Traducción asistida por IA

Esta versión ha sido traducida del inglés por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial. En caso de duda, prevalece la versión original.

Journal of Social Work Practice in the Addictions · Terapia familiar

«Mejores vidas familiares»: experiencias de un enfoque de gestión de casos con toda la familia ante el consumo problemático de alcohol parental

En Portsmouth (Inglaterra), el Family Support Project acompaña a familias en las que una madre o un padre bebe en exceso, trabajando con todo el hogar y no solo con la persona que bebe. Lucy Dorey y Sara Morgan entrevistaron a familias y a profesionales de apoyo familiar: la confianza sin juicio, un marco flexible y el trabajo con los valores inspirado en la terapia de aceptación y compromiso abren el camino al cambio.

Autoría Lucy Dorey y Sara Morgan (Faculty of Medicine, University of Southampton, Reino Unido)Primera publicación Journal of Social Work Practice in the Addictions, 13 de noviembre de 2022Traducción Complexe Systémique, traducción no oficial asistida por IA

Traducción no oficial al español de “Better family lives”: experiences of a whole family case management approach for parental alcohol misuse, de Lucy Dorey y Sara Morgan, publicado en Journal of Social Work Practice in the Addictions (Taylor & Francis) (2024), doi: 10.1080/1533256x.2022.2143081, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado para su lectura en línea, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. Las tablas se presentan en forma de listas (su contenido procede de la página de la editorial). Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.

Cuando las personas comprenden el efecto que su comportamiento tiene en la familia, es como una enorme plataforma para hacer cambios.

Una profesional de apoyo familiar citada por Lucy Dorey y Sara Morgan

Resumen

El Family Support Project es un enfoque de gestión de casos con toda la familia basado en los principios de la terapia de aceptación y compromiso (ACT, por sus siglas en inglés) y desarrollado para familias afectadas por el consumo problemático de alcohol de madres o padres. Mediante un análisis temático de entrevistas y notas clínicas, este estudio exploró los resultados y los factores que influyeron en el cambio en las familias. Las madres y los padres con consumo problemático de alcohol tomaron conciencia del impacto de su consumo en la familia, se sintieron motivados para cambiar, adoptaron nuevos comportamientos positivos y pasaron tiempo interactuando de forma positiva con su familia. Este tipo de programas, que generan confianza, emplean un enfoque flexible con toda la familia y se apoyan en un trabajo basado en los valores mediante la ACT, merecen más investigación.

Palabras clave: terapia de aceptación y compromiso; alcohol; niñas y niños; intervención comunitaria; familias; consumo problemático de alcohol parental

El consumo problemático de alcohol parental (PAM, por sus siglas en inglés) se refiere a un espectro de consumo problemático, como el consumo intensivo episódico, el consumo de riesgo y la dependencia del alcohol, por parte de personas adultas que tienen la responsabilidad parental de niñas y niños (Parliamentary Office of Science and Technology, 2018). El estudio Global Burden of Disease más reciente estima que, en 2016, el consumo de alcohol fue el principal factor de riesgo de muerte y discapacidad entre las personas de 15 a 49 años (Griswold et al., 2018). En Inglaterra, en 2014, 189 119 niñas y niños vivían con al menos una persona adulta dependiente del alcohol (Pryce et al., 2017).

El PAM repercute negativamente en la salud de la niña o el niño. Un amplio estudio británico con datos de 1988 a 2004 mostró que el consumo problemático de alcohol materno se asociaba significativamente con las lesiones infantiles (OR 2.33, 95% CI 1.13 a 4.82, p < .05; Baker et al., 2015). El PAM se asocia también con mayores necesidades de atención aguda o crónica (Balsa & French, 2012) y afecta a la salud psicológica de la niña o el niño (Malone et al., 2002, 2010; Rossow et al., 1999). Los hijos e hijas de progenitores que declaran un consumo problemático de alcohol y/o drogas tienen un mayor riesgo de consumo problemático de sustancias en la adolescencia y de consumo regular de alcohol, en comparación con los de progenitores que no declaran tal consumo; en el caso del consumo de alcohol, la probabilidad era cuatro veces mayor (OR = 3.83, 95% = 1.65–8.89, p <.01) (Keeley et al., 2015).

Programas que abordan el consumo problemático de alcohol y drogas de madres y padres

Algunas revisiones recientes sugieren que las intervenciones integradas, que incluyen un conjunto más amplio de factores, pueden ser más eficaces para reducir el consumo problemático de sustancias de los progenitores que abordar únicamente el consumo de drogas (McGovern et al., 2018, 2021; Usher et al., 2015). Una revisión Cochrane reciente incluyó 22 estudios distintos para evaluar la eficacia de las intervenciones psicosociales en la reducción del consumo de sustancias parental (McGovern et al., 2021). La revisión comparó los resultados en materia de consumo de sustancias de tres tipos principales de intervenciones: las centradas en las competencias parentales y las relaciones familiares, las centradas en el consumo de sustancias y las que combinan ambas en una intervención integrada. Se constató que las intervenciones integradas, que incluían tanto elementos de parentalidad como de reducción del consumo de drogas, eran más eficaces que cualquiera de ellas por separado; en cambio, las intervenciones que incluían a las niñas y los niños en las sesiones con sus progenitores daban peores resultados en cuanto al consumo de alcohol. Sin embargo, no estaba claro qué aspectos de las intervenciones influían en el éxito de los resultados. En una revisión realista de intervenciones de base familiar para hijas e hijos de progenitores con consumo problemático de sustancias, los programas de intervención eficaces solían dirigirse a zonas comunitarias desfavorecidas, estaban centrados en la familia (por ejemplo, implicaban a las niñas y los niños, e incluían componentes de formación en parentalidad y en competencias familiares) y duraban más de 10 semanas (Usher et al., 2015). Pese a la necesidad de intervenciones a nivel familiar para el PAM, Taylor et al. (2006) describieron las dificultades para acceder a las familias que viven el PAM debido a la vergüenza, al temor a actitudes negativas por parte de los profesionales, a la preocupación por que les retiren a sus hijos e hijas y a la falta de confianza en el tratamiento ofrecido, lo que convierte el PAM en un problema oculto (Galligan & Comiskey, 2019).

En conjunto, la evidencia sobre las intervenciones que reducen el impacto del PAM es limitada. Además, estos estudios tienden a centrarse en el consumo problemático de sustancias y en los resultados de protección infantil, y no tienen en cuenta un abanico más amplio de cambios positivos relacionados con la recuperación. Hay quien sostiene que la «recuperación» debe conceptualizarse como algo más que una reducción del consumo de alcohol, e incluir mejoras en la salud física, emocional, espiritual, relacional y ocupacional (White & Kurtz, 2006).

El proyecto de apoyo familiar (Reino Unido)

El Family Support Project (FSP) fue financiado por Public Health England y el Portsmouth City Council para apoyar la innovación de servicios destinados a las familias de Portsmouth (Inglaterra) en las que el PAM se considera un problema. El programa se elaboró mediante una consulta pública en un taller con las partes interesadas celebrado el 14 de diciembre de 2018, al que asistieron agentes del sistema local de salud y de atención social. Tras la consulta, se elaboró un modelo lógico que describía el programa en su conjunto, lo que se proponía lograr y cómo podía medirse el cambio. El objetivo general del programa, definido en el taller local con las partes interesadas, era mejorar la vida de las familias afectadas por el consumo problemático de alcohol parental (F-PAM) en Portsmouth, atendiendo a un abanico más amplio de resultados en lugar de limitarse a la reducción del consumo o a la abstinencia.

Las y los profesionales de apoyo familiar del FSP se seleccionaron entre perfiles diversos y pertinentes: servicios de alcohol y drogas, trabajo social, counseling, atención a personas sin hogar o vivienda, servicios de salud mental, centros escolares y experiencia vivida de problemas con el alcohol. El FSP empezó a incorporar familias en febrero de 2019, con una intervención de 12 semanas. Las vías de derivación al servicio eran los servicios públicos de alcohol y drogas, los servicios sociales de infancia, la atención temprana y, ocasionalmente, los centros escolares. Algunas familias también acudieron por iniciativa propia tras conocer el servicio a través de los medios de comunicación o de un servicio comunitario. A cada familia se le asignó una persona profesional de apoyo familiar del FSP, que realizaba una evaluación de sus valores, fortalezas y necesidades. Esto se denominó enfoque de gestión de casos con toda la familia.

Al inicio del desarrollo del programa, el equipo de apoyo familiar del FSP recibió formación para aplicar el Acceptance and Commitment Training (Hayes et al., 1999), la entrevista motivacional (Miller & Rollnick, 2012) y la resolución de conflictos parentales. A partir de estos recursos, la intervención se organizó en respuesta a las necesidades de las familias atendidas. El enfoque adoptado era teóricamente coherente con la ACT, al tiempo que integraba aprendizajes de los otros modelos. Dos herramientas del enfoque ACT, el Valued Living Questionnaire y la Matriz ACT, dieron estructura a la intervención. La ACT ha demostrado ser una intervención prometedora para personas adultas con consumo problemático de sustancias y problemas con el alcohol (Byrne et al., 2019; Hayes & Levin, 2012; Meyer et al., 2018; Petersen & Zettle, 2009; Thekiso et al., 2015), así como para niñas, niños, adolescentes y familias (Coyne et al., 2011).

El Valued Living Questionnaire (VLQ) es una herramienta de la ACT que formó parte de la intervención en la evaluación inicial y en las sesiones de revisión al cabo de 12 semanas (Wilson et al., 2010). El VLQ consta de 10 ámbitos vitales: crianza, trabajo, pareja/relaciones íntimas, aprendizaje y formación, otras relaciones familiares, ocio, amistades, comunidad, salud física, desarrollo personal/espiritualidad. Se pidió a los miembros de la familia que puntuaran los 10 ámbitos vitales según su importancia y según la energía/tiempo que dedicaban a ese aspecto de su vida (sobre 10). Al poner de relieve cualquier discrepancia entre lo que la familia consideraba importante y su realidad, el VLQ se utilizó para ayudar a fijar objetivos acordes con las prioridades familiares y como herramienta para motivar un cambio en el consumo (Miller et al., 2016). Las y los profesionales utilizaron también la Matriz ACT, una herramienta que sirve para favorecer el desarrollo de la flexibilidad psicológica (Polk et al., 2016). Con la Matriz, la persona profesional puede iniciar un proceso que aumenta la conciencia que tiene alguien de la divergencia entre su comportamiento y los valores que ha elegido, y favorecer la comprensión del papel de la evitación experiencial como motor de comportamientos poco útiles, como beber en exceso. Se guía a las personas participantes para que tomen conciencia de los pensamientos, sentimientos y sensaciones no deseados que desencadenan su comportamiento de evitación, y para que desarrollen las habilidades necesarias para tomar distancia de sus pensamientos y aceptar mejor sus sentimientos. A través de este proceso aprenden que pueden elegir actuar de acuerdo con los valores elegidos, en lugar de dejarse llevar por la evitación experiencial.

El objetivo de este estudio era comprender las experiencias del FSP desde la perspectiva de las familias y de las profesionales de apoyo familiar del FSP. En concreto, queríamos, en primer lugar, identificar los aspectos del proyecto que se consideraba que habían favorecido el cambio y, en segundo lugar, describir los resultados asociados a ellos.

Materiales y métodos

Diseño del estudio

Este estudio empleó métodos cualitativos, a partir de datos recogidos en entrevistas semiestructuradas y de materiales escritos registrados en las notas clínicas. Un análisis temático de las entrevistas con las familias y con las profesionales de apoyo familiar del FSP pretendía poner de relieve aspectos clave de las experiencias del programa FSP, desde la perspectiva de la familia y de la profesional del FSP. El VLQ de los expedientes incluía descripciones escritas por las personas usuarias de los cambios de comportamiento realizados durante la intervención, que se codificaron y resumieron para identificar aspectos comunes de los resultados conductuales, tal como los describían las madres y los padres con consumo problemático de alcohol (PMA, por sus siglas en inglés). La investigación cualitativa se ha presentado siguiendo la lista de verificación CORE-Q de 32 ítems, una herramienta que facilita una presentación explícita y exhaustiva de las entrevistas (Tong et al., 2007); hemos procurado informar de todos los ítems aplicables de la lista. El protocolo y todos los documentos asociados (por ejemplo, hojas informativas y formularios de consentimiento) se presentaron al University of Southampton Ethics and Research Governance Board (ERGO) y se aprobaron el 14 de octubre de 2019 (ID: 49,531).

Selección de participantes para las entrevistas familiares

Se utilizó un muestreo por conveniencia para seleccionar a las personas entrevistadas. Los criterios para las entrevistas familiares eran: (i) familias que hubieran completado al menos dos sesiones con su profesional de apoyo familiar del FSP y (ii) familias en las que participaran al menos una madre o un padre y una hija o un hijo. Las familias que cumplían estos criterios y participaron en el proyecto entre noviembre de 2019 y mayo de 2020 recibieron información sobre el estudio por parte de sus profesionales de apoyo familiar (se les entregó una hoja informativa para participantes, PIS), y se obtuvo su permiso para que la investigadora contactara con un miembro de la familia designado. La familia podía elegir qué miembros participaban. Las niñas y los niños menores de siete años fueron invitados a estar presentes durante la entrevista, pero no participaron (Eggenberger & Nelms, 2007). Todas las profesionales del FSP recibieron una invitación por correo electrónico para participar en el estudio, junto con una PIS que describía lo que implicaría la participación, dejando claro, por ejemplo, que esta era voluntaria.

Entrevistas cualitativas

Las entrevistas tuvieron lugar entre noviembre de 2019 y mayo de 2020, en un centro familiar comunitario, en el domicilio familiar o por teléfono, según la preferencia de cada participante. Las entrevistas eran semiestructuradas y duraban hasta 60 minutos. Antes de la entrevista, las personas participantes tuvieron la oportunidad de hablar sobre la investigación para asegurarse de que habían comprendido la información. El consentimiento informado se obtuvo por escrito o de forma verbal, según el formato de la entrevista. En el caso de las niñas y los niños de entre 7 y 16 años, el consentimiento formal lo dieron sus madres o padres, y se les entrevistó en presencia de uno de ellos. Las preguntas se guiaron por una guía temática adaptada de un estudio anterior sobre las experiencias de personas adultas dependientes del alcohol con un servicio novedoso (Dorey et al., 2021). Se plantearon a las familias preguntas abiertas sobre su experiencia del servicio, sobre lo que había cambiado para ellas y sobre los aspectos del programa que habían contribuido a esos cambios; por ejemplo:

  1. ¿Qué ha cambiado para ustedes como familia desde que empezaron el programa?
  2. ¿Cómo ha cambiado la vida de sus hijos e hijas?
  3. ¿Qué o quién considera que fue útil para apoyar los cambios? Pedir ejemplos de situaciones concretas.

A las profesionales de apoyo familiar se les preguntó por su experiencia a la hora de implicar a las familias y aplicar la intervención; por ejemplo:

  1. ¿Qué cambios observó en las familias con las que trabajó?
  2. En su opinión, ¿qué favoreció el cambio positivo y qué obstáculos hubo?

Las entrevistas las realizó LD, que ha trabajado en el ámbito del alcohol como enfermera psiquiátrica, terapeuta e investigadora académica. Se informó a las personas participantes de que tenía experiencia en este campo.

Análisis de los datos cualitativos

Las entrevistas se grabaron en audio, se transcribieron y se analizaron (por LD) con NVivo versión 12 siguiendo el enfoque de análisis temático de Braun y Clarke (2013, 2019). El análisis temático permite adoptar una codificación completa guiada por los datos, para captar las experiencias de las personas participantes desde su propia perspectiva. Los temas se construyeron a partir del conjunto de los códigos, apoyándose en una filosofía pragmática y contextual para poner de relieve dónde las «acciones» influyen en la existencia (Goldkuhl, 2004) desde la perspectiva de las partes interesadas, con atención al contexto. Las entrevistas con las familias se codificaron y se desarrollaron en temas por separado de las entrevistas con las profesionales de apoyo familiar. Los temas relacionados de profesionales y familias se presentan bajo encabezados de temas globales (Braun & Clarke, 2019). Junto al cuestionario VLQ, las PMA describieron en texto libre sus cambios de comportamiento en las sesiones de revisión del programa (tras 12 semanas de intervención). Estas descripciones se codificaron utilizando los ámbitos del VLQ como marco y se resumió su contenido.

Datos de rutina

Desde el inicio del proyecto se recogieron datos de rutina para aportar información cuantitativa útil sobre el contexto del servicio (véase la sección siguiente) y para ofrecer un resumen de las características de las personas participantes que completaron el VLQ (véase la Tabla 1). El consentimiento para compartir datos de rutina anonimizados con fines de estudio fue registrado por las profesionales del FSP en la evaluación inicial, y existía un acuerdo de intercambio de datos.

Tabla 1 — Características de las familias entrevistadas.

  • 1. Entrevista / Participante(s): PMA hombre; Edad de la PMA: dato ausente; Empleo / (PMA): con empleo; Situación de pareja: en pareja; Número de hijos e hijas: 2
  • 2. Entrevista / Participante(s): PMA mujer; Edad de la PMA: 35–44; Empleo / (PMA): con empleo; Situación de pareja: en pareja; Número de hijos e hijas: 2
  • 3a / 3b / 3c. Entrevista / Participante(s): PMA mujer / Pareja (hombre) / Hija o hijo; Edad de la PMA: 45–54; Empleo / (PMA): con empleo / con empleo; Situación de pareja: en pareja; Número de hijos e hijas: 2
  • 4. Entrevista / Participante(s): PMA mujer; Edad de la PMA: 35–44; Empleo / (PMA): baja por enfermedad de larga duración; Situación de pareja: sin pareja; Número de hijos e hijas: 4
  • 5a / 5b. Entrevista / Participante(s): PMA hombre / Pareja (mujer); Edad de la PMA: 45–54; Empleo / (PMA): con empleo / con empleo; Situación de pareja: en pareja; Número de hijos e hijas: 4
  • 6. Entrevista / Participante(s): PMA hombre; Edad de la PMA: 35–44; Empleo / (PMA): sin empleo; Situación de pareja: sin pareja; Número de hijos e hijas: 1
  • 7. Entrevista / Participante(s): PMA mujer; Edad de la PMA: 35–44; Empleo / (PMA): sin empleo; Situación de pareja: sin pareja; Número de hijos e hijas: 2

Resultados

Se incluye aquí una breve descripción cuantitativa de las familias que participaron en el proyecto entre febrero de 2019 y marzo de 2020, para situar en su contexto los resultados cualitativos obtenidos con los subgrupos entrevistados y con el subgrupo que completó el VLQ para el estudio. Durante este periodo, sesenta y una familias participaron en el FSP (entre ellas, 57 PMA) (otras 15 familias no dieron su consentimiento para que se comunicaran sus datos, y 12 familias fueron derivadas, pero no llegaron a participar). Inicialmente, la intervención debía durar 12 semanas, pero en la mayoría de los casos se prolongó, con una duración media de 21,65 semanas en los casos finalizados (n = 19; datos recogidos en junio de 2020). Las niñas y los niños participaron directamente en la intervención en aproximadamente el 30% del total de familias. Ambos progenitores participaron en la intervención en el 26% del total de familias, mientras que solo una persona adulta de la familia participó en la intervención en el 11,5 % del total de familias. Las demás familias seguían recibiendo la intervención en el momento de la recogida de datos (n = 38) o habían abandonado el tratamiento antes de finalizarlo (n = 7).

Resultados de las entrevistas cualitativas

La Tabla 1 muestra las características de las siete familias (diez miembros de la familia) que participaron en las entrevistas. Las profesionales identificaron doce familias dispuestas a que el equipo investigador se pusiera en contacto con ellas; la selección de estas familias se vio afectada por el confinamiento de la COVID-19 en marzo de 2020. Participaron en las entrevistas siete familias, con siete PMA (cuatro mujeres y tres hombres), dos parejas y una hija o un hijo. Seis profesionales de apoyo familiar del FSP participaron en las entrevistas; todas eran mujeres. La Tabla 2 presenta un resumen de los temas y ejemplos de citas.

Tabla 2 — Ejemplos de citas de familias y profesionales por tema global.

  • Tema 1. Generar confianza a través de la comprensión permitió abrirse. Citas de familias: Simplemente me ha dado ese empujón de, cuando hablas con alguien en quien confías… ella es directa conmigo y yo soy directo con ella (Familia 6; PMA). / «La diferencia es que [mi profesional] conoció las circunstancias: llegó a conocer un poco los antecedentes, lo cual ayuda mucho más que simplemente que te juzguen». (Familia 4; PMA) Citas de profesionales: «Esa sensación de que, incluso cuando las cosas son difíciles o han ido mal en una familia, las personas han podido ver que no son, por así decirlo, defectuosas, que no tienen la culpa». (Profesional 1) / «Ayer hablaba con ella [una usuaria], y me dijo: “A los niños les afecta, ¿verdad?”. Ha hecho falta ese poquito de tiempo para construir la relación conmigo, para poder sacar eso y luego quizá dejarme trabajar también con los niños». (Profesional 3)
  • Tema 2: Trabajando con flexibilidad, cambiaron familias enteras. Citas de familias: «No solo me ha ayudado a mí, a toda mi familia, y ellos confían mucho en ella, así que ha ayudado a reconstruir las cosas, porque todo era un desastre». (Familia 4; PMA) Citas de profesionales: Veo a la madre, al padre, a veces a la madre y al padre juntos, a veces me llevo al adolescente a tomar un café (Profesional 6).
  • Tema 3: Despertar al impacto del consumo en la vida familiar. Citas de familias: Solo tiene que hacer dos, quizá tres preguntas, y eso desencadena el cambio porque me obliga a reconocerlo… me incomoda escuchar. (Familia 5; PMA) / «A diario escribo lo que es importante para mí. Va de mi comportamiento y esas cosas, de mirar lo que, de orientarme hacia lo que es importante para mí: mis hijos, tener una buena relación con mis hijos, mi familia y volver a estar sana. De hecho, volver a disfrutar de las cosas con mi familia y de la vida familiar». (Familia 2; PMA) / «El tiempo en familia y esas cosas eran muy importantes para mí. Una vez que me di cuenta de eso… me despertó rápido. Es una buena motivación». (Familia 1; PMA) Citas de profesionales: «Cuando las personas comprenden el efecto que su comportamiento tiene en la familia, es como una enorme plataforma para hacer cambios». (Profesional 2) / «“No me siento cómoda con eso”… cuando una niña o un niño dice eso, tiene un impacto bastante grande en los padres, que se dan cuenta del impacto que realmente está teniendo en los niños. (Profesional 6)» / «Creo que eso puede abrir los ojos a los padres sobre… vale, estas son las cosas que los niños necesitan, estas son las cosas que estás haciendo muy bien… cuando hay alcohol de por medio, cuáles son las cosas que pueden verse afectadas». (Profesional 3).
  • Tema 4: el modelo ACT. Citas de familias: «Tomar nota de mis comportamientos… de si esos comportamientos me acercan o me alejan de lo que es importante para mí. Así que ahora soy más consciente de mi comportamiento». (Familia 7; PMA) / De hecho, puedo hablar con ellos [mi familia] y decirles: la verdad es que no estoy teniendo un día especialmente bueno, necesito apoyo. (Familia 2; PMA) Citas de profesionales: Es como un faro al que volver: ¿cómo vamos a manejar esto? ¿Qué diría la teoría del modelo? (Profesional 1) / Una cosa que he intentado dejar muy clara a todas mis familias es que la persona que bebe va a tener esos pensamientos sobre beber; de hecho, si te dicen: «Dios, estos pensamientos intrusivos, me subo por las paredes porque quiero una copa», está bien decirlo, porque no están actuando en consecuencia». (Profesional 3)

Tabla 3 — Características de las PMA que completaron el VLQ (n = 20).

  • Género. Mujer / Hombre; n: 15 / 5; %: 75.0 / 25.0
  • Edad. 18–24 / 25-34 / 35–44 / 45-54 / >54; n: 0 / 9 / 8 / 2 / 1; %: 0.0 / 45.0 / 40.0 / 10.0 / 5.0
  • Origen étnico. Blanco británico / Otro; n: 20 / 0; %: 100.0
  • Empleo. Labores del hogar / Baja por enfermedad de larga duración o discapacidad / Empleo regular / Sin empleo y sin buscarlo / Sin empleo y buscándolo / Sin prestaciones / Desconocido; n: 0 / 2 / 14 / 2 / 1 / 1 / 0; %: 0.0 / 10.0 / 70.0 / 10.0 / 5.0 / 5.0 / 0.0
  • Vivienda. Problema de vivienda / Sin problema de vivienda; n: 2 / 18; %: 10.0 / 90.0
  • AUDIT / (n = 14). Riesgo creciente 8–15 / Riesgo elevado 16–19 / Dependencia probable 20+; n: 0 / 2 / 12; %: 0.0 / 14.0 / 86.0
  • Salud mental. Problema de salud mental identificado* / (*En tratamiento en medicina de familia) / (*En otro tratamiento) / (*Sin tratamiento actual) / Ningún problema de salud mental identificado; n: 14 / (12) / (1) / (1) / 6; %: 70.0 / 30.0
  • Situación parental. Todas las hijas e hijos viven con la persona usuaria / Algunas de las hijas e hijos viven con la PMA / Ninguna de las hijas e hijos vive con la PMA; n: 17 / 2 / 1; %: 85.0 / 10.0 / 5.0

Tema global 1: generar confianza a través de la comprensión permitió abrirse

Subtema 1. Familias: «cómodos para abrirse»

Todas las personas participantes hablaron de la relación positiva con su profesional de apoyo familiar del FSP y vincularon esa relación con la posibilidad de abrirse. La noción de confianza ocupaba un lugar central en estas descripciones y permitía a la persona abrirse con sinceridad.

Varias personas participantes describieron la sensación de no ser juzgadas como un factor importante para generar confianza: «Nunca sentí que me estuvieran juzgando». (Familia 1; PMA) Otro aspecto de la ausencia de juicio era no sentirse etiquetado: «no me ponían la etiqueta de alcohólica». (Familia 2; PMA) La experiencia de sentirse comprendido estaba también vinculada a la ausencia de juicio, por ejemplo, a través del reconocimiento por parte de la profesional de cómo la historia personal había contribuido a la situación actual.

Subtema 2. Profesionales de apoyo familiar: «ganarse la confianza»

La mayoría de las participantes subrayaron la importancia de construir una relación con las familias:

Una vez que te ganas esa confianza y construyes esa relación con las personas usuarias, están más dispuestas a abrirse y a ser sinceras sobre la situación. (Profesional 2)

La misma profesional explicó a continuación que algunas de las personas con las que trabajan pueden ver a los profesionales como adversarios, o como «el otro bando», y que «una relación positiva acorta la distancia entre nosotros y ellos». (Profesional 2)

Con algunas familias, la construcción de la relación podía llevar tiempo y era el eje de las primeras sesiones. Comprender la historia familiar, los traumas y su impacto en la familia formaba parte de un enfoque sin juicio, que podía ser un factor importante en el proceso de generar confianza.

Todas las profesionales hablaron de la dificultad de obtener el permiso de las madres y los padres para trabajar con sus hijos e hijas. En algunos casos, fue posible acceder al trabajo con las niñas y los niños una vez establecida la confianza o una vez reconocido el impacto en ellos.

En resumen, la construcción de la confianza se consideró un proceso clave que se desarrollaba con el tiempo. Las familias y las profesionales del FSP consideraban que comprender cómo las historias o los traumas familiares habían contribuido a los problemas familiares actuales era importante para aliviar la sensación de ser juzgadas. Este nivel de confianza y de comprensión eran factores que permitían a los miembros de la familia abrirse con sinceridad, de modo que pudieran abordarse las necesidades reales de las familias. Las profesionales señalaron también la dificultad de obtener permiso para trabajar con las niñas y los niños, y que la confianza podía desempeñar un papel en la obtención de ese permiso.

Tema global 2: trabajando con flexibilidad, cambiaron familias enteras

Subtema 1. Familias: «Ha ayudado a toda mi familia»

Cuando se acompañaba a toda la familia para que comprendiera los cambios que se estaban produciendo, esto resultaba beneficioso y le permitía avanzar unida. En algunas situaciones, se atendía a los miembros de la familia juntos, por ejemplo, para mejorar la comprensión y la comunicación entre ellos: «Podemos decir cosas que probablemente no nos diríamos sin alguien aquí». (Familia 5, PMA) En ocasiones, atender a los miembros de la familia por separado también se percibía como beneficioso. Por ejemplo, a menudo se veía a las niñas y los niños por separado durante una parte de la sesión para ayudar a crear un contexto en el que pudieran abrirse: «Sé que los niños no querrían hablar demasiado delante de mí». (Familia 3, PMA) En otro ejemplo, la pareja de la PMA se benefició de una sesión a solas: «alguien está escuchando, y noto un cambio evidente [en mi mujer]». (Familia 1; PMA)

Subtema 2. Profesionales de apoyo familiar: «las familias que trabajaban juntas cambiaban juntas».

Las profesionales destacaron cómo trabajar con más de un miembro de la familia podía favorecer un cambio sistémico: «el mejor cambio se da cuando todo el mundo participa». (Profesional 5) Las profesionales describieron cómo trabajaban de forma flexible con los distintos miembros de la familia. Aunque un miembro de la familia no participara formalmente en la intervención, estar en el domicilio familiar ofrecía ocasiones para mantener informados a los demás: «siguen dando vueltas por la casa, puede que se asomen» (Profesional 3)

Las familias y las profesionales valoraron el enfoque flexible para trabajar con distintos miembros de la familia, atendiendo a personas solas, a parejas y a grupos de familiares. Ambos grupos destacaron los beneficios de implicar a más miembros de la familia, lo que abría posibilidades de que las familias cambiaran en su conjunto; por ejemplo, comprendiendo qué estaba cambiando y por qué se producían los cambios.

Tema global 3: despertar al impacto del consumo en la vida familiar

Subtema 1. Familias: «Me abrió muchísimo los ojos».

Todas las personas participantes consideraban que sus hijos e hijas eran una prioridad en su vida: mis hijos son lo principal (Familia 7; PMA). Sin embargo, las familias describieron también el estrés emocional de las niñas y los niños cuando anticipaban o presenciaban el consumo de su madre o su padre: «¿de qué humor va a estar mamá?» (Familia 2; PMA) o «mamá se comporta raro» (Familia 3; hija o hijo). En el caso de las hijas y los hijos mayores, la exposición prolongada al consumo parental se percibía como motivo de preocupación y, en algunos casos, había deteriorado la relación entre la madre o el padre y la hija o el hijo. La disciplina también podía verse afectada: «He perdido la autoridad». (Familia 4; PMA) Cinco de las familias describieron el impacto del consumo parental en la calidad y el tiempo de interacción con las niñas y los niños, por ejemplo: «no hacía el esfuerzo, no pasaba el tiempo que necesitaba». (Familia 5; pareja)

Varias de las PMA participantes explicaron cómo la intervención había contribuido a afrontar el impacto del consumo en sus hijos e hijas y cómo esto había conducido al cambio. Podía ser una experiencia difícil e incómoda. La parte de la evaluación centrada en los valores se describía a menudo como un medio para ayudar a las PMA a tomar conciencia de sus prioridades y, mediante una atención deliberada o la repetición, esto aumentaba la conciencia de sus valores personales y familiares. Algunas personas participantes señalaron que centrarse en sus valores personales era motivador, porque les ayudaba a ver el conflicto entre sus valores familiares y el impacto del consumo.

Subtema 2. Profesionales de apoyo familiar: «una plataforma para el cambio».

Las profesionales de apoyo familiar señalaron que las PMA habían introducido cambios en su consumo, precedidos de cambios en la conciencia del impacto de dicho consumo. Una de las formas en que las madres y los padres llegaban a reconocer ese impacto era cuando su hija o su hijo se sinceraba con ellos. Se consideraba que este cambio de conciencia se veía facilitado cuando el trabajo arrojaba luz sobre el conflicto entre el impacto del consumo y la satisfacción de las necesidades de la niña o el niño, así como sus propios valores de parentalidad positiva.

En resumen, algunas de las PMA participantes describieron cómo despertaron al impacto de su consumo en sus hijos e hijas durante las sesiones con su profesional de apoyo familiar, y que esto fue un fuerte motivo de cambio. A medida que las PMA reflexionaban sobre sus valores parentales, aumentaba su conciencia de la divergencia entre su consumo y sus valores, por ejemplo, al comprender cómo el consumo interfería con el valor del tiempo de calidad compartido con sus hijos e hijas. Las profesionales describieron cómo facilitaban y presenciaban estos cambios de conciencia y de motivación.

Tema global 4: el modelo ACT

Subtema 1. Familias: «Ahora soy más consciente de mi comportamiento».

Varias personas participantes describieron que eran capaces de identificar los comportamientos que las acercan a lo que es importante para ellas y los que las alejan de ello (tal como se había identificado en el trabajo sobre los valores y con la Matriz). Otras describieron que eran capaces de identificar pensamientos y sentimientos no deseados que, según reconocían, podían impulsar comportamientos habituales poco útiles. El ejemplo siguiente muestra cómo la persona participante aprendió a reconocer los sentimientos no deseados y las ganas asociadas de comprar alcohol, y a trabajar con estas experiencias internas aceptando los sentimientos incómodos.

Decirme [a mí misma]: tengo derecho a sentirme un poco fatal hoy, pero eso no significa que pueda [beber]. ¿Qué me va a hacer sentir mejor, [beber] o simplemente quedarme con esos sentimientos? (Familia 2; PMA)

Tres participantes expresaron su agradecimiento por el apoyo recibido para dar pasos activos para reducir su consumo, en lugar de que simplemente les dijeran que dejaran de beber; por ejemplo: «No fue solo un “no hagas esto”, y luego desaparecer». (Familia 1; PMA)

Las madres y los padres describían a menudo el trabajo con las niñas y los niños como un trabajo sobre la expresión de los sentimientos y las estrategias de afrontamiento. La única hija o el único hijo entrevistado describió así este trabajo:

Escribimos mucho nuestras emociones, nos ha ayudado escribir cómo nos sentimos, y cuándo nos sentimos así, qué está pasando y qué hacemos cuando pasa, para poder sobrellevarlo un poco mejor. (Familia 3; hija o hijo)

Subtema 2. Profesionales de apoyo familiar: «Entretejerlo todo [utilizando el modelo ACT]».

Todas las profesionales de apoyo familiar hablaron positivamente del uso del modelo ACT y lo describieron como central en su enfoque. Una de las participantes expuso su opinión sobre la importancia de contar con un modelo central, sin dejar de recurrir a una variedad de modelos distintos para orientar el trabajo. Esta participante explicó que el programa estructurado sobre conflictos parentales que formaba parte de la formación de las profesionales no encajaba realmente bien en el programa FSP, y que resultaba más útil entretejer hilos de ese enfoque con aspectos del modelo ACT.

Entretejerlo todo me ha resultado más natural y útil que tener una intervención aparte sobre la relación… Como el modelo ACT se presta a cualquier tipo de comportamiento, lo relacional a veces surge… se trata de que el comportamiento sea útil o poco útil, provechoso o no provechoso, lo cual está bien para trabajar. (Profesional 1)

Todas las profesionales de apoyo familiar destacaron el impacto de la orientación hacia los valores del enfoque basado en la ACT. Constataron que esto podía contrastarse con las experiencias previas de las familias con los servicios, en las que la atención podía centrarse en el consumo o en un enfoque más directivo.

La ACT creo que es una muy buena manera de que las personas se fijen sus propios objetivos en lugar de que les digan lo que tienen que hacer, porque creo que históricamente los servicios sociales les decían a las personas usuarias lo que tenían que hacer, y no era necesariamente lo que ellas querían. (Profesional 2)

Con el modelo de la Matriz ACT, se enseñaba a las PMA a diferenciar entre el comportamiento que las acerca a sus valores y el comportamiento que las aleja de ellos. Esta conciencia podía abrir la posibilidad de tomar mejores decisiones y se consideraba empoderadora: entonces puedes elegir (Profesional 5). Otro aspecto clave del modelo ACT era la normalización de los pensamientos sobre el consumo. Las profesionales fueron testigos de cómo las PMA aprendían a reconocer y a hablar de los pensamientos asociados al consumo, sin necesidad de actuar en consecuencia.

Las intervenciones con niñas, niños y adolescentes les permitieron hablar de sus experiencias, aceptar y expresar sus sentimientos y desarrollar nuevas formas de afrontarlos. En resumen, se consideró que el modelo ACT orientaba el foco de la intervención hacia las propias prioridades de las familias. Las PMA tomaron más conciencia de sus pensamientos, sentimientos y comportamientos, y aprendieron a aceptar los pensamientos sobre el consumo cuando estos se normalizaban. Según se informó, las niñas, los niños y adolescentes aprendieron a aceptar y expresar sus sentimientos y nuevas estrategias de afrontamiento. Las familias y las profesionales lo vieron como un enfoque empoderador, que permitía a las familias introducir cambios positivos.

Descripciones de los cambios de comportamiento registradas en las reuniones de revisión

La Tabla 3 muestra las características de las PMA que completaron las descripciones de cambio de comportamiento, guiadas por los ámbitos del VLQ, en las reuniones de revisión celebradas tras 12 o más semanas de intervención (n = 20; recogidas entre el 15 de abril de 2019 y diciembre de 2019). La mayoría de las PMA eran personas adultas jóvenes, mujeres, que vivían con sus hijos e hijas, tenían un empleo regular y una vivienda estable. Una elevada proporción de las PMA presentaba una probable dependencia del alcohol (82%) según su puntuación en el AUDIT y tenía problemas de salud mental (54%) que estaban siendo tratados (81%), por lo general en atención primaria.

El análisis de las descripciones de cambios de comportamiento de las PMA (n = 20) en las reuniones de revisión permitió comprender la naturaleza de los cambios realizados y su impacto en la vida familiar. (La Tabla 4 ofrece ejemplos de nuevas acciones descritas por las personas participantes para cada uno de los 10 ámbitos del VLQ.) En el ámbito de la salud, las personas participantes describían con frecuencia que habían reducido o dejado por completo el consumo, y que este cambio había mejorado su salud física y mental. Otros comportamientos nuevos en el ámbito de la salud consistían en hacer más ejercicio, cuidar la alimentación y recurrir a ayuda médica. La categoría de desarrollo espiritual/personal se utilizó para describir otros aspectos de su proceso personal de recuperación, como una mayor conciencia de sí o la lectura sobre cuestiones pertinentes. Las madres y los padres describieron también que pasaban más tiempo de calidad con sus hijos e hijas y con otros miembros de la familia, que disfrutaban de actividades compartidas, que se comunicaban mejor y que gestionaban los límites de forma positiva. Se puso fin a algunas relaciones poco sanas o se tomó distancia de ellas. Los cambios en los ámbitos del trabajo, el ocio y el aprendizaje fueron más variados y se describieron con menos frecuencia.

Tabla 4 — Ejemplos de codificación y de descripciones de cambio de las PMA basadas en los 10 ámbitos del VLQ.

  • Salud. Dejó de beber (n = 7): «Cero alcohol» · Redujo el consumo (n = 6): «Lo he reducido a tomar solo una copa los viernes, cuando los niños están con su padre». · Mejoró la alimentación (n = 9): «Cenas saludables» · Aumentó el ejercicio (n = 5): «He ido al gimnasio para mantener la salud física y mental y ser más disciplinada con el running» · Adherencia a un tratamiento de salud (n = 5): «Tomar la medicación que me ayuda con la salud mental»
  • Espiritualidad y/o desarrollo personal (n = 8): «Entender mucho mejor a mis hijos… leer cosas sobre la perspectiva de mis hijos, informarme sobre la historia de mi familia y cómo me afecta».
  • Pareja. Tiempo y actividades (n = 9): «Pasar una tarde a la semana haciendo algo agradable juntos y volver a la misma cama en lugar de dormir en el sofá» · Mejor comunicación (n = 7): «Morderme la lengua para que las cosas vayan mejor, pero también enfadarme y decirlo en lugar de guardármelo» · Fin de la relación (n = 3): «He decidido terminar mi relación para centrarme en mi recuperación y en cuidar de mi hija»
  • Crianza. Mejor comunicación (n = 6): «Puedo tener en cuenta cómo se sienten los niños y cómo me siento yo. Escucho más a los niños y soy más “mamá”; ya no me parece tanto esfuerzo». · Hacer actividades (n = 10): «pasar más tiempo con los niños, hacer manualidades, jugar fuera y buscar ideas originales para que estén contentos» · Mantener límites y rutinas (n = 4): «Levantarme temprano, llevar a los niños al colegio a su hora»
  • Otros familiares. Ver a la familia (n = 10): «Intentar hablar más con mi madre y mi padre, pasamos tiempo juntos en Navidad, a veces comemos juntos los domingos» · Tomar distancia de la familia (n = 3): «Me he dado cuenta de que traen mucho drama a mi vida; me pongo a mí misma y a mis hijos en primer lugar»
  • Amistades. Ver a amistades (n = 12): «Dedicar más tiempo y esfuerzo a contactar y hablar más a menudo con mis amistades, lo que mejora mi salud mental al tener más “tiempo de adultos”» · Tomar distancia de amistades (n = 2): «Me he alejado de algunas personas porque no puedo involucrarme y me gusta mi propia compañía».
  • Trabajo. Buscar trabajo (n = 3): «Me despidieron por el coronavirus, pero me estoy esforzando mucho para encontrar un nuevo trabajo» · Cambio en el rendimiento (n = 3): «No bebo en el trabajo, así que soy más productiva» · Sin trabajar por ahora (n = 3): «Me estoy concentrando en mi recuperación y me tomo otro mes de baja»
  • Aprendizaje (n = 5): «Buscar cursos/titulaciones»
  • Ocio (n = 6): «Disfruto saliendo a pasear, siguiendo mi rutina de autocuidado»
  • Comunidad (n = 3): «Participar de forma más constante en las reuniones de A.A. y en reuniones en línea, ir a la iglesia del barrio cuando puedo y al grupo de la iglesia para niños pequeños»

Discusión

Este estudio exploró las experiencias de las profesionales que aplican, y de las familias que reciben, un programa diseñado para responder a las necesidades de las familias afectadas por el PAM. Las PMA participantes presentaban problemas con el alcohol situados en el extremo más grave del espectro y, con frecuencia, también problemas de salud mental concurrentes. Los temas pusieron de relieve la importancia de una comprensión sin juicio para generar confianza con las familias, los posibles beneficios de adoptar un enfoque flexible con toda la familia, el proceso mediante el cual las familias reconocieron el impacto del consumo en las niñas y los niños, y la aceptabilidad de aplicar el modelo ACT para facilitar el cambio de toda la familia. Las descripciones de los cambios de comportamiento relacionadas con el VLQ contribuyeron a describir con más detalle los resultados pertinentes para estas familias.

Como se reconoce habitualmente en la literatura, nuestros resultados muestran que el impacto del PAM en las familias puede ser un problema oculto (Galligan & Comiskey, 2019). Los resultados de este estudio contribuyen a comprender cómo superar estas barreras a la implicación. Por lo general, generar confianza mediante un enfoque sin juicio resultó esencial para implicar a las familias; en algunas, esto se vio facilitado por la comprensión de la historia familiar y de cómo el trauma había contribuido a las dificultades vividas. Esto concuerda con un amplio corpus de investigación sobre el uso de un enfoque empático y sin juicio, en lugar de confrontativo, en el ámbito de las adicciones (Davidson & White, 2007). La intervención va más allá de la práctica de no juzgar y reconoce activamente el impacto del trauma y de las historias familiares en las personas usuarias y las familias, y esta comprensión profunda fue importante en el contexto de familias que a menudo se sentían juzgadas o estigmatizadas. Covington (2008) ha subrayado la importancia de un trabajo informado por el trauma con las mujeres con adicciones: debido a la elevada prevalencia de la violencia y los abusos asociados, no basta con centrar el tratamiento únicamente en la adicción, como ha hecho el modelo dominante.

La revisión Cochrane (McGovern et al., 2021) concluyó que las intervenciones que integran la parentalidad y el consumo de sustancias eran más eficaces, pero no recomendaba atender juntos a las niñas y los niños y a las PMA. Gracias al enfoque con toda la familia, las familias llegaron a comprenderse mejor mutuamente, pudieron cambiar juntas y apoyar los cambios de cada miembro. Mediante la aplicación flexible del enfoque con toda la familia, se atendía a sus miembros juntos o por separado según las necesidades, y a menudo se veía a las niñas y los niños por separado durante una parte de la intervención; esta sensibilidad a las necesidades de los distintos miembros de la familia en distintos momentos puede ser un aspecto importante de la intervención del FSP, con posibles repercusiones en su eficacia.

El enfoque ACT con familias que viven el PAM puede considerarse aceptable para profesionales y familias, y merece más investigación. La atención al trabajo sobre los valores, junto con la puesta de relieve del impacto del consumo en las niñas y los niños, ayudó a generar discrepancia y motivación para el cambio, un enfoque inspirado en la entrevista motivacional. Tanto en las descripciones de las profesionales de apoyo familiar como en las de las familias, había indicios de que se estaban aplicando elementos clave del modelo ACT y de que contribuían al cambio. Estas nuevas habilidades generaron una mejor comprensión de cómo gestionar las vivencias de las niñas, los niños y adolescentes en la familia y sus sentimientos, los problemas con el alcohol de la PMA y sus problemas de salud mental concurrentes, las dificultades interpersonales entre miembros de la familia, además de permitir dar pasos hacia «mejores vidas familiares».

Los resultados de los estudios sobre intervenciones para el consumo problemático de sustancias parental han incluido el consumo problemático de alcohol y drogas, la finalización del tratamiento y el número de niñas y niños que pasan a ser tutelados (McGovern et al., 2018, 2021). Aunque estos resultados son consecuencias importantes de las intervenciones para estas poblaciones, no recogen la naturaleza más amplia del cambio que en este artículo se conceptualiza como «mejores vidas familiares». Los ámbitos del VLQ ofrecieron una herramienta que recogía cuantitativamente amplias categorías de cambio en 10 ámbitos vitales; además, el análisis cualitativo de los datos del VLQ mostró que había ámbitos más precisos de cambio de comportamiento comunes a las distintas familias. Los estudios futuros en este campo podrían tratar de recoger estos cambios positivos adaptando el VLQ o desarrollando una herramienta de medición de resultados específica.

Este estudio presenta algunas limitaciones. En primer lugar, debido a la pandemia de COVID-19 y a las medidas de confinamiento, pudimos realizar menos entrevistas familiares de las previstas. En concreto, la evaluación habría ganado solidez con más entrevistas a niñas y niños. Además, buscamos seleccionar familias en las que las niñas y los niños participaban; en retrospectiva, habría sido útil comprender la perspectiva de las familias en las que no participaban, así como las experiencias de las familias que abandonaron el tratamiento. No obstante, la recogida de datos fue suficiente para identificar temas en las familias y en las profesionales de apoyo familiar que coincidían en gran medida en cuanto a los aspectos valorados del programa, y que se complementaban al aportar perspectivas distintas.

Conclusión

Pese a los daños reconocidos, implicar a las familias afectadas por el PAM plantea retos importantes. Este artículo ha puesto de relieve los beneficios de desarrollar un servicio distinto de los servicios sociales y de los servicios generales de alcohol para abordar el PAM, mediante un «enfoque con toda la familia» flexible que se apoya en un trabajo basado en los valores a través del modelo ACT para favorecer «mejores vidas familiares».

Complexe Systémique: puntos clave

El interés de este estudio, de dimensiones modestas, es mostrar un servicio de adicciones que cambia de unidad de intervención: ya no la madre o el padre que bebe, sino la familia, atendida en conjunto o por separado según el momento. Las familias describen lo que les permitió abrirse: no sentirse juzgadas, no ser etiquetadas, que se tuvieran en cuenta su historia y sus traumas. El cambio llega entonces a través de una toma de conciencia relacional: a menudo es la palabra de una hija o un hijo, o la distancia entre los valores parentales y el tiempo realmente dedicado a los hijos e hijas, lo que pone en movimiento el consumo. Para la práctica sistémica, el estudio se hace eco de la idea de que el síntoma se trabaja a través de sus efectos en las relaciones, y de que el acceso a las niñas y los niños se gana mediante la confianza de sus madres y padres. Los límites son claros: siete familias, una sola hija o un solo hijo entrevistado, un análisis realizado por una sola investigadora, ninguna familia que haya abandonado. Puede leerse junto con el artículo sobre una intervención familiar sueca para madres y padres que consumen sustancias y el artículo sobre los talleres Kidstime.

Notas del original

Financiación. Este trabajo contó con el apoyo de Public Health England y del Portsmouth City Council

Agradecimientos. Agradecemos el apoyo prestado a este estudio por el equipo de la organización benéfica Society of St James.

Declaración de conflicto de intereses. La autoría no declaró ningún posible conflicto de intereses.

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Traducción no oficial de “Better family lives”: experiences of a whole family case management approach for parental alcohol misuse, de Lucy Dorey y Sara Morgan, Journal of Social Work Practice in the Addictions, vol. 24, n.o 2, pp. 178-192 (2024), doi: 10.1080/1533256x.2022.2143081, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial — la obra se ha modificado en el sentido de la licencia (tablas presentadas en forma de listas). Ni la autoría ni la editorial responden de esta traducción ni de posibles errores; prevalece la versión original.

El artículo original es «“Better family lives”: experiences of a whole family case management approach for parental alcohol misuse», publicado en Journal of Social Work Practice in the Addictions (2024) bajo licencia CC BY 4.0. Complexe Systémique lo ha traducido al español con la ayuda de la inteligencia artificial y lo ha maquetado para su lectura en línea, como se indica al principio de esta página: se trata de una traducción no oficial y prevalece la versión original.

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Cómo citar este artículo

Dorey, L., y Morgan, S. (2024). “Better family lives”: experiences of a whole family case management approach for parental alcohol misuse. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/better-family-lives-experiences-of-a-whole-family-case-management-approach (Obra original publicada en 2022 en Journal of Social Work Practice in the Addictions, 24(2), 178-192 (2024); republicada en 2024 por Journal of Social Work Practice in the Addictions, https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/1533256X.2022.2143081)

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