Esta versión ha sido traducida del inglés por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial. En caso de duda, prevalece la versión original.
Journal of Solution Focused Practices · Modelo de práctica
El bienestar no es la ausencia de enfermedad, sino un constructo de cinco dimensiones, física, emocional, social, intelectual y espiritual, y la enfermedad crónica está ligada ante todo al estilo de vida. James Beauchemin y Mo Yee Lee proponen un modelo breve, el coaching de bienestar centrado en soluciones, que aplica las herramientas de la SFBT, excepciones, pregunta milagro, escalas, objetivos, a cada una de estas dimensiones, fuera del ámbito clínico. La entrevista con Nico, un estudiante de veinte años que se siente «desbordado», pasa de un 4 sobre 10 a objetivos concretos, conocer el club de aikido, llamar a un amigo, sin que se le prescriba nada.
Traducción no oficial al español de Solution-Focused Wellness Coaching, de James Beauchemin y Mo Yee Lee, publicado en el Journal of Solution Focused Practices (2014), doi: 10.59874/001c.75103, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial, a partir de la edición preparada en septiembre de 2026 desde el PDF escaneado de la revista: el texto original se ha transcrito, traducido al español y maquetado, el diagrama de la tabla 1 (cinco dimensiones del bienestar en torno a los componentes de la SFBT) se describe, la tabla 2 se presenta como ficha y el diálogo del caso en recuadros, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.
Resumen. Entender el bienestar como un constructo multidimensional tiene implicaciones importantes para el tratamiento de la salud tanto física como psicológica. Los vínculos entre la enfermedad crónica y factores del estilo de vida como la inactividad, la alimentación y el estrés ponen de manifiesto la necesidad de profesionales con formación especializada que puedan acompañar a las personas en el desarrollo de habilidades y recursos para introducir cambios en su estilo de vida. Para facilitar cambios de estilo de vida orientados al bienestar, se necesitan modelos que integren enfoques basados en la evidencia. La terapia breve centrada en soluciones y el coaching centrado en soluciones son enfoques basados en la evidencia que ponen el acento en las fortalezas de la persona y en la construcción de soluciones, tanto en contextos clínicos como no clínicos. Establecer un modelo de coaching de bienestar centrado en soluciones (SFWC) ofrece un enfoque de coaching breve y eficaz, aplicable en diversos contextos de salud y bienestar, entre ellos la atención primaria, el counselling, el trabajo social, la terapia ocupacional y la fisioterapia, y el ejercicio físico y el fitness. El modelo SFWC proporciona un marco que utiliza técnicas terapéuticas específicas y replicables para acompañar a las personas en la mejora de su bienestar en los ámbitos físico, espiritual, emocional, intelectual y social.
Este modelo se presentó en el congreso de 2014 de la Solution-Focused Brief Therapy Association en Santa Fe (Nuevo México), del 5 al 8 de noviembre de 2014. En aquel momento, la primera firma del artículo recibió un premio de investigación de la SFBTA 2014 y una beca para seguir investigando la eficacia del modelo SFWC.
La aceptación de una conceptualización multidimensional de la salud y el bienestar ha sido gradual dentro del modelo médico tradicional. El modelo biomédico de la enfermedad, históricamente dominante, se centraba exclusivamente en la biología e ignoraba las influencias psicológicas, ambientales y sociales sobre la salud. Sin embargo, la evidencia respalda un mayor riesgo de enfermedad grave y de muerte asociado a conductas del estilo de vida como la inactividad, la alimentación, el tabaquismo y el estrés sostenido (Smith et al., 2013). El giro hacia una comprensión holística de la salud cuenta con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud, que define la salud como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades (WHO, 1992).
Una literatura afín conceptualiza el bienestar como un constructo multidimensional, y en los últimos años se han desarrollado y modificado múltiples modelos de bienestar. Aunque prometedores como paradigma emergente, estos modelos en desarrollo plantean dificultades a la hora de establecer una definición consensuada. Entre los modelos de bienestar más destacados figuran el Lifespan Model of Wellness (Myers, Sweeney & Witmer, 1991), el Indivisible Self Model of Wellness (Myers & Sweeney, 2004), el Hexagonal Model of Wellness de Hettler (1980) y el Clinical and Educational Model of Wellness (Granello, 2013). Aunque cada uno incorpora ámbitos distintos, todos estos modelos comparten cinco componentes similares, relativos al bienestar emocional, intelectual, físico, social y espiritual (Roscoe, 2009).
La aceptación del bienestar como constructo multidimensional tiene consecuencias importantes para el tratamiento de la salud tanto física como psicológica. Se necesitan estrategias eficaces de counselling y de cambio de estilo de vida para informar, implicar y empoderar a las personas atendidas. Los enfoques deben garantizar que estas puedan comunicar eficazmente sus necesidades y se impliquen en la toma de decisiones relacionadas con el cambio (Caldwell, Gray & Wolever, 2013). En la atención sanitaria, donde el personal de atención primaria desempeña un papel clave para facilitar el cambio, numerosos obstáculos le impiden ofrecer counselling a sus pacientes, como la falta de tiempo, de formación en counselling, de apoyo institucional y de reembolso (Tulloch, Fortier & Hogg, 2006). Por ello, se necesitan profesionales con formación en teoría del cambio de conductas de salud, en evaluación e intervenciones relacionadas con la salud y en estrategias de counselling para acompañar a las y los pacientes en la modificación de su estilo de vida (Tulloch et al., 2006).
Las intervenciones actuales de counselling y asesoramiento en promoción de la salud se han guiado por varias teorías y modelos, entre ellos la teoría cognitiva, el modelo de creencias en salud, la teoría de la acción razonada y el modelo transteórico del cambio. Sin embargo, estos fundamentos teóricos a menudo no se traducen con precisión en estrategias de counselling específicas, lo que puede llevar a profesionales a utilizar técnicas de counselling inespecíficas y a apoyarse en la información sanitaria y en su estatus profesional para convencer a sus pacientes de que cambien (Elder et al., 1999).
El énfasis en el cambio de estilo de vida como mediador de un bienestar holístico y la necesidad de enfoques breves y accesibles centrados en ese cambio han contribuido a la creciente difusión de los modelos de «coaching». Aquí, el coaching se define como una manera de ayudar a otras personas a alcanzar un objetivo o un estado futuro deseado (O’Connell, Palmer & Williams, 2012). Puede adoptar muchas formas, según fundamentos teóricos diversos, entre ellas el coaching cognitivo, la psicología positiva de base conductual y el coaching orientado a objetivos (Ives, 2008). Entre los tipos habituales de modelos de coaching figuran el life coaching y el executive coaching, enfoques estructurados para ayudar a poblaciones no clínicas a fijar y alcanzar objetivos (Green, Oades & Grant, 2006).
Varios programas privados se centran específicamente en el coaching de bienestar o de salud. Por ejemplo, Wellcoaches, el American Council on Exercise y el National Institute of Whole Health ofrecen formación y certificaciones en coaching. Además, el Integrative Health Coaching, desarrollado en la Duke University, institución de investigación estadounidense, es un proceso sistemático y colaborativo que favorece el enriquecimiento de la experiencia vital y la consecución de objetivos relacionados con un problema de salud concreto (Caldwell et al., 2013). A pesar de la multitud de modelos, no existe una definición consensuada del coaching de salud o de bienestar, lo que da lugar a grandes variaciones en la formación, la metodología y el ámbito de práctica (Smith et al., 2013). Por ello, se necesita un modelo y un enfoque terapéutico claramente definidos para el coaching de salud y bienestar, que ofrezcan pautas y estrategias para facilitar el cambio de estilo de vida.
El modelo de coaching de bienestar centrado en soluciones ofrece un enfoque del cambio de salud y de estilo de vida que utiliza estrategias y técnicas de counselling basadas en la evidencia. La terapia breve centrada en soluciones (SFBT) es una intervención basada en las fortalezas, definida por su énfasis en la construcción de soluciones, más que en los problemas, y por el supuesto de que las personas consultantes tienen los recursos y la capacidad para cambiar (De Jong & Berg, 2013). Surgió a principios de la década de 1980 a partir del trabajo de de Shazer, Berg y su equipo en el Milwaukee Brief Family Therapy Center (BFTC), en Milwaukee (Wisconsin) (de Shazer et al., 1986).
La SFBT se clasifica como un enfoque posmoderno del counselling, que se adhiere a los principios de la teoría socioconstructivista (Crockett & Prosek, 2013) y subraya que los problemas y las soluciones son, unos y otras, construcciones de las personas consultantes en un contexto social. La SFBT establece con ellas una relación colaborativa y no jerárquica y reconoce que son las expertas en sus objetivos y aspiraciones. Quien ejerce la terapia aporta su pericia en la conversación de cambio que permite a las personas consultantes reconectar con sus recursos y fortalezas y alcanzar los objetivos que ellas mismas determinan. Además, la SFBT se centra en el presente y en el futuro y considera que los problemas pertenecen al pasado (Lee, 2013).
Tal como se describe en el manual de tratamiento avalado por la Solution-Focused Brief Therapy Association (Bavelas et al., 2013), los principios básicos de la SFBT incluyen: centrarse en el futuro deseado por la persona consultante más que en los problemas pasados o los conflictos actuales; basarse en la construcción de soluciones más que en la resolución de problemas; ningún problema ocurre todo el tiempo, hay excepciones, alternativas a los patrones actuales no deseados de conducta, cognición e interacción que forman parte del repertorio de la persona consultante o que pueden coconstruirse como tales entre terapeuta y consultante; y se anima a las personas consultantes a aumentar la frecuencia de las conductas útiles actuales. Además, la SFBT se distingue de las intervenciones de entrenamiento de habilidades y de terapia de conducta en que el modelo parte del supuesto de que las conductas de solución ya existen en la persona consultante, y en que las habilidades conversacionales que se requieren de quien ejerce la terapia para invitarla a construir soluciones son distintas de las necesarias para diagnosticar y tratar sus problemas.
A medida que ha crecido la popularidad de la SFBT, también lo ha hecho su base de investigación. Se han publicado numerosos artículos y estudios académicos que examinan las cualidades propias de la SFBT y la distinguen de otras modalidades terapéuticas. Entre las diferencias significativas entre la SFBT y otros enfoques terapéuticos de uso común, como la terapia cognitivo-conductual (TCC) y la entrevista motivacional (EM), figuran la ausencia de diagnóstico de patología, el hecho de centrarse en lo que va bien más que en lo que va mal y no suponer que lo que hay detrás de las palabras de la persona consultante es más significativo que lo que dice (McKergow & Korman, 2009). Los estudios muestran que las sesiones de SFBT tenían un contenido positivo significativamente mayor y un contenido negativo menor que las de TCC (Jordan, Froerer & Bavelas, 2013), y que las formulaciones de SFBT conservaban una proporción significativamente mayor de las palabras exactas de las personas consultantes y añadían menos interpretaciones terapéuticas que la TCC o la EM (Korman, Bavelas & De Jong, 2013).
La base empírica de la terapia breve centrada en soluciones se ve reforzada por varias revisiones y análisis de resultados. Las revisiones de Gingerich y Eisengart (2000), Gingerich y Peterson (2012) y Kim (2008) respaldan los beneficios de la SFBT, con evidencia sólida en cuanto a la duración del tratamiento, lo que indica que la SFBT puede ser más rentable que otros enfoques terapéuticos. La evidencia respalda la eficacia de la terapia breve centrada en soluciones en poblaciones muy diversas. Por ejemplo, la literatura de resultados con población escolar muestra efectos positivos de la SFBT sobre los problemas de conducta y académicos (Kim & Franklin, 2009), una mejora de la comprensión oral y de la fluidez lectora, de las percepciones sobre la inteligencia general y de las actitudes hacia la escuela y el profesorado, así como una disminución de la ansiedad en niñas y niños con dificultades de lectura (Daki & Savage, 2010).
En población adulta, la SFBT ha demostrado su eficacia para abordar una variedad de síntomas y conductas (Gingerich & Peterson, 2012), entre ellos los síntomas depresivos (Sundstrom, 1993), la adherencia a la medicación (Panayotov, Anichkina & Strahilov, 2011), la abstinencia de alcohol (Spilsbury, 2012), el estrés postraumático (Bannink, 2008) y las habilidades parentales (Zimmerman, Jacobsen, MacIntyre & Watson, 1996). La SFBT se ha utilizado con distintas poblaciones, entre ellas parejas (Zimmerman, Prest & Wetzel, 1997), estudiantado universitario (Sundstrom, 1993) y en terapia de grupo (Lafountain, Garner & Eliason, 1996). También se ha empleado un enfoque SFBT en un contexto de salud y bienestar, con dificultades relacionadas con el control del peso y la alimentación (Dolan, 1997), así como en el trabajo con deportistas (Hoigaard & Johansen, 2004).
Basado en los principios de la SFBT, el coaching centrado en soluciones (SFC) es una adaptación de este enfoque de tratamiento para su uso con poblaciones no clínicas. Al igual que la SFBT, el SFC se centra en ayudar a las personas a identificar los resultados que prefieren y objetivos específicos, a desprenderse del pensamiento centrado en el problema y a identificar y utilizar recursos y fortalezas, en un entorno colaborativo de respeto mutuo (Grant, 2013). El SFC asume varias creencias básicas que guían la práctica: hacer preguntas es más importante que dar respuestas; la atención se dirige al futuro, no al pasado; se construye sobre las fortalezas de la persona y se exploran soluciones; y «si no está roto, no lo arregles, a menos que pueda mejorarse» (O’Connell et al., 2012). El SFC se diferencia de la SFBT en varios aspectos importantes, entre ellos que se centra en objetivos no clínicos, que utiliza un modelo de coaching en lugar de un modelo psicológico y que lo lleva a cabo una persona formada en coaching y no profesionales del counselling o de la psicoterapia (O’Connell et al., 2012).
Además de la eficacia demostrada de la SFBT, la literatura respalda el uso de un enfoque SFC. Varios libros exponen la justificación, las orientaciones y las técnicas del SFC (Jackson & McKergow, 2007; O’Connell et al., 2012). Asimismo, diversos estudios demuestran su eficacia en una variedad de resultados. En un contexto de coaching, las preguntas centradas en soluciones han resultado más eficaces que las preguntas centradas en el problema, con diferencias notables en el afecto de la persona, en su aproximación a los objetivos y en la comprensión de los problemas (Grant & O’Connor, 2010), así como mejoras en la autoeficacia y en la planificación de la acción (Grant, 2012). El coaching centrado en soluciones también ha demostrado su eficacia para mejorar el bienestar en el trabajo (Grant, Curtayne & Burton, 2009) y puede ser eficaz en intervenciones grupales (Green, Oades & Grant, 2006).
La eficacia probada de la SFBT y del SFC, junto con la aceptación creciente del bienestar como constructo multidimensional, constituye una combinación ideal para abordar el cambio de conductas del estilo de vida. El modelo de coaching de bienestar centrado en soluciones (tabla 1) integra los principios fundamentales de la SFBT y del SFC con un marco de bienestar que incluye los ámbitos social, emocional, intelectual, espiritual y físico. Trabajando en colaboración con las personas para identificar sus fortalezas y recursos, quienes ejercen el SFW coaching pueden acompañarlas en la definición de objetivos orientados al futuro. Estos objetivos, que las propias personas determinan, pueden centrarse tanto en ámbitos específicos del bienestar como en el bienestar global.
Tabla 1. Modelo de bienestar centrado en soluciones
Diagrama no reproducido: cinco círculos, bienestar físico, emocional, social, intelectual y espiritual, dispuestos en anillo alrededor de un centro común, los componentes de la SFBT. El modelo multidimensional del bienestar enmarca el conjunto.
Comprender la subjetividad del bienestar como constructo, de la que da fe la multiplicidad de modelos presentes en la literatura, permite flexibilidad en la conceptualización que cada persona hace de su propio bienestar. El modelo SFWC ofrece un marco útil que ilustra la naturaleza multidimensional del bienestar. Sin embargo, quienes ejercen el SFWC deben cuidarse de no dirigir la conversación ni de «ajustar a la persona al modelo». La SFBT se construye a partir de los deseos, las necesidades o las conductas de las personas consultantes; por ello, el SFWC asume un papel de apoyo que intenta ampliar las opciones en lugar de limitarlas (de Shazer et al., 2007). El enfoque centrado en soluciones puede integrarse con otras técnicas siempre que se mantenga la confianza en la capacidad de las personas para saber qué es lo mejor para ellas y para planificar eficazmente cómo llegar ahí (Trepper et al., 2006). Así, quienes ejercen el SFWC pueden apoyar a las personas como expertas en identificar y definir los ámbitos más pertinentes para su bienestar global, a la vez que las acompañan en el proceso de distinguir y explorar las relaciones entre las múltiples dimensiones del bienestar y facilitan el cambio relacionado con él.
Aunque cada persona puede optar por centrarse en uno o varios aspectos del bienestar y «nombrar» estos ámbitos de la manera que le resulte significativa, los siguientes son comunes a la gran mayoría de los modelos de bienestar basados en la evidencia (Roscoe, 2009) y ofrecen un marco útil para abordar el cambio orientado al bienestar.
Con un enfoque SFWC, estos ámbitos del bienestar pueden explorarse con las personas de un modo fiel a los principios fundamentales de la SFBT. Las y los profesionales pueden acompañarlas en la identificación de estados ideales de bienestar, en la definición y clarificación de los distintos aspectos o ámbitos del bienestar que consideran importantes, en la exploración de éxitos pasados y excepciones relacionados con el bienestar y en la elaboración de objetivos orientados al futuro para cada ámbito. Con un enfoque centrado en soluciones, esto puede lograrse manteniendo una relación colaborativa y basada en las fortalezas, que valora a las personas como expertas que disponen de los recursos y las habilidades necesarios para facilitar cambios positivos orientados al bienestar. La tabla de ámbito de ejemplo (tabla 2) muestra cómo se desarrollan las habilidades centradas en soluciones para un ámbito concreto.
Tabla 2. Ejemplo de tabla de ámbito: bienestar físico
Identificar fortalezas y excepciones: «¿Qué cosas haces actualmente que te hacen sentir bien físicamente?» «¿Qué importancia tiene el bienestar físico en tu vida?» «¿Qué cosas concretas haces para cuidarte físicamente?» «¿Puedes identificar momentos en los que te has sentido bien físicamente? ¿Cómo era esa sensación? ¿Qué cosas hacías?» Preguntas orientadas al futuro: «¿Cómo sería tu estado físico ideal? ¿Cómo te sentirías?» «¿Qué cosas harás en el futuro que podrían hacerte sentir bien físicamente?» Pregunta milagro: «Si esta noche te fueras a la cama y ocurriera un milagro, pero no supieras cómo ha ocurrido. Durante la noche has recuperado un bienestar físico total: ¿qué sería diferente por la mañana?» Escalas: «En una escala del 1 al 10, ¿cómo dirías que te sientes físicamente?» «¿Cómo sería un 10?» Retroalimentación positiva: «Parece que tienes varias ideas estupendas sobre maneras de sentirte físicamente mejor.» «Has hecho buenos progresos en tu bienestar físico.» Fijación de objetivos: «¿Qué objetivos crees que podrías poner en marcha para ayudarte a pasar de un 4 a un 6 en tu bienestar físico?» «¿Qué cosas podrías cambiar en la próxima semana o las dos próximas que te llevarían a sentirte físicamente mejor?»
El SFWC puede acompañar a las personas en la construcción de sus propias definiciones del bienestar y del valor que atribuyen a cada ámbito. Esto permite explorar fortalezas, excepciones, «estados ideales» y objetivos relativos a los ámbitos que la propia persona identifica como aquellos en los que desea centrarse por ahora. Al examinar sus fortalezas, el SFWC puede trabajar en colaboración con ella para identificar las prácticas que ya aplica para sentirse bien físicamente. Pueden identificarse estrategias adicionales que se apoyen en esas prácticas, y pueden fijarse objetivos positivos y alcanzables que reflejen sus valores. Ofrecer una retroalimentación positiva regular permite reforzar sus fortalezas, y centrarse en los éxitos más que en los problemas persistentes puede ayudar a facilitar el cambio de estilo de vida.
Además, las y los profesionales pueden ayudar a las personas a identificar las maneras en que los ámbitos del bienestar se relacionan entre sí y examinar cómo la mejora de un ámbito puede afectar no solo a los demás, sino también a la percepción global del bienestar. Al subrayar la interrelación de los ámbitos del bienestar y desarrollar objetivos basados en las fortalezas, las personas pueden introducir cambios de estilo de vida que conduzcan a una mejor salud y un mayor bienestar globales.
El modelo SFWC está concebido para su uso con poblaciones no clínicas, por lo que puede diferir de los objetivos y las habilidades específicos que se utilizan en un contexto terapéutico. Aunque existen variaciones en las técnicas dentro de un enfoque SFBT, los principios básicos identificados por Bavelas et al. (2012) en el Solution-Focused Therapy Treatment Manual for Working with Individuals ilustran los componentes centrales que sirven de base a las técnicas centradas en soluciones. Los ingredientes activos específicos de la SFBT incluyen la alianza colaborativa, la atención a las soluciones, la fijación de objetivos alcanzables, la orientación al futuro, el uso de escalas y la atención a las excepciones a los problemas (Bavelas et al., 2012).
Nico era un estudiante universitario de 20 años al que se atendió en coaching de bienestar individual en el centro de bienestar de la universidad. Su tutoría académica lo derivó al coaching de bienestar porque preocupaba que se sintiera desbordado. Tras recoger la información de contexto y descartar la necesidad de un nivel de atención superior, Nico y su coach de bienestar acordaron conjuntamente explorar el counselling de bienestar centrado en soluciones. Se consideró que este enfoque podía ser beneficioso para ayudar a Nico a encontrar equilibrio en su vida y mejorar su bienestar.
El enfoque de coaching de bienestar centrado en soluciones con Nico integró una conversación sobre sus percepciones de la salud y el bienestar. En coherencia con los principios de la SFBT, que ponen el acento en la colaboración y en una relación no jerárquica, el SFWC trabajó para recoger información sobre las fortalezas y las experiencias de Nico relacionadas con el bienestar. Este enfoque reconocía a Nico como experto y valoraba su conceptualización del bienestar. A través de este diálogo, la persona coach pudo explorar con Nico la naturaleza multidimensional del bienestar, centrándose en las soluciones más que en los problemas actuales. El diálogo también ofreció ocasiones de destacar excepciones, momentos en los que las fortalezas y los recursos de Nico le permitieron acceder a un estado de mayor bienestar.
Extracto de la entrevista: bienestar físico
SFWC: ¿Puedes describir cómo es cuando te sientes más «bien»? [centrarse en las soluciones más que en el problema]
Nico: Bueno, no estoy estresado todo el tiempo. Supongo que dormiría mejor y podría concentrarme. Seguramente tendría más tiempo para quedar con mis amigos…
SFWC: Parece que, cuando hablas de sentirte «bien», en realidad hay muchas cosas en juego.
Nico: Sí, supongo que sí.
SFWC: Entonces, probemos esto. Imagina que esta noche te vas a dormir y, en algún momento de la noche, ocurre un «milagro». Gracias a ese «milagro», cuando te despiertas por la mañana te sientes completa y totalmente bien. ¿Qué es lo primero que notarías que te indicaría que ha ocurrido un milagro? [pregunta milagro]
Nico: Supongo que simplemente me sentiría mejor.
SFWC: ¿Qué, concretamente, se sentiría mejor? [amplificación]
Nico: Bueno, para empezar estaría descansado. Quizá no tan estresado. Seguramente haría más ejercicio.
SFWC: ¿Qué notarían de diferente en ti tu mejor amistad o la gente con la que compartes piso? [amplificación]
Nico: Creo que tendría más energía. Seguramente no parecería tan cansado. Seguramente notarían que estoy en mejor forma.
SFWC: Entonces, si ese estado de «milagro» fuera un 10, ¿dónde dirías que estás ahora mismo en una escala del 1 al 10? [pregunta de escala]
Nico: Eh… Más o menos en un 4.
SFWC: ¿Cómo sabes que estás en un «4» y no más abajo?
Nico: Bueno, me siento estresado. No he hecho ni de lejos tanto ejercicio como me gustaría y creo que paso demasiado tiempo en casa y no el suficiente con mis amigos. Pero tampoco siento que esté deprimido ni nada de eso. O sea, sigo teniendo amigos y me va bastante bien en los estudios.
SFWC: ¿Se te ocurren momentos de tu vida en los que te sentías más cerca de un «10»? [búsqueda de excepciones]
Nico: Claro, en segundo. Estaba más o menos en un 8 o un 9. La vida iba bastante bien.
SFWC: ¿Qué era diferente entonces? [excepciones]
Nico: Hacía ejercicio todo el tiempo, sacaba buenas notas. Vivía con un par de buenos amigos. No estaba ni de lejos tan estresado todo el tiempo.
SFWC: ¿Qué tipo de cosas haces actualmente que te hacen sentir más sano o más «bien»? [identificación de fortalezas]
Nico: Todavía voy al gimnasio de vez en cuando, pero ni de lejos tanto como me gustaría.
SFWC: Qué bien que sigas encontrando tiempo para hacer ejercicio. Parece que sentirte bien físicamente es importante para ti.
Nico: Sí, supongo que para mí marca bastante la diferencia.
SFWC: ¿Hay otros ámbitos de tu vida que podrían verse afectados por tu bienestar físico?
Nico: Bueno, si tuviera más energía seguramente podría dedicar más tiempo a los estudios, lo que con suerte me daría mejores notas.
SFWC: Parece que estar bien físicamente cambiaría muchas cosas de tu bienestar general.
Nico: Sí, supongo que sí.
SFWC: ¿Se te ocurren otras cosas que podrías hacer y que podrían ayudarte a mejorar tu bienestar físico?
Nico: Mmm. Desde luego, hacer más ejercicio. Quizá dormir con más regularidad. Supongo que mi alimentación también podría mejorar…
SFWC: ¿Cuál crees que podría ser un objetivo realista a corto plazo para mejorar tu bienestar físico? [fijación de objetivos]
Como en muchos modelos de psicoterapia y de coaching, los objetivos concretos y específicos son un componente importante de un enfoque centrado en soluciones (de Shazer et al., 2007). Al integrar objetivos a corto plazo, medibles y realistas para cada ámbito, Nico pudo identificar estrategias para mejorar su bienestar global a partir de sus propias fortalezas y recursos. En este caso era esencial introducir los objetivos de forma gradual, ya que el motivo de consulta de Nico era la sensación de estar desbordado. Así, los objetivos iniciales elaborados a partir de la interacción anterior se centraron únicamente en el bienestar físico. Las sesiones semanales de coaching posteriores integraron a veces objetivos relativos a otros ámbitos del bienestar identificados por Nico, lo que garantizaba que los objetivos fueran pertinentes. Esto no solo permitió a Nico elaborar sus propios objetivos a partir de sus propios valores, sino que mejoró tanto el bienestar en cada ámbito como el bienestar global, y reforzó su autoeficacia en la consecución de objetivos.
Extracto de la entrevista: bienestar social
SFWC: Además de sentirte físicamente mejor, ¿qué otras cosas serían diferentes en tu vida si te sintieras más cerca de un 10? [amplificación]
Nico: Supongo que sería más sociable, tendría más ganas de salir. Quizá no me pasaría tanto tiempo metido en el piso.
SFWC: ¿Entonces tu bienestar tiene un componente social?
Nico: Sí. Muchas veces me siento bien si puedo quedar con un amigo para comer o algo así. Lo que pasa es que es difícil encontrar tiempo para hacer ese tipo de cosas con regularidad.
SFWC: Si un «10» es tu estado ideal en cuanto al aspecto social de tu bienestar, ¿puedes describir cómo sería? [escala, identificación del «ideal»]
Nico: Supongo que quedaría más con mis amigos, me sentiría más conectado con la gente, más implicado. Seguramente tendría más confianza en las interacciones sociales.
SFWC: De acuerdo. Si eso es un «10», ¿cómo te puntuarías ahora mismo en bienestar social?
Nico: Siendo realista, ahora mismo solo un «3» o un «4».
SFWC: ¿Se te ocurren momentos en los que te sentías más cerca de un «10» en lo social? [excepciones]
Nico: Sí, creo que tanto en primero como en segundo me sentía más cerca de un «10». Quizá en un «7» o un «8».
SFWC: ¿Qué era diferente entonces? [amplificación]
Nico: Bueno, en primero todo era nuevo. Conocía a gente nueva, hacía nuevos amigos, salía mucho más.
SFWC: ¿Qué tipo de cosas haces actualmente para sentirte bien en lo social? [identificación de fortalezas]
Nico: Pues todavía salgo un poco. Voy a clase todos los días y paso tiempo con mis compañeros de piso… al menos los fines de semana.
SFWC: ¿Hay otras cosas que podrías hacer en lo social y que podrían ayudarte a acercarte a un 10? [escala]
Nico: Hay sin duda algunos amigos con los que siento que he perdido un poco el contacto, y llevo tiempo queriendo ponerme en contacto con ellos.
SFWC: De acuerdo. ¿Se te ocurre algo más?
Nico: Pues incluso una simple llamada probablemente estaría bien. También hay algunos clubes aquí en el campus que había pensado en ir a conocer y que podrían estar bien.
SFWC: ¿En qué crees que podría ayudarte ir a conocer esos clubes? [preguntas orientadas al futuro]
Nico: Bueno, idealmente haría nuevos amigos, nuevas relaciones sociales. Me haría salir más, implicarme más.
SFWC: ¿Hay algún club concreto que te gustaría conocer?
Nico: De pequeño hacía artes marciales. He pensado en apuntarme al club de aikido. También me interesa la ciencia ficción y he visto que también hay un club de ciencia ficción.
SFWC: Estupendo. Entonces, pensando en el aspecto social del bienestar, ¿cuál crees que podría ser un buen objetivo a corto plazo para ti? [fijación de objetivos]
Nico: Creo que ir a conocer al menos un club la semana que viene sería realista. También me gustaría volver a ponerme en contacto con un amigo en particular al que llevo tiempo queriendo llamar.
SFWC: Me parecen objetivos estupendos. ¿Cómo podrían cambiar tu puntuación actual de «4» si los alcanzaras?
Nico: ¿Si participara en un club? Creo que solo con eso subiría por lo menos a un 5 o un 6.
La conceptualización del bienestar como constructo multidimensional sentó una base desde la que el SFWC pudo ayudar a Nico a explorar cada ámbito por separado, a elaborar objetivos de bienestar general o propios de un ámbito y a avanzar hacia un bienestar global equilibrado. Esto ofreció al SFWC la oportunidad de recoger información específica sobre las percepciones de Nico acerca del bienestar mediante técnicas centradas en soluciones como la pregunta milagro y las preguntas de escala. Ello ayudó a aclarar cómo conceptualizaba Nico su estado ideal en cada ámbito del bienestar, lo que podía orientar los objetivos en ese ámbito.
Extracto de la entrevista: bienestar global
SFWC: Hemos visto objetivos tanto para el bienestar físico como para el social. ¿Cómo crees que influirán en tu bienestar global? [orientación al futuro]
Nico: Me imagino que, si consigo alcanzar esos objetivos, me sentiré bastante mejor que ahora. Seguramente tendré más energía, estaré de mejor humor, tendré más confianza.
SFWC: ¿Entonces el bienestar físico y el social también pueden influir en otros ámbitos?
Nico: Sin duda.
SFWC: Antes has dicho que puntuarías tu bienestar global en torno a un «4». Cuando consigas alcanzar estos objetivos físicos y sociales, ¿cómo crees que influirá en ese 4 actual?
Nico: Si consigo hacer esas cosas con regularidad, tendría que pensar que me llevaría por lo menos a un 6 o así.
SFWC: Parece que has identificado algunos ámbitos que sin duda pueden mejorar tu bienestar global.
La conversación entre la persona coach de bienestar centrado en soluciones y Nico ofreció ocasiones de explorar en colaboración la naturaleza multidimensional del bienestar. Esto fue importante para examinar el impacto que cada ámbito puede tener en el bienestar global. Examinar el constructo de bienestar permitió aclarar cómo piensa Nico el bienestar y cómo influyen ámbitos específicos en su capacidad para mantener el equilibrio.
El paradigma sanitario evoluciona hacia un enfoque preventivo y multidimensional del bienestar. Dada la evidencia del vínculo entre la enfermedad crónica y factores del estilo de vida como la inactividad, la alimentación y el estrés, se necesitan profesionales con formación especializada que puedan acompañar a las personas en el desarrollo de habilidades y recursos para introducir cambios en su estilo de vida en un contexto no clínico. El coaching de bienestar centrado en soluciones utiliza técnicas basadas en la evidencia para acompañar a las personas en la realización de cambios orientados al bienestar en múltiples ámbitos. A pesar de la multiplicidad de enfoques y certificaciones de coaching, faltan una definición consensuada, requisitos comunes y un uso de prácticas basadas en la evidencia.
A diferencia del modelo médico occidental tradicional, que se centra en resolver problemas, el SFWC acompaña a las personas en la construcción de sus propias conceptualizaciones de un bienestar óptimo y en la identificación de objetivos y estrategias orientados al futuro a partir de las fortalezas y los recursos existentes. Este enfoque basado en las fortalezas para facilitar un cambio hacia un estilo de vida saludable supone un cambio respecto a los modelos tradicionales de coaching o de tratamiento, en los que el énfasis se pone en arreglar problemas. Se necesita investigación, incluidos estudios sobre el SFW coaching individual y grupal, para consolidar las técnicas centradas en soluciones como enfoque principal del cambio relacionado con la salud y el bienestar, y para sentar las bases de su integración en los campos de la salud tanto física como psicológica.
Este modelo ofrece un enfoque de coaching breve y eficaz, aplicable en diversos contextos de salud y bienestar, entre ellos la atención primaria, la psicología y el counselling, el trabajo social, la terapia ocupacional y la fisioterapia, y el ejercicio físico y el fitness. Al dotar a las y los profesionales de estrategias y técnicas, el SFWC combina estrategias fáciles de aplicar, replicables y basadas en la evidencia con una comprensión multidimensional del bienestar. En lugar de patologizar a las personas atendidas o de centrarse en los problemas, el personal sanitario puede utilizar el modelo SFWC para acompañarlas en un cambio preventivo de estilo de vida, mediante un enfoque colaborativo basado en las fortalezas.
Complexe Systémique: puntos clave
Un artículo programático de 2014, que expone el modelo que Beauchemin pondría a prueba diez años después en grupo con estudiantes de posgrado. Su valor práctico reside en la tabla de ámbitos, transponible tal cual: para cada dimensión del bienestar, la misma pauta, excepciones, futuro, milagro, escala, elogio, objetivo. Dos reservas de lectura: la revisión de la literatura, ya antigua, atribuye a la SFBT una base empírica más firme que la de los metaanálisis recientes, y el caso de Nico es una viñeta pedagógica más que un informe clínico. Queda una lección útil tanto para profesionales clínicos como para coaches: no «ajustar a la persona al modelo», pues los cinco ámbitos sirven de mapa para explorar, nunca de programa que ir marcando. Para leer junto con la revisión de resultados de Eads y Lee y el alegato a favor de la práctica centrada en soluciones en las intervenciones AMHP.
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Traducción no oficial de Solution-Focused Wellness Coaching, de James Beauchemin y Mo Yee Lee, publicado en el Journal of Solution Focused Practices, vol. 1, n.º 2 (2014), artículo 6, pp. 59-78, doi: 10.59874/001c.75103, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial; la obra ha sido modificada en los términos de la licencia (traducción, diagrama descrito, tabla en forma de ficha, diálogo en recuadros). Ni la autoría ni la editorial responden de esta traducción; prevalece la versión original.
Artículo original «Solution-Focused Wellness Coaching», publicado en Journal of Solution Focused Practices (2014) bajo licencia CC BY 4.0. Traducción no oficial de Complexe Systémique, realizada con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto se ha traducido al español y la presentación se ha adaptado a la lectura en línea, como se indica al principio de esta página.
Leer el artículo originalCómo citar este artículo
Beauchemin, J., & Lee, M. Y. (2014). Solution-Focused Wellness Coaching. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/solution-focused-wellness-coaching (Obra original publicada en 2014 en Journal of Solution Focused Practices, vol. 1, n.º 2 (2014), artículo 6, pp. 59-78; republicada en 2014 por Journal of Solution Focused Practices, https://journalsfp.org/article/75103)
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