Esta versión ha sido traducida del inglés por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial. En caso de duda, prevalece la versión original.
International Journal of Systemic Therapy · Pareja
¿Qué ocurre cuando quien dirige la terapia nombra, en el momento, las lágrimas que asoman o la cabeza que se aparta? El equipo de Sari Kailanko, entre Jyväskylä y Ottawa, codificó trece sesiones de demostración de terapia de pareja focalizada en las emociones (EFT). Después de cada una de estas intervenciones somáticas, cada miembro de la pareja pasa de relatar acontecimientos a explorar lo que siente por dentro, y el efecto se acumula a lo largo de la sesión.
Traducción no oficial al español de Somatic Interventions and Depth of Experiencing in Emotionally Focused Couple Therapy, de Sari Kailanko, Stephanie A. Wiebe, Giorgio A. Tasca y Aarno A. Laitila, publicado en International Journal of Systemic Therapy (Taylor & Francis) (2022), doi: 10.1080/2692398x.2022.2041346, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. La figura se reproduce en su versión original; el apéndice (ecuaciones de los modelos multinivel) no se reproduce. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.
Por lo tanto, el cuerpo es un medio esencial para tomar conciencia de las propias emociones.
Sari Kailanko, Stephanie A. Wiebe, Giorgio A. Tasca y Aarno A. Laitila
Resumen
La terapia de pareja focalizada en las emociones (EFT), una terapia de pareja basada en el apego, considera que la emoción es central en el proceso de cambio terapéutico. Puesto que la activación afectiva de la emoción es una reacción somática, el propósito de este estudio fue centrarse en las intervenciones terapéuticas clasificadas como el acto de señalar y comentar una señal somática de la experiencia emocional de la persona consultante, como su expresión facial o su postura, en relación con la profundidad de la experienciación emocional que manifiesta en las sesiones de terapia de pareja EFT. La muestra incluyó a 13 terapeutas; cada terapeuta trató a una pareja durante una única sesión de demostración de formación en EFT. Codificamos las intervenciones terapéuticas (es decir, el comentario sobre una señal somática de emoción de un miembro de la pareja). Inmediatamente antes y después de esas intervenciones, evaluamos la profundidad de la experienciación emocional de ese miembro de la pareja. Los resultados de los modelos multinivel mostraron un aumento lineal significativo de la profundidad de la experienciación a lo largo de la sesión. Además, los miembros de la pareja mostraron un aumento inmediato y significativo de la profundidad de la experienciación tras las intervenciones centradas en lo somático. Estos resultados sugieren que las intervenciones centradas en la experiencia somática de la emoción pueden facilitar una experienciación más profunda en las sesiones de EFT.
Palabras clave: terapia de pareja focalizada en las emociones, EFT, somático, experienciación, intervención
En las terapias experienciales, la experienciación emocional, que incluye una vivencia corporal sentida en el momento presente, se considera una variable clave del cambio terapéutico según Gendlin (1961). Las experiencias de sensación sentida (felt sense) son posibles gracias a la interocepción, que es la capacidad humana de percibir sensaciones y emociones en el propio cuerpo (Siegel, 2012). Según Schore (2011), los procesos implícitos relacionados con el cuerpo y la emoción influyen en el comportamiento humano. Curiosamente, los cambios sutiles en las reacciones somáticas, la expresión facial o las posturas aportan información de que ciertas emociones se han activado en una persona (Bucci, 2002). En la terapia de pareja, Johnson (2004, 2020) considera que la experiencia emocional de las personas consultantes en la interacción con un otro significativo es central en el proceso de cambio terapéutico. Por ello, en la terapia focalizada en las emociones para parejas (EFT), el objetivo terapéutico es crear experiencias emocionales en el momento presente que se compartan entre los miembros de la pareja durante la sesión (Johnson, 2004, 2020).
La teoría del apego es la teoría fundacional en la que se apoya la práctica de la EFT para parejas y, por tanto, ofrece una manera de comprender muchos aspectos de la terapia de pareja focalizada en las emociones (EFT; Johnson, 2009). Las experiencias emocionales vinculadas al apego y los modelos operativos internos se forman en la infancia y están marcados por una comunicación no verbal encarnada, como los gestos de contracción del rostro o el contacto visual directo (Ogden & Fisher, 2015; Schore & Schore, 2014; Wallin, 2007), que en este estudio denominamos señales somáticas. Por ejemplo, un miembro de la pareja con apego ansioso puede activarse fácilmente ante la expectativa de rechazo en su relación. Puede expresar enfado e hipervigilancia en la expresión facial y en el tono de voz. La activación de su sistema nervioso autónomo suele ser elevada (Schore & Schore, 2014), y es posible que haya aprendido en la infancia que esas respuestas eran funcionales y protectoras (Porges, 2011).
En los últimos años, la investigación en neurociencias ha puesto de relieve la importancia de las primeras interacciones de apego entre el bebé y la persona cuidadora para el desarrollo cerebral (Schore, 2001a, 2001b, 2002; Schore & Schore, 2014). Desde el punto de vista del desarrollo y neuroafectivo, según Bentzen (2015), durante los tres primeros meses de vida el bebé solo presenta una actividad significativa en las áreas cerebrales relacionadas con los procesos sensoriales y la regulación autónoma. En la interacción ya pueden identificarse señales somáticas relacionadas con las estrategias de apego, como la mirada directa o la evitación de la mirada. A continuación surge un desarrollo intenso de la interacción emocional, que corresponde a la maduración límbica y del lóbulo temporal. Pasados los nueve primeros meses comienza la maduración cortical prefrontal, que incluye cierto control voluntario e inhibición. Las memorias y procesos implícitos, las respuestas adaptativas aprendidas y las estrategias de apego influyen en nuestra capacidad de establecer y mantener relaciones amorosas a lo largo de toda la vida (Beebe & Lachmann, 2002; Masero, 2017; Pinquart et al., 2013; Singer & Willett, 2003; Stern, 2008). La experiencia somática de la emoción ha sido poco examinada en la literatura sobre la terapia de pareja focalizada en las emociones (p. ej., Allan et al., 2015), aunque es una parte importante de la experiencia emocional y, además, está relacionada con las respuestas de apego en la interacción de la pareja.
Este es el primer estudio sobre la EFT para parejas cuyo objetivo es examinar si las señales somáticas abren una vía hacia la experiencia emocional ligada al apego de las personas consultantes y, con ello, profundizan su experienciación. La definición de los niveles más profundos de experienciación incluye no solo sentir emociones, sino también la exploración, por parte de la persona, de sus propias comprensiones internas sobre sí misma, que se elaboran y se comparten en el momento presente. La profundidad de la experienciación emocional, una variable de proceso intrasesión, se ha asociado en investigaciones anteriores con los resultados de la terapia de pareja (Greenman & Johnson, 2013; Wiebe & Johnson, 2016). Este estudio pretende aportar una nueva comprensión de la experiencia somática de la emoción en la terapia de pareja focalizada en las emociones, para ayudar a terapeutas a facilitar en cada miembro de la pareja una experiencia emocional más profunda, sentida en el cuerpo y ligada al apego. Sería un hallazgo importante y significativo, ya que varios estudios sobre la EFT para parejas han mostrado que una mayor experienciación emocional predice una respuesta más positiva al tratamiento (Bradley & Furrow, 2004; Dalgleish, Johnson et al., 2015; Dalgleish, Lafontaine et al., 2015; Johnson & Greenberg, 1988; Pascual-Leone & Yeryomenko, 2017; Wiebe et al., 2017b).
En la investigación sobre la EFT, la Experiencing Scale (EXP; Klein et al., 1969) se utiliza para evaluar y medir la profundidad de la experienciación de cada miembro de la pareja. La EXP evalúa tanto el nivel más alto de experienciación (es decir, el pico) como la puntuación más constante (es decir, la moda) en los turnos de palabra codificados de los segmentos seleccionados. En un estudio reciente de Wiebe y su equipo (Wiebe et al., 2017a), una mayor profundidad de experienciación en sesión predijo la satisfacción con la relación a largo plazo. El equipo investigador informó también de un aumento global significativo de la experienciación emocional entre la segunda sesión y la mejor sesión de EFT (McRae et al., 2014; Wiebe et al., 2017a). La profundidad global de experienciación sostenida (es decir, la moda) predijo con más fuerza la satisfacción con la relación a largo plazo que el nivel más alto (es decir, el pico) alcanzado en la mejor sesión (Wiebe et al., 2017a). Por ello, Wiebe y su equipo concluyeron que las parejas que mantienen su implicación emocional más profunda a lo largo de la sesión son las que más probablemente pueden mantenerla a largo plazo, lo que conduce a una mayor satisfacción con la relación en el futuro. Según Greenman y Johnson (2013), sería valioso en el futuro comprender mejor, a partir de investigación empírica observacional, cómo profundizan el afecto de sus consultantes quienes practican la EFT.
La experienciación emocional se ha identificado como una parte central de muchas terapias (McRae et al., 2014). Por ello, en terapia se presta atención a la experienciación emocional como medio para trabajar y modificar los patrones de apego que han generado malestar en la pareja. En la terapia de pareja EFT se subraya la importancia de las emociones centrándose en las heridas relacionales o en una amenaza o anticipación de un daño potencial, como el abandono y el rechazo, los miedos y la ansiedad, y los anhelos (Johnson, 2004, 2020). Por ejemplo, algunas personas con apego evitativo aprendieron a afrontar el malestar desconectándose, restringiendo sus experiencias y desestimando a los demás, mientras que las personas con apego ansioso se volvieron emocionalmente más reactivas y buscaron más activamente el contacto con los demás. Estos tipos de apego corresponden a un patrón relacional comúnmente reconocido en la EFT para parejas, en el que uno de los miembros tiene una conducta más de retirada mientras que el otro busca más proximidad en los momentos de malestar relacional (Johnson, 1999). Por eso, en la literatura sobre la EFT, los miembros de la pareja se clasifican en quienes se retiran (withdrawers) y quienes persiguen (pursuers) (Johnson, 2004, 2020).
Las intervenciones dirigidas a profundizar la experiencia emocional incluyen, en la EFT para parejas, las preguntas evocadoras, las respuestas evocadoras y la intensificación (heightening) (Johnson, 2004, 2020). En la intensificación, la persona terapeuta puede hacer referencia a una reacción somática; sin embargo, esa es solo una de las posibilidades mencionadas en la literatura sobre la EFT (Johnson, 2019). Aunque existen algunas referencias a las señales y reacciones somáticas en la literatura sobre la EFT (p. ej., Johnson, 2004, 2020), las reacciones no verbales que representan emociones en los miembros de una pareja aún no se han examinado en la investigación de proceso sobre la EFT. La señal somática puede ser un elemento de la presencia inmediata que permite a cada miembro de la pareja permanecer en su experiencia. Por ejemplo, quienes se retiran intentaban salir de su afecto nuclear primario, de modo que la terapia les ayudaba a reconectar con su experienciación emocional (Rheem, 2011).
El trabajo sobre la comunicación no verbal entre los miembros de una pareja está implícito en la literatura sobre la terapia de pareja EFT; sin embargo, las señales y reacciones somáticas no verbales de cada miembro de la pareja están presentes en cada momento de la sesión e informan sobre su experiencia emocional actual, su estilo de apego y su historia, así como sobre los momentos clave vinculados a temas significativos, como las heridas relacionales. El objetivo de esta investigación es centrarse en las señales somáticas que la persona terapeuta puede decidir rastrear, reconocer y contactar comentándolas en el momento presente de la sesión. En este estudio, la señal somática de la experiencia emocional es una variable importante; por eso esta intervención se denomina intervención centrada en lo somático, y se define como el acto de la persona terapeuta de hacer una pausa, percibir y comentar la señal somática de un miembro de la pareja en el contexto de las sesiones de terapia de pareja EFT. Se trata de una definición nueva en la literatura sobre la EFT para parejas. Examinamos el efecto de estas intervenciones sobre la profundidad de la experienciación, una variable de proceso intrasesión que investigaciones anteriores han relacionado con los resultados de la EFT (Greenman & Johnson, 2013; Pascual-Leone & Yeryomenko, 2017; Wiebe & Johnson, 2016). Las intervenciones centradas en lo somático pueden ser, para quien practica la EFT, un medio importante de trabajar con la experiencia emocional del momento presente en la sesión. Dada la importancia de las señales somáticas en las relaciones de apego y en la regulación emocional (Ogden & Fisher, 2015), el propósito de esta investigación es explorar si la intervención de terapeutas con amplia experiencia que imparten formación en EFT, consistente en verbalizar las señales somáticas de sus consultantes, se asocia con una experienciación emocional más profunda. Además, nos interesa estudiar si esta forma de trabajar profundiza la experienciación emocional a lo largo de la sesión. Un resultado así probablemente favorecería tanto el cambio en sesión como la satisfacción con la relación a largo plazo, dado que se ha observado que mantener una implicación emocional más profunda en sesión predice estos resultados (Wiebe et al., 2017a). Este estudio es el primero que se centra en las señales somáticas de la experiencia emocional y pretende profundizar nuestra comprensión de las intervenciones EFT de orientación somática y de su efecto en la terapia de pareja, así como del papel que pueden desempeñar para facilitar una mayor profundidad de la experienciación en las sesiones de EFT para parejas y, en última instancia, contribuir a comprender mejor la dimensión somática de las intervenciones dentro del marco actual de la EFT.
El propósito de este estudio era examinar si las intervenciones centradas en lo somático de terapeutas de pareja EFT (es decir, reconocer y comentar la señal somática en el momento en que aparece en la sesión) conducen a una experienciación emocional más profunda en el miembro de la pareja. Además, estudiamos si la profundidad de la experienciación aumenta a lo largo de la sesión de terapia. Las hipótesis del estudio fueron las siguientes:
Hipótesis 1: cada miembro de la pareja mostrará un aumento lineal de la profundidad de la experienciación emocional a lo largo de una única sesión de terapia de pareja.
Hipótesis 2: cada miembro de la pareja mostrará un aumento inmediato de la profundidad de la experienciación después de cada intervención terapéutica centrada en lo somático durante la sesión de terapia de pareja.
En este estudio, 13 terapeutas que imparten formación en EFT trataron, cada cual, a una pareja en el marco de una demostración en directo durante una única sesión de formación en terapia de pareja focalizada en las emociones. Se trataba de sesiones de demostración de terapia de pareja EFT: sesiones únicas de demostración realizadas en formaciones en EFT, como Core Skills, dirigidas a terapeutas de pareja, que tuvieron lugar entre 2011 y 2016. Las sesiones estaban disponibles en línea como casos transcritos para la formación de terapeutas en la práctica de la EFT para parejas. Estas transcripciones se utilizaron para el análisis de datos de este estudio. Las personas terapeutas procedían de tres continentes distintos y cada una contaba con más de 10 años de experiencia clínica. Además, contaban con la certificación de supervisión y formación del International Center for Excellence for Emotionally Focused Couple Therapy (ICEEFT).
Las 13 parejas estaban formadas por 26 personas adultas en parejas heterosexuales. Cada pareja se reunió una sola vez con la persona terapeuta del estudio con el fin de realizar esta demostración. Las transcripciones admisibles para el estudio cumplían los criterios de inclusión: estar disponibles en inglés, estar anonimizadas y que la persona terapeuta hubiera utilizado al menos una vez durante la sesión la intervención definida de verbalización de una señal emocional somática.
En este estudio las parejas eran anónimas. No se disponía de información sobre sus características demográficas o relacionales, por lo que sus datos personales no pudieron utilizarse ni analizarse.
La escala de observación de 7 puntos, la Experiencing Scale (EXP) de Klein y su equipo (Klein et al., 1969), se aplicó a las transcripciones de las sesiones. Se trata de una medida de proceso que indica las experiencias internas de una persona durante la sesión de terapia. Las experiencias de la persona consultante comienzan con un relato impersonal en el nivel 1, pasan a una exposición intelectual de opiniones y pensamientos en el nivel 2 y, después, al nivel 3, en el que se describe sobre todo el comportamiento, con alguna posible referencia a sentimientos. La experienciación más profunda comienza en el nivel 4, cuando el foco se desplaza hacia la expresión de sentimientos internos o perspectivas personales. El nivel 5 no consiste solo en compartir los propios sentimientos, sino que incluye explorar y plantear un problema sobre uno mismo en términos de sentimientos. En el nivel 6, las comprensiones internas de la persona sobre sí misma y sobre sus sentimientos se elaboran y se comunican en el momento presente. Por último, la profundización en el nivel 7 supone que la persona es capaz de conectar con sus experiencias internas y centrarse en ellas (Klein et al., 1969). La EXP fue una variable continua en los análisis de este estudio. La investigación sobre la EFT ha señalado que se necesitan niveles de experienciación de 4 a 6 para que se produzca un cambio (Lee et al., 2017; Rheem, 2011). Por ello, consideramos que el nivel 4 y los superiores constituyen un indicador clínicamente pertinente de un potencial de cambio en sesión.
La escala EXP presenta una validez elevada y una alta fiabilidad interjueces, con coeficientes de .76 a .91 según investigaciones anteriores (Klein et al., 1969). En el presente estudio, dos personas codificadoras puntuaron las transcripciones, y la fiabilidad interjueces se confirmó mediante el coeficiente de correlación intraclase (ICC) entre ambas. El ICC para la identificación de los segmentos de codificación fue de 0.94 y para las puntuaciones EXP de 0.76, lo que indica una fiabilidad de excelente a buena. Para cada segmento codificado se asignaron dos puntuaciones de profundidad de la experiencia a cada persona: una puntuación pico, correspondiente a la puntuación más alta alcanzada durante el segmento, y una puntuación modal, que indica la puntuación alcanzada con más frecuencia durante el segmento. La variable dependiente del estudio son las puntuaciones EXP obtenidas en distintos momentos (6 minutos antes y después de cada intervención terapéutica).
Para cada pareja y cada terapeuta se dispuso de una sesión de terapia, que se transcribió y codificó. La profundidad de la experienciación de cada miembro de la pareja se codificó en un segmento de 6 minutos anterior y otro de 6 minutos posterior a la intervención terapéutica. El punto de partida de la intervención era la señal somática de un miembro de la pareja, clasificada como reacción somática, movimiento o postura representativos de una emoción. Para identificar esos momentos se emplearon los siguientes criterios: (1) un miembro de la pareja expresaba una señal emocional somática durante la sesión y la persona terapeuta EFT la percibía; (2) la persona terapeuta la comentaba diciendo «Veo que apartas la cabeza» o «Tus ojos se ven tristes mientras hablas de ello»; y (3) la señal emocional somática era identificable en el texto transcrito. Codificamos los datos de las señales somáticas en categorías como cabeza, rostro, lágrimas, voz, manos, cuerpo. En primer lugar, las dos personas codificadoras identificaron todos los momentos clave de la sesión completa. Se definió como momento clave el acontecimiento en el que la persona terapeuta comentaba la señal emocional somática de un miembro de la pareja. Ambas compararon sus codificaciones y, en caso de discrepancia, revisaron juntas el posible momento clave hasta llegar a un acuerdo. Las transcripciones se dividieron en segmentos tomando como punto de partida los momentos así identificados. En segundo lugar, los turnos de palabra de cada segmento de 6 minutos se codificaron con la escala de experienciación, y el proceso dio lugar a una puntuación modal y una puntuación pico para esa sección. Estos segmentos de seis minutos se codificaron antes y después de cada momento clave. En cada sesión tienen lugar varias intervenciones centradas en lo somático, lo que confiere a los datos su carácter longitudinal.
Las dos personas codificadoras, estudiantes de posgrado en psicología, recibieron 14 horas de formación sobre el uso de la escala de puntuación EXP. También revisaron juntas los criterios para identificar los momentos clave, es decir, los puntos en los que la persona terapeuta comentaba las señales somáticas de sus consultantes. Una de ellas tenía una formación básica en terapia de pareja focalizada en las emociones; la otra no tenía ninguna. Ambas puntuaron con la EXP (Klein et al., 1969) los fragmentos anteriores y posteriores a las intervenciones sobre señales emocionales. En la formación se utilizaron el DVD y el Experiencing Scale Training Manual elaborados por Klein et al. (1969). La codificación EXP de las secciones se realizó en orden aleatorio, un segmento cada vez, para evaluar cada momento por separado, centrándose así únicamente en la intervención centrada en lo somático y no en el conjunto de la sesión, lo que mejora la validez interna. Como herramienta de apoyo se utilizó el Experiencing Decision-Tree (Jaouich et al., 2006), que ofrece una referencia visual sencilla que favorece la rapidez y la precisión de la puntuación. La herramienta se desarrolló y validó para ayudar a mantener el interés durante el proceso, mejorar la eficiencia de la puntuación y conservar altos niveles de fiabilidad interjueces.
En este estudio, los datos de las parejas utilizados son anónimos y agregados, lo que protege su privacidad. No se disponía de datos personales de las parejas, por lo que no era aplicable el Reglamento General de Protección de Datos.
El número de segmentos identificados y codificados variaba entre un mínimo de dos y un máximo de siete por terapeuta EFT. Por término medio, el número de segmentos por terapeuta EFT fue de cuatro.
Para el análisis de datos se eligieron los modelos multinivel (MLM; Singer & Willett, 2003), porque se adaptan bien al análisis de datos longitudinales de medidas repetidas. El método permite tener en cuenta con flexibilidad datos recogidos en momentos variables. Modelizamos en dos niveles de MLM: el nivel 1 corresponde a los momentos en que se realizó la codificación y el nivel 2 a cada miembro de la pareja. Para evaluar la hipótesis 1, estimamos un modelo lineal con un parámetro de crecimiento que indica el momento de la sesión en que se produjo la codificación. Después, para evaluar la hipótesis 2, creamos una variable dicotómica que distingue los segmentos codificados durante los 6 minutos anteriores a la intervención (codificados como 0) de los codificados durante los 6 minutos posteriores a ella (codificados como 1). Añadimos esta variable predictora a los modelos de crecimiento lineal en el nivel 1. Se calcularon tamaños del efecto en forma de estadísticos de pseudo-R cuadrado para evaluar la proporción de varianza explicada al añadir el parámetro de interés. Además, la mejora del ajuste del modelo al añadir un predictor se estimó mediante el estadístico de diferencia de chi cuadrado. En el apéndice se detallan las ecuaciones de los modelos multinivel.
Las puntuaciones pico medias en la escala de experienciación de los miembros de la pareja antes de las intervenciones centradas en lo somático fueron M = 3.19 (SD= 0.88), y después de la intervención M = 4.13 (SD= 1.09). La puntuación modal media en la escala de experienciación fue M = 2.58 (SD= 0.91) antes de una intervención y M = 3.70 (SD= 1.15) después.
Antes de la intervención, más de dos tercios (70%) de las puntuaciones pico se situaban en el nivel 3 o inferior, y de ellas cerca de dos tercios (62%) se situaban en el nivel 4 o superior después de la intervención, lo que indica un cambio global desde niveles bajos de experienciación con un foco externo hacia una experienciación más elevada con un foco interno tras las intervenciones centradas en lo somático.
Las intervenciones terapéuticas centradas en lo somático se dirigieron en un 82% a la zona facial, que incluye el rostro, los ojos, las lágrimas, la voz (por ejemplo, un suspiro) y la cabeza. La señal emocional somática verbalizada con más frecuencia fueron las lágrimas, con un 28%. Las otras señales somáticas frecuentes correspondían a las manos (9%) y al cuerpo (9%). Las señales emocionales somáticas verbalizadas se repartían según el género entre hombres y mujeres de las parejas, y se presentaban de forma casi igual. Las señales emocionales puntuadas incluían 25 señales en hombres y 28 en mujeres.
La hipótesis 1 predecía que las puntuaciones en la escala EXP aumentarían a lo largo de los segmentos de codificación de la sesión. Los resultados del modelo de crecimiento incondicional mostraron un aumento lineal significativo a lo largo de los segmentos de codificación de las intervenciones centradas en lo somático en las sesiones de EFT, tanto para las puntuaciones pico (β10 = 0.1257, t (22) = 2.272, p < .05) como para las modales (β10 = 0.1522, t (22) = 3.123, p < .01) de la escala de experienciación. Estos resultados indican un aumento estimado de .13 y .15 en la escala de experienciación (puntuaciones de 1 a 7) por momento de medida, para las puntuaciones pico y modales respectivamente. El tamaño del efecto pseudo-R2 indicó que el parámetro de tiempo lineal explicaba el 14,74 % y el 14,35 % de la varianza de las puntuaciones de experienciación de los miembros de la pareja a lo largo de la sesión, para el pico y la moda respectivamente, lo que representa en ambos casos un tamaño del efecto medio (Cohen, 1992). La inclusión del parámetro de tiempo lineal produjo un ajuste a los datos significativamente mejor que el del modelo de base, tanto para el pico (χ2 (3) = 12.50, p < .01) como para la moda (χ2 (3) = 14.13, p < .01).
La hipótesis 2 predecía que cada miembro de la pareja mostraría un aumento inmediato de la profundidad de la experienciación tras cada intervención terapéutica centrada en lo somático durante la sesión de terapia de pareja. Los resultados mostraron un efecto significativo de la intervención sobre el aumento inmediato de las puntuaciones de experienciación después de la intervención (pico: β20 = 0.91, t (22) = 5.07, p < .001; moda: β20 = 1.1126, t (22) = 5.57, p < .001). Esto representa un aumento medio estimado de .91 y 1.11 en las puntuaciones de experienciación de un miembro de la pareja (puntuaciones de 1 a 7), para el pico y la moda respectivamente, inmediatamente después de las intervenciones terapéuticas centradas en lo somático (véase la figura 1). El tamaño del efecto pseudo-R2 indicó que las intervenciones terapéuticas centradas en lo somático explicaban el 31,56 % y el 46,15 % de la varianza de las puntuaciones de experienciación de los miembros de la pareja a lo largo de la sesión, para el pico y la moda respectivamente, lo que representa un efecto grande (Cohen, 1992). La inclusión del parámetro antes/después de la intervención terapéutica produjo un ajuste a los datos significativamente mejor que el del modelo de cambio lineal solo (pico: χ2 (4) = 26.11, p < .001; moda: χ2 (4) = 38.125, p < .001).

Para ilustrar los resultados empíricos, presentamos dos viñetas basadas en las transcripciones que muestran la intervención terapéutica sobre una señal emocional, identificada y codificada con la escala de experienciación. La intervención se definió como el acto de rastrear y verbalizar una señal somática de emoción, como una reacción somática, una expresión facial o una postura, que se produce aquí y ahora. Los turnos de palabra de un miembro de la pareja se codificaron antes y después de las intervenciones terapéuticas, que aparecen resaltadas en cursiva.
Ejemplo 1.
Cocino más. Paso la aspiradora… Recojo la caca y lo del gato. Saco la basura, pero el otro día se enfadó conmigo, bueno, enfadado no, pero no creo que haga nada que justifique que se enfade conmigo.
Y eso te afecta de verdad. Y mientras hablamos de esto, ahora mismo se te llenan los ojos de lágrimas, ¿verdad?
Sí.
Solo estoy pensando: ¿quién me trató así antes? O sea, ¿por qué siento eso? ¿Por qué me toca tanto la fibra?
Así que intentaré hacer memoria, ya sabes, ¿quién me gritaba de verdad?
En esta viñeta, la mujer describió primero las actividades cotidianas y el enfado de su cónyuge con ella pese a su trabajo en el hogar. Después, la persona terapeuta se centró en la reacción somática de la esposa, sus lágrimas, en el momento presente. Esto hizo que el foco de la mujer pasara a explorar sus propias experiencias, sus relaciones de apego y sus sentimientos.
Ejemplo 2.
No, yo no estoy en esas cosas de redes sociales. Quiero decir, tengo el deporte: esa es mi válvula de escape.
Déjame volver a lo que se ha dicho hace un momento, cuando ella dice: «No eres una persona segura». Sí. ¿Qué pasa ahora mismo? Niegas con la cabeza. ¿Qué te pasa por dentro, hombre?
¡O sea, por definición, yo soy como el antiacosador! Toda mi vida he estado en contra de… Lo siento. No sé, si hablo demasiado alto o algo.
Cuando ella dice eso, siento que hay una carencia real en lo que hice y no quiero ser así… En cuanto lo oí, lo que me recorre es como… pura desesperación. Intento racionalizar, puedo estar tranquilo el 90% del tiempo, pero ese 10% es tan malo. De verdad lo estoy intentando. No tuve los mejores referentes de pequeño, así que soy como…
Creo que lo que hace es eh… Siento que soy eh… igual que mi padre. Esos tipos que mandaban en el barrio y que gobernaban su casa con mano de hierro. Me hace sentir un fracasado.
En esta viñeta, el hombre se describe en términos generales. Sin embargo, cuando la persona terapeuta llama su atención sobre la reacción somática de negar con la cabeza en el momento presente, su emoción cobra vida y empieza a explorar su experiencia, lo que ocurre en su interior, y a conectar con sus propios sentimientos sobre sí mismo y con su historia de apego.
Al principio de estas dos viñetas, las personas consultantes contaban relatos sobre comportamientos en la interacción con su pareja. En las sesiones de terapia de pareja es bastante habitual que cada miembro de la pareja cuente historias sobre el comportamiento de la otra persona o sobre el propio. En la viñeta, cuando la persona terapeuta comenta una señal emocional somática que se está produciendo en el momento presente, mientras la persona habla, su foco se desplaza del comportamiento externo a lo que ocurre en su interior. Esa parte suele ser una exploración de sentimientos, problemas y comprensiones relacionados con el propio mundo interior, como la visión de sí y la visión relacional de la propia historia de apego. Por ello, este tipo de flujo de asociaciones intrapsíquicas que acaba de llegar a la conciencia, conectado con una señal emocional somática, puede requerir hacer una pausa y permanecer en la experiencia el tiempo suficiente para que se despliegue.
La primera hipótesis del estudio se vio confirmada: los miembros de la pareja que recibieron una sesión de terapia de pareja de una persona formadora en EFT mostraron un aumento global de la profundidad de su experienciación, medida antes y después de las intervenciones centradas en lo somático a lo largo de la sesión. La segunda hipótesis también se vio confirmada por los resultados, que muestran que cada miembro de la pareja presentó un aumento inmediato de la profundidad de la experienciación tras cada intervención terapéutica centrada en lo somático durante la sesión. El presente estudio aporta nuevas pruebas empíricas sobre estas intervenciones y su posible efecto en la profundidad de la experienciación de cada miembro de la pareja en el contexto de la EFT para parejas. Hasta ahora, las intervenciones centradas en lo somático no habían sido objeto de investigación en el ámbito de la terapia de pareja focalizada en las emociones. Los resultados de este estudio sugieren que las intervenciones centradas en lo somático son una vía hacia una experienciación más profunda para cada persona y para la pareja. Así, este estudio aporta información nueva sobre la EFT, al relacionar las intervenciones terapéuticas que identifican y comentan las señales emocionales somáticas de cada miembro de la pareja (es decir, expresión facial, reacciones somáticas, postura y movimiento) con una experienciación emocional más profunda durante la sesión. Además, se observó que esta forma de trabajar estaba vinculada a una profundización de la experiencia a lo largo de la sesión. Se trata de un hallazgo importante, ya que mantener una mayor profundidad de experienciación, medida como puntuación modal, probablemente se asocia con la satisfacción a largo plazo en la relación de pareja (Wiebe et al., 2017a).
En la escala de experienciación, una puntuación de cuatro o más indica una transición especialmente importante para la mayoría de las psicoterapias, porque corresponde al punto en que el contenido del discurso de la persona consultante pasa de centrarse en factores externos a centrarse en experiencias internas (Klein et al., 1969). El resultado, que muestra un cambio desde una profundidad de experienciación relativamente baja por término medio antes de las intervenciones centradas en lo somático (es decir, foco externo, 3 o menos) hasta una profundidad relativamente alta por término medio después de ellas (es decir, foco interno, 4 o más), sugiere que las intervenciones centradas en lo somático permitieron que la experienciación de cada miembro de la pareja pasara de un foco externo a un foco interno de la experiencia emocional. Este desplazamiento es un hito significativo en psicoterapia, ya que se relaciona con un cambio significativo en la persona consultante (Klein et al., 1969; Pascual-Leone & Yeryomenko, 2017). Cuando una persona es capaz de atender a sus respuestas viscerales activadas por su pareja en la interacción, se supone que ello se relaciona con una mejor integración entre las señales corporales y la experiencia emocional (Jung et al., 2017; Murphy et al., 2017). Por lo tanto, el cuerpo es un medio esencial para tomar conciencia de las propias emociones. En general, el hallazgo más sólido y constante, quizá incluso un factor común, es que las personas en terapia con mejores resultados comienzan, continúan y terminan la terapia con un nivel de experienciación o de proceso más alto que las que obtienen menos éxito, según la medición de la Experiencing Scale (Klein et al., 1969; Pascual-Leone & Yeryomenko, 2017).
La historia de apego, en forma de reacciones somáticas, posturas y gestos asociados, se activa por la activación emocional de las personas consultantes en la interacción de pareja y en el contexto de la terapia de pareja. Cuando la persona terapeuta verbaliza estas señales somáticas y entra en contacto con ellas mediante intervenciones centradas en lo somático, esto parece permitir a las personas consultantes acceder a su historia de apego y a sus experiencias emocionales más profundas, llevarlas a la conciencia y, de ese modo, tomar conciencia de sus propias reacciones ligadas al apego, que son modelos operativos internos característicos en su caso (Schore, 2011). El presente estudio sugiere que las intervenciones centradas en lo somático pueden ofrecer a la persona terapeuta una vía de acceso directa para favorecer una experiencia emocional más profunda en el contexto de la relación de apego en la terapia de pareja. Prestar atención a las reacciones somáticas, las posturas y los gestos, y explorarlos, parece permitir que las personas consultantes tomen conciencia de su historia de apego automática, ligada a la memoria procedimental, que se pone en juego en su relación amorosa y en el contexto de la terapia de pareja. Investigaciones anteriores sobre la EFT para parejas (Wiebe et al., 2017a) han mostrado que una mayor exploración de las emociones nucleares ligadas al apego en la sesión de terapia de pareja predice significativamente el cambio a largo plazo. Hacer una pausa y centrarse en las señales somáticas parece ser un factor importante (Grigsby & Stevens, 2000). Los resultados del presente estudio indican que las intervenciones centradas en lo somático pueden realizarse en cualquier momento del proceso terapéutico EFT y con cualquier persona consultante, independientemente de su género o estilo de apego, ya que las reacciones somáticas, los gestos y las posturas ligados al apego se activan y están presentes aquí y ahora en todos los miembros de la pareja, en la dinámica de su interacción dentro del marco de la terapia de pareja.
Investigaciones anteriores indicaron que había una experienciación emocional más profunda en las mejores sesiones de terapia de pareja focalizada en las emociones que en las menos logradas (Johnson & Greenberg, 1988; McRae et al., 2014; Wiebe et al., 2017a). Es decir, los mayores avances se producían en las sesiones en las que había una experienciación emocional profunda (Greenberg et al., 1993; McRae et al., 2014). Los acontecimientos clave de cambio definidos en la EFT para parejas requerían una profundidad de experienciación superior al nivel 4 de la escala de experienciación (Lee et al., 2017; McRae et al., 2014). Los resultados del presente estudio sugieren que quienes practican la EFT pueden utilizar intervenciones centradas en lo somático para intensificar la experienciación emocional de sus consultantes, facilitar el cambio en la sesión e incluso aumentar la profundidad de la experienciación a lo largo de la sesión. Mantener la implicación emocional de la pareja a un nivel más profundo durante la sesión probablemente aumenta la satisfacción con la relación a largo plazo (Wiebe et al., 2017a). Los resultados de este estudio tienen implicaciones importantes para las parejas que reciben EFT, ya que investigaciones anteriores han mostrado que la profundidad de la experienciación predice resultados terapéuticos favorables en la EFT para parejas (Bradley & Furrow, 2004; Pascual-Leone & Yeryomenko, 2017; Wiebe & Johnson, 2016; Wiebe et al., 2017a). Esto puede ocurrir porque, al llevar a la conciencia las reacciones somáticas implícitas de los miembros de la pareja y abordarlas la persona terapeuta de forma explícita, cada miembro de la pareja puede empezar a adquirir un conocimiento nuevo sobre sí y aprender a acceder a él y utilizarlo en el futuro. Estas intervenciones pueden llevar a cada miembro de la pareja a nuevas comprensiones y a integrar experiencias sobre sí y sobre su relación.
El presente estudio tenía varias fortalezas metodológicas. En primer lugar, implicó la codificación de múltiples momentos dentro de las sesiones de EFT, lo que ofreció una visión completa de lo que ocurre en una sola sesión de EFT. En segundo lugar, las personas terapeutas EFT de este estudio eran formadoras con experiencia, lo que permitió evaluar la EFT tal como la practican de forma ideal o prototípica terapeutas de pareja con experiencia en la formación. En tercer lugar, la evaluación intensiva de este estudio captó momentos e intervenciones clave que probablemente aumentaron la experienciación emocional de cada miembro de las parejas. Esto aportó información nueva sobre la EFT, que no se había estudiado antes y que puede servir de modelo para una investigación empírica más amplia.
Pese a estas fortalezas, nuestros resultados presentan varias limitaciones. En primer lugar, este estudio se centraba en un enfoque de terapia de pareja focalizado en las emociones y basado en el apego; por tanto, estos resultados no pueden transferirse sin más, como factores comunes, a otros enfoques de terapia de pareja. No obstante, las reacciones y señales somáticas ligadas al apego están presentes en una sesión de terapia de pareja, sea cual sea el enfoque, y quien dirige la terapia puede prestarles atención y comentarlas. En segundo lugar, el tamaño de la muestra de personas y parejas era pequeño, lo que limita la potencia de los análisis estadísticos. Para compensarlo, informamos de los tamaños del efecto y de los estadísticos de ajuste de los modelos, como complemento de la significación estadística. En todos los casos, los efectos fueron de tamaño medio a grande y estadísticamente significativos, lo que sugiere que los resultados pueden ser estables. En tercer lugar, la muestra era restringida, ya que solo incluimos sesiones realizadas con fines formativos por terapeutas con experiencia en la formación en EFT; se trataba de sesiones de demostración de terapia de pareja, con parejas que se habían ofrecido voluntariamente para ellas. Estas parejas y su comportamiento pueden diferir de los de parejas que no elegirían ofrecerse voluntariamente. Era necesario establecer una alianza terapéutica incluso en esta sesión única de demostración, mientras que en una terapia en curso podría establecerse a lo largo de varias sesiones. No obstante, establecer una alianza ya desde la primera sesión es importante en la EFT para parejas. Además, no teníamos acceso a otros datos sobre las parejas, como la inseguridad del apego o la satisfacción con la relación, por lo que no podemos decir si los aumentos de la experienciación tras una intervención terapéutica se asociaban con un resultado positivo para la pareja. Sin embargo, investigaciones anteriores sí sugieren una asociación positiva entre la profundidad de la experienciación y el resultado (Greenberg et al., 1993; Wiebe et al., 2017a). Estos resultados aportan pruebas preliminares del efecto que tienen sobre la profundidad de la experienciación de las parejas las intervenciones centradas en lo somático, aplicadas con destreza y de forma prototípica por terapeutas de pareja con experiencia en la formación. Investigaciones futuras podrían examinar los vínculos entre las intervenciones centradas en lo somático, la profundidad de la experienciación y los resultados, evaluando los resultados después de cada sesión y valorando si las intervenciones centradas en lo somático de una sesión conducen a un nivel de experienciación más alto en la sesión siguiente, y si esto se relaciona con los resultados globales. Además, estas investigaciones podrían utilizar una muestra de parejas y terapeutas más amplia y menos homogénea.
Esta investigación sugiere que las intervenciones terapéuticas que se centran explícitamente en los fenómenos somáticos son una parte importante de la terapia de pareja focalizada en las emociones. Estas sesiones de demostración de EFT para parejas podrían servir para orientar la terapia de pareja que practican terapeutas EFT. En el marco del apego, los cambios sutiles en las reacciones somáticas, la expresión facial o las posturas de los miembros de la pareja aportan información de que alguna emoción se ha activado en la persona (Bucci, 2002). Por tanto, quienes identifican y comentan estas señales emocionales somáticas en terapia pueden permitir a las parejas que acompañan acceder a una experienciación más profunda de las emociones en el momento presente de la sesión.
Por ejemplo, cuando la persona terapeuta hace una pausa para centrarse en indicadores somáticos, puede interrumpir el carácter automático de las conductas de apego inscritas en la memoria procedimental (Grigsby & Stevens, 2000). Esto puede permitir a la persona consultante tomar conciencia de su propia reacción, de sus emociones y de su comportamiento. Permanecer en contacto con la señal somática puede permitir una elaboración mediante la autoobservación, sin dejar de estar en contacto con las propias sensaciones. Para quienes se retiran, esto puede permitirles entrar en contacto con lo que sienten e intensificarlo por primera vez, mientras que a quienes persiguen puede permitirles centrarse en su interior en lugar de en el exterior, por ejemplo en lo que la pareja hizo o dejó de hacer y causó todos estos problemas. Así, la terapia puede ayudar a las personas consultantes a conectar con su historia de apego y a ver cómo se pone en juego aquí y ahora en su relación de pareja.
Para la pareja, esto puede mejorar su relación, cuando ambos miembros tienen más capacidad para conectar con sus propias experiencias emocionales y, de ese modo, compartir sus propios sentimientos, sus posibles heridas y sus necesidades en la relación. La profundización de su experiencia emocional en la interacción puede conducir a una satisfacción duradera con la relación. Las señales somáticas pueden permitirles permanecer presentes en el momento, en cómo se siente cada cual aquí y ahora, en lugar de reprochar comportamientos pasados o describir miedos relacionados con comportamientos futuros.
Desde el punto de vista terapéutico, puede cambiar la manera de hacer terapia al poner de relieve explícitamente su beneficio y, por tanto, al empezar a utilizar más intervenciones centradas en lo somático. Durante una sesión, quienes practican la EFT se encuentran con varios puntos de decisión sobre dónde dirigir sus intervenciones. En esos puntos de decisión, la intención terapéutica es ayudar a la persona consultante a acceder a su mundo interior y profundizar su experiencia para lograr un cambio. En la práctica, la persona terapeuta podría empezar diciendo «Veo que…» y continuar nombrando la reacción o la acción: «… ahora niegas con la cabeza», «… ahora tienes lágrimas en los ojos», «… hace un momento se te ha contraído la cara» o «…ahora has buscado a tu pareja», y el enunciado incluye la referencia al momento actual diciendo, por ejemplo, ahora, hace un momento, en este momento, ahora mismo. A menudo las personas consultantes empiezan a describir o explicar después de que se les haya hecho tomar conciencia de su reacción. Si no es así, la persona terapeuta puede apoyar la exploración preguntando, por ejemplo: «¿Qué te está pasando ahora mismo mientras…» niegas con la cabeza?». Cuando la persona terapeuta rastrea y reconoce una señal emocional somática en un miembro de la pareja, por ejemplo lágrimas o un movimiento somático, puede ayudar a esa persona a acceder a su mundo interior y a alcanzar una mayor profundidad de experienciación. Estos resultados sugieren también que la formación dirigida a terapeutas EFT podría incluir instrucciones explícitas sobre cómo identificar y comentar eficazmente las experiencias somáticas de los miembros de la pareja.
El presente estudio es el primero que examina cómo influyen las intervenciones centradas en lo somático de terapeutas EFT en la profundidad de la experienciación emocional de cada miembro de la pareja en la terapia focalizada en las emociones para parejas. Esta investigación sugiere que las intervenciones terapéuticas que se centran explícitamente en las señales somáticas son una parte importante de la terapia de pareja focalizada en las emociones. Además, los resultados del estudio sugieren que estas intervenciones centradas en la experiencia somática de la emoción de los miembros de la pareja son una vía hacia una experienciación más profunda para cada persona y para la pareja en el momento presente de la sesión. La profundidad de la experienciación tendió a aumentar a medida que se sucedían las intervenciones centradas en lo somático a lo largo de la sesión. Y, lo que es importante, mantener una implicación emocional más profunda puede tener un efecto positivo en la satisfacción con la relación a largo plazo, como han mostrado investigaciones anteriores (Johnson & Greenberg, 1988; McRae et al., 2014; Wiebe et al., 2017a). Esa experiencia incluye no solo la sensación sentida de la experiencia emocional, sino también una exploración de las propias comprensiones ligadas al apego. Las intervenciones centradas en lo somático pueden ser una técnica específica importante de quienes practican la EFT para intensificar y profundizar la experienciación de los miembros de la pareja.
Complexe Systémique: lo esencial
El estudio da una base empírica a un gesto que en la práctica clínica se hace a menudo sin nombrarlo: detenerse en lo que el cuerpo muestra, aquí y ahora, más que en lo que dice el relato. Nombrar una lágrima o un gesto de negación con la cabeza desplaza el discurso del «me hizo esto» al «qué me está pasando por dentro», y ahí es a menudo donde aflora la historia de apego. Una lectura sistémica: la señal somática no es solo una señal intrapsíquica, es un acontecimiento de la relación, producido delante del otro miembro de la pareja y dirigido a él; comentarlo transforma la propia secuencia de interacción. No obstante, conviene ser prudente: trece sesiones únicas, filmadas con fines formativos, con parejas voluntarias y algunas de las personas terapeutas más experimentadas, sin medida de resultados ni grupo de comparación. Por tanto, no sabemos si estos momentos cambian algo para la pareja después de la sesión. Para leer junto con el artículo sobre la repetición de las señales somáticas y el artículo sobre la experiencia somática de la emoción vista por formadoras y formadores de EFT.
Notas del original
Declaración de conflicto de intereses. La autoría no declaró ningún posible conflicto de intereses.
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Traducción no oficial al español de Somatic Interventions and Depth of Experiencing in Emotionally Focused Couple Therapy, de Sari Kailanko, Stephanie A. Wiebe, Giorgio A. Tasca y Aarno A. Laitila, International Journal of Systemic Therapy, vol. 33, n.o 2 (2022), doi: 10.1080/2692398x.2022.2041346, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial; la obra se ha modificado en el sentido de la licencia (apéndice no reproducido). Ni la autoría ni la editorial responden de esta traducción; prevalece la versión original.
Traducción no oficial del artículo original «Somatic Interventions and Depth of Experiencing in Emotionally Focused Couple Therapy», publicado en International Journal of Systemic Therapy (2022) bajo licencia CC BY 4.0. Traducido y maquetado por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial, como se indica al principio de esta página; prevalece la versión original.
Leer el artículo originalCómo citar este artículo
Kailanko, S., Wiebe, S. A., Tasca, G. A., y Laitila, A. A. (2022). Somatic Interventions and Depth of Experiencing in Emotionally Focused Couple Therapy. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/somatic-interventions-and-depth-of-experiencing-in-emotionally-focused-couple-therapy (Obra original publicada en 2022 en International Journal of Systemic Therapy, 33(2), 109-128 (2022); republicada en 2022 por International Journal of Systemic Therapy, https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/2692398X.2022.2041346)
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