Esta versión ha sido traducida del inglés por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial. En caso de duda, prevalece la versión original.
Frontiers in Psychiatry · Psiquiatría
¿Cómo lograr que los equipos de salud mental para adultos hablen de parentalidad cuando casi nunca lo hacen? En Massachusetts, la intervención finlandesa Let’s Talk about Children se convirtió en ParentingWell, un enfoque pensado para integrarse en la atención habitual. El equipo de Miriam Heyman analiza las sesiones de coaching que acompañaron su implementación: herramientas concretas, necesidades de madres y padres, autocuidado y mucha experiencia personal.
Traducción no oficial al español de The ParentingWell Practice Approach: Facilitating implementation in U.S. adult mental health services, de Miriam Heyman, Joanne Nicholson y Kelly English, publicado en Frontiers in Psychiatry (Frontiers Media) (2024), doi: 10.3389/fpsyt.2024.1377088, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado para su lectura en línea, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. Las declaraciones de final de artículo se agrupan en las notas; no se reproducen la dirección de correo electrónico de contacto ni la declaración de disponibilidad de los datos. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.
Las sesiones de coaching son, por tanto, un vehículo para una implementación lograda, condición previa para evaluar el impacto.
Miriam Heyman, Joanne Nicholson y Kelly English
Resumen
Antecedentes. Para responder a la necesidad de intervenciones dirigidas a familias en las que una madre o un padre tiene una enfermedad mental, la intervención basada en la evidencia Let’s Talk about Children (LTC) se adaptó al contexto de los servicios de salud mental para adultos de Estados Unidos y se reformuló como enfoque de práctica ParentingWell. Este estudio se centra en la fase inicial de implementación de la práctica adaptada en Massachusetts.
Métodos. Como parte del proceso de adaptación e implementación, se invitó a profesionales de entidades proveedoras que atienden a personas adultas con enfermedad mental a participar en el ParentingWell Learning Collaborative (PWLC), que incluía sesiones presenciales del colaborativo de aprendizaje y sesiones virtuales de coaching de seguimiento. Este artículo se centra en los datos obtenidos durante las sesiones virtuales de coaching del PWLC, y en respuesta a ellas, de 29 participantes. Las preguntas de investigación concretas fueron: (1) ¿Qué temas surgieron en las sesiones de coaching en relación con las experiencias de profesionales durante la implementación inicial del enfoque de práctica ParentingWell? (2) ¿De qué manera resultan útiles las sesiones de coaching a profesionales que implementan el enfoque de práctica ParentingWell? Las sesiones de coaching se grabaron y transcribieron, y los datos se analizaron de forma cualitativa para identificar los temas de la implementación inicial. Tras las sesiones virtuales de coaching, profesionales cumplimentaron en línea encuestas de valoración (con ítems de escala Likert y preguntas abiertas) para evaluar la utilidad de las sesiones.
Resultados. Las sesiones de coaching reflejaron los siguientes temas relativos a las experiencias de profesionales durante la implementación inicial de ParentingWell: (1) identifican y comparten enfoques concretos para apoyar a madres y padres; (2) reflexionan sobre las necesidades de las familias en materia de apoyo, defensa de derechos, resolución de problemas y habilidades parentales; (3) reflexionan sobre sus propias experiencias personales; y (4) reconocen la importancia de las estrategias de autocuidado para sí y para las personas atendidas. Profesionales participantes indicaron que las sesiones de coaching eran útiles para apoyar la implementación de una nueva práctica.
Conclusión. Este estudio aporta evidencia preliminar de los beneficios del coaching en la implementación de ParentingWell. Investigaciones futuras explorarán el impacto de ParentingWell en los resultados de madres, padres y familias atendidas.
Palabras clave: madres y padres con enfermedad mental, servicios de salud mental para adultos, adaptación de intervenciones, práctica centrada en la familia, recuperación
En Estados Unidos, las personas adultas con enfermedad mental tienen la misma probabilidad de ser madres o padres que las que no la tienen (1). La enfermedad mental puede incluir trastornos de ansiedad, trastornos del estado de ánimo como la depresión o el trastorno bipolar, la esquizofrenia u otras afecciones. Aproximadamente el 18,2 % de las madres y los padres estadounidenses de menores de 18 años, lo que equivale a unos 12,8 millones de personas, padecen una enfermedad mental (2).
La parentalidad es un componente destacado de la identidad y, sin embargo, muchas madres y muchos padres con enfermedad mental se enfrentan a supuestos sociales según los cuales enfermedad mental y parentalidad son incompatibles, y según los cuales representan un peligro para sí y para su descendencia (3). El estigma social y la idea de que estas personas son intrínsecamente incompetentes contribuyen a tasas desproporcionadamente altas de intervención del sistema de protección a la infancia y a consecuencias asociadas, entre ellas la pérdida de la custodia (4–9). Estas consecuencias pueden llevar a madres y padres a sentir que han fracasado en su papel parental y, por ello, resultar perjudiciales para su salud mental y su bienestar, agravando la enfermedad mental existente (3, 5).
Pese a estas dificultades, la práctica en salud conductual sigue centrada en gran medida en el individuo, sin prestar una atención explícita a su situación familiar (por ejemplo, si convive actualmente con su descendencia, si ha roto la relación con sus hijos e hijas ya adultos, si está en contacto con los servicios de protección a la infancia, etc.) ni a la forma en que esa situación se entrecruza con su bienestar (10–17). Se trata de una laguna crucial, ya que centrarse en la parentalidad puede motivar la recuperación, mientras que el estrés de la crianza, si no se reconoce y aborda de forma explícita, puede perjudicar el bienestar (18). El posible impacto negativo de la enfermedad mental parental en la infancia, sobre todo cuando el apoyo a madres y padres es insuficiente, y la interconexión general entre el bienestar parental y el infantil muestran además la necesidad de colmar las lagunas existentes en la práctica de la salud conductual (19).
Es posible que profesionales de la salud mental (por ejemplo, psicólogas y psicólogos, profesionales del trabajo social, personal de enfermería psiquiátrica, counselors, profesionales de la gestión de casos, especialistas de pares) carezcan de las competencias, los conocimientos y la confianza necesarios para abordar adecuadamente las cuestiones parentales y familiares con las personas adultas atendidas que tienen hijos (10, 20–26). Estas carencias pueden afectar a su capacidad para atender eficazmente a madres y padres, que pueden encontrar dificultades específicas para acceder a la atención (cuidado infantil, temor a la obligación de notificación, etc.) (10, 20–26). Además, existen obstáculos sistémicos o contextuales a la implementación de prácticas de salud conductual centradas en la parentalidad o en la familia. Entre ellos figuran la percepción que el personal tiene del apoyo, o de su ausencia, en el lugar de trabajo, la necesidad de invertir tiempo y otros recursos para implementar nuevas prácticas y la necesidad de una supervisión continuada vinculada a ellas (22, 24, 27). Por ello, el programa de investigación ParentingWell en su conjunto pretende colmar la laguna de una práctica atenta a la parentalidad y a la familia en los servicios de salud mental de Estados Unidos, mediante el proceso que se describe en los párrafos siguientes.
El ParentingWell Practice Profile (28) se elaboró en el marco de una iniciativa estatal para adaptar la intervención basada en la evidencia Let’s Talk about Children (LTC). LTC se desarrolló en Finlandia (29–33) y se replicó y evaluó en Australia (26, 34–36), Grecia (37), China (38) y Japón (39). Su objetivo es promover una parentalidad y un desarrollo infantil óptimos y prevenir los problemas de salud mental de niñas y niños, ofreciendo a sus madres y padres información y la oportunidad de hablar de sus hijos. Para implementar LTC, se forma a profesionales en el uso de una herramienta de entrevista semiestructurada durante tres o cuatro sesiones prescritas, en las que se anima a la madre o al padre a hablar de su hijo o hija, de su propia enfermedad mental y de cómo se entrecruza con la vida familiar, de planes para favorecer el bienestar infantil y familiar, y de los servicios y apoyos disponibles (31).
El proceso de adaptación de LTC en Massachusetts tuvo lugar entre 2015 y 2019 e incluyó: (1) consultar a la entidad difusora de LTC para precisar los elementos centrales y las teorías en que se basaba la intervención inicial; (2) consultar a las partes interesadas clave sobre la población destinataria y el contexto de servicios de Massachusetts; (3) someter a prueba previa los primeros materiales adaptados; y (4) introducir mejoras iterativas para elaborar el producto final, el ParentingWell Practice Profile (40). El producto resultante, el ParentingWell Practice Profile, se diferencia de la intervención original en que es un enfoque concebido para integrarse en las rutinas existentes, y no una intervención autónoma prescrita. Incluye herramientas y temas de conversación destinados a ayudar a profesionales a mantener conversaciones centradas en la familia, elaborar un plan de servicios atento a la familia o prestar servicios a personas adultas que viven con un problema de salud mental o una adicción, sin perder de vista la parentalidad y la situación familiar. Es aplicable a profesionales y contextos diversos, aborda la parentalidad a lo largo de todo el ciclo vital y se apoya en las competencias que ya tienen los equipos (por ejemplo, la entrevista motivacional). En coherencia con la teoría de la autodeterminación, consta de cuatro elementos centrales (implicar, explorar, planificar, acceder y abogar) y de cuatro principios subyacentes, tomados de LTC (informado por el trauma, basado en las fortalezas, centrado en la familia, culturalmente sensible).
El ParentingWell Learning Collaborative (PWLC) tiene por objeto preparar y apoyar a profesionales de la salud mental en la implementación de ParentingWell (41). Consiste en sesiones de formación y de puesta en común, sesiones virtuales de coaching y acceso a un espacio interactivo en línea. La investigación existente respalda la viabilidad del PWLC. Las personas participantes en la experiencia piloto mostraron una gran implicación y satisfacción con el PWLC, y utilizaron sus competencias, herramientas y recursos (40). Hasta ahora, este conjunto de trabajos relativos a la adaptación de LTC, al ParentingWell Practice Profile resultante (28) y al PWLC corresponde a las fases de exploración y preparación del proceso de adaptación dinámica para implementar una intervención basada en la evidencia (42). El proceso de adaptación dinámica está definido para facilitar adaptaciones estratégicas y planificadas de las intervenciones a los contextos comunitarios, organizativos y de sistemas de servicios en que se implementarán (42). En las fases de preparación y exploración, el equipo de adaptación recopila información sobre los contextos sistémicos y organizativos (procedimientos de pago, exigencias administrativas, etc.), así como sobre las características de profesionales y personas usuarias (42). Las actividades de adaptación descritas en otros lugares, que incluyen la especificación del enfoque ParentingWell en colaboración con las partes interesadas clave y desembocan en ella, se corresponden con estas fases (40, 41).
La formación de profesionales y la provisión de apoyo «para la adaptación de la intervención, del sistema y de la organización, y para que la intervención responda a las necesidades locales» forman parte de la fase de implementación (42). Al mismo tiempo, la fase de implementación puede abordar cuestiones como las adaptaciones admisibles del modelo y las relativas a la fidelidad al modelo (42). La retención y la satisfacción de profesionales son componentes críticos de la fase de mantenimiento (42). Para que los equipos mantengan la intervención, deben estar satisfechos con su uso y conservarla en consecuencia. Del mismo modo, Movsisyan et al. (2019) describen las mismas cuatro etapas de adaptación de una intervención: exploración, preparación, implementación y mantenimiento (43). Señalan la supervisión rutinaria y continuada del personal formado y la evaluación del modelo como componentes clave de las dos últimas fases. Las sesiones de coaching son, por tanto, un vehículo para una implementación lograda, condición previa para evaluar el impacto.
En consecuencia, este estudio se centra en la implementación del enfoque de práctica ParentingWell adaptado. Nuestras preguntas de investigación concretas son las siguientes: (1) ¿Qué temas surgieron en las sesiones de coaching en relación con las experiencias de profesionales durante la implementación inicial del enfoque de práctica ParentingWell? (2) ¿De qué manera resultan útiles las sesiones de coaching a profesionales que implementan el enfoque de práctica ParentingWell? Los temas relacionados con la implementación de ParentingWell mostrarán cómo lo utilizan los equipos; esta información sobre la implementación es una condición previa crucial para posteriores evaluaciones de eficacia y efectividad. También pretendemos explorar las sesiones de coaching como modalidad de apoyo continuado, parte integrante del proceso de adaptación dinámica, que facilita la implementación y el mantenimiento (42).
El proceso de adaptación de LTC en ParentingWell tuvo lugar entre 2015 y 2019 e incluyó las siguientes etapas: 1) consultar a quien creó LTC para identificar los elementos centrales y las teorías subyacentes (2); consultar a las partes interesadas clave del contexto de servicios de salud conductual de Massachusetts sobre las características de dicho contexto y de su población destinataria (3); someter a prueba previa los primeros materiales adaptados y (4) introducir revisiones iterativas para obtener el producto final, el ParentingWell Practice Profile (40).
En marzo de 2019, el Massachusetts Department of Mental Health invitó a personal de todas las entidades proveedoras de Massachusetts que atienden a personas adultas con enfermedad mental a participar en el ParentingWell Learning Collaborative (PWLC) (41). Las entidades identificadas como proveedoras de servicios de salud mental por el Massachusetts Department of Mental Health recibieron por correo electrónico una invitación para enviar de tres a cinco miembros de su personal al PWLC. Al menos una de esas personas debía ocupar un puesto de supervisión o de dirección de programa y era responsable de la implementación de ParentingWell en toda la entidad. Los miembros del personal participante desempeñaban funciones diversas (personal clínico, especialistas de pares, gestión de casos) y debían trabajar en un mismo centro y dentro de un mismo programa o nivel asistencial. Se exigía que identificaran a madres y padres a quienes atendían en ese momento (o a personas adultas atendidas que tenían previsto tener hijos), y cada entidad designó a una persona de la alta dirección para patrocinar la iniciativa (por ejemplo, la dirección general o ejecutiva). Tras el examen de las candidaturas por el equipo del proyecto, se seleccionaron 30 participantes de cinco entidades para el PWLC. En otro lugar se ofrece más información sobre el proceso de captación y selección (41).
El PWLC incluía los siguientes componentes: una sesión de orientación para cada entidad (celebrada en las instalaciones de cada entidad participante); tres sesiones presenciales de jornada completa del colaborativo de aprendizaje, celebradas en mayo y junio de 2019; un espacio virtual del proyecto donde las personas participantes podían acceder a información logística y complementaria y a recursos; sesiones de coaching durante los cuatro meses siguientes a la conclusión de las tres sesiones del colaborativo de aprendizaje, y una sesión de puesta en común en noviembre de 2019. Cada componente se describe con más detalle en otro lugar (41). Las sesiones de coaching tuvieron lugar de julio a octubre de 2019. Se ofrecían en cuatro horarios distintos cada mes; se animaba a cada profesional a asistir a una sesión al mes (cuatro sesiones en total por participante). Cada sesión de coaching duraba una hora y se celebraba por videoconferencia. En cada una, quienes la facilitaban se centraban en un elemento central del ParentingWell Practice Profile (Implicar, Explorar, Planificar, Acceder y abogar). Se animaba a las personas participantes a compartir experiencias relacionadas, reflexiones, logros, dificultades, consejos y recursos.
Las personas participantes cumplimentaron una encuesta inicial de antecedentes y datos sociodemográficos antes del inicio de las sesiones presenciales del colaborativo de aprendizaje, y se registró la asistencia a cada sesión del colaborativo, de coaching y de puesta en común. Tras cada sesión de coaching, quienes asistían cumplimentaban en línea encuestas semiestructuradas de valoración (encuestas de satisfacción). Para responder a las preguntas de investigación utilizamos un diseño cualitativo exploratorio. Estos métodos son adecuados dado el carácter exploratorio de nuestro estudio, que pretendía constituir una base preliminar de conocimientos en un ámbito inexplorado (44, 45). Las sesiones de coaching se grabaron, transcribieron y analizaron con el programa Dedoose (46), mediante un enfoque de marco (framework approach) (47, 48). Los elementos centrales del ParentingWell Practice Profile y los constructos de la teoría de la conducta planificada proporcionaron los códigos iniciales. Los análisis los realizaron miembros del equipo de investigación formados, con experiencia y nivel de doctorado, que se reunían con regularidad para revisar, debatir y acordar la asignación de códigos y los resultados. En las encuestas de satisfacción, las respuestas a los ítems Likert se analizaron de forma cuantitativa; las respuestas de texto sobre las sesiones y la información compartida se analizaron de forma cualitativa.
Veintinueve participantes cumplimentaron la encuesta inicial sociodemográfica y de antecedentes y tomaron parte en las actividades posteriores del colaborativo de aprendizaje. La mayoría eran mujeres (75,86 %) y personas blancas (93,10 %). Muchas eran madres o padres, o preveían serlo en el futuro (72,41 %); la mayoría (58,62 %) tenía un máster o un título superior, y el 82,75 % tenía al menos un título de grado asociado (Associate’s Degree). Dos tercios ocupaban puestos en entidades comunitarias de servicios sociales y sanitarios, y representaban una amplia gama de antigüedades en el puesto y funciones diversas. Las y los especialistas de pares representaban el 31% de las personas participantes.
La asistencia fue sistemáticamente alta en cada sesión presencial de formación del colaborativo de aprendizaje. Excluyendo a la dirección de las entidades, a la que no se exigía asistir a todas las sesiones, la asistencia total a las 3 sesiones presenciales del colaborativo fue del 93% (41). Las sesiones de coaching, celebradas de forma virtual y ofrecidas en 4 horarios distintos en cada uno de los 4 meses, tuvieron menos asistencia. Doce profesionales asistieron durante el primer mes, once durante el segundo, 1 durante el tercero y 5 durante el cuarto y último mes (véase la Tabla 1).
Tabla 1 — Resultados de la encuesta de satisfacción de las sesiones de coaching PW.
*Las respuestas a los ítems de tipo Likert iban de «1 = totalmente en desacuerdo» a «7 = totalmente de acuerdo», con «4 = ni de acuerdo ni en desacuerdo».
En cuanto a la primera pregunta de investigación, relativa a los temas vinculados a las experiencias de la implementación inicial, en las sesiones de coaching surgieron los siguientes temas: (1) profesionales identifican y comparten enfoques concretos para apoyar a madres y padres; (2) reflexionan sobre las necesidades de las familias en materia de apoyo, defensa de derechos, resolución de problemas y habilidades parentales; (3) reflexionan sobre sus propias experiencias personales; y (4) reconocen la importancia de las estrategias de autocuidado para sí y para las personas atendidas. Cada tema se analiza en los párrafos siguientes.
Durante las sesiones de coaching, profesionales compartieron enfoques concretos de su trabajo con madres y padres, así como ideas concretas para implementar ParentingWell en sus respectivos contextos. Mencionaron temas de conversación específicos y aplicables que utilizaban y que les resultaban útiles en ese trabajo. Una de las personas participantes compartió:
«Así que puedes tener una conversación, no sobre el autocuidado, sino más bien sobre qué te recarga o qué te hace sentir que tienes más energía. Imagínate tener esa conversación con una persona que está deprimida».
Otra profesional contó que ella y una usuaria que era madre «empezaron a llevar la cuenta de la alegría». Una tercera persona explicó que había elaborado con una madre un plan concreto para sus hijos en caso de hospitalización:
«Y si me ingresan en el hospital, qué pasa, ¿sabes? Así que hablamos del plan A y del plan B y del plan C si hace falta».
Además de estrategias concretas para utilizar con madres y padres, las personas participantes compartieron maneras de fomentar e implementar enfoques centrados en la familia en sus entidades. Por ejemplo, describieron la creación de formaciones para el personal y de bancos de oradores (es decir, personas con experiencia vivida dispuestas a compartir su historia).
Es importante señalar que las sesiones de coaching también mostraron cómo profesionales reflexionan sobre las necesidades de madres y padres en materia de apoyo, defensa de derechos, resolución de problemas y habilidades parentales. En particular, reconocieron que establecer una buena relación con las personas usuarias es una condición previa para atender adecuadamente sus necesidades. Esta relación supone sentirse con soltura para hablar de la parentalidad y contar con un espacio cómodo en el que madres y padres puedan reflexionar sobre su situación. Una de las personas participantes lo describió así:
«Por eso no empecé directamente con el papeleo, porque me gusta que la persona se sienta a gusto antes de implicarse en esto, porque si no tienes cierto nivel de confianza con ella, no lo va a hacer».
Esa misma persona se mostró luego de acuerdo con la siguiente afirmación de otra persona participante:
«Bueno, ese es todo el trabajo en torno al enganche».
En el contexto de esta relación, profesionales describieron cómo perciben las necesidades de madres y padres y cómo trabajan para atenderlas. Una participante contó que estaba creando un grupo de apoyo para madres y padres, y otra que había organizado la ocasión de que dos madres llevaran a sus hijos a un restaurante de comida rápida (McDonald’s). Contó:
«En un momento dado, los llevamos a una pequeña zona de juegos y se dieron la mano, y fue supermono y se llevaron bastante bien. Y las dos madres están dispuestas a repetir, porque a veces, incluso siendo madre o padre, tener amistades puede ser difícil».
Una segunda persona participante describió su trabajo con una madre para que aprendiera a ser asertiva sin ser agresiva, a fin de defenderse a sí misma y a sus hijos. En cuanto a las necesidades de resolución de problemas y de habilidades parentales, profesionales trabajaron con madres y padres para establecer límites, por ejemplo con hijos adultos. Una de las personas participantes compartió:
«Sé que ella [la usuaria/madre] puede hacerlo, pero no está poniendo en práctica el seguimiento, y ahora tomar distancia y darle a él ese enfoque más independiente, diciéndole algo como: cuando sigues facilitándole las cosas así, le estás negando ese regalo que podemos hacerle y que es gratis [su independencia]. Y ella es capaz de hacerlo en el momento y hablar de ello en el momento y reflexionar, pero no ha conseguido llevar nada hasta el final, pero yo, yo lo entiendo».
Al considerar maneras de atender las necesidades de madres y padres, profesionales subrayaron la importancia de apoyarse en las fortalezas que ya tienen y de definir objetivos específicos, factibles y medibles para responder a esas necesidades. En cuanto a las fortalezas, una de las personas participantes compartió:
«Así que sí, no sé, fue una experiencia bastante chula repasar esa lista de comprobación con ella, porque creo que, como decía, se dio cuenta de que está más cerca, ¿sabes?, de que es capaz de hacer algunas de estas cosas, más de lo que pensaba que podía».
Se refería a una lista de comprobación diseñada para ayudar a madres y padres atendidos a revisar su situación y sus circunstancias, identificar sus fortalezas y fijar objetivos y prioridades. Desde la perspectiva de esta persona participante en el coaching, fue especialmente significativa para una madre, porque la ayudó a reconocer sus capacidades. Otra participante describió la utilidad de este ejercicio diciendo:
«Como una manera de que las personas se describan a sí mismas, no en términos de, en plan, ay, soy muy buena o no soy muy buena, sino más bien de poder identificar las fortalezas que tienen, pero también quizá algunas cosas en las que quieren trabajar.»
Es importante señalar que, cuando profesionales elaboran con madres y padres objetivos basados en las fortalezas, su trabajo refleja la premisa de que los objetivos deben ser específicos y medibles. Por ejemplo, una persona explicó que utilizaba el registro diario con una madre usuaria para crear rutina y estructura tras la separación de su pareja:
«Y además, que su pareja ya no esté disponible va a significar que los fines de semana igual tienen que girar en torno a cómo asegurarse de que haya toda la estructura que ella pueda. Ya sabes, sobre todo para unas criaturas que pasan de tener rutinas diferentes, y cómo ella y su pareja van a intentar ponerse de acuerdo en, ya sabes, que la hora de acostarse va a ser la misma en casa de mamá…»
Este registro permite identificar y seguir objetivos específicos y medibles (por ejemplo, una hora de acostarse constante).
Así, al tiempo que aportaban una visión de las experiencias de profesionales con madres y padres durante la implementación inicial de ParentingWell, las sesiones de coaching también mostraron cómo estas personas reflexionan sobre sus propias experiencias personales en relación con la vida familiar y la recuperación. Una persona participante compartió:
«Esto es algo con lo que yo también lucho. Mi hijo va a cumplir 19, así que todavía es muy joven, pero no vive conmigo porque nunca funcionó, simplemente no funcionó, así que vive con una persona amiga. Pero yo le hago todo constantemente porque no quiero verlo fracasar».
Otra persona participante confió:
«O sea, en mi caso, por desgracia, tuve que echar a mi hijo de casa. Pero cuando llegó el momento, tuvo que afectar a mi propio bienestar mental y a mi seguridad en mi casa. Y entonces fui capaz de hacerlo, pero sinceramente creo en todas esas cosas que me dijo la terapeuta por el camino. Simplemente tranquilizarme y decirme cosas como: ¿cuándo va a llegar tu momento?»
Otra persona profesional reflexionó:
«Me encantaría formar parte de algo así; como parte de mi formación compartí mis propias experiencias criando a una hija que tuvo problemas de salud mental importantes. Y todas las formas en que tuve que apoyarla y moverme por el sistema de servicios y encontrarle apoyos, y ahora es una joven de treinta y tantos con éxito».
Además, profesionales utilizaron las sesiones de coaching para intercambiar ideas y compartir estrategias de autocuidado para sí y para las personas usuarias. Una persona compartió:
«Medito y camino todos los días». Otra persona describió: «Una vez alguien me dijo que, cuando tienes un mal día, consigas un cartucho de monedas de 25 centavos y las metas en un montón de parquímetros, y te quedes mirando. Vaya. Me encanta. Qué manera tan pequeña, tan concreta y tan al alcance de sentir que acabas de cambiar algo».
Estas citas muestran que las sesiones de coaching eran espacios en los que profesionales podían identificar y compartir estrategias de autocuidado. En cuanto al autocuidado de madres y padres atendidos, una persona profesional y participante explicó:
«Tuvimos una conversación sobre esta noción de autocuidado: que autocuidado no significa egoísmo, y que muchas veces, cuando hablas con la gente, sobre todo con madres y padres, del autocuidado, evoca la idea de ser egoísta, o de que al dedicarte tiempo estás quitándoles tiempo a tus hijos. Alguien propuso esa idea de usar el formulario del registro diario como una manera de que la gente anote los momentos agradables del día.»
El formulario de registro diario es una herramienta del conjunto de materiales de ParentingWell que ayuda a madres y padres a reconocer sus múltiples aportaciones a sus hijos a lo largo del día, así como a identificar oportunidades de cuidarse. Otra participante describió así su enfoque con una madre usuaria:
«Mirar a lo largo del día y ver cuánto tiempo y esfuerzo se dedica a cuidar de los demás frente a cuidar de sí. No es que se pueda llegar nunca al 50/50 ni nada parecido, pero aunque pudieras mirar y decir: vale, un día normal pasas 12 horas cuidando de otras personas y 10 minutos cuidando de ti. ¿Hay alguna manera de que podamos aumentarlo a 15 minutos?»
En este caso, el registro diario permitió a la profesional proponer a una madre usuaria un objetivo concreto en materia de autocuidado.
Profesionales participantes expresaron un alto grado de satisfacción con las sesiones de coaching. Tras cada sesión, la mayoría estuvo de acuerdo o totalmente de acuerdo con cada una de las siguientes afirmaciones: Me satisface el formato de la sesión de coaching; La sesión de coaching me ha parecido aplicable a mi función; Me satisface la labor de la persona o las personas formadoras que dirigieron la sesión de coaching; Me satisface mi experiencia global en la sesión de coaching; El equilibrio entre presentaciones, debate y actividades se ajusta a mi estilo de aprendizaje; Recomendaría la sesión de coaching a colegas de la salud conductual. La Tabla 1 presenta las respuestas medias y los rangos de cada afirmación, para cada sesión.
Además de las preguntas de satisfacción en escala Likert, tras cada sesión de coaching las personas participantes respondieron a las siguientes preguntas abiertas: ¿Qué le ha gustado de la sesión de hoy? ¿Qué ha aprendido en la sesión de hoy? ¿Qué cambiaría de la sesión de hoy?
En respuesta a las dos primeras preguntas, las personas participantes indicaron con frecuencia que valoraban escuchar perspectivas diferentes e intercambiar ideas sobre situaciones reales de su trabajo con madres y padres, incluidas ideas relativas a los recursos de ParentingWell. Una persona compartió:
«Escuchar a otras personas compartir su experiencia me da perspectivas diferentes para mi trabajo con las personas atendidas».
Otra persona dijo:
«Me gustó que se aprovecharan perspectivas diversas».
Cabe destacar que, gracias a estas conversaciones, profesionales obtuvieron sugerencias concretas para su propia práctica y para sus entidades. Una persona explicó:
«Aprendí que, aunque a veces sea más fácil hacer las cosas directamente por nuestras familias, es mejor para ellas que también les enseñes a hacerlo por su cuenta. Eso no significa que no puedas echar una mano cuando alguien no da abasto».
Una segunda persona compartió:
«Recibí comentarios útiles sobre cómo redacto los objetivos. Fue útil seguir hablando del proceso.»
Una tercera persona indicó que le había resultado útil saber
«cómo las entidades están incorporando las cuestiones de parentalidad a sus prácticas cotidianas y haciendo el seguimiento con el personal en la supervisión».
Profesionales también señalaron que las sesiones de coaching les brindaron la oportunidad de mejorar su capacidad para utilizar eficazmente las herramientas y los recursos de ParentingWell. Una persona dijo:
«Escuchando al resto del personal clínico, pude aprender distintas maneras de presentar los materiales a las personas con las que trabajo».
Junto a esta valoración positiva, profesionales identificaron aspectos en los que las sesiones de coaching podrían mejorar en el futuro. Las sesiones se celebraron de forma virtual (para eliminar los tiempos de desplazamiento) y antes de la pandemia de COVID-19. Muchas personas expresaron su preferencia por reunirse en persona («Me resulta más fácil reunirme cara a cara»; «Sigo prefiriendo reunirme en persona»; «Entiendo la logística de usar Zoom, pero limitaba el intercambio y no me pareció tan eficaz como reunirse cara a cara»). En conjunto, aunque profesionales respondieron favorablemente a las sesiones de coaching, el contexto previo a la pandemia parece incluir una preferencia constante por la interacción presencial.
Este estudio explora la implementación del enfoque de práctica ParentingWell adaptado. Analizamos datos procedentes de las sesiones de coaching de profesionales, incluidas las transcripciones de las sesiones y las evaluaciones que hicieron de ellas. Estas sesiones son contextos en los que profesionales con formación recibieron una supervisión continuada sobre la implementación de ParentingWell. Esta supervisión posterior a la formación se ha identificado como un componente clave de las fases finales de adaptación e implementación de una intervención (44).
Los datos de las sesiones de coaching permiten comprender las experiencias de profesionales durante la implementación inicial de ParentingWell. Esta comprensión aporta información importante sobre la práctica real, condición previa para someter a prueba con rigor la eficacia y la efectividad. Nuestros resultados muestran que profesionales identifican y utilizan enfoques concretos para apoyar a madres y padres, reflexionan sobre sus necesidades en materia de apoyo, defensa de derechos, resolución de problemas y habilidades parentales, reflexionan sobre sus propias experiencias personales relacionadas con la vida familiar y la recuperación, y reconocen la importancia de las estrategias de autocuidado para sí y para las personas atendidas. Las oportunidades de compartir experiencias personales durante las sesiones de coaching son probablemente esenciales para el bienestar y la eficacia profesional de los equipos. Cada profesional tiene experiencias únicas y significativas relacionadas con su madre, su padre o sus hijos; estas experiencias moldean su mirada y, por tanto, sus interacciones con las madres y los padres usuarios. El diálogo sobre estas cuestiones puede facilitar la exploración y la comprensión de estas intersecciones entre experiencias personales y profesionales. Esto podría ser especialmente pertinente para especialistas de pares; investigaciones futuras podrán explorar si las sesiones de coaching tienen una utilidad particular para el personal clínico con una formación reglada relativamente menor.
Cabe destacar que muchos de los temas que surgieron se solapan con los elementos centrales del enfoque (26). Estos elementos centrales son implicar (establecer una buena relación y preguntar sin juzgar por la vida familiar), explorar (preguntar cómo van las cosas en la familia y qué relación tienen con la recuperación), planificar (identificar objetivos relacionados con la parentalidad) y acceder y abogar (identificar apoyos que faciliten el logro de los objetivos). Por ejemplo, en las conversaciones sobre resolución de problemas, profesionales abordaron la definición de objetivos medibles (por ejemplo, mantener una hora de acostarse constante), un componente clave del elemento planificar. También describieron cómo establecían una buena relación con madres y padres, y cómo esta es una condición previa esencial para atender sus necesidades, lo que concuerda con el elemento implicar.
Profesionales participantes también expresaron un alto grado de satisfacción con las sesiones de coaching y supieron formular muchos beneficios obtenidos de su participación, como intercambiar ideas, escuchar perspectivas diversas y aprender a utilizar las herramientas y los recursos de ParentingWell. En conjunto, los resultados sugieren que las sesiones de coaching fueron fuentes de apoyo para los equipos y, por tanto, un componente esencial del proceso de adaptación (43).
Ahora bien, aunque esta investigación arroja luz sobre aspectos clave de la fase de implementación de la adaptación de LTC en ParentingWell, se necesita más investigación para determinar en qué medida se abordan otros aspectos. En concreto, Movsisyan et al. (43) destacan la evaluación como un elemento crítico del mantenimiento, mientras que Aarons et al. (42) señalan que la satisfacción y la retención de las personas usuarias son condiciones previas para culminar con éxito un proceso de adaptación. Por ello, investigaciones futuras deberían explorar el impacto de ParentingWell en los resultados de madres, padres y familias atendidas. Esto será clave para evaluar el enfoque. Los resultados del presente estudio respaldan la idea de que profesionales incorporan elementos del enfoque a su trabajo habitual. Investigaciones adicionales deberían recoger la perspectiva de madres, padres y demás miembros de la familia. En última instancia, dada la interdependencia entre el bienestar parental y el infantil, investigaciones futuras podrán explorar si ParentingWell facilita el bienestar de varios miembros de la familia, incluidas las personas atendidas y sus hijos, y de qué manera.
También es importante reconocer que el enfoque del colaborativo de aprendizaje exigió una inversión de tiempo considerable: tanto las personas formadoras como el personal de las entidades participantes dedicaron mucho tiempo al colaborativo y a las sesiones de coaching posteriores. Para compensar parte de los costes asociados a la pérdida de productividad, las entidades participantes recibieron una asignación como compensación por la implicación de su personal (salvo una entidad cuyas normas impedían recibirla). Aunque las sesiones de coaching ya se celebraron de forma virtual, los comentarios de profesionales indicaron una marcada preferencia por la interacción cara a cara. Es posible que futuras sesiones del colaborativo de aprendizaje puedan celebrarse también de forma virtual, para reducir costes y tiempos de desplazamiento; será crucial sopesar los costes y beneficios asociados a un desplazamiento hacia más contenidos en línea. Investigaciones futuras también deberían considerar cómo adaptar los contenidos para que se ajusten mejor a un espacio en línea; ello podría, en última instancia, facilitar la participación de un mayor número de entidades y profesionales en todo Estados Unidos.
Este estudio tiene limitaciones que conviene señalar. Las personas participantes formaban parte de un estudio piloto del ParentingWell Learning Collaborative (41); por ello, la muestra era pequeña y no permite examinar sistemáticamente las diferencias según el tipo de profesional u otras características (por ejemplo, del contexto o de las personas usuarias o madres y padres). Los datos no aportaban información sobre cómo podrían variar las dificultades o las oportunidades según estas características, y la falta de un análisis matizado constituye una limitación importante. Además, aunque la muestra era diversa en cuanto a características profesionales como el puesto y la trayectoria formativa, estaba compuesta mayoritariamente por personas blancas y por mujeres (93% y 76% respectivamente). Es probable que esto refleje la población de profesionales de la salud conductual de Massachusetts en entornos comunitarios. Sin embargo, resulta problemático dada la enorme medida en que el género y la cultura, por separado y en interacción, influyen en la parentalidad. Para abordar con competencia la vida familiar en los contextos de salud conductual, la fuerza laboral debe ser diversa y culturalmente competente. Investigaciones futuras deberían explorar cada componente del proceso de adaptación en lo que respecta a ParentingWell, con profesionales y personas usuarias o madres y padres que reflejen esta diversidad. Esto concuerda con la necesidad general de que la investigación en implementación verifique de forma iterativa la aceptabilidad, la fidelidad y la viabilidad de las intervenciones en múltiples contextos (49).
Pese a estas limitaciones, este estudio permite comprender las experiencias de profesionales durante la implementación inicial de ParentingWell y aporta evidencia de la utilidad de las sesiones de coaching para apoyar su práctica. En la actualidad, aunque las desigualdades a las que se enfrentan madres y padres con enfermedad mental están bien documentadas, sus necesidades rara vez se atienden en los sistemas de servicios de salud conductual. El desarrollo de enfoques de práctica sólidos desde el punto de vista empírico y teórico, accesibles y útiles para profesionales diversos en una variedad de contextos, es un paso crucial para colmar esta laguna. Un conjunto emergente de evidencia sobre la adaptación de LTC en ParentingWell sugiere que ParentingWell puede ser uno de estos enfoques de práctica sólidos. Por ello, ParentingWell es un paso en la buena dirección para madres y padres con enfermedad mental, sus familias y los equipos profesionales que les brindan apoyo.
Complexe Systémique: puntos clave
Este informe es modesto pero instructivo para cualquier equipo que desee introducir la parentalidad en la atención psiquiátrica de adultos: una intervención manualizada se convierte en un «enfoque» integrado en las rutinas, y el coaching por videoconferencia funciona como un espacio de supervisión por el que circulan herramientas concretas (el registro diario, un plan A, B y C en caso de hospitalización) e historias personales. El punto más sistémico probablemente esté aquí: los miembros del equipo hablan de sus propios hijos y de sus propios límites, y esta resonancia moldea la manera en que se acercan a las familias de las personas a las que acompañan, lo que aboga por una supervisión que acoja esas resonancias en lugar de mantenerlas a distancia. Las limitaciones son claras: 29 personas, una asistencia que se desploma el tercer mes (una sola persona), datos de satisfacción muy descriptivos, ninguna voz de madres, padres o hijos, y un equipo que evalúa un dispositivo que él mismo diseñó. Para leer junto con el estudio de viabilidad del ParentingWell Learning Collaborative y el artículo sobre Let’s Talk About Children y su base de evidencia.
Notas del original
Declaración ética. Los estudios con seres humanos fueron aprobados por el Brandeis University Human Research Protection Program. Los estudios se realizaron de conformidad con la legislación local y los requisitos institucionales. Las personas participantes dieron su consentimiento informado por escrito para participar en este estudio.
Contribuciones de la autoría. MH: conceptualización, curación de datos, metodología, redacción – borrador original, redacción – revisión y edición. JN: obtención de financiación, metodología, supervisión, redacción – borrador original, redacción – revisión y edición. KE: conceptualización, recursos, redacción – borrador original, redacción – revisión y edición.
Agradecimientos. Queremos agradecer la contribución de las numerosas partes interesadas de las entidades y de las madres y los padres que participaron en todas las etapas de este estudio.
Declaración de financiación. La autoría declara haber recibido apoyo financiero para la investigación, la redacción y/o la publicación de este artículo. Este estudio fue financiado por el National Institute on Disability, Independent Living, and Rehabilitation Research (subvención #90dpcp0012) y el Massachusetts Department of Mental Health.
Conflicto de intereses. La autoría declara que la investigación se llevó a cabo en ausencia de cualquier relación comercial o financiera que pudiera interpretarse como un posible conflicto de intereses. La autoría declaró formar parte del consejo editorial de Frontiers en el momento del envío. Ello no tuvo ninguna incidencia en el proceso de revisión por pares ni en la decisión final.
Nota de la editorial. Todas las afirmaciones expresadas en este artículo son exclusivamente las de la autoría y no representan necesariamente las de sus organizaciones afiliadas, ni las de la editorial, el equipo editorial y las personas revisoras. Ningún producto que pueda evaluarse en este artículo, ni ninguna afirmación que pueda hacer su fabricante, está garantizado ni respaldado por la editorial.
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Traducción no oficial al español de The ParentingWell Practice Approach: Facilitating implementation in U.S. adult mental health services, de Miriam Heyman, Joanne Nicholson y Kelly English, Frontiers in Psychiatry, vol. 15, artículo 1377088 (2024), doi: 10.3389/fpsyt.2024.1377088, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial; la obra se ha modificado en el sentido de la licencia. Ni la autoría ni la editorial responden de esta traducción; prevalece la versión original.
Este es el artículo original «The ParentingWell Practice Approach: Facilitating implementation in U.S. adult mental health services», publicado en Frontiers in Psychiatry (2024) bajo licencia CC BY 4.0. Traducción no oficial al español realizada por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial, como se indica al principio de esta página; prevalece la versión original.
Leer el artículo originalCómo citar este artículo
Heyman, M., Nicholson, J., y English, K. (2024). The ParentingWell Practice Approach: Facilitating implementation in U.S. adult mental health services. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/the-parentingwell-practice-approach-facilitating-implementation-in-u-s-adult-mental-health (Obra original publicada en 2024 en Frontiers in Psychiatry, 15, 1377088 (2024); republicada en 2024 por Frontiers in Psychiatry, https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fpsyt.2024.1377088/full)
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