Esta versión ha sido traducida del inglés por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial. En caso de duda, prevalece la versión original.
Family Relations · Familia
Cuando una madre es encarcelada, su hijo o hija tiene que lidiar con la escuela, la protección de la infancia, la policía y la prisión, y nadie conecta estos servicios. En Australia, el equipo de Corrie Williams reunió a 21 profesionales de distintos servicios en torno a cuatro escenarios ficticios: abundan los apoyos, pero la información se comparte mal y el sistema está fragmentado. Su propuesta: una persona guía del sistema independiente.
Traducción no oficial al español de Supporting children of incarcerated mothers: The case for a system navigator, de Corrie Williams, Tara Renae McGee, Krystal Lockwood, Carleen Thompson, Brian Jenkins, Diksha Sapkota, Janet Ransley y Susan Dennison, publicado en Family Relations (Wiley) (2025), doi: 10.1111/fare.70055, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. Las tablas se presentan en forma de lista. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.
El sistema actual de apoyo a la infancia que vive el encarcelamiento de su madre está fragmentado y carece de mecanismos de coordinación eficaces.
Corrie Williams, Tara Renae McGee, Krystal Lockwood, Carleen Thompson, Brian Jenkins, Diksha Sapkota, Janet Ransley y Susan Dennison
Resumen
Objetivo. El objetivo era explorar las perspectivas de profesionales de los servicios sobre la coordinación del apoyo a la infancia que vive el encarcelamiento de su madre en Australia.
Contexto. Las niñas y los niños con madres encarceladas se enfrentan a importantes dificultades para acceder a los servicios de apoyo. La investigación existente carece de una visión exhaustiva de cómo entiende el personal de los servicios las barreras sistémicas y las posibles soluciones.
Método. Realizamos grupos focales con 21 profesionales de servicios con experiencia en el apoyo a menores afectados por el encarcelamiento materno. Se utilizó un enfoque de análisis temático reflexivo e iterativo, con métodos de codificación inductivos y deductivos, para analizar las transcripciones de los grupos focales.
Resultados. El análisis reveló que los servicios existentes desempeñan un papel en el apoyo a la infancia que vive el encarcelamiento materno, pero que existen barreras debidas a un intercambio insuficiente de información y a la fragmentación del sistema. Las personas profesionales señalaron la necesidad de una «persona guía del sistema» que ayude a las familias a orientarse en el complejo panorama de apoyos.
Conclusión. El sistema actual de apoyo a la infancia que vive el encarcelamiento de su madre está fragmentado y carece de mecanismos de coordinación eficaces.
Implicaciones. Este estudio propone un modelo de navegación del sistema que ofrezca un enfoque más coordinado del apoyo a esta infancia, con posibles aplicaciones para responsables de las políticas públicas y profesionales.
Apoyar el bienestar de la infancia que vive el encarcelamiento de su madre puede ser complejo y exige la implicación de múltiples servicios. Entre 2000 y 2024, las tasas de encarcelamiento femenino aumentaron en el mundo un 57%, con incrementos registrados del 127% en Australia, del 62% en Canadá y del 33% en Estados Unidos (Fair & Walmsley, 2022). Este aumento considerable de mujeres presas implica que un número creciente de menores vive el encarcelamiento de su madre. Profesionales de distintos organismos asumen funciones de responsabilidad para garantizar el bienestar de estos menores. El objetivo de la presente investigación era recabar información de estas personas profesionales para comprender el panorama actual de servicios y sus puntos de vista sobre lo que se necesita para apoyar eficazmente a la infancia que vive el encarcelamiento materno y mejorar su bienestar. Aunque reducir la entrada de mujeres en el sistema de justicia penal es fundamental, es importante trabajar al mismo tiempo para responder a las necesidades de esta infancia. Al identificar la mejor manera de atender estas necesidades, podemos diseñar y aplicar estrategias que mejoren el bienestar infantil y reduzcan la transmisión intergeneracional de la delincuencia. Este artículo presenta un estudio australiano que explora las percepciones de profesionales de los servicios sobre los servicios existentes que pueden apoyar a menores afectados por el encarcelamiento materno, e identifica barreras y posibles soluciones para mejorar la coordinación del apoyo a esta infancia.
Las necesidades de la infancia afectada por el encarcelamiento materno son complejas y abarcan múltiples ámbitos (Cho, 2011; Dallaire, 2007; Flynn, 2013; Giordano & Copp, 2015). Los menores que viven el encarcelamiento de su madre se enfrentan a menudo a la pobreza (Allen et al., 2010), a la falta de vivienda (Western & Smith, 2018) y a dinámicas familiares difíciles, como el consumo de sustancias y los conflictos parentales (Giordano et al., 2019). La complejidad de las necesidades de bienestar derivadas de estas experiencias puede poner a estos menores en contacto con una serie de servicios sociales de los sectores de la educación, la salud, la protección de la infancia, la justicia y la comunidad. En este artículo utilizamos la expresión profesionales de los servicios para referirnos a las personas que trabajan en estos servicios sociales: unas ofrecen apoyo directo a la infancia y otras un apoyo indirecto mediante su trabajo con las familias.
Aunque algunos servicios están adaptados a las necesidades específicas de la infancia que vive el encarcelamiento materno, el contacto con los servicios responde más a menudo a las necesidades sociales más amplias de la familia. Como estas necesidades sociales suelen ser anteriores al encarcelamiento de la madre (Giordano et al., 2019), es probable que las familias ya hayan tenido relación con estos servicios sociales. Sin embargo, las dificultades adicionales asociadas al encarcelamiento materno pueden aumentar la dependencia de los servicios y la necesidad de ellos, lo que incrementa la complejidad de los sistemas por los que las familias deben orientarse (Ungar, 2018). Por ello, los objetivos de este estudio son importantes, ya que buscan comprender las dificultades que pueden obstaculizar la capacidad de una familia para orientarse entre los múltiples servicios que apoyan de forma variable a las madres, a los menores y a familias enteras, al tiempo que exploran posibles soluciones para mejorar el apoyo disponible para la infancia con madres encarceladas.
La coordinación de los servicios es un elemento esencial de un sistema de apoyo eficiente y eficaz para la infancia con madres encarceladas y sus familias. Un sistema está coordinado cuando distintos servicios trabajan hacia objetivos comunes y comparten recursos e información (Abdel-Salam et al., 2017). Aunque existen algunos enfoques basados en la evidencia para superar las barreras de servicio y de sistema en los servicios sociales en general (p. ej., Ghate, 2016, 2018), la evidencia directa sobre las barreras existentes a la coordinación de los apoyos a la infancia que vive el encarcelamiento materno es escasa. Además, pocos estudios han examinado los sistemas actuales desde la perspectiva de profesionales de los servicios, pese a que estas perspectivas son cruciales para identificar soluciones eficaces que mejoren los servicios de apoyo (Axelson et al., 2020; Ghate, 2016). Para colmar estas lagunas de conocimiento, recurrimos a las perspectivas de profesionales de los servicios para evaluar los apoyos existentes que pueden mitigar los posibles efectos perjudiciales del encarcelamiento materno sobre el bienestar infantil, así como los mecanismos de coordinación de estos apoyos y las barreras que la dificultan.
Comprender lo que se necesita para un sistema de apoyo coordinado para la infancia con madres encarceladas exige examinar cómo el encarcelamiento de una madre afecta negativamente al bienestar de su hijo o hija y qué se necesita para apoyar al menor y mitigar estos efectos. La teoría de los sistemas ecológicos del desarrollo humano de Bronfenbrenner (1995) ofrece un marco útil para este examen. En su teoría, Bronfenbrenner sostiene que el bienestar infantil depende de interacciones recíprocas positivas entre el menor y sus entornos (microsistema), de conexiones sólidas entre estos entornos (mesosistema) y de la comprensión de cómo las influencias contextuales más amplias (exosistema y macrosistema) repercuten en cada menor. Aunque las conexiones del mesosistema son el foco principal de este artículo, no pueden entenderse aisladas del microsistema del menor ni del contexto del exosistema y del mesosistema. En los apartados siguientes exploramos tanto la manera en que el encarcelamiento de una madre perturba el microsistema del menor como la forma de protegerlo frente a estas perturbaciones reforzando su mesosistema.
El encarcelamiento de una madre puede afectar de forma significativa a su hijo o hija en el plano individual (el centro del modelo de Bronfenbrenner) y repercutir en su bienestar emocional, social, físico y conductual. Un amplio conjunto de investigaciones relaciona el encarcelamiento de una madre con una mayor prevalencia de resultados negativos para su descendencia en diversos ámbitos, como la educación (Cho, 2011; Dallaire et al., 2010; Testa & Jackson, 2021), la salud mental (Davis & Shlafer, 2017), la salud física (Roettger et al., 2022; Testa & Jackson, 2019) y la conducta (Kremer et al., 2020). Estos resultados adversos en el plano individual son a menudo consecuencia de la separación del menor de su madre, cuando su microsistema se ve perturbado por los cambios que desencadena el encarcelamiento materno.
La repercusión más inmediata y directa del encarcelamiento materno es la pérdida de oportunidades regulares de interacciones sanas entre la madre y el menor, lo que Bronfenbrenner y Evans (2000) denominaron procesos proximales dentro del microsistema. La investigación sobre el encarcelamiento paterno muestra que el encarcelamiento altera tanto la calidad como la cantidad de estas interacciones: las barreras a las visitas y la mala calidad de estas reducen las oportunidades de que la infancia realice con su padre actividades importantes para el desarrollo, como leer y jugar juntos (Dennison et al., 2017). Es probable que estas barreras sean aún mayores cuando la encarcelada es la madre, dado que las madres reciben menos visitas de sus hijos e hijas que los padres encarcelados (Tasca, 2016). Al haber menos centros penitenciarios para mujeres, es más probable que las madres estén lejos de sus familias, y que las personas adultas del entorno del menor estén menos dispuestas o tengan menos posibilidades de llevarlo de visita a la prisión (Poehlmann et al., 2010). La ausencia de visitas es especialmente problemática para bebés y menores de muy corta edad, para quienes estas interacciones cara a cara son difíciles de sustituir con llamadas telefónicas o cartas (Sapkota et al., 2022). Incluso cuando las visitas tienen lugar, pueden estar marcadas por el estrés o el conflicto (Hahl et al., 2016) y funcionar como procesos proximales inversos (Merçon-Vargas et al., 2020), debilitando el papel amortiguador que los procesos proximales sanos pueden desempeñar para mitigar los resultados negativos del encarcelamiento materno.
Los menores con un mesosistema sólido tienen más probabilidades de acceder a apoyos adecuados que pueden mejorar tanto la cantidad como la calidad de las interacciones entre las madres encarceladas y su descendencia (Dennison et al., 2017; Rudd et al., 2019). Sin embargo, el encarcelamiento materno también puede desestabilizar el mesosistema, en particular las conexiones entre el hogar y otros entornos importantes del microsistema, como la escuela y la comunidad. Por ejemplo, la madre encarcelada ya no puede asistir a las reuniones escolares, relacionarse con los apoyos comunitarios ni coordinar el acceso del menor a los servicios, lo que la aparta de su lugar central en la comunicación y la toma de decisiones (Lockwood et al., 2024). Esta ausencia dificulta mantener la continuidad de la atención y coordinar nuevos apoyos para el menor.
Para algunas familias, el encarcelamiento de la madre también puede agravar desventajas previas como la inestabilidad residencial, la pobreza y la discriminación estructural (Giordano & Copp, 2015), que están determinadas por vulnerabilidades del exosistema del menor y son especialmente sensibles a los cambios políticos y culturales negativos del macrosistema. Por ejemplo, las políticas de mano dura contra la delincuencia pueden desviar recursos públicos de los servicios sociales que podrían responder a las vulnerabilidades agravadas por el encarcelamiento de una madre (Mitchell Fuentes, 2022). En consecuencia, allí donde se aplican estas políticas, la atención a las familias con una madre encarcelada tiende a desplazarse hacia las políticas directamente relacionadas con su encarcelamiento como respuesta a su conducta delictiva, en lugar de ocuparse del bienestar general de la familia más allá del sistema penitenciario. A falta de tales apoyos, las familias cargan con el peso de orientarse en un complejo entramado de sistemas de servicios sociales para garantizar que se atiendan plenamente las necesidades individuales del menor.
Idealmente, el bienestar del menor se protegería mediante estrategias de prevención dirigidas a la profunda desventaja presente en su microsistema y asociadas a la pobreza, la mala salud mental y el trauma, que son predictores del encarcelamiento de mujeres (Kjellstrand et al., 2012). Sin embargo, tales estrategias de prevención requieren cambios políticos de fondo en el exosistema y no es probable que eliminen, a corto plazo, la necesidad de estrategias de intervención que respondan a las complejas necesidades de esta infancia en su microsistema y su mesosistema (Giordano & Copp, 2015). Por ello, es esencial examinar cómo funcionan los apoyos existentes en estos niveles socioecológicos y dónde las barreras a la coordinación limitan su eficacia.
Es probable que los microsistemas de la infancia con madres encarceladas incluyan profesionales que actúan en entornos comunes a toda la infancia, como las escuelas y otros espacios dedicados a la infancia y la juventud. Sin embargo, en comparación con sus pares que no han vivido el encarcelamiento materno, estos menores pueden encontrarse con un número mayor o una combinación distinta de profesionales en estos entornos, como profesionales de la psicología, de la protección de la infancia y agentes de policía (Obus et al., 2024). Además, pueden verse afectados por el exosistema de maneras que no afectan a la mayoría de la infancia, en particular por la legislación y las políticas de protección de la infancia, los procedimientos judiciales y las prácticas penitenciarias (Rudd et al., 2019). Por ello, mejorar el sistema de apoyo a la infancia con madres encarceladas exige comprender todo el alcance del panorama de servicios existente para estos menores.
Hay numerosos ejemplos de investigaciones que evalúan estrategias de intervención en el microsistema destinadas a apoyar a la infancia que vive el encarcelamiento de su padre o de su madre. Estas evaluaciones abarcan intervenciones para bebés que viven con sus madres en prisión (Dodson et al., 2019; Goshin et al., 2014; Kwarteng-Amaning et al., 2019), programas de parentalidad adaptados a madres encarceladas (Tremblay & Sutherland, 2017) y programas de mentoría diseñados para menores de más edad y adolescentes con un progenitor en prisión (Bruster & Foreman, 2012; Laakso & Nygaard, 2012; Stump et al., 2018). Aunque esta investigación evaluativa aporta información valiosa sobre los programas que pueden beneficiar específicamente a la infancia con madres encarceladas, la disponibilidad de tales programas sigue siendo limitada. Por tanto, es probable que estos menores estén recibiendo apoyo de servicios que no se diseñaron específicamente para responder a sus necesidades, y la evidencia empírica sobre cómo coordinar los distintos servicios, adaptados o no, para garantizar un sistema fácil de recorrer y capaz de atender sus necesidades es escasa.
Aunque las personas profesionales que trabajan en el microsistema de la infancia que vive el encarcelamiento materno poseen una valiosa comprensión de este sistema, la investigación pasa a menudo por alto sus perspectivas en muchos contextos (Ghate, 2016, 2018). Existen, no obstante, dos excepciones notables en el estudio del encarcelamiento materno. Axelson et al. (2020) entrevistaron a profesionales de varios organismos a los que recurre con frecuencia la infancia con progenitores encarcelados, en particular de los sectores de la educación, el trabajo social y la salud. Brown y Barrio Minton (2017) se centraron en las percepciones del personal de orientación escolar sobre los mecanismos de apoyo al alumnado con un progenitor encarcelado. Ambos estudios revelaron que, aunque las personas profesionales conocen los apoyos especializados que necesita la infancia con un progenitor encarcelado, expresaban dudas sobre su capacidad para coordinar estos apoyos dentro del microsistema del menor. Por consiguiente, a estas personas profesionales les beneficiaría un examen crítico de cómo pueden reforzarse las conexiones entre los servicios que actúan en el mesosistema que rodea a la infancia con madres encarceladas. Nuestra investigación pretende facilitar este proceso y aplicar las conclusiones resultantes para formular recomendaciones que refuercen el mesosistema de esta infancia.
Reforzar las conexiones del mesosistema de la infancia que vive el encarcelamiento materno exige un método que produzca recomendaciones de cambio aplicables. Los métodos de cocreación, como el enfoque utilizado en esta investigación, están bien situados para alcanzar tales objetivos. Estos métodos colaborativos permiten a quienes diseñan modelos de apoyo para poblaciones vulnerables recabar información sobre la historia, los recursos y las actitudes predominantes del sistema local antes de intentar introducir cambios o mejoras (Fagan et al., 2018; Ghate, 2016, 2018). Este enfoque es habitual en los programas universales de intervención y prevención, así como en las coaliciones comunitarias en las que quienes desarrollan los modelos trabajan junto a líderes comunitarios antes de la implantación y durante ella (Anderson et al., 2015; Cooper et al., 2015; Fagan et al., 2018; Feinberg et al., 2004). Sin embargo, cuando se trata de aplicar estrategias de apoyo en microsistemas complejos, especialmente los que implican a múltiples organismos públicos y no gubernamentales, este enfoque colaborativo es menos frecuente (Ghate, 2016). Entre las ventajas de los métodos de cocreación para construir modelos específicamente destinados a madres encarceladas y a la infancia a su cargo figuran la posibilidad de recabar de profesionales qué intervenciones y apoyos funcionarían en el panorama actual del sistema de servicios, y la de abrir canales de comunicación entre las madres, el equipo investigador y los servicios (Lockwood et al., 2024; Williams et al., 2024). Por estas razones adoptamos este enfoque en la presente investigación.
Este estudio forma parte de un trabajo más amplio para desarrollar de forma colaborativa un nuevo modelo de apoyo para madres encarceladas y la infancia a su cargo en el centro de investigación Transforming Corrections to Transform Lives. En el marco de este trabajo, estudios anteriores han examinado los métodos de cocreación utilizados en la colaboración y los puntos de vista de las madres encarceladas (Lockwood et al., 2024; Williams et al., 2024). El presente estudio se centra en las perspectivas de profesionales de los servicios sobre las necesidades de apoyo de la infancia, pero también considera cómo las necesidades de toda la familia (microsistema) repercuten en el menor. Estas perspectivas se recogieron mediante debates en grupos focales celebrados durante un taller de media jornada en la Griffith University en abril de 2021. La investigación fue aprobada por el Comité de Ética de la Investigación con Seres Humanos de la Griffith University (Ref. n.º: 2020/777) y se obtuvo el consentimiento de todas las personas participantes.
El método de cocreación utilizado en el presente artículo se basa en el marco de diseño sistémico del Design Council UK (2021). Este enfoque se desarrolla en cuatro etapas: explorar, reformular, crear y catalizar. Este artículo presenta los resultados de las etapas de exploración y reformulación. La etapa de exploración está concebida para comprender mejor los sistemas de servicios complejos sacando a la luz el conocimiento implícito de profesionales; en este caso, quienes trabajan para apoyar a la infancia con madres encarceladas y a sus familias. La etapa de reformulación incluye un examen crítico de la información recogida en la etapa de exploración; esta se analiza en los apartados posteriores de este artículo.
El conocimiento reunido en las etapas de exploración y reformulación se utiliza para generar un modelo de apoyo cocreado y una agenda de cambio del exosistema y del macrosistema mediante la mejora de las políticas y las prácticas relativas a las familias que viven el encarcelamiento materno. El diseño de este modelo cocreado es una parte clave de las etapas de creación y catalización del marco y se reserva para investigaciones futuras (véase www.transformingcorrections.com.au para más información sobre este trabajo).
Las personas participantes se reclutaron mediante un muestreo intencional, a partir de las redes profesionales de la dirección del centro y de la coautoría de este artículo. Todas trabajaban en servicios sociales con los que la infancia que vive el encarcelamiento materno entra en contacto con frecuencia. Estos servicios sociales estaban repartidos por Queensland (Australia) e incluían servicios de protección de la infancia, organismos de acogimiento fuera del hogar, organismos de justicia y penitenciarios, servicios educativos y una organización sin ánimo de lucro que ofrece programas de apoyo adaptados a la infancia que vive el encarcelamiento materno. Antes de las sesiones de grupo focal, la dirección del centro mantuvo reuniones individuales. Siguiendo el enfoque del Design Council UK (2021), estas reuniones tenían como objetivo establecer una relación de confianza, familiarizar a las personas participantes con el proyecto y comentar su papel en el apoyo a la infancia que vive el encarcelamiento materno. Durante estas reuniones, algunos organismos remitieron a la dirección del centro a otros organismos. Se alcanzó la saturación cuando quedaron bien cubiertos los tipos de organismos que trabajan con la infancia con madres encarceladas. Los siete servicios que participaron en estas reuniones enviaron al menos a una persona para representar a su organismo, lo que dio un total de 21 participantes. La representación de cada organismo fue equilibrada. Estas personas desempeñaban diversas funciones en estos organismos de servicios sociales, entre ellas puestos de gestión de primera línea y de gestión de casos que las ponían en contacto directo con familias que vivían el encarcelamiento materno.
En abril de 2021 se celebró un taller de media jornada en la Griffith University, en Queensland (Australia). El taller comenzó con una presentación general, a cargo de la dirección del centro, de los objetivos del programa de trabajo más amplio. Tras esta introducción, las 21 personas participantes se organizaron en cuatro grupos focales, cada uno integrado por entre tres y seis participantes de distintos servicios. Cada grupo estuvo facilitado por un miembro del equipo investigador con experiencia tanto en investigación como en entornos de servicio similares a los de los servicios invitados. El taller concluyó con un debate plenario que reunió de nuevo a todas las personas participantes para reflexionar sobre los principales aprendizajes de cada sesión de grupo.
Cada grupo focal recibió un escenario ficticio distinto que describía las circunstancias de menores que vivían el encarcelamiento de su madre. Estos escenarios presentaban a menores de distintas edades: una adolescente de 16 años (Carla), un chico de 13 años (Bryce), un niño de 10 años (Lenny) y un bebé por nacer (Layla, una madre), cada uno con necesidades de apoyo complejas relacionadas con el encarcelamiento de su madre. Estos escenarios se resumen en la tabla 1. La principal ventaja del enfoque basado en escenarios es su capacidad para estimular un debate productivo que pone de relieve, e incluso genera, ámbitos de consenso y una comprensión compartida del funcionamiento del sistema en su conjunto. Este método y sus muchas otras ventajas se analizan con más detalle en otro lugar (Williams et al., 2024).
Tabla 1 — Resumen del grupo focal y del escenario presentado a cada grupo
Además, cada grupo recibió una hoja de trabajo para registrar los debates. La estructura de la hoja de trabajo se basaba en los seis ámbitos esenciales para el bienestar infantil del Nest (2014) de la Australian Research Alliance for Children and Youth (ARACY): a) sentir valoración, amor y seguridad; b) salud; c) necesidades materiales básicas; d) cultura e identidad; e) oportunidades de aprendizaje, y f) oportunidades de contribuir y participar. Elegimos este marco por su exhaustividad y su pertinencia nacional para el bienestar infantil.
A partir de los escenarios ficticios y los ámbitos de bienestar del Nest (ARACY, 2014), todos los grupos respondieron a las mismas tres preguntas de debate: a) ¿Qué servicios, políticas, procesos o programas disponibles promueven el bienestar de la infancia con madres encarceladas? b) ¿Qué nuevos servicios, políticas, procesos o programas se necesitan para promover el bienestar de esta infancia? y c) ¿Cómo podrían mejorarse los resultados para cada menor de su escenario ficticio en cada uno de los seis ámbitos de bienestar del Nest? Estas preguntas animaban a las personas participantes a recurrir a sus propias experiencias, lo que les permitía reflexionar sobre los escenarios ficticios y dar respuestas concretas sobre cómo atenderían las necesidades de los menores ficticios, reduciendo al mínimo la necesidad de comentar información confidencial de casos. Se grabó en audio cada grupo, y las personas facilitadoras tomaron notas en las hojas de trabajo. Un servicio profesional de transcripción transcribió aproximadamente 260 minutos de audio, lo que dio lugar a 167 páginas de diálogo.
Las sesiones de grupo focal pretendían sacar a la luz experiencias comunes entre las personas profesionales participantes. Esto nos ayudó a comprender los sistemas de servicios sociales con los que se encuentra la infancia que vive el encarcelamiento materno. Por ello, al codificar y analizar las transcripciones se aplicó una lente fenomenológica social (Priya, 2017). El proceso de codificación y análisis fue reflexivo e iterativo: se utilizaron métodos deductivos para categorizar los datos brutos y métodos inductivos para explorar los fenómenos sociales comunes a las personas participantes y a las organizaciones representadas en los grupos focales (Fereday & Muir-Cochrane, 2006). La codificación se desarrolló en dos fases. En la primera, quien firma el artículo en primer lugar utilizó métodos deductivos para categorizar la información según las preguntas de debate de las sesiones de grupo focal: a) evaluar el panorama actual de servicios y su capacidad para atender las necesidades de la infancia que vive el encarcelamiento materno, b) identificar las barreras a la coordinación del apoyo dentro de este panorama y c) identificar soluciones para superar estas barreras. Estas respuestas se etiquetaron en NVivo (versión 1.6.0). Durante la segunda fase, cuatro miembros del equipo investigador (CW, TRM, KL y CT) participaron en una serie de reuniones en las que utilizaron técnicas inductivas para seguir analizando e interpretando la información codificada. Este análisis fue colaborativo e iterativo, con el objetivo no solo de confirmar la categorización de la información (deductiva), sino también de permitir que surgieran nuevas ideas (inductiva). Estas sesiones garantizaron además el consenso del equipo sobre la codificación y la interpretación. Para mayor claridad en el apartado de resultados, a cada grupo focal se le ha asignado un número correspondiente al escenario específico que se le presentó (véase la tabla 1).
La primera pregunta de debate de los grupos focales pedía a las personas profesionales que indicaran los servicios, políticas, procesos o programas disponibles que promueven el bienestar de la infancia con madres encarceladas. En respuesta a esta pregunta se identificó una amplia gama de servicios existentes pertinentes para esta infancia. Clasificamos estos servicios según los ámbitos de bienestar del Nest (ARACY, 2014; véase la tabla 2). Las personas profesionales no solo señalaron como pertinentes para los menores afectados los servicios en los que trabajaban, sino también muchos otros servicios pertinentes. Aunque los escenarios ficticios estimularon estas conversaciones, las personas profesionales recurrieron a su propia experiencia y a su comprensión del panorama del sistema de servicios para identificar servicios adecuados que pudieran responder a las necesidades específicas de estos menores. Ello reflejaba un buen conocimiento de la amplia gama de servicios que, aunque no estén diseñados específicamente para la infancia que vive el encarcelamiento materno, atienden a menores que se enfrentan a circunstancias similares. Dada la amplitud de los servicios identificados, confiamos en que los debates de los grupos focales fueron exhaustivos en lo que respecta al panorama actual de servicios.
Tabla 2 — Ámbitos de bienestar, servicios identificados por las personas participantes y su pertinencia para la infancia con madres encarceladas
Nota: ARACY = Australian Research Alliance for Children and Youth. Es probable que muchos de los servicios identificados respondan a múltiples necesidades. A efectos de estos resultados, hemos agrupado los servicios según los ámbitos que las personas participantes consideraron más pertinentes para cada uno de ellos.
En nuestro análisis de las transcripciones recopilamos los numerosos servicios que las personas profesionales identificaron para responder a las necesidades de la infancia que vive el encarcelamiento materno. Como se indica en la tabla 2, estos servicios incluyen tanto los que prestan servicios especializados, como el apoyo a la vivienda y el apoyo jurídico, como los que son importantes para el bienestar infantil en general, como la educación, los clubes deportivos y los servicios comunitarios dirigidos desde la propia cultura. La tabla 2 ofrece también un resumen de las formas en que los servicios son pertinentes para esta infancia. Al analizar las transcripciones constatamos que los servicios proporcionan una serie de apoyos instrumentales, como alimentación, alojamiento y transporte, pero también garantizan que se atiendan las necesidades de bienestar de la infancia mediante el acceso a orientación psicológica, apoyos escolares y apoyos culturalmente adecuados. El análisis de las transcripciones de los grupos focales sugiere que existe una variedad de servicios para apoyar a la infancia que vive el encarcelamiento materno.
Pese a ello, la información de la tabla 2 puso también de manifiesto la falta de servicios diseñados específicamente para esta infancia. Un ejemplo de cómo un servicio específico puede responder mejor a sus necesidades se puso de relieve cuando una persona participante, cuyo organismo tiene como función principal apoyar a la infancia con un progenitor encarcelado, reflexionaba sobre la situación de Lenny (escenario 3). En este escenario, la docente ficticia había optado por mantener en secreto el encarcelamiento de la madre de Lenny y se abstenía de hablar de ello con él. La persona participante afirmó:
Para nosotros es una situación muy común y, aunque creo que [la docente] hacía lo que le parecía correcto, lo primero que preocupa es la conspiración del silencio. Lo llamamos conspiración del silencio, que consiste en no hablar de ello. Ofrecemos un programa de formación para el profesorado en el que [la docente] habría aprendido qué es la conspiración del silencio y cómo hablar de ello de forma segura con niños y niñas que tienen a un progenitor en prisión. Parte de ello es un borrador de política para las escuelas sobre cómo actuar cuando tienen en el alumnado a alguien con un progenitor en prisión . (Profesional de servicios, grupo focal 3).
La reflexión de esta persona participante reveló que, aunque todas las personas participantes podían identificar cómo sus propios servicios y otros podían responder a las necesidades de la infancia que vive el encarcelamiento materno, los servicios especializados son necesarios para garantizar que estas necesidades se atiendan con sensibilidad. La persona participante supo también señalar que estos servicios especializados pueden ofrecer apoyo directo o bien reforzar la capacidad de otros servicios, por ejemplo mediante programas de formación del profesorado y la elaboración o mejora de políticas escolares de apoyo a la infancia.
Los debates de los grupos focales sobre los servicios existentes evidencian la amplia gama de servicios que ya existen para apoyar el bienestar infantil. Aunque muchos servicios no están diseñados específicamente para la infancia que vive el encarcelamiento materno, nuestra exploración reveló que pueden contribuir a atender sus diversas necesidades. Pese a ello, nuestros resultados ponen también de manifiesto el importante papel de los servicios específicos a la hora de prestar apoyo directo a la infancia y de ayudar a otros organismos a hacer lo mismo. Dada la falta de tales servicios específicos, es probable que el sistema actual de servicios de apoyo no esté respondiendo a las necesidades específicas de esta infancia, que puede requerir servicios específicos adicionales o un acceso acompañado a los servicios.
Pese a la aparente amplitud de los servicios existentes (aparte de los servicios específicos), descubrimos que las barreras de acceso a los servicios surgen probablemente de prácticas generalizadas en todo el sistema que obstaculizan su coordinación, en concreto un intercambio insuficiente de información entre los sistemas de prestación de servicios y la fragmentación del sistema.
El intercambio insuficiente de información fue una barrera señalada por participantes de tres de los cuatro grupos focales, y supone un reto importante para la coordinación de los servicios, especialmente para la infancia que vive el encarcelamiento materno. Una persona participante lo describió al reflexionar sobre el escenario ficticio en el que Carla, de 16 años, vive una cascada de acontecimientos negativos tras el encarcelamiento de su madre:
Es que es un efecto dominó, en realidad. Se ve perfectamente cómo una cosa lleva a la siguiente, y a la siguiente, y en general todo ocurre bastante rápido. Además, creo que es porque a menudo se rompe la comunicación entre los distintos departamentos. La policía puede no saber esto y, luego, protección de la infancia puede no saber aquello, y así sucesivamente. Eso empeora todavía más la situación. Porque nadie puede hacerse una idea completa. (Profesional de servicios, grupo focal 1)
La cita anterior pone de relieve la percepción de esta persona participante sobre la necesidad de compartir información, mediante la comunicación entre distintos organismos, para responder adecuadamente a la cascada de acontecimientos adversos que vive Carla. Sin embargo, la ruptura de la comunicación hace a menudo que ningún organismo pueda formarse una idea completa de las necesidades del menor, lo que dificulta poner en marcha los apoyos adecuados.
Se consideró que un factor subyacente que contribuía al intercambio insuficiente de información era la falta de directrices y procesos claros para compartirla. Esta cuestión la formularon participantes del grupo focal 4, que señalaron la ausencia de procesos coherentes y universales. Para ilustrarlo, una persona participante planteó la incertidumbre sobre qué información podía compartirse entre departamentos gubernamentales:
Creo que estaría muy bien que hubiera una posición clara para cada organización, y que pudieran ir y venir entre ellas, comparar notas y decir: mira, ahora mismo no podemos compartir información contigo por X, Y y Z. De acuerdo, ¿cómo hacemos para que esto funcione? (Profesional de servicios, grupo focal 4)
Otro ejemplo de la falta de directrices comunes sobre el intercambio de información surgió en un debate entre una persona representante de un organismo público y otra de una entidad de servicios sin ánimo de lucro en el grupo focal 4:
Profesional de entidad sin ánimo de lucro: Para coordinar la atención, ¿está claro también, supongo, desde el punto de vista de todo el mundo, lo del intercambio de información y lo que se puede y no se puede compartir? … Es que no tenía claro si todas las entidades asociadas que intervienen en las prisiones, y si está claro dónde están los límites no solo para su propia organización sino también para las demás.
Profesional de servicio público: Creo que no. Por eso comenté [antes] que… parece que a ustedes les resulta más fácil [compartir información] que a nosotros.
Los dos ejemplos anteriores sugieren que los procesos de intercambio de información varían dentro de los departamentos gubernamentales y entre ellos, así como en el conjunto del sistema de servicios de apoyo pertinentes para la infancia con madres encarceladas.
Nuestro análisis reveló también que las personas profesionales pueden no comprender plenamente los marcos legislativos y normativos que existen para el intercambio de información, y que esto contribuye a que este sea insuficiente en todo el sistema. Participantes de varios grupos focales señalaron restricciones legislativas y de privacidad concretas que, a su juicio, afectaban al intercambio de información. Por ejemplo, participantes de los grupos focales 4 y 2 describieron limitaciones relacionadas con el intercambio de información:
Como estamos sujetos a la Child Protection Act, tenemos que respetar ciertos parámetros cuando compartimos información con determinadas entidades asociadas. (Profesional de servicios, grupo focal 4)
Evidentemente, la privacidad es importante, pero es difícil apoyar a una familia cuando no disponemos de toda la información. Eso también puede ser una barrera. No es que queramos saberlo todo de todo el mundo, pero necesitamos suficiente información para prestar un apoyo eficaz. (Profesional de servicios, grupo focal 2)
Sin embargo, en otro debate del grupo focal 2, los comentarios de una persona facilitadora sobre el enfoque habitualmente prudente a la hora de compartir información llevaron a las personas participantes a considerar las consecuencias de no compartir información para la madre de Bryce, el menor ficticio en el que se centraba el escenario propuesto a este grupo:
Profesional 1: Sobre todo, además, desde el punto de vista de la madre en este escenario. No quiere contar su historia a cinco organizaciones distintas.
Profesional 2: Sí, así es, así es. O sea, yo vengo a hablar con ella, tú vienes a hablar con ella, ellos vienen a hablar con ella. Es como: «uf, ya basta».
En el diálogo anterior, ambas personas profesionales hicieron hincapié en el punto de vista de la madre y señalaron su reticencia a contar su historia a múltiples organizaciones. Al considerar la perspectiva de la madre, ponen de relieve la posibilidad de que las madres se desvinculen de los servicios por la carga de tener que relatar su historia una y otra vez. Cuando las madres se desvinculan de los servicios de apoyo, los servicios pueden pasar por alto información crucial sobre las necesidades de sus hijos e hijas. Así pues, aunque es imprescindible proteger la privacidad de las madres y de la infancia y compartir la información con consentimiento, un intercambio insuficiente de información y la consiguiente desvinculación de las madres, tal como se ha descrito, podrían obstaculizar seriamente la comprensión, por parte de los servicios, de las necesidades de apoyo específicas del menor, lo que podría dar lugar a lagunas o duplicaciones en los servicios.
Nuestro análisis de las transcripciones reveló también que la fragmentación del sistema es probablemente una barrera importante para la coordinación de los apoyos a la infancia que vive el encarcelamiento materno. De hecho, la falta de intercambio de información es un síntoma del problema más amplio de la fragmentación del sistema. La fragmentación del sistema se caracteriza por la intervención de múltiples organismos en el apoyo a esta infancia sin que exista un marco ni ninguna otra forma de coordinación. Cada organismo presta un servicio específico en el vacío, sin tener en cuenta las actividades de los demás servicios. En consecuencia, los menores y sus familias tienen que tratar con múltiples servicios y, en ocasiones, con una prestación de servicios incoherente. Aunque las personas participantes de todos los grupos focales podían identificar cómo podían contribuir positivamente a los resultados de esta infancia, solo uno de los organismos representados se centraba específicamente en responder a las necesidades de estos menores derivadas del encarcelamiento de su madre. En consecuencia, las personas profesionales y sus organismos no siempre disponen de los conocimientos o recursos necesarios para prestar un servicio integral a la infancia que vive el encarcelamiento materno, y no existen marcos para coordinar el apoyo entre los distintos servicios. Como resultado, los menores «se quedan por el camino», como ilustró una persona profesional que trabaja directamente con esta infancia:
[Los servicios] simplemente no saben qué hacer. Es porque no tenemos ninguna política ni ningún marco nacional sobre cómo apoyar a la infancia con un progenitor en prisión. Ya sea su educación o el acogimiento fuera del hogar, no hay ningún marco de gobernanza. Literalmente se quedan por el camino porque nadie se hace responsable de ellos. (Profesional de servicios, grupo focal 3)
El comentario de esta persona participante pone de relieve las consecuencias de la fragmentación del sistema derivada de la ausencia de un marco que oriente la prestación de servicios a la infancia con madres encarceladas. Además, deja al descubierto la dificultad que encuentran las personas profesionales para coordinar los apoyos a esta infancia.
La falta de apoyos integrales para las familias que viven el encarcelamiento materno surgió como una preocupación recurrente entre las personas participantes que apoyaban directamente a menores afectados por él. La ausencia de un enfoque centrado en la familia hace que múltiples organismos atiendan a la madre, al menor y a la familia sin coordinación ni un marco específico; esto constituye una forma particular de fragmentación dentro del microsistema de la infancia que vive el encarcelamiento materno. Una persona participante del grupo focal 2 habló de esta fragmentación:
Si vamos a trabajar con la infancia, no se puede trabajar con la infancia sin trabajar con toda la familia. Sí, los servicios penitenciarios dicen: «bueno, eso no es problema nuestro, los niños». En la mayoría de los estados ni siquiera preguntan a la persona reclusa si tiene hijos. (Profesional de servicios, grupo focal 2)
La cita anterior ilustra la fragmentación inherente a la respuesta a las necesidades de las familias afectadas por el encarcelamiento materno y la necesidad de un enfoque centrado en la familia para apoyar a la infancia. Además, llama la atención sobre el hecho de que, mientras el personal penitenciario se centra en la persona privada de libertad, sobre todo en el caso de las madres encarceladas, fuera del centro penitenciario hay menores que están vinculados a sus madres y dependen de ellas pese al encarcelamiento. El reconocimiento de estos vínculos con la infancia por parte de las instituciones penitenciarias, así como el conocimiento de los servicios que la apoyan, ofrecen oportunidades para enfoques coordinados de apoyo a las madres y a la infancia a su cargo. La falta de reconocimiento de la condición de madre de las mujeres encarceladas contribuye a la fragmentación, porque obstaculiza los esfuerzos por simplificar y coordinar el apoyo entre los distintos organismos del microsistema que prestan servicios separados a las madres y a la infancia.
Además, nuestro análisis de las transcripciones puso de manifiesto cómo esta separación de las funciones y responsabilidades de los organismos en la prestación de servicios al menor y a la madre contribuye aún más a la fragmentación tras el encarcelamiento materno. Así se ilustró durante un debate entre profesionales de servicios comunitarios y penitenciarios sobre cómo apoyar a una madre encarcelada para que mantuviera el contacto con los servicios de protección de la infancia con vistas a conservar la custodia de su hijo o hija. Durante este debate, una persona facilitadora invitó a considerar la repercusión del encarcelamiento materno en la continuidad de un enfoque centrado en la familia en la gestión del caso por parte de protección de la infancia:
Persona facilitadora: Me pregunto si [protección de la infancia] pensará: bueno, ahora que está en prisión, no necesitamos mantener tanto contacto con ella como si estuviera fuera, en la comunidad.
Profesional de servicio comunitario: Es una posibilidad, porque está en un entorno diferente.
Persona facilitadora: ¿Y tendrían a alguien que fuera a visitarla y, en general, le dijera: oye, qué tal va todo? ¿Te encuentras bien? ¿Recibes apoyo mientras estás en prisión? ¿Qué estás haciendo en lo que respecta al cuidado de tu hijo?
Profesional de servicio comunitario: Sí… pero, bueno, no sé hasta dónde llegaría eso.
Profesional de servicio penitenciario: Entonces, creo que a veces nos toca a nosotros hacerlo. Creo que [protección de la infancia] puede dejar de vigilar a [la madre] por la carga de trabajo en otros frentes y en la comunidad, donde el riesgo es mayor, pensando que nosotros podemos ocuparnos de eso.
Este intercambio ilustra cómo el proceso de encarcelamiento conduce a una prestación de servicios fragmentada entre los organismos comunitarios y penitenciarios, sin apenas consideración por las formas en que podría aplicarse o mantenerse un enfoque centrado en la familia. Esta fragmentación puede provocar ineficiencias, lagunas y duplicaciones de servicios, ya que los organismos trabajan de forma independiente hacia objetivos similares. Como pone de relieve el intercambio anterior, los organismos comunitarios pueden centrarse exclusivamente en el menor, mientras que los servicios penitenciarios se centran en la madre; ambos trabajan para apoyar el bienestar de quienes forman parte del microsistema del menor, pero no trabajan juntos.
Esta prestación de servicios fragmentada se aprecia también en la ruptura o la ausencia de conexiones del mesosistema entre la madre y la escuela del menor. Nuestro análisis de las transcripciones reveló que los servicios no se relacionan con la madre como progenitora mientras está encarcelada, aunque existen oportunidades para hacerlo. Estas oportunidades perdidas las señaló una persona profesional de un servicio penitenciario en un debate con otra participante que preguntaba cómo podría ella, como orientadora escolar, facilitar el contacto entre el profesorado y las madres encarceladas. La persona profesional del servicio penitenciario afirmó que esta barrera podía superarse con una llamada telefónica a la dirección general de la prisión:
Es que ojalá la gente cogiera el teléfono: «Quisiera hablar con la dirección general». Es increíble lo mucho que se puede conseguir con una llamada. Cuando la gente simplemente hace la pregunta. Incluso el profesorado. (Profesional de servicios, grupo focal 3).
La cita anterior ilustra una vez más la falta de comunicación entre los servicios de la comunidad y los del organismo penitenciario. Como mostraremos en el apartado siguiente, esta falta de comunicación y de implicación por parte de quienes trabajan en entornos educativos puede deberse a su desconocimiento de los centros penitenciarios y de sus procesos. En el apartado siguiente mostraremos también cómo los organismos penitenciarios pueden ofrecer soluciones para superar este problema.
Pedimos a las personas participantes sugerencias sobre mecanismos que pudieran superar las barreras del sistema para mejorar los resultados de la infancia que vive el encarcelamiento materno. Las personas participantes propusieron de buen grado soluciones a los problemas de coordinación que eran pertinentes para su propia práctica y viables con los recursos de que disponían. También debatieron la posible eficacia de una persona guía del sistema como enfoque más integral, en el nivel del mesosistema, para abordar los complejos problemas asociados al intercambio de información y a la fragmentación del sistema. En este apartado presentamos las soluciones propuestas por las personas participantes en dos categorías: sugerencias en el nivel de los servicios que podrían constituir posibles «logros rápidos», y un enfoque más integral, en el nivel del mesosistema, basado en personas guía del sistema. Exploramos cómo este enfoque podría aportar mejoras más amplias dentro de las limitaciones del panorama actual del sistema de servicios.
Nuestro análisis puso de manifiesto un enfoque centrado en soluciones entre las personas participantes cuando hablaban de cómo sus servicios podían abordar las barreras del sistema de servicios. Este enfoque las llevó a aconsejarse e informarse mutuamente sobre cómo utilizar los recursos existentes para mejorar el apoyo a la infancia que vive el encarcelamiento materno. Si se pusieran en práctica, estas soluciones podrían considerarse logros rápidos capaces de abordar algunas barreras sin necesidad de recursos adicionales ni de modificaciones legislativas o sistémicas importantes.
Las transcripciones revelaron que las personas participantes estaban especialmente motivadas para encontrar soluciones a las barreras del intercambio de información y de la fragmentación del sistema de servicios que pueden impedir la continuidad de los apoyos centrados en la familia para las madres y la infancia una vez encarcelada la madre. Por ejemplo, una persona participante que trabajaba en un servicio penitenciario (grupo focal 3) señaló que la continuidad en la prestación de servicios a las madres puede resultar difícil para profesionales que no conocen los procesos penitenciarios, y afirmó: «la dificultad para [comunicarse con las personas presas] es que [las prisiones] se perciben como muy cerradas». Para superar esta dificultad, sugirió que profesionales de los servicios visitaran las prisiones para comprobar que «la infraestructura es lo más amable posible». Esta sugerencia animó a otra persona participante del grupo a pedir orientación sobre cómo el profesorado podría mantener un enfoque centrado en la familia para apoyar la educación del menor facilitando la comunicación entre docentes y madres encarceladas, y a explorar la posibilidad de celebrar tutorías entre familia y profesorado mediante las instalaciones de videoconferencia existentes. Otras personas participantes que conocían bien los entornos penitenciarios aportaron también folletos informativos sobre las experiencias de la infancia con progenitores encarcelados y sobre los procedimientos de visita, e intercambiaron sus datos de contacto para seguir hablando de la idea. Estos ejemplos demuestran el potencial de pequeñas interacciones en el nivel de los servicios para producir cambios rápidos pero eficaces que superen algunas de las barreras relacionadas con el mantenimiento y la coordinación de un apoyo centrado en la familia para la infancia que vive el encarcelamiento materno.
La exploración de oportunidades para mejorar políticas y procesos fue patente en todas las transcripciones de los grupos focales, sobre todo cuando las personas participantes tenían noticia de políticas y procesos ineficientes que desconocían. Dada su posición en sus organizaciones, algunas personas participantes se ofrecieron a estudiar posibles soluciones. Entre los ejemplos concretos figuraban la revisión de los procedimientos de contacto telefónico y la mejora del apoyo a los menores durante las visitas a sus madres encarceladas. Una persona participante, pensando en voz alta, consideró cómo podría proporcionar información específica para las madres durante los procedimientos que se siguen cuando las mujeres ingresan en el centro penitenciario (la «acogida»). Estos procedimientos estaban en revisión en ese momento:
Me acabo de dar cuenta: justo ahora estamos revisando nuestro protocolo de acogida. ¿Hay algo en nuestra acogida para la madre sobre ser madre? Estoy dándole vueltas a la cabeza… Pensando: puedo pedir mantener el contacto con la escuela. (Profesional de servicios, grupo focal 3)
Aunque no puede confirmarse que las personas participantes aplicaran estos cambios, esta disposición a considerar soluciones pone de relieve un compromiso con la mejora de la eficiencia en la prestación de servicios y con la simplificación del acceso a los servicios de apoyo. Las interacciones dentro de este grupo focal, y en todos los grupos focales, demostraron también las ventajas de reunir a profesionales de los servicios para compartir información sobre los procesos y resolver problemas, aunque de las interacciones y conversaciones con las personas participantes se desprendía que las oportunidades de este tipo de interacciones intersectoriales rara vez se presentan. Nuestro análisis puso de manifiesto, además, que aunque estos logros rápidos y unas mayores oportunidades de colaboración permitan abordar algunas barreras, puede requerirse un apoyo adicional en forma de persona guía del sistema para sortear las complejas barreras, en el nivel del sistema de servicios, que suponen el intercambio insuficiente de información y la fragmentación del sistema.
En todos los grupos focales, un tema de debate recurrente fueron las posibles ventajas de un servicio que ofreciera un punto de contacto único para el apoyo —una persona guía del sistema— que funcionara con independencia del gobierno y de los organismos financiados por él. La función de la persona guía del sistema sería trabajar de forma colaborativa con el menor, su familia (incluida la madre cuando proceda) y los servicios pertinentes para garantizar el acceso a los servicios esenciales capaces de responder a las necesidades del menor. El objetivo principal de este punto de contacto único es facilitar a los menores y a las familias la navegación por el complejo sistema de apoyo. Las personas participantes (de todos los grupos) sugirieron diversas denominaciones para esta función, como «gestión de casos», «coordinación» y «consultoría».
El potencial de las personas guía del sistema para superar la fragmentación del sistema de servicios se hizo evidente en nuestro análisis de las transcripciones. Por ejemplo, una persona participante subrayó el posible valor de una persona guía del sistema para vincular a los menores con servicios pertinentes más allá del contexto educativo. Destacó las numerosas responsabilidades del profesorado, del que, además de atender las necesidades de aprendizaje, puede esperarse que actúe fuera de los límites de su función y busque recursos para «orientar, derivar, apoyar [y] llevar [al alumnado] a sus citas» (profesional de servicios, grupo focal 1). La experiencia de esta persona participante sugiere que la navegación del sistema puede mejorar el sistema de apoyo a la infancia con madres encarceladas al ofrecer una vía para coordinar los diversos servicios de apoyo.
Nuestro análisis de las transcripciones reveló también el potencial de una persona guía del sistema para abordar las barreras al intercambio de información. Como señaló una persona participante, contar con una persona guía del sistema (alguien que coordine) podría facilitar la actualización continua de la información en un sistema informático compartido:
Tener a alguien que coordine y que vaya actualizando las cosas continuamente en [un] sistema [informático compartido]. Así, si surge algo y la policía tiene que ir —y sé que siempre lo consultan antes de ir—, ya hay una alerta. Pero en lo que también pienso es en la reducción de la carga de trabajo de la policía. Porque la carga de trabajo que supone todo eso… y mucha gente en la policía se pregunta: ¿a quién llamo? ¿O adónde voy? (Profesional de servicios, grupo focal 1)
La cita anterior sugiere que una persona guía del sistema puede superar las dificultades asociadas a la falta de un marco común para el intercambio de información y garantizar que se acceda a los servicios adecuados para apoyar al menor cuando sea necesario.
En resumen, nuestros análisis constataron que, cuando se les preguntaba qué se necesitaba para mejorar los resultados de la infancia que vive el encarcelamiento materno, las personas participantes tendían a hablar de soluciones en el nivel de los servicios que podían aplicarse sin una asignación significativa de recursos ni modificaciones del sistema. Exploraron oportunidades de introducir cambios dentro de las políticas y prácticas actuales para superar las barreras del intercambio de información y de la fragmentación del sistema, lo que podría generar logros rápidos. También recomendaron sortear las barreras actuales recurriendo a una persona encargada de la coordinación.
Al presentar los resultados de las etapas de exploración y reformulación del modelo de diseño sistémico del UK Design Council, el presente artículo ofrece una mejor comprensión del panorama de prestación de servicios a la infancia que vive el encarcelamiento materno, así como pistas para elaborar recomendaciones aplicables que refuercen las conexiones del mesosistema entre los servicios sociales y creen un sistema de apoyo más coordinado para el bienestar de esta infancia. Estas oportunidades incluyen tanto la reducción de las barreras actuales mediante soluciones de logro rápido en el nivel de los servicios como una solución más amplia, en el nivel del mesosistema, consistente en implantar una persona guía del sistema. A continuación analizamos cada una de ellas.
Nuestro análisis de las transcripciones de los grupos focales ofreció un relato detallado de un sistema de servicios sociales con capacidad para prestar apoyo en el nivel del microsistema a la infancia con madres encarceladas. Las personas participantes reconocieron cómo sus servicios responden, actual y potencialmente, a las necesidades específicas de esta infancia. También quedó al descubierto la escasez de servicios diseñados específicamente para apoyar las necesidades de menores con una madre encarcelada, lo que concuerda con los resultados obtenidos en otras jurisdicciones (Axelson et al., 2020; Brown & Barrio Minton, 2017). Kjellstrand (2017) sugirió que un marco de apoyo eficaz para la infancia que vive el encarcelamiento de un progenitor es aquel que cuenta con servicios adaptados a las necesidades derivadas del encarcelamiento (p. ej., la necesidad de visitar una prisión) y que garantiza además un acceso fácil a otros servicios especializados que el menor pueda necesitar (p. ej., servicios de psicología). Observamos el valor de las interacciones entre los servicios dirigidos específicamente a la infancia con madres encarceladas y los que apoyan a una población infantil más amplia, que probablemente incluirá a menores con madres encarceladas. Estas interacciones son importantes para asegurar las conexiones necesarias para un mesosistema sólido cuando un menor vive el encarcelamiento de su madre. Tales conexiones pueden permitir una continuidad de los apoyos capaz de adaptarse a las perturbaciones del microsistema del menor que se producen en las distintas etapas del encarcelamiento de la madre y después (Poehlmann-Tynan & Arditti, 2018). Sin embargo, nuestros resultados sugieren que tales interacciones no son la norma en el sistema actual, debido a la escasez de servicios específicos. Además, la coordinación de los servicios de apoyo tropieza con las barreras del intercambio insuficiente de información y de la fragmentación del sistema.
Las dos barreras a un apoyo coordinado identificadas en nuestra investigación —el intercambio insuficiente de información y la fragmentación del sistema— concuerdan con las barreras señaladas habitualmente en la literatura existente sobre sistemas complejos de apoyo a poblaciones vulnerables (p. ej., Haight et al., 2014; Petts et al., 2021; Robards et al., 2019; Ungar, 2005). Nuestra investigación sacó a la luz factores específicos de estas barreras en el caso de la infancia afectada por el encarcelamiento materno. En primer lugar, constatamos que el intercambio insuficiente de información obedecía a un enfoque de aversión al riesgo por parte de profesionales que hacían todo lo posible por conciliar la necesidad de compartir información sobre el encarcelamiento de una madre para coordinar los servicios de apoyo con el respeto a la privacidad del menor y de su familia. En segundo lugar, constatamos que la fragmentación del sistema se veía acentuada por la falta de continuidad de los apoyos centrados en la familia y por la desvinculación de los servicios comunitarios que se produce cuando una madre es encarcelada. Estas barreras suponen un reto formidable para la coordinación de los servicios de apoyo a la infancia con madres encarceladas. No obstante, nuestro análisis reveló también que las personas profesionales generaban con rapidez soluciones y alternativas cuando trabajaban juntas para superar estas barreras, lo que demuestra que puede surgir un mesosistema sólido pese a estas barreras aparentemente inamovibles.
Nuestro análisis de las transcripciones reveló que, una vez que las personas profesionales reconocían cómo ciertas políticas y prácticas contribuían involuntariamente a que los menores se quedaran por el camino, se apresuraban a plantearse revisar y actualizar estos enfoques. Estos resultados pusieron de relieve el compromiso de las personas profesionales con un sistema de servicios capaz de responder a las complejas necesidades de la infancia que vive el encarcelamiento materno. Nuestros resultados concuerdan con investigaciones anteriores sobre los sistemas de apoyo a la infancia con progenitores encarcelados, que muestran que las personas profesionales están dispuestas a buscar soluciones para apoyar mejor a la infancia (Axelson et al., 2020; Brown & Barrio Minton, 2017). Esto demuestra también la disposición de las personas profesionales a trabajar en un mesosistema bien conectado, de manera integral y colaborativa, para responder a las necesidades de la infancia. Sin embargo, como revela nuestra investigación, es probable que las soluciones estén fuera del alcance de cada profesional por separado.
Por ello, sostenemos que se necesita un apoyo adicional para sortear las dificultades del sistema, en forma de persona guía del sistema. Nuestra investigación pone de manifiesto la complejidad de los retos que plantea la coordinación de los servicios, lo que indica la necesidad de una solución más integral, a escala de todo el sistema, para superar el intercambio insuficiente de información y la fragmentación del sistema. Las barreras de coordinación señaladas por las personas participantes se parecen mucho a aquellas para cuya superación se han concebido los modelos de navegación del sistema (Carter et al., 2018; Valaitis et al., 2017). En consonancia con el propósito del modelo, y como muestran nuestros resultados de los debates de los grupos focales, si se aplicara al apoyo a la infancia con madres encarceladas, este modelo podría remediar el intercambio insuficiente de información, aliviar las cargas de trabajo, optimizar la asignación de recursos y garantizar un apoyo integral respetando los límites de las funciones de cada profesional.
Las personas participantes en nuestro estudio sugirieron la navegación del sistema como un enfoque para superar las barreras actuales a la prestación de un apoyo coordinado a la infancia que vive el encarcelamiento materno. Resultados anteriores indican que, para que un enfoque de navegación del sistema tenga éxito, deben darse tres condiciones clave: colaboración, flexibilidad y un sistema simplificado (Carter et al., 2018; Valaitis et al., 2017). Sin embargo, nuestra investigación sugiere también que la implantación de un enfoque de navegación del sistema podría contribuir a mejorar precisamente estas condiciones, lo que se traduciría en resultados positivos para las familias, profesionales, programas y responsables de las políticas públicas. En los apartados siguientes analizamos cómo reforzar la colaboración, la flexibilidad y la simplificación del sistema podría tanto favorecer el éxito de un enfoque de navegación del sistema como verse fortalecido por su implantación.
Las personas participantes en este estudio fueron capaces de identificar posibles soluciones de ámbito local, pero al hacerlo señalaron también que las oportunidades de colaboración necesarias para unas conexiones sólidas del mesosistema eran limitadas debido al intercambio insuficiente de información y a la fragmentación generalizada del sistema. Sostenemos que una colaboración más amplia en todo el sistema de prestación de servicios es una condición sistémica crucial para el éxito de un enfoque de navegación del sistema que apoye a la infancia con madres encarceladas. Los enfoques de navegación del sistema prosperan en entornos de colaboración sólida en el nivel del sistema, que abren canales de comunicación, amplían el alcance de los servicios y ofrecen a las personas guía itinerarios claros para identificar los servicios adecuados (Valaitis et al., 2017). Dado que nuestra investigación muestra una disposición a colaborar entre las personas participantes, fomentar oportunidades regulares y estructuradas para que profesionales de los servicios debatan barreras y soluciones comunes en el nivel del sistema puede mejorar la colaboración (Packard et al., 2013). Creemos que establecer más oportunidades de colaboración, similares al enfoque de grupos focales utilizado en este estudio, o un modelo de comunidad de práctica, puede reforzar la colaboración y contribuir en parte a crear las condiciones para una navegación del sistema eficaz (véase Williams et al., 2024, para un análisis más detallado de las oportunidades de colaboración). Además, como las personas guía del sistema trabajan con todos los servicios que actúan en el microsistema del menor, también pueden facilitar estas oportunidades de colaboración identificando a quién conviene reunir. Por ello, aunque una colaboración sólida en el nivel del sistema pueda ser deseable, sostenemos que no es necesariamente un requisito previo para implantar un modelo de persona guía del sistema, porque estas personas guía también pueden desempeñar un papel crucial para catalizar la colaboración y reforzar las conexiones del mesosistema.
El encarcelamiento materno crea y agrava condiciones que probablemente repercuten de forma negativa en el bienestar de la infancia. Sin embargo, las circunstancias individuales y las necesidades de servicios varían (Turney & Wildeman, 2015) y, por tanto, requieren un enfoque flexible. Las personas profesionales de nuestro estudio señalaron que la infancia que vive el encarcelamiento materno tiene necesidades variadas y que los servicios deben trabajar de manera flexible para atenderlas. Imaginaban hacerlo recurriendo a diversos servicios que, aunque no estén diseñados específicamente para esta infancia, podrían responder a sus necesidades. Sostenemos que la flexibilidad podría concretarse en trabajar con los menores tanto mientras sus madres están encarceladas como cuando están en la comunidad, para garantizar la continuidad de la atención y un enfoque centrado en la familia; en prestar un apoyo adaptado a cada menor mediante conexiones sólidas del mesosistema, y en encontrar formas de colaborar y reducir la duplicación de servicios. Un enfoque así protegería también a la infancia de la exposición a procesos proximales inversos, garantizando que los servicios y los apoyos sean pertinentes para el menor y su familia (Dennison et al., 2017). Creemos que las personas guía del sistema son quienes están en mejor posición para identificar qué servicios responden mejor a las necesidades del menor y de la familia, si se les concede la flexibilidad necesaria para acceder a una amplia gama de apoyos en el microsistema del menor y coordinarlos para atender estas necesidades.
Las personas profesionales de nuestro estudio describieron un sistema de servicios fragmentado y poco simplificado. Señalaron problemas como la duplicación de servicios, lagunas en las que menores y familias tienen necesidades no cubiertas y una falta general de claridad sobre quién es responsable de apoyar a la infancia con una madre encarcelada. En este contexto, la simplificación se refiere a mejorar la circulación de la información en el mesosistema y a aclarar las funciones y responsabilidades de los distintos organismos, tanto en el momento del encarcelamiento de la madre como durante todo el periodo de su ausencia, con el fin de apoyar mejor a las familias. Aunque una estandarización completa de los enfoques en el nivel de los servicios puede no ser viable, cierto grado de simplificación es esencial para el éxito de un enfoque de navegación del sistema (Valaitis et al., 2017). Las personas profesionales propusieron soluciones tanto en el nivel de los servicios como en el nivel más amplio del sistema (exosistema y macrosistema) para ayudar a simplificar los procesos y apoyar mejor a la infancia y a las familias. Sin embargo, reconocieron las dificultades para lograr esta simplificación, entre ellas, sobre todo, la ausencia de directrices claras que delimiten las funciones y responsabilidades de los organismos en todas las etapas del recorrido penitenciario de la madre. Esta falta de orientación parece haber provocado una falta de continuidad en la atención, lo que crea grandes dificultades a las familias para acceder a un apoyo coherente y adecuado. A partir de nuestros resultados, sugerimos que abordar este problema sistémico mediante directrices más claras para mejorar la circulación de la información y delimitar la función de cada organismo en cada etapa del encarcelamiento de la madre podría contribuir a simplificar el sistema. Esta simplificación ayudaría a su vez, de manera decisiva, a crear las condiciones para un enfoque de navegación del sistema eficaz, al ofrecer a las personas guía un panorama de servicios más organizado en el que trabajar. A su vez, las personas guía del sistema, al trabajar estrechamente con las familias, podrían aportar ideas para seguir simplificando y aclarar cómo apoyar mejor a la infancia afectada por el encarcelamiento materno, reforzando las conexiones del mesosistema y garantizando que todos los servicios que intervienen en ese mesosistema funcionen de la manera más eficiente.
Una fortaleza importante de este estudio es que los grupos focales estuvieron facilitados por un equipo investigador independiente de los organismos de los que procedían las personas participantes. Además, quienes facilitaron los grupos focales han ocupado diversos puestos en organismos de servicios similares, lo que les permitió suscitar e interpretar eficazmente la información pertinente. Sin embargo, una limitación del estudio es que algunas personas participantes pueden haberse mostrado reacias a expresarse plenamente en presencia de profesionales de mayor rango. Además, algunas personas participantes pueden haberse centrado en comentar la prestación de servicios de otros organismos en lugar de la del suyo, algo difícil de detectar en las transcripciones. Intentamos reducir al mínimo estos problemas creando un espacio seguro para el debate, animando a todas las personas participantes a expresar sus opiniones y asegurándonos de que cada grupo focal incluyera representantes de distintos organismos, sin que ninguno estuviera sobrerrepresentado. Aunque el tamaño de la muestra pueda considerarse pequeño, confiamos en haber alcanzado la saturación, dado el alcance del estudio y las amplias consultas realizadas con personas del sector de los servicios antes de reclutar a participantes para los grupos focales. Replicar estos métodos de investigación en otras jurisdicciones permitiría explorar en qué medida las barreras del sistema de servicios identificadas son comunes a los organismos de servicios en general.
En conclusión, esta investigación tenía como objetivo examinar los sistemas de servicios actuales que atienden el bienestar de la infancia que vive el encarcelamiento materno e identificar, desde la perspectiva de profesionales de los servicios, los ámbitos en los que reforzar las conexiones del mesosistema. Las personas participantes subrayaron la necesidad de mejorar estas conexiones del mesosistema y señalaron el intercambio de información y la fragmentación del sistema como barreras a un sistema de apoyo bien coordinado. Sugirieron soluciones de logro rápido y propusieron un punto de contacto único e independiente que coordine los servicios y ayude a la infancia con madres encarceladas y a sus familias a orientarse en los complejos sistemas de servicios. La adopción de un modelo de navegación del sistema parece prometedora. Sin embargo, para que un modelo así tenga éxito, debe aplicarse junto con cambios en el nivel del exosistema que creen un sistema de apoyo más colaborativo, flexible y simplificado en el que puedan trabajar las personas guía.
Este estudio subraya la necesidad crucial de coordinar la prestación de servicios para mejorar el bienestar de la infancia que vive el encarcelamiento materno. Nuestro enfoque demuestra el valor de incluir las perspectivas de profesionales de los servicios para identificar las barreras que dificultan el acceso de esta infancia a los servicios y para elaborar estrategias eficaces que las superen. En particular, nuestros resultados recogen los puntos de vista de profesionales de los servicios sobre cómo mejorar la coordinación de los sistemas de apoyo a la infancia afectada por el encarcelamiento materno. Las soluciones de logro rápido que plantearon las personas participantes quizá solo sean aplicables al sistema de apoyos concreto de la jurisdicción de la que procedía la muestra. Sin embargo, el modelo de navegación del sistema que prefirieron las personas participantes facilita la superación de las barreras inmediatas a la coordinación de servicios y ofrece además una solución versátil que puede adaptarse a contextos muy diversos. Esta adaptabilidad hace del modelo de navegación del sistema una solución idónea no solo para coordinar los apoyos a la infancia que vive el encarcelamiento materno, sino también para garantizar que se atenúen las perturbaciones del microsistema de la familia y del menor derivadas del encarcelamiento de la madre. El enfoque de navegación del sistema contrasta con estrategias más restrictivas y prescriptivas, que pueden fracasar en el intento de coordinar apoyos entre múltiples sistemas de servicios sociales para responder a necesidades tan complejas. Nuestro estudio demuestra la importancia de recurrir a las perspectivas de profesionales de los servicios para identificar estrategias tangibles de cambio del sistema de servicios.
Complexe Systémique: puntos clave
El artículo procede de la criminología, pero su pregunta es sistémica en el sentido más concreto: ¿qué le ocurre a un niño o a una niña cuando su madre es encarcelada y cada servicio solo ve una parte de la situación? La lente de Bronfenbrenner resulta útil: el encarcelamiento no solo corta el vínculo entre madre y menor, sino que aparta a la madre de su función de enlace entre la escuela, la salud y la protección de la infancia, y deja el mesosistema sin director de orquesta. Merecen retenerse la «conspiración del silencio» en torno al menor, la madre a la que se deja de tratar como progenitora una vez entre rejas y la idea de trabajar con toda la familia, custodia incluida. La persona guía del sistema que se propone se parece a funciones de coordinación asistencial conocidas en otros ámbitos; también corre el riesgo de convertirse en un servicio más si no cambian las normas sobre el intercambio de información y el reparto de funciones. El estudio se basa en 21 profesionales de servicios a quienes se reclutó a través de las redes del equipo , sin la voz de la infancia ni de las madres, y en escenarios ficticios. Para leer junto con el artículo sobre la terapia relacional tras el encarcelamiento y el artículo sobre la colaboración entre familias e instituciones.
Referencias
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Traducción no oficial al español de Supporting children of incarcerated mothers: The case for a system navigator, de Corrie Williams, Tara Renae McGee, Krystal Lockwood, Carleen Thompson, Brian Jenkins, Diksha Sapkota, Janet Ransley y Susan Dennison, Family Relations, vol. 74, n.o 5 (2025), doi: 10.1111/fare.70055, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial; la obra se ha modificado en el sentido de la licencia (tablas presentadas en forma de lista). Ni la autoría ni la editorial son responsables de esta traducción; prevalece la versión original.
Esta es una traducción del artículo original «Supporting children of incarcerated mothers: The case for a system navigator», publicado en Family Relations (2025) bajo licencia CC BY 4.0. Traducido por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto de la autoría se ha traducido al español y la presentación se ha adaptado para la lectura en línea, como se indica al principio de esta página.
Leer el artículo originalCómo citar este artículo
Williams, C., McGee, T. R., Lockwood, K., Thompson, C., Jenkins, B., Sapkota, D., Ransley, J., et Dennison, S. (2025). Supporting children of incarcerated mothers: The case for a system navigator. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/supporting-children-of-incarcerated-mothers-the-case-for-a-system-navigator (Obra original publicada en 2025 en Family Relations, 74(5), 2738-2760 (2025); republicada en 2025 por Family Relations, https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/fare.70055)
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