Esta versión ha sido traducida del inglés por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial. En caso de duda, prevalece la versión original.
Child Care in Practice · Conferencias de grupo familiar
Las conferencias de grupo familiar (FGC, por sus siglas en inglés) suelen utilizarse en protección de la infancia. Deanna Edwards y Kate Parkinson, de la Universidad de Salford, entrevistaron a familias y a personas coordinadoras de un servicio inglés que las ofrece antes, como ayuda temprana. Las familias sienten que llevan el timón y descubren el apoyo de su entorno; lo que queda pendiente es quién las acompaña una vez acordado el plan.
Traducción no oficial al español de Early Help Family Group Conferences: A Small-Scale Analysis of an Existing Service and Implications for Practice, de Deanna Edwards y Kate Parkinson, publicado en Child Care in Practice (Taylor & Francis) (2026), doi: 10.1080/13575279.2025.2578768, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. Las declaraciones finales del artículo se agrupan en las notas; el material complementario en línea no se reproduce. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.
Las FGC consisten, en gran medida, en implicar a las familias en la toma de decisiones, y este informe aporta pruebas de que este servicio de FGC de ayuda temprana alcanza ese objetivo.
Deanna Edwards y Kate Parkinson
Resumen
Las conferencias de grupo familiar (FGC) están bien implantadas en los servicios de infancia de Inglaterra y Gales. Los servicios tienden a centrarse en la protección de la infancia y en reducir el número de menores bajo la tutela de las autoridades locales. Sin embargo, en los últimos años, algunas autoridades locales han empezado a ofrecer FGC en un nivel de ayuda temprana. Este artículo presenta los resultados de una evaluación de un servicio consolidado de FGC de ayuda temprana en una autoridad local urbana de Inglaterra. Esta sección presenta los resultados de una recogida de datos cualitativos a pequeña escala. Se entrevistó a cuatro miembros de familias que habían participado en una FGC de ayuda temprana y a cuatro personas coordinadoras de FGC sobre sus experiencias con las FGC de ayuda temprana. Pese a las limitaciones de este tipo de estudios, se identificaron algunos temas claros en los datos de la investigación: (1) la importancia de distinguir entre las FGC y otras reuniones institucionales; (2) la comparación con otros procesos de los servicios sociales; (3) el carácter empoderador de las FGC; (4) las FGC en línea, y (5) las implicaciones en materia de recursos. La investigación sugiere que las FGC de ayuda temprana pueden conducir a resultados positivos para las familias y evitar la necesidad de servicios formales de apoyo. Entre las recomendaciones para la práctica futura figura desarrollar servicios de FGC de ayuda temprana para reducir la escalada, dejando claro a las familias a quién corresponde aplicar los planes de la FGC en ausencia de una «línea roja» (bottom line). Tanto los miembros de las familias como las personas coordinadoras de FGC subrayaron el carácter empoderador de las FGC como una alternativa bienvenida frente al carácter a menudo estigmatizante de las reuniones tradicionales de los servicios sociales.
Palabras clave: trabajo social de ayuda temprana; conferencias de grupo familiar; intervención temprana
Munro (2011) sostuvo que una de las mejores maneras de proteger a la infancia es desarrollar formas innovadoras de mejorar la calidad de la ayuda y ofrecer una intervención temprana. Definió la intervención temprana como intervención tanto en los primeros años como en las primeras fases de la aparición de un problema. Según ella, esto reduce el sufrimiento, previene en lugar de revertir y resulta más rentable.
Cabría argumentar que un servicio de conferencias de grupo familiar (FGC) de ayuda temprana de buena calidad cumpliría estos objetivos. De hecho, Frost et al. (2015), en su revisión del apoyo familiar de ayuda temprana, sostenían que las FGC son una parte importante de ese apoyo familiar y que, junto con otros enfoques, ayudarían a frenar la marginación del trabajo preventivo.
Las FGC son un enfoque de toma de decisiones dirigido por la familia, que se aplica cuando hay que tomar decisiones sobre el cuidado y la protección de la infancia o de personas adultas. Las FGC están bien implantadas en los servicios de infancia desde principios de los años noventa (Edwards & Parkinson, 2018). Una FGC se distingue de la toma de decisiones institucional de los servicios sociales en que la familia lleva la iniciativa y dispone de un «tiempo privado en familia» para elaborar su propio plan frente a las necesidades y los riesgos presentes. La familia recibe un marco claro en el que elaborar ese plan. Un elemento clave es la «línea roja», que define el alcance y los límites de las decisiones que la familia puede tomar en la reunión. La «línea roja» debe dejar claro lo que la autoridad local no permitirá desde el punto de vista de la protección. Para un análisis completo de las FGC en el Reino Unido, véase Edwards y Parkinson (2018).
Aunque las FGC se han investigado mucho, sobre todo en los primeros tiempos de su aparición (p. ej., Crow & Marsh, 1997; Lupton & Nixon, 1999; Marsh & Crow, 1998; Merkel-Holguin et al., 2003) y, más recientemente, por Foundations (2023), la investigación se ha centrado sobre todo en los resultados para la infancia implicada en el proceso de protección. Puede que ello se deba a que la investigación no distingue adecuadamente entre derivaciones «tempranas» y «tardías». Definir y medir los «resultados» puede ser más fácil en las FGC con familias implicadas en protección de la infancia que en las que reciben ayuda temprana. Las primeras cuentan con la intervención de profesionales del trabajo social y con objetivos claros derivados de las intervenciones, como evitar procedimientos judiciales de tutela, ahorrar dinero y evitar la necesidad de un cuidado fuera de la familia. Las derivaciones a FGC de ayuda temprana pueden no implicar una intervención ni un apoyo profesional continuados, por lo que los objetivos de la FGC pueden estar peor definidos y ser menos medibles. Puede que tampoco haya intervención de trabajo social y, por tanto, ninguna medida registrada del «antes» y el «después». Por ello, sería preferible centrar la investigación en los «resultados blandos». Estos resultados blandos pueden incluir las voces de quienes participan en el proceso.
Edwards (2018) sostiene que, aunque la literatura sobre la eficacia de las FGC sea escasa y de pequeña escala, existen investigaciones centradas en la participación y la implicación de las familias en las FGC. Estas investigaciones sugieren que las familias se implican bien en las FGC y las valoran favorablemente. Esto incluye a jóvenes que a menudo sienten que su inclusión en los procesos de toma de decisiones es puramente simbólica (Bell & Wilson, 2006; Frost & Elmer, 2008; Holland et al., 2005 Laws & Kirby, 2008).
Pennell y Burford (2000) constataron que dos tercios de los miembros de las familias consideraban beneficiosa su FGC, incluso entre aquellas cuyo plan familiar no se había aplicado por completo. Comentaron que la FGC había unido más a la familia y mejorado las relaciones, y concluyeron que la conferencia no se limita al plan que surge de ella, sino que es «un proceso continuo de colaboración y empoderamiento en el que las familias … asumen un papel activo en el desarrollo de su potencial» (p. 153).
Edwards (2018) exploró las experiencias de los miembros de las familias en el capítulo titulado «Family Members' Experiences» del libro de Edwards y Parkinson (2018). Los resultados mostraron que los miembros de las familias consideraban las conferencias de grupo familiar (FGC) útiles y fuente de apoyo. No obstante, se reconoce la necesidad de más evaluación y de esfuerzos de colaboración tanto en el desarrollo de servicios de FGC como en la investigación relacionada.
Este estudio se centra en un servicio de FGC de un distrito urbano de 270 000 habitantes, con una población étnicamente diversa. La investigación se llevó a cabo en el servicio de «ayuda temprana», que forma parte de un servicio de FGC más amplio compuesto por seis proyectos de FGC. El proyecto de ayuda temprana acepta derivaciones de las propias familias, así como derivaciones orientadas desde el servicio de primera acogida. Representa el 15% del total de FGC del servicio.
Se realizaron entrevistas semiestructuradas (véanse los anexos) por videollamada o teléfono: se entrevistó a cuatro miembros de familias que habían participado en una FGC de ayuda temprana y a cuatro personas coordinadoras de FGC sobre sus experiencias con las FGC de ayuda temprana. Todas las personas participantes dieron su consentimiento informado por escrito para estas entrevistas y esta investigación.
Se envió información sobre la investigación a miembros de familias que habían vivido una FGC de ayuda temprana y a personas coordinadoras que habían facilitado FGC de ayuda temprana. Las personas participantes fueron aquellas que manifestaron interés en participar en la investigación. Todos los miembros de las familias participantes eran madres, padres o personas cuidadoras.
Los datos se sometieron a un análisis temático según el proceso en seis etapas de Braun y Clarke (2006) para identificar los temas clave. Los temas se perfilaron mediante una discusión reflexiva entre las investigadoras y, como es inevitable, estuvieron influidos por su saber práctico y su conocimiento de la realización de FGC.
La recogida de datos fue aprobada por el Comité de Ética de la Investigación en Salud de la University of Salford antes del inicio del estudio (número de solicitud: HSR1819-015).
Las limitaciones de este estudio deben reconocerse al comienzo de esta discusión. Como parte de un proyecto más amplio realizado durante la pandemia de covid-19, el trabajo se vio lastrado por el reducido tamaño de la muestra y la falta de participantes dispuestos a ser entrevistados. Es posible que las personas con menos recursos o conocimientos técnicos no se presentaran para ser entrevistadas. Ello sesgó o limitó sin duda una investigación ya de por sí pequeña y centrada en una sola zona geográfica. Las invitaciones a la entrevista las envió el servicio y estaban limitadas. Aunque se invitó a profesionales del trabajo social y a otras personas derivantes a participar en las entrevistas, ninguna se presentó. Durante este periodo, las FGC también se celebraron en línea. No es posible generalizar a partir de una muestra tan pequeña y singular y de un encargo de investigación tan acotado, de modo que esta discusión no lo pretende.
Se reconoce asimismo que invitar a las personas a ser entrevistadas genera un probable sesgo de participación (Robson, 2011): quienes aceptan ser entrevistadas son quienes se alegran de haber pasado por el servicio. Por ejemplo, un miembro de una familia hace ahora voluntariado en el servicio. Del mismo modo, las personas coordinadoras entrevistadas sobre sus experiencias con las FGC tendían a ver su propio trabajo de forma positiva. Todas las entrevistas se realizaron por plataformas en línea o por teléfono, lo que posiblemente dificulta una conversación más completa y complica el desarrollo de la relación entre quien entrevista y la persona entrevistada (Novick, 2008). De nuevo, esto lleva a concluir que no es posible generalizar. La discusión busca, en cambio, dar sentido a lo que dijeron las personas entrevistadas y extraer conclusiones sobre la orientación futura de las FGC de ayuda temprana.
Las cuatro personas entrevistadas valoraron positivamente la FGC en la que habían participado. Dos declararon que al principio no estaban seguras de querer una FGC ni de que fuera a funcionar. Un miembro de una familia contó que al principio la idea de la FGC le «intimidaba» por haber tenido una «mala experiencia con los servicios sociales en el pasado … ».
Otra persona contó que al principio pensaba que la FGC « … no iba a funcionar porque no entendía de qué se trataba … ». Sin embargo, ambas comentaron que la persona coordinadora de la FGC les permitió entender cómo funcionaría.
(El coordinador de la FGC) era cálido y lleno de empatía. Escuchó nuestras preocupaciones, no juzgó ni fue condescendiente. Nos empoderó y, como creyó en nosotros … en que podíamos elaborar un plan, creímos en él y aceptamos …
… después de hablar con la persona que coordinaba, la ansiedad bajó …
Las cuatro personas valoraron positivamente la fase de preparación. Un miembro de una familia destacó el hecho de que las personas coordinadoras de FGC no levantan acta de las visitas: « … Lo mejor fue que no escribía nada, aparte de nombres y números».
Otra persona comentó el apoyo que el coordinador de la FGC ofreció a la familia durante la preparación: « … Se tomó el tiempo de conocernos … fue como si envolviera a toda la familia … ».
Otra comentó que la persona coordinadora de la FGC «fue genial para llegar a él (su hijo), y él (el hijo) escuchó a (la persona coordinadora de la FGC). Nunca pensé que lo haría (la FGC), pero (la persona coordinadora de la FGC) le habló a su nivel … ».
Todos los miembros de las familias valoraron positivamente la FGC propiamente dicha. Uno de ellos describió la FGC como «relajada» y dijo que la reunión fue «al ritmo de la familia». Y añadió: « … No hubo palabras rimbombantes, y sabía que todo el mundo estaba allí para ofrecer apoyo … ».
Otra expresó su «sorpresa» de que « … Vinieran veinte personas … » y de que « … Me devolvió la fe en la humanidad, porque no pensaba que nadie fuera a ayudar … ».
Todos los miembros de las familias entrevistados estaban satisfechos con el resultado de su FGC y con el plan resultante, y todos sintieron que las necesidades de la familia se habían abordado en la FGC.
Nos ayudó a encontrar un punto medio en muchas cosas. El plan me ha quitado un poco de presión como persona cuidadora …
ha ayudado … mi hijo va a ir a otro colegio y la familia está echando una mano y haciendo lo que dijo que haría …
Ahora nos llevamos mejor, él (el hijo) me dice dónde está y qué está haciendo, y habla con su abuelo …
Sentí una euforia enorme. Lo digo con franqueza. No me había dado cuenta de que a tanta gente le importaba yo. Me hizo sentir humilde, me hizo darme cuenta de que … a la gente sí le importa … y de que si se unen las cabezas, se es capaz de cualquier cosa
Todos los miembros de las familias declararon que recomendarían las FGC a otras familias
Le he hablado de las FGC a casi toda la gente con la que me cruzo. A algunas les he dicho: «¿Por qué no pruebas una?». Los servicios sociales no deciden, es tu voz la que cuenta.
Sin duda recomendaría las FGC a otras personas. El equipo profesional y mi familia se unieron para ayudarme y no me juzgaron.
Cuando se les preguntó qué consideraban los aspectos negativos de las FGC, nadie se mostró negativo respecto al proceso de la FGC en sí. Tres de los cuatro miembros de las familias hablaron de posibles dificultades si una familia no se llevaba bien. Sin embargo, las críticas principales se centraron en cuestiones relacionadas con las personas profesionales que intervienen en la FGC.
En cierto modo, los servicios sociales siguen teniendo el poder: si no les gusta el plan, pueden rechazarlo.
La persona entrevistada 2 habló del alto nivel de apoyo que la persona coordinadora de la FGC había dado a su familia, pero dijo que cuando esta «se retira» las familias pueden quedarse preguntándose quién va a apoyarlas, ya que, en su caso, nadie del trabajo social se había puesto en contacto con ellas,
… Necesitamos que alguien como (la persona coordinadora de la FGC) siga implicado porque no conseguimos localizar a la persona de trabajo social. No sabemos adónde acudir si algo sale mal. El mensaje claro de todas las personas entrevistadas fue que, tras una FGC de ayuda temprana, debe haber una persona profesional implicada con la familia para apoyarla en la aplicación del plan de la FGC. Sin embargo, se reconoció de forma generalizada que esa persona no debería pertenecer al trabajo social.
Por ejemplo, la persona entrevistada 1 se preguntaba si los miembros de la familia podían tener realmente el poder en una FGC si una persona profesional del trabajo social tenía que aprobar el plan familiar, como ocurre en otras FGC. Subrayó que la ausencia de intervención del trabajo social en una FGC de ayuda temprana puede reforzar la implicación y el empoderamiento de la familia (véase más abajo la discusión sobre el empoderamiento).
El primer tema identificado en las entrevistas con las personas coordinadoras fue que las familias percibían las FGC como algo que «no iba a funcionar» o «intimidante», lo que sugiere que a las personas participantes quizá no se les explicó claramente el proceso o que se habían formado una visión sesgada de las reuniones de los servicios sociales. Muench et al. (2016) constataron que, en las reuniones de protección de la infancia, las familias se sentían poco apoyadas y con una participación mínima. Sostenían que ello conducía a la desvinculación y podía inhibir el cambio. Si las familias han tenido experiencias de reuniones de este tipo, pueden sentirse pesimistas sobre el éxito de otras reuniones de los servicios sociales. De hecho, Buckley et al. (2010) coincidían en que las personas solían vivir las reuniones de protección de la infancia como «intimidantes y estresantes» (p. 101). Edwards y Parkinson (2023) entrevistaron a madres y padres en contacto con los servicios sociales de infancia, y una de esas personas comentó: «Sentía que todo el mundo se metía conmigo … Era literalmente todo ese personal profesional, y todo el mundo encima de mí» (p. 133). Una investigación más reciente de Raws (2025) constató que las experiencias previas negativas con los servicios institucionales y la falta de confianza en la eficacia de las FGC impedían que las familias aceptaran el ofrecimiento de una FGC.
Esto sugiere que las FGC deben explicarse a fondo y que hay que aclarar la distinción entre ellas y otras reuniones de los servicios sociales. Se subraya el papel de la participación familiar. Además, las FGC de ayuda temprana desempeñan un papel importante para evitar procesos institucionales de los servicios sociales que las familias pueden percibir como autoritarios y punitivos (Edwards & Parkinson, 2023). La persona entrevistada 4 sugirió que las FGC deberían sustituir a las conferencias de protección de la infancia; aunque esto sea o no posible o deseable, las FGC de intervención temprana pueden desempeñar un papel en la prevención de la escalada hacia la protección de la infancia. De hecho, una de las líneas del Leeds Family Valued Project (2017) fue la aplicación de las FGC en casos de violencia doméstica como alternativa a las conferencias de protección de la infancia. La evaluación posterior del servicio constató que las FGC pueden reducir la violencia familiar y evitar la escalada a lo largo del proceso de protección de la infancia (Mason et al., 2017).
Cuando se les pidió que comentaran la diferencia entre las FGC y otras reuniones institucionales a las que habían asistido, todos los miembros de las familias hablaron positivamente de su FGC en comparación con las demás reuniones.
… En otras reuniones era el equipo profesional quien llevaba la conversación, pero no en mi FGC …
Me sentí a gusto y en calma. Sentía que yo llevaba esto y que se trataba de mí. No me sentí inferior, como en cambio me pasó cuando tuve la reunión de protección de la infancia.
… Fue diferente porque llevábamos nosotros las riendas, y no era el equipo (profesional) quien nos decía lo que teníamos que hacer …
… el personal profesional hablaba de él (el padre) como si no estuviera presente (en otras reuniones), pero en la FGC éramos solo nosotros decidiendo qué hacer …
Otras cuestiones que surgieron en las entrevistas refuerzan algunas de las opiniones negativas comentadas más arriba sobre los procesos de los servicios sociales. Una persona participante habló del «estigma» de la intervención del trabajo social y sostuvo que, aunque en una FGC el poder de decisión siga en manos del trabajo social, al menos se escucha a la familia. Esa sensación de ser escuchada se completaba con otros comentarios sobre el proceso de la FGC: que era «relajado», la ausencia de jerga, la ausencia de límites de tiempo tanto en la preparación como en la reunión, y la política de la organización de no levantar acta. Todo ello concuerda con los estándares de práctica de las FGC elaborados en 2011 por el Family Rights Group. Estos estándares de práctica dan lugar a una certificación de calidad («kitemarking») de los servicios de FGC y, aunque sigue siendo un proceso voluntario, protege frente a la erosión de algunos de los principios del modelo.
En cuanto a los comentarios de las personas coordinadoras, fueron en gran medida positivos: consideraban que su labor era a la vez preventiva y ofrecía algo «terapéutico» y de «mediación».
Aunque las FGC no son ni terapia ni mediación, presentan algunas similitudes. Por ejemplo, Holland y O Neill (2006) y Holland y Rivett (2008) sugirieron que las FGC y la terapia familiar tienen mucho en común. Johansen (2020) comparó el proceso de las FGC con la terapia de red, afirmando que, aunque la FGC no es un programa terapéutico, presenta ciertas similitudes con la terapia de red, como el objetivo de movilizar el apoyo de la red social y su interés en que cada participante pueda expresarse.
Los miembros de las familias comentaron que las FGC
quitan cierto miedo … . Porque cuando interviene el trabajo social, está ese estigma de ser mala madre o mal padre. En cambio, la FGC te devuelve el volante y te permite sentirte a gusto para dar tu opinión sin que quede registrada. El trabajador social no oye la conversación; solo recibe el plan al final
Otros miembros de las familias reflexionaron sobre esta idea de la familia al volante, afirmando que la FGC les había «empoderado».
Todos los miembros de las familias hablaron positivamente de cómo su familia se unió para apoyarles, y todos menos uno expresaron cierta sorpresa ante la disposición de su familia a ayudar.
Estaba toda la familia para ayudarme y yo no sabía si vendría o no. Cada cual está haciendo lo que dijo que haría.
Fue bonito saber que tenía a gente conmigo … a la gente sí le importa y está ayudando …
Quería gritarlo a los cuatro vientos. Le decía a la gente: «Dios mío, tuve esta cosa, ni siquiera me había dado cuenta de que os importaba». Fue emocionante …
Cada persona coordinadora habló del carácter empoderador de las FGC
… se trata de empoderar a las familias; se trata de dejar que las familias tomen sus propias decisiones, son ellas quienes mejor pueden decírnoslo, porque conocen a sus hijos e hijas mejor que nadie.
Se trata del empoderamiento de la familia, y no de que el personal profesional diga lo que es mejor para ella.
El carácter empoderador de las FGC, subrayado en estas entrevistas, está bien documentado en la investigación y en la evidencia. Parkinson (2018) defendió la relación entre las FGC y la teoría del empoderamiento, citando a Metze et al. (2013), que intentaron desarrollar un marco teórico para las FGC basado en el concepto de empoderamiento relacional. Metze et al. (2013) sostienen que las relaciones humanas significativas pueden conducir al empoderamiento de las personas a través del apoyo social, emocional y práctico que se brindan mutuamente. Una FGC se basa en reunir una red social para elaborar un plan para el cuidado o la protección de una persona menor de edad o adulta vulnerable en una familia, sustentado en el apoyo social, emocional y práctico. Por tanto, el empoderamiento relacional es una perspectiva adecuada para comprender el carácter empoderador de la FGC (Parkinson, 2018). Para una discusión más detallada sobre las FGC y el empoderamiento relacional, véanse Metze et al. (2013) y Parkinson (2018).
Los cuatro miembros de las familias entrevistados participaron en FGC en línea debido a las restricciones por la covid. La persona entrevistada 1 también había participado unos años antes en una FGC presencial y pudo comparar ambas reuniones:
Creo que las dos tenían puntos fuertes distintos. Creo que la de en línea dio … voz a otros miembros de la familia que estaban en el extranjero. Sentí que la presencial era más personal y cómoda.
Las otras tres personas entrevistadas se mostraron bastante pragmáticas sobre su experiencia de una FGC en línea:
… Salió bien porque toda la familia estaba junta y solo (la persona coordinadora de la FGC) estaba en Zoom. Salió muy bien porque (la persona coordinadora de la FGC) la condujo bien …
Estuvo bien, porque hoy en día todo el mundo sabe usar la tecnología.
Las tres personas coordinadoras subrayaron el impacto de la covid-19 y de la realización de FGC en línea. Todas las FGC que habían facilitado durante el último año se celebraron en línea. Las tres afirmaron que los resultados de esas FGC seguían siendo positivos.
Creo que, en cierto modo, a las familias les ha resultado más fácil hacerlo así … los resultados siguen siendo buenos.
Además, la persona coordinadora 1 habló de lo práctico que era realizar FGC virtuales en línea y de que, en cierto modo, era más fácil reunir a los miembros de la familia.
… Era más fácil pillar a la gente, fijar una fecha.
Sin embargo, se expresaron inquietudes sobre las dificultades de coordinar FGC significativas en un espacio virtual.
Es complicado, se pierde el contacto humano. Cuando vas a visitar a alguien, lo ves cara a cara.
… algunas personas dicen: ‘Ay, no nos gusta que tenga que ser por teléfono’. Incluso con la gente joven: no tienen claro lo que está pasando; es difícil.
… En cambio, cuando estás en línea o al teléfono, hacen falta muchas más llamadas, hace falta mucho más tiempo para crear un vínculo de confianza.
Cuando se les preguntó por las diferencias entre las FGC de ayuda temprana y las demás FGC, las diferencias clave se centraron en dos aspectos:
Las tres personas coordinadoras coincidieron en que, cuando no había profesional derivante identificado, la FGC era más difícil de organizar.
… es más difícil organizar estas FGC, y lleva más tiempo, porque no hay nadie que diga: venga, adelante.
la gente está acostumbrada a que le digan lo que tiene que hacer, y el trabajo social lleva la iniciativa; a veces, cuando es ayuda temprana, les cuesta: esperan que yo actúe como si fuera del trabajo social. No soy del trabajo social; soy independiente. Mi trabajo es simplemente facilitar esta reunión.
normalmente, que no haya intervención del trabajo social da a las familias autoridad sobre lo que ocurre.
La persona coordinadora 2 planteó una cuestión sobre las expectativas de las familias respecto a su papel de coordinación independiente, en ausencia de intervención del trabajo social.
La barrera podría ser que, como la gente está acostumbrada a que le digan lo que tiene que hacer, y el trabajo social lleva la iniciativa, a veces, cuando es ayuda temprana, les cuesta: esperan que yo actúe como si fuera del trabajo social.
es mucho más trabajo para quien coordina, porque haces de trabajo social, asumes los problemas. Siento que trabajas mucho más en ellas, lleva más tiempo.
En cuanto a la ausencia de plazos en una FGC de ayuda temprana, la persona coordinadora 2 consideró que esa falta de foco complicaba la organización de la FGC.
No hay plazo … así que es más complicado
Sin embargo, la persona coordinadora 1 dio a entender que no tener plazo le daba más flexibilidad y que, de hecho, es más complicado cuando interviene el trabajo social, porque puede provocar retrasos.
a veces, como hay alguien del trabajo social de por medio, el proceso se puede retrasar … Hacemos el informe juntos. Luego le toca al trabajo social enviárselo a la familia: puede que estén de acuerdo con el contenido o no. Si no lo están, hay que volver a corregir el informe y enviárselo, y luego enviármelo a mí … damos vueltas en círculo. Por eso prefiero la ayuda temprana.
Otra cuestión planteada por las tres personas coordinadoras fue que la falta de profesional derivante en algunas FGC de ayuda temprana generaba cierta confusión sobre la «línea roja» y sobre el apoyo de que disponía la autoridad local para ayudar a la familia. Dos personas coordinadoras expresaron su preocupación por que, cuando no había profesional derivante, la familia se quedaba a veces sin apoyo y buscaba ese apoyo en ellas (véanse los comentarios anteriores).
Creo que una FGC es un puente entre el trabajo social y la familia, porque quien coordina la FGC no es del trabajo social ni de la familia, sino que intenta tender un puente para que, con suerte, el resultado sea positivo y no se necesite la intervención del trabajo social durante mucho tiempo. Así se acortará el tiempo que el trabajo social tiene que dedicar a cada caso.
La persona entrevistada 1 habló también del estigma de tener al trabajo social de por medio y de que la FGC puede atenuarlo poniendo a la familia «al volante».
Las personas coordinadoras y los miembros de las familias plantearon la cuestión de los recursos para apoyar a una familia.
una de las cosas más importantes es el apoyo. Creo que es el apoyo que la familia puede necesitar y que tú no estás en condiciones de dar; puede ser económico, un respiro en el cuidado, nunca se sabe, es distinto en cada familia.
Lo que también es una barrera son los recursos. Cuando interviene el trabajo social, las familias pueden obtener apoyo.
Sin embargo, cabría argumentar que no se trata de un problema del modelo de las FGC de ayuda temprana en sí, sino de una cuestión estructural más amplia: la falta de recursos disponibles para apoyar a las familias en el nivel de ayuda temprana.
Esto parecía agravarse por el hecho de que en una FGC de ayuda temprana a menudo no hay profesional derivante que coordine los recursos y servicios de apoyo a las familias, y las familias parecen recurrir a la persona coordinadora independiente para cubrir ese papel. Parkinson (2018) sostiene que una de las críticas al enfoque de las FGC es que, al animar a las familias a asumir la responsabilidad de sus propios problemas y preocupaciones, existe el riesgo de que el personal profesional deje toda la responsabilidad de abordar los problemas en manos de la familia y de los recursos de que dispone, en lugar de ofrecer asesoramiento y apoyo profesional. Además, la investigación sugiere que, cuando los planes familiares fracasan, en muchos casos se debe a que la autoridad local no aporta los recursos prometidos a la familia ni un apoyo suficiente (Crampton, 2007; Kanyi, 2013; Weigensberg et al., 2009).
La conclusión general de esta investigación es que las FGC de ayuda temprana son un servicio importante y una parte valiosa de la oferta global de FGC. Las FGC consisten, en gran medida, en implicar a las familias en la toma de decisiones, y este informe aporta pruebas de que este servicio de FGC de ayuda temprana alcanza ese objetivo. Además, tanto los miembros de las familias como las personas coordinadoras de FGC entrevistadas sugirieron que las FGC de ayuda temprana conducen a resultados positivos para las familias y pueden evitar la necesidad de servicios formales de trabajo social. Una persona coordinadora de FGC señaló la importancia de que las FGC se celebren antes para evitar la escalada. Es un aspecto importante, subrayado recientemente por el Welsh Families 1st Project (2017).
El desarrollo continuado de un apoyo eficaz de intervención temprana representa un enfoque inteligente del trabajo con las familias y de la inversión en servicios. Estos servicios no solo pueden ofrecer a las familias un apoyo eficaz y oportuno, prevenir la escalada de las necesidades y los malos resultados a largo plazo, sino que también pueden generar ahorros a largo plazo. (p. 44)
Los resultados de este estudio son significativos porque subrayan el papel que desempeñan las FGC de ayuda temprana para evitar la necesidad de intervenciones de protección de los servicios sociales. La autoría reconoce la necesidad de nuevas investigaciones longitudinales sobre el impacto de las FGC de ayuda temprana como herramienta de prevención.
Las recomendaciones generales de la evaluación son las siguientes:
Complexe Systémique: puntos clave
La conferencia de grupo familiar nació para devolver a las familias el poder de decidir cuando interviene la protección de la infancia. Este pequeño estudio la observa antes, en la ayuda temprana, donde a menudo no hay ni profesional del trabajo social ni plazo impuesto, y ese desplazamiento resulta instructivo. Las familias describen una reunión que avanza a su ritmo, sin jerga ni toma de notas, y la sorpresa de ver acudir a la red ampliada; desde un punto de vista sistémico, es el recurso propio del sistema lo que sale a la luz cuando la institución da un paso atrás. Pero esa misma retirada tiene un coste: sin profesional derivante, la familia se vuelve hacia la persona coordinadora, que no tiene ni el mandato ni los medios, y la «línea roja» se desdibuja. Las limitaciones son importantes: ocho entrevistas, realizadas a distancia durante la pandemia, con personas satisfechas que se ofrecieron voluntariamente, y un equipo de investigación comprometido con la práctica de las FGC. El interés está en otra parte: recordar que el empoderamiento familiar requiere una red de seguridad institucional, no su ausencia. Puede leerse junto con el artículo sobre las prácticas de coordinación de las conferencias de grupo familiar y el artículo sobre lo que la conferencia de grupo familiar enseña a la protección de la infancia.
Notas del original
Contribuciones de la autoría. Deanna Edwards y Kate Parkinson participaron en la concepción y el diseño, en el análisis y la interpretación de los datos y en la redacción del artículo. Deanna Edwards se encargó de su revisión crítica en cuanto al contenido intelectual y de la aprobación final de la versión que se publicaría. Ambas autoras aceptan rendir cuentas de todos los aspectos del trabajo.
Declaración de intereses. La autoría no declaró ningún posible conflicto de intereses.
Referencias
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Traducción no oficial al español de Early Help Family Group Conferences: A Small-Scale Analysis of an Existing Service and Implications for Practice, de Deanna Edwards y Kate Parkinson, Child Care in Practice, vol. 32, n.o 3 (2026), doi: 10.1080/13575279.2025.2578768, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial; la obra se ha modificado en el sentido de la licencia. Ni la autoría ni la editorial son responsables de esta traducción; prevalece la versión original.
Esta es una traducción del artículo original «Early Help Family Group Conferences: A Small-Scale Analysis of an Existing Service and Implications for Practice», publicado en Child Care in Practice (2026) bajo licencia CC BY 4.0. Traducido por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y la presentación se ha adaptado a la lectura en línea, como se indica al principio de esta página.
Leer el artículo originalCómo citar este artículo
Edwards, D., et Parkinson, K. (2026). Early Help Family Group Conferences: A Small-Scale Analysis of an Existing Service and Implications for Practice. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/early-help-family-group-conferences-a-small-scale-analysis-of-an-existing-service (Obra original publicada en 2025 en Child Care in Practice, 32(3), 368-379 (2026); republicada en 2026 por Child Care in Practice, https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/13575279.2025.2578768)
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