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BMC Psychology · Migración

¿Revelar el trauma a hijos e hijas en un contexto migratorio, y cuándo? Una investigación piloto con métodos mixtos

¿Debe una madre contarle a su criatura la violación, la guerra o el exilio que precedieron a su nacimiento? En París, el equipo de Elodie Gaëlle Ngameni y Marie Rose Moro entrevistó a catorce madres migrantes atendidas con sus bebés en una unidad madre-bebé. Silencio, revelación o duda: su postura depende menos del tipo de trauma que de su intensidad todavía viva, y de un entre-dos cultural en el que la palabra no ocupa el mismo lugar.

Autoría Elodie Gaëlle Ngameni, Mayssa’ El Husseini, Elisabetta Dozio, Cyrille Kossigan Kokou-Kpolou, Gisèle Apter y Marie Rose Moro (Université Sorbonne Paris Nord; Maison de Solenn, AP-HP, París; Université de Picardie Jules Verne, Amiens; Action Contre la Faim, París; Université Laval, Quebec; Groupe Hospitalier du Havre y Université de Rouen Normandie; Université de Paris, PCPP; CESP, Université Paris-Sud; Inserm, Université Paris-Saclay)Primera publicación BMC Psychology, 7 de junio de 2022Traducción Complexe Systémique, traducción no oficial asistida por IA

Traducción no oficial al español de Whether and when disclosing the trauma to one’s children in a migratory context? A pilot mixed methods investigation, de Elodie Gaëlle Ngameni, Mayssa’ El Husseini, Elisabetta Dozio, Cyrille Kossigan Kokou-Kpolou, Gisèle Apter y Marie Rose Moro, publicado en BMC Psychology (BioMed Central) (2022), doi: 10.1186/s40359-022-00858-w, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado para la lectura en línea, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. La tabla se presenta en forma de lista; las declaraciones finales del artículo se agrupan en las notas; no se reproducen las direcciones de correo electrónico de la autoría. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.

Lo más importante no es la liberación de la palabra, sino la «liberación de la escucha».

Elodie Gaëlle Ngameni, Mayssa’ El Husseini, Elisabetta Dozio, Cyrille Kossigan Kokou-Kpolou, Gisèle Apter y Marie Rose Moro

Resumen

Antecedentes. La revelación a la descendencia de los sucesos traumáticos vividos por sus progenitores es una cuestión central en la transmisión intergeneracional del trauma. Sin embargo, se sabe poco sobre esta cuestión en la población migrante. El objetivo principal de este estudio era examinar la elección de las mujeres migrantes en Francia de revelar o no sus experiencias traumáticas a su descendencia.

Métodos. Este estudio piloto examinó catorce díadas madre-criatura en las que las madres migrantes (M = 30 años; rango = 19–42 años) habían estado expuestas a sucesos traumáticos. Se utilizó un diseño secuencial de métodos mixtos. Además de la cumplimentación de la Impact Event Scale-Revised, se recogieron datos cualitativos mediante entrevistas semiestructuradas. Estos datos se analizaron con métodos temáticos e interculturales. La encuesta se realizó entre mayo de 2019 y julio de 2020.

Resultados. Nuestro estudio puso de manifiesto tres perfiles de madres en relación con la elección de revelar la historia traumática a la criatura: un grupo de madres optó por el silencio (n = 4), otro por la revelación (n = 7) y el último grupo dudaba (n = 3). Las modalidades de elección se asociaban estadísticamente con la gravedad de los síntomas de estrés postraumático, F (2, 11) = 4,62, p < .05. En concreto, las mujeres que eligieron el silencio (M = 72.75, SD = 4.99) y las que dudaban sobre la revelación (M = 71.33, SD = 7.51) presentaron puntuaciones más altas en la IES-R que las que eligieron revelar (M = 59.86, SD = 12.44). Del análisis temático e intercultural de los relatos de las participantes surgieron seis temas principales: (1) la personalización de la experiencia traumática, (2) la criatura vista como un arma contra el derrumbe, (3) el miedo a las reacciones personales de la criatura, (4) la posible revelación parcial, (5) el relato del trauma según la edad de la criatura y (6) la trampa del entre-dos culturas.

Conclusión. Nuestros resultados sugieren que la recuperación de estas madres de su trauma, mediante una atención terapéutica culturalmente adecuada, puede contribuir eficazmente a la elección de revelar sus experiencias traumáticas a sus criaturas. Este tratamiento puede ayudarlas a desarrollar estrategias de comunicación abiertas y sanas para prevenir la transmisión de los efectos traumáticos a su descendencia.

Palabras clave: revelación, relato del trauma, madre-criatura, transmisión, migración

Introducción

¿Deben los progenitores compartir con su descendencia los sucesos traumáticos que han vivido, o callarlos? ¿Cuándo hay que contarlos y en qué contexto? Según el marco teórico, la investigación ha llegado a conclusiones distintas sobre estas cuestiones. Para una parte de la investigación, el silencio se considera un factor de protección para la criatura. Estudios realizados con familias bosnias y de Oriente Medio y con menores en situación de refugio en Suecia y Dinamarca, respectivamente, señalan un impacto negativo de la comunicación abierta. En concreto, el hecho de que los progenitores comunicaran sus experiencias traumáticas parecía exacerbar las emociones negativas de su descendencia [1, 2]. Sin embargo, otros trabajos señalan que la no revelación de la historia traumática, o el silencio dentro de las familias, se asocia con la transmisión intergeneracional del sufrimiento traumático. Este fenómeno, conocido como «conspiración del silencio», se ha observado en las familias de supervivientes del Holocausto [3, 4]. Las teorías psicodinámicas también han mostrado que un progenitor que ha vivido un trauma mayor y que no se ha comunicado abiertamente con su descendencia le transmitiría el trauma en forma de emoción desplazada inconsciente [5, 6].

Para otra parte de la investigación, es necesaria una comunicación abierta y sana de la experiencia traumática. Este hecho de compartir las experiencias traumáticas de progenitores a descendientes se considera un proceso que favorece la reconstrucción de las identidades traumáticas [3, 4, 7, 8]. El estudio cualitativo de Braga et al. sobre descendientes de supervivientes del Holocausto que viven en Brasil muestra el impacto del trauma en función de las maneras en que las personas supervivientes comunican el mensaje traumático a su descendencia [3]. Cuando los modos de comunicación de las personas supervivientes están impregnados de secretos, silencios y no dichos, el impacto en la descendencia se manifiesta en una visión aterradora del mundo y en vivencias de culpa, de victimización y de sumisión. En cambio, la comunicación abierta de las experiencias traumáticas de los progenitores a su descendencia está en el origen del uso del humor como recurso simbólico. Este modelo de comunicación abierta también se ha observado como fuente de creación artística y de apropiación de los modelos de resiliencia parental.

Otros trabajos sostienen que la comunicación es necesaria, pero que debe hacerse teniendo en cuenta las circunstancias, la edad y la manera en que la experiencia traumática se va a expresar a las criaturas [9–12]. Rousseau et al. propusieron la noción de «revelación modulada», en la que la sensibilidad parental a las necesidades cognitivas y emocionales de la criatura importa más que el contenido de lo que se revela [12]. Este equipo señala la importancia de la temporalidad de la revelación y de la manera en que se cuenta la historia, más que los efectos de una comunicación abierta o silenciosa [9]. Además, desde una perspectiva social y constructivista, De Haene et al. muestran que la comunicación es necesaria, pero que debe tener en cuenta los contextos y las culturas de las familias [13]. Su investigación en Bélgica y Dinamarca con familias migrantes y sus criaturas de entre 4 y 9 años aproximadamente subraya la importancia de una comunicación parental afectiva y abierta sobre los elementos traumáticos para apoyar las capacidades de resiliencia de la infancia frente al trauma de guerra transmitido.

Los estudios citados, ya se realizaran con personas refugiadas que abandonaron sus países de origen en guerra o con personas que vivieron un trauma colectivo como el Holocausto, se centraron en las familias, y especialmente en la descendencia de primera, segunda y tercera generación, en relación con el tipo de comunicación utilizado por sus progenitores [3, 11, 12]. Estos estudios, y más concretamente la revisión de la literatura de Dalgaard y Montgomery [9], pusieron de manifiesto que el tipo de comunicación utilizado por los progenitores en torno a su experiencia traumática tenía consecuencias negativas en el desarrollo psicológico de su descendencia. Hasta ahora, ningún estudio en Francia ha examinado la comunicación de las experiencias traumáticas de progenitores migrantes a su descendencia. Nos interesamos por la naturaleza del relato del trauma de mujeres migrantes en Francia. La particularidad del presente estudio es examinar las implicaciones de la revelación, de la madre a la criatura, de la historia traumática vivida en un contexto migratorio. ¿Cómo se proyectan estas madres en la revelación del suceso traumático a su descendencia? Con un diseño de métodos mixtos, buscamos responder a tres preguntas principales:

  1. ¿Depende del tipo de trauma vivido la elección de las madres de revelar o no a su descendencia la historia del trauma?
  2. ¿Depende esta elección de la gravedad de los síntomas de estrés postraumático?
  3. ¿Qué factores que motivan esta elección surgen de los relatos de las mujeres?

Métodos

Diseño metodológico y ética

Adoptamos un diseño secuencial de métodos mixtos, dado el carácter exploratorio del presente estudio [14, 15]. Se pidió a las participantes que cumplimentaran la Impact of Event Scale-Revised (IES-R) [16]. Las puntuaciones totales de la IES-R permitieron determinar la gravedad de los síntomas postraumáticos de cada participante. Se recogieron y analizaron datos cualitativos adicionales mediante entrevistas semiestructuradas para comprender con mayor profundidad los datos cuantitativos. El protocolo de investigación fue validado por el comité de ética del laboratorio de investigación (n.º 12-065) y aceptado en el grupo hospitalario.

Procedimientos de recogida de datos

El estudio se realizó en Francia. El trabajo de campo se desarrolló entre mayo de 2019 y julio de 2020 y abarcó un periodo de 15 meses. La captación de las participantes se llevó a cabo en el servicio de psiquiatría infantil, la unidad de atención madre-bebé del grupo hospitalario. Esta unidad de consulta médica y psicológica es una unidad multidisciplinar de psicopatología perinatal que atiende a progenitores y a criaturas de entre 0 y 3 años. Esta unidad recibe a muchas madres migrantes.

La población de nuestro estudio está formada por díadas madre-criatura en las que las madres migrantes habían estado expuestas a sucesos traumáticos, en ausencia del bebé, antes o después de su nacimiento. La edad de la criatura estaba comprendida entre 0 y 3 años. Las madres que cumplían los criterios recibieron información sobre el objetivo y la metodología de la investigación. Entre dos y tres semanas antes de la entrevista, aproximadamente, se les entregó en mano el protocolo de investigación y el formulario de consentimiento. Se las invitó a participar en la entrevista semiestructurada en presencia de su bebé y a cumplimentar la IES-R. Una puntuación de 33, calculada como suma de las puntuaciones, sugiere la presencia de un trastorno de estrés postraumático [16].

El procedimiento de la entrevista

Antes de comenzar la entrevista, las madres recibieron información verbal adicional sobre el proceso y el contexto de la investigación. Cada madre que participó en la entrevista dio su consentimiento informado por escrito, que abarcaba también el uso de los datos filmados. Las madres podían negarse a continuar la entrevista en cualquier momento.

La entrevista semiestructurada abordaba varios aspectos de la relación madre-criatura y de la experiencia traumática de la madre. Cada entrevista duró por término medio entre 1 hora y 1 h 30 min. Se desarrolló en tres etapas: la primera se refería a las representaciones que la madre tenía de su bebé y de su relación con él. En la segunda, se pedía a la madre que hablara de su experiencia traumática: el número y la naturaleza de los sucesos, la temporalidad, la migración, el cambio de situación, la pérdida de los lazos familiares, los duelos, etc. La última etapa de la entrevista interrogaba a la madre sobre la presencia del padre del bebé, el nombre del bebé, los factores «protectores» para ella y para su bebé, etc. Al final de la entrevista se planteaba también la cuestión de la narración de la experiencia traumática por la madre a la criatura. Les preguntábamos: «¿Qué piensa de compartir con su criatura las experiencias traumáticas que ha vivido?». A partir de la respuesta a esta pregunta abierta, se les planteaban otras preguntas.

Estrategia de análisis

Se utilizó estadística descriptiva para analizar los datos cuantitativos (es decir, los datos sociodemográficos y las puntuaciones de la IES-R) mediante SPSS v. 22.00. Utilizamos un método de análisis temático para analizar el corpus de datos cualitativos recogidos. De hecho, los temas explorados durante nuestras entrevistas no se habían definido sistemáticamente de antemano. Nuestro análisis se basa en un proceso gradual e iterativo de seis etapas [17]. En primer lugar, una vez transcritas las entrevistas, se leyó cada transcripción prestando especial atención a las primeras impresiones, que se anotaron. Se trata de una etapa fundamental para familiarizarse con los datos [17], pero también para desarrollar una comprensión intercultural profunda de los relatos de las participantes a través de sus matices léxicos y semánticos. Este último aspecto es importante cuando se trabaja con muestras interculturales [18]. La segunda etapa consistió en generar códigos iniciales. Para ello, los datos se trataron con NVivo 10 para Windows, uno de los programas más utilizados para los datos cualitativos [19]. Dos miembros del equipo firmante (EGN y MEH) trabajaron de manera inductiva y crearon «nodos» en NVivo para reflejar las «categorías» de datos observadas. En la tercera etapa, mediante distintas funciones que ofrece NVivo, los códigos preliminares se agregaron en temas más amplios que convergían hacia un significado común. En las etapas 4 y 5 revisamos y definimos los temas, organizándolos y afinándolos en «categorías» pertinentes para evitar el solapamiento entre temas, así como la dispersión y la heterogeneidad de los datos. Por último, en la etapa 6, cada tema se analizó y se ilustró con citas específicas. Toda la autoría contribuyó a esta fase del análisis y prestó una atención detallada a la dimensión intercultural de los relatos de las participantes [18]. Para garantizar el anonimato, se ocultaron todas las citas que pudieran identificar a las díadas, sin alterar los hechos.

Resultados

Características del grupo estudiado

Se contactó con veinte díadas madre-bebé (n = 20) para participar en el estudio. Seis díadas rechazaron participar: cinco de ellas por la barrera lingüística, y una no quiso precisar el motivo de su negativa. En total, nuestro estudio se basa en el análisis de los datos de catorce díadas. La tabla 1 presenta las principales características de las catorce díadas. Se trataba de mujeres migrantes procedentes de África y de Albania. La edad media de las participantes era de 29,9 años; la más joven tenía 19 y la mayor 42. La mayoría vivía en Francia desde hacía al menos un año. Las participantes habían vivido diversos sucesos traumáticos, como violencia doméstica e intrafamiliar, ablación, violación, guerra y trayectorias migratorias difíciles. Las criaturas tenían entre 15 días y 30 meses: siete niños y siete niñas. De las 14 madres, 4 eligieron guardar silencio sobre el suceso traumático, 7 eligieron revelarlo y las otras 3 dudaban sobre la elección de revelarlo.

Tabla 1. Perfil sociodemográfico y características del trauma de las díadas

  • Díada 1. Origen: Senegal; edad de la madre: 26; edad del bebé (meses): 13; sexo del bebé: M; número de descendientes: 1; año de llegada a Francia: 2016; tipos de trauma: violencia doméstica e intrafamiliar; naturaleza del relato: elección de la revelación.
  • Díada 2. Origen: Argelia; edad de la madre: 42; edad del bebé (meses): 21; sexo del bebé: F; número de descendientes: 5; año de llegada a Francia: 2017; tipos de trauma: violencia doméstica; naturaleza del relato: elección de la revelación.
  • Díada 3. Origen: Albania; edad de la madre: 28; edad del bebé (meses): 30; sexo del bebé: M; número de descendientes: 2; año de llegada a Francia: 2016; tipos de trauma: violencia doméstica e intrafamiliar, trayecto migratorio difícil; naturaleza del relato: elección del silencio.
  • Díada 4. Origen: RDC (República Democrática del Congo); edad de la madre: 31; edad del bebé (meses): 15; sexo del bebé: F; número de descendientes: 1; año de llegada a Francia: 2018; tipos de trauma: violación, trayecto migratorio difícil; naturaleza del relato: elección de la revelación.
  • Díada 5. Origen: Malí-Senegal; edad de la madre: 31; edad del bebé (meses): 7; sexo del bebé: F; número de descendientes: 2; año de llegada a Francia: 2018; tipos de trauma: ablación y violencia doméstica; naturaleza del relato: duda sobre la elección de la revelación.
  • Díada 6. Origen: Costa de Marfil; edad de la madre: 33; edad del bebé (meses): 30; sexo del bebé: M; número de descendientes: 4; año de llegada a Francia: 2016; tipos de trauma: violación, violencia doméstica, trayecto migratorio difícil; naturaleza del relato: elección del silencio.
  • Díada 7. Origen: Malí; edad de la madre: 29; edad del bebé (meses): 15 días; sexo del bebé: F; número de descendientes: 2; año de llegada a Francia: 2019; tipos de trauma: violencia doméstica, ablación, trayecto migratorio difícil; naturaleza del relato: duda sobre la elección de la revelación.
  • Díada 8. Origen: Guinea; edad de la madre: 23; edad del bebé (meses): 8; sexo del bebé: M; número de descendientes: 2; año de llegada a Francia: 2017; tipos de trauma: violencia doméstica, matrimonio forzado, trayecto migratorio difícil; naturaleza del relato: elección de la revelación.
  • Díada 9. Origen: Costa de Marfil; edad de la madre: 19; edad del bebé (meses): 13; sexo del bebé: F; número de descendientes: 1; año de llegada a Francia: 2018; tipos de trauma: matrimonio forzado, trayecto migratorio difícil; naturaleza del relato: elección de la revelación.
  • Díada 10. Origen: Costa de Marfil; edad de la madre: 29; edad del bebé (meses): 12; sexo del bebé: M; número de descendientes: 1; año de llegada a Francia: 2018; tipos de trauma: violencia doméstica, trayecto migratorio difícil; naturaleza del relato: elección de la revelación.
  • Díada 11. Origen: Guinea; edad de la madre: 26; edad del bebé (meses): 12; sexo del bebé: F; número de descendientes: 2; año de llegada a Francia: 2017; tipos de trauma: ablación, violencia doméstica, trayecto migratorio difícil; naturaleza del relato: elección de la revelación.
  • Díada 12. Origen: Costa de Marfil; edad de la madre: 34; edad del bebé (meses): 11; sexo del bebé: M; número de descendientes: 3; año de llegada a Francia: 2016; tipos de trauma: guerra, trayecto migratorio difícil; naturaleza del relato: duda sobre la elección de la revelación.
  • Díada 13. Origen: RDC; edad de la madre: 35; edad del bebé (meses): 29; sexo del bebé: M; número de descendientes: 5; año de llegada a Francia: 2017; tipos de trauma: guerra, trayecto migratorio difícil; naturaleza del relato: elección del silencio.
  • Díada 14. Origen: RDC; edad de la madre: 33; edad del bebé (meses): 20; sexo del bebé: F; número de descendientes: 4; año de llegada a Francia: 2018; tipos de trauma: violación; naturaleza del relato: elección del silencio.

A la luz de las características del trauma presentadas en la tabla 1, no observamos una relación significativa entre los tipos de trauma y la naturaleza del relato, es decir, la elección de contar o no contar a la criatura la historia traumática. De hecho, las madres que eligieron guardar silencio (díadas 3 y 14) o que dudaban sobre la elección de revelar (díadas 7 y 12) vivieron violaciones, violencia doméstica y un trayecto migratorio difícil, al igual que las madres que eligieron revelar (díadas 4 y 8). Sin embargo, los resultados muestran que la elección de revelar se asociaba estadísticamente con la gravedad de los síntomas postraumáticos, F(2, 11) = 4,62, p < 0.05. En concreto, como muestra la fig. 1, las mujeres que eligieron el silencio (M = 72.75, SD = 4.99) y las que dudaban sobre la elección de revelar (M = 71.33, SD = 7.51) presentaron puntuaciones más altas en la IES-R que las que eligieron revelar (M = 59.86, SD = 12.44).

La elección de la revelación según la intensidad de los síntomas de estrés postraumático. IES-R: Impact of Event Scale-Revised. Los perfiles corresponden a las categorías de madres según las modalidades de la elección de revelar.
Fig. 1. La elección de la revelación según la intensidad de los síntomas de estrés postraumático. IES-R Impact of Event Scale-Revised. Los perfiles corresponden a las categorías de madres según las modalidades de la elección de revelar

Presentación del análisis del discurso

Personalización de la experiencia traumática

En este tema, los elementos ponen de relieve la personalización de la experiencia traumática, en el sentido de que las madres se apropian de la historia traumática como una vivencia que forma parte del espectro de su vida personal y que no concierne directamente a sus criaturas. Trazan una línea entre su experiencia personal y la historia de sus criaturas. Una de las díadas dijo:

«Es algo de mi vida que no voy a compartir con mis hijos. Otras cosas sí se las diré, pero en relación con la historia de mi vida, no, tengo miedo de sus reacciones. No quiero hacer daño a mis hijos. Puedo decirles que no he tenido una vida fácil, pero no en detalle. No». (Díada 3)

La criatura vista como un arma contra el derrumbe

El discurso de las madres muestra que la percepción que tienen de sus criaturas está estrechamente ligada a la búsqueda de su propio equilibrio emocional. El proyecto de revelar algún día a la criatura la historia traumática de su concepción y de su nacimiento se vive como una experiencia que podría romper ese equilibrio emocional. Así, la criatura sirve de muleta o de ayuda que protege contra el resurgir de recuerdos dolorosos.

«Cuando me despierto, pienso: si no fuera por mi hijo, ¿sería capaz de superar esto? Puedo perderlo todo, pero a mi hijo tengo que tenerlo conmigo. A veces él estaba dormido y yo necesitaba a alguien a quien abrazar, así que lo cogía, lo abrazaba y lo volvía a dejar en la cama. Hasta ahora he hecho eso. Así que me ayuda mucho. Es muy importante, nos ayuda a no pensar, a no llorar, a no deprimirnos y todo eso». (Díada 1)

Hoy puedo decir que es gracias a mis hijos que estoy bien. Si no, no sé. No sé qué pasaría, pero cuando pienso en los niños, intento levantarme por la mañana, hago lo que tengo que hacer por ellos. (Díada 6)

«Puedo decir que, si hoy existo, es solo por ella (señalando a su hija). Tengo que estar viva por ella. Vivo solo por ella. Ella es la que me da el gusto por la vida; si ella no está, nada tiene sentido. Una madre que solo vive para su hija». (Díada 4)

Miedo a las reacciones personales de la criatura (hacia la madre, odio al padre)

Los elementos de este tema ponen de relieve el miedo a reacciones hostiles de las criaturas. Suponiendo que la descendencia llegue a conocer su historia, las madres temen verse confrontadas brutalmente con sentimientos de culpa y de desamparo ligados a su responsabilidad y a su impotencia ante los hechos. El discurso de las madres revela también el miedo a que las criaturas dirijan sus sentimientos de odio y de agresividad contra su padre. Esto aparece explícitamente en el discurso de la díada 1.

Lo que me da miedo es que se enfade conmigo, que piense que yo los he hecho sufrir. Tengo miedo de que lo pague conmigo y diga que todo lo que ha pasado es por mi culpa. (Díada 6)

Me da miedo contárselo y que luego le guarde rencor a su padre. Al fin y al cabo, necesita a su padre. Pero quizá quiera saber por qué su padre y yo nos divorciamos. (Díada 1)

Posible transmisión parcial

De las palabras de algunas madres se desprende claramente que no tienen previsto contar a sus criaturas la totalidad de su experiencia traumática. La parte de la historia que puede transmitirse es la que la madre considera aceptable, menos dolorosa, y que puede parecer soportable para la descendencia.

Puedo decirles que no he tenido una vida fácil, pero no en detalle. Puedo decirles que no he tenido una vida fácil, pero no en detalle; para otras cosas vale, pero no sobre mí, tengo miedo de sus reacciones. (Díada 3).

El relato del trauma según la edad de la criatura

A través de este tema, los relatos ponen de relieve que uno de los temores de las madres se refiere esencialmente a la edad a la que debería revelarse la historia a la criatura. Algunas madres piensan que la historia es insoportable para sus criaturas por su inmadurez psicológica. Otras dudan. Aquí la duda tiene que ver con la inmadurez de la criatura.

No, no lo contaré. No. Porque las dificultades que he visto no quiero contárselas a los niños, porque es muy difícil. Es muy difícil decirles a esa edad que has dormido en la calle varias noches, que has estado sin techo. ¿Cómo se lo dices? No, no, no está bien. (Díada 13)

No sé. No sé si voy a contarles todo esto. De momento no, son pequeños. (Díada 7).

La noción de madurez, de hecho, varía según el discurso de las madres. Para algunas, esta noción es vaga, sin delimitación temporal alguna. Para otras, la edad de la madurez se sitúa a partir de los 15 años. El discurso de estas madres revela una elección planificada de la revelación.

Sí, sí. Un día se lo diré, sobre todo a Bb I, cómo llegó aquí, todo lo que pasamos con él. Lo explicaré todo, sí. El día que sean mayores, sí, lo haré. (Díada 8)

Sí, en el futuro se lo diré. Cuando sea capaz, a los 15 o 16 años, cuando quiera ir al instituto o después del instituto, pero al menos la prepararé. (Díada 4)

La trampa del entre-dos cultural: «En nuestro país, la violación no se cuenta»

A través de este tema, se observa que las madres son ambivalentes respecto a contar a sus criaturas la historia de su concepción o de su nacimiento, y que esta ambivalencia se manifiesta sobre un fondo de conflicto cultural. Para algunas madres, esta historia no se cuenta en los grupos culturales de sus países de origen. Sin embargo, según ellas, la asimilación de las normas y los códigos del país de acogida, así como el despertar intelectual y la curiosidad de las criaturas, las obligan a revelarles esta historia.

Aquí en Francia se dice que hay que contarles las cosas a los niños, que hay que decir la verdad. Pero ocultarle las cosas por el momento es protegerla. Para mí es solo para protegerla. (Díada 6)

No creo. No es fácil hablar de este tipo de cosas con los niños. (Díada 14).

Discusión

Partiendo de investigaciones anteriores y de la identificación de una laguna en el conocimiento y la comprensión de la revelación del trauma en contexto migratorio, concretamente en Francia, el objetivo principal de este estudio era examinar la elección de revelar, de la madre a la criatura, la historia traumática vivida en un contexto migratorio. Con un enfoque secuencial de métodos mixtos, buscamos explorar específicamente cómo se proyectaban estas madres en relación con la revelación de los sucesos traumáticos a sus criaturas. Dado que las criaturas eran muy pequeñas en el momento del estudio (entre 15 días y 30 meses), pensamos que lo que las madres dicen sobre la revelación del trauma se refiere sin duda a un comportamiento futuro y no a un comportamiento actual, aunque no se les preguntara explícitamente. Nuestros resultados indicaron que la elección de las madres de contar o no a sus criaturas la historia del trauma no dependía del tipo de trauma vivido. Sin embargo, los resultados sugirieron que esta elección estaba influida por la intensidad de los síntomas postraumáticos (fig. 1). Entre las mujeres que no tenían previsto contar a sus criaturas la historia del trauma y las que dudaban, varios elementos motivaban esta resistencia. A través de sus relatos, observamos que personalizaban su experiencia traumática y trazaban una línea entre esa experiencia personal y la historia de sus criaturas. Entre las que parecían muy vulnerables, la criatura era vista como una muleta que las protegía del derrumbe emocional. En este caso, revelar la historia conduciría a una pérdida del control de sí. Algunas madres mencionaron la posibilidad de una transmisión parcial. Otras, en cambio, dudaban debido a la edad de la criatura, que no podría soportar la carga traumática de la revelación de esta historia. Además, identificamos un tercer grupo de madres que tenían en cuenta los factores socioculturales antes de decidir revelar o no la historia. Parecía, no obstante, que el entorno socioeducativo del país de acogida las empuja a una «forma» de transparencia psicológica que contrasta con las prácticas educativas del país de origen.

La elección de las madres de contar o no la historia del trauma que vivieron no dependía del tipo de trauma. En efecto, los resultados de nuestro estudio muestran que madres que vivieron el mismo tipo de trauma adoptaron posturas distintas sobre la elección de la revelación. Por ejemplo, de las madres de las díadas 4 y 6, víctimas de violación, una tenía intención de revelar y la otra optó por el silencio. Este resultado sugiere que pueden intervenir otros factores en la elección de revelar. Entre ellos pueden figurar la personalidad del sujeto y los patrones de comunicación entre progenitores y descendencia. Los resultados del estudio de Braga et al. son esclarecedores a este respecto [3]. En su estudio, aunque los progenitores habían vivido el mismo trauma, el Holocausto, habían optado por maneras diferentes de comunicar ese trauma a su descendencia. Unas familias habían elegido un estilo de comunicación abierto, afectuoso y cotidiano; otras, en cambio, los secretos, el silencio y los no dichos. Nuestro estudio aporta una contribución nueva al mostrar que el nivel de elaboración y de integración psíquica de la historia traumática también influía en la elección de la revelación. Las madres con síntomas postraumáticos más graves eran reacias o dudaban a la hora de compartir su experiencia traumática con su criatura. Las madres que mantenían esta postura mostraban una alteración negativa de la timia y de la cognición, marcada por un estado de ánimo triste y por sentimientos de culpa y de vergüenza. Para estas madres, «narrar» no siempre era la estrategia más adecuada para proteger a sus criaturas de la transmisión traumática [20]. Se sentían responsables de los sucesos que habían vivido, como la violación o el entorno «inseguro» que habrían proporcionado (por ejemplo, la falta de alojamiento fijo, las noches pasadas en la calle sin comida). Los elementos de la entrevista mostraban que se encontraban en un estado de evitación respecto a la narración de estos sucesos. Existe en estas madres una especie de negociación psíquica sobre el estatus de la historia, es decir, mantenerla en silencio por miedo a la reacción de la criatura ante ella.

La temporalidad de la revelación de la experiencia traumática a la criatura es una noción que destaca en nuestros resultados. Algunas madres mencionaron claramente el miedo a revelar su experiencia dolorosa a sus criaturas pequeñas. Veían en su criatura casi las mismas cualidades que en el objeto transicional de Winnicott [21]: la criatura tranquiliza a la madre con su presencia, contiene y protege. Y arriesgarse a revelar la historia traumática es mostrarse débil y dañada ante alguien que, en los primeros años, la percibe a una como fuerte e invencible. Pensaban que esta historia era insoportable para sus criaturas debido a su nivel de madurez psicológica y emocional. Esto nos remite a la noción de «enfoque de revelación modulada», que consiste en contar la historia traumática a la criatura, pero siguiendo el ritmo de su desarrollo psicoemocional [12]. Para estas madres, el relato de la historia del trauma a sus criaturas debe tener en cuenta las capacidades personales de estas para integrar la historia. Además, identificamos otra categoría de madres que se proyectaban en un enfoque de revelación parcial y, por tanto, incompleta. Este enfoque implica una actitud protectora hacia las criaturas, y posiblemente hacia una misma, frente a los aspectos no integrados del relato traumático. Pensamos que esto corresponde a los hallazgos del estudio de Faundez et al., en el que, en la mayoría de los casos, progenitores y miembros de la generación anterior, víctimas de prisión política y de tortura durante la dictadura militar chilena, ocultaban a las generaciones siguientes los aspectos dolorosos de esa experiencia cuando contaban la historia [22]. Los recuerdos y las emociones vinculados a esos sucesos no estaban integrados, bien porque no se habían elaborado lo suficiente, bien por miedo a que expresarlos dañara a las generaciones siguientes.

Para otras madres, existen factores culturales que contrastan con la exhortación implícita del entorno socioeducativo del país de acogida a «decirlo todo». En efecto, en muchas sociedades comunitarias, una mujer embarazada que da a luz se encuentra en un momento de renovación, de renacimiento. Necesita algo nuevo, tanto más si está rompiendo sus vínculos con su antiguo marido. En África occidental y central, por ejemplo, la función biológica no es la más importante. Muchas personas pueden desempeñar un papel afectivo y educativo con la criatura a través del parentesco social [23]. En estas sociedades, la revelación de la historia traumática a la criatura no siempre corre a cargo de la madre; la asumen principalmente tías y tíos o la generación de mayores [24]. Esta cadena de transmisión limita la carga traumática asociada a la revelación. El contexto migratorio no ofrece este entorno del país de origen. La madre se encuentra desorientada entre sus referencias culturales interiorizadas y la exhortación a hablar. El silencio se convierte entonces en una opción a su pesar, vivida con un sentimiento de culpa.

Conclusiones e implicaciones

Nuestro estudio puso de manifiesto tres perfiles de madres en relación con la elección de revelar la historia traumática a la criatura: un grupo de madres optó por el silencio, otro por una revelación modulada o parcial, y el último grupo dudaba. Observamos que la elección de revelar la historia está condicionada por la intensidad de los síntomas de estrés postraumático. Parece que, cuando estas madres siguen conmocionadas por el peso de los sucesos que han vivido, cualquier perspectiva de elaborar la historia del trauma y de revelarla resulta difícil. En este sentido, podemos decir que lo más importante no es la liberación de la palabra, sino la «liberación de la escucha»; es decir, para que la palabra se oiga, hace falta un oído que la reciba. El relato de la historia traumática por parte de las madres de nuestro estudio puede facilitarse mediante una relación terapéutica atenta y de apoyo con el personal clínico que recibe su historia. Nuestros resultados sugieren que, si estas madres se recuperan de su trauma gracias a una atención terapéutica culturalmente adecuada, ello puede contribuir eficazmente a la elección de la revelación y al desarrollo de estrategias de comunicación abiertas y sanas para prevenir la transmisión de su relato traumático a sus criaturas. Esperamos que futuros estudios puedan examinar, con madres migrantes, el impacto psicopatológico de las modalidades de la elección de revelar en el funcionamiento de la díada madre-criatura y las estrategias de comunicación ligadas a esas modalidades. Pensamos también que estas modalidades de revelación pueden evolucionar con la edad de las criaturas. De hecho, hay que señalar que lo que dicen las participantes se refiere mucho más a sus intenciones en el momento en que se realizó el estudio. Estas palabras pueden cambiar según la edad de la criatura y en función de muchas condiciones que nuestro estudio, con un único momento de medida, no recoge. Los estudios futuros también podrían tener en cuenta este factor para apreciar mejor la naturaleza de los relatos de estas mujeres. Por último, nuestros resultados muestran que un único enfoque teórico es insuficiente para comprender las motivaciones subyacentes a la elección de contar o no contar a la descendencia la historia traumática de las madres. Un enfoque interdisciplinar, plural e intercultural sería más adecuado para examinar la complejidad del problema de la transmisión intergeneracional del trauma, en particular en un contexto migratorio.

Complexe Systémique: puntos clave

Un pequeño estudio piloto, pero una cuestión clínica central: ¿qué hacer con una historia traumática cuando la criatura a veces nace de ella? Su valor está en llevar el debate más allá del silencio protector frente a la palabra liberadora: no es el tipo de suceso lo que decide, sino hasta qué punto la madre ha elaborado el trauma. Las que más sufren callan o dudan; la criatura sirve de muleta, casi de objeto transicional, que temen dañar. La mirada intercultural añade una valiosa dimensión sistémica: en muchas sociedades de África occidental y central, la historia la transmite la familia extensa; el exilio rompe esa cadena y deja a la madre sola ante la exhortación francesa a «contarlo todo». De ahí la fórmula del equipo: la «liberación de la escucha» importa más que la de la palabra, y el trabajo clínico se ocupa primero del trauma de la madre, antes de cualquier relato dirigido a la criatura. Límites: catorce díadas, bebés de menos de tres años, por tanto intenciones más que prácticas, y ningún seguimiento en el tiempo. Puede leerse junto con la revisión exploratoria sobre el trauma intergeneracional en las familias refugiadas y el artículo sobre la infancia en una atmósfera de secreto.

Notas del original

Agradecimientos. Damos las gracias a todas las participantes en esta investigación.

Contribuciones de la autoría. Toda la autoría revisó el manuscrito. Toda la autoría leyó y aprobó el manuscrito final.

Financiación. Esta investigación no recibió financiación.

Aprobación ética y consentimiento para participar. Todos los métodos se aplicaron de conformidad con las directrices y normativas pertinentes. El «Comité d’Evaluation de l’Ethique des projets de Recherche Biomédicale (CEERB) Paris Nord» (Institutional Review Board (IRB) de los hospitales de París Norte, Universidad París 7, AP-HP) examinó y aprobó el proyecto de investigación. El número de registro del comité de ética es el n.º 12-065. Todas las participantes eran mayores de edad y dieron su consentimiento informado por escrito al estudio.

Consentimiento para la publicación. Se obtuvo el consentimiento informado por escrito de todas las participantes para la publicación.

Conflicto de intereses. La autoría declara no tener ningún conflicto de intereses.

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Traducción no oficial al español de Whether and when disclosing the trauma to one’s children in a migratory context? A pilot mixed methods investigation, de Elodie Gaëlle Ngameni, Mayssa’ El Husseini, Elisabetta Dozio, Cyrille Kossigan Kokou-Kpolou, Gisèle Apter y Marie Rose Moro, BMC Psychology, vol. 10, artículo 144 (2022), doi: 10.1186/s40359-022-00858-w, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial; la obra se ha modificado en el sentido de la licencia (traducción, tabla presentada en forma de lista). Ni la autoría ni la editorial responden de esta traducción; prevalece la versión original.

Traducción no oficial al español del artículo original «Whether and when disclosing the trauma to one’s children in a migratory context? A pilot mixed methods investigation», publicado en BMC Psychology (2022) bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial; la presentación se ha adaptado para la lectura en línea, como se indica al principio de esta página. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.

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Cómo citar este artículo

Ngameni, E. G., El Husseini, M., Dozio, E., Kokou-Kpolou, C. K., Apter, G., y Moro, M. R. (2022). Whether and when disclosing the trauma to one’s children in a migratory context? A pilot mixed methods investigation. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/whether-and-when-disclosing-the-trauma-to-one-s-children-in-a-migratory-context-a-pilot (Obra original publicada en 2022 en BMC Psychology, 10, 144 (2022); republicada en 2022 por BMC Psychology, https://bmcpsychology.biomedcentral.com/articles/10.1186/s40359-022-00858-w)

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