Traducción asistida por IA

Esta versión ha sido traducida del inglés por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial. En caso de duda, prevalece la versión original.

Australian and New Zealand Journal of Family Therapy · Terapia familiar

La experiencia de las familias con un marco de terapia de sesión única en la práctica avanzada de las profesiones sanitarias afines con la infancia con discapacidades del neurodesarrollo y del comportamiento: análisis temático de datos cualitativos

En un hospital público de Queensland, familias con hijas e hijos con TDAH, autismo u otras condiciones del desarrollo son atendidas por profesionales de salud afines de práctica avanzada que trabajan con un modelo de sesión única. El equipo de Julie Creen entrevistó a 38 personas progenitoras y a 12 menores. Lo que importa, dicen, se resume en cuatro palabras: presencia, tiempo, comprensión, acción.

Autoría Julie Creen (Sunshine Coast Hospital and Health Service, Birtinya, y School of Health, University of the Sunshine Coast, Queensland, Australia); Ann Kennedy-Behr (School of Health, University of the Sunshine Coast, y Allied Health & Human Performance, University of South Australia, Adelaida, Australia); Rebecca Donkin y Michele Verdonck (School of Health, University of the Sunshine Coast, Maroochydore, Queensland, Australia)Primera publicación Australian and New Zealand Journal of Family Therapy, 25 de mayo de 2023Traducción Complexe Systémique, traducción no oficial asistida por IA

Traducción no oficial al español de Families' experience of a single session therapy framework in advanced allied health practice for children with neurodevelopmental and behavioural disabilities: A thematic analysis of qualitative data, de Julie Creen, Ann Kennedy-Behr, Rebecca Donkin y Michele Verdonck, publicado en Australian and New Zealand Journal of Family Therapy (Wiley) (2023), doi: 10.1002/anzf.1538, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. Las tablas se presentan en forma de listas. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.

Esto respalda un cambio cultural en la terapia: pasar de ofrecer una intervención terapéutica a largo plazo a ofrecer una intervención breve y focalizada en los momentos de necesidad.

Julie Creen, Ann Kennedy-Behr, Rebecca Donkin y Michele Verdonck

Resumen

La terapia de sesión única (SST, por sus siglas en inglés) cuenta con una evidencia emergente que muestra que facilita un cambio terapéutico significativo en un número reducido de consultas, frente a las terapias más tradicionales de larga duración. Este estudio tuvo como objetivo explorar y describir la experiencia de las madres, los padres o las personas cuidadoras y de sus hijos e hijas con profesionales de salud afines de práctica avanzada (AAHP) que utilizan la SST con menores con discapacidades del desarrollo, comprendiendo las características clave de la consulta que condujeron al cambio terapéutico. Las familias elegibles que acudían a una consulta externa de AAHP para menores con dificultades del desarrollo y del comportamiento participaron en entre una y cuatro consultas de SST en torno a las áreas de necesidad que habían identificado. Se realizaron entrevistas semiestructuradas con 38 personas progenitoras y 12 menores, procedentes de 37 familias distintas. Las entrevistas se analizaron mediante análisis temático. La información sociodemográfica se recogió en las entrevistas con las personas progenitoras y mediante la revisión de las historias clínicas del hospital. Surgieron cuatro temas clave relativos a las características de la consulta que dieron lugar a una experiencia positiva para las familias: (1) el arte de la presencia mutua; (2) el valor del tiempo; (3) el poder de la comprensión, y (4) la confianza en la acción. Estos atributos estaban influidos por las complejidades generales del papel de AAHP, las habilidades interpersonales de la persona progenitora y de su hijo o hija, y los mecanismos organizativos que influyen en la atención. Las familias y sus hijos e hijas relataron un cambio clínico durante la consulta gracias a una mayor comprensión y al hecho de sentirse escuchadas, valoradas y respetadas en sus decisiones individuales sobre cómo gestionar las necesidades de sus hijos e hijas y de la familia. Este estudio aporta evidencia preliminar de que utilizar la SST con menores y familias con necesidades del desarrollo y del comportamiento facilita una experiencia positiva que las familias valoran. La SST, centrada en las áreas de preocupación identificadas por cada familia, fue valorada y resultó eficaz cuando la ofrecían AAHP. Esto sugiere que la SST, cuando la administran adecuadamente profesionales de la salud con experiencia y formación, resulta útil para las familias que afrontan los retos del desarrollo y del comportamiento de sus hijos e hijas.

Puntos clave

  1. La terapia de sesión única ayuda a los servicios de salud a ofrecer una atención focalizada y oportuna sin perder eficiencia.
  2. Existen muchas complejidades en la relación entre profesional clínico, persona progenitora, menor y organización sanitaria que influyen en la experiencia que tiene cada paciente de los servicios de salud y, en última instancia, en los resultados de salud.
  3. Muchas madres, padres y menores describieron el cambio terapéutico que se produjo durante una única sesión de terapia focalizada en las necesidades que habían identificado.
  4. Las familias valoraron los vínculos interpersonales establecidos con las y los profesionales, que creaban un clima de presencia y comprensión, valoraban el tiempo y fomentaban la confianza en la acción.
  5. Los modelos de terapia breve ofrecidos en el momento de necesidad pueden mejorar la comprensión y la perspectiva que la familia y la persona menor tienen de las necesidades del desarrollo.

INTRODUCCIÓN

La demanda que reciben los servicios de salud en todo el mundo supera su capacidad actual, lo que obliga a las organizaciones a ganar eficiencia mientras atienden a poblaciones cada vez mayores con presupuestos limitados (Creen, Kennedy-Behr, Gee, et al., 2021; Creen, Kennedy-Behr, Verdonck, & Donkin, 2021; Johannessen & Alexandersen, 2018). Mantener un seguimiento a largo plazo con los modelos tradicionales de terapia continuada ya no es sostenible, debido a la escasa implicación de los pacientes y a un impacto económico insostenible (Huang et al., 2017). Como consecuencia de estas dificultades persistentes en la prestación de servicios, los servicios de salud evalúan e investigan constantemente métodos para optimizar el servicio, mejorando al mismo tiempo la atención y la experiencia de los pacientes (Creen, Kennedy-Behr, Gee, et al., 2021; Creen, Kennedy-Behr, Verdonck, & Donkin, 2021; Johannessen & Alexandersen, 2018).

La terapia de sesión única (SST) surgió en el ámbito de los servicios de salud mental hace más de 40 años, como un enfoque para ofrecer una atención focalizada a las personas usuarias de salud mental en un plazo más corto, en lugar de una terapia de seguimiento regular y continuada (Hoyt et al., 2021; Talmon & Hoyt, 2015; Young, 2020). Se constató que, con un enfoque de sesión única, los pacientes podían experimentar un cambio terapéutico significativo en una sola consulta y no siempre necesitaban acudir a consultas de seguimiento (Hoyt et al., 2021; Lee & Tratner, 2021; Talmon & Hoyt, 2015). Así comenzó un cambio en la prestación de servicios terapéuticos, centrado en aprovechar al máximo cada sesión con el paciente, partiendo de la idea de que podría necesitar solo un pequeño número de citas, incluso una sola, para facilitar el proceso de cambio personal hacia una mejor salud.

Los retos del neurodesarrollo plantean a cada familia necesidades únicas, multifacéticas y complejas (Rosenbaum & Novak-Pavlic, 2021). En la atención pediátrica, las dificultades del desarrollo y del comportamiento infantil no han dejado de aumentar y actualmente representan más del 50% de los casos pediátricos en Australia (Hiscock et al., 2017). Tradicionalmente, las niñas, los niños y sus familias participan en terapias de larga duración y en citas de revisión para controlar los progresos, a menudo fijadas en un momento que conviene al servicio. Sin embargo, esto no es sostenible y no siempre responde a las necesidades de la familia en el momento en que necesita ayuda. Mediante marcos de sesión como la SST, familias y profesionales pueden abordar las necesidades de la familia en ese momento concreto, en una sesión terapéutica completa (Hoyt et al., 2021). Además, el impacto de una sola SST puede producir un cambio suficiente para que no sean necesarias más citas (Lee & Tratner, 2021; Young, 2020). La SST se diferencia de otros enfoques en que su principio central es que la familia conduce la sesión y que la o el profesional se apoya en las capacidades de la familia para facilitar el cambio y elaborar acciones que se llevarán a cabo fuera de la consulta (Hoyt et al., 2021). En esencia, la familia conserva su autonomía, y la o el profesional de salud afín actúa como facilitador, utilizando sus competencias clínicas para que la sesión no se desvíe y llegue a término.

En Australia, el marco de SST del Bouverie Centre ha ganado terreno y se aplica cada vez más en diversos servicios de salud pública (Talmon & Hoyt, 2015; Young, 2020). El marco de SST del Bouverie Centre incorpora fases clave de la sesión terapéutica y orienta a las y los profesionales sobre cómo llevar a cabo una sesión clínica completa, con el principio subyacente de que el cambio clínico puede producirse en ese único encuentro (Hoyt et al., 2021; Talmon & Hoyt, 2015). En cada sesión, los pacientes determinan el foco de la sesión y profundizan en esa cuestión, acordando acciones para que el cambio se produzca después de la consulta (Le Gros et al., 2019; Lee & Tratner, 2021; Talmon & Hoyt, 2015). Desde 2014, en el servicio de consultas externas de un hospital público regional australiano se aplica un enfoque de SST modificado, propio de la pediatría del desarrollo y del comportamiento. La investigación sobre su impacto en la prestación de servicios ha mostrado una mejora del flujo de pacientes, con menos tiempo hasta la primera consulta, hasta el diagnóstico y hasta la conexión con los recursos de apoyo comunitarios (Creen, Kennedy-Behr, Gee, et al., 2021; Creen, Kennedy-Behr, Verdonck, & Donkin, 2021).

Han ido apareciendo investigaciones sobre la eficacia del trabajo en sesión única en diversos campos de la psicoterapia, como la salud mental, las enfermedades crónicas y la psicología del deporte (Harper-Jaques & Foucault, 2014; Perkins, 2006; Pitt et al., 2020). Se han descrito mejoras a corto y largo plazo en pacientes con necesidades de salud variadas y en distintos contextos, entre ellos, aunque no exclusivamente, hospitalizaciones agudas, servicios de urgencias, centros de salud comunitarios y programas de salud mental (Hoyt et al., 2021; Hymmen et al., 2013; Lee & Tratner, 2021; Pitt et al., 2020). Además, la investigación ha empezado a explorar las características de la consulta que conducen a una aplicación satisfactoria de la SST (Courtnage, 2020). Sin embargo, la investigación sobre el marco, la experiencia y la eficacia de esta intervención es limitada, en particular en el campo de la pediatría del desarrollo y del comportamiento.

Este estudio tuvo como objetivo explorar y describir la experiencia de las madres, los padres o las personas cuidadoras y de sus hijos e hijas en la consulta de profesionales de salud afines de práctica avanzada (AAHP) que utiliza un enfoque de SST como forma habitual de prestación del servicio, comprendiendo las características clave de la consulta que influyeron en la experiencia y en el cambio terapéutico.

MÉTODOS

Aplicación del modelo de terapia de sesión única

Este estudio se llevó a cabo en un distrito sanitario regional de la costa este de Australia. Las consultas cuentan con un equipo multidisciplinar en el que AAHP constituyen el primer punto de contacto con las familias. El papel de AAHP lo compartían tres profesionales —de terapia ocupacional, de psicología y de logopedia—, cada cual con más de 15 años de experiencia clínica, titulación de posgrado y formación específica en desarrollo y comportamiento infantil. Este equipo de AAHP utilizaba un modelo familiar de SST adaptado al desarrollo y al comportamiento (Figura 1). Este enfoque de SST es centrado en la familia y orientado a soluciones, y puede desarrollarse en una única sesión.

Marco de terapia de sesión única para el desarrollo y el comportamiento infantil.
FIGURA 1. Marco de terapia de sesión única para el desarrollo y el comportamiento infantil.

Diseño del estudio

Este estudio utilizó un diseño de investigación cualitativa para comprender y explorar la experiencia de las familias. La investigación cualitativa es un método riguroso para explorar temas complejos y comprender experiencias (Borell et al., 2014; Creswell & Creswell, 2018). El equipo de investigación cualitativa estaba formado por cuatro profesionales con formación en terapia ocupacional (n = 3) y en ciencias médicas (n = 1). El equipo tenía experiencia en SST, en investigación cualitativa, en la experiencia de los pacientes y en su implicación en la atención sanitaria.

El estudio se realizó conforme a las normas del National Health and Medical Research Council de Australia y fue aprobado por el Queensland Children's Health Human Research Ethics Committee (HREC/18/QCRH) y por el Human Research Ethics Committee de la University of the Sunshine Coast (S181182). Se obtuvo el consentimiento por escrito de las madres, los padres o las personas tutoras legales para la recogida de datos y la publicación de los resultados.

Participantes y reclutamiento

Una persona asistente de investigación independiente invitó a madres y padres de menores con dificultades del desarrollo o del comportamiento que habían acudido a consultas externas de AAHP a participar en entrevistas sobre su experiencia. Se invitó a participar a menores de entre 8 y 18 años, con el consentimiento tanto de la persona menor como de su familia. Se adoptó un muestreo por conveniencia e intencional para incluir familias y menores con distintos diagnósticos, composiciones del hogar, niveles educativos y edades de las personas progenitoras, así como un equilibrio de género. Se excluyó a las personas progenitoras y menores que no podían completar la entrevista en inglés o que presentaban dificultades cognitivas que afectaban a su participación, según la valoración del equipo de investigación.

En total hubo 50 participantes, 38 personas progenitoras y 12 menores, de 37 familias distintas. Las familias participaron en entre una y cuatro consultas de SST en torno a las áreas de necesidad que habían identificado. Los datos sociodemográficos y de servicio de las personas participantes figuran en la Tabla 1. La mayoría de las personas progenitoras eran mujeres (n = 35), y en un caso la persona cuidadora era una abuela paterna. Su edad oscilaba entre 26 y 62 años, y la mayoría tenía como nivel educativo más alto la educación secundaria o una certificación de formación profesional. La mayoría de las familias vivía en un hogar biparental (n = 25) y muchas personas progenitoras trabajaban o estudiaban (n = 29). Las personas menores entrevistadas tenían entre 8 y 15 años y la mayoría eran varones (n = 9). La duración de las entrevistas osciló entre 12 y 41 min, con una mediana de 15 min para las personas menores y de 26 min para las personas progenitoras.

Recogida de datos

Los datos se recogieron mediante entrevistas cualitativas semiestructuradas realizadas en el mes siguiente a la asistencia de las familias a las consultas. El equipo de investigación elaboró la guía de entrevista con un enfoque iterativo, a partir de una revisión de la literatura (Creen, Kennedy-Behr, Gee, et al., 2021; Creen, Kennedy-Behr, Verdonck, & Donkin, 2021; Creswell & Creswell, 2018) y de la incorporación de conceptos de las principales teorías sobre la experiencia y la implicación en la atención sanitaria (Tabla 2). La guía temática se probó con personas progenitoras (n = 4) y fue revisada por un panel de personas expertas formado por personas usuarias y especialistas del campo (n = 8). A raíz de la prueba, no se introdujo ningún cambio en la guía temática. En el momento de la entrevista se recogieron, mediante cuestionario y revisión de la historia clínica, datos clínicos, sociodemográficos y de prestación de servicios anonimizables.

Tabla 1 — Datos sociodemográficos y de servicio de las personas entrevistadas

Participantes menores (n = 12)

  • Edad (menores), media y rango. 10; 8–15.
  • Género (menores). Masculino: 9 (75%); femenino: 3 (25%).
  • Origen étnico (menores). Indígena (aborigen o isleño del estrecho de Torres): 1 (8%).
  • Diagnósticoa. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH): 5 (42%); trastorno del espectro autista (TEA): 3 (25%); ansiedad: 1 (8%); trastorno del habla o del lenguaje: 1 (8%); trastorno específico del aprendizaje: 1 (8%); discapacidad intelectual: 2 (17%); ansiedad: 1 (8%); trastorno del desarrollo de la coordinación (TDC): 2 (17%); salud mental: 1 (8%).

Personas progenitoras participantes (n = 38)

  • Edad de la persona progenitora, media y rango. 41; 26–62.
  • Género de la persona progenitora. Masculino: 3 (8%); femenino: 35 (92%).
  • Origen étnico de la persona progenitora. Indígena (aborigen o isleño del estrecho de Torres): 3 (8%); diversidad cultural y lingüística (CALD): 3 (8%).
  • Edad del hijo o hija, media y rango. 9; 5–15.
  • Género del hijo o hija. Masculino: 24 (63%); femenino: 14 (37%).
  • Origen étnico del hijo o hija. Indígena (aborigen o isleño del estrecho de Torres): 2 (5%).
  • Diagnóstico del hijo o hijaa. TDAH: 18 (47%); TEA: 9 (24%); trastorno del habla o del lenguaje: 6 (16%); trastorno específico del aprendizaje: 5 (13%); discapacidad intelectual: 4 (11%); ansiedad: 3 (8%); TDC: 3 (8%); salud mental: 4 (11%); trauma: 2 (5%).
  • Nivel educativo de la persona progenitora. No completó el bachillerato: 4 (11%); educación secundaria: 15 (39%); formación profesional, certificado o diploma: 11 (29%); grado universitario o superior: 8 (21%).
  • Composición del hogar. Menor atendido en consulta que es el primer hijo o hija: 27 (71%); número de menores en el hogar (media y rango): 2.4; 1–5; hogar biparental: 28 (74%); hogar monoparental: 10 (26%); custodia compartida: 8 (21%).
  • Situación laboral de la persona progenitora. Estudiante: 2 (5%); dedicación al hogar: 8 (21%); tiempo parcial: 10 (26%); tiempo completo: 17 (45%).

a Una misma persona menor podía clasificarse en varias categorías diagnósticas para reflejar una combinación de condiciones.

Tabla 2 — Guías temáticas de las entrevistas semiestructuradas

Guía temática de la entrevista con madres, padres o personas cuidadoras

  1. En primer lugar, hábleme de las veces que vino aquí con (nombre de AAHP). ¿Puede describir su experiencia? ¿Puede contarme qué pasó?
  2. Mientras estaba aquí, ¿recuerda qué pensaba? ¿Recuerda cómo se sentía? Cuénteme más.
  3. ¿Hubo cosas buenas? ¿Otras no tan buenas? ¿Difíciles?
  4. ¿Cómo participó su hijo o hija durante las citas? ¿Cómo cree que se sintió? ¿Cómo cree que vivió la experiencia?
  5. La última vez que vino, usted elaboró algunas estrategias junto con (nombre de AAHP). ¿Le resultan útiles?
  6. Después de irse, ¿cómo se sintió? ¿Qué recordaba? ¿Puede describir algún beneficio?
  7. ¿Cómo cree que fue la experiencia para su hijo o hija? ¿Qué beneficios cree que tuvo para su hijo o hija, si los hubo? ¿Hubo algo que le resultara difícil?
  8. ¿Cómo describiría este servicio a otra persona?
  9. ¿Hay algo más que quiera decir sobre la cita? ¿Algún otro comentario que quiera que conozcamos?

Guía temática de la entrevista con menores y adolescentes

  1. ¿Sabías por qué venías a ver a (nombre de AAHP)? ¿Cómo te sentías al venir?
  2. La última vez que viniste a ver a (nombre de AAHP), ¿puedes contarme qué pasó?
  3. Mientras estabas aquí, ¿recuerdas qué pensabas? ¿Recuerdas cómo te sentías? Cuéntame más.
  4. ¿Hubo cosas buenas? ¿Otras no tan buenas? ¿Difíciles?
  5. ¿Cómo estuvo tu mamá o tu papá durante el tiempo con (nombre de AAHP)? ¿Cómo crees que se sintió?
  6. Después de irte, ¿cómo te sentiste? ¿Qué recordabas?
  7. ¿Recuerdas alguna sugerencia que os dieron a ti y a tu familia mientras estabais aquí con (nombre de AAHP)? ¿Puedes hablarme de ellas? ¿Os resultan útiles?
  8. ¿Ha cambiado algo para ti o para tu familia desde que viniste a ver a (nombre de AAHP)? Cuéntame más.
  9. ¿Hay algo más que quieras decir sobre la cita?

Las entrevistas se realizaron por teléfono o por videoconferencia y las llevaron a cabo la investigadora principal (JC) y dos asistentes de investigación con experiencia previa en entrevistas y formación en terapia ocupacional. Inicialmente estaba previsto realizar las entrevistas en persona, pero, debido a las restricciones por la COVID-19 vigentes en 2020, cuando se llevó a cabo el estudio, se pasó a plataformas telefónicas y de videoconferencia. Las entrevistas se grabaron y un servicio profesional de transcripción las transcribió literalmente. Las transcripciones se anonimizaron y se importaron en NVivo12 (QSR International, Melbourne, Australia) (NVivo, 2020).

Análisis de datos

Se utilizó el análisis temático, examinando patrones y temas en los datos cualitativos desde un enfoque reflexivo (Braun & Clarke, 2019; Clarke & Braun, 2017). Antes del análisis, el equipo de investigación puso en común sus supuestos previos. El equipo consideraba que las experiencias son muy individuales y están ligadas al grado de implicación, competencia, motivación y determinación de las familias y de las y los profesionales de la salud. En primer lugar, el equipo leyó las transcripciones en bruto y se familiarizó con los datos. JC realizó una codificación preliminar de los datos con un esquema de codificación temática reflexiva, que dio lugar a una plantilla de codificación inicial (Braun & Clarke, 2019). El equipo de investigación revisó la plantilla de codificación y la desarrolló de forma colaborativa. Este proceso se aplicó a otras transcripciones de entrevistas, y la plantilla de codificación se discutió y modificó cuando fue necesario. Las plantillas de codificación finales se revisaron con el equipo de investigación para lograr una comprensión rica y matizada de los datos (Braun & Clarke, 2019).

Se evaluó la fiabilidad interjueces entre dos miembros de la autoría (JC y RD), que revisaron de forma independiente el 20% de las entrevistas con respecto a la plantilla de codificación. Un kappa de Cohen de 0.78 indicó una buena fiabilidad interjueces (McHugh, 2012).

RESULTADOS

Los hallazgos revelaron cuatro temas clave: (1) presencia mutua, (2) valor del tiempo, (3) poder de la comprensión y (4) confianza en la acción. Estos cuatro temas estaban influidos por dos hilos comunes: en primer lugar, las habilidades y los vínculos interpersonales entre AAHP, la persona progenitora y su hijo o hija, y, en segundo lugar, los factores organizativos para prestar la atención clínica y el servicio. Los vínculos establecidos en el plano interpersonal y organizativo generaron presencia, tiempo, comprensión y acción con resultados positivos, como se representa en la Figura 2.

Temas de la experiencia de las familias y sus hijos e hijas.
FIGURA 2. Temas de la experiencia de las familias y sus hijos e hijas.

Presencia mutua

La presencia mutua se refiere a lo que ocurre en el espacio entre profesional, persona progenitora y menor. Se centra en la capacidad de todas las personas presentes en una sesión para procesar pensamientos, sentimientos y valores en el momento, de modo que se cree una presencia y un vínculo significativos. La favorecen la manera de ser de la o el AAHP, su simpatía general y sus competencias profesionales, así como los sentimientos, pensamientos y comportamientos de las familias.

Me cayó muy bien [AAHP] y me resultó fácil abrirme y hablar con ella. (P19)

Entre las características interpersonales de AAHP que contribuyeron a la experiencia de presencia mutua figuraban la facilidad de comunicación, en particular la capacidad de escucha, la apertura, la honestidad y la capacidad de conectar y relacionarse con niñas y niños. Las familias también valoraron las competencias profesionales de AAHP: su nivel de conocimientos, su disposición a ayudar y su atención centrada en la familia. Por ejemplo:

[La o el AAHP era] fácil de hablar, era como tener una conversación con cualquier otra persona, pero al mismo tiempo era profesional. (P14)

Las personas menores destacaron la importancia de que AAHP mostrara interés por ellas y ganas de ayudar, centrándose en ellas.

Supe que por fin tenía a alguien a quien de verdad le importaba. Después del incidente sentía que nadie quería ayudarme porque tengo problemas con mis decisiones. (C3, 14 años)

Se destacaron las características personales de madres y padres, en particular el cambio en sus pensamientos y sentimientos, que pasaban del nerviosismo al alivio y la esperanza a medida que avanzaba la consulta. Las familias se mostraron dispuestas y abiertas a aprender sobre su hijo o hija, y valoraron que AAHP validara sus preocupaciones y respetara su papel de madre o padre.

Hay gente dispuesta a ayudarte. Y las personas con las que he tenido contacto… no solo escuchan, sino que de verdad oyen lo que dices y no te juzgan. Ya sabes, todo el mundo piensa que está fallando con sus hijos, y las personas con las que he tratado me han hecho sentir que no, que no es así. Que no estás fallando con tus hijos. (P29)

Se plantearon varias dificultades para lograr la presencia mutua. Cuando los miembros de la unidad familiar tenían perspectivas, objetivos y valores distintos, era difícil lograr un vínculo mutuo significativo que respetara a todas las partes. Una persona progenitora manifestó su frustración por no sentirse escuchada en la consulta y porque la o el AAHP no parecía centrarse en sus necesidades ni validar su visión de su hijo o hija.

Simplemente sentí que no me escuchaban… Hay que escuchar a las familias. (P10)

Valor del tiempo

El tiempo se percibía como un atributo cuando lo valoraban tanto AAHP como la familia. Esto incluía el uso del tiempo dentro de la consulta, el momento de los servicios a lo largo del recorrido de la familia —antes, durante y después de la consulta— y la accesibilidad del servicio, es decir, la posibilidad de intervenir en el momento adecuado según las necesidades de la familia.

Las familias valoraron la estructura de la cita, con un tiempo dedicado dentro de la consulta para explorar en profundidad sus principales preocupaciones. Cuando AAHP valoraba el tiempo con las familias ofreciendo un servicio completo y productivo, madres y padres sentían que podían avanzar a su propio ritmo, que no se les precipitaba a tomar decisiones y que disponían de tiempo suficiente para asimilar la situación.

La cita en sí fue estupenda. Muy detallada. No hubo prisas ni te acompañaban a la puerta. (P16)

El tiempo de consulta se percibía como valioso cuando se aprovechaba al máximo en una sola sesión, en lugar de tener que acudir a varias citas para lograr un resultado similar.

Solo la hemos visto [a la AAHP] una vez y… estamos avanzando. (P29)

Las familias comentaron la larga espera para acceder inicialmente a los servicios y el impacto que ese tiempo de espera tuvo en la unidad familiar. Con frecuencia señalaron que los largos retrasos para ser atendidas influían negativamente en su percepción inicial del servicio y generaban frustración y desesperación antes de la primera cita. Varias familias expresaron la necesidad de un servicio al que pudieran acceder cuando necesitaran apoyo, en lugar de recibir citas en el momento que convenía al servicio. Algunas familias mencionaron dificultades para ausentarse del colegio y del trabajo para acudir a las citas. Varias familias destacaron la ventaja de poder reservar las citas en el momento que les conviniera, cuando necesitaban el servicio.

Poder de la comprensión

La comprensión se vivía como un proceso mutuo: AAHP ofrecía a las familias y a sus hijos e hijas una comprensión de su situación y de sus necesidades, pero esto se integraba con la apertura de AAHP a comprender a la persona progenitora y a su hijo o hija gracias a un vínculo terapéutico eficaz. Los vínculos y las interacciones mutuas positivas entre AAHP, la persona progenitora y su hijo o hija condujeron a una mejor comprensión y a un mayor empoderamiento de ambos. Esto ocurría especialmente cuando, gracias a la facilitación de AAHP, la persona progenitora y su hijo o hija podían conectar entre sí para comprender sus emociones y comportamientos.

Nosotros [menor y madre o padre] entendimos algunos de los problemas que teníamos, por qué los teníamos, y eso lo hizo un poco más fácil. (P7)

Las familias valoraron que sus pensamientos y preocupaciones fueran escuchados, comprendidos y, después, validados con respuestas adecuadas.

Sentí que me comprendían de verdad. De hecho, lloré bastantes veces mientras estuve allí, pero no lloraba por frustración ni nada parecido. Era alivio porque alguien nos escuchaba y nos daba algunas sugerencias. (P28)

La mayoría de las familias señaló que las sesiones únicas con AAHP fueron exhaustivas y respondieron a las preguntas y preocupaciones concretas que traían la persona progenitora o su hijo o hija. Si se respondía a sus preguntas y necesidades, las sesiones únicas mejoraban la comprensión que madres y padres tenían de su hijo o hija, de sus dificultades, de sus fortalezas y de la dinámica familiar. Una madre explicó que:

Sentí alivio al sentirme escuchada y al comprender mejor a [menor]. (P21)

Las personas menores dijeron sentirse aliviadas al comprenderse mejor y validadas en su individualidad. Las familias reconocieron la mejoría de sus hijos e hijas, su mayor comprensión de sí mismos y el impacto que esto tenía en su propia capacidad de responder a sus necesidades. Aunque favorecer la comprensión del desarrollo y del comportamiento resultaba muy valioso para algunas familias, un pequeño número de personas progenitoras se sintió desbordado al intentar entender el perfil del neurodesarrollo de su hijo o hija.

A mí también me confunden un poco todos los diagnósticos distintos que le pueden poner a alguien… porque así es más difícil saber qué hacer o qué camino tomar. (P20)

La percepción global de una experiencia positiva también dependía de la comprensión y de las expectativas que las familias tenían del servicio antes de la consulta de sesión única. Si las familias entendían el proceso, percibían la experiencia como mejor que quienes no lo entendían. La mayoría de las familias agradeció que se les explicara el funcionamiento de la consulta y se aclararan sus expectativas sobre el servicio. Las familias señalaron que el grado de comprensión, validación y comunicación que ofrecía AAHP era completo y pidieron que ese nivel de apoyo se mantuviera en otras citas pediátricas. Una persona progenitora consideró que el proceso no se había explicado bien, lo que le generó cierto estrés en cuanto al apoyo posterior.

Confianza en la acción

Las acciones percibidas de AAHP y de los miembros de la familia antes, durante y después de la consulta influyeron directamente en la confianza de madres y padres para actuar tras la consulta. Las familias apreciaron las acciones de AAHP previas a las consultas y señalaron que parecía preparada y lista para apoyar a la familia. Entre las acciones de AAHP durante la SST que se consideraron pertinentes y adecuadas figuraban gestos físicos como el contacto visual y el lenguaje corporal, una atención deliberadamente centrada en la familia y una actitud abierta y honesta con ella. Además, las familias expresaron una gran confianza en que AAHP emprendería acciones eficaces después de las consultas, como coordinarse en su nombre con agentes externos y con el equipo.

Se mencionó con frecuencia la importancia del esfuerzo deliberado de AAHP para que la niña o el niño se sintiera a gusto e implicado, y el impacto positivo que esto tenía en toda la familia durante la consulta. Según lo relatado, cuando la persona menor se sentía cómoda, segura y tranquila en la consulta, el estrés y la ansiedad de madres y padres disminuían.

Tras una consulta de sesión única con AAHP, la mayoría de las familias señaló que había emprendido con confianza nuevas acciones para favorecer el desarrollo de su hijo o hija y su propia manera de acompañarlo. Estas iban desde recurrir a otros servicios comunitarios, reunirse con los centros escolares y reclamar apoyos, hasta cambiar las rutinas en casa y trabajar en las prácticas de crianza con una mejor comprensión de las necesidades y capacidades de su hijo o hija. Las familias comentaron las acciones que sus hijos e hijas emprendieron después de las consultas, que condujeron a mejoras en sus habilidades, por ejemplo:

Pequeños comportamientos que [ahora tenemos] con él. Hemos ido ajustando… [encontrado] maneras de hacerle la vida más fácil a todo el mundo (P7)

Otra persona progenitora lo describió así:

Nos dio la confianza para seguir haciendo lo que hacemos… y [menor] ha cambiado, lo lleva mucho mejor. Es una niña con la que se puede hablar y que entiende lo que intentas hacer con ella… Ha sido muy beneficioso… Mi marido y yo decidimos que, por ahora, no necesitábamos ir más allá, porque pensamos que ya habíamos sacado bastante de [la sesión única] por el momento. (P34)

En general, las familias se sintieron seguras de la orientación del servicio y de los planes de manejo que se habían discutido para seguir adelante. Tenían confianza para emprender nuevas acciones o adoptar pequeños cambios que les permitieran, a ellas y a sus hijos e hijas, gestionar la situación y cambiar a mejor. Describieron la capacidad de cambiar de perspectiva y de mentalidad, lo que les aportó una mirada nueva sobre la situación de su familia.

Se trata de la mentalidad y de adoptar una mentalidad diferente, y creo que a veces hace falta reiniciar, o quizá simplemente volver a intentarlo en otra etapa. (P13)

Debido al impacto de la COVID-19, las familias señalaron dificultades para hacer el seguimiento con los servicios privados y comunitarios, entre ellas problemas económicos para acceder a los servicios de apoyo y el efecto de las restricciones de recursos debidas a la COVID-19.

DISCUSIÓN

Los resultados de este estudio ofrecen una visión en profundidad de la experiencia de las familias y de sus hijos e hijas que participaron en la SST durante consultas de AAHP por condiciones pediátricas del desarrollo y del comportamiento. Explorar esta experiencia ha permitido comprender las características de la consulta que condujeron al cambio terapéutico. Los temas derivados de este estudio se refieren a favorecer la presencia mutua, el tiempo valorado y una mejor comprensión y confianza para emprender acciones significativas tanto durante la consulta como después de ella.

Las familias señalaron que, durante la SST, la experiencia significativa se lograba gracias a la atención deliberada de AAHP, a su manera de «estar en el momento» y a su deseo de comprender a la persona menor y a la familia. Esto se facilita aprovechando eficazmente el tiempo de la consulta, centrándose en las necesidades y prioridades de la familia, evitando distracciones, atendiendo a los relatos de la familia y utilizando habilidades de escucha reflexiva. Este trabajo se suma a otras investigaciones del campo que ponen de relieve la complejidad de los factores interpersonales y profesionales que contribuyen a una experiencia terapéutica positiva durante las consultas (Brown-Johnson et al., 2019; Courtnage, 2020; Macaulay et al., 2008; Pitt et al., 2020). Las familias aludieron constantemente al desarrollo mutuo de una presencia, una comprensión y una confianza compartidas entre profesional, persona progenitora y menor. Este vínculo mutuo entre profesional y familia fue decisivo para la experiencia positiva y para los resultados positivos percibidos de la consulta que relataron las familias. Esta complejidad interpersonal concuerda con la investigación del campo que muestra que características de la o el profesional como la empatía, la compasión y la capacidad de dar esperanza son esenciales para el éxito de la terapia (Courtnage, 2020; Macaulay et al., 2008).

Las familias de este estudio expresaron un alto grado de satisfacción con las consultas de AAHP debido al carácter completo del enfoque de cita de SST. Señalaron que, tras una sola consulta, comprendían mejor su situación y tenían confianza para seguir adelante en la atención a las necesidades de sus hijos e hijas. Indicaron que esas necesidades seguían presentes, pero que, al comprender mejor a sus hijos e hijas, podían adoptar sus propias prácticas de crianza y mantener conversaciones significativas con otros servicios (por ejemplo, los centros escolares), con resultados positivos para la persona menor. Esto concuerda con estudios de otros ámbitos de la salud que han señalado que la SST puede empoderar a los pacientes y ayudarles a movilizar sus fortalezas internas para afrontar sus problemas de salud (Hymmen et al., 2013; Lee & Tratner, 2021). Ello pone de relieve que el enfoque de SST puede utilizarse en la atención pediátrica del desarrollo y del comportamiento y que facilita, tras una sola consulta, un cambio en la capacidad parental, en la comprensión y en la posibilidad de llevar a la práctica los resultados.

La investigación ha mostrado que a las y los profesionales les resulta difícil lograr de manera constante y eficiente un vínculo terapéutico con los pacientes (Brown-Johnson et al., 2019). Estas dificultades se relacionan con las capacidades profesionales individuales y con el apoyo organizativo (Brown-Johnson et al., 2019; Johannessen & Alexandersen, 2018; Ventres & Frankel, 2015). La investigación sobre el agotamiento profesional y la fatiga por compasión en el ámbito sanitario es abundante y constituye una prioridad actual de las organizaciones (Zhang et al., 2018). Utilizar marcos estructurados como la SST puede ser una forma de ayudar al personal sanitario a estar atento a las emociones y los sentimientos de la familia, de la persona menor y de AAHP durante la consulta, y de apoyar rituales que favorezcan el autocuidado y prevengan el agotamiento.

La experiencia de las familias con la SST en las consultas de AAHP mejoraba cuando se cumplían sus expectativas sobre el servicio. Esto concuerda con estudios que indican que la satisfacción está relacionada con tener un conocimiento preciso del servicio (Hale et al., 2016). Este estudio mostró que las expectativas se cumplían cuando las familias estaban informadas del proceso de la consulta de SST (incluidos los tiempos de espera) y tenían un conocimiento previo del servicio de salud acorde con sus valores.

Implicaciones

A la luz de los resultados de este estudio, se recomienda considerar el uso de enfoques de SST en otras consultas externas y en otros ámbitos de la atención pediátrica. El marco propuesto para la SST en pediatría del desarrollo y del comportamiento puede ser una orientación útil para otros servicios de desarrollo infantil. Esto respalda un cambio cultural en la terapia: pasar de ofrecer una intervención terapéutica a largo plazo a ofrecer una intervención breve y focalizada en los momentos de necesidad.

Este estudio pone de relieve que AAHP necesita presencia concentrada, pericia, tiempo e intuición para reflexionar sobre las necesidades identificadas por la familia y ajustarse a ellas. Mantener este nivel de desempeño profesional es agotador y emocionalmente extenuante. Es necesario implantar procesos organizativos que den a AAHP tiempo para procesar la información y las emociones y para mantener una atención deliberada durante toda la consulta, a fin de prevenir su agotamiento y mejorar los resultados para los pacientes (Brown-Johnson et al., 2019; Haverfield et al., 2020). Se recomienda seguir explorando formas de eficiencia del servicio que mejoren la experiencia y los resultados clínicos y refuercen la realización profesional, sin reducir el tiempo dedicado al bienestar de AAHP.

Los resultados de esta investigación han puesto de manifiesto la necesidad de seguir explorando los factores que sustentan la experiencia de las familias con la SST. Estos aspectos quedaban fuera del alcance del estudio, pero merecen atención. Se recomienda seguir investigando los efectos longitudinales de las acciones emprendidas por las familias y sus hijos e hijas tras las consultas de SST, así como los resultados clínicos. Este estudio utilizó una metodología cualitativa basada en entrevistas semiestructuradas. Investigar los resultados clínicos con medidas más estandarizadas y marcadores clínicos sería útil para comprender con más detalle el impacto percibido a corto y largo plazo. Además, sería útil investigar los componentes específicos del vínculo interpersonal y de la implicación en el proceso de SST para orientar a las y los profesionales sobre la formación y las competencias clínicas necesarias para aplicar eficazmente la SST. También es necesario investigar qué grupos concretos de pacientes de pediatría del desarrollo y del comportamiento se benefician más de un enfoque de SST y cuáles requieren otros marcos de consulta terapéutica.

Limitaciones

Este estudio pretendía incluir la experiencia de las personas menores. Sin embargo, realizar entrevistas por teléfono o videoconferencia con menores con condiciones del neurodesarrollo y del comportamiento resultó difícil. A pesar del tamaño reducido de la muestra, se alcanzó la saturación temática, lo que aportó profundidad al estudio. El estudio se limitó a un solo lugar y a un solo servicio de salud. Los estudios futuros deberían ampliarse para incluir diversos servicios de salud.

Durante el estudio estaban vigentes las primeras restricciones sociales por la COVID-19, y muchas familias seguían la escolarización desde casa. Fue un periodo difícil para las familias. Sin embargo, como la mayoría relató experiencias positivas, ofrecer un enfoque de SST en este periodo tan difícil pareció beneficioso. El enfoque de SST pudo adaptarse a la telesalud cuando fue necesario, para responder a las necesidades de las familias y de la sociedad.

CONCLUSIÓN

Este estudio hace una contribución importante a la investigación sobre la SST al comprender la experiencia de familias con hijas e hijos con condiciones del desarrollo y del comportamiento, algo que, hasta donde sabemos, no se había explorado antes. Los hallazgos describen las características de un enfoque de SST, en particular las habilidades interpersonales, las acciones y la presencia compartida de AAHP, que hicieron que las familias se sintieran valoradas, comprendidas y respetadas. Se puso de relieve la importancia del proceso organizativo de la consulta, como ser atendidas en el momento de necesidad. Gracias a ello, las familias describieron un cambio terapéutico en sí mismas, que incluía un cambio en su comprensión, más conocimientos, confianza y seguridad en las acciones para apoyar a sus hijos e hijas en casa y en la comunidad.

Complexe Systémique: puntos clave

El estudio saca el trabajo en sesión única de su terreno habitual, la salud mental, para llevarlo a la pediatría del desarrollo, donde la norma sigue siendo el seguimiento prolongado y las citas de revisión fijadas por el servicio. Lo que describen las familias es menos una técnica que una calidad de encuentro: sentirse realmente escuchadas, disponer del tiempo de la consulta, salir comprendiendo mejor a su hijo o hija y sentirse capaces de actuar después, en casa o con el centro escolar. Una lectura sistémica útil: el cambio suele producirse en el vínculo entre la persona progenitora y su hijo o hija, a quienes la sesión ayuda a comprenderse, más que en el síntoma. Los límites son los de un estudio de satisfacción: sin medidas de resultados, un único servicio, entrevistas breves realizadas en parte por la investigadora principal, vinculada al servicio hospitalario, y menores que apenas fueron escuchados. El coste para las y los profesionales, descrito como agotador, también merece tomarse en serio. Puede leerse junto con el estudio Delphi sobre el pensamiento de sesión única tras el trauma y con el artículo sobre la terapia familiar narrativa breve y el autismo.

Notas del original

Agradecimientos. Este trabajo contó con financiación parcial del Allied Health Professionals Office of Queensland Research Scheme. La investigadora principal, JC, contribuyó al diseño del estudio, obtuvo la financiación, realizó la recogida y el análisis de los datos y redactó el borrador del manuscrito. AKB aportó comentarios sobre el diseño del estudio, contribuyó a la solicitud de financiación y a la recogida de datos y revisó el manuscrito. MV contribuyó al diseño del estudio, al análisis de los datos y a la revisión y edición del manuscrito. RD contribuyó al análisis de los datos y a la revisión y edición del manuscrito. Publicación en acceso abierto facilitada por la University of the Sunshine Coast, en el marco del acuerdo Wiley - University of the Sunshine Coast a través del Council of Australian University Librarians.

Declaración de conflicto de intereses. La autoría declara que no existen intereses en conflicto.

Referencias

Borell, L., Nygård, L., Asaba, E., Gustavsson, A. & Hemmingsson, H. (2014) Qualitative approaches in occupational therapy research. Scandinavian Journal of Occupational Therapy, 21(suppl 1), 80–88. Available from: https://doi.org/10.3109/11038128.2014.952910

Braun, V. & Clarke, V. (2019) Reflecting on reflexive thematic analysis. Qualitative Research in Sport, Exercise and Health, 11(4), 589–597. Available from: https://doi.org/10.1080/2159676x.2019.1628806

Brown-Johnson, C., Schwartz, R., Maitra, A., Haverfield, M.C., Tierney, A., Shaw, J.G. et al. (2019) What is clinician presence? A qualitative interview study comparing physician and non-physician insights about practices of human connection. BMJ Open, 9(11), e030831. Available from: https://doi.org/10.1136/bmjopen-2019-030831

Clarke, V. & Braun, V. (2017) Thematic analysis. The Journal of Positive Psychology, 12(3), 297–298. Available from: https://doi.org/10.1080/17439760.2016.1262613

Courtnage, A. (2020) Hoping for change: the role of hope in single-session therapy. Journal of Systemic Therapies, 39(1), 49–63. Available from: https://doi.org/10.1521/jsyt.2020.39.1.49

Creen, J., Kennedy-Behr, A., Gee, K., Wilks, L. & Verdonck, M. (2021) Reducing time between referral and diagnosis in paediatric outpatient neurodevelopmental and behavioural clinics. Journal of Paediatrics and Child Health, 57(1), 126–131. Available from: https://doi.org/10.1111/jpc.15156

Creen, J., Kennedy-Behr, A., Verdonck, M. & Donkin, R. (2021) Advanced allied health practice in paediatrics: a scoping review. Sippy Downs, QLD: University of the Sunshine Coast. Available from: https://research.usc.edu.au/esploro/outputs/workingPaper/Advanced-Allied-Health-Practice-in-Paediatrics/99605008002621#file-0

Creswell, J.W. & Creswell, J.D. (2018) Research design: qualitative, quantitative & mixed methods approaches, 5th edition. Thousand Oaks, CA: Sage.

Hale, A., Coombes, I., Stokes, J., Aitken, S., Clark, F. & Nissen, L. (2016) Patient satisfaction from two studies of collaborative doctor–pharmacist prescribing in Australia. Health Expectations: An International Journal of Public Participation in Health Care and Health Policy, 19(1), 49–61. Available from: https://doi.org/10.1111/hex.12329

Harper-Jaques, S. & Foucault, D. (2014) Walk-in single-session therapy: client satisfaction and clinical outcomes. Journal of Systemic Therapies, 33(3), 29–49. Available from: https://doi.org/10.1521/jsyt.2014.33.3.29

Haverfield, M.C., Tierney, A., Schwartz, R., Bass, M.B., Brown-Johnson, C., Zionts, D.L. et al. (2020) Can patient–provider interpersonal interventions achieve the quadruple aim of healthcare? A systematic review. Journal of General Internal Medicine, 35(7), 2107–2117. Available from: https://doi.org/10.1007/s11606-019-05525-2

Hiscock, H., Danchin, M.H., Efron, D., Gulenc, A., Hearps, S., Freed, G.L. et al. (2017) Trends in paediatric practice in Australia: 2008 and 2013 national audits from the Australian paediatric research network. Journal of Paediatrics and Child Health, 53(1), 55–61. Available from: https://doi.org/10.1111/jpc.13280

Hoyt, M.F., Young, J. & Rycroft, P. (2021) Single-session thinking and practice in global, cultural, and familial contexts: expanding applications. London: Routledge.

Huang, Z., Ashraf, M., Gordish-Dressman, H. & Mudd, P. (2017) The financial impact of clinic no-show rates in an academic pediatric otolaryngology practice. American Journal of Otolaryngology – Head and Neck Medicine and Surgery, 38(2), 127–129. Available from: https://doi.org/10.1016/j.amjoto.2016.11.004

Hymmen, P., Stalker, C.A. & Cait, C.-A. (2013) The case for single-session therapy: does the empirical evidence support the increased prevalence of this service delivery model? Journal of Mental Health, 22(1), 60–71. Available from: https://doi.org/10.3109/09638237.2012.670880

Johannessen, K.A. & Alexandersen, N. (2018) Improving accessibility for outpatients in specialist clinics: reducing long waiting times and waiting lists with a simple analytic approach. BMC Health Services Research, 18(1), 827. Available from: https://doi.org/10.1186/s12913-018-3635-3

Le Gros, J., Wyder, M. & Brunelli, V. (2019) Single session work: implementing brief intervention as routine practice in an acute care mental health assessment service. Australasian Psychiatry: Bulletin of the Royal Australian and New Zealand College of Psychiatrists, 27(1), 21–24. Available from: https://doi.org/10.1177/1039856218815756

Lee, E. & Tratner, M. (2021) Make every session count for clients! Rethinking clinical social work practice from single session therapy (SST): a case illustration of emotion-focused therapy (EFT). Journal of Social Work Practice, 35(4), 447–467. Available from: https://doi.org/10.1080/02650533.2020.1835846

Macaulay, H.L., Toukmanian, S.G. & Gordon, K.M. (2008) Attunement as the core of therapist-expressed empathy. Canadian Journal of Counselling and Psychotherapy, 41(4), 244–254. Available from: https://cjc-rcc.ucalgary.ca/article/view/58824

McHugh, M.L. (2012) Interrater reliability: the kappa statistic. Biochemia Medica, 22(3), 276–282. Available from: https://doi.org/10.11613/bm.2012.031

NVivo. (2020) NVivo (released in March 2020). QSR International Pty Ltd. Available from: http://www.qsrinternational.com/nvivo-qualitative-data-analysis-software/home

Perkins, R. (2006) The effectiveness of one session of therapy using a single-session therapy approach for children and adolescents with mental health problems. Psychology and Psychotherapy, 79(2), 215–227. Available from: https://doi.org/10.1348/147608305X60523

Pitt, T., Thomas, O., Lindsay, P., Hanton, S. & Bawden, M. (2020) A framework of single-session problem-solving in elite sport: a longitudinal, multi-study investigation [original research]. Frontiers in Psychology, 11, 1–22. Available from: https://doi.org/10.3389/fpsyg.2020.566721

Rosenbaum, P.L. & Novak-Pavlic, M. (2021) Parenting a child with a neurodevelopmental disorder. Current Developmental Disorders Reports, 8(4), 212–218. Available from: https://doi.org/10.1007/s40474-021-00240-2

Talmon, M. & Hoyt, M. (2015) Capturing the moment: single session therapy and walk-in services. Beaverton, OR: Ringgold, Inc.

Ventres, W.B. & Frankel, R.M. (2015) Shared presence in physician–patient communication: a graphic representation. Families, Systems & Health, 33(3), 270–279. Available from: https://doi.org/10.1037/fsh0000123

Young, J. (2020) Putting single session thinking to work: conceptual, practical, training, and implementation ideas. Australian and New Zealand Journal of Family Therapy, 41(3), 231–248. Available from: https://doi.org/10.1002/anzf.1426

Zhang, Y.Y., Han, W.L., Qin, W., Yin, H.X., Zhang, C.F., Kong, C. et al. (2018) Extent of compassion satisfaction, compassion fatigue and burnout in nursing: a meta-analysis. Journal of Nursing Management, 26(7), 810–819. Available from: https://doi.org/10.1111/jonm.12589

Traducción no oficial al español de Families' experience of a single session therapy framework in advanced allied health practice for children with neurodevelopmental and behavioural disabilities: A thematic analysis of qualitative data, de Julie Creen, Ann Kennedy-Behr, Rebecca Donkin y Michele Verdonck, Australian and New Zealand Journal of Family Therapy, vol. 44, n.o 3 (2023), doi: 10.1002/anzf.1538, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial; la obra se ha modificado en el sentido de la licencia (tablas presentadas en forma de listas). Ni la autoría ni la editorial responden de esta traducción; prevalece la versión original.

Traducción no oficial del artículo original «Families' experience of a single session therapy framework in advanced allied health practice for children with neurodevelopmental and behavioural disabilities: A thematic analysis of qualitative data», publicado en Australian and New Zealand Journal of Family Therapy (2023) bajo licencia CC BY 4.0. Traducida y maquetada por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial, como se indica al principio de esta página; prevalece la versión original.

Leer el artículo original

Cómo citar este artículo

Creen, J., Kennedy-Behr, A., Donkin, R., y Verdonck, M. (2023). Families' experience of a single session therapy framework in advanced allied health practice for children with neurodevelopmental and behavioural disabilities: A thematic analysis of qualitative data. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/families-experience-of-a-single-session-therapy-framework-in-advanced-allied-health (Obra original publicada en 2023 en Australian and New Zealand Journal of Family Therapy, 44(3), 313-327 (2023); republicada en 2023 por Australian and New Zealand Journal of Family Therapy, https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/anzf.1538)

Carrito

Su carrito está vacío.