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Esta versión ha sido traducida del inglés por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial. En caso de duda, prevalece la versión original.

Healthcare · Familia

Trauma intergeneracional colectivo en la infancia y las familias: mecanismos de transmisión, efectos e intervenciones terapéuticas de profesionales de la salud y del trabajo social para promover la salud y fortalecer la resiliencia psicológica

¿Cómo siguen pesando un genocidio, una guerra o un exilio sobre una infancia que nunca los vivió? Un equipo griego de trabajo social y enfermería revisó 22 estudios publicados entre 2016 y 2026, desde Ruanda hasta el Holocausto, desde la Partición de la India hasta las familias refugiadas sirias. La transmisión pasa sobre todo por la comunicación familiar, el silencio y el malestar de las figuras parentales; las intervenciones, por su parte, siguen centradas en su mayoría en el individuo.

Autoría Danai Sofia Pyliou, Areti Stavropoulou, Michael Rovithis, Georgios Filippidis y Maria Moudatsou (Department of Social Work, School of Health Sciences, Hellenic Mediterranean University, Heraklion; Department of Nursing, University of West Attica, Atenas; Department of Business Administration & Tourism, Hellenic Mediterranean University, Heraklion; Department of Social Work, Democritus University of Thrace, Komotini, Grecia)Primera publicación Healthcare, 1 de agosto de 2026Traducción Complexe Systémique, traducción no oficial asistida por IA

Traducción no oficial al español de Collective Intergenerational Trauma in Children and Families: Transmission Mechanisms, Effects and Therapeutic Interventions by Health and Social Work Professionals to Promote Health and Strengthen Psychological Resilience, de Danai Sofia Pyliou, Areti Stavropoulou, Michael Rovithis, Georgios Filippidis y Maria Moudatsou, publicado en Healthcare (MDPI) (2026), doi: 10.3390/healthcare14152343, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. Las tablas se presentan en forma de listas; las declaraciones de final de artículo se agrupan en las notas. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.

Las intervenciones existentes se centran principalmente en el trauma individual y prestan una atención limitada a sus dimensiones colectiva e intergeneracional.

Danai Sofia Pyliou, Areti Stavropoulou, Michael Rovithis, Georgios Filippidis y Maria Moudatsou

Resumen

El trauma intergeneracional colectivo es un fenómeno complejo que afecta a descendientes y familias expuestas a los efectos duraderos de acontecimientos traumáticos colectivos, como el desplazamiento forzado, el genocidio y la guerra. Esta revisión sistemática tuvo como objetivo explorar los mecanismos por los que el trauma colectivo se transmite de una generación a otra, examinar sus consecuencias para la infancia y las familias y analizar críticamente las intervenciones que emplean profesionales de la salud y del trabajo social. Se realizó una revisión sistemática en ScienceDirect, Wiley Online Library y PubMed. Se evaluó la elegibilidad de los estudios publicados entre 2016 y 2026, lo que dio lugar a la inclusión de 22 estudios. Se utilizaron los términos de indexación “collective intergenerational trauma”, “collective transgenerational trauma”, “trauma transmission”, “transmission mechanisms”, “consequences”, “intergenerational trauma interventions”, “Social Care” y “Health Professionals”, junto con los operadores booleanos AND y OR. Los estudios incluidos se sintetizaron mediante análisis temático. Los resultados indican que el trauma intergeneracional colectivo se transmite a través de mecanismos familiares, comunicativos, socioculturales y biológicos que interactúan entre sí. Sus consecuencias incluyen dificultades psicológicas y psicosociales en la descendencia, alteraciones de las relaciones familiares y efectos adversos sobre el funcionamiento familiar. Las intervenciones existentes se centran principalmente en el trauma individual y prestan una atención limitada a sus dimensiones colectiva e intergeneracional. Los resultados ponen de relieve la necesidad de intervenciones culturalmente sensibles, informadas por el trauma y centradas en la familia, que aborden el trauma intergeneracional colectivo dentro de un marco sistémico. Profesionales de la salud y del trabajo social pueden desempeñar un papel importante en la promoción de la salud mental, el fortalecimiento de la resiliencia, la mitigación de los efectos a largo plazo del trauma y el apoyo a la infancia, las familias y las comunidades afectadas.

Palabras clave: trauma colectivo; trauma intergeneracional; transmisión del trauma; intervenciones informadas por el trauma; profesionales de la salud

1. Introducción

Los acontecimientos traumáticos a gran escala, como la guerra, el genocidio y el desplazamiento forzado, pueden tener consecuencias duraderas no solo para quienes se ven expuestos directamente, sino también para sus familias y las generaciones siguientes. La investigación actual indica que estas consecuencias pueden influir en el desarrollo psicológico, las relaciones interpersonales y el funcionamiento familiar de la descendencia [1,2]. La persistencia de tales efectos a lo largo de las generaciones ha contribuido a un creciente interés académico por el trauma intergeneracional colectivo y por los procesos a través de los cuales las experiencias traumáticas colectivas siguen afectando a la descendencia.

El trauma intergeneracional colectivo es un fenómeno complejo y multidimensional que implica la persistencia, a lo largo de las generaciones, de los efectos psicológicos, familiares y sociales de experiencias traumáticas colectivas. Su transmisión puede producirse a través de procesos psicológicos, familiares, comunicativos, socioculturales y potencialmente biológicos que interactúan entre sí [3,4]. Las experiencias colectivas y la memoria social pueden moldear los comportamientos, las representaciones y las relaciones de las generaciones siguientes [5], mientras que se han propuesto alteraciones en la regulación del estrés y en la expresión génica como posibles vías biológicas asociadas a una mayor vulnerabilidad psicológica y física [1,6,7].

Dada la naturaleza multidimensional del fenómeno y la diversidad de perspectivas desde las que se ha examinado, es necesario establecer distinciones conceptuales entre formas de trauma afines. Aunque estos conceptos están interrelacionados, no son sinónimos. El trauma intergeneracional colectivo se refiere específicamente a las consecuencias duraderas de experiencias traumáticas a gran escala que afectan a un grupo y a su descendencia [8]. El trauma histórico subraya los efectos acumulativos de acontecimientos traumáticos vividos por un grupo que comparte una identidad cultural, étnica o social común [9]. El trauma intergeneracional designa, en un sentido más amplio, los procesos a través de los cuales los efectos del trauma en una generación influyen en las generaciones siguientes, que no vivieron directamente el acontecimiento original [2]. El estrés traumático secundario es conceptualmente distinto, ya que se refiere a síntomas relacionados con el trauma derivados de la exposición indirecta a las experiencias traumáticas de otra persona [10].

Más allá de estas distinciones conceptuales, comprender cómo persisten los efectos del trauma colectivo a lo largo de las generaciones exige tener en cuenta los múltiples procesos que intervienen en su transmisión. La transmisión del trauma intergeneracional colectivo no puede explicarse por una sola vía. Los factores familiares y psicosociales parecen desempeñar un papel central. Las prácticas de crianza, los patrones de comunicación y la revelación o el silencio de las figuras parentales sobre las experiencias traumáticas pueden influir en la manera en que la descendencia vive los efectos relacionados con el trauma [11]. El comportamiento parental y el entorno familiar más amplio también pueden reforzar estos efectos [3]. Los enfoques psicodinámicos subrayan además la influencia de las experiencias traumáticas no resueltas y de los procesos emocionales inconscientes en las relaciones parentofiliales y en el desarrollo psicológico de la descendencia [12]. La interacción de estos procesos de transmisión puede contribuir a una serie de consecuencias psicológicas, interpersonales, sociales y físicas en la descendencia.

El trauma intergeneracional se ha asociado a dificultades psicológicas y psicosociales en descendientes sin exposición directa al acontecimiento original [13,14]. Entre las consecuencias descritas figuran la ansiedad y la depresión [15,16] y los síntomas de estrés postraumático [17]. El miedo y la desconfianza pueden dificultar la integración social [18], contribuir al retraimiento social [19] y obstaculizar el desarrollo de relaciones interpersonales de confianza [20].

La naturaleza multidimensional de estas consecuencias pone de relieve la necesidad de intervenciones que vayan más allá del tratamiento de los síntomas del trauma individual. Profesionales de la salud y del trabajo social pueden desempeñar un papel importante a la hora de reconocer patrones intergeneracionales, apoyar a la infancia y a las personas cuidadoras, fortalecer la resiliencia y aplicar intervenciones culturalmente sensibles, informadas por el trauma y centradas en la familia. Sin embargo, el desarrollo de respuestas tan integrales se ve dificultado por importantes limitaciones conceptuales, teóricas y empíricas de la literatura existente.

A pesar del creciente interés investigador, los estudios existentes abordan el trauma intergeneracional colectivo desde perspectivas teóricas y metodológicas diversas, haciendo hincapié en distintos mecanismos de transmisión y consecuencias. Esta heterogeneidad, junto con la tendencia a examinar por separado los mecanismos de transmisión, los efectos en la infancia y las familias y los enfoques de intervención, limita una comprensión integrada de cómo persisten las experiencias traumáticas colectivas en los sistemas familiares y sociales. Superar esta fragmentación requiere una síntesis de la evidencia disponible que considere estas dimensiones de forma conjunta y no como áreas de investigación separadas.

En consecuencia, esta revisión sistemática examina los mecanismos a través de los cuales las consecuencias del trauma colectivo pueden transmitirse de una generación a otra, sus efectos en la infancia y en el funcionamiento familiar, y las intervenciones que emplean profesionales de la salud y del trabajo social. Al integrar estas dimensiones en un marco colectivo, centrado en la infancia y en la familia, la revisión pretende ofrecer una comprensión más completa del trauma intergeneracional colectivo y apoyar el desarrollo de enfoques sistémicos para su prevención y abordaje.

2. Objetivo y preguntas de investigación

Las preguntas de investigación y los criterios de elegibilidad se estructuraron principalmente según el marco Población–Concepto–Contexto (PCC), por considerarse adecuado al enfoque de la revisión en el trauma intergeneracional colectivo y a la inclusión de diseños de estudio y enfoques metodológicos diversos. Para la pregunta de investigación relativa a las intervenciones evaluadas se aplicó además, cuando procedía, el marco Población–Intervención–Comparación–Resultado (PICO), en función del diseño y de las características de los estudios de intervención incluidos.

En consecuencia, la revisión sistemática abordó las siguientes preguntas de investigación:

  1. ¿A través de qué mecanismos se transmite el trauma intergeneracional colectivo a la infancia y a las familias afectadas por experiencias traumáticas colectivas?
  2. ¿Cuáles son las consecuencias del trauma intergeneracional colectivo para la infancia y el sistema familiar en el contexto de experiencias traumáticas colectivas?
  3. ¿Qué intervenciones se han evaluado empíricamente y son utilizadas por profesionales, incluido el personal de trabajo social, para abordar el trauma intergeneracional colectivo o sus consecuencias relacionadas con el trauma en personas supervivientes, descendientes, la infancia y las familias afectadas por experiencias traumáticas colectivas?

3. Materiales y métodos

3.1. Diseño

Una revisión sistemática implica un enfoque estructurado y riguroso para localizar y evaluar la literatura pertinente sobre un tema claramente definido. A partir de criterios predefinidos, la evidencia disponible se examina, se integra y se comunica de forma sistemática y exhaustiva para dar respuesta a las preguntas de investigación planteadas. En consecuencia, esta investigación empleó un marco metodológico sistemático para su examen, que se llevó a cabo en abril de 2026 en las bases de datos ScienceDirect, Wiley Online Library y PubMed. Los principales términos de búsqueda fueron “collective intergenerational trauma”, “collective transgenerational trauma”, “trauma transmission”, “transmission mechanisms”, “consequences”, “intergenerational trauma interventions”, “Social Care” y “Health Professionals”, junto con los operadores booleanos AND y OR, como se muestra en la Tabla 1. Se utilizaron palabras clave de texto libre porque no se disponía de un vocabulario controlado equivalente de forma homogénea en todas las bases de datos. Se aplicaron filtros para limitar la búsqueda a publicaciones en inglés publicadas entre 2016 y 2026. Cuando estaba disponible, se aplicó también el filtro de texto completo.

Tabla 1 — Índice con operadores booleanos y términos específicos.

  • Término: Collective Intergenerational Trauma; Operador booleano: OR; Término: Collective Transgenerational Trauma; Operador booleano: AND; Término: Trauma Transmission
  • Término: Collective Intergenerational Trauma; Operador booleano: OR; Término: Collective Transgenerational Trauma; Operador booleano: AND; Término: Transmission Mechanisms
  • Término: Collective Intergenerational Trauma; Operador booleano: OR; Término: Collective Transgenerational Trauma; Operador booleano: AND; Término: Consequences
  • Término: Collective Intergenerational Trauma; Operador booleano: OR; Término: Collective Transgenerational Trauma; Operador booleano: AND; Término: Intergenerational Trauma Interventions
  • Término: Intergenerational Trauma Interventions; Operador booleano: AND; Término: Social care; Operador booleano: OR; Término: Health Professionals

3.2. Identificación de estudios pertinentes y selección de estudios

Se realizó una búsqueda bibliográfica sistemática, y la selección de estudios siguió las principales etapas del marco PRISMA. Este proceso se presentó mediante el diagrama de flujo PRISMA 2020 (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses), adoptado como marco para informar de manera transparente y sistemática sobre la búsqueda bibliográfica y el proceso de selección de estudios [21]. De este modo, todas las etapas de la búsqueda bibliográfica, los motivos de exclusión de estudios y la composición final de la muestra de la revisión sistemática quedaron claramente documentados [22].

La Figura 1 ilustra el proceso de selección de estudios conforme a las directrices PRISMA 2020. Las búsquedas en las bases de datos ScienceDirect, Wiley Online Library y PubMed identificaron 4997 registros. Tras la eliminación de duplicados y un cribado preliminar, los registros que cumplían los criterios de cribado pasaron a la evaluación del texto completo. Tras la aplicación de los criterios de elegibilidad predefinidos, se incluyeron 22 estudios en la revisión sistemática final.

El proceso de selección de estudios se rigió por criterios de inclusión predefinidos. En cuanto al diseño, se incluyeron estudios cuantitativos, cualitativos y de métodos mixtos, así como estudios de caso y trabajos de reflexión, siempre que examinaran el trauma intergeneracional colectivo, sus mecanismos de transmisión, sus consecuencias para la infancia y las familias, o intervenciones destinadas a prevenir o gestionar sus efectos. Para garantizar la actualidad de la revisión y su pertinencia respecto a la investigación contemporánea sobre el trauma intergeneracional colectivo, la búsqueda bibliográfica se limitó a estudios publicados entre 2016 y 2026. En cuanto al tipo de publicación, solo se incluyeron artículos publicados en revistas científicas con revisión por pares [22]. Además, solo se consideraron elegibles los estudios publicados en inglés y disponibles en texto completo.

Se excluyeron ensayos, editoriales, reseñas de libros e informes de políticas que no aportaran evidencia suficientemente documentada pertinente para las preguntas de investigación. También se excluyeron los estudios que carecían de un diseño de investigación claramente definido o de un proceso de recogida y análisis de datos adecuadamente descrito [23].

Todos los registros identificados mediante la búsqueda bibliográfica se importaron en Zotero 7 (Corporation for Digital Scholarship, Vienna, VA, EE. UU.) para la gestión de referencias y la detección de duplicados. Los registros duplicados obtenidos de distintas fuentes electrónicas se identificaron y eliminaron antes del proceso de cribado. Tras la eliminación de duplicados, se cribaron los títulos y resúmenes de los registros restantes para evaluar su pertinencia respecto a los objetivos y las preguntas de investigación de la revisión y su coherencia con los criterios de elegibilidad predefinidos. En esta etapa se excluyeron los registros claramente ajenos al ámbito de la revisión.

Tras el cribado de títulos y resúmenes, los estudios potencialmente pertinentes pasaron a la revisión del texto completo. La elegibilidad de cada artículo se evaluó de forma independiente con respecto a los criterios de inclusión y exclusión predefinidos antes de tomar una decisión definitiva sobre su inclusión en la revisión. Se excluyeron los estudios que no cumplían los criterios de elegibilidad, y los motivos concretos de exclusión en la fase de evaluación del texto completo se registraron sistemáticamente. Los estudios que cumplían todos los criterios de elegibilidad constituyeron la muestra final incluida en la revisión sistemática.

El proceso completo de selección de estudios se presenta en la Figura 1.

3.3. Extracción de datos

Una vez concluido el proceso de selección de estudios, los datos de los estudios incluidos se extrajeron y organizaron sistemáticamente en hojas de cálculo de Microsoft Excel 2021 (Microsoft Corporation, Redmond, WA, EE. UU.). Este procedimiento facilitó la gestión estructurada, la comparación y la posterior síntesis de la evidencia disponible.

La extracción de datos se llevó a cabo de forma coherente y estandarizada para garantizar un registro comparable de las principales características y resultados de cada estudio incluido [22]. En concreto, se registró información sobre la autoría, el año de publicación, el país en que se realizó el estudio, los objetivos del estudio, la población estudiada, el tamaño de la muestra, el diseño de investigación y los resultados principales.

También se extrajeron los resultados principales de cada estudio en función de su pertinencia para las preguntas de investigación de la revisión, incluida la evidencia sobre los mecanismos de transmisión del trauma intergeneracional colectivo, sus consecuencias para la infancia y el sistema familiar, y las intervenciones desarrolladas para abordar el trauma intergeneracional colectivo o reducir sus efectos relacionados con el trauma.

3.4. Síntesis de datos

Dada la considerable heterogeneidad de los estudios incluidos en cuanto a diseño de investigación, características de las personas participantes, recogida de datos e instrumentos de medida, y enfoques analíticos, se optó por una síntesis narrativa y temática en lugar de un metaanálisis estadístico. Este enfoque se consideró adecuado porque permite integrar e interpretar evidencia cualitativa y cuantitativa heterogénea y resulta especialmente apropiado para las revisiones sistemáticas en ciencias sociales [24].

Los resultados de los estudios incluidos se compararon y agruparon según sus similitudes conceptuales y su pertinencia para las preguntas de investigación de la revisión. Mediante este proceso, la evidencia se organizó en categorías temáticas más amplias y conceptualmente coherentes. Los estudios que abordaban más de una pregunta de investigación aportaron resultados a más de una categoría temática; no obstante, en cada sección solo se sintetizaron los resultados directamente pertinentes para la pregunta de investigación correspondiente.

La síntesis se organizó en tres áreas temáticas principales: (1) mecanismos de transmisión del trauma intergeneracional colectivo, (2) consecuencias del trauma intergeneracional colectivo para la infancia y el sistema familiar, y (3) intervenciones evaluadas empíricamente que abordan el trauma intergeneracional colectivo o sus consecuencias relacionadas con el trauma. Dentro de cada área temática, los resultados de estudios con enfoques metodológicos distintos se integraron de forma narrativa para identificar patrones recurrentes, resultados convergentes y divergentes, y lagunas en la evidencia disponible.

Por transparencia, y para ofrecer a quienes lean una visión de conjunto de la evidencia incluida en esta revisión, las características de los 22 estudios seleccionados se presentan en el Apéndice A (Tabla A1).

Diagrama de flujo del proceso de búsqueda y selección de estudios (PRISMA).
Figura 1. Diagrama de flujo del proceso de búsqueda y selección de estudios (PRISMA).

3.5. Evaluación de la calidad

No se realizó ninguna evaluación cuantitativa formal de la calidad metodológica ni del riesgo de sesgo con herramientas de evaluación estandarizadas, como las herramientas Cochrane Risk of Bias, GRADE, CASP, JBI o MMAT. Esta decisión respondió a los objetivos y al alcance de la revisión, así como a la notable diversidad metodológica de la evidencia incluida. La revisión incorporó estudios cualitativos, cuantitativos y de métodos mixtos que diferían considerablemente en sus diseños de investigación, sus métodos de recogida de datos y sus enfoques analíticos. Ante esta heterogeneidad, la aplicación de un único instrumento de evaluación estandarizado se consideró inadecuada, ya que podría no recoger adecuadamente las diferencias metodológicas entre los estudios incluidos y conducir a una evaluación excesivamente simplificada de la evidencia disponible.

No obstante, las consideraciones metodológicas se incorporaron a lo largo de los procesos de selección, inclusión y síntesis de la evidencia mediante una valoración cualitativa narrativa de la adecuación metodológica de los estudios incluidos. Cada estudio incluido fue evaluado de forma independiente por dos personas revisoras para reducir el riesgo de sesgo atribuible a quien revisa. Los desacuerdos surgidos durante el proceso de valoración se discutieron y resolvieron por consenso. Esta valoración tuvo en cuenta aspectos metodológicos clave, como la claridad de los objetivos de investigación, la adecuación del diseño del estudio a los fines declarados y la suficiencia de la descripción de la muestra y del contexto de investigación. Se consideraron además la adecuación de la selección de participantes y la transparencia y suficiencia de los procedimientos de recogida de datos descritos. La valoración metodológica se centró, por tanto, en si los métodos empleados en cada estudio estaban suficientemente descritos y eran adecuados para responder a los respectivos objetivos de investigación.

Las fortalezas y limitaciones metodológicas identificadas mediante esta valoración cualitativa se tuvieron en cuenta durante la síntesis y la interpretación de la evidencia. Este proceso favoreció una evaluación más crítica de los resultados y permitió formular las conclusiones de la revisión a la luz de las características y limitaciones metodológicas de la evidencia disponible.

La ausencia de una evaluación formal y estandarizada de la calidad metodológica y del riesgo de sesgo se reconoce como una limitación de la presente revisión y se tuvo en cuenta al interpretar los resultados y extraer conclusiones. Sin embargo, el uso de un enfoque narrativo e interpretativo de la valoración metodológica se consideró coherente con la naturaleza amplia y heterogénea de la evidencia sintetizada en esta revisión y con los enfoques aplicados en las revisiones de ciencias sociales, cuyo objetivo principal es integrar e interpretar conjuntos de evidencia diversos más que comparar estadísticamente los efectos de las intervenciones o establecer relaciones causales [22,23].

4. Resultados

4.1. Características de los estudios incluidos

Los estudios incluidos en esta revisión sistemática se realizaron en regiones geográficas diversas, lo que refleja el alcance internacional de la literatura disponible. La Tabla 2 resume las principales características de los estudios incluidos y su distribución geográfica. Asia concentró la mayor proporción de estudios (31,8 %), seguida de América del Norte (22,7 %). Europa y Oceanía aportaron cada una el 13,6 % de los estudios incluidos, mientras que África y los estudios multinacionales representaron cada uno el 9,1 %. Los años de publicación de los estudios incluidos en la revisión abarcaron de 2016 a 2026. Más concretamente, cinco estudios (22,7 %) se publicaron entre 2016 y 2018, tres estudios (13,6 %) entre 2019 y 2021, mientras que la mayoría (n = 14, 63,6 %) se publicó entre 2022 y 2026.

Tabla 2 — Análisis de las características de los estudios.

  • Zona de los estudios, estudios n (%). Asia: 7 (31.8); América del Norte: 5 (22.7); Europa: 3 (13.6); Oceanía: 3 (13.6); África: 2 (9.1); Multinacional: 2 (9.1).
  • Año de publicación, estudios n (%). 2016–2018: 5 (22.7); 2019–2021: 3 (13.6); 2022–2026: 14 (63.6).
  • Tipo de estudios, estudios n (%). Estudios cuantitativos: 11 (50.0); Estudios cualitativos: 8 (36.4); Estudios de métodos mixtos: 2 (9.1); Estudio de caso/trabajo de reflexión: 1 (4.5).

De los 22 estudios incluidos en la revisión, los diseños cuantitativos fueron los más empleados (n = 11), seguidos de los diseños cualitativos (n = 8) y de los diseños de métodos mixtos (n = 2). Una publicación se clasificó como estudio de caso (n = 1).

La síntesis narrativa de los estudios incluidos en esta revisión sistemática puso de manifiesto un amplio abanico de evidencia sobre el trauma intergeneracional colectivo. Para facilitar una presentación coherente de los resultados, la evidencia sintetizada se organizó en tres categorías temáticas según se refiriera a (1) los mecanismos a través de los cuales el trauma intergeneracional colectivo afecta a la infancia y a las familias (n = 11 estudios), (2) las consecuencias del trauma intergeneracional colectivo para la infancia y el sistema familiar (n = 11 estudios), o (3) las intervenciones que abordan el trauma intergeneracional colectivo y sus consecuencias (n = 6 estudios). Algunos estudios aportaron resultados a más de una categoría temática y, por ello, se incluyeron en la síntesis narrativa de más de una pregunta de investigación; en consecuencia, el número de estudios de las tres categorías temáticas supera el número total de estudios incluidos en la revisión.

4.2. Categorías temáticas

4.2.1. Mecanismos de transmisión del trauma intergeneracional colectivo

Los mecanismos que intervienen en la transmisión del trauma intergeneracional colectivo y que afectan a la infancia y a las familias se asocian a múltiples factores. En concreto, Bonumwezi et al. [25], que realizaron un estudio en Ruanda con una muestra de 251 descendientes en edad adulta de personas supervivientes del genocidio contra los tutsis, investigaron los factores familiares y psicosociales que intervienen en la transmisión intergeneracional del trauma. Más concretamente, la autoría examinó la exposición de las figuras parentales a acontecimientos traumáticos y sus síntomas de estrés postraumático, las prácticas de crianza y la comunicación parentofilial, así como los síntomas de estrés postraumático, ansiedad y depresión en la descendencia. Los resultados identificaron la comunicación del trauma parental como un mecanismo clave de la transmisión intergeneracional, en particular a través de la comunicación no verbal y de formas de comunicación que inducen sentimientos de culpa en la descendencia, así como de patrones disfuncionales de comunicación familiar y de prácticas de crianza negativas, como la indiferencia hacia la descendencia y la crianza maltratante.

Johns et al. [26], en un estudio con 98 descendientes en edad adulta de segunda y tercera generación de personas supervivientes del Holocausto, se centraron en el papel de la comunicación familiar. La comunicación frecuente y directa sobre el acontecimiento histórico actuó como mecanismo central de transmisión del trauma y aumentó la conciencia de la pérdida histórica. Por el contrario, las formas indirectas de comunicación y la comunicación que induce culpa aparecieron como mecanismos disfuncionales de transmisión, con efectos negativos en el bienestar mental de la descendencia.

Otro estudio, realizado en Australia con catorce descendientes de tercera generación de personas supervivientes del Holocausto, tuvo como objetivo investigar los mecanismos de transmisión intergeneracional del trauma intergeneracional. La comunicación familiar sobre el pasado traumático, la preservación de la memoria histórica y los significados atribuidos al Holocausto, así como las reacciones emocionales de las generaciones anteriores ante el trauma, junto con las relaciones de las personas participantes con otras personas descendientes de supervivientes, constituyeron mecanismos clave de la transmisión intergeneracional del trauma. A través de estos mecanismos, el trauma siguió afectando a la descendencia y moldeó la manera en que percibía y daba sentido tanto a su historia familiar como a su vida actual [27].

Lin et al. [28] realizaron un estudio en Estados Unidos con la participación de 13 menores de ascendencia camboyana. El estudio tenía como objetivo investigar cómo las generaciones más jóvenes conocen las experiencias traumáticas de sus familias, centrándose en la comunicación intergeneracional, las fuentes de información, las oportunidades de aprendizaje y los factores emocionales que influyen en este proceso. Los resultados mostraron que la comunicación intergeneracional constituía un mecanismo clave de transmisión del pasado traumático, no solo a través de la familia de una y dos generaciones anteriores, sino también a través de los relatos comunitarios y los medios de comunicación. Al mismo tiempo, la cercanía emocional, la motivación por aprender y la tolerancia al malestar emocional facilitaban una comunicación directa y coherente, mientras que la ausencia de estos factores se asociaba al silencio y a una comunicación con gran carga emocional.

Isobel et al. [29] exploraron las percepciones y experiencias clínicas de profesionales de la psiquiatría en relación con el trauma intergeneracional en un estudio cualitativo con 13 psiquiatras. Los resultados del estudio revelaron que la transmisión intergeneracional del trauma se produce a través del malestar psicológico parental, la reducción de la capacidad de crianza, la alteración de los patrones de apego y la reproducción de ciclos de trauma dentro de la familia. En concreto, la reproducción de ciclos de trauma se refiere al mantenimiento y la repetición de patrones disfuncionales de relación, comportamiento y reacción emocional asociados al trauma original y transmitidos de una generación a la siguiente. De este modo, las consecuencias del trauma colectivo afectan al funcionamiento familiar y a las relaciones entre los miembros de la familia, lo que contribuye al mantenimiento y a la transmisión intergeneracional del trauma.

Kevers et al. [30] investigaron las formas en que el trauma intergeneracional colectivo se transmite en el contexto familiar en un estudio cualitativo con 10 figuras parentales kurdas refugiadas y 17 de sus descendientes. Los resultados mostraron que la transmisión del trauma se produce principalmente de forma indirecta, a través del silencio y de las conversaciones sobre acontecimientos violentos actuales, así como a través de la memoria histórica colectiva, los relatos familiares y los símbolos u objetos culturales que conservan un valor simbólico en relación con el pasado.

El estudio, realizado con 422 descendientes de primera generación en edad adulta de personas supervivientes del Holocausto, investigó qué se transmite de las personas supervivientes a su descendencia y a través de qué mecanismos familiares y postraumáticos se produce la transmisión intergeneracional. Los resultados revelaron que la transmisión del trauma se produce principalmente a través de los patrones de adaptación postraumática que las figuras parentales desarrollaron en respuesta a sus experiencias traumáticas. Estos patrones, como la adopción de una postura de victimización y el distanciamiento emocional, estaban moldeados tanto por las experiencias del Holocausto y las historias familiares de las personas supervivientes como por las condiciones del entorno familiar de posguerra, e influyeron en sus relaciones con su descendencia. Un mecanismo de transmisión intergeneracional especialmente significativo fue la alteración de los vínculos emocionales entre figuras parentales y descendencia, vinculada, directa e indirectamente, a efectos negativos en la descendencia. Por el contrario, vivir en Israel apareció como un factor sociocultural protector capaz de mitigar los efectos negativos de la transmisión intergeneracional [31].

Shrira [32] realizó un estudio con 450 participantes que investigó la relación entre la comunicación parental sobre el Holocausto y la traumatización secundaria como posibles mecanismos de transmisión intergeneracional del trauma en la descendencia de las personas supervivientes. Los resultados mostraron que una comunicación parental intrusiva sobre el Holocausto se asociaba a niveles más elevados de traumatización secundaria en la descendencia. La traumatización secundaria, a su vez, se asociaba a percepciones más negativas del envejecimiento y a una mayor ansiedad ante el envejecimiento y la muerte. Estos resultados ponen de relieve la comunicación parental intrusiva y la traumatización secundaria como mecanismos interconectados a través de los cuales las consecuencias psicológicas del trauma colectivo pueden transmitirse a la descendencia y afectar a su salud mental y a sus percepciones del envejecimiento y la muerte.

Krauskopf et al. [33] realizaron un estudio con 24 participantes de 11 fratrías e investigaron cómo la descendencia adulta de personas supervivientes del Holocausto viven su historia familiar traumática y se implican activamente en ella. Los resultados revelaron que la transmisión intergeneracional del trauma colectivo se producía a través de formas de comunicación tanto explícitas como implícitas. Las formas implícitas de transmisión incluían el silencio, la transmisión de información fragmentada y la recepción indirecta y la interiorización, por parte de la descendencia, de la carga emocional del trauma parental, incluso cuando no se expresaba directamente con palabras. Al mismo tiempo, los relatos familiares, la búsqueda activa de información sobre el pasado familiar y la preservación de la memoria histórica constituían mecanismos a través de los cuales la descendencia se conectaba activamente con el pasado traumático de la familia, lo que contribuía a la transmisión intergeneracional y a la preservación del legado traumático.

En un estudio realizado con 14 descendientes armenio-estadounidenses de siete familias, se investigó el impacto intergeneracional del genocidio armenio en la identidad cultural y las experiencias vividas de la descendencia. Los resultados destacaron los relatos familiares y la transmisión de conocimientos y memoria sobre el trauma histórico como mecanismos clave de la transmisión intergeneracional. Al mismo tiempo, la transmisión de reacciones emocionales, actitudes y valores a través de las interacciones familiares y las prácticas cotidianas contribuyó a la transmisión intergeneracional del trauma y de sus efectos [34].

Peltonen et al. [35] investigaron los mecanismos familiares que intervienen en la transmisión intergeneracional del trauma colectivo en 212 menores y 94 madres de familias refugiadas sirias, centrándose en el estrés postraumático materno y en las prácticas disciplinarias parentales. Los resultados señalaron la psicopatología materna como un mecanismo clave de transmisión del trauma por su impacto en la capacidad de respuesta emocional, la disponibilidad emocional y la regulación emocional en la relación maternofilial. Al mismo tiempo, se examinó el papel de las prácticas disciplinarias; sin embargo, no se constató que estas prácticas moderaran la relación entre el estrés postraumático materno y el procesamiento emocional infantil.

4.2.2. Consecuencias del trauma intergeneracional colectivo para la infancia y el sistema familiar

La revisión de la literatura puso de manifiesto múltiples consecuencias psicológicas, emocionales, interpersonales y psicosociales del trauma intergeneracional colectivo en descendientes de poblaciones expuestas a acontecimientos traumáticos colectivos. El estudio de Bonumwezi et al. [25] se realizó con 251 descendientes en edad adulta de personas supervivientes del genocidio contra los tutsis en Ruanda e investigó los mecanismos familiares y psicosociales que intervienen en la transmisión intergeneracional del trauma. Los resultados mostraron que los síntomas de TEPT de las madres se asociaban a síntomas de TEPT, ansiedad y depresión en la descendencia. Además, los síntomas de TEPT de los padres se asociaban indirectamente a la ansiedad y la depresión de la descendencia a través de sus prácticas de crianza.

Otro estudio, realizado en Estados Unidos con 98 descendientes en edad adulta de segunda y tercera generación de personas supervivientes del Holocausto, tuvo como objetivo investigar la relación de la identidad judía y de la comunicación familiar sobre el Holocausto con la conciencia de la pérdida histórica y el bienestar mental de la descendencia. Los resultados del análisis de datos mostraron que una comunicación familiar disfuncional en torno al Holocausto se asociaba a niveles más bajos de bienestar mental en la descendencia. Al mismo tiempo, una comunicación familiar más frecuente sobre el Holocausto y una identidad judía más fuerte se asociaban a una mayor conciencia de la pérdida histórica [26].

El estudio de Greenfeld et al. [27], realizado en Australia con 14 descendientes de tercera generación de personas supervivientes del Holocausto, exploró las experiencias vividas de la descendencia, la transmisión intergeneracional del trauma y el impacto de las experiencias traumáticas de las generaciones anteriores en las siguientes. Los resultados mostraron que las consecuencias del trauma intergeneracional colectivo siguen siendo evidentes incluso en generaciones posteriores. En concreto, la descendencia mostraba reacciones emocionales intensas vinculadas a las experiencias traumáticas de sus ascendientes, mientras que el trauma heredado influía en la manera en que percibía e interpretaba su historia familiar. Al mismo tiempo, la descendencia atribuía una importancia particular al Holocausto y al legado traumático de su familia, lo que pone de relieve el impacto persistente del trauma colectivo en sus experiencias emocionales y en la manera de relacionarse con su pasado familiar.

El estudio de Krauskopf et al. [33], realizado en Australia con 24 descendientes en edad adulta de personas supervivientes del Holocausto procedentes de 11 familias, exploró cómo la descendencia vive su historia familiar traumática y se implica activamente en ella. Los resultados pusieron de relieve consecuencias tanto negativas como positivas de la transmisión intergeneracional del trauma. En concreto, la implicación de la descendencia en las experiencias traumáticas de sus progenitores se asociaba a ambivalencia y malestar emocional, lo que pone de relieve la carga psicológica persistente que genera el legado familiar traumático. Al mismo tiempo, se identificaron consecuencias positivas, como el reconocimiento de la resiliencia parental, la construcción de sentido en relación con la historia familiar, la preservación y transmisión del testimonio del Holocausto y la prestación de apoyo psicosocial a sus madres y padres de edad avanzada, supervivientes del Holocausto.

El estudio de Lipari [34], realizado en Estados Unidos con 14 descendientes armenio-estadounidenses de personas supervivientes del genocidio armenio, procedentes de siete familias, exploró el impacto intergeneracional del genocidio en la identidad cultural y las experiencias vividas de la descendencia. Los resultados revelaron que el legado traumático del genocidio se asociaba a una traumatización secundaria en la descendencia. Sin embargo, junto a las consecuencias negativas, surgieron también efectos positivos, como el desarrollo de la resiliencia, el orgullo cultural, el fortalecimiento de la identidad cultural y el cultivo de la empatía cultural. Además, el legado traumático influyó de manera significativa en la formación de la identidad cultural de la descendencia y reforzó su deseo de preservar y transmitir el patrimonio cultural armenio a las generaciones futuras, contribuyendo así a la preservación de la memoria colectiva del genocidio.

El estudio de Kaur y Jagg [36], realizado en la India con 62 descendientes de segunda y tercera generación de personas supervivientes de la Partición entre India y Pakistán, investigó las consecuencias del trauma intergeneracional colectivo para la segunda y la tercera generación de descendientes de quienes sobrevivieron. Los resultados revelaron niveles moderados de trauma intergeneracional tanto en la segunda como en la tercera generación, lo que demuestra la persistencia a largo plazo del impacto del trauma colectivo en la descendencia. La ausencia de diferencias estadísticamente significativas entre la segunda y la tercera generación en la intensidad del trauma sugiere que su impacto se mantiene relativamente estable y no disminuye de manera significativa de una generación a otra. Por tanto, la principal consecuencia identificada fue la persistencia del trauma colectivo en el tiempo y su impacto psicológico continuado en la descendencia. Al mismo tiempo, no se encontraron diferencias significativas entre ambas generaciones en su adaptación a las experiencias traumáticas ni en los cambios positivos surgidos tras el trauma.

Otro estudio, realizado en Turquía con 100 familias refugiadas sirias, investigó la relación entre el estrés postraumático parental y las capacidades de procesamiento emocional de la infancia. Los resultados mostraron que niveles más altos de estrés postraumático materno se asociaban a una menor capacidad infantil de reconocimiento de emociones, lo que puede tener efectos negativos en su interacción social, su empatía y su regulación emocional. En cambio, no se encontró una relación equivalente entre el estrés postraumático paterno y la capacidad infantil de reconocer emociones [37].

El estudio de Huynh et al. [38], realizado en Estados Unidos con 10 personas adultas estadounidenses de segunda generación originarias del Sudeste Asiático, exploró las experiencias de trauma intergeneracional colectivo y sus efectos en la descendencia. Los resultados mostraron que las consecuencias del trauma intergeneracional colectivo se manifestaban en dificultades en la formación de la identidad, distanciamiento emocional respecto de las experiencias traumáticas de las generaciones anteriores, sentimientos de culpa y de responsabilidad hacia la familia, e intensos conflictos culturales e intergeneracionales. Al mismo tiempo, se identificaron efectos negativos en la salud mental, que se manifestaban en ansiedad, malestar psicológico interiorizado y dificultades para expresar y regular las emociones. Sin embargo, surgieron también consecuencias positivas, como el desarrollo de una identidad bicultural y el fortalecimiento de la resiliencia familiar y comunitaria.

El estudio de Bezo y Maggi [39], realizado en Ucrania con 45 participantes de tres generaciones sucesivas, exploró las consecuencias intergeneracionales del trauma colectivo causado por el Holodomor de 1932–1933 en la salud física y el bienestar de las personas supervivientes y de su descendencia. Los resultados mostraron que las consecuencias del trauma colectivo persistían a lo largo de tres generaciones y se manifestaban en una mayor prevalencia de problemas de salud crónicos, como las enfermedades cardiovasculares, así como en ansiedad y en una menor sensación de bienestar y de seguridad, lo que afectaba negativamente a la calidad de vida de las generaciones siguientes.

El estudio de Bachem et al. [40], realizado en Israel con 127 mujeres eritreas solicitantes de asilo con hijas e hijos en edad preescolar, investigó las consecuencias de la transmisión intergeneracional del trauma colectivo examinando la relación del trastorno de estrés postraumático complejo (TEPT-C), del trastorno de estrés postraumático (TEPT) y de la depresión maternos con las dificultades emocionales y conductuales de la infancia. Los resultados mostraron que la descendencia de madres con TEPT-C presentaba mayores dificultades internalizantes y externalizantes, que se manifestaban en ansiedad, retraimiento social, agresividad y dificultades de regulación emocional. El TEPT-C materno se asociaba con más fuerza a las dificultades infantiles que el TEPT materno, mientras que la concurrencia de TEPT-C y depresión se asociaba a un aumento de los problemas internalizantes, como la baja autoestima y el malestar emocional. Los resultados ponen de relieve el importante impacto adverso en el desarrollo emocional y conductual de la infancia y el mayor riesgo de futuras dificultades de salud mental.

Peltonen et al. [35] investigaron las consecuencias del trauma intergeneracional colectivo para el desarrollo emocional infantil en 212 menores y 94 madres de familias refugiadas sirias, teniendo en cuenta el contexto más amplio de las experiencias de desplazamiento y de las condiciones de vida posteriores a la migración. Los resultados mostraron que el estrés postraumático materno se asociaba a una menor capacidad de procesamiento emocional en la infancia, lo que indica dificultades para comprender, reconocer y regular sus emociones.

4.2.3. Intervenciones que abordan el trauma intergeneracional colectivo o sus consecuencias relacionadas con el trauma

La revisión de la literatura identificó varias intervenciones evaluadas empíricamente cuyo objetivo era abordar el trauma intergeneracional colectivo o sus consecuencias psicológicas, psicosociales y familiares relacionadas con el trauma en personas supervivientes, descendientes, la infancia y las familias afectadas por experiencias traumáticas colectivas. El estudio de Smaik et al. [41], realizado en Jordania con 40 personas adultas refugiadas sirias con TEPT, evaluó empíricamente la Terapia de Exposición Narrativa (NET) como intervención para abordar las consecuencias psicológicas asociadas a la exposición a experiencias traumáticas colectivas. La intervención tenía como objetivo principal reducir los síntomas de TEPT, ansiedad y depresión. Los resultados mostraron una reducción significativa de estos síntomas tras completar la intervención, así como altas tasas de participación y adherencia al tratamiento, de finalización del tratamiento y de satisfacción de las personas participantes. Por tanto, la NET resultó ser una intervención viable, aceptable y culturalmente adecuada para abordar las consecuencias psicológicas del trauma colectivo en la población adulta refugiada.

El estudio de Ellis y Jones [42], realizado en 2022 en El Cairo con siete personas refugiadas sudanesas con TEPT, evaluó empíricamente la Terapia de Exposición Narrativa (NET) impartida en un entorno comunitario por personas consejeras no profesionales con formación específica, para abordar las consecuencias psicológicas asociadas a la exposición a la violencia colectiva y al desplazamiento forzado. Tras la intervención se registró una reducción significativa de los síntomas de TEPT, de la ansiedad y del malestar psicológico general, mientras que la reducción de los síntomas depresivos no fue estadísticamente significativa. Los resultados pusieron de relieve el potencial de impartir la NET a través de personas consejeras no profesionales formadas en entornos comunitarios como intervención para abordar las consecuencias psicológicas de las experiencias traumáticas colectivas en poblaciones refugiadas.

Kananian et al. [43] evaluaron la eficacia de una terapia cognitivo-conductual culturalmente adaptada combinada con gestión de problemas (CA-CBT+) en 24 hombres refugiados en Alemania, teniendo en cuenta los efectos del trauma colectivo e intergeneracional que caracterizan a las poblaciones refugiadas. El propósito del estudio era investigar si esta intervención podía reducir los síntomas psicológicos y reforzar la resiliencia psicológica. Los resultados mostraron mejoras significativas en el malestar psicológico general, los síntomas de estrés postraumático, la depresión, los síntomas somáticos, la regulación emocional y la calidad de vida en comparación con el grupo de control. Aunque las mejoras disminuyeron parcialmente al cabo de un año, siguieron siendo significativas con respecto a los niveles previos a la intervención.

El estudio de Gill [44], realizado en nueve comunidades de cuatro continentes con la participación de 150 personas adultas jóvenes y unas 500 personas mayores de 50 años, exploró la contribución del Diálogo e Indagación Intergeneracional (Intergenerational Dialogue and Inquiry, IDI) a romper el silencio intergeneracional, restaurar la memoria cultural y potenciar la sanación colectiva. Los resultados mostraron que la intervención fortaleció la identidad y la dignidad culturales, las relaciones intergeneracionales y la comprensión de la violencia y la discriminación sistémicas, a la vez que contribuyó a la sanación colectiva y al bienestar comunitario.

El estudio de Neville et al. [45], realizado en Nueva Inglaterra (Estados Unidos) con 80 familias refugiadas, evaluó empíricamente los resultados, la viabilidad y la aceptabilidad de la Family Strengthening Intervention for Refugees (FSI-R, intervención de fortalecimiento familiar para personas refugiadas), cuyo objetivo era abordar las consecuencias psicosociales y familiares asociadas a la exposición de las familias refugiadas a experiencias traumáticas colectivas y al desplazamiento forzado. Los resultados mostraron mejoras en la comunicación familiar, la implicación parental, las relaciones entre personas cuidadoras y menores y las prácticas de crianza de apoyo. Al mismo tiempo, la infancia butanesa presentó una reducción de los síntomas de depresión, ansiedad y miedo, así como de los problemas de conducta. En general, la intervención se consideró viable y aceptable para abordar las consecuencias relacionadas con el trauma en la infancia y las familias refugiadas, aunque su aplicación se vio afectada por factores lingüísticos, temporales, educativos y culturales.

El estudio de Jordans et al. [46], realizado en el Líbano con 240 mujeres cuidadoras, evaluó empíricamente la eficacia de la Caregiver Support Intervention (CSI, intervención de apoyo a personas cuidadoras), de nueve sesiones, para mejorar el bienestar psicosocial y el funcionamiento familiar en contextos marcados por el conflicto armado. Los resultados mostraron que la intervención mejoró a corto plazo el bienestar psicosocial de la infancia mediante la reducción del malestar psicológico de las cuidadoras, la mejora de su bienestar y la disminución de las prácticas de crianza duras. Los resultados ponen de relieve el potencial de las intervenciones centradas en el apoyo a las personas cuidadoras y en el fortalecimiento de la función parental para reducir los procesos familiares a través de los cuales las consecuencias del trauma colectivo afectan a la generación siguiente. Sin embargo, los beneficios de la intervención no se mantuvieron en la evaluación de seguimiento a los tres meses.

5. Discusión

La presente revisión sistemática reunió y sintetizó los resultados de 22 estudios primarios de distintos países y contextos socioculturales, con el objetivo de investigar los mecanismos de transmisión y las consecuencias del trauma intergeneracional colectivo, así como las intervenciones aplicadas para abordar los efectos relacionados con el trauma. En conjunto, los resultados mostraron que el trauma colectivo puede afectar a las generaciones siguientes a través de mecanismos múltiples que interactúan entre sí y puede asociarse a consecuencias emocionales, conductuales, interpersonales y psicosociales significativas. Estos resultados concuerdan con estudios anteriores, según los cuales los acontecimientos traumáticos colectivos no solo afectan a la salud mental y al bienestar de las personas supervivientes expuestas directamente, sino que también pueden afectar a las generaciones siguientes, incluso cuando no se han expuesto directamente al acontecimiento traumático original, y se transmiten de forma intergeneracional a través de múltiples mecanismos [3]. Al mismo tiempo, las intervenciones dirigidas a personas supervivientes, descendientes, la infancia y las familias parecen contribuir a reducir los efectos del trauma y a mejorar el bienestar psicosocial y el funcionamiento familiar.

En cuanto a los mecanismos de transmisión, los resultados de la presente revisión muestran que el trauma intergeneracional colectivo se transmite a través de mecanismos familiares, comunicativos, emocionales y socioculturales distintos pero interconectados. La comunicación familiar apareció como uno de los principales mecanismos de transmisión. Este hallazgo está respaldado por la literatura previa, que ha mostrado que las familias de personas supervivientes de acontecimientos traumáticos graves experimentan a menudo dificultades en la comunicación familiar y en la expresión emocional [47].

Más concretamente, la comunicación no verbal, indirecta, culpabilizadora y disfuncional se asoció a la transmisión del trauma y a efectos psicológicos negativos en la descendencia, ya que la infancia se ve expuesta indirectamente al dolor psicológico y emocional de sus figuras parentales [25]. En cambio, la comunicación directa y abierta pareció ayudar a la descendencia a comprender mejor el pasado traumático de su familia [25,26]. Al mismo tiempo, la cercanía emocional y la capacidad de gestionar el malestar emocional facilitaban una comunicación abierta, mientras que su ausencia se asociaba al silencio, a relatos fragmentados y a una comunicación con gran carga emocional [28]. Del mismo modo, estudios anteriores han mostrado que el silencio, la ocultación de información y una expresión emocional limitada pueden crear un entorno familiar disfuncional que intensifica el malestar emocional de las generaciones siguientes [48]. El trauma también pareció transmitirse de forma indirecta a través de emociones no dichas, relatos familiares, objetos simbólicos y la preservación de la memoria colectiva [30,33].

Además de la comunicación, el malestar psicológico y los síntomas postraumáticos parentales desempeñaron un papel importante en la transmisión del trauma. Estos síntomas afectaron a las generaciones siguientes a través de una menor disponibilidad emocional, dificultades en la crianza, prácticas de crianza negativas y la repetición de patrones familiares disfuncionales [25,29,35]. Este resultado concuerda con otros estudios, según los cuales el trauma vivido por las figuras parentales o las personas cuidadoras no solo puede afectar a su función parental, sino también llevar a la infancia a asumir responsabilidades de cuidado emocionales y prácticas [4]. Esta inversión de roles, descrita como parentificación, puede suponer una carga para la salud mental infantil y obstaculizar el desarrollo de la identidad y la autonomía [4,49].

Además, la transmisión del trauma se asoció a patrones de apego alterados y a dificultades en la relación parentofilial [29]. Cerdeña et al. [3] llegaron a una conclusión similar al sostener que la desregulación parental debida a experiencias traumáticas puede limitar la capacidad de las figuras parentales para proporcionar un cuidado estable y emocionalmente disponible, lo que contribuye al desarrollo de un apego inseguro. Del mismo modo, cuando las figuras parentales cargan con sus propias experiencias traumáticas tempranas, pueden mostrar comportamientos de crianza disfuncionales y dificultades para responder a las necesidades emocionales de su descendencia [29,50]. Al mismo tiempo, los relatos comunitarios, los valores culturales, la memoria colectiva y los significados atribuidos a los acontecimientos traumáticos históricos también contribuyeron a la preservación y la transmisión del trauma a las generaciones siguientes [30,33].

Aunque en la presente revisión no aparecieron mecanismos de transmisión biológicos, otros estudios han investigado posibles vías biológicas y epigenéticas [1,6]. Según la literatura pertinente, la exposición al trauma puede afectar a sistemas asociados a la respuesta al estrés y posiblemente a la expresión génica, lo que aumenta la vulnerabilidad a dificultades psicológicas y físicas [7].

En cuanto a las consecuencias del trauma intergeneracional colectivo, el estrés postraumático parental se asoció a síntomas de TEPT, ansiedad y depresión en la descendencia, mientras que las prácticas de crianza negativas podían agravar aún más el malestar psicológico [25]. Este resultado se recogió también en varios otros estudios, que documentaron una mayor carga psicológica en las generaciones siguientes, principalmente en forma de ansiedad, depresión y síntomas de TEPT [15,16,17,20]. Se describieron resultados similares específicamente en adolescentes que crecieron con figuras parentales que habían vivido acontecimientos traumáticos, ya que presentaban más síntomas de estrés postraumático [14]. Además, otros estudios mostraron que las consecuencias psicológicas en las generaciones siguientes pueden ir más allá de la ansiedad, la depresión y el TEPT e incluir ideación suicida, trastornos psicóticos y una carga psicosocial más amplia [18]. Del mismo modo, Flanagan et al. [51] señalaron, además de los síntomas anteriores, dificultades de atención y un estrés psicosocial grave.

La descendencia de figuras parentales que habían vivido acontecimientos traumáticos también presentaba dificultades para reconocer, comprender y regular las emociones, lo que puede afectar a su desarrollo emocional y a sus relaciones sociales [35]. Los estudios de Cerdeña et al. [3] y de Flanagan et al. [51] llegaron a la misma conclusión, al vincular el trauma intergeneracional colectivo con dificultades en el desarrollo emocional, mientras que el distanciamiento emocional se señaló también como posible consecuencia [13]. Además, otros estudios mostraron que el estrés postraumático asociado a experiencias traumáticas colectivas, en particular cuando afecta a las madres, puede afectar negativamente a la capacidad infantil de reconocer, procesar y expresar las emociones, lo que da lugar a dificultades emocionales y conflictos internos [37]. Algunos resultados de investigación indicaron también que la descendencia puede tener una mayor necesidad de apoyo psiquiátrico infantil, que se ha asociado a su exposición a la carga postraumática de sus figuras parentales [52]. Esta necesidad se ha identificado tanto en investigaciones anteriores, como el estudio de Kellerman [53] sobre la descendencia de personas supervivientes del Holocausto, como en estudios más recientes, que pusieron de relieve efectos similares [52].

La infancia presentaba asimismo ansiedad, agresividad, baja autoestima, malestar emocional y retraimiento social [40]. Según los resultados de otros estudios, el aislamiento social puede ser, en efecto, una consecuencia del trauma intergeneracional y asociarse a sentimientos de miedo, desconfianza e inseguridad, que dificultan la integración social y aumentan el recelo hacia los demás [18]. Ello puede conducir al retraimiento social [17,19], a dificultades para establecer relaciones de confianza y al distanciamiento de las relaciones interpersonales cercanas [20].

En la descendencia adulta, el trauma intergeneracional colectivo se asoció a un menor bienestar mental, malestar emocional, traumatización secundaria, culpa, sentido de responsabilidad hacia la familia, dificultades en la formación de la identidad y conflictos culturales e intergeneracionales [26,27,33,34]. Varios otros estudios se centraron en el malestar emocional como consecuencia del trauma intergeneracional colectivo y señalaron que a la descendencia puede costarle invertir tiempo y recursos psicológicos en su desarrollo personal y en la construcción de relaciones interpersonales significativas [17]. Otros estudios se refirieron más específicamente a los sentimientos de culpa que experimenta la descendencia en relación con las vivencias y las pérdidas de las generaciones anteriores [4,54].

Los resultados mostraron también que las consecuencias del trauma colectivo pueden seguir siendo evidentes a lo largo de más de una generación. Se identificaron niveles similares de trauma intergeneracional en descendientes de segunda y tercera generación, lo que sugiere que los efectos psicológicos pueden persistir en el tiempo [36]. También se observaron consecuencias a largo plazo en la salud física y el bienestar general, como problemas de salud crónicos, ansiedad, menor calidad de vida y una menor sensación de seguridad [39]. Además, este resultado se recogió también en otros estudios, que constataron que la descendencia de las personas expuestas a un trauma colectivo tiene un mayor riesgo de desarrollar problemas de salud física, como enfermedades cardiovasculares, diabetes y obesidad [55].

Sin embargo, los efectos del trauma intergeneracional colectivo no fueron exclusivamente negativos. Una parte de la descendencia desarrolló resiliencia, orgullo cultural, una identidad cultural o bicultural más sólida y una mayor capacidad para dar sentido a su historia familiar [34,36,38]. El legado familiar traumático reforzó también, en una parte de la descendencia, el deseo de preservar la memoria histórica, el patrimonio cultural y los relatos familiares, así como de fortalecer los vínculos familiares y comunitarios.

De lo anterior puede concluirse que una parte sustancial de la literatura respalda la asociación entre la exposición de generaciones anteriores a acontecimientos traumáticos y la aparición de síntomas psicopatológicos y otras consecuencias psicosociales o físicas en la descendencia [56,57]. Por otro lado, también hay estudios que cuestionan esta asociación, ya que no identificaron consecuencias adversas claras en la descendencia de las personas supervivientes [58], mientras que otros no encontraron una asociación significativa entre el trauma intergeneracional y la salud mental de la generación siguiente [59]. Estas diferencias sugieren que las consecuencias del trauma intergeneracional colectivo no se manifiestan del mismo modo en toda la descendencia, sino que pueden verse influidas por factores familiares, socioculturales y protectores, así como por diferencias metodológicas entre los estudios.

En cuanto a las intervenciones para abordar el trauma intergeneracional colectivo y sus consecuencias, los resultados de la presente revisión identificaron distintos enfoques terapéuticos, familiares y comunitarios. Las intervenciones centradas directamente en el procesamiento de las experiencias traumáticas, como la Terapia de Exposición Narrativa (NET) y la terapia cognitivo-conductual culturalmente adaptada (CA-CBT+), contribuyeron a reducir los síntomas de estrés postraumático, ansiedad, depresión y malestar psicológico, así como a mejorar la regulación emocional y la calidad de vida de las personas refugiadas [41,42,43].

Otros estudios recogieron resultados similares e identificaron la NET como un enfoque prometedor para abordar síntomas traumáticos complejos y aliviar las consecuencias del TEPT, a la vez que respaldaron su contribución al fortalecimiento de la resiliencia psicológica [41,60,61]. Del mismo modo, otros estudios mostraron que la CA-CBT puede constituir un enfoque terapéutico eficaz, sobre todo cuando se adapta a las necesidades culturales de las poblaciones en las que se aplica [62,63]. Por otro lado, según otros estudios, la eficacia global de esta intervención concreta sigue en evaluación, ya que la heterogeneidad de los datos de investigación disponibles aún no permite extraer conclusiones fiables y generalizables [64].

Al mismo tiempo, las intervenciones familiares y comunitarias contribuyeron a mejorar la comunicación familiar, la función parental, las relaciones entre personas cuidadoras y menores y el bienestar psicosocial. Además, reforzaron las relaciones intergeneracionales, la identidad cultural y la preservación de la memoria colectiva [44,45,46]. Estos resultados muestran que abordar las consecuencias del trauma no se limita al plano individual, sino que puede requerir intervenciones que tengan en cuenta a la familia y a la comunidad.

En conjunto, los resultados muestran que las intervenciones pueden reducir las consecuencias del trauma tanto en las personas como en las familias y las comunidades. Sin embargo, todavía son pocas las intervenciones diseñadas específicamente para el trauma intergeneracional colectivo. Comprender mejor la relación entre la salud mental de las figuras parentales y la de su descendencia puede ayudar a desarrollar intervenciones más numerosas y más adecuadas [65]. Para lograrlo, el equipo multidisciplinar desempeña un papel crucial en la promoción de la salud y de la resiliencia psicológica de las personas. La naturaleza multidimensional del trauma intergeneracional colectivo hace imprescindible adoptar enfoques interprofesionales coordinados, que vayan más allá de prácticas profesionales parciales y de modelos de atención fragmentados en la prestación de servicios de salud [66]. La cooperación de profesionales de distintas especialidades, como el trabajo social, la enfermería, la psicología y la pediatría, se considera necesaria para diseñar y aplicar una atención integral y holística que tenga en cuenta las necesidades, las expectativas y las características específicas tanto de la persona como de la familia [67].

La colaboración entre profesionales de distintas disciplinas y la integración de perspectivas profesionales diversas facilitan la detección temprana de las necesidades de la persona y de la familia, así como la prestación de servicios de atención seguros y adecuados. Al mismo tiempo, contribuyen a configurar un marco de apoyo que favorece la participación activa y el empoderamiento tanto de la persona como de la familia [66,68]. Además, estas prácticas colaborativas se han asociado a mejores resultados terapéuticos, al fortalecimiento de la resiliencia familiar, a la prevención de la transmisión intergeneracional del trauma y a la prestación de servicios de salud integrales y de alta calidad [67].

Limitaciones y fortalezas

Esta revisión sistemática ofrece una síntesis de la evidencia disponible sobre el trauma intergeneracional colectivo, con especial atención a sus mecanismos de transmisión, sus consecuencias para la infancia y las familias y las intervenciones descritas en la literatura. Una fortaleza importante de la revisión es la inclusión de estudios con enfoques metodológicos diversos que examinan poblaciones y contextos de trauma colectivo diferentes, lo que permite una comprensión amplia y multidimensional de este fenómeno complejo. Además, la integración de perspectivas psicológicas, familiares, socioculturales y biológicas, junto con la evidencia sobre los enfoques de intervención, proporciona una visión de conjunto más holística de la evidencia disponible.

A pesar del proceso sistemático de búsqueda y selección, deben reconocerse varias limitaciones. En primer lugar, solo se incluyeron estudios publicados en inglés entre 2016 y 2026, lo que puede haber dado lugar a la exclusión de evidencia pertinente publicada en otros idiomas o fuera del periodo seleccionado. Además, la búsqueda se limitó a cuatro bases de datos electrónicas, por lo que es posible que no se identificaran estudios pertinentes indexados exclusivamente en otras bases de datos. También se observó una heterogeneidad considerable entre los estudios incluidos en cuanto a poblaciones estudiadas, diseños de investigación, enfoques metodológicos, contextos de trauma colectivo y estrategias de intervención. Esta heterogeneidad limitó las comparaciones directas entre estudios y la medida en que los resultados pueden aplicarse a distintas poblaciones y contextos.

6. Conclusiones

Los resultados de esta revisión sistemática indican que el trauma intergeneracional colectivo es un fenómeno complejo que se transmite a través de mecanismos familiares, comunicativos y socioculturales y que afecta al bienestar psicológico, las relaciones interpersonales y el funcionamiento familiar de la descendencia. Siguen faltando intervenciones diseñadas específicamente para abordar el trauma intergeneracional colectivo. Los enfoques existentes se centran principalmente en los síntomas individuales, el bienestar de las personas cuidadoras y el funcionamiento familiar, sin abordar plenamente las dimensiones colectiva e intergeneracional del trauma. Profesionales de la salud y del trabajo social pueden desempeñar un papel importante en el apoyo a la infancia, las familias y las comunidades afectadas y en el fortalecimiento de su resiliencia. La investigación futura debería centrarse en desarrollar y evaluar intervenciones que aborden directamente la naturaleza colectiva e intergeneracional del trauma y aporten una evidencia más sólida para orientar una práctica profesional eficaz.

Apéndice A

Tabla A1 — Estudios por autoría, título, año, país, objetivo, tamaño de la muestra, diseño del estudio y resultados.

  • Autoría: [25]; Título: Intergenerational trauma transmission through family psychosocial factors in adult children of Rwandan survivors of the 1994 genocide against the Tutsi; Año: 2024; País: Ruanda; Objetivo-variables: Mecanismos familiares y psicosociales que intervienen en la transmisión intergeneracional del trauma en descendientes de personas supervivientes del genocidio.; Tamaño de la muestra: 251 descendientes en edad adulta; Diseño del estudio: Estudio cuantitativo; Resultados: La transmisión intergeneracional del trauma se asoció a la comunicación del trauma parental, a una comunicación familiar disfuncional y a prácticas de crianza negativas, y se observaron estrés postraumático, depresión y ansiedad en la descendencia.
  • Autoría: [26]; Título: Examining intergenerational transmission of Holocaust trauma as it relates to Jewish identity, communication type, and mental well-being; Año: 2022; País: Estados Unidos; Objetivo-variables: Relación entre la identidad judía, la comunicación familiar sobre el Holocausto, la pérdida histórica y el bienestar mental de la descendencia.; Tamaño de la muestra: 98 descendientes en edad adulta; Diseño del estudio: Estudio cuantitativo; Resultados: La comunicación familiar transmitía el trauma, y la comunicación indirecta y culpabilizadora se asoció a un menor bienestar mental.
  • Autoría: [27]; Título: Living alongside past trauma: Lived experiences of Australian grandchildren of Holocaust survivors; Año: 2022; País: Australia; Objetivo-variables: Experiencias vividas y mecanismos de transmisión intergeneracional del trauma en descendientes de tercera generación de personas supervivientes del Holocausto.; Tamaño de la muestra: 14 descendientes de tercera generación; Diseño del estudio: Estudio cualitativo; Resultados: La comunicación familiar y la memoria histórica contribuyeron a la transmisión del trauma, y el pasado traumático siguió afectando a las reacciones emocionales y a la vida de la descendencia.
  • Autoría: [28]; Título: So You, My Children, Can Have a Better Life: A Cambodian American Perspective on the Phenomenology of Intergenerational Communication about Trauma; Año: 2016; País: Estados Unidos; Objetivo-variables: Cómo la juventud camboyano-estadounidense conoce las experiencias traumáticas de su familia y factores que configuran la comunicación intergeneracional.; Tamaño de la muestra: 13 personas adultas jóvenes; Diseño del estudio: Estudio cualitativo; Resultados: El conocimiento del pasado traumático se transmitió a través de la familia, los relatos comunitarios y los medios de comunicación, y los factores emocionales configuraron la calidad de la comunicación intergeneracional.
  • Autoría: [29]; Título: Intergenerational Trauma and Its Relationship to Mental Health Care: A Qualitative Inquiry; Año: 2020; País: Australia; Objetivo-variables: Percepciones y abordaje del trauma intergeneracional en la práctica clínica por parte de profesionales de la psiquiatría, y factores que influyen en su manifestación y mantenimiento.; Tamaño de la muestra: 13 psiquiatras; Diseño del estudio: Estudio cualitativo; Resultados: El trauma intergeneracional se transmitió a través del malestar psicológico parental, la reducción de la capacidad de crianza, la alteración de los patrones de apego, la repetición de ciclos de trauma y consecuencias socioculturales más amplias.
  • Autoría: [30]; Título: Silencing or silent transmission? An exploratory study on trauma communication in Kurdish refugee families; Año: 2024; País: Bélgica; Objetivo-variables: Comunicación de la violencia colectiva, el exilio y el trauma en familias kurdas refugiadas, con atención a la comunicación familiar, los relatos, la memoria colectiva y las interacciones parentofiliales.; Tamaño de la muestra: 10 figuras parentales y 17 descendientes; Diseño del estudio: Estudio cualitativo; Resultados: El trauma se transmitió indirectamente a través del silencio, las conversaciones sobre la violencia, la historia colectiva, los relatos familiares, los mitos culturales y los objetos simbólicos.
  • Autoría: [31]; Título: Multigenerational legacies of trauma: Modeling the what and how of transmission.; Año: 2016; País: Israel y América del Norte; Objetivo-variables: Qué se transmite de las personas supervivientes del Holocausto a su descendencia y mecanismos familiares y postraumáticos implicados.; Tamaño de la muestra: 422 descendientes en edad adulta; Diseño del estudio: Estudio cuantitativo; Resultados: La transmisión se asoció a la adaptación postraumática parental y a la alteración de los vínculos intergeneracionales, mientras que el entorno sociocultural tuvo un efecto protector.
  • Autoría: [32]; Título: Perceptions of aging among middle-aged offspring of traumatized parents: The effects of parental Holocaust-related communication and secondary traumatization; Año: 2016; País: Israel; Objetivo-variables: La comunicación parental sobre el Holocausto y la traumatización secundaria como mecanismos de transmisión intergeneracional del trauma en la descendencia.; Tamaño de la muestra: 450 participantes; Diseño del estudio: Estudio cuantitativo; Resultados: La comunicación parental intrusiva se asoció a una mayor traumatización secundaria, mientras que la comunicación informativa no se asoció a efectos negativos.
  • Autoría: [33]; Título: Children of Holocaust Survivors: The Experience of Engaging with a Traumatic Family History; Año: 2023; País: Australia; Objetivo-variables: Experiencias de la descendencia adulta con la historia familiar traumática de personas supervivientes del Holocausto e implicación en ella.; Tamaño de la muestra: 24 participantes de distintas fratrías; Diseño del estudio: Estudio cualitativo; Resultados: La historia familiar traumática se transmitió a través de la comunicación directa e indirecta, el silencio y la información fragmentada, lo que generó malestar emocional pero también favoreció la construcción de sentido y la preservación de la memoria histórica.
  • Autoría: [34]; Título: A Qualitative Exploration of Transgenerational Trauma and Cultural Identity of Armenian Genocide Descendants.; Año: 2017; País: Estados Unidos; Objetivo-variables: Impacto intergeneracional del genocidio armenio en la identidad cultural y las experiencias vividas de descendientes armenio-estadounidenses.; Tamaño de la muestra: 14 descendientes; Diseño del estudio: Estudio cualitativo; Resultados: El relato y la transmisión de conocimientos fueron mecanismos clave de la transmisión intergeneracional, y el legado traumático se asoció a efectos negativos, a la resiliencia, al orgullo cultural y a una identidad armenia reforzada.
  • Autoría: [36]; Título: Intergenerational Trauma in the Context of the 1947 India–Pakistan Partition; Año: 2023; País: India; Objetivo-variables: Trauma intergeneracional y adaptación en la segunda y la tercera generación de descendientes de personas supervivientes de la Partición entre India y Pakistán.; Tamaño de la muestra: 62 descendientes; Diseño del estudio: Estudio cuantitativo; Resultados: Ambas generaciones mostraron niveles moderados de trauma intergeneracional, sin diferencias significativas en el trauma, la adaptación postraumática parental ni los efectos reparadores.
  • Autoría: [37]; Título: Social cognition in refugee children: An experimental cross-sectional study of emotional processing with Syrian families in Turkish communities.; Año: 2021; País: Turquía; Objetivo-variables: Relación entre el estrés postraumático de figuras parentales sirias refugiadas y las capacidades de procesamiento emocional de su descendencia.; Tamaño de la muestra: 100 familias (394 participantes); Diseño del estudio: Estudio cuantitativo; Resultados: El estrés postraumático materno se asoció a un menor reconocimiento de emociones en la infancia, mientras que no se encontró una relación equivalente con el estrés postraumático paterno.
  • Autoría: [38]; Título: Intergenerational trauma and resilience among second-generation Southeast Asian Americans; Año: 2024; País: Estados Unidos; Objetivo-variables: Experiencias de trauma intergeneracional, resiliencia, identidad cultural y sanación colectiva en personas adultas estadounidenses de segunda generación originarias del Sudeste Asiático.; Tamaño de la muestra: 15 personas adultas; Diseño del estudio: Estudio cualitativo; Resultados: El trauma intergeneracional se asoció a dificultades de identidad, ansiedad, distanciamiento emocional y conflictos culturales, a la vez que reforzó la identidad bicultural y la resiliencia.
  • Autoría: [39]; Título: Intergenerational perceptions of mass trauma’s impact on physical health and well-being; Año: 2018; País: Ucrania; Objetivo-variables: Consecuencias intergeneracionales del trauma masivo ligado a la hambruna-genocidio en la salud física y el bienestar de las personas supervivientes y de su descendencia.; Tamaño de la muestra: 45 participantes; Diseño del estudio: Estudio cualitativo; Resultados: El trauma masivo afectó negativamente a la salud física y al bienestar de las personas supervivientes y de su descendencia, con efectos que persistieron a lo largo de tres generaciones.
  • Autoría: [40]; Título: Complex posttraumatic stress disorder in intergenerational trauma transmission among Eritrean asylum-seeking mother-child dyads; Año: 2024; País: Israel; Objetivo-variables: Relación entre el TEPT-C, el TEPT y la depresión maternos y las dificultades internalizantes y externalizantes de la infancia.; Tamaño de la muestra: 127 madres; Diseño del estudio: Estudio cuantitativo; Resultados: El TEPT-C materno se asoció a mayores dificultades internalizantes y externalizantes en la infancia, como ansiedad, retraimiento social, agresividad y dificultades de regulación emocional.
  • Autoría: [35]; Título: The role of maternal trauma and discipline types in emotional processing among Syrian refugee children.; Año: 2023; País: Turquía; Objetivo-variables: Relación del estrés postraumático materno y de las prácticas disciplinarias parentales con el procesamiento emocional infantil en familias refugiadas sirias.; Tamaño de la muestra: 212 menores y 94 madres; Diseño del estudio: Estudio cuantitativo; Resultados: La psicopatología materna contribuyó a la transmisión intergeneracional del trauma, y la infancia presentó dificultades de procesamiento emocional y de regulación emocional.
  • Autoría: [41]; Título: The feasibility and preliminary efficacy of narrative exposure therapy on post-traumatic stress disorder among Syrian refugees in Jordan.; Año: 2023; País: Jordania; Objetivo-variables: Eficacia preliminar, viabilidad y aceptabilidad de la NET para reducir el TEPT, la ansiedad y la depresión en personas adultas refugiadas sirias.; Tamaño de la muestra: 40 personas adultas; Diseño del estudio: Estudio cuantitativo; Resultados: La NET redujo los síntomas de TEPT, ansiedad y depresión, con altas tasas de finalización del tratamiento y de satisfacción de las personas participantes.
  • Autoría: [42]; Título: An initial evaluation of narrative exposure therapy as a treatment of posttraumatic stress disorder among Sudanese refugees in Cairo, delivered by lay counselors.; Año: 2022; País: Egipto/El Cairo; Objetivo-variables: Viabilidad y resultados terapéuticos de la NET impartida por personas consejeras no profesionales formadas a personas refugiadas sudanesas con TEPT.; Tamaño de la muestra: 7 personas adultas; Diseño del estudio: Estudio de métodos mixtos; Resultados: La NET redujo significativamente el TEPT, la ansiedad y el malestar psicológico y se consideró una intervención viable y aceptable.
  • Autoría: [43]; Título: Culturally adapted cognitive behavioral therapy plus problem management (CA-CBT+) with Afghan refugees: A randomized controlled pilot study.; Año: 2020; País: Alemania; Objetivo-variables: Eficacia de la CA-CBT+ para reducir el malestar psicológico, el TEPT, la depresión y la somatización y mejorar la regulación emocional y la calidad de vida.; Tamaño de la muestra: 24 personas adultas; Diseño del estudio: Estudio cuantitativo; Resultados: La CA-CBT+ redujo el malestar psicológico, el TEPT, la depresión y los síntomas somáticos y mejoró la regulación emocional y la calidad de vida, con beneficios que se mantuvieron un año después de la intervención.
  • Autoría: [44]; Título: Intergenerational Dialogue and Inquiry for Collective Healing, Social Justice and Communal Well-Being: A Reflection on Conceptions, Processes and Practices; Año: 2025; País: Multinacional; 9 comunidades de 4 continentes; Objetivo-variables: Contribución del Diálogo e Indagación Intergeneracional (IDI) a romper el silencio intergeneracional, restaurar la memoria cultural y potenciar la sanación colectiva y el bienestar comunitario.; Tamaño de la muestra: 650 participantes; Diseño del estudio: Estudio de caso; Resultados: El IDI reforzó la identidad cultural y las relaciones intergeneracionales y promovió la sanación colectiva y el bienestar comunitario.
  • Autoría: [45]; Título: Investigating Outcomes of a Family Strengthening Intervention for Resettled Somali Bantu and Bhutanese Refugees: An Explanatory Sequential Mixed Methods Study; Año: 2022; País: Estados Unidos, Nueva Inglaterra; Objetivo-variables: Eficacia, viabilidad y aceptabilidad de la FSI-R para abordar las consecuencias psicológicas y familiares del trauma colectivo en familias refugiadas.; Tamaño de la muestra: 80 familias; Diseño del estudio: Estudio de métodos mixtos; Resultados: La FSI-R mejoró el funcionamiento familiar, redujo las dificultades psicológicas y conductuales de la infancia y se consideró viable y aceptable.
  • Autoría: [46]; Título: Effectiveness of the Caregiver Support Intervention on Child Psychosocial Wellbeing Among Syrian Refugees in Lebanon: Mediation and Secondary Analysis of a Randomized Controlled Trial; Año: 2025; País: Líbano; Objetivo-variables: Eficacia de la CSI para reducir las consecuencias psicosociales y familiares del trauma colectivo.; Tamaño de la muestra: 240 personas cuidadoras; Diseño del estudio: Estudio cuantitativo; Resultados: La CSI mejoró el bienestar de la infancia y de las personas cuidadoras y redujo las conductas de crianza duras, pero los beneficios no se mantuvieron en el seguimiento a los tres meses.

Complexe Systémique: lo esencial

Esta revisión tiene el mérito de reunir tres preguntas que suelen tratarse por separado: cómo pasa el trauma colectivo de una generación a otra, qué produce en la infancia y las familias, y qué sabemos hacer al respecto. Para una lectura sistémica, su punto fuerte es que la transmisión aparece ante todo como un fenómeno de comunicación: no es el relato lo que hiere, sino el relato culpabilizador, intrusivo o fragmentario, y el silencio cargado de emoción. La palabra directa, compartida en un vínculo cercano, protege en cambio y alimenta el orgullo y la resiliencia. El panorama de las intervenciones es más decepcionante: terapias de exposición narrativa o cognitivo-conductuales para el individuo por un lado, apoyo a quienes crían por otro, pero casi nada que trabaje la memoria familiar a lo largo de varias generaciones, aunque ese sea el terreno natural de la terapia familiar. El método invita a la prudencia: ninguna evaluación formal de la calidad de los estudios, poblaciones muy heterogéneas y algunas incoherencias numéricas en el original. Puede leerse junto con la revisión exploratoria sobre el trauma intergeneracional en las familias refugiadas y el artículo sobre la terapia multifamiliar frente a los efectos intergeneracionales del psicotrauma.

Notas del original

Financiación: Esta investigación no recibió financiación externa.

Contribuciones de la autoría. D.S.P.: conceptualización, metodología, investigación, curación de datos, análisis formal y redacción—preparación del borrador original. A.S.: metodología, validación, investigación y redacción—revisión y edición. M.R. y G.F.: validación y redacción—revisión y edición. M.M.: conceptualización, metodología, administración del proyecto y supervisión. Todas las personas firmantes han leído y aprobado la versión publicada del manuscrito.

Declaración del comité de ética. No procede.

Declaración de consentimiento informado. No procede.

Conflictos de intereses. La autoría declara no tener conflictos de intereses.

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Traducción no oficial al español de Collective Intergenerational Trauma in Children and Families: Transmission Mechanisms, Effects and Therapeutic Interventions by Health and Social Work Professionals to Promote Health and Strengthen Psychological Resilience, de Danai Sofia Pyliou, Areti Stavropoulou, Michael Rovithis, Georgios Filippidis y Maria Moudatsou, Healthcare, vol. 14, n.o 15, artículo 2343 (2026), doi: 10.3390/healthcare14152343, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial; la obra se ha modificado en el sentido de la licencia (traducción al español, tablas presentadas como listas). Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial; prevalece la versión original.

Esta es una traducción no oficial al español del artículo original “Collective Intergenerational Trauma in Children and Families: Transmission Mechanisms, Effects and Therapeutic Interventions by Health and Social Work Professionals to Promote Health and Strengthen Psychological Resilience”, publicado en Healthcare (2026) bajo licencia CC BY 4.0. Traducida por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial y adaptada para la lectura en línea, como se indica al principio de esta página. Prevalece la versión original.

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Cómo citar este artículo

Pyliou, D. S., Stavropoulou, A., Rovithis, M., Filippidis, G., et Moudatsou, M. (2026). Collective Intergenerational Trauma in Children and Families: Transmission Mechanisms, Effects and Therapeutic Interventions by Health and Social Work Professionals to Promote Health and Strengthen Psychological Resilience. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/collective-intergenerational-trauma-in-children-and-families-transmission-mechanisms (Obra original publicada en 2026 en Healthcare, 14(15), 2343 (2026); republicada en 2026 por Healthcare, https://www.mdpi.com/2227-9032/14/15/2343)

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