Traducción asistida por IA

Esta versión ha sido traducida del inglés por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial. En caso de duda, prevalece la versión original.

Child & Family Social Work · Trabajo social

(Llegar a) ser familia: revisión sistemática de las perspectivas de las partes implicadas sobre la familia en el acogimiento familiar

Cuando un niño o una niña llega a una familia de acogida, ¿quién es familia? Una revisión de 18 estudios interroga a familias acogedoras, familias de origen, descendencia de las familias acogedoras y profesionales del trabajo social: la sangre, la ley, el amor, la elección y, en el acogimiento en familia extensa, una delgada línea entre entrega y deber.

Autoría Lara Wulleman (Research Institute of Child Development and Education, University of Amsterdam, Países Bajos, y Parenting and Special Education Research Unit, KU Leuven), Hans Grietens e Ilse Noens (Parenting and Special Education Research Unit, KU Leuven) y Nicole Vliegen (Clinical Psychology Research Unit, KU Leuven), BélgicaPrimera publicación Child & Family Social Work, 21 de enero de 2025Traducción Complexe Systémique, traducción no oficial asistida por IA

Traducción no oficial al español de Be(com)ing Family: A Systematic Review of Stakeholders' Perspectives on Family in Family Foster Care, de Lara Wulleman, Hans Grietens, Ilse Noens y Nicole Vliegen, publicado en Child & Family Social Work (Wiley) (2026), doi: 10.1111/cfs.13258, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado para su lectura en línea, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. Las tablas se presentan en forma de listas. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.

Las partes implicadas en el sistema de acogimiento no son meros actores pasivos. Influyen en la manera de definir las familias y cuestionan las prácticas.

Lara Wulleman, Hans Grietens, Ilse Noens y Nicole Vliegen

Resumen

Cuando una familia de acogida recibe a una persona menor de edad, se teje una red intrincada que transforma profundamente las relaciones y los vínculos de todas las personas implicadas, lo que dificulta definir la «familia» a partir de criterios predefinidos. Pese a este impacto de gran alcance, ningún estudio previo ha revisado sistemáticamente ni analizado cualitativamente cómo entienden la familia las madres y los padres, las familias acogedoras, la descendencia de estas y los equipos profesionales del acogimiento en el acogimiento por personas allegadas, en familia extensa o en familia ajena. Este estudio examina las características de los estudios que abordan las concepciones de la familia de las partes implicadas, cómo definen estas la familia y a quién consideran familia. Siguiendo las directrices PRISMA, se incluyeron 18 estudios, analizados mediante un análisis temático reflexivo. Los resultados muestran una pluralidad de significados de la familia, que abarcan percepciones de la familia en el contexto del cuidado y el apoyo, dimensiones biológicas y jurídicas de la familia, aspectos emocionales y relacionales de la familia y la familia como espacio de estabilidad y de transición. Estos significados encierran también aspectos complejos, como la delgada línea entre entrega y deber en el cuidado por parte de personas allegadas y de la familia extensa. A quién consideraban familia las partes implicadas podía clasificarse en «los parientes de sangre como miembros “naturales” de la familia», «la pertenencia familiar delimitada por la ley», «la familia elegida», «las visiones divergentes sobre quién es familia» y «la conciliación de todas las perspectivas sobre la familia en el sistema de acogimiento». Se discuten las implicaciones para la investigación, la práctica y la elaboración de políticas.

1 Introducción

La llegada de una persona menor de edad a una familia de acogida marca un momento crítico en las relaciones familiares. En el acogimiento en familia extensa1 y por personas allegadas2, este acontecimiento remodela las relaciones existentes, mientras que en el acogimiento en familia ajena3 surgen relaciones nuevas y se alteran las existentes. Estos cambios generan una maraña de relaciones que dificulta definir la familia a partir de criterios predefinidos.

En una revisión reciente, Ie, Ursin, and Mariño (2021) examinaron las concepciones de la familia de personas acogidas (o que lo fueron) tanto en familia extensa como en familia ajena. Identificaron cuatro concepciones de la familia: (1) la familia como parentesco biológico, (2) la familia asociada a emociones positivas, (3) la familia como algo que se hace y (4) la familia como elección. Además, las personas acogidas expresaban un sentimiento de pertenencia a miembros de la familia extensa, a miembros de la familia ajena o a una combinación de ambos. Una revisión y metaanálisis de Wulleman et al. (2023) puso de manifiesto un interés creciente de la investigación por explorar las perspectivas sobre la familia de la infancia acogida en familia ajena, en particular en los últimos 5 años. Este estudio destaca los múltiples significados de la familia para estas personas acogidas en familia ajena: el parentesco biológico, el hacer familia; la familia como entidad dinámica y en evolución y/o la familia como un concepto extraño, cuyo sentido se les había erosionado debido a sus historias familiares. Además, a quién consideraban familia podía clasificarse como pertenencia a una sola familia (la de origen o la de acogida), pertenencia a dos familias (la de origen y la de acogida), pertenencia a múltiples sistemas familiares (por ejemplo, incluyendo amistades y personas conocidas en centros residenciales) o ausencia de todo sentimiento de familia.

Las perspectivas sobre la familia de otras partes clave del acogimiento familiar, como las familias de origen,4 las familias acogedoras, su descendencia5 y los equipos profesionales del acogimiento, siguen estando menos exploradas. Investigar sus puntos de vista es esencial para un análisis holístico de la familia y de las relaciones familiares en el acogimiento. Además, puede aportar conocimientos amplios que orienten la investigación, las políticas y la práctica para mejorar la vida de todas las personas implicadas en el sistema de acogimiento. Por ello, nuestra investigación se guio por las siguientes preguntas:

  1. ¿Cuáles son las características de los estudios que examinan las concepciones de la familia de las familias de origen, las familias acogedoras, su descendencia o profesionales del acogimiento6 en cuanto a año de publicación, origen geográfico y poblaciones estudiadas?
  2. ¿Cómo entienden la familia estas partes implicadas?
  3. ¿A quién consideran familia estas partes implicadas?

2 Métodos

La búsqueda bibliográfica sistemática se realizó conforme a la declaración Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses 2020 (PRISMA) (Page et al. 2021).

2.1 Búsqueda de datos

En junio de 2022 se realizó una búsqueda preliminar en las bases de datos Web of Science, Scopus y ProQuest para seleccionar las palabras clave pertinentes. Una vez determinadas, se elaboró un protocolo de revisión, registrado en el Prospective Register of Systematic Reviews (CRD42022344825). La búsqueda principal se llevó a cabo en julio de 2022 y se repitió en noviembre de 2024 para que el artículo reflejara los avances más recientes, con las palabras clave que figuran en la tabla 1. No hubo restricciones geográficas ni temporales; sin embargo, la búsqueda se limitó a estudios en inglés. La búsqueda combinada arrojó 2292 resultados, que se redujeron a 1821 tras eliminar los duplicados. Véase la figura 1 para una descripción detallada del proceso de selección.

Tabla 1 — Términos de búsqueda principales.

  • Contexto: Foster care OR Foster famil* OR Kin* care OR Fostering OR Traditional foster OR Network foster OR Non-kin* care OR Alternative care OR Substitute care OR Looked after child* OR Out-of-home OR Out of home OR Child welfare OR Child protection OR Social work*; Tema: Family relationship* OR Concept* of famil* OR Family concept* OR (Perception* NEAR/6 famil*) OR (Construct* AND famil*) OR Psychological famil* OR Family identit* OR Famil* of choice OR Fictive kin* OR Chosen famil* OR Meaning* of famil* OR (Belong* NEAR/6 famil*) OR View* of family OR Perspective* of family; Exclusión: NOT = Health OR Nurs*
Diagrama de flujo PRISMA del proceso de selección de los estudios.
FIGURA 1. Diagrama de flujo PRISMA del proceso de selección de los estudios.

2.2 Criterios de inclusión

La primera autora cribó títulos y resúmenes con los siguientes criterios de inclusión: (1) artículos empíricos; (2) publicados en revistas con revisión por pares; (3) que abordaran cómo definen la familia y/o a quién consideran familia las familias de origen, las familias acogedoras, su descendencia o los equipos profesionales del acogimiento implicados en el acogimiento en familia extensa, por personas allegadas o en familia ajena; y (4) disponibles a texto completo. Así se obtuvieron 66 artículos. La revisión a texto completo llevó a excluir 50 artículos porque, por ejemplo, examinaban redes sociales o la pertenencia en lugar de la «familia» o la «pertenencia familiar», se centraban en familias acogedoras preadoptivas o se limitaban a profesionales del trabajo social de otros ámbitos. Tres artículos se conservaron tras una discusión conjunta con un coautor (HG). Además de los 16 artículos restantes, se encontraron dos artículos mediante la técnica de bola de nieve hacia atrás y hacia delante.7 En total, se incluyeron 18 artículos en este estudio. En los apartados siguientes nos referimos a estos artículos por el número asignado, que figura en la tabla 2.

Tabla 2 — Artículos incluidos.

  • 1; Título: Genealogy's Desire: Practices of Kinship Amongst Lesbian and Gay Foster-Carers and Adopters; Autoría: Hicks; Año: 2006; País: Reino Unido; Objetivos: Analizar las prácticas de parentesco desarrolladas por lesbianas y gais que acogen o adoptan; Tipo de acogimiento: Familia ajena; Puntuación de la evaluación de calidada: 7/10b
  • 2; Título: Family types and social integration in kinship care; Autoría: Holtan; Año: 2008; País: Noruega; Objetivos: Abordar la complejidad de las relaciones en el acogimiento en familia extensa y explorar la integración social de la infancia acogida; Tipo de acogimiento: Familia extensa; Puntuación de la evaluación de calidada: 9/10b
  • 3; Título: Support in Kith and Kin Care: The Experience of Carers; Autoría: O'Neill; Año: 2011; País: Australia; Objetivos: Explorar la experiencia de las personas acogedoras de la familia extensa y allegadas y comprender sus necesidades de apoyo; Tipo de acogimiento: Personas allegadas y familia extensa; Puntuación de la evaluación de calidada: 8/10b
  • 4; Título: Against the odds: Foster carers' perceptions of family, commitment and belonging in successful placements; Autoría: Oke et al.; Año: 2013; País: Reino Unido; Objetivos: Explorar las experiencias y percepciones de las familias acogedoras en relación con la familia, la pertenencia y el compromiso; Tipo de acogimiento: Familia ajena; Puntuación de la evaluación de calidada: 7/10b
  • 5; Título: How Do Social Workers Define the Concept of Family?; Autoría: Gavriel-Fried et al.; Año: 2014; País: Israel; Objetivos: Examinar cómo definen el concepto de familia profesionales del trabajo social, y cómo influyen en esas definiciones los valores personales, las variables sociodemográficas y el conocimiento personal de tipos de familia no tradicionales; Tipo de acogimiento: —; Puntuación de la evaluación de calidada: 8/8c
  • 6; Título: ‘It's a Family Responsibility’: Family and Cultural Connection for Aboriginal Children in Kinship Care; Autoría: Kiraly et al.; Año: 2015; País: Australia; Objetivos: Explorar en qué medida la infancia indígena en acogimiento en familia extensa puede mantener las relaciones familiares y la conexión con su cultura, qué ayuda a sostener esas relaciones y esa conexión cultural, y cuáles son los obstáculos a la conexión familiar y cultural de esta infancia; Tipo de acogimiento: Personas allegadas y familia extensa; Puntuación de la evaluación de calidada: 8/8c 10/10b
  • 7; Título: Out of time: theorizing family in social work practices; Autoría: Morris et al.; Año: 2017; País: Reino Unido; Objetivos: Explorar las concepciones de la familia de profesionales del trabajo social; Tipo de acogimiento: —; Puntuación de la evaluación de calidada: 7/10b
  • 8; Título: Developing and Maintaining Foster Family Identity Through Foster Parents' Identity Work; Autoría: Miller-Ott; Año: 2017; País: Estados Unidos; Objetivos: Comprender las estrategias comunicativas que utilizan las familias acogedoras para crear una identidad familiar; Tipo de acogimiento: Familia ajena; Puntuación de la evaluación de calidada: 7/10b
  • 9; Título: Constructing Family from a Social Work Perspective in Child Welfare: A Juggling Act at Best; Autoría: Johner & Durst; Año: 2017; País: Canadá; Objetivos: Explorar la construcción de la «familia» y el proceso de toma de decisiones sobre la vida familiar en la práctica profesional del trabajo social en la región de las praderas de Canadá; Tipo de acogimiento: —; Puntuación de la evaluación de calidada: 8/10b
  • 10; Título: Families beyond boundaries: Conceptualizing kinship in gay and lesbian adoption and fostering; Autoría: Wood; Año: 2018; País: Reino Unido; Objetivos: Explorar por qué las personas participantes eligieron adoptar o acoger y las condiciones en que se concibe y se negocia el parentesco dentro de los parámetros de la adopción o del acogimiento; Tipo de acogimiento: Familia ajena; Puntuación de la evaluación de calidada: 7/10b
  • 11; Título: Conceptualisations of Family and Social Work Family Practice in Chile, Mexico and Norway; Autoría: Studsrod et al.; Año: 2018; País: Chile, México y Noruega; Objetivos: Examinar cómo influyen en la práctica del trabajo social las conceptualizaciones de la familia, de los «miembros de la familia» y de las responsabilidades del Estado que tienen sus profesionales; Tipo de acogimiento: —; Puntuación de la evaluación de calidada: 6/10b
  • 12; Título: Talking Back to ‘Family’, ‘Family troubles’, and ‘the Looked-after Child’; Autoría: Welch; Año: 2018; País: Reino Unido; Objetivos: Explorar tres categorizaciones clave que confluyen en torno al cuidado alternativo de la infancia tutelada: la familia, los problemas familiares y el niño o la niña bajo tutela; Tipo de acogimiento: Familia extensa; Puntuación de la evaluación de calidada: 8/10b
  • 13; Título: What is a family? Constructions of family and parenting after a custody transfer from parents to foster parents; Autoría: Wissö et al.; Año: 2019; País: Suecia; Objetivos: Explorar cómo construyen la parentalidad y la familia las personas que ostentan la custodia y la juventud con experiencia de transferencia de la custodia; Tipo de acogimiento: Familia ajena; Puntuación de la evaluación de calidada: 8/10b
  • 14; Título: Family conceptions and social workers' professional judgment in Chilean social child services; Autoría: Reyes-Quilodran et al.; Año: 2021; País: Chile; Objetivos: Identificar las concepciones de la familia de profesionales del trabajo social y explorar la presencia de variables que puedan influir en ellas; Tipo de acogimiento: —; Puntuación de la evaluación de calidada: 7/8c 8/10b
  • 15; Título: Doing foster family with young refugees: Negotiations of belonging and being at home; Autoría: Mörgen & Rieker; Año: 2022; País: Suiza; Objetivos: Investigar cómo la juventud refugiada y sus familias acogedoras desarrollan y negocian sentimientos de pertenencia y en qué medida pueden cuestionarse los significados atribuidos a «estar en casa» y a la «familia»; Tipo de acogimiento: Familia ajena; Puntuación de la evaluación de calidada: 7/10b
  • 16; Título: Rethinking “the family” in foster care in Italy: The perspective of children in care and of foster parents' children; Autoría: Sità & Mortari; Año: 2022; País: Italia; Objetivos: Explorar las experiencias compartidas entre la infancia acogida y la descendencia de las familias acogedoras en cuanto a construcción familiar y pertenencia; Tipo de acogimiento: Familia ajena; Puntuación de la evaluación de calidada: 7/10c
  • 17; Título: How do kinship and foster caregivers differ in their conceptualization of family connectedness?; Autoría: Hassall et al.; Año: 2023; País: Australia; Objetivos: Comparar las conceptualizaciones de la conexión familiar de las personas acogedoras de la familia extensa y de las familias acogedoras ajenas; Tipo de acogimiento: Familia extensa; Puntuación de la evaluación de calidada: 8/10b
  • 18; Título: An Exploratory Typology for Understanding Family-Relationship Issues in Kinship-Care Placements; Autoría: Dorval et al.; Año: 2024; País: Canadá; Objetivos: Explorar las dinámicas de las relaciones familiares en los acogimientos en familia extensa; Tipo de acogimiento: Familia extensa; Puntuación de la evaluación de calidada: 8/10b

a Los estudios cualitativos se puntuaron sobre un total de 10 puntos, los cuantitativos sobre un total de 8 puntos, y los estudios de métodos mixtos (artículos 6 y 14) obtuvieron dos puntuaciones finales. b Se utilizó la lista de verificación del Joanna Briggs Institute para la investigación cualitativa: las puntuaciones de 1–3 indican un riesgo de sesgo alto, de 4–6 moderado y de 7–8 bajo. c Se utilizó la lista de verificación del Joanna Briggs Institute para estudios transversales analíticos: las puntuaciones inferiores a 4 indican un riesgo de sesgo alto, de 5–7 moderado y de 8–10 bajo.

2.3 Evaluación de la calidad

Se evaluó la calidad metodológica de los 18 estudios con las herramientas de evaluación crítica del Joanna Briggs Institute, es decir, la lista de verificación para la investigación cualitativa (todos salvo tres) (Joanna Briggs Institute 2020b) y la lista de verificación para estudios transversales analíticos (5, 6, 14) (Joanna Briggs Institute 2020a). Tres personas revisoras (LW, JW y FB8) evaluaron individualmente la calidad del 50% de los artículos, y los desacuerdos se resolvieron por consenso del equipo. Dado el alto grado de acuerdo, la primera autora evaluó los artículos restantes. Cada criterio se respondió con sí, no o poco claro. Para cada estudio, el número total de criterios respondidos con «sí» constituyó la puntuación final de la evaluación (véase la tabla 2). No se excluyó ningún estudio, ya que todos fueron calificados con un riesgo de sesgo bajo o moderado.

2.4 Extracción de datos

Para cada artículo extrajimos en una hoja de cálculo de Excel la siguiente información: título, autoría, año de publicación, país, objetivos, población estudiada, tamaño de la muestra y diseño del estudio. Analizamos las características de los estudios en cuanto a año de publicación, país, población estudiada y diseño (PI1). Para examinar las PI2 y PI3, extrajimos a un documento de Word todos los resultados de cada estudio relativos a cómo definen la familia las personas participantes y a quién consideran familia. Para analizar estos datos realizamos un análisis temático reflexivo (Braun and Clarke 2019, 2021; Terry and Hayfield 2021). Primero se (re)leyó el documento para familiarizarse con los datos y se anotaron ideas en los márgenes. A partir de esas ideas asignamos códigos de forma inductiva, que más tarde se agruparon en temas y subtemas. Fue un proceso de ida y vuelta de relectura de los datos y de modificación y ajuste de códigos, temas y subtemas, que dio lugar a un árbol de codificación y a una tabla en la que temas y subtemas quedaban claramente definidos (véase la tabla 3). Verificamos la exactitud mediante un diálogo iterativo con los datos, respondiendo a las siguientes preguntas: (1) ¿Refleja el contenido del árbol de codificación los datos más pertinentes de cada estudio en relación con nuestras preguntas de investigación? (2) ¿Qué semejanzas y diferencias en los (sub)temas pueden identificarse dentro de cada grupo de partes implicadas y entre ellos?

Tabla 3 — Panorama de los temas, subtemas y descripciones.

Significado de la familia

  • La familia como guardiana de la cultura y del cuidado. Cuidado y apoyo incondicionales: la familia como quienes ofrecen un cuidado incondicional a sus miembros; la familia como sistema de apoyo. El cuidado entre la entrega y el deber: responsabilidades familiares, deberes y obligaciones familiares hacia los demás miembros de la familia. Transmisión de valores sociales y culturales: la familia como vía de transmisión intergeneracional de valores, cultura y tradiciones. Roles familiares múltiples y ambigüedad: desempeñar simultáneamente varios roles e identidades familiares, y ambigüedad de roles.
  • Dimensiones biológicas y jurídicas. Vínculos biológicos: la familia como prolongación inherente de la biología, que abarca los lazos de sangre y el parecido físico, denominada familia «de verdad». Vínculos jurídicos: la familia como vínculos legales y la seguridad que estos ofrecen. La familia como asunto privado frente a asunto público: la familia como asunto privado frente a la pertenencia a un sistema público de acogimiento.
  • Amor incondicional y pertenencia. La familia como apego, amor y sentimiento de pertenencia.
  • La familia como espacio de estabilidad y de transición. La familia es para siempre frente al acogimiento temporal: la familia como relaciones para siempre, en contraste con el objetivo de temporalidad del acogimiento. Prioridades familiares cambiantes: en el acogimiento en familia extensa y por personas allegadas, el foco inicial en ayudar a la familia de origen se desplaza con el tiempo hacia la prioridad de las necesidades de la persona acogida.

Quién se considera familia

  • Lazos de sangre. Las relaciones de sangre como relaciones familiares «naturales».
  • Vínculos jurídicos. Los miembros de la familia como quienes lo son legalmente.
  • Familia elegida. Quienes no están vinculados por la sangre ni por procedimientos legales, por ejemplo, las amistades.
  • Visiones divergentes sobre quién es familia. Discrepancias sobre quién cuenta como familia, tanto entre miembros de la familia como con personas ajenas.
  • Coconstruir la familia en el sistema de acogimiento. El trabajo de conciliación entre a quién ven como familia los equipos profesionales del acogimiento, a quién ve como familia la persona usuaria y a quién reconoce como familia el sistema.

Este estudio fue realizado por cuatro personas investigadoras blancas, de clase media, tres de las cuales se identifican como mujeres y una como hombre. Ninguna tiene experiencia directa de haber sido acogida. Una de las personas autoras ejerce el acogimiento en familia extensa, y otra tiene una experiencia indirecta del cuidado fuera del hogar por el acogimiento de un familiar. Reconocemos que nuestras identidades sociales, nuestras experiencias vividas y nuestra comprensión de la literatura probablemente influyeron en el proceso de investigación, desde la formulación de las preguntas de investigación hasta la interpretación de los resultados.

3 Resultados

En primer lugar, examinamos las características de los 18 estudios incluidos en cuanto a año, país, grupo destinatario y metodología (PI1). Después analizamos cómo entienden la familia estas partes implicadas (PI2) y a quién consideran familia (PI3).

3.1 Características de los estudios

Tras un primer estudio en 2006 (1) y otro en 2008 (2), se publicaron cuatro artículos entre 2011 y 2015 (3–6). En los últimos 5 años ha aumentado el interés de la investigación y se publicaron 12 estudios entre 2017 y 2024 (7–18). Diez estudios se realizaron en Europa, y los demás en Australia, Asia, Canadá, Norteamérica y Sudamérica. El estudio 11 utilizó datos intercontinentales recogidos en Chile, México y Noruega (véase la tabla 2).

La medida en que se incluían grupos destinatarios concretos variaba mucho de un estudio a otro. Las familias acogedoras (actuales o anteriores) participaron en 11 estudios, cinco de los cuales incluían a personas acogedoras allegadas y de la familia extensa (2, 3, 6, 12, 17) y siete a familias acogedoras ajenas (1, 4, 8, 10, 13, 15, 17). Profesionales del trabajo social participaron en siete estudios (1, 5, 6, 7, 9, 11, 14). Las familias de origen solo estaban representadas en tres estudios (2, 7, 18), y la descendencia de las familias acogedoras en un estudio (16). En conjunto, los estudios incluyeron aproximadamente a 1135 participantes: 715 profesionales del trabajo social, 340 personas acogedoras (185 de familia ajena, 95 de familia extensa y 60 allegadas9), 45 hijos e hijas de familias acogedoras y 35 madres y padres.

Todos los estudios salvo tres utilizaron exclusivamente métodos cualitativos. Se recurrió sobre todo a entrevistas cualitativas, de forma exclusiva o parcial, para captar el significado de la familia para las personas participantes (1, 2, 3, 4, 7, 8, 10, 12, 13, 14, 15, 16, 18); el estudio 14 también utilizó entrevistas semiestructuradas, pero con un diseño cuantitativo. Otros métodos fueron los grupos focales (6, 7, 9, 11, 14), las viñetas (7, 9, 11), las encuestas (5, 6, 14) y los diagramas familiares (2).

3.2 Cómo definen la familia las partes implicadas

A partir de nuestro análisis de la sección de resultados de cada artículo, identificamos y clasificamos los significados de la familia de las partes implicadas en «percepciones de la familia en el contexto del cuidado y el apoyo», «dimensiones biológicas y jurídicas de la familia», «aspectos emocionales y relacionales de la familia» y «la familia como concepto dinámico y fluido». Sin embargo, las concepciones de las partes implicadas solían combinar elementos de un mismo tema y de temas distintos.

3.2.1 Percepciones de la familia en el contexto del cuidado y el apoyo

3.2.1.1 La familia como fuente de cuidado y apoyo incondicionales

Las partes implicadas describían la familia como un colectivo cuyos miembros se cuidan activamente unos a otros (8), se apoyan, se ayudan o se aconsejan mutuamente (1, 7, 8, 9, 10, 11, 13, 17), superan juntos las dificultades (4), mantienen un compromiso mutuo (1, 4, 6, 8, 10, 17), reconocen la importancia de la unidad (6, 12, 15), invierten en el grupo (8) y tratan a todo el mundo por igual (8, 10, 13, 15). Además, la familia proporciona un lugar donde vivir o un hogar (1, 2, 4, 5, 8, 13, 15), así como recursos económicos, como dinero y regalos (8, 10):

Siempre he estado ahí para mis hijos (…). Pues claro, si necesitan ayuda (…), les ayudo. (Persona acogedora, familia extensa) (2, p. 1029)

Las familias acogedoras ajenas se referían a la familia como un «salvavidas» (estudio 1, p. 770). En la misma línea, una persona del trabajo social decía: «Bueno, yo veo la familia como un sistema de apoyo que va mucho más allá de los límites de la familia de origen» (profesional del trabajo social, 9, p. 21).

3.2.1.1.1 El cuidado entre la entrega y el deber

Cuando el apoyo es una especie de característica «evidente» de la familia, pertenecer a una familia va de la mano de responsabilidades, deberes y obligaciones hacia los demás miembros de la familia (2, 3, 6, 7, 10, 12). En los estudios centrados en el acogimiento por personas allegadas y en familia extensa, el cuidado de la persona acogida se basaba a menudo en estas responsabilidades y deberes familiares (2, 3, 6, 12), como refleja que se hablara de él como una «respuesta automática» (3, p. 92) y citas como «es la familia, es lo que se hace» (persona acogedora, familia extensa, 3, p. 93), «no había elección, la familia es la familia y yo quiero a estos críos» (persona acogedora, familia extensa, 3, p. 92) y «aunque no sean de sangre, en el sentido de los blancos, son mi hermano y mis hermanas y tengo que cuidar de ellos» (persona acogedora allegada, 6, p. 27). Pese a las dificultades, estas personas cuidadoras hablaban de un sentimiento de realización, orgullo y alegría por cuidar de miembros de su familia (2, 3, 17):

Si te relajas y no te enfadas, hay algo en la continuidad de las generaciones y de la vida que parece, de alguna manera, lo correcto… la experiencia ha sido enormemente enriquecedora… la relación [con la nieta] es algo precioso. (Persona acogedora, familia extensa) (2, p. 92)

Además, a las madres y los padres de niños y niñas acogidos en familia extensa se les permitía «conservar su parentalidad simbólica» (2, p. 1029):

Puedo llamar a casa de mi madre a las 11 de la noche, solo para charlar (…) ¿Qué tal va todo? ¿Se ha portado bien Linda hoy? ¿Ves? Eso no lo habría podido hacer con una madre de acogida. (Madre biológica) (2, p. 1029)

Sin embargo, en los casos de acogimiento en familia extensa y por personas allegadas, algunas personas acogedoras se veían lidiando con el elevado coste de las responsabilidades familiares, como perder su vida social o no poder dedicar suficiente tiempo y atención a otros miembros de la familia:

No me arrepiento de tenerlo (al nieto), pero lamento la situación, y hay días en que de verdad odio a mi hija… esto no es lo que yo había imaginado para mí… mi vida se ha quedado parada. Nos hicimos cargo, al principio lo hicimos con altruismo… y de repente todo empezó a calar… pues adiós a mi vida social, a poder hacer la maleta e irme cuando lo necesitaba. (Persona acogedora, familia extensa) (3, p. 92)

A mis otras dos nietecitas ya no nos ven nunca: hemos perdido ese vínculo. (Persona acogedora, familia extensa) (3, p. 94)

En este sentido, resulta interesante el uso del término «altruismo» en la primera cita. Parece reflejar una decisión voluntaria de hacerse cargo del cuidado. Sin embargo, sus relatos muestran la delgada línea entre la entrega y el deber, que se refleja también en que algunas personas acogedoras de la familia extensa y allegadas se sentían incapaces de negarse a asumir el acogimiento:

[Una abuela que habla de su miedo a que su hija vuelva a quedarse embarazada] No pienso acercarme a esa criatura, no pienso ir a verla al hospital… porque en cuanto lo haga, sé lo que va a pasar, y no puedo volver a hacerlo. (Persona acogedora, familia extensa) (3, p. 92)

Así que, aunque una abuela no se sintiera en condiciones ni con fuerzas suficientes para hacerse cargo, nunca diría que «no». Así que [es] cultural. La cultura es un tema enorme, enorme. O en cuanto a la familia… normalmente hay otra media docena de personas viviendo en la casa… no van a decirle a su familia que no es bienvenida allí. (Sue, trabajadora social) (6, p. 29)

Las abuelas y los abuelos, sobre todo ellas, expresaban profundos sentimientos de vergüenza y de culpa por la incapacidad de su descendencia para cuidar de la generación siguiente: «¿Me pregunto si podría haber sido mejor madre? Sí. ¿Me pregunto en qué me equivoqué? Sí» (persona acogedora, familia extensa, 3, p. 92). A veces también guardaban resentimiento hacia familiares que preferían ignorar la situación de las criaturas. Además, a menudo eran ellas quienes habían denunciado a la familia de origen ante los servicios de protección de la infancia o quienes se habían enfrentado a ella ante el tribunal en las audiencias sobre la custodia (3). Curiosamente, una acogedora de la familia extensa, aun hablando de la difícil relación con su hermana, se refería indirectamente a ella como la madre de Mia, la niña que tenía en acogida:

Su madre pone a Mia en contra nuestra, y cuando Mia vuelve a casa se arma la gorda. (Persona acogedora, familia extensa) (2, 1030)

Algunas familias de origen reconocían el difícil impacto del acogimiento en familia extensa en sus relaciones familiares (2, 3, 7). En el estudio 18, Nicholas contaba que a menudo mediaba en las tensiones entre su familia y su familia política después de que su hijo fuera acogido por su propia familia y no por la de ellos.

3.2.1.2 El papel de la familia en el desarrollo social y cultural

Las partes implicadas veían la socialización de la infancia como una responsabilidad familiar, descrita como educación y disciplina (4, 8), y las personas participantes hablaban de preparar a la infancia para convertirse en miembros «decentes» de la sociedad:

Casi todos los críos están acostumbrados a comer con un solo cubierto… lo agarran con el puño y van paleando la comida… así que les hemos enseñado a poner la mesa, les hemos enseñado a usar bien el cuchillo… los modales normales en la mesa, igual que se los enseñamos a nuestros propios hijos, se los enseñamos a ellos. (Lynn, acogedora, familia ajena) (8, p. 214)

Además, las partes implicadas subrayaban el papel central de las familias en la transmisión de la cultura (13, 17), las creencias (6, 16), las tradiciones (8, 17), los rituales (7), el patrimonio (6, 17) y la identidad (1, 6, 8, 16) de una generación a otra. Por ejemplo, el acogimiento en familia extensa se considera una forma de mantener la unidad familiar y revitalizar las costumbres aborígenes (persona acogedora, familia extensa) (3, p. 94). Rose, profesional del acogimiento, insistía en la importancia de que la infancia conserve su identidad y su vínculo con su comunidad, sea cual sea la persona que la cuida (6, p. 27).

3.2.1.3 Roles múltiples y ambigüedad

En el estudio 4, las familias acogedoras ajenas detallaban sus experiencias de asumir a la vez los roles de acogedoras, de madres o padres y de defensoras, lo que ilustra la complejidad de sus responsabilidades. Del mismo modo, las personas acogedoras de la familia extensa relataban sus esfuerzos por equilibrar numerosos roles al tiempo que renegociaban sus relaciones con la infancia a su cargo (2, 3), con la familia de origen (2), con sus otros hijos e hijas (3) y con miembros de la familia extensa (3). Este ejercicio de equilibrio se describía así:

Toda la dinámica familiar es hacer malabares constantemente con todo el mundo… eres tía, madre, cuidadora. (Persona acogedora, familia extensa) (3, p. 93)

Solo le llevo 10 años… Ahora tengo mi propia familia y soy madre y hermana a la vez. Es muy duro: [mi marido] y yo nos enfadamos muchísimo cuando pensamos en mi madre, que nos abandonó a todos, y también en mis hermanas y hermanos, que me lo han dejado todo a mí. (Persona acogedora, familia extensa) (3, p. 94)

Además, las madres y los padres lidiaban con la incertidumbre sobre su papel en la vida de su descendencia, y tenían dificultades para definir y mantener vínculos significativos. Una madre biológica contaba que su hija o hijo le había preguntado si podía acompañarles a la guardería. Aunque no podía ir sola, la persona acogedora le permitió acompañarles. En la guardería, la madre biológica no tenía claro cuál era su papel, pues creía que ciertas actividades le correspondían más bien a la persona acogedora (12). Otra madre biológica no sabía cómo firmar las cartas a sus criaturas, si con «mamá» o con su nombre de pila (12).

3.2.2 Dimensiones biológicas y jurídicas de la familia

3.2.2.1 Un vínculo biológico innato

Las partes implicadas describían la familia como un vínculo biológico intrínseco, que crea un lazo innato y duradero entre las personas (12). A menudo se referían a estas relaciones como «familia de hecho» o «familia de verdad» (12, 15), subrayando la naturalidad que atribuían a estos lazos (4, 15). Además, señalaban el parecido físico como un indicador tangible de estos vínculos biológicos:

Estos dos se parecen muchísimo, pero muchísimo. En los ojos de estos dos, se nota que son de la familia, sin duda, vamos. (…). (Madre biológica) (12, p. 205)

Curiosamente, incluso cuando las partes implicadas no sentían ningún vínculo con sus parientes, a veces seguían llamándolos familia «de verdad»:

No tengo mucho trato con mi familia de verdad; la última vez que los vi, eh, me ofrecieron drogas. (Madre biológica) (12, p. 206)

3.2.2.2 La garantía jurídica de los lazos familiares

Las partes implicadas mencionaban con frecuencia los vínculos biológicos y jurídicos a la vez (2, 3, 6, 7, 11, 12, 13, 14, 15), lo que indica que esta doble conexión constituye la interpretación «común» de la familia: «Mi concepto de familia son personas emparentadas por sangre o por lazos de matrimonio, o sea, normalmente emparentadas» (profesional del trabajo social, 7, p. 55). Sin embargo, la ausencia de vínculos jurídicos era a menudo fuente de incertidumbre. Una persona acogedora allegada subrayaba la necesidad crucial de seguridad jurídica: «Esa era mi primera prioridad… tenerlos legalmente para que nadie pueda quitármelos nunca» (persona acogedora allegada, 3, p. 96). Los equipos de trabajo social reconocían la importancia de los acuerdos legales con las familias de origen, de las categorías jurídicas del cuidado parental (por ejemplo, la necesidad de que un tribunal defina claramente la responsabilidad parental) y, en algunos casos, de la transferencia de la responsabilidad parental, como elementos clave para establecer la permanencia (7).

3.2.2.3 El profundo impacto del Estado en la vida familiar en el acogimiento

Aunque las partes implicadas hablaban de la familia como un grupo privado de personas, su implicación en el acogimiento cuestionaba esta concepción (3, 6, 7, 10, 12). Algunas personas acogedoras de la familia extensa se sentían expuestas a la mirada profesional de los servicios de acogimiento y controladas por ella, más que apoyadas:

(…) ¿Me molesta que venga a visitarnos personal del departamento y que pongan a nuestra familia bajo el microscopio? Sí. (Persona acogedora, familia extensa) (3, p. 92)

… Era muy consciente de que, ya sabes, tengo que reaccionar como es debido… tengo a la trabajadora social y a la terapeuta mirando cómo gestiono [el problema]. (Persona acogedora, familia extensa) (12, p. 209)

En el estudio 7, una expresión clave de las madres y los padres era que tanto ellos como sus hijos e hijas tenían dificultades para «gestionarlo todo», porque se enfrentaban a cambios de profesionales del trabajo social, citas de tratamiento o de terapia, reuniones y visitas domiciliarias, y estaban cansados de buscar maneras de sobrellevar la cantidad y el alcance de la intromisión profesional en la familia:

Yo pasaba de ellos, me iba a la cocina y me quedaba allí esperando a que se fueran… o sea… en una semana tenía [enumera a varias personas con visita programada en su casa], aquello no acababa nunca, de verdad. ¡Fíjate cuánta gente venía! … Cada vez que me quitaba a uno de encima, pensaba: uno menos. (Familia de origen) (7, p. 58)

3.2.3 Aspectos emocionales y relacionales de la familia

Las partes implicadas hablaban de la familia como un entorno nutricio en el que sus miembros se cuidan y se quieren (4, 6, 7, 8, 10, 15, 17). Hablaban de personas que «se sienten familia» y señalaban que estas relaciones se caracterizaban por un sentimiento de familia (9), apego (4, 7, 8, 17), un lazo afectivo (16), confianza (2, 4, 8), amor incondicional (4, 6, 7, 13), sentimiento de pertenencia (4, 7, 15, 16, 17), aceptación (4), calidez (13), intimidad (15), seguridad emocional (4, 17) o cercanía emocional (15, 17):

Los queremos incondicionalmente. Creo que eso es lo que cuenta, ¿no? (…). (Yvonne, acogedora, familia ajena) (4, p. 14)

Cuando buscamos familia y cuando intervenimos con familias, cuando buscamos apoyos para ellas, nos fijamos en quién sienten ellas que es su familia. (Profesional del trabajo social) (9, p. 21)

3.2.4 La familia como espacio de estabilidad y de transición

3.2.4.1 La familia es para siempre frente al acogimiento temporal

Las partes implicadas hablaban de la familia como algo dinámico (7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 15, 16, 17) y, a la vez, incondicional (4, 8, 10, 17), estable (8, 13, 15) y para siempre (8, 10, 13, 15, 17). El estudio 15 profundizaba en el cambio de la dinámica familiar en la familia Meier cuando Tarik, el joven que tenían en acogimiento en familia ajena, alcanzó la mayoría de edad. A medida que Tarik maduraba, la madre de acogida dejó de desempeñar sus funciones de cuidado (por ejemplo, cocinar, limpiar), y la dinámica familiar pasó a parecerse a la de un piso compartido. Esta transición generó tensiones internas en la madre de acogida, que veía a Tarik «en cierto modo» como su hijo y sentía una obligación permanente de cuidarle, mientras lidiaba con la opinión del padre de acogida de que la función de cuidado debía terminar cuando Tarik llegara a la edad adulta:

Para él, como de verdad vive en nuestra familia, casi se convirtió en nuestro hijo, en cierto modo [Sr. Meier: Bueno, en el tuyo.], bueno, en mi hijo entonces, sí, así es, de modo que me di cuenta de que yo había abierto esto, así que los límites [el Sr. Meier carraspea] me costaba mantenerlos, bueno, a mí me pareció muy… muy rápido, me rompió el corazón, compartí su pena. (Sra. Meier, acogedora, familia ajena) (15, p. 226)

La tensión entre el carácter eterno de la familia y la naturaleza temporal del acogimiento como tal se hacía evidente en el estudio 13, en el que las familias acogedoras luchaban con el miedo a no saber si la niña o el niño se marcharía de su casa, ni cuándo: «¿Y si los servicios sociales se la llevan? ¿Qué haremos?» (Karlsson, persona acogedora, familia ajena) (13, p. 14). Además, las familias acogedoras ajenas del estudio 4 expresaban su inquietud por fomentar el apego con las criaturas a su cargo, ya que estas relaciones podían ser solo temporales. También les preocupaba el impacto emocional que tendría una separación, tanto para ellas como para la infancia acogida. Cabe señalar que algunas personas del trabajo social y familias acogedoras ajenas utilizaban el término «permanencia» en lugar de «para siempre», o los empleaban indistintamente:

(…) Permanencia, sin duda algún tipo de permanencia. Necesita saber que va a estar con alguien para siempre. Se acabaron los traslados (…). (Profesional del trabajo social) (7, p. 55)

(…) Y empezar a ayudarles, de algún modo, a construir ese sentimiento de permanencia y la confianza en que la familia se supone que significa que la persona vuelve, que no te deja sin más. (Persona acogedora, familia ajena) (8, p. 214)

Este uso indistinto de permanencia y «para siempre» es llamativo, porque el objetivo de la permanencia es evitar los traslados o las rupturas frecuentes, creando así un entorno estable y continuo para la persona menor. Esto no implica necesariamente un compromiso de por vida, como sí lo implica «para siempre». Sin embargo, las familias acogedoras ajenas creían que estas relaciones durarían más allá del periodo de acogimiento, como reflejan sus proyecciones de futuro (4, 15):

Mis niños de acogida trataban a mi madre como a su abuela; ella era la abuela de todos mis hijos. Todos siguen llamándola abuela. Los hijos de Becky serían mis nietos. (Diana, acogedora, familia ajena) (4, p. 14)

3.2.4.2 Prioridades familiares cambiantes de una generación a otra

En los casos de acogimiento en familia extensa y por personas allegadas, el foco inicial solía estar en ayudar a la familia de origen, pero con el tiempo se desplazaba hacia la prioridad del bienestar de la persona acogida. Las personas acogedoras tenían entonces que reevaluar y redefinir sus relaciones tanto con la criatura como con la familia de origen. Por ejemplo, en un caso, la prioridad inicial de quien ejercía de abuela o abuelo era ayudar a su descendiente, pero poco a poco el foco se desplazó hacia la criatura (2). Esto exigió renegociar y redefinir las relaciones, pasando de «mi nieto» a «mi hijo». Otro padre de acogida decía:

(…) El tiempo se convirtió en años; nosotros, claro, le teníamos tanto cariño como si hubiera sido nuestra propia hija. (…) Nunca habíamos tenido ningún deseo de tener otro hijo, ¿sabe? (…). Veíamos la situación de Kristin [la madre] como algo muy desesperado. Queríamos ayudar, estar ahí cuando hiciera falta… Pero entonces llega Kristin y dice que quiere quedarse con la niña, (…) y entonces lo primero en lo que pensamos fue en las necesidades de la niña, y entonces dije (…): Es demasiado tarde. (Persona acogedora, familia extensa) (2, p. 1031)

3.3 A quién consideran familia las partes implicadas

A partir de nuestro análisis de la sección de resultados de cada artículo, analizamos a quién consideraban familia las partes implicadas e identificamos los siguientes temas: «los parientes de sangre como miembros “naturales” de la familia», «la pertenencia familiar delimitada por la ley», «la familia elegida», «visiones variadas sobre quién (puede) pertenece(r) a la familia de acogida» y «la conciliación de todas las perspectivas sobre la familia en el sistema de acogimiento».

3.3.1 Los parientes de sangre como miembros «naturales» de la familia

En todos los grupos destinatarios, las personas reconocían a los parientes de sangre como familia; las personas acogedoras de la familia extensa y las familias de origen eran quienes más peso daban a las relaciones biológicas. En el estudio 12, una persona acogedora de la familia extensa afirmaba que vivir con la madre o el padre biológicos era la opción más natural, y que vivir con la familia extensa (es decir, parientes fuera de la familia nuclear) era la siguiente opción preferida. Las personas acogedoras de la familia extensa se oponían firmemente al acogimiento en familia ajena: «No voy a dejar que unos desconocidos críen a mis nietos» (6, p. 26). En cambio, las personas acogedoras en parejas del mismo sexo cuestionaban la idea de la superioridad biológica en sus conversaciones con los equipos profesionales del acogimiento (1, 3, 4, 9, 10, 11). Por ejemplo, Ethan reaccionó a lo que afirmaba su trabajadora social sobre el emparejamiento racial:

Le estaba llevando la contraria y preguntándole por qué, y ella me dijo, ingenuamente a mi juicio: «Cuando sales por la puerta con tus hijos, no quieres que la gente dé por hecho enseguida que son adoptados». Miré a mi pareja, la miré a ella y le dije: «¡Todo el mundo va a dar eso por hecho con nuestros hijos!». (Ethan, acogedor, familia ajena) (10, p. 160)

3.3.2 La pertenencia familiar delimitada por la ley

Quién se consideraba miembro de la familia dependía también de quién era familia legalmente. Por ejemplo, la familia Meier del estudio 15 mostraba un enfoque de «pertenencia con reservas», influido por la situación de asilo de su hijo de acogida. Este contexto jurídico contribuyó a que el Sr. Meier viera el acogimiento como algo temporal y, por tanto, percibiera al joven acogido más como un huésped que como un miembro permanente de la familia.

3.3.3 La familia elegida

Por familia elegida nos referimos a las personas que no están vinculadas por la sangre ni por procedimientos legales y a las que las partes implicadas consideran miembros de la familia, como la infancia acogida, a la que muchas partes implicadas consideraban familia (por ejemplo, 2, 3, 4, 13 y 17):

Sí que los veo como mis niños, y a veces en el trabajo social ponen un poco de cara rara cuando digo «mis niños», pero es que lo son. (Yvonne, acogedora, familia ajena) (4, p. 14)

Antes decía: «es mi hermana de acogida», y la gente me preguntaba: ¿y eso qué significa? Y tenía que explicarlo todo. Ahora digo: «es mi hermana» y ya está, porque al final, ¡es la verdad! (Ester, hija de familia acogedora) (16, p. 7)

Además, las personas acogedoras lesbianas y gais incluían a menudo en sus sistemas familiares a amistades, familias de origen y redes de apoyo formadas en torno al acogimiento o a la crianza (por ejemplo, otras familias acogedoras que habían conocido) (1, 10). Rosie, acogedora en familia ajena, apuntaba que esta concepción puede deberse a que las personas acogedoras gais y lesbianas tienen más experiencia en crear familias elegidas y en tejer redes

Creo que se nos da mejor tejer redes, no sé si me explico, porque tenemos que salir, por así decirlo, de la familia inmediata o de los compañeros de trabajo y esas cosas, y tenemos que, digamos, encontrar nuestra propia comunidad de amistades. (Rosie, acogedora, familia ajena) (10, p. 159)

No obstante, la autoría de los estudios 1 y 10 subrayaba que el concepto de familia elegida no es exclusivo de la parentalidad homosexual, ya que las familias heterosexuales también adoptan este principio.

3.3.4 Visiones divergentes sobre quién es familia

Las definiciones de la familia de las partes implicadas parecían muy individuales y a menudo diferían de las de su red familiar inmediata (15) o extensa (9, 13, 16). Por ejemplo, en el estudio 15, una madre de acogida se refería al joven acogido como «casi» su hijo, mientras que el padre de acogida lo veía más bien como un huésped. Las familias acogedoras subrayaban también la importancia de que sus amistades y familiares reconocieran a la infancia acogida como miembro de pleno derecho de la familia (10, 13):

Mis padres tratan a nuestros hijos por igual, pero la familia de mi marido solo les hace regalos a nuestros hijos biológicos. Me disgusta muchísimo, pero no sé cómo decírselo. (Turesson, titular de la custodia) (13, p. 14)

Este reconocimiento por parte de amistades y familiares podía servir también para validar la condición de miembro «de verdad» de la familia de la persona acogida. En el estudio 15, el Sr. y la Sra. Keller expresaban que su hijo de acogida es «realmente un miembro de la familia», y citaban ocasiones en que sus amistades lo incluían implícitamente en reuniones y actividades familiares.

Asimismo, las partes implicadas se enfrentaban a cuestionamientos de personas ajenas sobre sus definiciones de la familia. En el estudio 16, Francesca, hija de una familia acogedora ajena, relataba cómo su maestro la corregía por referirse a un hermano de acogida como su hermano

Tuvimos a un niño mucho tiempo, estuvo aquí 6 años, y yo lo consideraba mi hermano. Tuve una mala experiencia con mi maestro de primaria, que, cuando me presentaba diciendo «tengo dos hermanos, una mamá y un papá, dos peces de colores», me corregía delante de toda la clase diciendo: «Tienes UN hermano». Me sentó bastante mal, porque para mí era un hermano, y al final pensé que a lo mejor mi maestro era un poco tonto. (Francesca, hija de familia acogedora) (16, p. 8)

3.3.5 Conciliar todas las perspectivas sobre la familia en el sistema de acogimiento

Aunque los equipos de trabajo social afirmaban que su concepción de la familia a menudo no coincidía con la de las personas usuarias (9), indicaban que su comprensión de la familia se había ampliado con los años. Señalaban que ahora se centraban más en las fuentes de apoyo de las redes familiares e informales más amplias de la infancia, como el vecindario, el profesorado y las amistades, y que trabajaban más con redes de apoyo y ecomapas (1, 11). Sin embargo, indicaban que carecían de tiempo y de recursos para ello (7, 11). Además, tenían que atenerse a la legislación nacional de protección de la infancia, en la que se basan las cuestiones de «quiénes son las personas destinatarias de los servicios» y «a quién incluir en un caso» (11). En consecuencia, estos equipos tenían que implicarse en lo que denominaban un proceso comunicativo continuo de coconstrucción del concepto de familia entre ellos mismos, las familias con las que intervenían, los recursos de que disponían y la legislación sobre acogimiento.

4 Discusión

Esta revisión sistemática tenía como objetivos (1) ofrecer un panorama de las características de los estudios que examinan las concepciones de la familia de las partes implicadas en el acogimiento, (2) examinar cómo definen la familia estas partes implicadas y (3) a quién consideran familia.

Aunque en los últimos 5 años ha habido un auge de la investigación sobre las percepciones de la familia de las partes implicadas, este trabajo se ha centrado sobre todo en las perspectivas de los equipos de trabajo social y de las familias acogedoras. Esto deja una laguna notable en nuestra comprensión de los puntos de vista de las familias de origen y de la descendencia de las familias acogedoras, una tendencia que concuerda con los patrones históricos de la literatura (Kapp and Vela 2004; Schofield et al. 2011; Serbinski and Shlonsky 2014). En consecuencia, nuestros resultados reflejan principalmente cómo entienden la familia las familias acogedoras y los equipos de trabajo social.

4.1 ¿Qué es la familia?

Las partes implicadas presentaban visiones polifacéticas de la familia, que abarcaban los temas siguientes: percepciones de la familia en el contexto del cuidado y el apoyo, dimensiones biológicas y jurídicas de la familia, aspectos emocionales y relacionales de la familia y la familia como espacio de estabilidad y de transición. Estas perspectivas coinciden en parte con las de las personas acogidas (o que lo fueron) sobre la familia, tal como las analizan Ie, Ursin, and Mariño (2021) y Wulleman et al. (2023). Sin embargo, ninguna de las partes implicadas en este estudio expresó una erosión del término «familia».

Las visiones de la familia de las partes implicadas variaban. Las personas acogedoras de la familia extensa y las familias de origen ponían más el acento en los vínculos biológicos y jurídicos que las familias acogedoras ajenas, las personas acogedoras allegadas y la descendencia de las familias acogedoras. Su concepción de la familia, arraigada en la biología, estaba entrelazada con la heteronormatividad y la bionormatividad. Además, las personas acogedoras de la familia extensa ponían más en primer plano los deberes familiares que las demás partes implicadas, lo cual no sorprende, dado que el cuidado de la persona acogida, y por tanto gran parte de su vida familiar cotidiana, se basaba a menudo en esas responsabilidades o deberes. Al hablar de la delgada línea entre la entrega y el deber, también es importante señalar que los roles y las responsabilidades familiares tienen género. En el acogimiento en familia extensa, son las mujeres, en particular las abuelas, quienes asumen mayoritariamente el papel de cuidadoras principales, mientras que abuelos y tíos suelen ser vistos como un apoyo secundario o de reserva (3). Este reparto de género de las responsabilidades de cuidado refleja normas sociales que idealizan a las mujeres como cuidadoras y protectoras por naturaleza, dispuestas a anteponer las necesidades de su familia a las suyas (Goode, Callender, and Lister 1998; Malos 1995). Elson (2017) observa que, pese a la antigüedad de estas referencias, «las mujeres siguen teniendo una mayor responsabilidad que los hombres en el trabajo de cuidados no remunerado y en el trabajo doméstico en las familias y las comunidades» (p. 53). Al analizar el profundo impacto del Estado en la vida familiar en el acogimiento, observamos que la intromisión profesional en la familia resultaba especialmente difícil para las familias de origen y las personas acogedoras de la familia extensa. Esto puede deberse a que las familias acogedoras ajenas habían elegido conscientemente incorporar los servicios públicos a su vida familiar, mientras que las demás lo veían más bien como una consecuencia de sus responsabilidades o deberes familiares.

En «la familia es para siempre frente al acogimiento temporal», la visión tradicional que tienen las partes implicadas de los lazos familiares como compromisos de por vida contrasta fuertemente con la naturaleza de corto plazo del acogimiento. El término «permanencia» surge como un puente en este paisaje incierto, con el que se intenta conciliar el deseo de vínculos duraderos con la impermanencia del acogimiento. Nuestros resultados subrayan que la permanencia abarca algo más que los aspectos jurídicos y residenciales (Brodzinsky and Smith 2019). La permanencia se alcanzaba también mediante la expectativa de que las relaciones continuarían después del acogimiento (permanencia relacional) y mediante la continuidad de la identidad cultural, presente en la caracterización simbólica de la familia (permanencia cultural).

4.2 ¿Quién es familia?

A quién consideraban familia las partes implicadas se clasificaba en «los parientes de sangre como miembros “naturales” de la familia», «la pertenencia familiar delimitada por la ley», «la familia elegida», «las visiones divergentes sobre quién es familia» y «la conciliación de todas las perspectivas sobre la familia en el sistema de acogimiento». También aquí estas perspectivas coinciden en parte con las de las personas acogidas (o que lo fueron) sobre la familia, tal como las analizan Ie, Ursin, and Mariño (2021) y Wulleman et al. (2023). Sin embargo, a diferencia de algunas personas acogidas, ninguna de las partes implicadas en este estudio refirió una ausencia total de pertenencia familiar. Una posible razón de esta diferencia puede ser la composición de la muestra. La mayoría de las partes implicadas en este estudio eran familias acogedoras (de familia extensa y ajenas), mientras que las familias de origen y la descendencia de las familias acogedoras estaban infrarrepresentadas. Por su función de cuidado, las familias acogedoras suelen estar comprometidas con fomentar un sentimiento de continuidad y de pertenencia en la infancia a su cargo. Esta perspectiva de cuidado puede hacer menos probable que experimenten o expresen una erosión del concepto de familia. En cambio, la infancia acogida vive a menudo la familia como algo fragmentado, debido a las transiciones frecuentes, a historias familiares complejas y a vínculos familiares diversos. Esto puede llevarla a percibir la familia de un modo más ambiguo o erosionado.

El término «familias elegidas» o «familias de elección» nació en los estudios sobre el parentesco gay y lésbico (Kendrick 2013), para dar cuenta de la necesidad de relaciones significativas cuando los miembros de la familia biológica rechazaban o repudiaban a las personas queer por su sexualidad (Weston 1997, 2005). Los estudios muestran que la infancia acogida puede considerar familia a amistades, docentes, personas conocidas en centros residenciales, etc. (por ejemplo, Thomas, Jackl, and Crowley 2017; Wissö, Johansson, and Höjer 2019). Además, el hecho de que las familias acogedoras ajenas o las personas acogedoras allegadas, su descendencia y la infancia acogida se consideren mutuamente familia también puede clasificarse como familia elegida.

Las familias acogedoras subrayaban la importancia de que sus amistades y su familia reconocieran a la infancia acogida como miembro de pleno derecho de la familia. Esto se corresponde con la importancia que concede la infancia acogida a ser aceptada como familia tanto por su familia de acogida (Biehal 2014) como por los miembros de la familia extensa de acogida (Hedin, Höjer, and Brunnberg 2011; Schofield 2002), lo que pone de relieve el aspecto performativo de la familia que Finch (2007) describe como «exhibición familiar» («family display»). Que las amistades y la familia invitaran a Sakar, el hijo de acogida del Sr. y la Sra. Keller, a reuniones y actividades familiares no solo demostraba que era «realmente un miembro de la familia», sino que además autentificaba su pertenencia («realmente»).

Que familiares y personas ajenas «corrigieran» a las partes implicadas sobre a quién consideraban familia ilustra la naturaleza matizada de la identificación familiar en el acogimiento, donde se entrelazan los sentimientos personales y las construcciones sociales. Yuval-Davis (2006, 2011) distingue entre «sentimientos de pertenencia» y «políticas de pertenencia». Mientras que los sentimientos de pertenencia remiten al apego emocional y a la sensación de hogar, las políticas de pertenencia remiten a los factores sociofuncionales (es decir, los roles que desempeñan los miembros de la familia y la forma en que la sociedad reconoce esos roles) y a las estructuras que construyen la pertenencia, al discurso sobre quién pertenece y quién no. Otras voces académicas, entre ellas Lähdesmäki (2020) y Thissen (2015), han desarrollado esta idea subrayando que lo social y lo político intervienen en todos los aspectos de la vida social y personal de una persona y que, por tanto, los sentimientos y las políticas de pertenencia están estrechamente interconectados. Nuestros resultados concuerdan con esta interconexión: reconocen la influencia de la definición sociofuncional de la familia y la importancia de cómo entienden la familia los sistemas de protección de la infancia, desde las modalidades de acogida (por ejemplo, acogimiento en familia ajena, acogimiento residencial y adopción) hasta quién puede participar, en las concepciones de la familia de las partes implicadas. Los equipos de trabajo social lo describían como un proceso comunicativo continuo de coconstrucción del concepto de familia entre ellos mismos, las familias con las que intervenían, los recursos de que disponían y la legislación sobre acogimiento. Aunque la investigación ha puesto de relieve la interconexión entre sentimientos y políticas de pertenencia, a menudo lo ha hecho desde un enfoque descendente (por ejemplo, Thissen 2015), mientras que esta revisión destaca la importancia de reconocer la influencia ascendente. Las partes implicadas en el sistema de acogimiento no son meros actores pasivos. Influyen en la manera de definir las familias y cuestionan las prácticas (por ejemplo, cuestionando la heteronormatividad), lo que a su vez puede modificar la legislación a la que están sujetas.

5 Fortalezas y limitaciones

Este es el primer estudio que revisa sistemáticamente las percepciones de la familia de las partes implicadas en el acogimiento en familia extensa, por personas allegadas y en familia ajena. No obstante, presenta limitaciones. Es posible que algunos estudios no se hayan detectado debido a la selección de bases de datos, la estrategia de búsqueda y las palabras clave, o a la limitación a la literatura en inglés. Además, nuestros resultados se basan principalmente en las perspectivas de los equipos de trabajo social y de las familias acogedoras. Por falta de información, no fue posible diferenciar los resultados según la duración del acogimiento. Asimismo, aunque los artículos revisados abarcan contextos culturales diversos, no pudimos comparar las variaciones culturales en la conceptualización de la familia y en los sistemas de acogimiento, debido a la heterogeneidad de la información aportada por los estudios.

6 Implicaciones

Nuestros resultados ponen de relieve la necesidad de que las políticas y las prácticas del acogimiento adopten una concepción inclusiva y amplia de la familia. Todas las partes implicadas —la infancia acogida, las familias de origen, las familias acogedoras y su descendencia— deben participar activamente en la definición de la «familia» y en la determinación de quién forma parte de ella. Intervenciones como «Family Finding» (Campbell and Borgeson 2016; Pale Blue. Inc n.d.) ofrecen un marco valioso para implicar a estas partes. Para maximizar su eficacia, estas intervenciones no solo deben centrarse en identificar a los miembros de la familia, sino también en ofrecer un apoyo continuo. Este apoyo debe ir más allá de facilitar acogimientos en la familia extensa o por personas allegadas y garantizar una permanencia relacional tanto durante el acogimiento como después. Para que los equipos profesionales del acogimiento colaboren eficazmente con los miembros de la familia así identificados, las políticas deben dar prioridad a esta visión ampliada de la familia y garantizar que se destinen a ello el tiempo y los recursos adecuados.

Nuestra investigación revela también complejidades importantes en los acogimientos en familia extensa, que a menudo se promueven como medio para preservar los vínculos familiares. Aunque la intención es reforzar los lazos familiares, nuestros resultados muestran que el acogimiento en familia extensa puede, en algunos casos, complicar y tensar las relaciones que pretende preservar. Esto subraya la necesidad de una reflexión continua y crítica sobre los beneficios y los retos del acogimiento en familia extensa, sobre todo porque el número de estos acogimientos sigue aumentando. Para apoyar eficazmente este número creciente de acogimientos en familia extensa, los servicios deben adaptarse específicamente a las necesidades propias de estas situaciones. Por ejemplo, debería examinarse con más profundidad hasta qué punto los miembros de la familia sienten que tienen una verdadera elección a la hora de decidir si aceptan un acogimiento.

Además, la investigación sobre cómo perciben las relaciones familiares las familias de origen y la descendencia de las familias acogedoras está notablemente poco desarrollada, sobre todo en comparación con otros grupos de la investigación sobre acogimiento. Esta observación concuerda con tendencias más amplias de la literatura, en la que estos grupos suelen quedar marginados (Kapp and Vela 2004; Serbinski 2014; Serbinski and Shlonsky 2014). Tenemos la obligación ética de garantizar que sus voces se incluyan en los debates académicos. La investigación futura debería priorizar un enfoque con múltiples partes implicadas que examine las relaciones familiares desde todas las perspectivas, para captar toda la gama de dinámicas de los sistemas de acogimiento. Además, el nivel socioeconómico y el origen cultural desempeñan un papel crucial en la configuración de las percepciones de la familia y deberían explorarse con mayor profundidad. Comprender cómo influyen estos factores en las dinámicas familiares en sistemas de acogimiento diversos es esencial para ofrecer un apoyo más matizado y eficaz a la infancia y a las familias atendidas.

Complexe Systémique: puntos clave

Para la práctica sistémica, la pregunta «¿quién es familia?» no tiene nada de teórica: decide a quién se invita, quién aparece en el genograma, quién tiene voz. Esta revisión muestra que la respuesta varía según la posición que se ocupa, que la sangre y la ley predominan entre las familias de origen y en el acogimiento en familia extensa, y que las familias elegidas, en particular entre las personas acogedoras gais y lesbianas, ensanchan las fronteras. Dos aportaciones merecen atención: la delgada línea entre entrega y deber en el acogimiento en familia extensa, que pesa sobre todo sobre las abuelas y puede leerse como una cuestión de lealtad, y la idea de una permanencia relacional y cultural que va más allá del mero estatus jurídico. La definición de la familia aparece como una coconstrucción entre familias, equipos y leyes. El alcance sigue siendo limitado: predomina la perspectiva de los equipos de trabajo social y de las familias acogedoras (715 profesionales frente a 35 madres y padres y 45 hijos e hijas de familias acogedoras), los estudios son heterogéneos y solo en inglés, y la propia infancia acogida queda fuera del ámbito del estudio. Puede leerse junto con el artículo sobre el trabajo sistémico con madres y padres cuyos hijos están en acogimiento y el artículo sobre las lealtades invisibles.

Notas del original

1 Acogimiento de niños, niñas y adolescentes con parientes.

2 Acogimiento con personas de la red social de la persona menor o de su familia de origen.

3 Acogimiento con personas sin parentesco que han decidido convertirse en familia acogedora.

4 Madres y padres biológicos de una persona menor en acogimiento.

5 Hijos e hijas biológicos de las familias acogedoras.

6 Profesionales que se ocupan de evaluar, formalizar, supervisar y apoyar los acogimientos familiares, como el personal de trabajo social y de gestión de casos.

7 La bola de nieve hacia atrás consiste en revisar las referencias de los artículos, mientras que la bola de nieve hacia delante comprueba qué artículos posteriores los han citado.

8 Julie Wolfs y Fien Bossuyt participaron como segunda y tercera revisoras en el marco de su trabajo de fin de máster.

9 Personas de la red social de la persona menor o de su familia de origen que asumen su cuidado sin estar vinculadas por la sangre ni por lazos jurídicos.

Declaración. Se utilizó ChatGPT-4 como ayuda para pulir la presentación lingüística del contenido, sin alterar los resultados originales de la investigación ni las aportaciones científicas del trabajo. Tras utilizar esta herramienta, revisamos y editamos minuciosamente el contenido para garantizar su exactitud, su coherencia y su conformidad con las normas académicas. Asumimos la plena responsabilidad del contenido de este trabajo.

Conflictos de intereses. La autoría declara no tener ningún conflicto de intereses.

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Traducción no oficial al español de Be(com)ing Family: A Systematic Review of Stakeholders' Perspectives on Family in Family Foster Care, de Lara Wulleman, Hans Grietens, Ilse Noens y Nicole Vliegen, Child & Family Social Work, vol. 31, no 1 (2026), doi: 10.1111/cfs.13258, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial; la obra se ha modificado en el sentido de la licencia. Ni la autoría ni la editorial responden de esta traducción; prevalece la versión original.

Este es el artículo original «Be(com)ing Family: A Systematic Review of Stakeholders' Perspectives on Family in Family Foster Care», publicado en Child & Family Social Work (2026) bajo licencia CC BY 4.0. Traducción no oficial al español realizada por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial, como se indica al principio de esta página; prevalece la versión original.

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Cómo citar este artículo

Wulleman, L., Grietens, H., Noens, I., y Vliegen, N. (2026). Be(com)ing Family: A Systematic Review of Stakeholders' Perspectives on Family in Family Foster Care. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/becoming-family-a-systematic-review-of-stakeholders-perspectives-on-family (Obra original publicada en 2025 en Child & Family Social Work, 31(1), 607-620 (2026); republicada en 2026 por Child & Family Social Work, https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/cfs.13258)

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