Teoría: teoría del trauma transgeneracional; Método cualitativo: análisis temático y narrativo; Generación de las personas participantes: primera generación, generación 1,5 y segunda generación; Edad, género, etnia: de origen kurdo; País de origen de la familia: Turquía, Irán, Irak, Siria y la antigua Unión Soviética; Lugar del estudio: Bélgica; Criterios de inclusión: familias de origen kurdo con trayectoria de refugio
  • Autoría: Lev-Wiesel, 2007; N: 3; Teoría: transmisión intergeneracional del trauma, teoría de los sistemas familiares; Método cualitativo: investigación narrativa; Generación de las personas participantes: primera, segunda y tercera generación; Edad, género, etnia: de origen judío y árabe; País de origen de la familia: Alemania, Marruecos; Lugar del estudio: Israel; Criterios de inclusión: familias seleccionadas porque la primera generación había vivido un trauma importante y reconocido públicamente (Holocausto, desplazamiento forzado o vida en un campo de tránsito), con una persona representante de cada una de las generaciones siguientes dispuesta a participar
  • Autoría: Lin et al., 2009; N: 15; Teoría: teoría del trauma cultural; Método cualitativo: teoría fundamentada; Generación de las personas participantes: segunda generación y generación 1,5; Edad, género, etnia: 18 años o más; País de origen de la familia: Camboya; Lugar del estudio: Estados
    Unidos; Criterios de inclusión: personas camboyano-estadounidenses de al menos 18 años, nacidas en Estados Unidos o llegadas antes de los tres años, dispuestas a hablar de las experiencias de su familia relacionadas con el genocidio camboyano
  • Autoría: Mak & Wieling 2022; N: 18; Teoría: modelo ecológico humano; Método cualitativo: etnografía crítica; Generación de las personas participantes: primera y segunda generación; Edad, género, etnia: 35–70 años, 15 profesionales de origen camboyano y 3 de otro origen; País de origen de la familia: Camboya; Lugar del estudio: Estados Unidos; Criterios de inclusión: profesionales que prestan servicios de salud mental y servicios sociales a familias camboyanas
  • Autoría: McCleary et al., 2020; N: 36; Teoría: teoría de los sistemas familiares; Método cualitativo: métodos etnoculturales; Generación de las personas participantes: generación 1,5 y segunda generación; Edad, género, etnia: 18–24 años, 18 mujeres y 18 hombres, de origen oromo, somalí, butanés y karen; País de origen de la familia: Etiopía, Birmania, Somalia y Bután; Lugar del estudio: Estados Unidos; Criterios de inclusión: personas jóvenes adultas que huyeron de un conflicto
  • Autoría: Niazi, 2019; N: 11; Teoría: transmisión intergeneracional del trauma, teoría del estrés aculturativo; Método cualitativo: diseño fenomenológico; Generación de las personas participantes: segunda generación; Edad, género, etnia: 18–35 años, todos hombres; País de origen de la familia: Afganistán; Lugar del estudio: Estados Unidos; Criterios de inclusión: hombres afgano-estadounidenses de segunda generación, nacidos y criados en Estados Unidos, hijos de una familia refugiada llegada desde Afganistán durante la invasión soviética (1979–1989)
  • Autoría: Qossoqsi, 2017; N: 31; Teoría: resiliencia intergeneracional compleja; Método cualitativo: análisis fenomenológico interpretativo (IPA) y teoría fundamentada; Generación de las personas participantes: primera, segunda y tercera generación; Edad, género, etnia: participantes de primera generación de entre 70 y 85 años; País de origen de la familia: Israel; Lugar del estudio: Estados Unidos; Criterios de inclusión: familias palestinas cuya primera generación vivió el desplazamiento durante la Nakba de 1948.
  • Autoría: Rizkalla et al., 2020; N: 23; Teoría: teoría de los sistemas familiares, transmisión intergeneracional del trauma, teoría del estrés familiar; Método cualitativo: métodos de investigación narrativa; Generación de las personas participantes: primera y segunda generación; Edad, género, etnia: 21–55 años, todas mujeres; País de origen de la familia: Jordania, Turquía, Egipto e Irak; Lugar del estudio: Jordania; Criterios de inclusión: madres refugiadas sirias que viven en zonas urbanas de Jordania
  • Autoría: Rogers, 2021; N: 4; Teoría: teoría de los sistemas familiares, transmisión intergeneracional del trauma; Método cualitativo: fenomenológico; Generación de las personas participantes: primera y segunda generación; Edad, género, etnia: 18–50 años, 3 mujeres y 1 hombre; País de origen de la familia: Afganistán; Lugar del estudio: Canadá; Criterios de inclusión: personas refugiadas afganas de primera y segunda generación, mayores de 18 años, que viven en Canadá
  • Autoría: Sim et al., 2018; N: 54; Teoría: transmisión intergeneracional del trauma, modelo del estrés familiar; Método cualitativo: teoría fundamentada; Generación de las personas participantes: primera y segunda generación; Edad, género, etnia: 8–60 años, 29 mujeres y 25 hombres, de origen sirio; País de origen de la familia: Siria; Lugar del estudio: Líbano; Criterios de inclusión: familias refugiadas sirias que viven en el Líbano: personas a cargo de la crianza de menores de 2 a 9 años y menores de 8 a 12 años
  • Autoría: Veronese et al., 2023; N: 45; Teoría: teoría del trauma transgeneracional, marco de la resiliencia colectiva; Método cualitativo: análisis de contenido temático; Generación de las personas participantes: primera, segunda y tercera generación; Edad, género, etnia: 13–85 años, 22 mujeres y 23 hombres, de origen palestino; País de origen de la familia: Cisjordania (Palestina); Lugar del estudio: Cisjordania (Palestina); Criterios de inclusión: personas palestinas residentes en un campo de refugiados cuya lengua materna es el árabe

Extracción de temas

Tras la selección y la identificación de la muestra, analizamos sistemáticamente cada estudio para extraer sus temas clave. Los temas se extrajeron y se registraron tal como se describían en las publicaciones originales, a fin de preservar la fidelidad al material de partida y de respetar las aportaciones interpretativas de los equipos de investigación originales. Este proceso de extracción sirvió de base a la síntesis de orden superior presentada en el apartado «Resultados», que representa la integración interpretativa de los hallazgos de los distintos estudios por parte de la autoría, y no una simple agregación de los temas originales. En coherencia con la metodología QIMS, los temas sintetizados reflejan un proceso analítico de segundo orden en el que el equipo de investigación identificó patrones conceptuales en los datos extraídos, entretejiendo los temas de la autoría original y las citas de las personas participantes en un marco interpretativo más amplio. Los temas extraídos se organizaron en la Tabla 2 para permitir una comparación estructurada entre estudios y hacer transparente la relación entre el material de partida y los resultados sintetizados.

Tabla 2 — Temas extraídos de los estudios revisados.

  • Estudio: Atallah, 2017; Temas extraídos: 1. Resistencia
    2. Retorno
    3. Perseverancia
  • Estudio: Braga et al., 2012; Temas extraídos: 1. Estilo de comunicación
    2. Experiencias de trauma
    3. Mecanismos de elaboración psíquica
    4. Resiliencia
  • Estudio: Collier et al., 2012; Temas extraídos: 1. Síntomas de salud mental
    2. Cuestiones relacionadas con la enfermedad mental
    3. Métodos de tratamiento de la enfermedad mental
  • Estudio: Dikyurt, 2023; Temas extraídos: 1. Posible trauma transgeneracional y emociones
    2. Aspectos positivos de la guerra de Bosnia en las personas participantes
  • Estudio: Huynh et al., 2024; Temas extraídos: 1. Manifestaciones del trauma intergeneracional
    2. Acumulación de la disonancia cultural
    3. Desarrollo de una identidad bicultural
    4. Reconocimiento de la resiliencia de las figuras parentales y de mentoría
    5. Empoderamiento personal y colectivo
  • Estudio: Jeyasundaram et al., 2020; Temas extraídos: 1. Transmisión sociohistórica del trauma
    2. Transmisión cultural del trauma, transmisión familiar del trauma
    3. Respuestas sanadoras al trauma intergeneracional
  • Estudio: Johansen & Varvin, 2019; Temas extraídos: 1. Sintonía con el estado mental de las figuras parentales
    2. Responsabilidades adultas
    3. Intentar encontrar sentido
  • Estudio: Kevers et al., 2024; Temas extraídos: 1. Protección
    2. Restauración del sentido
    3. Orientación hacia un futuro no violento
  • Estudio: Lev-Wiesel, 2007; Temas extraídos: 1. Supervivencia del Holocausto
    2. Desplazamiento forzado
    3. Internamiento en un campo de tránsito
  • Estudio: Lin et al., 2009; Temas extraídos: 1. El silencio en la comunidad: afrontamiento, protección e impactos intergeneracionales
    2. El silencio y el papel de las normas culturales, el silencio y el afrontamiento del trauma, el silencio parcial y la comunicación ambivalente
    3. El silencio, el trauma y las experiencias de la generación más joven
    4. El papel del profesorado para romper (o perpetuar) el silencio
  • Estudio: Mak & Wieling, 2022; Temas extraídos: 1. Impacto en la propia persona, en las relaciones de pareja y en las relaciones parentofiliales; contexto
  • Estudio: McCleary et al., 2020; Temas extraídos: 1. Conocimiento y experiencia de la exposición al estrés traumático antes del reasentamiento
    2. Estrés relacionado con las experiencias de adaptación durante el reasentamiento
    3. Comunicación sobre los factores de estrés dentro y fuera del grupo familiar
  • Estudio: Niazi, 2019; Temas extraídos: 1. Relatos parentales de la migración/el reasentamiento y de la historia de Afganistán
    2. Valores y tradiciones conservados de la cultura afgana
    3. Impacto de la experiencia de refugio de las figuras parentales en el conjunto de la vida
    4. Experiencia de las personas participantes frente a la de sus progenitores
    5. Efectos del trauma intergeneracional
  • Estudio: Qossoqsi, 2017; Temas extraídos: 1. Pérdida ambigua
    2. Cargar con la ansiedad intergeneracional
  • Estudio: Rizkalla et al., 2020; Temas extraídos: 1. Experiencias traumáticas de guerra en Siria, viaje de huida y campos de refugiados
    2. Dificultades del desplazamiento en Jordania
    3. Estrés familiar, mediadores
    4. Factores interrelacionados en los sistemas familiares, consecuencias adversas
  • Estudio: Rogers, 2021; Temas extraídos: 1. Temas parentales de la primera generación
    2. Temas de la descendencia de segunda generación
  • Estudio: Sim et al., 2018; Temas extraídos: 1. Vía de las dificultades económicas y la adaptación
    2. Vía de las dificultades psicológicas
    3. Vía de la falta de seguridad
    4. Efectos sobre la adaptación psicosocial de la infancia
    5. Recursos protectores potenciales para una parentalidad positiva
  • Estudio: Veronese et al., 2023; Temas extraídos: 1. El impacto de la Nakba, penurias
    2. Retos y calidad de vida
    3. Estrategias de afrontamiento, esperanzas y sueños para el futuro

Análisis de los datos

Siguiendo el marco de la QIMS, nuestro equipo llevó a cabo un análisis temático estructurado de datos secundarios (Aguirre & Bolton, 2014). Los artículos incluidos se repartieron a partes iguales entre tres personas investigadoras, cada una de las cuales realizó de forma independiente dos rondas de codificación. En la etapa final, una de ellas consolidó los extractos codificados en temas generales.

Para garantizar el rigor metodológico, adoptamos un enfoque colaborativo para triangular nuestros hallazgos. A lo largo de varias sesiones, que sumaron 4 horas, el equipo revisó y validó de forma cruzada y sistemática los temas codificados. Este proceso consistió en comparar los resultados de la codificación individual, afinar las categorías emergentes y resolver las discrepancias mediante la discusión. Se prestó especial atención a los casos negativos —situaciones en las que los hallazgos se apartaban de los patrones dominantes—, reconociendo su importancia para lograr un análisis más matizado y fiable (Patton, 2002). Los temas sintetizados finales se presentan en la Tabla 3, junto a los temas originales extraídos de todos los estudios, lo que muestra cómo cada tema inicial contribuyó al marco conceptual más amplio desarrollado en esta síntesis.

Tabla 3 — Traducción de los temas.

  • Nuevo tema general: Transmisión del trauma entre generaciones; Temas extraídos: Experiencias de trauma (Braga et al., 2012); Síntomas de salud mental (Collier et al., 2012); Posible trauma transgeneracional y emociones (Dikyurt, 2023); Manifestaciones del trauma intergeneracional (Huynh et al., 2024); Transmisiones sociohistóricas del trauma (Jeyasundaram et al., 2020); El silencio en la familia (Kevers et al., 2024); Retrato de familia 1: supervivencia del Holocausto; Retrato de familia 2: desplazamiento forzado; Retrato de familia 3: internamiento en un campo de tránsito; Comparación de los tipos de trauma (Lev-Wiesel, 2007); Conocimiento y experiencia del trauma antes del reasentamiento (McCleary et al., 2020); Relatos parentales de la migración/el reasentamiento y de la historia de Afganistán; Impacto de la experiencia de refugio de las figuras parentales en el conjunto de la vida; Efectos del trauma intergeneracional (Niazi, 2019); Efectos psicosociales intergeneracionales del desplazamiento interno ligado a la Nakba; Respuestas negativas (Qossoqsi, 2017); Acontecimientos traumáticos de guerra en Siria; Viaje de huida y campos de refugiados; Consecuencias adversas (Rizkalla et al., 2020); El impacto de la Nakba (Veronese et al., 2023)
  • Nuevo tema general: Desafíos culturales e identitarios; Temas extraídos: Retorno/awda (Atallah, 2017); Acumulación de la disonancia cultural; Desarrollo de una identidad bicultural (Huynh et al., 2024); Transmisiones culturales del trauma (Jeyasundaram et al., 2020); Las personas participantes como actores sociales en la gestión de las relaciones cercanas y de la vida cotidiana (Johansen & Varvin, 2019); El impacto de la infrarrepresentación de las historias traumáticas en la educación y en el discurso social (Lin et al., 2009); Experiencias posteriores al reasentamiento en Estados Unidos: impacto en la propia persona; contexto (Mak & Wieling, 2022); Estrés relacionado con las experiencias de adaptación durante el reasentamiento (McCleary et al., 2020); Valores y tradiciones conservados de la cultura afgana (Niazi, 2019); Dificultades del desplazamiento en Jordania (Rizkalla et al., 2020); Temas de la descendencia de segunda generación (Rogers, 2021); Las dificultades económicas impiden a las familias cubrir las necesidades básicas de la infancia a su cargo (Sim et al., 2018); Penurias, retos y calidad de vida (Veronese et al., 2023)
  • Nuevo tema general: Dinámicas parentales y familiares; Temas extraídos: Estilo de comunicación (Braga et al., 2012); Cuestiones relacionadas con la enfermedad mental (Collier et al., 2012); Transmisiones familiares del trauma (Jeyasundaram et al., 2020); Relación parentofilial (Johansen & Varvin, 2019); Modos indirectos de comunicación del trauma (Kevers et al., 2024); Relaciones de pareja; relaciones parentofiliales (Mak & Wieling, 2022); Comunicación familiar (McCleary et al., 2020); Experiencia de las personas participantes frente a la de sus progenitores (Niazi, 2019); Factores interrelacionados en el sistema familiar (Rizkalla et al., 2020); Temas parentales de la primera generación (Rogers, 2021); El malestar psicológico parental contribuye a una crianza dura; Control parental derivado de la inseguridad (Sim et al., 2018)
  • Nuevo tema general: Estrategias de afrontamiento y de resiliencia; Temas extraídos: Resistencia/muqawama; Perseverancia/sumoud; El proceso intergeneracional de cultivo: frutos, semillas y métodos de siembra (Atallah, 2007); Mecanismos de elaboración psíquica y resiliencia (Braga et al., 2012); Métodos de tratamiento de la enfermedad mental (Collier et al., 2012); Aspectos positivos de la guerra de Bosnia en las personas participantes (Dikyurt, 2023); Reconocimiento de la resiliencia de las figuras parentales y de mentoría; Empoderamiento personal y colectivo (Huynh et al., 2024); Respuestas sanadoras al trauma intergeneracional (Jeyasundaram et al., 2020); El papel del profesorado para romper (o perpetuar) el silencio (Lin et al., 2009); Resiliencia intergeneracional compleja; Desarrollo activado por la adversidad; Resiliencia (Qossoqsi, 2017); Estrategias de afrontamiento; Sueños y esperanzas para el futuro (Veronese et al., 2023)

Resultados

Transmisión del trauma entre generaciones

En los distintos estudios, las personas participantes describieron el trauma como algo que pasa de una generación a otra por múltiples vías, desde la exposición directa a la violencia y al desplazamiento hasta una transmisión más sutil a través del silencio, el comportamiento y el clima emocional de las figuras parentales. Para muchas personas de la primera generación, el trauma tenía su origen en haber presenciado directamente una violencia extrema. Una anciana palestina recordaba la expulsión de su familia:

Un hombre subió al minarete de la mezquita y empezó a disparar al azar sobre nuestro pueblo. Todavía recuerdo a mi madre cargando a una de mis hermanas, que solo tenía 2 meses, mientras corríamos hacia las montañas. . . . Entramos en pánico cuando empezaron a dispararnos. Vivimos durante años en cuevas esperando volver a nuestro pueblo, sobreviviendo a base de trigo crudo. (Atallah, 2017, p. 368)

Estas experiencias constituyeron el material traumático que las madres y los padres llevaron consigo al reasentamiento, y determinaron cómo compartieron —o si compartieron— su historia con su descendencia.

Muchas figuras parentales se mostraban reacias a hablar abiertamente del pasado. Para algunas, el silencio era protector; un participante señaló que sus padres se guardaban información porque «no quieren que tengamos que sufrir lo que ellos han visto . . . es para protegernos» (Niazi, 2019, p. 68). Para otras, el silencio reflejaba la vergüenza y el dolor del recuerdo:

Mis padres no elaboran ninguna teoría y no tienen nada que contar, porque no quieren recordar, tienen miedo de recordar, les da vergüenza recordar, porque todos y cada uno de sus recuerdos vienen envueltos en esa vergüenza de haber sido [quienes eran] o de haber vivido lo que vivieron. (Braga et al., 2012, p. 5)

En las familias bosnias, la descendencia percibía esta reticencia como algo compartido: «No nos gusta hablar de eso y creo que por eso mis padres tampoco hablaban de ello. Es porque pasaron por tanto que, bueno, podrían hablar de eso si quisieran, pero simplemente eligen no hacerlo» (Dikyurt, 2023, p. 8).

Incluso sin una revelación explícita, el trauma se transmitía a través del afecto y del comportamiento. Una participante palestina describió cómo había absorbido el duelo de su padre durante las visitas a su pueblo destruido, sin que se intercambiara una sola palabra:

Se puede aprender de forma indirecta. Recuerdo que mi padre nos llevó al pueblo y señalaba y se paraba, buscando claramente cosas que ya no existen, sin decir nada siquiera, pero se notaba que recordaba los detalles de los detalles. . . . La expresión de su cara, la tristeza que mostraba su rostro, la manera en que señalaba las cosas, nos decía a nosotros, los niños, cosas profundas: aunque ya no existan, siguen estando ahí. (Atallah, 2017, p. 373)

La descendencia describía con frecuencia que cargaba con experiencias heredadas de formas difíciles de explicar o de rastrear. Un participante reflexionaba: «Puede que no lleguemos al trauma exacto por el que pasaron, al miedo exacto, a la ansiedad exacta. Pero, ya sabes, que cuenten sus historias . . . eso sí que te afecta» (Niazi, 2019, p. 92). Otras personas vivían esta herencia en el cuerpo. Una participante afgano-canadiense de segunda generación contó que había descubierto que sus pesadillas recurrentes reflejaban hechos reales a los que su familia había sobrevivido, y concluyó que «sin duda el trauma se transmite de generación en generación» (Rogers, 2021, p. 182).

Desafíos culturales e identitarios

Entre las personas refugiadas, el trauma intergeneracional moldea la manera en que la identidad cultural se preserva, se adapta y se cuestiona con el paso del tiempo. Para las comunidades desplazadas por la fuerza, la memoria y el patrimonio pueden ser a la vez una fuente de fortaleza y un motivo de lucha, mientras gestionan sus vínculos con la tierra natal, con su nuevo país y con un sentimiento de pertenencia en evolución.

Para las personas refugiadas de primera generación, la tierra natal es mucho más que un lugar. Representa la dignidad, la identidad y un sentimiento de pertenencia. El desplazamiento forzado rompe estos vínculos y genera una profunda sensación de pérdida. Muchas personas refugiadas intentan preservar su cultura a través del relato, las tradiciones y los objetos cargados de significado. Estos sirven como recordatorio de su pasado y refuerzan su vínculo con el lugar que consideran su hogar. «Esta cuna estaba en la casa del jeque Saleh Assalim. . . mi hermano durmió en ella, y murió a los 80 años. Esta pieza es para mí la más querida y la más preciosa. . . Estas llaves simbolizan el retorno» (Qossoqsi, 2017, p. 143). También intentaban activamente transmitir esa memoria a la segunda y la tercera generación mediante el relato y la insistencia en mantener sus tradiciones. «Nací y crecí aquí, en el campo. Vivíamos aquí como extranjeros, pero mi padre siempre nos recordaba que pertenecemos a nuestra tierra, no a este exilio» (Atallah, 2017, p. 371).

Sin embargo, las generaciones más jóvenes, nacidas o criadas en el exilio, viven la identidad cultural de otro modo. Aunque heredan la memoria del desplazamiento, su vida cotidiana está moldeada por las normas del país de acogida. Algunas personas abrazan sus raíces, mientras que otras se rebelan contra las expectativas que se depositan en ellas. «Cuando las familias dicen “ha cambiado”, quieren decir que es diferente de nuestra cultura. Se está americanizando demasiado . . . No estás cumpliendo con nuestras expectativas» (McCleary et al., 2020, p. 6).

A algunas personas, los miembros mayores de la familia las protegen de los aspectos más dolorosos de su historia y solo les transmiten recuerdos seleccionados para resguardarlas.

Mis hermanos mayores, que recuerdan la guerra, no tenían problema en contarme cosas, [pero] no muchas; nunca intentaban contarme nada demasiado sangriento. Incluso a los 17 años, cuando les decía: «¡Contádmelo!», siempre tenían cuidado. Un pasado malo no es algo que se le transmita a otra persona. (Lin et al., 2009, p. 5)

Pese a estos cambios generacionales, el relato sigue siendo un medio vital de transmisión cultural que garantiza que la historia no se pierda. «Nos criamos con estas historias, no con cuentos de hadas como Blancanieves, sino con las de verdad, las de dónde venimos» (Qossoqsi, 2017, p. 165). Sin embargo, preservar la cultura también puede imponer cargas importantes a las personas. Las mujeres, en particular, se enfrentan a menudo a expectativas culturales rígidas ligadas a su identidad. Una de ellas decía: «El honor y la vergüenza —hayah (honor) y sharm (vergüenza)— están mucho más ligados a la identidad de una chica afgana que a la de un hombre» (Rogers, 2021, p. 171). Estas presiones generan tensiones intergeneracionales mientras las personas refugiadas más jóvenes se mueven entre la tradición y la autonomía personal. Una joven reflexionaba: «Siempre tienes que portarte de manera impecable: mardum che meghan (¿qué dirá la gente?)» (Rogers, 2021, p. 172).

Dinámicas parentales y familiares

El desplazamiento, la guerra y la incertidumbre prolongada transformaron las dinámicas familiares de muchas de las personas refugiadas participantes. Estas describieron cómo el trauma tensionaba los roles tradicionales de cuidado, alteraba la relación parentofilial y producía sentimientos complejos de lealtad, resentimiento, empatía y culpa hacia sus progenitores. Estas dinámicas desembocaban a menudo en una inversión de roles, en la que la infancia asumía responsabilidades emocionales o prácticas que normalmente recaen en las personas adultas. Con frecuencia hacían de intérpretes, tomaban decisiones e imponían la disciplina en el hogar:

Era yo quien tenía que disciplinar a mis hermanos pequeños durante buena parte de su vida. Siempre era yo quien estaba un poco encima de ellos y me aseguraba de que hicieran lo que tenían que hacer y no se dejaran ir. Mis padres acudían a mí cada vez que surgía un problema y siempre era yo quien imponía la disciplina, y mis padres, por así decirlo, pasaban a un segundo plano con ellos. (Huynh et al., 2024, p. 7)

La autonomía temprana llevaba a menudo a crecer deprisa, y a volverse no solo independiente, sino también altruista. Como reflexionaba una persona participante: «Vivir en estas condiciones difíciles me enseñó a ser una persona altruista, paciente, y a resolver mis problemas de forma independiente» (Veronese et al., 2023, p. 6).

Las figuras parentales procesaban y comunicaban su trauma de maneras distintas. Algunas evitaban por completo hablar del pasado, mientras que otras compartían sus historias, aunque no siempre directamente con su descendencia. Muchas estaban desbordadas por sus propias experiencias no elaboradas y elegían el silencio como forma de afrontamiento. Una persona participante recordaba: «Le gustaba hablar del tema, pero no a mí, no conmigo. Prácticamente me obligaba a quedarme a escuchar cuando hablaba con sus amigas» (Braga et al., 2012, p. 5). Otras mencionaban revelaciones ocasionales y fragmentarias por parte de sus progenitores. Como describía una persona participante: «Mi padre no habla mucho de eso. . . de vez en cuando suelta algo, pero no es que nos hayamos sentado nunca en plan “aquí tenéis toda la historia”» (Dikyurt, 2023, p. 8). En cambio, algunas figuras parentales se esforzaban deliberadamente por transmitir sus experiencias como forma de legado y de educación. Una madre contaba: «Le cuento la historia a mi familia para que puedan contársela a sus hijos. Cada vez que mis hijos tienen que elegir un tema en la escuela, les insisto en que escriban sobre el Holocausto» (Lev-Wiesel, 2007, p. 10).

Más allá del silencio o del relato, muchas figuras parentales lidiaban con su propio trauma de maneras que las volvían emocionalmente inaccesibles o imprevisibles. Esto, a su vez, moldeaba la manera en que la infancia entendía las relaciones, la confianza y sus propias necesidades emocionales. Muchas personas participantes reflexionaron sobre la falta de disponibilidad emocional de sus progenitores, que atribuían a un trauma no elaborado, al estrés crónico o a una mentalidad centrada en la supervivencia:

Mis padres, con su TEPT, ven el mundo con desconfianza y con rabia. Un lugar imposible para vivir, ¿entiendes lo que quiero decir? En el piso donde vivíamos antes, mi padre clavó todas las ventanas para que no se abrieran. Ya sabes que eso no es humano. Es como una cárcel. Es inhumano, no solo para los animales, sino para las personas, ¿sabes? Tenía una docena de cerrojos en una puerta, y con cada invitado que venía a casa, simplemente no había manera de que pudiera salir por la puerta, porque había tantas piezas que había que desbloquear a la vez para abrirla. (Huynh et al., 2024, p. 6)

El impacto del trauma parental se extendía a menudo a la vida social de la infancia. Una persona participante vietnamita contaba: «No me dejaban invitar a amigos a casa porque [mi familia] pensaba que iban a robarnos información, pero ¿qué niño de siete años roba información?» (Jeyasundaram et al., 2020, p. 6). Otras personas hablaron de cómo en sus hogares se desalentaba la expresión de las emociones. Una persona participante relataba:

Había mucha rabia en mí. No podía expresarla porque mis padres consideraban que expresar las emociones era una falta de respeto. Tengo muchos recuerdos de mis padres enfadados, gritándose, y del miedo que yo sentía. No conectaba con lo que eran mis necesidades [emocionales] y de cómo expresarlas, porque en realidad nunca se satisfacían. (Jeyasundaram et al., 2020, p. 6)

Pese a estas dificultades, muchas de estas personas desarrollaron un fuerte sentimiento de empatía y de admiración hacia sus progenitores. Expresaban el deseo de honrar los sacrificios de sus familias mediante logros académicos y personales. Sin embargo, esto también conllevaba la presión de complacer a sus progenitores y la interiorización de la reputación familiar:

Cuando rechacé la oportunidad de ir a la Academia de la Fuerza Aérea, mi padre me dijo que estaba disgustado conmigo y no me habló durante un año. Me dijo que estaba disgustado, pero cuando entré en la Universidad de California en Los Ángeles para el posgrado, fue entonces cuando empezó a perdonarme y a darse cuenta de verdad de que no he fracasado, porque, otra vez, ese es el peor miedo de un padre, sobre todo de los padres refugiados. Que sus hijos fracasen es casi como un reflejo de su propio fracaso como padres refugiados y, ya sabes, yo quería asegurarle a mi padre que no habíamos fracasado. Simplemente decidí tomar otro camino. (Huynh et al., 2024, p. 8)

Estrategias de afrontamiento y de resiliencia

Mecanismos de afrontamiento entrelazados moldearon la manera en que las comunidades con una historia de migración forzada atravesaron el trauma intergeneracional, y ofrecen valiosas claves para elaborar y sanar las experiencias ancestrales adversas. Entre estos mecanismos figuraban distintas respuestas emocionales al trauma pasado, el papel de la influencia generacional en las habilidades de afrontamiento aprendidas y el fomento de los vínculos comunitarios para construir resiliencia y favorecer la sanación.

Las respuestas emocionales a la transmisión intergeneracional del trauma eran variadas. Algunas de las personas encuestadas explicaron que las generaciones mayores afrontaban la situación replegándose emocionalmente, mostrándose distantes y guardando silencio, lo que contribuía a que ellas tuvieran una comprensión limitada o parcial de las experiencias traumáticas anteriores. «Mi madre, reacia a contarme cosas cuando le preguntaba: “Mamá, ¿por qué no me lo dijiste?”; tener que lidiar con que mi madre no quisiera hablar ni contarme ciertas cosas sobre la guerra» (Dikyurt, 2023, p. 8). Otras respuestas emocionales consistían en recurrir al humor o a la risa para afrontar el trauma y compartir las experiencias pasadas:

Incluso somos famosos por ese humor judío capaz de encontrar la gracia hasta en una gran tragedia, pero no de forma frívola, claro. Conocimos la historia de mi padre durante la guerra a través de esos arrebatos irónicos y cómicos [suyos]. Y luego llegaba la historia. (Braga et al., 2012, p. 4)

Las personas encuestadas destacaron también el papel de la influencia generacional a través de la adopción de habilidades de afrontamiento de generaciones anteriores. Esta influencia generacional se expresaba en la anticipación constante de una nueva migración forzada o en la disposición permanente a huir:

¿Pasaporte caducado? Ni hablar. Da igual que no vayas a viajar en los próximos veinte años: tienes que renovarlo, siempre tienes que tener, digamos, unos calzoncillos y un par de calcetines a mano para poder salir corriendo. Siempre listos. (Braga et al., 2012, p. 5)

Otras personas hablaron de la influencia generacional en el desarrollo emocional y de cómo el trauma no elaborado se manifestaba a través de mecanismos de afrontamiento aprendidos, a veces dañinos o difíciles de gestionar. «Y algo de rabia: mi padre era bastante colérico, es bastante colérico, como que tiene cosas sin resolver. Su mala gestión de la ira se me ha pegado un poco» (Dikyurt, 2023, p. 9).

También se cultivaron mecanismos de afrontamiento positivos gracias a la resiliencia, la fortaleza y la comunidad. El poderoso papel de una comunidad centrada en la cultura ofrecía un espacio de conexión que permitía a las personas participantes compartir sus experiencias y sanar:

Fue a través de Asian Pacific Islander Youth Promoting Advocacy & Leadership (una organización juvenil) donde empecé a aprender sobre mi identidad y a empoderarme como joven. Aprendí sobre estudios asiático-americanos y sobre el capitalismo, y sobre cómo todo eso estaba conectado con mi vida. Pero, sobre todo, tener ese espacio para hablar de verdad con la gente y sentir por primera vez que podía mostrarme vulnerable y ser yo. (Huynh et al., 2024, p. 8)

La resiliencia también creció mediante gestos de devolución a la comunidad, que abrían vías de apoyo mutuo y de sanación. Una persona contó cómo educar a las generaciones más jóvenes se había convertido en parte integral de su camino de sanación:

También fue el comienzo de [mi] trabajo de resiliencia y de defensa de derechos. Entiendo que la gente más joven que yo probablemente no recuerde 2009. Así que en eso ha consistido mi trabajo: en educar a la gente joven de la comunidad sobre lo que ocurrió y lo que sigue ocurriendo [al pueblo tamil en Sri Lanka]. Creo que es una parte muy importante de mi sanación. (Jeyasundaram et al., 2020, p. 7)

La resiliencia se construyó también abordando el estigma asociado a la salud mental y fomentando una sanación a la vez personal y comunitaria. Las personas participantes subrayaron la importancia de buscar ayuda profesional y de cuestionar las normas culturales que obstaculizaban la apertura y la comunicación:

He pensado en ir a un profesional, no necesariamente por este tipo de sentimientos, pero de hecho ya se lo he recomendado a gente con la que me he cruzado, gente que está dentro de mi . . . familia, gente mayor. Que creo que necesitan buscar ayuda profesional, y que tienen que dejar atrás esas ideas y normas culturales según las cuales solo hay que hablar con la persona más mayor de tu comunidad o de tu familia, ¿sabes? Deberían… deberían tener una intervención profesional. (Niazi, 2019, p. 96)

Estos resultados ilustran la capacidad humana de adaptación frente al trauma y subrayan el papel fundamental de los vínculos y de la identidad cultural en la sanación. Aunque el trauma intergeneracional plantea desafíos y puede repercutir negativamente en la salud mental, también cultiva la fortaleza comunitaria y motiva a las generaciones siguientes a buscar apoyo y a apoyarse mutuamente para elaborar sus experiencias y sanar.

Discusión

Esta metasíntesis cualitativa explora el trauma intergeneracional en las poblaciones migrantes forzadas e identifica temas relativos a la transmisión del trauma, a las luchas de identidad cultural, a la transformación de las dinámicas familiares y a las estrategias de resiliencia. El objetivo de este estudio era aclarar cómo se entiende y se vive el trauma intergeneracional en las familias desplazadas por la fuerza, apoyándose en datos cualitativos para situar en el centro la perspectiva de las comunidades afectadas. Los resultados sintetizados responden a este objetivo al ilustrar la interacción de los procesos psicológicos, estructurales y culturales a través de los cuales el trauma se perpetúa, así como las prácticas cotidianas de resiliencia que sostienen a las familias a lo largo de las generaciones. Hasta donde sabe la autoría, se trata del primer estudio QIMS que sintetiza relatos de personas migrantes forzadas para comprender cómo se vive, se interpreta y se gestiona el trauma en los contextos familiares y culturales.

Los resultados revelan que el trauma en las familias migrantes forzadas se transmite a menudo de forma indirecta —a través del silencio, de las revelaciones parciales y de climas familiares cargados emocionalmente—, lo que deja a la descendencia con una sensación difusa pero poderosa de sufrimiento heredado (Kevers et al., 2024; Lev-Wiesel, 2007; Lin et al., 2009). Patrones similares, documentados entre descendientes del Holocausto, comunidades indígenas y familias inmigrantes indocumentadas, muestran cómo la revelación selectiva puede funcionar a la vez como estrategia protectora y limitadora en contextos diversos (Collier et al., 2012; Johansen & Varvin, 2019; Lijtmaer, 2017; O’Neill et al., 2018; Rogers, 2021; Veronese et al., 2023). La identidad cultural surgió como un ámbito central a través del cual resuena el trauma: las personas migrantes forzadas de primera generación solían salvaguardar la dignidad y la pertenencia mediante el relato, los rituales y los objetos simbólicos, mientras que las generaciones más jóvenes se desenvolvían en identidades híbridas moldeadas por las normas del país de acogida, lo que a veces agudizaba las tensiones en torno a la asimilación y a la pérdida cultural, en particular para las mujeres, de quienes se esperaba que cargaran con el peso de la preservación cultural (Chao, 2019; Huynh et al., 2024; Jeyasundaram et al., 2020; Nandi & Platt, 2018; Niazi, 2019; Qossoqsi, 2017; Rizkalla et al., 2020; Sim et al., 2018). El desplazamiento y el trauma también transformaron las dinámicas familiares, ya que la alteración de los roles de cuidado, el repliegue emocional y la hipervigilancia afectaron al desarrollo y a la vida social de la infancia (Cho et al., 2025; Huynh et al., 2024; McCleary et al., 2020). En muchos casos, la infancia asumió responsabilidades adultas; sin embargo, algunas personas reinterpretaron más tarde el silencio y la vigilancia parentales como estrategias de supervivencia, lo que permitió una reparación relacional parcial (Jeyasundaram et al., 2020; McCleary et al., 2020). En el conjunto de estos estudios, las estrategias de afrontamiento iban del silencio y el repliegue emocional al humor, el relato y el activismo (Braga et al., 2012; Dikyurt, 2023; Rogers, 2021; Veronese et al., 2023), y los espacios colectivos, como las organizaciones juveniles y los centros culturales, resultaron esenciales para fomentar la resiliencia, la construcción de la identidad y el empoderamiento (Niazi, 2019; Sim et al., 2018).

Nuestros resultados coinciden estrechamente con las revisiones existentes sobre el trauma intergeneracional en las comunidades migrantes forzadas y refuerzan varios mecanismos de transmisión bien establecidos. En consonancia con nuestra síntesis, Sangalang y Vang (2017) identificaron el silencio, la comunicación fragmentada y los entornos familiares cargados emocionalmente como vías centrales a través de las cuales el trauma se transmite entre generaciones, patrones que coinciden directamente con nuestros temas de la revelación parcial y de los «climas emocionales» descritos por la descendencia. Del mismo modo, Flanagan et al. (2020) documentaron la alteración de los roles familiares, la parentificación y la hipervigilancia parental como mecanismos clave de transmisión, lo que refleja de cerca las dinámicas familiares tensas y las inversiones de roles identificadas en nuestro análisis. Nuestros resultados sobre las tensiones de identidad cultural y las negociaciones generacionales de la pertenencia coinciden también con las conclusiones de Kalocsányiová et al. (2024), según las cuales el contacto intergeneracional, las expectativas culturales y las presiones del reasentamiento moldean tanto la vulnerabilidad como la resiliencia de las familias refugiadas. Asimismo, trabajos recientes de Cho et al. (2025) y de Strekalova-Hughes y Wang (2019) subrayan la importancia del relato, de la continuidad cultural y de la construcción de la identidad juvenil como formas de afrontamiento y de resistencia, elementos que destacaban en nuestros temas de sanación comunitaria y de resiliencia intergeneracional. En conjunto, estas convergencias muestran que los procesos identificados en esta metasíntesis no solo son coherentes con el conjunto más amplio de evidencia sobre el trauma intergeneracional en grupos migrantes forzados diversos, sino que lo refuerzan sustancialmente.

Limitaciones

Pese a la riqueza de los conocimientos que aporta esta metasíntesis cualitativa, conviene reconocer varias limitaciones. En primer lugar, el estudio implica generalizar a partir de grupos migrantes forzados diversos con experiencias singulares, lo que puede pasar por alto matices culturales específicos y variaciones en la manifestación del trauma y en las estrategias de afrontamiento. En relación con ello, la mayoría de los estudios incluidos prestaban una atención limitada a la manera en que factores interseccionales como la clase, el género y la sexualidad configuran el trauma intergeneracional, lo que puede restringir la profundidad del análisis entre grupos migrantes forzados con posiciones diferentes. Aunque la metodología QIMS busca la heterogeneidad, la diversidad inherente a las experiencias de migración forzada implica que una sola síntesis puede no abarcar todo el espectro del trauma intergeneracional. En segundo lugar, la estrategia de búsqueda, aunque exhaustiva, puede haber pasado por alto artículos pertinentes, lo que podría dar lugar a una representación incompleta de la literatura cualitativa existente. En tercer lugar, los criterios de inclusión se limitaron a artículos publicados en inglés. Esto excluye investigaciones cualitativas valiosas realizadas y publicadas en otras lenguas, lo que puede introducir un sesgo lingüístico y limitar la generalización de los resultados a escala mundial. En cuarto lugar, los estudios incluidos en esta síntesis eran transversales, lo que limita la comprensión de cómo los procesos de trauma intergeneracional pueden evolucionar con el tiempo o modificarse según las etapas del desarrollo y los contextos de reasentamiento. Además, exigir citas directas de las personas participantes como criterio de inclusión puede haber introducido un sesgo ligado al estilo de presentación, al excluir posiblemente estudios cualitativos por lo demás rigurosos en los que las citas eran escasas debido a los límites de extensión de las revistas o a las convenciones disciplinares. Por último, como metasíntesis, este estudio está limitado por el alcance y la naturaleza de los datos comunicados por la autoría original. El equipo de investigación no tuvo acceso a los datos brutos originales, de modo que sus interpretaciones se basan en los temas y resultados presentados en los estudios publicados. Esta dependencia de interpretaciones secundarias impidió realizar análisis más profundos y matizados que habrían sido posibles con un acceso directo a los relatos de las personas participantes. Pese a estas limitaciones, el estudio ofrece una síntesis valiosa de la literatura cualitativa existente, que amplifica la voz y las experiencias vividas de las personas participantes de un modo que puede orientar mejor a profesionales y a quienes diseñan las políticas públicas, así como guiar la investigación y la intervención futuras.

Implicaciones para la práctica

Este estudio pone de relieve varias implicaciones para la práctica con familias migrantes forzadas. En primer lugar, los resultados subrayan la importancia de desarrollar y aplicar intervenciones familiares que fomenten el diálogo entre generaciones. El silencio y la revelación selectiva, aunque a menudo tengan una intención protectora, pueden ahondar la confusión y la desconexión emocional. Las intervenciones que crean oportunidades de comunicación abierta pueden ayudar a romper este ciclo y a reforzar las relaciones familiares. Revisiones sistemáticas recientes destacan el uso creciente de este tipo de enfoques familiares en las comunidades migrantes forzadas (Bunn et al., 2022; Mak & Wieling, 2022). Un ejemplo es la Family Strengthening Intervention for Refugees (FSI-R), desarrollada mediante métodos participativos de base comunitaria y probada de forma piloto en varias comunidades refugiadas de Estados Unidos (Betancourt et al., 2020; Boston College, Research Program on Children and Adversity, n.d.). Es esencial seguir desarrollando estos programas desde la comunidad para garantizar que se adapten a las necesidades singulares de poblaciones diversas.

Igual de crucial es integrar en la práctica la identidad cultural y la preservación del patrimonio. Los resultados de esta revisión muestran cómo el relato cultural, las tradiciones y los rituales sirven de mecanismos vitales para mantener la continuidad y transmitir la resiliencia entre generaciones (Qossoqsi, 2017; Strekalova-Hughes & Wang, 2019). Por ello, los enfoques de intervención deberían apoyar los esfuerzos de toda la comunidad por mantener la cultura y la lengua, por ejemplo creando espacios de encuentro intergeneracional, programas de educación cultural y actividades religiosas o comunitarias (Kirsch et al., 2024; Kirsch & Haran, 2025). Estas iniciativas también pueden reducir las tensiones entre generaciones, en particular en torno a las cuestiones de asimilación y de negociación de la identidad (Chao, 2019; Huynh et al., 2024; Rizkalla et al., 2020).

Otra implicación concierne a la propia definición del trauma. Los resultados indican que el trauma intergeneracional en las familias migrantes forzadas no puede comprenderse plenamente a través de modelos occidentales centrados en el individuo. La práctica debe incorporar, en cambio, constructos más arraigados en la cultura, como el trauma intergeneracional y el trauma colectivo, que reflejan mejor la experiencia vivida de las comunidades colectivistas (Cerdeña et al., 2021; Hudson et al., 2016; Kirsch & Haran, 2025). Estas perspectivas recogen los efectos duraderos del trauma, que se extienden más allá de la generación originalmente afectada de forma directa por el desplazamiento o la violencia (Kellerman, 2001; Sangalang & Vang, 2017). Integrar estos constructos en la práctica permite reconocer con mayor precisión las necesidades de las comunidades migrantes forzadas y diseñar intervenciones más acordes con su cultura.

Por último, el estudio pone de relieve el valor de la sanación colectiva y grupal. Las organizaciones comunitarias, los grupos juveniles y las redes de pares surgieron como poderosas fuentes de empoderamiento y de resiliencia, al ofrecer oportunidades de relato compartido, de defensa de derechos y de construcción de la identidad (Niazi, 2019; Rogers, 2021; Sim et al., 2018; Veronese et al., 2023). Por ello, las intervenciones deberían dar prioridad a la creación de espacios colectivos en los que las personas migrantes forzadas puedan conectar, sanar y preservar sus tradiciones culturales, junto con esfuerzos para combatir el estigma y promover el apoyo profesional en salud mental (Huynh et al., 2024; Jeyasundaram et al., 2020; Kirsch et al., 2023). Al pasar de un enfoque individual a un enfoque comunitario, los equipos profesionales pueden favorecer con mayor eficacia la sanación y la resiliencia a lo largo de las generaciones; es importante señalar que este cambio no sustituye la necesidad de un apoyo individualizado. Las perspectivas individual y comunitaria son, más bien, complementarias: reconocen las experiencias propias de cada persona al tiempo que promueven entornos colectivos en los que todos sus miembros puedan desarrollarse plenamente.

Conclusión

Esta metasíntesis cualitativa ofrece una comprensión global del trauma intergeneracional en las poblaciones migrantes forzadas y subraya su naturaleza multifacética y su profundo impacto a lo largo de las generaciones. Los resultados revelan que el trauma no se transmite solo a través de síntomas psicológicos individuales, sino también a través de procesos estructurales, culturales y familiares. La tensión entre recordar y proteger, la reconfiguración de las dinámicas familiares y la negociación constante de la identidad cultural contribuyen a la compleja experiencia vivida del trauma intergeneracional. Fundamentalmente, el estudio destaca también la notable resiliencia y la diversidad de los mecanismos de afrontamiento de estas comunidades, y subraya el papel vital del apoyo comunitario, de la sanación colectiva y de la superación del estigma asociado a la salud mental. Partiendo de estas aportaciones, la investigación futura se beneficiaría de diseños longitudinales que permitan captar cómo se despliegan los procesos intergeneracionales a lo largo del tiempo, de estudios que incluyan deliberadamente a grupos migrantes forzados indocumentados e infrarrepresentados, y de investigaciones de intervención de base comunitaria que pongan a prueba vías de sanación arraigadas en la cultura. Al situar en el centro los relatos de las personas migrantes forzadas, esta investigación ofrece claves fundamentales para diseñar intervenciones y sistemas de apoyo más acordes con su cultura, y contribuye en última instancia a la sanación y al bienestar de las poblaciones desplazadas por la fuerza y de su descendencia.

Complexe Systémique: puntos clave

Para la práctica sistémica, esta metasíntesis desplaza útilmente la pregunta: menos «¿qué transmitieron los padres?» que «¿cómo se organizó la familia en torno a lo que no podía decirse?». Silencios protectores, revelaciones parciales, clima emocional, hijas e hijos que se convierten en intérpretes y en garantes de la disciplina, éxito académico encargado de reparar el exilio: reconocemos la parentificación, las lealtades y los mitos familiares, pero resituados en la historia colectiva y en las condiciones del reasentamiento. Las pistas propuestas, abrir espacios de diálogo entre generaciones y apoyarse en los recursos comunitarios, interpelan directamente a terapeutas familiares. La lectura invita, no obstante, a cierta prudencia: el corpus reúne situaciones muy diferentes (descendientes de supervivientes del Holocausto en Brasil, campos palestinos, profesionales que trabajan con familias camboyanas), se limita al inglés, y las cifras difieren entre el resumen (776 estudios) y los métodos (691). Los temas siguen siendo más descriptivos que explicativos. Para leer junto con la revisión exploratoria sobre el trauma intergeneracional en las familias refugiadas y el estudio sobre el sentido de coherencia en la descendencia adulta de los boat people vietnamitas.

Notas del original

Declaración de conflicto de intereses. La autoría declaró no tener ningún conflicto de intereses potencial en relación con la investigación, la autoría o la publicación de este artículo.

Financiación. La autoría no recibió apoyo financiero para la investigación, la autoría o la publicación de este artículo.

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Traducción no oficial al español de Exploring Intergenerational Trauma in Forced Migrant Populations: A Qualitative Meta-Synthesis, de Jaclyn Kirsch, Maryam Rafieifar, Hanna Haran, Ling Xu y Ana Marcial, Families in Society: The Journal of Contemporary Social Services, publicación anticipada en línea (2026), doi: 10.1177/10443894261448360, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial; la obra se ha modificado en el sentido de la licencia (traducción, tablas presentadas en forma de listas). Ni la autoría ni la editorial responden de esta traducción; prevalece la versión original.

Esta es una traducción del artículo original «Exploring Intergenerational Trauma in Forced Migrant Populations: A Qualitative Meta-Synthesis», publicado en Families in Society: The Journal of Contemporary Social Services (2026) bajo licencia CC BY 4.0. Traducido por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto de la autoría se ha traducido al español y la presentación se ha adaptado para la lectura en línea, como se indica al principio de esta página; prevalece la versión original.

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Cómo citar este artículo

Kirsch, J., Rafieifar, M., Haran, H., Xu, L., y Marcial, A. (2026). Exploring Intergenerational Trauma in Forced Migrant Populations: A Qualitative Meta-Synthesis. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/exploring-intergenerational-trauma-in-forced-migrant-populations (Obra original publicada en 2026 en Families in Society: The Journal of Contemporary Social Services, OnlineFirst (2026); republicada en 2026 por Families in Society, https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/10443894261448360)

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