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Behavioral Sciences · Duelo

Crecimiento postraumático en hermanos y hermanas en duelo por una muerte relacionada con drogas: un estudio de métodos mixtos

Cuando un hermano o una hermana muere por una causa relacionada con las drogas, al duelo se suma el estigma, y la fratría suele quedar por detrás de los padres. Un equipo noruego buscó, aun así, lo que puede crecer a partir de esta pérdida. En 78 hermanos y hermanas, la autoeficacia pesa más que el apoyo social; en las entrevistas, el crecimiento adopta la forma de una familia más unida y de una compasión más amplia.

Autoría Monika Alvestad Reime (HVL Business School, Faculty of Technology, Environmental and Social Sciences); Liv Marit Kleppe, Nina Bringedal y Kristine Berg Titlestad (Department of Welfare and Participation, Faculty of Health and Social Sciences), Western Norway University of Applied Sciences, Sogndal, NoruegaPrimera publicación Behavioral Sciences, 7 de abril de 2026Traducción Complexe Systémique, traducción no oficial asistida por IA

Traducción no oficial al español de Posttraumatic Growth Among Siblings Bereaved by a Drug-Related Death: A Mixed-Method Study, de Monika Alvestad Reime, Liv Marit Kleppe, Nina Bringedal y Kristine Berg Titlestad, publicado en Behavioral Sciences (MDPI) (2026), doi: 10.3390/bs16040549, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado para su lectura en línea, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. Las tablas 1 y 2 se presentan en forma de listas; las declaraciones de final de artículo se agrupan en las notas. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.

El crecimiento es posible incluso en el contexto de una pérdida estigmatizada, pero su expresión es compleja.

Monika Alvestad Reime, Liv Marit Kleppe, Nina Bringedal y Kristine Berg Titlestad

Resumen

Perder a un hermano o una hermana por una muerte relacionada con drogas puede conducir no solo a un duelo profundo, sino también a un crecimiento psicológico inesperado. Este estudio de métodos mixtos examinó dicho crecimiento en hermanos y hermanas en duelo por una muerte relacionada con drogas en Noruega, combinando datos de encuesta de 78 participantes con entrevistas a diez de ellos. Los resultados cuantitativos mostraron que el aprecio por la vida y la fortaleza personal eran los ámbitos de crecimiento más destacados. El análisis de regresión indicó que la autoeficacia explicaba la mayor parte de la varianza del crecimiento al controlar el tiempo transcurrido desde la muerte, mientras que el apoyo social no realizaba una contribución propia. Los resultados cualitativos aportaron profundidad al revelar cómo el crecimiento se vivía a través de relaciones familiares más estrechas y de un mayor sentido de empatía hacia las personas en situaciones de vulnerabilidad. Estos relatos sugieren que el crecimiento puede implicar una reorientación de los valores y vínculos relacionales más profundos, aspectos que las medidas estandarizadas quizá no capten del todo. Aunque se basan en una muestra pequeña y relativamente homogénea, los resultados integrados señalan la importancia de los recursos internos de afrontamiento y de la conexión familiar para favorecer el crecimiento tras una pérdida estigmatizada. La investigación futura debería explorar estos mecanismos en poblaciones más diversas y examinar cómo evolucionan con el tiempo.

Palabras clave: hermanos y hermanas, crecimiento postraumático (PTG), muerte relacionada con drogas, duelo, autoeficacia, apoyo social, métodos mixtos

1. Introducción

La pérdida traumática de un hermano o una hermana por una muerte relacionada con drogas es un acontecimiento vital doloroso que, sin duda, afecta negativamente a la vida de las personas en duelo que quedan (Stroebe et al., 2024). Si bien el duelo traumático tras muertes repentinas y no naturales se asocia ampliamente con un malestar grave (véanse, p. ej., Buur et al., 2024; Djelantik et al., 2020), la investigación subraya cada vez más que también pueden surgir cambios psicológicos positivos tras un acontecimiento traumático (Calhoun et al., 2010; Henson et al., 2021; Hurst & Kannangara, 2024; Levi-Belz et al., 2021; Michael & Cooper, 2013). El crecimiento postraumático (PTG, por sus siglas en inglés) designa estos cambios positivos que se producen cuando las personas se enfrentan a circunstancias estresantes y traumáticas, como la pérdida de una persona cercana (Calhoun et al., 2010; Tedeschi & Calhoun, 2004). Es importante señalar que el PTG resulta de la lucha con el trauma, no del acontecimiento en sí (Henson et al., 2021). El PTG se ha conceptualizado a la vez como un proceso paralelo y como una contrapartida del trastorno de estrés postraumático, que implica síntomas graves como los flashbacks intrusivos (Hurst & Kannangara, 2024). La coexistencia del malestar personal y del crecimiento subraya la complejidad del PTG y proporciona un contexto crucial para explorar este fenómeno (Calhoun et al., 2010; Tedeschi & Calhoun, 2004).

El modelo del PTG de Tedeschi y Calhoun (2004) describe cinco ámbitos de cambio positivo que pueden producirse cuando las personas se enfrentan a traumas: mejores relaciones, nuevas posibilidades en la vida, mayor aprecio por la vida, mayor fortaleza personal y desarrollo espiritual. Sin embargo, no todo el mundo experimenta PTG. Síntesis previas de la evidencia han puesto de relieve factores clave asociados al PTG, entre ellos las estrategias de afrontamiento, el apoyo social, el procesamiento cognitivo y la rumiación, la religiosidad/espiritualidad y los rasgos de personalidad (Henson et al., 2021; Michael & Cooper, 2013). Las posibilidades de PTG también se han relacionado con la causa y el contexto de la muerte, así como con la relación con la persona fallecida (véase, p. ej., Johnsen & Afgun, 2021). Este artículo analiza e integra evidencia cuantitativa y cualitativa para comprender las vías hacia el PTG en hermanos y hermanas en duelo por una muerte relacionada con drogas.

1.1. Muertes relacionadas con drogas

Las muertes relacionadas con drogas constituyen un importante problema de salud mundial. En los Estados Unidos (EE. UU.), el aumento de las tasas de muertes relacionadas con drogas en las últimas décadas se describe como una epidemia que afecta gravemente a miles de familiares y amistades en duelo (U.S. Centers for Disease Control and Prevention [CDC], 2025). Por cada persona fallecida, puede estimarse que habrá entre diez y 15 personas en duelo (Dyregrov et al., 2020). En 2023 se registraron en EE. UU. 105,007 muertes por sobredosis de drogas, con una tasa ajustada por edad de 31.3 muertes por cada 100,000 habitantes de la población estándar (U.S. Centers for Disease Control and Prevention [CDC], 2025). A ello se suman otras muertes relacionadas con el consumo de sustancias ilegales, como las muertes por enfermedad, accidentes, suicidio y violencia. En Europa, las tasas de muertes relacionadas con drogas también son alarmantes, con una estimación mínima de 7500 muertes inducidas por drogas en 2023, lo que representa 24.7 muertes por millón de habitantes de 15 a 64 años (European Union Drugs Agency [EUDA], 2025).

La investigación realizada en EE. UU. y en Noruega indica que las personas en duelo por una muerte relacionada con drogas presentan un riesgo especialmente alto de desarrollar complicaciones graves del duelo, niveles elevados de síntomas de duelo prolongado (PGD) (Bottomley et al., 2022; Titlestad & Dyregrov, 2024), trastorno de estrés postraumático (véanse American Psychiatric Association, 2013; Bottomley et al., 2022), deterioro de la salud social (Kalsås et al., 2023), depresiones graves (Bottomley et al., 2022) e incluso un aumento de la mortalidad (Christiansen et al., 2020). Estas vulnerabilidades se han vinculado al carácter repentino y no natural de la muerte, a las circunstancias que la rodean y al periodo que la precede (Kalsås et al., 2023; Titlestad et al., 2021a, 2021b), así como al estigma y a la desautorización del duelo que a menudo siguen a las muertes relacionadas con el consumo de sustancias ilegales (Bottomley et al., 2025; Reime et al., 2026; Titlestad et al., 2021b; Valentine et al., 2016). Este estigma se asocia con frecuencia a la percepción de que tales muertes pueden ser autoinfligidas (Doka, 1999) y al carácter ilegal del consumo de drogas, que a menudo se considera una actividad delictiva (Kheibari et al., 2022; Valentine et al., 2016). El concepto de estigma asociado es pertinente aquí, ya que describe la situación en la que las personas en duelo se identifican con el estigma que pesa sobre la persona fallecida o se las asocia a él (Sheehan & Corrigan, 2020).

1.2. Duelo estigmatizado y PTG

La investigación ha llegado a resultados no concluyentes sobre la relación entre las muertes estigmatizadas y el PTG. Por ejemplo, un metaanálisis de la investigación sobre personas en duelo por suicidio no mostró diferencias significativas en la prevalencia del PTG entre estas personas y otros grupos en duelo (muertes repentinas y esperadas) (Levi-Belz et al., 2021). Además, el metaanálisis mostró que las personas en duelo referían con mayor frecuencia PTG en los ámbitos «Relación con los demás», «Cambio espiritual» y «Aprecio por la vida». Entre las variables identificadas como significativamente asociadas al PTG figuraban el tiempo transcurrido desde la muerte, la implicación religiosa y espiritual, los estilos de afrontamiento positivos y adaptativos, y la autorrevelación y el apoyo social (Levi-Belz et al., 2021).

Unos pocos estudios han explorado el PTG en personas en duelo por una muerte relacionada con drogas. En el marco del mismo proyecto que el presente artículo, Titlestad et al. (2022) examinaron las vías hacia el PTG en padres y madres en duelo por una muerte relacionada con drogas (n = 89). Mientras que los resultados cuantitativos mostraron la puntuación más alta en el ámbito «fortaleza personal» y la más baja en «nuevas posibilidades», los datos cualitativos mostraron que el reconocimiento de nuevos caminos en la vida era importante para muchas de las personas entrevistadas. Los niveles elevados de autoeficacia y de apoyo social se asociaban positivamente con el PTG (Titlestad et al., 2022). La autoeficacia puede entenderse como un recurso de la personalidad que influye en la manera en que las personas evalúan sus capacidades y, en consecuencia, en sus elecciones de acciones y de entornos (Bandura, 1982). Las personas que creen firmemente en su capacidad para producir cambios tienden a ser más proactivas cuando se enfrentan a circunstancias vitales difíciles. En la teoría del duelo, la construcción de significado se ha identificado como un proceso central para una adaptación saludable a la pérdida (Gillies & Neimeyer, 2006; Neimeyer, 2019). Por ejemplo, en el modelo de proceso dual del duelo, la búsqueda de significado actúa como una motivación clave que impulsa la oscilación adaptativa entre la orientación a la pérdida y la orientación al restablecimiento (Stroebe & Schut, 2001). La construcción de significado designa el proceso activo mediante el cual una persona en duelo intenta dar sentido a la pérdida, e incluye actividades de reconstrucción del significado como renegociar la relación con la persona fallecida, buscar beneficios compensatorios y revisar la propia identidad (Gillies & Neimeyer, 2006).

La importancia del apoyo social y de un diálogo abierto sobre la pérdida también se ve respaldada por estudios cualitativos (Feigelman et al., 2020; O’Callaghan et al., 2023). Por ejemplo, O’Callaghan et al. (2023) observan que los grupos de apoyo entre pares se perciben como especialmente útiles entre los familiares en duelo por una muerte relacionada con drogas. Sin embargo, no todas las personas entrevistadas consideraban útiles los grupos de apoyo; algunas percibían más bien el duelo como algo que debía gestionarse internamente, dentro de la familia (O’Callaghan et al., 2023). El apoyo social se ha definido como la «comunicación verbal y no verbal entre quienes reciben y quienes prestan apoyo que reduce la incertidumbre sobre la situación, el yo, los demás o la relación, y que sirve para reforzar la percepción de control personal sobre las propias experiencias vitales» (Albrecht & Adelman, 1987, p. 19). Otras definiciones destacan el papel del apoyo social en la configuración de la autopercepción de la persona, poniendo de relieve las experiencias de sentirse cuidada, querida, estimada y valorada (Cobb, 1976).

Los estudios cuantitativos han identificado varios factores asociados positivamente al PTG en el contexto del duelo por muertes relacionadas con drogas, entre ellos la autocompasión (Sperandio et al., 2022), el autoperdón (Sperandio et al., 2023), así como las estrategias de afrontamiento emocional activo y de afrontamiento centrado en el problema (Hill & O’Brien, 2024). En una revisión publicada recientemente sobre los estudios acerca del PTG en el caso de una muerte relacionada con drogas, Jean-Berluche (2024) resume tres mecanismos principales que han demostrado facilitar el PTG: entablar un diálogo abierto con una comunicación de apoyo, fomentar la autocompasión y la esperanza, y reencuadrar la pérdida (construcción de significado).

Aunque en los últimos años solo unos pocos estudios han examinado el PTG en personas en duelo por muertes relacionadas con drogas, sigue siendo necesaria una investigación que explore las consecuencias del duelo para las diversas personas que viven cada año un duelo traumático de este tipo (Hill & O’Brien, 2024). La investigación sobre el PTG se ha centrado o bien en examinar el PTG en padres y madres (Feigelman et al., 2020; O’Callaghan et al., 2023; Titlestad et al., 2022), o bien en abordar el PTG en personas en duelo en general, sin atender a la relación con la persona fallecida (Hill & O’Brien, 2024; Sperandio et al., 2022, 2023).

1.3. Hermanos, hermanas y PTG

La relación fraterna es una de las relaciones familiares más duraderas y estrechas, pero ha recibido sorprendentemente poca atención en la investigación sobre el duelo (Davidson, 2018; Rostila et al., 2019, 2012). La pérdida de un hermano o una hermana en la infancia se ha asociado con factores de riesgo como un aumento de la mortalidad y problemas de salud mental (Bolton et al., 2016; Rostila et al., 2019; Yu et al., 2017). Asimismo, la investigación ha mostrado una tendencia de la fratría a proteger a los padres y, por tanto, a anteponer el duelo de estos al propio (Adams et al., 2019; Funk et al., 2018). En una jerarquía del duelo construida culturalmente, hermanos y hermanas tienden a considerarse dolientes menos legítimos (Davidson, 2018; Meen et al., 2025; Robson & Walter, 2013). Cuando la muerte está estigmatizada, el riesgo de complicaciones del duelo puede aumentar para quien ha perdido a un hermano o una hermana. Esto se ha relacionado, entre otras cosas, con un acceso reducido al apoyo social debido a los tabúes que rodean las muertes estigmatizadas, lo que conduce al autoaislamiento y al alejamiento de los demás (Dyregrov et al., 2025; Meen et al., 2024; Perrin, 2022).

Pese al malestar y al dolor que siguen a la pérdida de un hermano o una hermana, algunos equipos de investigación también han explorado el crecimiento personal que puede derivarse de esta pérdida (Adams et al., 2019; Johnsen & Afgun, 2021). Por ejemplo, Adams et al. (2019), en un estudio cualitativo con siete hermanos y hermanas en duelo por suicidio, constataron que estas personas experimentaban un fortalecimiento de sus recursos de afrontamiento y reconocían que podían utilizar su propia experiencia para ayudar a otras. Johnsen y Afgun (2021) examinaron el PTG y su relación con algunas variables asociadas (PGD, género de la persona en duelo y relación con la persona fallecida) en hermanos y hermanas en duelo (n = 43) y en amistades cercanas (n = 86), tras el tiroteo masivo de Utøya de 2011 en Noruega. Los resultados no mostraron asociación entre el PTG (medido con el «Post-traumatic Growth Inventory-Short Form, PTGI-SF») y los síntomas de PGD, pero las mujeres refirieron niveles más altos tanto de PTG como de síntomas de PGD que los hombres (Johnsen & Afgun, 2021). Hasta la fecha, no hemos identificado estudios que examinen el PTG en hermanos y hermanas en duelo por una muerte relacionada con drogas. Este artículo pretende colmar esta laguna de la literatura.

1.4. Pregunta de investigación e hipótesis

El uso de métodos mixtos puede ofrecer una visión matizada de la complejidad del PTG en hermanos y hermanas en duelo por una muerte relacionada con drogas y profundizar en la comprensión de los mecanismos asociados al PTG y de su impacto individual. Este estudio explora las vías hacia el PTG en esta población combinando datos de una encuesta cuantitativa y de entrevistas cualitativas. Los resultados cuantitativos se desarrollarán con ayuda de los datos cualitativos para enriquecer la interpretación.

La siguiente pregunta de investigación guía el análisis cuantitativo: ¿en qué medida los hermanos y hermanas en duelo por una muerte relacionada con drogas experimentan cambios positivos, medidos con la escala PTGI-SF, y cuál es la asociación entre el tiempo transcurrido desde la muerte, el apoyo social y la autoeficacia percibida, por un lado, y los niveles de PTG, por otro? A partir de la literatura previa presentada en la introducción, se formulan tres hipótesis:

  1. El tiempo transcurrido desde la muerte del hermano o la hermana relacionada con drogas se asociará positivamente con el PTG global;
  2. Niveles más altos de apoyo social percibido se asociarán positivamente con el PTG global;
  3. Niveles más altos de autoeficacia general percibida se asociarán positivamente con el PTG.

El análisis cualitativo aborda la pregunta: ¿cómo viven los hermanos y hermanas en duelo por una muerte relacionada con drogas los cambios positivos tras la pérdida? Por último, la pregunta de métodos mixtos es: ¿cómo pueden comprenderse las vías hacia el PTG en hermanos y hermanas en duelo por una muerte relacionada con drogas mediante la integración de datos cuantitativos y cualitativos?

2. Materiales y métodos

Este estudio de métodos mixtos forma parte de un proyecto de métodos mixtos más amplio sobre el duelo por muertes relacionadas con drogas, el Drug-related bereavement and recovery project (proyecto END). El proyecto END tenía como objetivo explorar las consecuencias de perder a un ser querido por una muerte relacionada con drogas, así como las experiencias con el apoyo recibido, tanto desde la perspectiva de las personas en duelo como desde la de las y los profesionales de ayuda. En total, participaron en el proyecto 255 personas en duelo (es decir, padres y madres, hijos e hijas, hermanos y hermanas, otros familiares y amistades/parejas) y 105 profesionales de ayuda.

2.1. Reclutamiento y muestra

Este artículo se basa en los datos de la submuestra de hermanos y hermanas del proyecto END e incluye las respuestas a la encuesta de quienes completaron los ítems sobre el PTG (n = 78), así como entrevistas en profundidad con diez de ellos, procedentes de la muestra de la encuesta. La encuesta se realizó en 2018 mediante una estrategia de muestreo por conveniencia. El reclutamiento se llevó a cabo por múltiples canales, entre ellos folletos enviados por correo electrónico a todos los municipios noruegos y el contacto personal con personas clave de los servicios municipales, de los servicios sanitarios y sociales, de los servicios de tratamiento de las drogodependencias, de la Norwegian Labor and Welfare Administration y de organizaciones de la sociedad civil. Otras estrategias de reclutamiento incluyeron anuncios en las redes sociales y el muestreo en bola de nieve. No se fijó un límite superior para el tiempo transcurrido desde la muerte, pero se excluyó a las personas que habían sufrido la pérdida en los últimos tres meses. Las personas entrevistadas se seleccionaron de la muestra de la encuesta mediante una estrategia de muestreo intencional, para garantizar la variación de las características sociodemográficas, como el tiempo transcurrido desde la muerte, la edad, el género y el lugar de residencia.

2.2. Características de la muestra

La muestra de la encuesta (tabla 1) estaba compuesta principalmente por hermanas (n = 69; 88.5%). La edad media de las personas participantes en el momento de la encuesta era M = 39 años. El tiempo medio transcurrido desde la muerte era M = 112 meses (9.3 años), con un rango de 3–360. Los hermanos y hermanas fallecidos tenían una edad media de M = 31 años en el momento de la muerte. Las personas participantes declararon haber tenido una relación relativamente estrecha con su hermano o hermana, con una puntuación media de M = 1.55 en una escala de Likert que iba de 1 (muy estrecha) a 5 (nada estrecha). El nivel educativo era alto: 49 participantes (62.8%) habían completado estudios superiores (escuela superior/universidad), frente al 37.9% de la población general noruega (Statistics Norway [SSB], 2026b). Más de la mitad trabajaba a tiempo completo (n = 48; 61.5%), y la mayoría declaraba tener algún tipo de empleo (a tiempo completo, a tiempo parcial o de baja por enfermedad) (n = 62; 79.4%). En cuanto a los ingresos anuales del hogar, 25 personas encuestadas (32.1%) declararon ingresos de entre 750,000–999,999 NOK, por encima de la mediana de ingresos de los hogares noruegos (Statistics Norway [SSB], 2026a).

Tabla 1 — Características de la muestra de la encuesta (n = 78) y de la muestra de entrevistas (n = 10), con media (M), desviaciones estándar (SD), rango y n (%).

  • Sexo femenino (n = 78/10). Muestra de la encuesta: n (%) 69 (88.5); muestra de entrevistas: n (%) 7 (70).
  • Cercanía percibida con la persona fallecida (n = 78/10). Muestra de la encuesta: M 4.45, SD 0.88, rango 1–4; muestra de entrevistas: M 4.3, SD 0.95, rango 2–5.
  • Tiempo transcurrido desde la muerte (en meses) (n = 78/10). Muestra de la encuesta: M 111.59, SD 92.69, rango 3–360; muestra de entrevistas: M 114.10, SD 70.36, rango 19–216.
  • Edad de la persona en duelo en el momento de la encuesta (n = 76/10). Muestra de la encuesta: M 38.99, SD 11.71, rango 18–67; muestra de entrevistas: M 42.7, SD 9.65, rango 30–61.
  • Edad de la persona fallecida en el momento de la muerte (n = 78/10). Muestra de la encuesta: M 31.19, SD 7.83, rango 17–53; muestra de entrevistas: M 34, SD 4.99, rango 24–41.
  • Nivel educativo de la persona en duelo (n = 78/10), n (%). Escuela superior/universidad: 49 (62.8); 8 (80). Educación secundaria superior: 22 (28.2); 2 (20). Educación primaria: 6 (7.7). Otro: 1 (1.3).
  • Empleo (n = 78/10), n (%). Empleo a tiempo completo: 48 (61.5); 8 (80). Empleo a tiempo parcial: 9 (11.5). De baja por enfermedad: 5 (6.4). Jubilación: 2 (2.6). Estudios: 5 (6.4); 1 (10). Otro: 9 (11.5); 1 (10).
  • Ingresos anuales del hogar (n = 77/10), n (%). Menos de 250,000: 5 (6.4). 250,000–499,999: 16 (20.5); 3 (30). 500,000–749,999: 16 (20.5); 3 (30). 750,000–999,999: 25 (32.1); 3 (30). 1,000,000–1,250,000: 9 (11.5); 1 (10). Más de 1,250,000: 6 (7.7).

En las filas categóricas, el primer valor corresponde a la muestra de la encuesta y el segundo a la muestra de entrevistas.

La muestra de entrevistas (tabla 1) estaba formada por diez hermanos y hermanas, de los cuales siete eran mujeres. El tiempo medio transcurrido desde la muerte era M = 114 meses (aproximadamente 9.5 años), con un rango de 9–216. La edad media de la persona en duelo en el momento de la entrevista era M = 43 años, mientras que los hermanos y hermanas fallecidos tenían una edad media de M = 34 años en el momento de la muerte. Las personas participantes declararon haber estado unidas a su hermano o hermana en el momento de la muerte, con una puntuación media de M = 1.7 en una escala de Likert que iba de 1 (muy estrecha) a 5 (nada estrecha). El nivel educativo era alto: ocho participantes habían completado estudios superiores y dos la educación secundaria superior. En el momento de la entrevista, ocho trabajaban a tiempo completo, una persona estudiaba y otra indicó «otro». Los ingresos anuales del hogar oscilaban entre 250,000 NOK y 1,250,000 NOK.

2.3. Diseño de métodos mixtos

Al considerar la combinación de datos cualitativos y cuantitativos, pueden emplearse diversas estrategias de diseño de métodos mixtos (Johnson & Christensen, 2024). Este estudio se basa en un diseño concurrente con un componente cuantitativo más amplio, complementado con datos de entrevistas.

2.4. Instrumentos de medida

La encuesta constaba de 22 variables sociodemográficas y de 87 ítems procedentes de instrumentos validados. Para este artículo hemos utilizado diversas variables sociodemográficas, el instrumento Post-traumatic Growth Inventory-SF (PTGI-SF), la Crisis Support Scale (CSS) y la General Self-Efficacy Scale-SF (GSF-SF).

2.4.1. Post-Traumatic Growth Inventory-SF (PTGI-SF)

La escala PTGI-SF es un cuestionario de 10 ítems desarrollado originalmente en EE. UU. para muestras estadounidenses. Comprende cinco subescalas, cada una puntuada en una escala de Likert de seis puntos que refleja el grado de cambio personal experimentado como consecuencia de la muerte; las puntuaciones más altas indican un mayor nivel de cambio percibido (Cann et al., 2010; Tedeschi & Calhoun, 2004). En el presente estudio se evaluaron cuatro subescalas: «Relación con los demás», «Nuevas posibilidades», «Fortaleza personal» y «Aprecio por la vida». La quinta subescala, «Cambio espiritual», se excluyó por consideraciones de validez cultural (véase Blix et al., 2015). El alfa de Cronbach (α) de la escala de ocho ítems utilizada en este estudio fue de 0.888, lo que indica una buena consistencia interna. La fiabilidad de las subescalas fue aceptable: Relación con los demás (α = 0.738), Nuevas posibilidades (α = 0.784), Fortaleza personal (α = 0.788) y Aprecio por la vida (α = 0.799).

2.4.2. La Crisis Support Scale (CSS)

La CSS es una medida de siete ítems del apoyo social percibido, puntuada en una escala de Likert de siete puntos (Elklit et al., 2001; Joseph et al., 1992). Los cinco primeros ítems miden el apoyo positivo percibido; las puntuaciones más altas indican niveles más elevados de apoyo. La consistencia interna de la versión de cinco ítems utilizada en este estudio fue aceptable (α = 0.758).

2.4.3. La General Self-Efficacy Scale-SF (GSE-SF)

La GSE-SF consta de cinco ítems que evalúan la creencia optimista en la propia capacidad para afrontar con éxito diversas situaciones vitales adversas (Schwarzer & Jerusalem, 1995). Los cinco ítems se puntúan en una escala de Likert de cuatro puntos, de 1 («No es cierto en absoluto») a 4 («Totalmente cierto»). La versión noruega de la GSE-SF fue validada por Tambs y Røysamb (2014). La consistencia interna de la escala de cinco ítems fue buena (α = 0.861).

2.5. Entrevistas cualitativas

Tres personas investigadoras del proyecto END realizaron entrevistas en profundidad con hermanos y hermanas entre 2018 y 2019. Las entrevistas tuvieron lugar en el domicilio de las personas participantes o en otro lugar de su elección y duraron entre una hora y media y tres horas. Se elaboró una guía de entrevista temática que abarcaba cinco temas principales: (1) el periodo anterior a la muerte; (2) el periodo posterior a la muerte; (3) el estigma procedente del entorno y el autoestigma; (4) la ayuda y el apoyo formales e informales; y (5) los mecanismos propios de afrontamiento y el crecimiento postraumático, incluida la pregunta: «¿Ha experimentado algún cambio que le haya aportado algo nuevo o que haya contribuido a su crecimiento personal después de la muerte?». Todas las entrevistas se grabaron en audio y se transcribieron íntegramente. Como las entrevistas se realizaron en la lengua materna de las personas participantes, las citas que se presentan aquí fueron traducidas por la primera autora para este artículo. En total, las transcripciones sumaban 233 páginas a interlineado sencillo.

2.6. Ética

El proyecto END fue aprobado en febrero de 2018 por los Norwegian Regional Ethical Committees for Medical and Health Research Ethics (2017/2486/REK vest). El proyecto se adhiere a los principios éticos establecidos en la Declaración de Helsinki y cumple la normativa nacional e internacional relativa a la privacidad de las personas participantes (p. ej., el Reglamento General de Protección de Datos noruego y las directrices del Comité Ético Regional). Los datos se almacenan de forma segura en el servidor de investigación de la universidad.

Todas las personas participantes recibieron información escrita sobre sus derechos, el contenido del estudio y los procedimientos, y dieron su consentimiento informado. Se les garantizó el anonimato total y se les informó de su derecho a retirarse en cualquier momento. Entrevistar a personas participantes sobre el duelo exige sensibilidad y una atención cuidadosa a las consideraciones éticas. La participación puede entrañar un riesgo de malestar, ya que los temas de la entrevista pueden reactivar recuerdos dolorosos o la rumiación sobre la muerte. Sin embargo, participar en una investigación en condiciones protectoras también puede aportar beneficios, como la oportunidad de expresar emociones y compartir experiencias, algo que puede percibirse como significativo y útil para otras personas (Beck & Konnert, 2007). En este estudio, el equipo de investigación tomó medidas para garantizar un entorno de entrevista seguro y de apoyo. Las personas participantes elegían el lugar de la entrevista y podían pedir pausas en cualquier momento. Tras la entrevista, se les informó de la posibilidad de ponerse en contacto con la responsable del proyecto si necesitaban más apoyo, pero nadie lo hizo.

2.7. Análisis

2.7.1. Análisis cuantitativo

Se calcularon las puntuaciones medias de la escala PTGI-SF global, de las cuatro subescalas y de los ocho ítems individuales. También se calcularon las puntuaciones medias de la escala global de apoyo positivo de la CSS (cinco ítems) y de la escala GSE-SF. Las correlaciones bivariadas mediante el coeficiente producto-momento de Pearson (r) evaluaron las asociaciones entre el tiempo transcurrido desde la muerte y el PTG, el apoyo social (puntuación total) y el PTG, y la autoeficacia y el PTG. Los posibles predictores del PTG se examinaron en un análisis de regresión múltiple jerárquica. El tiempo transcurrido desde la muerte se introdujo como variable de control en el primer paso, mientras que el apoyo social y la autoeficacia se introdujeron en el segundo.

Los tamaños del efecto se evaluaron mediante el coeficiente de determinación (R2), y las correlaciones semiparciales al cuadrado (sr2) se utilizaron como medidas del tamaño del efecto para la regresión lineal. R2 indica la proporción de la varianza del PTG explicada por el conjunto de los predictores, mientras que sr2 refleja la contribución propia de cada predictor. El análisis cuantitativo lo realizó la primera autora (MAR) y lo verificó la última autora (KBT) para garantizar el rigor metodológico.

2.7.2. Análisis cualitativo

Los datos cualitativos se analizaron mediante análisis temáticos reflexivos, que ofrecen un enfoque sistemático pero flexible para la codificación y la elaboración de temas (Braun & Clarke, 2022). En la primera fase, tres autoras (LMK, NB y MAR) leyeron y releyeron las diez transcripciones de entrevistas para familiarizarse con los datos. Cada autora tomó notas de forma independiente e identificó citas pertinentes para la pregunta de investigación que pudieran ilustrar patrones de significado (véase Braun & Clarke, 2022). A partir de estas notas, cada autora elaboró por separado unos códigos iniciales. Durante este proceso, las autoras observaron que las descripciones de experiencias de crecimiento eran escasas. Sin embargo, la profundidad de las entrevistas nos permitió identificar tendencias en la manera en que las personas participantes vivían el crecimiento.

A continuación, los códigos se revisaron y se agruparon en temas potenciales. Dos autoras (LMK y MAR) compararon sus notas y elaboraron conjuntamente dos temas preliminares con códigos subordinados, que después se compararon con las notas de la tercera autora (NB). Los datos empíricos se releyeron y los temas se afinaron mediante la discusión, guiada por las dimensiones del PTGI-SF utilizadas en la encuesta.

2.7.3. Matriz de análisis mixto

Los dos conjuntos de datos se analizaron primero por separado, y los resultados se visualizaron mediante una estrategia de presentación de datos (Johnson & Christensen, 2024). En el paso siguiente, los datos descriptivos cualitativos y cuantitativos se integraron y se presentaron en una presentación conjunta de datos (joint display) (Johnson & Christensen, 2024).

3. Resultados

3.1. Resultados cuantitativos

La puntuación total media de los hermanos y hermanas en el PTGI-SF fue M = 29.77 (SD 9.65): M = 29.8 en las hermanas y M = 29.56 en los hermanos. Las puntuaciones oscilaron entre 11 y 48. Las puntuaciones más altas por ítem correspondieron a «Cambié mis prioridades sobre lo que es importante en la vida» (Aprecio por la vida; M = 4.38) y «Descubrí que soy más fuerte de lo que pensaba» (Fortaleza personal; M = 4.37). La puntuación más baja correspondió a «Soy capaz de hacer mejores cosas con mi vida» (Nuevas posibilidades; M = 3.03). A nivel de subescala, las puntuaciones medias más altas fueron las de «Aprecio por la vida» (M = 8.33) y «Fortaleza personal» (M = 8.32), mientras que la más baja fue la de «Nuevas posibilidades» (M = 6.16) (véase la figura 1).

Puntuaciones medias de las cuatro subescalas del PTGI-SF y de sus ítems correspondientes.
Figura 1. Puntuaciones medias de las cuatro subescalas del PTGI-SF y de sus ítems correspondientes.

Se calcularon las correlaciones producto-momento de Pearson (r) para evaluar las relaciones entre todas las variables del estudio y el PTG (véase la tabla 2).

Tabla 2 — Media (M), desviación estándar (SD), estimaciones de consistencia interna e intercorrelaciones de todas las variables del estudio (n = 77).

  • 1. Tiempo transcurrido desde la muerte. 1.: —. M 112 a; SD 92.69.
  • 2. CSS. 1.: 0.16; 2.: α = 0.758. M 24.1; SD 6.2.
  • 3. GSE-SF. 1.: 0.02; 2.: 0.35 **; 3.: α = 0.861. M 15.4; SD 2.7.
  • 4. PTGI-SF. 1.: 0.24 *; 2.: 0.23 *; 3.: 0.40 **; 4.: α = 0.888. M 29.8; SD 9.7.

Nota: CSS = The Crisis Support Scale; GSE-SF = The General Self-Efficacy Scale; PTGI-SF = Post-traumatic Growth Inventory, a = meses transcurridos desde la muerte, * p < 0.05; ** p < 0.01.

El análisis de regresión múltiple jerárquica mostró que el tiempo transcurrido desde la muerte explicaba el 5.7% de la varianza del PTG cuando se introducía en el primer paso [R2 = 0.057, F(1, 75) = 4.713, p < 0.05]. En el segundo paso, el apoyo social y la autoeficacia explicaban un 15.8% adicional de la varianza del PTG [ΔR2 = 0.158, F(2, 73) = 7.390, p < 0.01]. El apoyo social no contribuía de manera significativa, mientras que la autoeficacia general explicaba la mayor parte de la varianza propia (sr2 = 0.348, 34.8%, p < 0.01), seguida del tiempo transcurrido desde la muerte (sr2 = 0.224, 22.4%, p < 0.05) (véase la tabla 3). En conjunto, el modelo explicaba el 21.8% de las variaciones del PTG.

Tabla 3 — Resumen del análisis de regresión múltiple que predice: PTGI-SF (n = 73).

  • Variables: Tiempo transcurrido desde la muerte; βPaso1: 0.24 *; βPaso2: 0.23 *; b: 0.02; 95% CI: [0.002, 0.046]
  • Variables: CSS; βPaso2: 0.06; b: 0.10; 95% CI: [−0.251, 0.447]
  • Variables: GSE-SF; βPaso2: 0.37 **; b: 1.31; 95% CI: [0.534, 2.094]
  • Variables: R2; βPaso1: 0.057; βPaso2: 0.216
  • Variables: F(1, 75); βPaso1: 4.713 *
  • Variables: F(2, 73); βPaso2: 7.390 **

Nota: PTGI-SF = The Post-traumatic Growth Inventory; CSS = The Crisis Support Scale; GSE-SF = The General Self-Efficacy Scale; * p < 0.05; ** p < 0.01.

3.2. Resultados cualitativos

El crecimiento en la relación con los demás se construyó como tema principal. Este tema se apoyaba en dos códigos (tabla 4), que se presentan en esta sección junto con extractos ilustrativos de las entrevistas.

Tabla 4 — El tema principal y los códigos complementarios que describen los cambios positivos.

  • Tema: I. Crecimiento en la relación con los demás; Códigos: (a) Mayor sentimiento de cercanía con los miembros de la familia
  • Códigos: (b) Mayor compasión hacia otras personas en situaciones vitales de vulnerabilidad

3.2.1. Mayor sentimiento de cercanía con los miembros de la familia

Algunos de los hermanos y hermanas describieron cómo la muerte había reforzado los lazos familiares y aumentado su sentimiento de cercanía con los miembros de la familia. La pérdida parece haber modificado las relaciones y la dinámica familiares, como ilustra este hermano:

Recuerdo que teníamos muchas conversaciones profundas así, que no creo que hubiéramos tenido mucho en nuestra familia (antes de la muerte), hablando de lo que realmente importa y de qué hacemos ahora. ¿Cómo nos relacionamos con esto y todo eso? Ha afectado a la dinámica de nuestra familia. Desde que murió ha habido algunos cambios concretos, por ejemplo, ahora hemos empezado a abrazarnos cada vez que nos vemos; antes casi nunca lo hacíamos (…) que es mérito de nuestro hermano fallecido que nos hayamos acercado mucho más y que seamos más físicos, con abrazos y esas cosas.

(ID 54)

Este relato ilustra cambios tanto emocionales como físicos en las interacciones familiares. Las conversaciones se perciben como más sinceras y profundas, lo que indica una mayor cercanía. La aparición de los abrazos refleja un desplazamiento hacia una mayor comodidad con la intimidad. Otros ejemplos de los datos también indican cambios en los patrones de interacción, como esta hermana que describe cómo ha aumentado la frecuencia del contacto entre los miembros de la familia tras la muerte de su hermano:

En cuanto a la familia, estuvimos muy juntos durante mucho tiempo después de la muerte, y sigo pensando que pasamos mucho tiempo juntos en comparación con otras familias (…) nos vemos muy a menudo en casa de mis padres y eso ha sido muy importante. No hace falta hablar necesariamente de la muerte en sí, sino simplemente estar juntos y hablar de él a veces, en cierto modo sigue con nosotros, ¿qué estaría haciendo ahora? O, por ejemplo, ¿qué diría ahora? Sí. Eso es importante, y sigue siendo importante.

(ID 24)

En este caso, la familia parece crear un espacio emocional en el que los recuerdos pueden compartirse y expresarse, lo que puede contribuir a una mayor conexión y reforzar el sentimiento de cercanía entre los miembros de la familia, permitiendo el apoyo y el reconocimiento mutuos.

3.2.2. Mayor compasión hacia otras personas en situaciones vitales de vulnerabilidad

En todas las entrevistas, las personas participantes destacaron un creciente sentimiento de compasión hacia las personas en circunstancias de vulnerabilidad, entre ellas las personas con problemas de consumo de sustancias y otras que afrontan dificultades vitales importantes. Describieron haber desarrollado un mayor respeto por la diversidad de trayectorias vitales y una comprensión más profunda tanto de los recursos como de las dificultades con que se encuentran estas personas. Este cambio lo ilustra esta hermana:

Algo que he visto cada vez más a medida que me hago mayor es que me he vuelto mucho más empática. No es que antes fuera muy poco empática, pero la gente es tan diferente, y tenemos que aceptar que las personas, las cosas que hacen, porque nadie es solo una cosa u otra. Por ejemplo, una persona profundamente deprimida tiene muchos aspectos positivos y no se pasa el día simplemente triste. Una persona que consume tiene muchas buenas cualidades y una historia positiva; la adicción es solo un aspecto de ella. Así que espero y creo que me he vuelto un poco más tolerante con el hecho de que la vida puede dar giros que hagan que alguien no se comporte bien todo el tiempo, pero eso no define a toda la persona.

(ID 31)

Esta reflexión pone de relieve un aumento de la empatía, la paciencia y la tolerancia, aunque la participante reconoce que la edad también puede influir. Otras personas destacaron el reconocimiento de la importancia que el hermano o la hermana fallecidos tenían en la vida de otras personas, como ilustra otra hermana:

Y entonces, de repente, vimos que, bueno, los drogadictos tienen una red, (mm) él era mucho más que un consumidor; tenía muchos amigos, había hijos de amigos que dieron discursos en su funeral. Nunca había estado en un funeral con tanta gente, y fue una experiencia nueva. Me hizo sentir, sentí casi un poco de alegría de que hubiera vivido una vida (…) no era solo una carga para todos, no era solo una fuente de pena. Tenía una vida; significaba algo para mucha gente, eh, sí. Había una especie de bondad en eso. Así que creo que eso es quizá lo que me he llevado para seguir adelante, que (…) ninguno de nosotros vive en vano. Es decir, él tenía de verdad una vida, y eso era algo.

(ID 86)

El relato de esta participante sugiere que reconocer el valor de la vida de su hermano fallecido favoreció una mayor compasión hacia otras personas en circunstancias similares. Su reflexión transmite una humildad ante la diversidad humana y los distintos caminos que siguen las personas, y subraya la importancia de reconocer y respetar estas diferencias.

3.3. Resultados de métodos mixtos

La tabla 5 presenta la presentación conjunta utilizada para integrar los resultados cuantitativos y cualitativos, alineando sistemáticamente los resultados cuantitativos con los temas cualitativos y las citas ilustrativas. Esto aclara cómo se articulan las dos vertientes y dónde los elementos cualitativos desarrollan los patrones cuantitativos. La vertiente cuantitativa indicó que los hermanos y hermanas experimentaban PTG en múltiples ámbitos, con los cambios más marcados en el aprecio por la vida y la fortaleza personal, seguidos del crecimiento relacional y de las nuevas posibilidades. La vertiente cualitativa complementa estos resultados al ilustrar cómo se expresaba el crecimiento en la vida cotidiana. Las personas participantes describieron lazos familiares reforzados, conversaciones más abiertas y una mayor cercanía física. También reflexionaron sobre cómo se habían vuelto más compasivas hacia las personas en circunstancias de vulnerabilidad y habían desarrollado un respeto más profundo por la diversidad de trayectorias vitales. Estos relatos reflejan los ámbitos más destacados de los datos cuantitativos y ponen de relieve una reorientación de los valores, recogida en la noción de cambio de prioridades. Los patrones sugieren que recursos internos como la autoeficacia y el paso del tiempo pueden estar asociados a estos cambios, en consonancia con los relatos cualitativos de apertura e intimidad. En conjunto, estos resultados indican que el crecimiento duradero está moldeado por la construcción de significado y los recursos internos de afrontamiento, más que por el apoyo en la crisis aguda, y que se manifiesta como intimidad relacional, perspectivas más amplias basadas en valores y prioridades vitales modificadas.

Tabla 5 — Presentación conjunta que integra los datos de la encuesta y de las entrevistas.

  • Resultados cuantitativos (n = 78): PTGI-SF total: M = 29.8 (SD = 9.7), α = 0.888, subescalas: Relación con los demás = 7.01; Nuevas posibilidades = 6.16; Fortaleza personal = 8.32; Aprecio por la vida = 8.33.
    Regresión: GSE-SF β = 0.37 **, tiempo transcurrido desde la muerte β = 0.23 *; Tema cualitativo «Crecimiento en la relación con los demás» que desarrolla los resultados cuantitativos (n = 10), con citas ilustrativas: Código: Mayor sentimiento de cercanía: «Desde que murió ha habido algunos cambios concretos, por ejemplo, ahora hemos empezado a abrazarnos cada vez que nos vemos…» (ID 54). «Pasamos mucho tiempo juntos en comparación con otras familias» (ID 24).; Interpretación integrada: Las puntuaciones de las subescalas concuerdan con el crecimiento relacional (Relación con los demás), así como con aspectos existenciales y ligados a la resiliencia (Aprecio por la vida, Fortaleza personal). Los análisis de regresión sugieren que la autoeficacia y el tiempo transcurrido desde la muerte pueden estar asociados a estos cambios, lo que concuerda con los relatos cualitativos de mayor apertura e intimidad.
  • Resultados cuantitativos (n = 78): La CSS no es significativa en la regresión, pese a su correlación con el PTG.
    Ítems destacados del PTGI-SF: Cambio de prioridades (M = 4.38); Tema cualitativo «Crecimiento en la relación con los demás» que desarrolla los resultados cuantitativos (n = 10), con citas ilustrativas: Código: Mayor compasión hacia los demás: «Me he vuelto mucho más empática… Una persona que consume tiene muchas buenas cualidades…» (ID 31). «No era solo una carga… Tenía una vida; significaba algo…» (ID 86); Interpretación integrada: Los relatos cualitativos de compasión y humildad corresponden a los ámbitos relacional y existencial, pero no se reflejan en la medida de la CSS. Esto puede indicar que la compasión a más largo plazo está vinculada a la construcción de significado y a los recursos internos, más que al apoyo en la crisis aguda.

* p < 0.05; ** p < 0.01.

4. Discusión

Este estudio se diseñó para profundizar en la comprensión de las vías hacia el PTG en hermanos y hermanas en duelo por una muerte relacionada con drogas mediante la integración de datos cualitativos y cuantitativos. La integración ofrece un panorama coherente en el que los cambios cuantitativos más marcados son el Aprecio por la vida y la Fortaleza personal, mientras que la vertiente cualitativa ilumina cómo estos cambios se ponen en práctica en la vida cotidiana a través de lazos familiares reforzados y de una mayor compasión hacia los demás. En conjunto, el patrón sugiere que el PTG en este contexto es a la vez individual y relacional, y refleja una reorientación basada en valores y una reconstrucción de la identidad tras una pérdida estigmatizada. Los resultados de la regresión respaldan provisionalmente esta interpretación: la autoeficacia, un recurso interno de afrontamiento (Bandura, 1982), explicaba la mayor parte de la varianza del PTG (controlando el tiempo transcurrido desde la muerte), mientras que el apoyo en la crisis no hacía una contribución propia, pese a su correlación con el PTG. Esta divergencia subraya que el crecimiento duradero puede depender más de los recursos internos y de los procesos de construcción de significado que del apoyo agudo, mientras que los relatos cualitativos muestran no obstante que la cercanía relacional dentro de las familias sigue siendo central en la manera en que el crecimiento se vive y se sostiene. Por ello, discutimos la posición singular de los hermanos y hermanas en duelo por una muerte relacionada con drogas en este contexto de duelo y examinamos cómo puede comprenderse el crecimiento, en particular los cambios positivos en las relaciones familiares, sobre el telón de fondo de una pérdida estigmatizada. Además, exploramos el papel de la autoeficacia, que surgió como un factor clave significativamente asociado a las experiencias de PTG en esta población de hermanos y hermanas.

4.1. Cambios positivos en las relaciones familiares

En consonancia con la investigación previa sobre el duelo traumático, nuestros resultados destacan la mejora de las relaciones como un aspecto importante del PTG, lo que coincide con los resultados de una revisión sistemática sobre el duelo por suicidio (Levi-Belz et al., 2021) y de un estudio sobre hermanos, hermanas y amistades cercanas tras el atentado masivo de Utøya (Johnsen & Afgun, 2021). Estos paralelismos sugieren que el duelo fraterno comparte rasgos comunes con otras pérdidas traumáticas a la hora de favorecer un cambio psicológico positivo.

En el análisis cualitativo se pusieron de manifiesto dos mejoras relacionales: hermanos y hermanas describieron un acercamiento a otros miembros de la familia (tanto a los padres como a otros hermanos y hermanas) y el desarrollo de una mayor comprensión hacia las personas en situaciones vitales de vulnerabilidad. Estos cambios reflejan la teoría del PTG, que subraya que el crecimiento en las relaciones puede implicar vínculos más profundos y significativos y una compasión acrecentada (Tedeschi & Calhoun, 2004). Como señalan Calhoun et al. (2010), un mayor sentimiento de conexión con los demás puede extenderse a la empatía hacia otras personas, una observación que encuentra eco en nuestros datos. Por ejemplo, Calhoun et al. (2010, p. 128) citan a una persona en duelo que dice: «Me he vuelto muy empática con cualquiera que sufra y con cualquier tipo de duelo». La referencia a «cualquiera» también se ve respaldada por los resultados de nuestro estudio. A diferencia de los padres y madres entrevistados en el mismo proyecto que el presente (Titlestad et al., 2022), que describían una compasión dirigida principalmente a las personas que consumen drogas, hermanos y hermanas describieron un sentimiento de empatía más amplio.

Cabe destacar que todos los ejemplos cualitativos de crecimiento en la relación con los demás hallados en este estudio sugieren que el duelo quedaba contenido en gran medida dentro del sistema familiar. Para algunas personas, esta lucha compartida favoreció la cercanía, un patrón observado también entre los padres y madres en duelo del mismo proyecto (Titlestad et al., 2022). Además, el estudio de O’Callaghan et al. (2023) constató que algunas personas participantes preferían mantener su duelo dentro de la familia. La teoría del PTG plantea igualmente que el aumento de la cercanía se produce por lo general con otras personas significativas, como la familia o las amistades cercanas (Calhoun et al., 2010). Los resultados que sugieren que el duelo se mantenía dentro de la familia pueden indicar una falta de otras relaciones de apoyo. El estigma asociado al consumo de drogas ilegales (véanse, p. ej., Bottomley et al., 2025; Jean-Berluche, 2024; Reime et al., 2026; Titlestad et al., 2021b) es pertinente para la presente discusión. Los hermanos y hermanas en duelo pueden verse socialmente desacreditados o excluidos por su asociación con el estilo de vida del hermano o la hermana fallecidos, lo que refleja el estigma social (Sheehan & Corrigan, 2020). Alternativamente, pueden interiorizar este estigma social, lo que puede afectar negativamente a su autopercepción y a su funcionamiento social. Esto puede traducirse a la vez en autoaislamiento y en alejamiento de los demás, lo que reduce la posibilidad de mantener relaciones significativas tras la muerte (Doka, 1999; Dyregrov & Selseng, 2022; Reime et al., 2026; Valentine et al., 2016).

Si bien mantener las muertes traumáticas y el duelo dentro de la familia puede favorecer el crecimiento psicológico de algunos hermanos y hermanas cuando la familia afronta la pérdida de manera adaptativa, también puede dejarlos en una situación vulnerable. Las jerarquías del duelo suelen dar prioridad a la pérdida de los padres y sitúan a hermanos y hermanas como dolientes menos legítimos (Davidson, 2018; Gilbert, 1996; Meen et al., 2024, 2025; Peskin, 2019; Robson & Walter, 2013). Otros obstáculos son las relaciones familiares difíciles, unas condiciones de crianza perjudiciales y el agotamiento ligado a las circunstancias anteriores a la pérdida (Dyregrov et al., 2025). Nuestros resultados ponen de relieve la necesidad de un enfoque matizado para apoyar los cambios psicológicos positivos en las relaciones, un enfoque que refuerce la dinámica y la comunicación familiares y que, al mismo tiempo, favorezca los vínculos más allá de la red familiar inmediata.

4.2. La autoeficacia: ¿una vía hacia el PTG en hermanos y hermanas?

Nuestros resultados indican que la autoeficacia es la variable más fuertemente asociada a las variaciones del PTG, un resultado coherente con el estudio de padres y madres en duelo del mismo proyecto (Titlestad et al., 2022). Estos resultados coinciden con los de Sperandio et al. (2022), que informaron de que una actitud emocionalmente positiva hacia la propia persona predecía un PTG significativo en personas en duelo por una muerte relacionada con drogas. Una visión positiva de sí o la confianza en los propios recursos pueden considerarse una manera de dar significado a la propia situación y a los propios recursos a la luz de la pérdida (Gillies & Neimeyer, 2006; Neimeyer, 2019). En el modelo del PTG, los desafíos a las visiones del mundo asumidas por las personas y las amenazas al yo se consideran el punto de partida de un proceso de malestar y rumiación que puede conducir potencialmente al crecimiento (Calhoun et al., 2010; Tedeschi & Calhoun, 2004). Nuestros resultados subrayan la importancia de apoyar la autoeficacia de hermanos y hermanas como recurso para restaurar sus visiones del mundo asumidas tras una pérdida traumática. Un sentimiento estable de autoeficacia puede facilitar la oscilación adaptativa entre actividades orientadas a la pérdida y actividades orientadas al restablecimiento (Stroebe & Schut, 2001), así como procesos de pensamiento constructivos (Gillies & Neimeyer, 2006; Neimeyer, 2019), estimulando así la reconstrucción cognitiva, considerada un elemento importante que puede conducir al PTG (Tedeschi & Calhoun, 2004).

Una fuerte creencia en la propia autoeficacia también puede explicar el crecimiento en fortaleza personal referido por hermanos y hermanas, que figuraba entre los dos ámbitos del PTG con mayor puntuación en este estudio. Este resultado refleja los obtenidos con los padres y madres en duelo del mismo proyecto (Titlestad et al., 2022), pero contrasta con el estudio de Johnsen y Afgun (2021) sobre hermanos, hermanas y amistades tras el atentado masivo de Utøya, en el que el crecimiento era más evidente en los ámbitos relacionales y en las nuevas posibilidades. Otros estudios del mismo proyecto que el presente sugieren que hermanos y hermanas suelen mantener las emociones a distancia en las interacciones con la familia y las amistades y cuentan principalmente con sus propios recursos para afrontar la pérdida (Dyregrov et al., 2025; Meen et al., 2025). Dyregrov et al. (2025) analizan cómo esta posición de «hermano o hermana fuerte» puede ser el resultado de una dinámica familiar negativa prolongada, como unas condiciones de crianza perjudiciales o conflictos relacionados con la persona fallecida antes de su muerte. Estos mecanismos pueden ayudar a explicar por qué el crecimiento en fortaleza personal parece más marcado en hermanos y hermanas en duelo por una muerte relacionada con drogas que en quienes han perdido a un hermano o una hermana por otras muertes traumáticas, como el terrorismo, que normalmente no perturba la vida familiar antes de la pérdida.

4.3. Fortalezas y limitaciones

Este estudio empleó un diseño de métodos mixtos, esencial para reforzar la validez cuando se investigan fenómenos complejos (Stroebe et al., 2003). El reclutamiento del proyecto END pretendía captar la diversidad demográfica y socioeconómica, lo que dio lugar a una muestra de hermanos y hermanas relativamente heterogénea, aunque extraída de una población de personas adultas en duelo en general homogénea. Sin embargo, ciertas características pueden limitar la generalización: en la muestra estaban sobrerrepresentadas las mujeres, las personas participantes del sur de Noruega y las personas con estudios superiores e ingresos del hogar superiores a la media. En consecuencia, los resultados sobre el crecimiento positivo pueden reflejar principalmente las experiencias de un subgrupo de hermanos y hermanas en duelo con más recursos (sobre todo hermanas).

Para maximizar la variación, no se aplicó ningún criterio temporal específico respecto a la muerte, lo que dio lugar a un amplio intervalo, de tres meses a 30 años. Este amplio marco temporal introduce una vulnerabilidad al sesgo de recuerdo, ya que la capacidad de las personas participantes para recordar y relatar con exactitud experiencias pasadas puede disminuir con el tiempo. Otra limitación se refiere a la causalidad: el diseño permite documentar asociaciones entre las variables y el PTG, pero no establecer relaciones de causa y efecto. Dada la diferencia de tamaño de las muestras y el carácter exploratorio de los datos cualitativos, las interpretaciones integradas deben considerarse provisionales.

La estructura de la guía de entrevista también puede haber influido en las respuestas. La reflexión sobre el crecimiento se situó al final, lo que podría haber suscitado relatos más positivos por efectos de secuencia. A la inversa, la exigencia emocional de las entrevistas sobre el duelo puede haber provocado cansancio en las personas participantes, lo que habría contribuido a la escasez de relatos relacionados con el crecimiento. Además, preguntar si la muerte había aportado algo nuevo o favorecido el crecimiento puede haber resultado difícil para algunas personas participantes. Ninguna de las autoras de este artículo realizó las entrevistas, lo que limitó las posibilidades de formular preguntas de seguimiento específicas.

En consonancia con Blix et al. (2015), excluimos la dimensión espiritual del PTGI-SF porque la religiosidad se consideró menos pertinente en el contexto noruego que en la muestra estadounidense para la que se desarrolló la escala (Cann et al., 2010). Por tanto, el PTG se evaluó con ocho ítems en lugar de diez. Esta decisión limita la comparabilidad con los estudios que utilizan el instrumento completo; no obstante, para mejorar la transparencia, presentamos los resultados por subescala y por ítem, que pueden ser útiles para quienes lean el artículo.

5. Conclusiones

Este estudio aporta elementos preliminares sobre el crecimiento postraumático en hermanos y hermanas en duelo por una muerte relacionada con drogas. La integración de los resultados cuantitativos y cualitativos muestra que el crecimiento es posible incluso en el contexto de una pérdida estigmatizada, pero que su expresión es compleja. Los resultados de la encuesta indican que el aprecio por la vida y la fortaleza personal son los ámbitos de crecimiento más destacados, mientras que el análisis de regresión señala la autoeficacia como el predictor más potente al controlar el tiempo transcurrido desde la muerte. El apoyo social no realizó una contribución propia al modelo. Los datos de las entrevistas aportan profundidad al ilustrar cómo se vive el crecimiento a través de lazos familiares reforzados y de una mayor compasión hacia las personas en situaciones de vulnerabilidad. Estos cambios relacionales eran menos visibles en las medidas estandarizadas, lo que sugiere que los relatos narrativos captan dimensiones del crecimiento que las herramientas cuantitativas pueden pasar por alto.

En conjunto, los resultados sugieren que el crecimiento en este contexto está moldeado por los recursos internos de afrontamiento y la adaptación relacional, más que por el apoyo externo en la crisis. Señalan el valor potencial de intervenciones que refuercen la autoeficacia y favorezcan los vínculos relacionales dentro de las familias, abordando al mismo tiempo el estigma que limita el acceso a un apoyo social más amplio. Sin embargo, debido al tamaño reducido y a la relativa homogeneidad de la muestra, estos resultados deben interpretarse con cautela. La investigación futura debería replicar estos resultados en muestras más diversas y utilizar diseños longitudinales para explorar cómo interactúan con el tiempo los recursos internos y relacionales para sostener el crecimiento.

Abreviaturas

En este manuscrito se utilizan las siguientes abreviaturas:

Abreviaturas

  • PTG: Crecimiento postraumático (Post traumatic growth)
  • END: Proyecto sobre el duelo por muertes relacionadas con drogas y la recuperación (Drug Death-Related Bereavement and Recovery-project)
  • PGD: Trastorno de duelo prolongado (Prolonged Grief Disorder)
  • GSE-SF: The General Self-Efficacy Scale-SF
  • CSS: The Crisis Support Scale
  • PTGI-SE: Post-traumatic Growth Inventory

Complexe Systémique: puntos clave

El estudio interpela a terapeutas familiares de dos maneras. En primer lugar, hace visible un lugar a menudo descuidado en el duelo, el de hermanos y hermanas, a quienes la jerarquía del dolor relega por detrás de los padres, sobre todo cuando una muerte relacionada con drogas conlleva un estigma que recae sobre toda la familia. En segundo lugar, muestra que aquí el crecimiento pasa por la propia familia: conversaciones más profundas, gestos nuevos, reuniones en las que se sigue hablando de la persona fallecida. Pero este mismo movimiento tiene su reverso: un duelo guardado «entre nosotros» puede señalar la ausencia de otros apoyos y fijar la posición de «hermano o hermana fuerte», a menudo heredada de años de tensiones anteriores a la muerte. Para la práctica clínica, esto invita a considerar a hermanos y hermanas por derecho propio, a trabajar la comunicación familiar en torno a la pérdida y a abrir el sistema hacia el exterior, sin convertir el crecimiento en un mandato. Prudencia en cuanto al alcance: una muestra mayoritariamente femenina, con alto nivel educativo y acomodada, una medida privada de su dimensión espiritual, datos transversales y solo diez entrevistas, realizadas por personas distintas de las que las analizaron. Para leer junto con el artículo sobre las prácticas familiares en el duelo fraterno y el artículo sobre el apoyo a hermanos y hermanas tras un suicidio.

Notas del original

Descargo de responsabilidad/Nota de la editorial: Las declaraciones, opiniones y datos contenidos en todas las publicaciones son responsabilidad exclusiva de cada persona autora o colaboradora, y no de MDPI ni de la dirección editorial. MDPI y/o la dirección editorial declinan toda responsabilidad por cualquier daño a personas o bienes derivado de las ideas, métodos, instrucciones o productos mencionados en el contenido.

Agradecimientos. Agradecemos sinceramente a las personas participantes del proyecto END que hayan compartido sus experiencias y su tiempo.

Contribuciones de la autoría. Conceptualización, todas las autoras; metodología, todas las autoras; análisis formal, todas las autoras; redacción — preparación del borrador original, M.A.R.; redacción — revisión y edición, M.A.R. y K.B.T., con contribuciones de todas las autoras. Todas las autoras han leído y aceptado la versión publicada del manuscrito.

Declaración del comité de ética institucional. El estudio se realizó de conformidad con la Declaración de Helsinki y fue aprobado por el Research Council of Norway (RCN; código de aprobación: Regional committees for medical and health research ethics—2017/2486; fecha de aprobación: 1 de febrero de 2018).

Declaración de consentimiento informado. Se obtuvo el consentimiento informado de todas las personas participantes en el estudio.

Conflictos de intereses. Las autoras declaran no tener ningún conflicto de intereses.

Financiación. Esta investigación ha sido financiada por la Western Norway University of Applied Sciences y el Research Council of Norway (300732).

Referencias

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Traducción no oficial al español de Posttraumatic Growth Among Siblings Bereaved by a Drug-Related Death: A Mixed-Method Study, de Monika Alvestad Reime, Liv Marit Kleppe, Nina Bringedal y Kristine Berg Titlestad, Behavioral Sciences, vol. 16, no 4, artículo 549 (2026), doi: 10.3390/bs16040549, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial — la obra se ha modificado en el sentido de la licencia (traducción al español, tablas presentadas en forma de listas, declaraciones agrupadas en las notas). Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.

El artículo original, «Posttraumatic Growth Among Siblings Bereaved by a Drug-Related Death: A Mixed-Method Study», se publicó en Behavioral Sciences (2026) bajo licencia CC BY 4.0. Esta versión es una traducción no oficial al español realizada por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial, como se indica al principio de esta página; prevalece la versión original.

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Cómo citar este artículo

Reime, M. A., Kleppe, L. M., Bringedal, N., y Titlestad, K. B. (2026). Posttraumatic Growth Among Siblings Bereaved by a Drug-Related Death: A Mixed-Method Study. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/posttraumatic-growth-among-siblings-bereaved-by-a-drug-related-death-a-mixed-method-study (Obra original publicada en 2026 en Behavioral Sciences, 16(4), 549 (2026); republicada en 2026 por Behavioral Sciences, https://www.mdpi.com/2076-328X/16/4/549)

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