Traducción asistida por IA

Esta versión ha sido traducida del francés por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial. En caso de duda, prevalece la versión original.

Clínica sistémica

Ser pareja en situación de guerra

Vulnerabilidades y factores de protección del vínculo conyugal en zonas de peligro y en situaciones de refugio.

Por Yara Doumit Terapeuta familiar e interviniente sistémica · Formadora y responsable pedagógica en Complexe Systémique

Las parejas en situación de guerra, que viven en refugios o en zonas de peligro constante, afrontan desafíos psicológicos, relacionales y materiales excepcionales.

La guerra impone una presión inmensa sobre las relaciones humanas: exacerba las vulnerabilidades y, en algunos casos, activa mecanismos de protección y de resiliencia. Comprender las dinámicas de vulnerabilidad y de protección en estos contextos es esencial para las y los profesionales de la psicología, del trabajo social y de la intervención que acompañan a estas poblaciones.

Parte 1

Factores de vulnerabilidad

La guerra introduce múltiples factores de estrés que debilitan los vínculos conyugales. Pueden identificarse varias dimensiones como factores de vulnerabilidad específicos.

El estrés traumático continuo

Vivir en un entorno de guerra supone a menudo la exposición repetida a acontecimientos traumáticos, como la pérdida de seres queridos, los bombardeos y unas condiciones de supervivencia precarias. Este estrés puede provocar síntomas de estrés postraumático (TEPT) en los miembros de la pareja, lo que afecta a su capacidad de comunicarse y de responder emocionalmente el uno al otro. El TEPT provoca con frecuencia irritabilidad, insomnio y pérdida de interés por la vida, síntomas que minan la calidad de la relación.

Las pérdidas materiales y sociales

La destrucción de su entorno y la pérdida de los bienes materiales y del empleo generan un sentimiento de desvalorización y de impotencia. Esta precariedad económica puede debilitar rápidamente a las parejas, tanto más cuanto que el papel de sostén y de protección se ve alterado, a menudo de forma irreversible.

El aislamiento social y la ausencia de apoyo comunitario

En los contextos de refugio, la red social de apoyo suele quedar extremadamente reducida. Familiares y amistades pueden estar dispersos o desaparecidos, lo que crea un vacío social en el que la pareja se encuentra sola para afrontar las adversidades, y esto amplifica la tensión emocional dentro de la pareja.

El reparto desequilibrado de las responsabilidades

En periodo de crisis, los roles dentro de la pareja pueden desequilibrarse. Por ejemplo, uno de los miembros de la pareja puede asumir una mayor parte de la carga mental o física para proteger a la familia, lo que puede generar tensiones en torno al poder y a la dependencia.

Las diferencias de adaptación a los traumas

Cada miembro de la pareja puede reaccionar de manera distinta al trauma: unas personas se cierran emocionalmente, mientras que otras buscan consuelo. Estas diferencias en los estilos de afrontamiento pueden crear incomprensiones y conflictos, y dificultar la construcción de una respuesta común al trauma.

Parte 2

Factores de protección

A pesar de estas vulnerabilidades, algunas parejas logran desarrollar factores de protección que refuerzan su relación y les permiten atravesar los periodos de guerra con cierta resiliencia.

La solidaridad y el apoyo mutuo

Cuando una pareja comparte un objetivo común de protección de la familia y de supervivencia, los vínculos pueden reforzarse. Las parejas capaces de mantener un apoyo emocional recíproco y de compartir sus emociones de manera segura construyen una base sólida frente a las pruebas.

Los rituales y las rutinas de pareja

En los campos de refugiados o en situaciones de guerra, instaurar rutinas, aunque sean simbólicas, permite mantener una apariencia de normalidad. Las comidas compartidas, los momentos de intimidad o incluso los pequeños gestos de afecto pueden convertirse en puntos de anclaje que ayudan a las parejas a atravesar los momentos difíciles.

La comunicación abierta

Las parejas resilientes consiguen a menudo mantener un espacio de intercambio en el que cada cual puede expresar sus miedos y sus necesidades sin ser juzgado. Una comunicación abierta ayuda a evitar los malentendidos y favorece un sentimiento de unidad frente a la adversidad. En situaciones de crisis, es esencial poder compartir lo que se vive para evitar la acumulación emocional.

La esperanza y la proyección hacia el futuro

Cultivar un sentido de esperanza en un futuro distinto puede ser extremadamente protector. Para ello, algunas parejas desarrollan proyectos, aunque sean simbólicos, para la posguerra. Hablar del futuro en común, imaginar proyectos para las hijas y los hijos o incluso conversar sobre futuras reconstrucciones ayuda a mantener una perspectiva positiva pese a la situación presente.

Parte 3

Implicaciones para la práctica profesional

Las intervenciones con parejas que viven en situaciones de guerra requieren un enfoque sensible y adaptado. Las y los profesionales deben tener en cuenta la complejidad de los traumas individuales y conyugales, sin minimizar los efectos devastadores del contexto. También es crucial adoptar un enfoque sistémico, que integre no solo a la pareja, sino también el contexto comunitario y sociopolítico en el que se desenvuelve.

Reforzar la adaptación

Enseñar estrategias de comunicación y de gestión del estrés adaptadas a la pareja reduce las tensiones internas y aumenta la resiliencia.

Crear espacios seguros

Los grupos de apoyo para parejas refugiadas o las sesiones terapéuticas grupales favorecen la palabra y la escucha.

Fomentar los rituales

Explorar e instaurar con la pareja pequeños rituales de reconexión, esenciales para mantener el vínculo afectivo.

Sensibilizar sobre las diferencias

Ayudar a cada miembro de la pareja a comprender que el trauma se vive de manera única, manteniendo a la vez una comunicación que respete esas diferencias.

Lo que hay que retener

La guerra es una prueba extrema para las parejas. Sin embargo, algunos factores de protección permiten mantener una relación sólida pese a los desafíos.

Las intervenciones profesionales deben ser matizadas y tener en cuenta las vulnerabilidades propias de cada miembro de la pareja, buscando al mismo tiempo reforzar la solidaridad y las estrategias de afrontamiento comunes.

Para profundizar
Cómo citar este artículo

Doumit, Y. (2024). Faire couple en situation de guerre. Complexe Systémique. https://www.complexe-systemique.com

Debate

Comentarios 0

Inicia sesión para participar en el debate. Iniciar sesión

  1. Todavía no hay comentarios. Abre el debate.

Carrito

Su carrito está vacío.