Esta versión ha sido traducida del francés por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial. En caso de duda, prevalece la versión original.
«La crisis es un momento decisivo. No es el caos: es el umbral». — Edgar Morin
La palabra crisis procede del griego krisis: decisión, separación, juicio. En la medicina antigua designa el punto crítico en el que la persona enferma se inclina hacia la muerte o hacia la curación.
Todavía hoy solemos reducir la crisis a un desajuste que hay que corregir. Pero en la perspectiva sistémica es mucho más que eso: un proceso de reorganización acelerada, una señal de que el antiguo equilibrio se ha vuelto insostenible.
No designa una patología, sino un esfuerzo del sistema por no hundirse. Un esfuerzo a veces torpe, doloroso, confuso, pero también portador de novedad.
Desde el punto de vista de la complejidad, la crisis es una bifurcación. Edgar Morin la llama una encrucijada incierta. Para Simondon, es una fase de individuación, en la que un sistema accede a una nueva coherencia. Para Deleuze, es línea de fuga, que quiebra las formas rígidas para crear otras.
En la clínica, Salvador Minuchin y Maurizio Andolfi lo afirmaron con fuerza: la familia cambia cuando ya no puede hacer otra cosa. La crisis es ese momento límite, ese desbordamiento que obliga a soltar lo conocido.
En los años sesenta, Donald Langsley y su equipo desarrollan el Proyecto Denver, una respuesta innovadora a las crisis psiquiátricas agudas. En lugar de hospitalizar a la persona aislada de su entorno, implican de inmediato a la familia en la co-construcción del cuidado.
Menos recaídas, más autonomía, menos estigmatización. La crisis deja de ser el síntoma de un trastorno individual y pasa a ser la expresión de un sistema en tensión.
Se convierte en un espacio potencial de transformación colectiva, si se movilizan las herramientas adecuadas. Esta visión abrió el camino a dispositivos actuales como el Diálogo Abierto, donde la crisis se convierte en un lugar de palabra compartida y no en un incidente que contener.
Quienes practican la terapia sistémica se encuentran con distintas formas de crisis. He aquí una tipología sintética, inspirada en los resultados del proyecto Denver.
Previsibles, ligadas a las etapas del ciclo vital: nacimiento, adolescencia, separación, jubilación. Requieren una redefinición de los roles. Si se ignoran, pueden degenerar.
Golpes repentinos: enfermedad, accidente, pérdida del empleo, fallecimiento. Sacuden el sistema, a menudo sin que este disponga de recursos inmediatos. El apoyo social resulta aquí determinante.
Revelan una disfunción crónica: abusos, conflictos que se repiten, secretos familiares. Cada episodio parece único, pero se inscribe en un patrón repetitivo. No se trata de resolver un acontecimiento, sino de transformar la estructura del sistema.
Desaparición de una figura estabilizadora: madre o padre, líder, mentor. El sistema debe reorganizarse en torno a un nuevo centro de gravedad. De lo contrario, corre el riesgo de fragmentarse.
Estas distinciones no son excluyentes. Una crisis estructural puede desencadenarse por un choque externo; una crisis evolutiva puede desestabilizar una estructura rígida.
La lectura transcultural de las crisis, impulsada por Celia Falicov, enriquece esta tipología. Muestra que la crisis no se manifiesta ni se regula de la misma manera según los contextos culturales.
Una crisis adolescente en una familia migrante es a menudo también una crisis identitaria y cultural: entre los valores del país de origen y los de la sociedad de acogida, el relato familiar se tambalea.
Falicov propone entonces un enfoque narrativo-contextual, en el que la tarea terapéutica consiste en reintegrar el acontecimiento crítico en una historia familiar ampliada, lo que permite a cada miembro reposicionarse en ella.
Una crisis bien acompañada no repara: transforma.
Permite desaprender lo disfuncional, hacer emerger otras posibilidades, reinventar los vínculos.
En las familias, las organizaciones, las trayectorias vitales, la crisis no es la enemiga. Es el intervalo fértil en el que vuelven a ponerse en juego los equilibrios, las lealtades, los relatos.
Doumit, Y. (2025). Crise : catalyseur de transformation dans les systèmes humains. Complexe Systémique. https://www.complexe-systemique.com
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