El texto del artículo es el original en español. Los elementos editoriales añadidos por Complexe Systémique (presentación, puntos clave, notas) se han traducido con la ayuda de la inteligencia artificial.
Red Sistémica · Familia y salud
«Cuando las vivencias y emociones familiares se ponen en juego: el grupo surge como contexto constructivo de una ecología de ideas innovadoras, en torno al estado de seropositividad de los hijos»
El equipo describe una experiencia de grupo de diez sesiones con cuatro madres asistiendo a sus hijos e hijas infectados de HIV. El objetivo fue co-crear un contexto conversacional donde el sufrimiento y el aislamiento fueran reemplazados por una nueva actitud. Así, de esta manera, estas madres se convertirían en un elemento perturbador saludable en el seno de su propio sistema familiar. El enfoque utilizado fue el paradigma construccionista social, de acuerdo al cual las emociones, conductas y esfera de acción son construidos en contextos conversacionales. Se describe la metodología usada en esta experiencia de investigación-acción, incluso en relación a los aspectos de conducción grupal.
Nota de la edición
Este texto da cuenta de una investigación-acción llevada a cabo en Italia a mediados de los años noventa y publicada en 2004. Describe la vivencia de las familias, la organización de la atención y los datos epidemiológicos de aquella época. No ha sido actualizado y, por lo tanto, no refleja el estado actual de los conocimientos ni de los tratamientos.
«Dichosos los que saben que el sufrimiento no es una corona de gloria… Feliz el que no insiste en tener razón, porque nadie la tiene o todos la tienen.»
J. L. Borges
Esta experiencia nace con la intención de dar respuesta al sufrimiento, hermetismo y aislamiento en los cuales muy frecuentemente las familias caen, al conocer la seropositividad del propio hijo. Cuando se confirma el diagnóstico del contagio del virus HIV no es raro observar reacciones de miedo y confusión extremas entre las personas involucradas: quien ha sido contagiado, la pareja y los padres reaccionan con desesperación, intentando huir, de manera tal que tienden a multiplicarse los problemas a nivel psicológico así como también aquellos referidos a la prevención secundaria de la infección, a la escasa compliance frente a la cura, a los suicidios (17 veces más altos en relación a la media), a los quiebres psiquiátricos.
Un primer objetivo que nos habíamos puesto cuando pensamos en la utilidad de nuestra propuesta era el de encontrar modalidades de intervención que contribuyeran a revertir (¿invertir?) tal tendencia negativa entre los familiares con conocimiento de la seropositividad del hijo, favoreciendo la construcción de nuevos lenguajes capaces de estimular una relación diferente frente a la presencia de la infección en la familia, así como con el portador del virus. Se buscaba favorecer un pasaje que fuera de la desesperación hacia la construcción de nuevos estilos de relación al interior de un contexto familiar marcado por una mezcla de emociones (que iban desde la desmoralización hasta la desesperación), con el objetivo principal de interrumpir situaciones de aislamiento en que con mucha frecuencia tienden a caer tales familias.
Muchas experiencias de trabajo clínico de grupo con personas seropositivas (autoayuda, psicoterapia, soporte psicológico, etc.) han demostrado el valor de tal recurso técnico (considerándolas como coadyuvantes a la ayuda psicoterapéutica individual) sobre todo en lo que se refiere a propiciar una nueva relación consigo mismos al interior de la familia, con los otros y con la infección. En este sentido, se puede afirmar que la construcción de un nuevo contexto relacional alrededor del sujeto seropositivo puede estimular un proceso evolutivo según el cual los «hechos crudos» (por ejemplo la infección) y las emociones vinculadas a estos pueden asumir un significado completamente nuevo: en este sentido se crean las premisas para un cambio de la propia modalidad de acercamiento al problema.
Nosotros habíamos pensado que sería útil probar enfrentar estas problemáticas, partiendo desde el otro extremo del sistema creado en torno a la seropositividad: o sea desde los padres. Tal idea estaba vinculada a la consideración según la cual existe un impacto potencialmente saludable, que los padres pueden expresar en el interior de la red afectiva y relacional creada alrededor del miembro familiar seropositivo. Además, nos basábamos sobre las observaciones efectuadas en un área en la cual, cuando existen familiares (generalmente las madres) junto a las personas seropositivas, frecuentemente se constituyen en el soporte existencial y afectivo cotidiano más importante.
El desafío consistía en crear un grupo con valencia psicoterapéutica formado por padres de un hijo seropositivo. Una experiencia que debía partir desde premisas y presupuestos diferentes de aquellos tradicionales grupos de apoyo, en los cuales se pone un énfasis muy fuerte en aspectos moralistas, muchas veces con un sesgo culpabilizador en la ilusión de «educar», privilegiándose aspectos estrictamente instructivos. Es decir, se enfatiza la idea de que en el grupo debe haber consenso acerca de aquello que es «mejor y más sano» en lo que se refiere a cómo relacionarse con el miembro infectado. De acuerdo a esta premisa, el conductor del grupo asume una posición directiva máxima, sugiriendo o imponiendo más o menos directamente determinados comportamientos a los miembros del grupo.
Hemos estructurado un grupo con madres con un número predeterminado de encuentros (10). La metodología se inspiraba en el construccionismo social. Tal paradigma imputa la construcción del conocimiento a las relaciones sociales, a la conversación. Por tanto, el conocimiento es considerado un producto exclusivamente social, mediado a través del lenguaje. Según esta visión los conocimientos evolucionan en el espacio entre las personas, en la danza que juntos bailamos; las relaciones interpersonales son sistemas de lenguaje y significados.
Hecha esta premisa, se crean las condiciones metodológicas para definir técnicamente la conducción del grupo, es decir, se asume una posición moderadamente directiva en la conversación. Las participantes por su parte se involucran con la disponibilidad de quien se abre a la novedad y a la posibilidad de quedar sorprendida, tomando el valor de las diferencias. Desde aquí, se abre la posibilidad de crear consensos para superar el sufrimiento y la rigidez del estilo relacional precedente. Van en una dirección opuesta a aquella que pretende solo la confirmación de las hipótesis personales acerca de «cómo están verdaderamente las cosas». Se pretendía con ello crear un contexto en el cual fuese posible el deuteroaprendizaje. Este énfasis sobre aspectos epistemológicos busca favorecer el descubrimiento de caminos imprevisibles respecto a la pregunta «¿cómo debo relacionarme con la seropositividad de mi hijo?» que cada madre formula en esta situación.
Aparte de construir esta modalidad distinta de estar juntos en la conversación, se trataba también de hacer tomar conciencia acerca de la complejidad del problema y por lo tanto acerca de la imposibilidad de crear una modalidad estandarizada de relación en el interior de la familia.
Algunas consideraciones teóricas… (continúa)
Quién integra el equipo
José Aguayo es psicólogo-psicoterapeuta del Centro de Terapia Familiar de Treviso.
Vittorio Foschini es coordinador del área SIDA del Ministerio de Salud Pública, en Ravena.
Manuela Zambianchi es psicopedagoga e investigadora.
Transcripción de las respuestas dadas al cuestionario anónimo de parte de cada una de las madres participantes en el grupo.
Un fragmento
Red Sistémica solo publica en línea un fragmento de este artículo: el texto completo, con las respuestas de las cuatro madres a las preguntas del apéndice, apareció en el n.º 80 de la revista Perspectivas Sistémicas («Parejas: la pasión y la clínica»), de marzo-abril de 2004. Nuestra edición recoge la totalidad del fragmento publicado en línea, y nada más; la continuación del texto no nos es accesible. Leer el fragmento original en Red Sistémica.
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Este artículo es el texto original de «SIDA: Vivencia y emociones familiares», publicado por Red Sistémica (primera publicación: Perspectivas Sistémicas, n.º 80, marzo-abril de 2004). Republicado con el acuerdo de la revista.
Leer el artículo originalCómo citar este artículo
Aguayo, J., Foschini, V., & Zambianchi, M. (2022). SIDA: vivencia y emociones familiares. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/fr_FR/articles/sida-vecu-et-emotions-familiales (Obra original publicada en 2004 en Perspectivas Sistémicas, n.º 80, marzo-abril de 2004; republicada en 2022 por Red Sistémica, https://redsistemica.ar/2022/07/15/sida-vivencia-y-emociones-familiares/)
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