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Esta versión ha sido traducida del inglés por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial. En caso de duda, prevalece la versión original.

Journal of Addictive Diseases · Familia

Apoyo familiar anidado: el papel axial del personal de apoyo a familias en las que una figura parental está en tratamiento por consumo problemático de sustancias

¿Quién apoya a quienes apoyan a las familias afectadas por la adicción de una figura parental? En Leeds, el equipo de Netalie Shloim y Anna Madill entrevistó a once integrantes del personal de un servicio británico basado en un enfoque de familia completa. El resultado es un modelo de tres círculos: la persona en tratamiento, su familia y la organización que sostiene al personal de apoyo, de modo que cada nivel se sostiene gracias al que lo rodea.

Autoría Netalie Shloim, Lisa Simpson, Sarah Fordham y Anne-Marie Watkinson (School of Healthcare, University of Leeds, Reino Unido); Mark Crowe (Research and Development Coordinator, Humankind, Reino Unido); Anna Madill (School of Psychology, University of Leeds)Primera publicación Journal of Addictive Diseases, 19 de abril de 2025Traducción Complexe Systémique, traducción no oficial asistida por IA

Traducción no oficial al español de Nested family support: the axial role of support workers for families in which a parent is in treatment for substance misuse, de Netalie Shloim, Mark Crowe, Lisa Simpson, Sarah Fordham, Anne-Marie Watkinson y Anna Madill, publicado en Journal of Addictive Diseases (Taylor & Francis) (2026), doi: 10.1080/10550887.2025.2490874, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. La tabla se presenta en forma de lista; las declaraciones se agrupan en las notas. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.

Apoyar al personal de apoyo es vital para el buen funcionamiento de los tres niveles del sistema, es decir, la persona usuaria, su familia y la organización que presta el servicio.

Netalie Shloim, Mark Crowe, Lisa Simpson, Sarah Fordham, Anne-Marie Watkinson y Anna Madill

Resumen

El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) define la adicción como la pérdida de control sobre una conducta perjudicial. La adicción suele asociarse a las drogas y al alcohol, y en Inglaterra existen diversos servicios de tratamiento de base comunitaria. Este estudio presenta un estudio de caso organizacional de una organización comunitaria del norte de Inglaterra, contratada por el NHS a través de la autoridad local para apoyar a personas con necesidades sanitarias y sociales complejas, y responde a la pregunta de investigación: ¿cuál es la experiencia del personal de apoyo a familias en las que una figura parental está en tratamiento por consumo problemático de sustancias? Once profesionales de apoyo, cuyo trabajo se guía por un enfoque de familia completa (Whole Family Approach), participaron en entrevistas semiestructuradas que se analizaron cualitativamente mediante análisis temático. De ello resultó un modelo de apoyo familiar anidado que describe cómo la persona usuaria recibe el apoyo de su familia con la ayuda de la o el profesional de apoyo, quien a su vez recibe el apoyo de su organización. Este modelo pone de relieve que los niveles externos del apoyo anidado deben ser eficaces para que funcionen los niveles internos, así como el papel axial del personal de apoyo en este sistema. La principal aplicación del modelo consiste en identificar paralelismos entre el apoyo que el personal necesita de su organización para llevar a cabo intervenciones de recuperación eficaces y la manera en que se le forma para apoyar a su clientela, en cuanto a la necesidad de relaciones de confianza y de un apoyo adaptado.

Palabras clave: adicción; recuperación; tratamiento del consumo problemático de sustancias; apoyo organizacional

El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido define la adicción como «no tener control sobre hacer, tomar o usar algo hasta el punto de que pueda ser perjudicial» (párr. 1).1 Aunque la adicción puede referirse a muchos aspectos distintos de la vida, se asocia sobre todo a las drogas, el alcohol, el tabaco y el juego. En Inglaterra y Gales, el acceso a los servicios de tratamiento y de desintoxicación, así como su estructura, varían con escasa coherencia entre los programas comunitarios.2 Los servicios comunitarios de adicciones desempeñan un papel fundamental frente al abuso de sustancias. Los programas integrales ofrecen una gama de intervenciones que va desde el counselling hasta los tratamientos asistidos con medicación. Las directrices del National Institute for Health and Care Excellence (NICE) insisten en un enfoque centrado en la persona y promueven la colaboración entre personas usuarias y profesionales. Entre las iniciativas destacables figura el apoyo de Public Health England a las estrategias de reducción de daños. Persisten dificultades, como la escasez de recursos y el estigma, que exigen un esfuerzo continuo de investigación y de política pública para lograr servicios comunitarios de adicciones eficaces.2

El presente artículo ofrece un estudio de caso organizacional sobre la experiencia del personal de apoyo familiar empleado por una organización comunitaria del norte de Inglaterra, que trabaja con familias en las que una figura parental está en tratamiento por consumo problemático de sustancias.

Los datos de 2020 a 2021 indican que 275 896 personas adultas estuvieron en contacto con servicios de drogas y alcohol en el Reino Unido, y que 130 490 iniciaron un tratamiento.3 El grupo más numeroso (51%) buscó ayuda por un consumo problemático de opioides, y el siguiente (28%) por el alcohol. Además, en 2021, el organismo nacional que realiza las evaluaciones Child in Need en Inglaterra y Gales informó de que una de cada seis registraba una figura parental con problemas de alcohol y una proporción similar con consumo problemático de drogas.3,4

En las familias que afrontan problemas de consumo de sustancias, la vida puede girar en torno a las necesidades del trastorno por consumo, con problemas asociados que socavan la estabilidad y avivan los conflictos5 y, cuando se trata de una figura parental, los hijos e hijas a su cargo pueden ser quienes más lo sufren.6 Las experiencias adversas en la infancia, como la delincuencia y la adicción de las figuras parentales, se asocian a desventajas a lo largo de toda la vida.7 Entre ellas se encuentran factores de riesgo de un ciclo intergeneracional de adicción perpetuado por una parentalidad ineficaz. Por tanto, es importante tener en cuenta el sistema familiar cuando se busca tratar el abuso de sustancias y atenuar su impacto.8 Ello implica considerar la estructura familiar, dado que, por ejemplo, las necesidades de un núcleo formado por una pareja y sus hijos e hijas dependientes difieren de las de una gran familia extensa unida por lazos de sangre y de matrimonio. Además, existen muchas configuraciones no tradicionales, como las familias monoparentales, homoparentales y reconstituidas, que plantean sus propios retos.

Además de las distintas estructuras familiares, los miembros de la familia pueden tener orientaciones diferentes respecto de la recuperación. Las dos perspectivas principales sobre la recuperación de un familiar son verla como un acto de cambio personal o como un proceso relacional.9 Además, los miembros de la familia pueden desempeñar roles múltiples, y a veces contradictorios, en relación con la persona o las personas que consumen sustancias, lo que puede aumentar la tensión. Por ejemplo, Tsantefski et al.10 señalan que a menudo la madre tiene el rol de asumir la responsabilidad del funcionamiento familiar, pero puede no tener la autoridad para frenar la conducta destructiva de sus familiares o para buscar tratamiento cuando ella misma sufre un consumo problemático de sustancias. Estas comprensiones contrapuestas y estos roles complejos pueden conducir a una mala comunicación entre los miembros de la familia, lo que constituye un factor de riesgo de recaída en la adicción.11

Por otra parte, el apoyo de la familia, de las amistades y de la comunidad puede amortiguar el estrés ambiental al que están expuestas las personas en recuperación y ayudarlas a mantener la abstinencia.12 Por ejemplo, la práctica centrada en la familia (Family Centered Practice) de Amey y Scott13 promueve un enfoque «basado en la empatía, el respeto, la autenticidad y el optimismo» (p. 2), en el que la relación entre profesional de apoyo y familia se considera el factor más importante. Comprende cuatro elementos: la familia como centro de atención; maximizar la capacidad de elección de la familia; centrarse en las fortalezas y no en los déficits; y la sensibilidad cultural. Esto se ve respaldado por la investigación en counselling y psicoterapia, que constata de forma fiable que la relación entre cliente y terapeuta es uno de los factores más importantes de un resultado positivo (p. ej.,14).

La investigación sobre la experiencia del personal de apoyo a familias que afrontan una adicción pone de relieve las dificultades asociadas a este rol. El personal de apoyo desempeña un papel crucial en la ayuda a las familias afectadas por la adicción, ofreciéndoles apoyo emocional, orientación y ayuda práctica. Smith et al.15 identifican el desgaste emocional que sufre este personal al manejar las dinámicas particulares de las familias afectadas por la adicción. La investigación subraya la necesidad de una formación adaptada y de una supervisión continua para hacer frente a las dificultades específicas que encuentra el personal de apoyo.16 Un estudio más reciente de Smith et al.15 insiste en la importancia de reconocer y atenuar el agotamiento profesional (burnout) del personal de apoyo para garantizar una eficacia sostenida en su labor. Por consiguiente, comprender la experiencia del personal de apoyo es crucial para mejorar la eficacia organizacional y desarrollar intervenciones que promuevan el bienestar tanto de las familias afectadas por la adicción como de las y los profesionales que las acompañan.

La asociación para el tratamiento del consumo de sustancias estudiada en este artículo tiene su sede en el norte de Inglaterra, en una de las ciudades de la región de Yorkshire and the Humber, y reúne a varios socios comunitarios independientes y polivalentes, contratados por la autoridad local y el NHS para apoyar a personas con necesidades sanitarias y sociales complejas. Estos socios prestan otros servicios en la comunidad, además de su parte en la prestación del tratamiento. A su vez, forman parte de una red más amplia de organizaciones sanitarias y sociales (incluidos proveedores del sector público) que prestan servicios conexos a personas con necesidades sanitarias y sociales complejas, así como a quienes están en tratamiento y en recuperación por consumo de sustancias. La asociación gestiona uno de los mayores servicios de tratamiento del consumo de sustancias del país, uno de cuyos componentes especializados es el apoyo a la familia de figuras parentales con problemas de consumo de drogas y alcohol. Este Family Plus Service se inspira en los enfoques de familia completa17 y busca desarrollar la resiliencia mediante factores de protección y/o atenuar la adversidad de los factores de riesgo en lo que respecta a su impacto en la pareja y en los hijos e hijas. Para ello es esencial implicar rápidamente a las familias en cuanto surgen los problemas, a fin de ofrecer las mejores oportunidades de resultados positivos y evitar intervenciones de carácter obligatorio. El Family Plus Service concuerda con el informe de McCartan et al.18, según el cual los enfoques centrados en la familia pueden mejorar los resultados, y con su recomendación de que se ofrezcan de manera coherente en los servicios de salud mental, de adicciones y de infancia.

El Family Plus Service trabaja principalmente en la comunidad y se reúne con las familias en el domicilio, en espacios comunitarios y en las escuelas. Recibe derivaciones de las personas coordinadoras de recuperación de todo el servicio de tratamiento, con una salvedad importante: el servicio excluye a las familias sujetas a un plan de protección infantil (Child Protection Plan), que, en consecuencia, reciben el apoyo de los equipos de servicios a la infancia del Ayuntamiento. El Family Plus Service está formado por una o un profesional de apoyo en cada uno de los tres centros de tratamiento más amplios, que cuentan con el apoyo de una o un profesional de referencia (Lead Practitioner). Hay además una persona dedicada a la juventud (Young People’s Worker) y otra a la salud emocional y el bienestar (Emotional Health and Well-Being Worker), que se ocupan exclusivamente de los hijos e hijas de las familias atendidas. El Family Plus Service colabora estrechamente con especialistas de toda la organización, como matronas, enfermería de salud comunitaria (Health Visitors) y centros de atención temprana (Early Help Hubs), así como con otros servicios de intervención familiar de la zona.

El equipo Family Plus tiene una capacidad de atención continua de unas 60 familias, y a cada profesional de apoyo se le asignan entre 10 y 15 familias. El rol implica un enfoque muy centrado en la familia, un acompañamiento intensivo de los casos y una planificación de los cuidados, así como garantizar la protección de los niños y niñas. La formación se imparte a través de grupos de desarrollo de la práctica, que incluyen la práctica informada por el trauma, Hidden Harm (el daño oculto), la protección MARAC (Multi-Agency Risk Assessment Conference) y Working With The Family In Mind. A falta de estándares profesionales nacionales o de una acreditación profesional para este ámbito de trabajo, la orientación y el apoyo se proporcionan mediante sesiones de supervisión entre pares, supervisión individual periódica por parte de la línea jerárquica y grupos de práctica reflexiva.

En resumen, este artículo presenta un estudio de caso organizacional de una organización comunitaria del norte de Inglaterra, contratada por el NHS a través de la autoridad local para apoyar a personas con necesidades sanitarias y sociales complejas. El artículo expone un análisis temático19 de entrevistas semiestructuradas en línea realizadas a once profesionales de apoyo cuyo trabajo se guía por un enfoque de familia completa. El personal de apoyo procede de formaciones diversas, como enfermería y partería, trabajo social y trabajo con jóvenes. Algunas de estas personas tienen títulos previos, probablemente en disciplinas no relacionadas. Abordamos la pregunta de investigación: ¿cuál es la experiencia del personal de apoyo a familias en las que una figura parental está en tratamiento por consumo problemático de sustancias?

Método

Esta investigación obtuvo la aprobación de la organización en la que se realizó. Concebida inicialmente para orientar el desarrollo del servicio, a efectos de su publicación se solicitó y obtuvo una revisión retrospectiva por la presidencia (Retrospective Chair Scrutiny) del Comité de Ética de la School of Healthcare de la University of Leeds, HREC 23-011, con fecha de 20 de junio de 2024. Una de las condiciones de la aprobación es que las citas directas de las personas participantes solo pueden utilizarse cuando se ha obtenido un consentimiento específico. Este se obtuvo de forma retrospectiva de tres de las 11 personas participantes, en parte porque muchas habían dejado la organización.

Reclutamiento y participantes

Se invitó a participar en una entrevista de investigación al personal que llevaba al menos 1 año trabajando en la organización (rango: 1–27 años) y que prestaba apoyo a familias en las que una figura parental está en tratamiento por consumo problemático de sustancias. El estudio se presentó en reuniones de equipo por parte de la coordinación de Investigación y Desarrollo de la organización, en las que las personas asistentes pudieron plantear preguntas. También se contactó directamente con las posibles personas participantes enviándoles por correo electrónico una hoja informativa sobre la investigación. De un total de 20 profesionales que cumplían los criterios, diez mujeres y un hombre participaron en el estudio (tabla 1).

Tabla 1 — Descripción de las personas participantes

Puesto, número de participante, antigüedad (años), persona entrevistadora, entrevista (min).

  • P1. Responsable especialista; 13 años; persona entrevistadora 1; 54 min.
  • P2. Profesional referente (Lead Practitioner); 9 años; persona entrevistadora 1; 35 min.
  • P3b. Profesional de apoyo familiar; 5 años; persona entrevistadora 1; 39 min.
  • P4. Profesional de salud emocional y bienestar; 5 años; persona entrevistadora 2; 44 min.
  • P5b. Profesional de apoyo familiar; 9 años; persona entrevistadora 2; 36 min.
  • P6. Profesional BRICa; 1 año; persona entrevistadora 2; 42 min.
  • P7. Profesional de recuperación; 10 años; persona entrevistadora 3 (hombre); 62 min.
  • P8. Profesional referente (Lead Practitioner); 1 año; persona entrevistadora 3 (hombre); 58 min.
  • P9. Matrona para familias con adicciones; 15 años; persona entrevistadora 4; 34 min.
  • P10. Matrona para familias con adicciones; 7 años; persona entrevistadora 4; 40 min.
  • P11b. Matrona para familias con adicciones; 20 años; persona entrevistadora 4; 29 min.

Nota a: Building Research in Communities; nota b: consentimiento para citar directamente.

Producción de datos

Las entrevistas semiestructuradas fueron realizadas por cuatro estudiantes de posgrado (un hombre) que cursaban un Master of Arts en counselling y psicoterapia en la University of Leeds (tabla 1). Todas estas personas recibieron formación de la primera autora. El grupo de cuatro estudiantes de posgrado, la primera autora y representantes de la organización estudiada (es decir, la coordinación de Investigación y Desarrollo, una persona asistente de investigación y una profesional referente del equipo Family Plus) elaboraron conjuntamente un guion de entrevista que permitiera obtener información pertinente para la pregunta de investigación: ¿cuál es la experiencia del personal de apoyo a familias en las que una figura parental está en tratamiento por consumo problemático de sustancias?

Para empezar, se pidió a las personas participantes que describieran su rol y explicaran por qué habían solicitado este puesto. A continuación, se les preguntó cómo parecían verlas las personas usuarias, qué impacto atribuían a su rol y cómo era su carga de casos en general. Las preguntas pasaban después al apoyo que prestan a las personas usuarias, a los problemas para los que estas necesitan ayuda con frecuencia y a lo que, en su opinión, podría ocurrir si su rol no existiera. Se les preguntó luego por el trabajo en un equipo multidisciplinar y se les pidió que describieran cómo se coordinan con otras personas y servicios para llevar a cabo su trabajo. Por último, se les preguntó por el mantenimiento de los límites, el agotamiento profesional y el autocuidado. Entre los ejemplos concretos de preguntas figuran: Si pudiera pensar en una imagen que describiera mejor su rol, ¿cuál sería?; ¿Por qué solicitó este puesto y qué pensaba que implicaría?; y ¿Cómo influye su experiencia previa en su trabajo actual? Las entrevistas se realizaron y grabaron en línea con consentimiento y duraron entre 29 y 62 min (tabla 1). La transcripción automática de Microsoft Teams fue revisada por la persona entrevistadora, que comprobó su exactitud y la corrigió cuando fue necesario.

Análisis de los datos

Los datos se analizaron mediante análisis temático según lo descrito por Braun y Clarke.19 El objetivo era lograr una descripción rica del conjunto de datos identificando patrones de experiencia y de sentido a lo largo de las entrevistas que respondieran a la pregunta de investigación: ¿cuál es la experiencia del personal de apoyo a familias en las que una figura parental está en tratamiento por consumo problemático de sustancias? Siguiendo a Braun y Clarke,19 el análisis adoptó un enfoque inductivo, y no teórico, en el que los temas se desarrollaron «de abajo arriba» a partir de los datos, dejando al mismo tiempo cierto margen a la interpretación del equipo investigador. La primera autora formó en análisis temático al grupo de cuatro estudiantes de posgrado, y el análisis del conjunto de datos lo llevó a cabo un grupo de investigación tal como se describe a continuación.

En primer lugar, el estudiantado de posgrado se familiarizó con los datos leyendo varias veces las transcripciones; a cada estudiante se le asignó el 40% del conjunto total de datos. En segundo lugar, comenzaron a anotar las transcripciones asignadas, señalando posibles patrones de experiencia y de sentido que respondieran a la pregunta de investigación, con el fin de captar estos patrones en frases concisas que representaran etiquetas temáticas incipientes. A lo largo de este proceso, el grupo de cuatro estudiantes de posgrado se reunió con la primera autora para comentar el proceso de análisis y sus observaciones, con vistas a afinar unos patrones consensuados. En esta fase se identificaron cuatro posibles temas preliminares: (i) apoyar a la clientela; ii) el riesgo de apoyar a la clientela en el entorno doméstico; (iii) apoyar al personal; y (iv) el carácter vital del apoyo organizacional.

En tercer lugar, el equipo de investigación ampliado, formado por cuatro estudiantes de counselling y psicoterapia, una persona docente experta en el campo de las adicciones y una investigadora principal de la organización, revisó estos temas propuestos en el contexto del conjunto completo de datos. En esta fase se acordó integrar el tercer y el cuarto tema bajo la etiqueta «el personal de apoyo se siente apoyado por la organización» y dividir el primer tema en dos subtemas: (a) tratar a las personas usuarias como individuos; y (b) reunir a toda la familia. A continuación se redactó un borrador de análisis con citas de las entrevistas que lo respaldaban. Por último, la última autora revisó el borrador e identificó en él un nivel conceptual de análisis adicional que sustentaba un modelo de apoyo familiar anidado. Ello supuso una reorganización moderada del material del borrador y un refinamiento de las etiquetas de los temas. Esta revisión fue examinada y aprobada por la primera autora y el segundo autor.

Resultados

Nuestros hallazgos se reúnen en un modelo de apoyo familiar anidado (figura 1). A continuación se presenta cada nivel del modelo de apoyo familiar anidado, ilustrado con citas directas de las personas participantes P3, P5 y P11 y, por razones éticas, con citas parafraseadas de las demás personas participantes.

Apoyo familiar anidado: el papel axial del personal de apoyo en los tres niveles, con los aspectos clave del apoyo (en cursiva).
Figura 1. Apoyo familiar anidado: el papel axial del personal de apoyo en los tres niveles, con los aspectos clave del apoyo (en cursiva).

Nivel 1: apoyar a la persona usuaria

Las personas participantes destacaron tres aspectos clave de apoyar a la persona usuaria: (i) construir una relación de confianza; (ii) ofrecer un apoyo adaptado; y (iii) apoyar la autonomía de la persona usuaria.

Construir una relación de confianza cuando la persona usuaria sufre una adicción a sustancias es una tarea con múltiples facetas, como explicó una matrona (P10). Describió cómo ello supone trabajar con las necesidades individuales de la persona usuaria, evitar lo que desencadena el consumo e intentar trabajar de manera que el entorno no resulte abrumador. En particular, esta matrona subrayó que construir una relación de confianza exige saber ofrecer un espacio seguro en el que trabajar juntas, y que un enfoque informado por el trauma lo facilita. Concretamente, llama la atención sobre la importancia de trabajar dentro de las capacidades de la persona usuaria. Curiosamente, sugiere un posible mecanismo que facilita el progreso: estar muy centrada en sus necesidades individuales.

De hecho, muchas personas participantes subrayaron la importancia de ofrecer un apoyo adaptado. El apoyo adaptado reconoce que las circunstancias de cada persona usuaria son diferentes y que ello exige centrarse en lo que funciona para cada individuo en lugar de aplicar un enfoque único para todos los casos. En este sentido, una profesional de apoyo familiar (P5) propone una rica analogía de su experiencia del apoyo adaptado, que permite vislumbrar otro posible mecanismo que facilita el progreso: apoyar la autonomía de las personas usuarias. Dice: «La imagen que tendría es la de una criatura a la que ayudo a ir en bici con ruedines por un camino lleno de piedras, y yo soy los ruedines. Ellos pedalean, ellos dicen a qué velocidad quieren ir. Eligen la dirección y yo solo estoy ahí para mantenerlos estables y en el buen camino, el que ellos quieren seguir.» En esta afirmación, un aspecto clave del rol de profesional de apoyo se presenta como la provisión de estabilidad y de límites con el fin de promover la autodeterminación de la persona usuaria en cuanto al ritmo y al foco de su recuperación. Esta analogía refleja también el carácter colaborativo del trabajo y, de nuevo, la importancia de construir una relación de confianza con la persona usuaria.

Por último, en lo que respecta al nivel 1, apoyar a la persona usuaria, una profesional de apoyo familiar (P3) desarrolla la importancia de apoyar la autonomía de la persona usuaria: «Como equipo, creo que nuestra mayor fortaleza es que nunca hacemos las cosas en lugar de quienes atendemos y de las familias. Nunca las hacemos en su lugar, pero sí les ayudamos y les apoyamos para que encuentren la luz. No siempre les llevamos hasta el final del túnel, pero quizá sí esos dos o tres pasos siguientes para que haya un poco más de luz.»

Nivel 2: apoyar a la familia

Las personas participantes destacaron tres aspectos clave de apoyar a la familia: (i) reconstruir las relaciones familiares; (ii) ofrecer un apoyo adaptado; y (iii) la protección y la confidencialidad. Los dos primeros se asemejan a lo identificado en relación con apoyar a la persona usuaria.

El abuso de sustancias puede tener un impacto profundo, no solo en la persona con la adicción, sino en toda la familia. Aunque el personal de apoyo puede aportar información e intervenciones, estas son necesariamente limitadas en alcance y en tiempo, y las personas participantes consideraban esencial que las familias descubrieran y desarrollaran sus propios recursos para seguir avanzando. En concreto, las personas participantes se centraron en la necesidad de reconstruir relaciones familiares basadas en la confianza y en una buena comunicación. Una persona profesional BRIC (P6) explicó que una parte del trabajo consistía en reunir a todo el mundo, sobre todo en el contexto de la adicción, que puede provocar rupturas de relaciones y dañar la confianza. Reconstruir las relaciones familiares lleva tiempo y, a veces, la o el profesional de apoyo tiene que enseñar, y mostrar por primera vez con su ejemplo, cómo es una interacción positiva.

Facilitar un cambio tan radical exige que el personal de apoyo comprenda la dinámica familiar y ofrezca un apoyo adaptado. Una matrona (P11) lo desarrolla: «hablamos, por ejemplo, de hacer un mapa de la familia y de la red de apoyo que tienen, y cosas así, y de entender las relaciones y los modelos que hayan podido tener.» Es importante señalar que las personas participantes indicaron que la clave para ofrecer un apoyo adaptado era trabajar en el entorno doméstico de la persona usuaria. Esto brindaba la oportunidad de establecer una relación con los miembros de la familia, de comprender cómo interactúan y de conocer sus sistemas de apoyo.

Trabajar en el domicilio de la persona usuaria era también una vía para ofrecer un apoyo adaptado a sus familiares. Por ejemplo, una profesional referente (P8) describió cómo ello implicaba mantener conversaciones individuales con muchos miembros distintos de la familia, incluidos los niños y niñas. De hecho, muchas personas participantes explicaron que trabajar en el entorno doméstico facilitaba la capacidad de percibir incluso cambios sutiles, de atender necesidades de vivienda, economía y educación, y ofrecía oportunidades para orientar hacia los servicios locales. Sin embargo, trabajar en el domicilio de la persona usuaria no está exento de riesgos, y la persona responsable especialista (P1) dio el ejemplo de haber tenido que tratar con alguien que no solo bebía mucho, sino que podía mostrarse agresivo.

El último aspecto clave del nivel 2, apoyar a la familia, son las dificultades relativas a la protección y la confidencialidad. Estas dificultades se entrelazan con los focos que acabamos de exponer: reconstruir las relaciones familiares y ofrecer un apoyo adaptado trabajando en el entorno doméstico de la persona usuaria. La protección de los niños y niñas en las familias en las que hay consumo problemático de sustancias es primordial, y las personas participantes eran conscientes de la necesidad de estar alerta ante los riesgos. Por ejemplo, una persona profesional referente (P2) explicó que ver a los distintos miembros de la familia en su entorno doméstico podía permitir al personal comprender mejor sus relaciones e identificar riesgos para la protección, como una posible negligencia o problemas económicos si, por ejemplo, hay poca comida en casa.

Otra dificultad identificada por el personal de apoyo en relación con el trabajo en el entorno doméstico tenía que ver con la confidencialidad. Aunque la persona usuaria y sus familiares puedan sentirse relajados en su propia casa, el lugar puede no ofrecer un espacio en el que cada persona pueda hablar con la o el profesional de apoyo sin temor a ser oída. Esto se solapa con las preocupaciones de protección, ya que, como explicó una persona profesional BRIC (P6), disponer de un espacio privado que permita a los niños y niñas hablar por sí mismos puede ser difícil, pero es esencial para conocer sus experiencias en confianza.

Nivel 3: apoyo organizacional al personal de apoyo

El último nivel de nuestro modelo de apoyo familiar anidado consiste en la manera en que la organización apoya al personal de apoyo, lo que le permite ofrecer el apoyo necesario a la persona usuaria y a su familia. En este nivel englobante del apoyo anidado, la idea de «familia» es metafórica y no literal. Las personas participantes destacaron tres aspectos clave del apoyo organizacional al personal de apoyo: (i) ofrecer relaciones de confianza; (ii) ofrecer un apoyo adaptado; y (iii) apoyar el desarrollo del personal de apoyo. Los tres se hacen eco de lo identificado en relación con el nivel 1, apoyar a la persona usuaria.

Las personas participantes podían vivir su trabajo como estresante y subrayaron la necesidad de mantener relaciones de confianza con sus colegas para recibir el apoyo emocional y práctico que les permitiera trabajar eficazmente con las personas usuarias y su familia. Una profesional de salud emocional y bienestar (P4) lo describe diciendo que sabe que las personas de su equipo están «siempre ahí» para ella.

Además de ofrecer relaciones de confianza, las personas participantes describieron que un aspecto importante del cuidado era que la organización también les proporcionaba un apoyo adaptado. Por ejemplo, en su rol de profesional referente, P8 describió cómo ofrecía un apoyo adaptado a su equipo mediante la supervisión individual, el apoyo entre pares y las reuniones de equipo. Una matrona (P10) añadió que también disponen de supervisión clínica a través de una reunión semanal del equipo multidisciplinar.

Por último, el nivel 3, apoyo organizacional al personal de apoyo, implicaba apoyar el desarrollo del personal de apoyo. En este sentido, muchas personas participantes describieron cómo se habían beneficiado de oportunidades de formación que les permitieron desarrollar sus competencias. Por ejemplo, una matrona (P9) dijo que se la había animado a implicarse en estudios superiores, formación e investigación, además de aprender en el propio trabajo. La matrona P10 coincidió, explicando que se ofrecía formación continua unas cuatro veces al año, junto con una jornada fuera del centro, así como formación obligatoria sobre cuestiones como la protección y oportunidades de formación específicas y adaptadas sobre temas como la salud física y mental.

Discusión

Presentamos un estudio de caso organizacional sobre la experiencia del personal de apoyo familiar empleado por una organización comunitaria del norte de Inglaterra, que responde a la pregunta de investigación: ¿cuál es la experiencia del personal de apoyo a familias en las que una figura parental está en tratamiento por consumo problemático de sustancias? Nuestros hallazgos se reunieron en un modelo de apoyo familiar anidado. Este describe cómo la persona usuaria recibe el apoyo de su familia con la ayuda de la o el profesional de apoyo, quien a su vez recibe el apoyo de su organización. La idea de «familia» se transforma así a lo largo de los niveles anidados, de lo literal, es decir, la unidad familiar, a lo metafórico, es decir, la organización empleadora. Este modelo pone de relieve que los niveles externos del apoyo anidado deben ser eficaces para que funcionen los niveles internos, así como el papel axial que el personal de apoyo desempeña en este sistema. A continuación comentamos cada nivel del modelo a la luz de la literatura existente. Cabe señalar que las relaciones y el apoyo adaptado son pertinentes en los tres niveles (figura 1). La calidad particular de la relación y del apoyo adaptado que requiere cada nivel se comentará en la sección correspondiente, mientras que la reflexión principal sobre el apoyo adaptado a través de los niveles se abordará hacia el final.

El nivel 1 - apoyar a la persona usuaria - consiste en (i) construir una relación de confianza; (ii) ofrecer un apoyo adaptado; y (iii) apoyar la autonomía de la persona usuaria. Los tres aspectos se ven respaldados por una revisión sistemática sobre el TUS y el uso de servicios realizada por McLellan et al.20 Según esta revisión, las personas usuarias que confían en sus profesionales tienen más probabilidades de seguir las recomendaciones de tratamiento y declaran una mayor satisfacción global con la atención recibida. Se constató que los planes de tratamiento individualizados, adaptados a las necesidades específicas de la persona usuaria, favorecen la implicación y los resultados de la recuperación (véase también 21). Además, los enfoques personalizados, que incluían el desarrollo de la confianza y el fomento de la autonomía, conducen a una mayor implicación y permanencia en los programas de tratamiento.

Si se examina la confianza con más detalle, las personas que sufren una adicción a sustancias tienen a menudo historias de trauma, por lo que crear un entorno seguro y de apoyo es esencial en su camino de recuperación.22 La confianza constituye la base sobre la que se construyen alianzas terapéuticas eficaces, ya que permite que las personas se sientan seguras y comprendidas y aumenta así su disposición a implicarse en el tratamiento y en los esfuerzos de recuperación.23 Más concretamente, la Substance Abuse and Mental Health Services Administration (SAMHSA 2014) señala que la atención informada por el trauma, que integra la confianza y la seguridad, favorece la implicación y el éxito del tratamiento en las personas con trastornos por consumo de sustancias.

El personal de apoyo que participó en el estudio subrayó también la necesidad de apoyar la autonomía de la clientela. Harris y Fallot24 la destacan como un aspecto importante de la atención informada por el trauma, en términos de empoderamiento y capacidad de elección de la clientela, junto con la seguridad, la fiabilidad y la colaboración. Knight25 desarrolla este tema y sostiene que desarrollar la autonomía y el empoderamiento es importante para ayudar a la clientela a recuperarse, en particular en el contexto del TUS.

El nivel 2 - apoyar a la familia – consiste en (i) reconstruir las relaciones familiares; (ii) ofrecer un apoyo adaptado; y (iii) la protección y la confidencialidad. Un metaanálisis de Copello, Templeton y Powell (2009) señala que las intervenciones familiares reducen el consumo de sustancias y mejoran los resultados psicosociales. Así lo confirma un estudio exhaustivo de la National Treatment Agency for Substance Misuse (2016)26, que halló que la implicación de la familia en el tratamiento mejoraba significativamente los resultados de las personas con trastornos por consumo de sustancias, con mayores tasas de finalización del tratamiento y menores tasas de recaída. Estos hallazgos se ven respaldados por el Family-Involved Recovery Support Services Study (SAMHSA, 2014)27, que sugería que intervenciones como el programa Community Reinforcement and Family Training no solo mejoraban los resultados del tratamiento, sino también el bienestar general tanto de las personas en recuperación como de sus familiares. Las propias familias se beneficiaban de redes de apoyo sólidas: Smith et al.15 constataron que las familias bien conectadas mantenían tasas más altas de permanencia en el tratamiento y tasas de recaída más bajas. Para explicar los beneficios de las intervenciones familiares en la recuperación de la adicción, un estudio de Lander et al.28 sobre las dinámicas familiares concluyó que una implicación familiar positiva refuerza la motivación y el compromiso con la recuperación. Curiosamente, Orford et al.29 señalan que la falta de apoyo familiar obstaculiza significativamente la recuperación de la adicción y postulan que ello se debe, al menos en parte, al estrés y al aislamiento social asociados.

El personal de apoyo participante se reunía a menudo con las personas usuarias y su familia en su propio domicilio, lo que implicaba afrontar dificultades en materia de protección y confidencialidad. Nuestros hallazgos concuerdan con los de Reamer30, que estudió las complejidades éticas relacionadas con la privacidad y la confidencialidad en entornos no tradicionales, como el domicilio de la clientela. Reamer subraya la importancia de mantener los límites profesionales y de proteger la información de la clientela en entornos que pueden no ofrecer las mismas garantías de privacidad que los espacios clínicos o las oficinas.

El nivel 3 - apoyo organizacional al personal de apoyo - consiste en (i) ofrecer relaciones de confianza; (ii) ofrecer un apoyo adaptado; y (iii) apoyar el desarrollo del personal de apoyo. Curiosamente, nuestros hallazgos sugieren que el personal de apoyo establece paralelismos entre la manera en que apoya a las personas usuarias (nivel 1) y la manera en que desea ser apoyado por su organización (nivel 3). Al igual que su clientela, el personal de apoyo se beneficia de poder confiar en sus colegas y de que se reconozcan y atiendan sus necesidades individuales de apoyo. Sin embargo, mientras que el personal de apoyo identificaba como objetivo principal reforzar la autonomía de su clientela, su propia necesidad es recibir apoyo para desarrollarse en su rol dentro de la organización.

Las relaciones de confianza pueden desarrollarse mediante una buena supervisión y procesos de apoyo entre pares que, a su vez, sostienen el desarrollo del personal de apoyo mediante la formación continua y el desarrollo profesional, a fin de proporcionar las competencias necesarias para afrontar los retos cambiantes de la recuperación de la adicción. Por ejemplo, Simpson et al.31 señalan que las organizaciones con mayores niveles de apoyo al personal tienden a obtener mejores resultados de tratamiento, y sugieren que ello se debe a que pueden ofrecer una atención integral que aborda una amplia gama de problemas a los que se enfrentan las personas usuarias. Curiosamente, McLellan et al.20 sostienen que, si bien el apoyo organizacional es esencial, existen disparidades significativas en la manera en que las distintas organizaciones aplican sus sistemas de apoyo y asignan sus recursos, lo que puede repercutir en los resultados de las personas usuarias. Además, Scott et al.32 examinan la importancia de integrar la atención entre distintos servicios e insisten en la necesidad de incluir servicios de apoyo médico, psicológico y social. En general, la cultura organizacional desempeña un papel importante en la eficacia de las intervenciones en adicciones; las mejores culturas promueven el aprendizaje continuo, el apoyo de la supervisión y la colaboración entre el personal.33 Un entorno así hace más probable que se adopten y mantengan prácticas basadas en la evidencia y que el personal se sienta animado a aprender nuevas competencias e integrarlas en su trabajo diario. Además, Aarons et al. señalan que las organizaciones con una cultura positiva tienden a presentar niveles más bajos de resistencia al cambio entre su personal.

Por último, volvemos a nuestra observación de que no solo las relaciones son importantes en los tres niveles de nuestro modelo (figura 1), como se ha comentado más arriba, sino también la idea de apoyo adaptado. En relación con el nivel 1, apoyar a la persona usuaria, destacamos investigaciones, como la de McLellan et al.20, que aportan pruebas del beneficio de los planes de tratamiento individualizados en el contexto de la adicción a sustancias. Además, es probable que las intervenciones de base familiar, como el programa Community Reinforcement and Family Training mencionado a propósito del nivel 2, apoyar a la familia, se beneficien de un ajuste al contexto. Por ejemplo, Krisher y McCrady34 sugieren que, cuando el apoyo familiar se personaliza, contribuye a crear un entorno doméstico solidario y estable, propicio para la recuperación. Una revisión de Liddle y Hogue35 aporta pruebas de ello al señalar que, cuando se adapta a las necesidades específicas de la persona adolescente y de la familia, la terapia familiar puede ser eficaz para sostener la recuperación a largo plazo y reducir las recaídas.

Nuestro estudio sugiere que este ajuste fino es pertinente también para el nivel 3: apoyo organizacional al personal de apoyo. Para comprender este hilo importante, podríamos recurrir a la teoría de Vygotsky36 sobre cómo el apoyo adaptado favorece el desarrollo y el aprendizaje infantil. En particular, puede resultar útil el concepto de andamiaje, ilustrado por la metáfora de los ruedines de una bicicleta. Del mismo modo que los ruedines se van ajustando a medida que la criatura gana confianza al montar en bici, el apoyo a las personas en recuperación y a sus familias, así como el apoyo organizacional a su profesional de apoyo, pueden ser más eficaces si son personalizados y adaptativos y evolucionan con el progreso de cada persona y sus dificultades del momento. Laudet37 coincide en que ofrecer un apoyo adaptado reconoce que el recorrido de cada persona por la adicción y la recuperación es único y requiere intervenciones personalizadas que respondan a necesidades y circunstancias específicas. Nuestro estudio sugiere que esto vale también para las familias implicadas y para el personal de apoyo.

Consideramos ahora las fortalezas y las limitaciones de esta investigación. En primer lugar, hemos presentado un estudio de caso, lo que significa que los hallazgos pueden ser específicos de esta organización. No obstante, hemos establecido vínculos con la investigación existente, lo que sugiere cierta transferibilidad de los hallazgos a contextos similares.38 En segundo lugar, el tamaño de nuestra muestra de participantes es relativamente pequeño, aunque acorde con la investigación cualitativa de este tipo.19 Además, hemos proporcionado datos, como el total de posibles participantes y el puesto de cada participante, que sitúan nuestra muestra en aras de la transparencia interpretativa.38 Por último, en el estudio participaron varias personas investigadoras, algunas con relativamente poca experiencia, lo que puede haber introducido incoherencias en la recogida y el análisis de los datos. Para atenuarlo, las personas entrevistadoras contaron con una supervisión estrecha y utilizaron un guion de entrevista semiestructurada idéntico, y sus primeras intuiciones analíticas fueron desarrolladas por un equipo de investigación experto que incluía representación de la organización de acogida.

Hemos presentado un estudio de caso de una organización comunitaria del norte de Inglaterra que atiende a personas con necesidades sanitarias y sociales complejas, y proponemos un modelo de apoyo familiar anidado que responde, desde la perspectiva del propio personal de apoyo, a la pregunta de investigación: ¿cuál es la experiencia del personal de apoyo a familias en las que una figura parental está en tratamiento por consumo problemático de sustancias? Sugerimos que las principales aplicaciones de este modelo consisten en identificar el papel axial del personal de apoyo en este sistema. Es decir, apoyar al personal de apoyo es vital para el buen funcionamiento de los tres niveles del sistema, a saber, la persona usuaria, su familia y la organización que presta el servicio. Más concretamente, el personal de apoyo identificó paralelismos con la manera en que se le forma para apoyar a su clientela, en cuanto a la necesidad de relaciones de confianza y de un apoyo adaptado. Se necesita más investigación para poner a prueba la aplicabilidad de nuestro modelo en organizaciones diversas e identificar las buenas prácticas para proporcionar al personal de apoyo el respaldo organizacional que necesita para llevar a cabo programas de recuperación eficaces.

Complexe Systémique: puntos clave

Este breve artículo cualitativo tiene el mérito de desplazar la mirada: en un servicio de adicciones que trabaja con toda la familia, no mira primero a la persona en tratamiento, sino a quienes acompañan al hogar, a menudo en el propio domicilio, entre la protección de la infancia y una confidencialidad difícil de garantizar. El modelo propuesto sigue una lógica muy sistémica: la persona usuaria recibe el apoyo de su familia, la familia el del personal de apoyo y este el de su organización, y cada círculo solo se sostiene si el exterior se sostiene. En cada nivel reaparecen los mismos ingredientes, las relaciones de confianza y el apoyo adaptado, como un isomorfismo entre lo que se ofrece a las familias y lo que uno mismo necesita. Para los equipos, es un argumento concreto a favor de la supervisión y de los grupos de práctica reflexiva. Los límites son claros: once entrevistas en una sola organización, solo tres personas citadas directamente y una discusión que a veces se apoya en literatura citada de segunda mano. Puede leerse junto con el artículo sobre una intervención familiar para madres y padres que consumen sustancias y el artículo sobre cómo los equipos profesionales apoyan a las personas allegadas.

Notas del original

Declaración de derechos de autor. A efectos del acceso abierto, la autoría ha aplicado una licencia Creative Commons Attribution (CC BY) a toda versión de manuscrito aceptado (Author Accepted Manuscript) derivada de este envío.

Agradecimientos. Queremos dar las gracias a todas las personas que participaron en este estudio por sus valiosas aportaciones, así como a Calum McCready, de la University of Leeds, por realizar algunas de las entrevistas de investigación y contribuir al análisis inicial.

Declaración de intereses. La autoría no declaró ningún posible conflicto de intereses.

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Traducción no oficial de Nested family support: the axial role of support workers for families in which a parent is in treatment for substance misuse, de Netalie Shloim, Mark Crowe, Lisa Simpson, Sarah Fordham, Anne-Marie Watkinson y Anna Madill, Journal of Addictive Diseases, vol. 44, n.o 2, p. 206-216 (2026), doi: 10.1080/10550887.2025.2490874, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial — la obra se ha modificado en el sentido de la licencia (tabla presentada en forma de lista). Ni la autoría ni la editorial responden de esta traducción; prevalece la versión original.

Esta es una traducción del artículo original «Nested family support: the axial role of support workers for families in which a parent is in treatment for substance misuse», publicado en Journal of Addictive Diseases (2026) bajo licencia CC BY 4.0. Traducido por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto de la autoría se ha traducido al español y la presentación se ha adaptado para la lectura en línea, como se indica al principio de esta página.

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Cómo citar este artículo

Shloim, N., Crowe, M., Simpson, L., Fordham, S., Watkinson, A.-M., et Madill, A. (2026). Nested family support: the axial role of support workers for families in which a parent is in treatment for substance misuse. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/nested-family-support-the-axial-role-of-support-workers-for-families-in-which-a-parent (Obra original publicada en 2025 en Journal of Addictive Diseases, 44(2), 206-216 (2026); republicada en 2026 por Journal of Addictive Diseases, https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/10550887.2025.2490874)

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