Esta versión ha sido traducida del inglés por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial. En caso de duda, prevalece la versión original.
Psychology and Psychotherapy: Theory, Research and Practice · Familia
Treinta y cuatro adolescentes de los Países Bajos con depresión clínica, sus madres y sus padres dicen cada cual qué creen que causó la depresión y, después, qué piensan que cree la persona joven. A nivel de grupo, las explicaciones se parecen: carácter, relaciones sociales, escuela, estrés. Dentro de cada familia coinciden poco, y madres y padres subestiman cuánto comprende la persona adolescente de su propia depresión.
Traducción no oficial al español de A qualitative, multi‐perspective study on causal beliefs about adolescent depression, de Wilma G. M. Wentholt, Loes H. C. Janssen, Lisanne A. E. M. van Houtum, Mirjam C. M. Wever, Marieke S. Tollenaar, Lenneke R. A. Alink y Bernet M. Elzinga, publicado en Psychology and Psychotherapy: Theory, Research and Practice (Wiley) (2024), doi: 10.1111/papt.12528, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado para su lectura en línea, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. Las tablas se presentan como listas (la Tabla 1, aplanada en la fuente, se ha reorganizado por adolescentes, madres y padres); las declaraciones de final de artículo se agrupan en las notas; no se reproducen la declaración de disponibilidad de datos ni el material complementario en línea (Tablas S1–S2, Figuras S1–S2). Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.
El objetivo no tiene por qué ser que la persona adolescente y su madre o su padre compartan la misma perspectiva, sino más bien que comprendan la perspectiva de la otra parte y hablen de ello.
Wilma G. M. Wentholt, Loes H. C. Janssen, Lisanne A. E. M. van Houtum, Mirjam C. M. Wever, Marieke S. Tollenaar, Lenneke R. A. Alink y Bernet M. Elzinga
Resumen
Objetivos. El presente estudio se propuso examinar: (1.1) las creencias causales acerca de la depresión adolescente en una muestra de adolescentes con depresión clínica y de sus madres y padres; (1.2) el solapamiento intrafamiliar de las creencias causales; (2.1) las creencias causales reflejadas de madres y padres sobre la perspectiva de su hijo o hija; (2.2) la exactitud de las creencias causales reflejadas de madres y padres en relación con las creencias causales de la persona adolescente.
Diseño. Estudio cualitativo con un enfoque intrafamiliar.
Métodos. Adolescentes con una depresión clínica actual (TDM/distimia; N = 34) y sus progenitores (N = 34 madres, N = 26 padres) respondieron por separado a entrevistas sobre sus creencias causales acerca de la depresión de la persona adolescente. A madres y padres se les preguntó, además, cómo percibían las creencias causales de la persona adolescente (es decir, las creencias causales reflejadas).
Resultados. Las creencias causales mencionadas con más frecuencia por adolescentes, madres y padres son: características de la persona adolescente, factores sociales, la escuela y diversas experiencias estresantes. El solapamiento entre progenitores y adolescentes fue relativamente bajo, en particular para los temas del desconcierto, el efecto acumulativo y los acontecimientos vitales estresantes, mientras que fue relativamente alto para los temas de los factores sociales, la escuela y las experiencias estresantes fuera de la familia. Las creencias causales reflejadas de madres y padres mostraron una exactitud relativa, pero tendieron a subestimar la comprensión que la persona adolescente tenía de las posibles causas de su depresión. La exactitud de las creencias causales reflejadas de los progenitores fue especialmente baja para el tema del efecto acumulativo y alta para los factores sociales.
Conclusiones. Las diversas creencias causales de adolescentes y progenitores podrían aprovecharse en el contexto terapéutico. La investigación futura podría examinar si las conversaciones (guiadas) pueden favorecer la convergencia dentro de las familias y la eficacia del tratamiento.
Puntos para la práctica
Los años de la adolescencia se caracterizan por numerosos cambios físicos, psicológicos, cognitivos, emocionales y sociales (p. ej., Sawyer et al., 2012). Estos ofrecen grandes oportunidades (p. ej., el desarrollo emocional; Sawyer et al., 2012), pero también vulnerabilidades, como refleja el fuerte aumento de los trastornos depresivos en este periodo (p. ej., Kessler et al., 2005). El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-V) describe diversos trastornos depresivos, en los que «el rasgo común de estos trastornos es la presencia de un estado de ánimo triste, vacío o irritable, acompañado de cambios somáticos y cognitivos que afectan significativamente a la capacidad funcional del individuo» (American Psychiatric Association [APA], 2013, p. 155). Adolescentes en pleno desarrollo intentan encontrar su lugar en el mundo (social) que les rodea y establecer su identidad y su funcionamiento autónomo (McCurdy et al., 2020; Smetana, 2010). Cuando aparecen trastornos depresivos en esta fase del desarrollo, pueden tener un impacto duradero a través de efectos negativos en varias áreas de la vida (p. ej., alteraciones en los ámbitos social, académico y familiar; Clayborne et al., 2019) y un riesgo importante de recurrencia más adelante en la vida (Curry et al., 2011).
Los estudios epidemiológicos muestran que diversos factores biológicos (p. ej., genética, estructuras neuronales, sustancias neuroquímicas, sistema inmunitario), cognitivos (p. ej., esquemas y estilo cognitivos, pesimismo, estilo rumiativo, procesamiento de la información) y sociales (p. ej., acontecimientos vitales, dinámicas familiares, problemas relacionales, bajo apoyo social) constituyen un riesgo de depresión (Dobson & Dozois, 2011). Los factores que surgen de los estudios cualitativos sobre las creencias de adolescentes acerca de las causas de su propia depresión clínica coinciden en gran medida con estos factores de riesgo conocidos (Bear et al., 2021; Midgley et al., 2017; Viduani et al., 2021; Wisdom & Agnor, 2007; Wisdom & Green, 2004). Adolescentes con depresión sostienen creencias causales diversas sobre su propia depresión, que pueden agruparse a grandes rasgos en tres categorías principales. La más amplia es la de las «adversidades psicosociales», como el maltrato, el rechazo del grupo de iguales o el acoso, los problemas familiares, la pobreza y la enfermedad (Bear et al., 2021; Midgley et al., 2017; Viduani et al., 2021; Wisdom & Green, 2004). En segundo lugar se mencionan con frecuencia los factores de personalidad (Bear et al., 2021; Midgley et al., 2017; Wisdom & Green, 2004) y, en tercer lugar, la vulnerabilidad intergeneracional (Bear et al., 2021; Midgley et al., 2017; Wisdom & Agnor, 2007). En el contexto de la vulnerabilidad intergeneracional, algunas personas participantes se centran en explicaciones genéticas (Bear et al., 2021; Midgley et al., 2017), mientras que otras mencionan explicaciones sociales (interacciones familiares, afrontamiento, acontecimientos negativos) (Wisdom & Agnor, 2007). Además de estas tres categorías principales, se mencionan a veces las presiones propias de la adolescencia (Wisdom & Green, 2004) y un desequilibrio hormonal (Midgley et al., 2017). Por último, aparecen dos temas transversales. Por un lado, hay adolescentes que mencionan una acumulación gradual o un efecto acumulativo de factores de estrés (Bear et al., 2021; Wisdom & Green, 2004), mientras que a otras personas les cuesta identificar cualquier posible causa (es decir, desconcierto; Bear et al., 2021; Midgley et al., 2017). Con frecuencia, adolescentes mencionan varias creencias y ofrecen así una explicación multidimensional (Bear et al., 2021; Midgley et al., 2017).
Según el enfoque ecológico del desarrollo humano de Bronfenbrenner, niñas y niños se desarrollan en estrecha interacción bidireccional con varios sistemas que les rodean, entre los cuales el sistema familiar es uno de los más cercanos (Bronfenbrenner, 1977). Aunque adolescentes aspiran a la autonomía (McCurdy et al., 2020), sus madres y padres son sus principales figuras de cuidado y siguen siendo importantes en su vida cotidiana y en su desarrollo a largo plazo (p. ej., Meeus, 2016). En consecuencia, la investigación revisada sistemáticamente muestra que una implicación integradora de madres y padres en el tratamiento de la depresión adolescente es beneficiosa para los efectos del tratamiento y para la dinámica familiar (p. ej., menos conflicto) (Dardas et al., 2018). Además, un estudio cuantitativo muestra que las creencias causales de las personas cuidadoras (cónyuges y otros familiares) influyen en la adherencia al tratamiento de pacientes adultos, con menor adherencia cuando la depresión se atribuye a problemas cognitivos o de actitud (Sher et al., 2005). Esto sugiere que las creencias causales de los progenitores también podrían influir en el tratamiento de la depresión adolescente. Hasta donde sabemos, no hay estudios cualitativos que hayan incluido las creencias causales de madres y padres sobre la depresión clínica de su propio hijo o hija adolescente, ni su comprensión de las creencias causales de este. Se desconoce, por tanto, en qué medida madres y padres comparten creencias causales similares a las de la persona adolescente o tienen visiones muy distintas sobre las causas de su depresión.
Unas creencias causales compartidas o una comprensión exacta, por parte de madres y padres, de las creencias causales de la persona adolescente pueden sumarse al apoyo que esta percibe de sus progenitores, mientras que los desacuerdos sobre el tema pueden ser fuente de tensión y conflicto. A su vez, se ha observado que un bajo nivel de apoyo y un alto nivel de conflicto se relacionan con la depresión adolescente e incluso la predicen (Restifo & Bögels, 2009). Actualmente no existe ninguna investigación que haya examinado el solapamiento entre progenitores y adolescentes en las creencias causales ni la exactitud de las creencias causales reflejadas de madres y padres sobre la perspectiva de la persona adolescente; el presente estudio se propone hacerlo, dada su posible relevancia clínica.
Resulta especialmente valioso examinar cualitativamente las creencias causales acerca de la depresión clínica adolescente, además de la investigación cuantitativa. Las personas con una experiencia vivida o actual de depresión tienen una comprensión personal de su propio trastorno, que puede servir de aporte tanto a la terapia como a la investigación. El tratamiento psicológico de la depresión es en general eficaz, pero los tamaños del efecto son pequeños (Cuijpers et al., 2009) y los efectos de los distintos tipos de tratamiento psicológico individual parecen comparables (Cuijpers et al., 2011). Aunque, específicamente para la depresión adolescente, una implicación integradora de madres y padres parece beneficiosa para la eficacia del tratamiento (Dardas et al., 2018). Puede ser valioso incluir la comprensión de la persona adolescente atendida, así como la de su madre o su padre, en la investigación y en la práctica clínica; se ha observado que las creencias causales personales influyen en la preferencia por un tratamiento, en la adherencia y en el resultado (Hagmayer & Engelmann, 2014). Un estudio incluido en la revisión de Hagmayer y Engelmann (2014), por ejemplo, mostró que la terapia interpersonal era más eficaz que la terapia cognitivo-conductual en personas que consideraban el conflicto interpersonal como causa de su depresión (Carter et al., 2011). Incluir la perspectiva propia de la persona atendida podría, por tanto, beneficiar la investigación sobre la eficacia de los tratamientos. Antes de investigar los beneficios de incorporar las creencias causales al tratamiento, se necesita investigación cualitativa sobre las creencias causales de adolescentes y de sus madres y padres.
Con el presente estudio cualitativo pretendemos aportar nuevos conocimientos sobre las creencias causales acerca de la depresión adolescente desde un enfoque familiar multiperspectiva, en una muestra de adolescentes con depresión clínica y de sus madres y padres. Más concretamente, pretendemos examinar: (1.1) las creencias causales de adolescentes y de sus madres y padres acerca de la depresión de la persona adolescente; (1.2) en qué medida las creencias causales de adolescentes, madres y padres se solapan dentro de las familias; (2.1) lo que madres y padres suponen que son las creencias causales de la persona adolescente (es decir, las creencias causales reflejadas); (2.2) y el grado de exactitud de las creencias causales reflejadas de madres y padres.
Este estudio forma parte del proyecto neerlandés intergeneracional y multimétodo «Relations and Emotions in Parent-Adolescent Interaction research» (RE-PAIR) de la Universidad de Leiden. El objetivo general del estudio RE-PAIR es examinar la relación bidireccional entre las interacciones de progenitores y adolescentes y la depresión adolescente, comparando familias de adolescentes sin psicopatología con familias de adolescentes con un trastorno depresivo mayor (TDM) o una distimia actuales (en adelante, «adolescentes con depresión»). En el presente estudio solo incluimos familias de adolescentes con depresión.
Las familias se reclutaron a través de servicios de salud mental de la zona de Leiden y mediante anuncios. Profesionales de la salud mental informaron a las familias elegibles sobre el estudio y pusieron en contacto al equipo de investigación con las familias interesadas. Las familias recibieron información y fueron evaluadas (es decir, una breve comprobación de los criterios de inclusión y exclusión) por teléfono, y se programó una cita para la entrevista diagnóstica de cada adolescente con el Kiddie-Schedule for Affective Disorders and Schizophrenia – Present and Lifetime (K-SADS-PL; Reichart et al., 2000). Si se cumplían todos los criterios de inclusión y exclusión, se programaban las siguientes partes del estudio (véase el procedimiento). Los criterios de inclusión para adolescentes eran: diagnóstico principal de TDM o distimia (comprobado con el K-SADS-PL), edad entre 11 y 17 años en el momento de la inclusión, convivir y participar con al menos una figura principal de cuidado y cursar (o haber terminado) la educación secundaria o estudios superiores. Se exigía a adolescentes y progenitores un dominio suficiente del neerlandés. Cuando la situación familiar lo permitía, se invitaba a participar a las dos principales figuras de cuidado. Si en la vida de la persona adolescente intervenían más de dos figuras de cuidado, la familia y el equipo de investigación seleccionaban a las dos con contacto más frecuente. En todas las familias en las que participaron dos progenitores, se trataba de una madre y un padre. Se excluyó a las familias si la persona adolescente estaba iniciando un tratamiento antidepresivo (se admitían dosis estables), si no podía garantizarse la seguridad por tendencias suicidas (la ideación suicida no era criterio de exclusión) o autolesiones graves, y en caso de diagnóstico comórbido actual de discapacidad intelectual, psicosis, trastornos de la conducta alimentaria, trastornos por consumo de sustancias o trastornos del espectro autista. Estos trastornos comórbidos eran criterios de exclusión por su impacto en el funcionamiento cognitivo y conductual en las interacciones sociales, lo cual es relevante dado el foco del proyecto general en las interacciones entre progenitores y adolescentes. Se contactó con un total de 70 familias consideradas elegibles para el estudio, de las cuales 34 fueron incluidas y participaron en el presente estudio.
Un total de 35 familias de adolescentes con depresión (N = 35) y sus progenitores (N = 62) participaron en RE-PAIR entre julio de 2018 y febrero de 2022. De estas 35, una familia (con n = 2 progenitores) se reclutó inicialmente como familia de control sana, pero durante la entrevista K-SADS-PL se puso de manifiesto que la persona adolescente tenía un TDM actual. Por ello, no se disponía para esta familia de los datos de la entrevista cualitativa pertinentes para el presente estudio. El resultado fue una muestra total de 34 familias de adolescentes con depresión (N = 34, 79,4 % de sexo femenino) y sus madres (N = 34, 97,1 % madres biológicas) y padres (N = 26, 92,3 % padres biológicos). La mayoría de adolescentes tenía un diagnóstico principal de TDM (n = 27) y siete, un diagnóstico principal de distimia. Las características demográficas de la muestra se presentan en la Tabla 1. Todas las personas adolescentes habían buscado ayuda profesional, pero observamos una gran variación en el tipo de profesional (p. ej., desde el trabajo social escolar hasta la psicología con habilitación) y en el tipo y la frecuencia de las sesiones (desde estar en lista de espera hasta sesiones semanales o quincenales durante hasta año y medio) (Tabla 1). Ninguna de las familias había recibido intervenciones de parentalidad ni tratamiento basado en la familia en el contexto de la depresión de la persona adolescente.
Tabla 1 — Características demográficas de las personas participantes.
Valores: M (DE)/% (n); rango entre corchetes.
Adolescentes (N = 34)
Madres (N = 34)
Padres (N = 26)
Nota: PHQ-9, LES, K-SADS, CTQ-SF y MINI se describen en la sección de Materiales complementarios. Los trastornos de ansiedad comórbidos incluyen el TEPT. Los trastornos comórbidos excluyen los trastornos «probables» y los trastornos en remisión (parcial). La puntuación total del CTQ-SF excluye los ítems de minimización. Abreviaturas: TC, trastorno de conducta; TDAH, trastorno por déficit de atención con hiperactividad; TDM, trastorno depresivo mayor; TOC, trastorno obsesivo-compulsivo.
La participación en el estudio RE-PAIR constaba de cuatro partes: cuestionarios en línea, un día de evaluación en el laboratorio, 14 días consecutivos de evaluación ecológica momentánea (Ecological Momentary Assessment) y una sesión de resonancia magnética funcional (RMf). Se reembolsaron todos los gastos de desplazamiento. Adolescentes recibieron una compensación económica de 15 a 35 euros, y madres y padres, de 73 a 103 euros, según las partes del estudio en las que participaron. En el presente estudio solo utilizamos los datos de la entrevista cualitativa del día de evaluación y de los cuestionarios en línea. Los datos de las demás partes del estudio se presentan en otros trabajos (Janssen et al., 2020, 2021, 2023, 2024; van Houtum, van Schie et al., 2023; van Houtum, Wever, et al., 2023; van Houtum et al., 2021, 2022; Veenman et al., 2024; Wever, van Houtum, Janssen, Spruit, et al., 2022; Wever, van Houtum, Janssen, Wentholt, et al., 2022; Wever et al., 2021, 2023, 2024).
Al final del día de evaluación, personal investigador formado (en fase de doctorado) y asistentes de investigación (estudiantes de grado en Psicología Clínica y en Psicología Infantil y Adolescente) realizaron y grabaron en audio entrevistas cualitativas semiestructuradas, en un espacio privado y tranquilo, con cada miembro de la familia por separado. La entrevista incluía preguntas sobre varios temas, entre ellos las creencias causales acerca de la depresión de la persona adolescente. Para evaluar estas creencias causales, empezamos con una pregunta abierta: «En tu opinión, ¿cuáles son las posibles causas de tus síntomas depresivos (o de los de tu hijo o hija)?» (en adelante, «creencias causales espontáneas»). A continuación, entregamos a las personas participantes un resumen de los factores de riesgo de la depresión adolescente con base científica, elaborado a partir del trabajo de Hansson et al. (2010) (resumen presentado en la Tabla S1), y les preguntamos: «Estudios científicos anteriores han identificado varias causas posibles. Al mirar este resumen, ¿ves algún factor que pueda haber tenido un papel causal en tus síntomas depresivos (o en los de tu hijo o hija)?» (en adelante, «creencias causales inducidas»). Por último, preguntamos a madres y padres: «¿Qué crees que tu hijo o hija considera como posibles causas?» (en adelante, «creencias causales reflejadas»). Las grabaciones de audio de las entrevistas completas se transcribieron con el software Amberscript (Amberscript, 2022), se anonimizaron y fueron revisadas y corregidas manualmente por asistentes de investigación independientes.
El estudio RE-PAIR fue aprobado en mayo de 2018 por el Comité de Ética Médica del Leiden University Medical Centre (NL62502.058.17) y se llevó a cabo de conformidad con la Declaración de Helsinki y la ley neerlandesa de investigación médica con seres humanos (WMO). Las personas participantes firmaron el consentimiento informado, y ambos progenitores con la patria potestad firmaron un consentimiento informado adicional cuando la persona adolescente tenía menos de 16 años.
Utilizamos el software ATLAS.ti (ATLAS.ti Scientific Software Development GmbH, 2022) y seguimos el método de la teoría fundamentada para el análisis temático de datos cualitativos (es decir, codificación abierta, axial y selectiva) con un enfoque iterativo (Boeije, 2010). Tres estudiantes de grado codificaron tres entrevistas, elaboraron un árbol de codificación inicial (codificación abierta y axial) y discutieron los temas con las personas responsables de la codificación (WW y BE). Se codificaron cuatro entrevistas con el árbol de codificación para obtener más información sobre los temas pertinentes. Los temas se discutieron con las personas responsables de la codificación y se revisó el árbol. A continuación, se presentó este árbol de codificación a seis estudiantes de grado, que codificaron dos veces las 94 entrevistas, en dos rondas de codificación iterativa en las que nadie codificó varias entrevistas de la misma familia. Las dudas y consideraciones se comunicaron y discutieron con las personas responsables de la codificación. La información procedente de la codificación del alumnado y de las reuniones de intervisión se utilizó para revisar el árbol de codificación. Por último, se presentó el sistema a una persona estudiante de grado, que codificó tres entrevistas de práctica, y la codificación de nueve entrevistas (codificadas también por WW) se discutió en profundidad con la primera autora (WW). Esta persona codificó las 85 entrevistas restantes (94 en total menos las nueve con doble codificación), comunicó sus dudas y discutió el consenso con las personas responsables de la codificación. El árbol de codificación final y las reglas de codificación adicionales figuran en la sección de Resultados complementarios.
Para cada díada madre–adolescente y padre–adolescente calculamos dos puntuaciones: una puntuación de solapamiento intrafamiliar de las creencias causales y una puntuación de exactitud de las creencias causales reflejadas de los progenitores en relación con las creencias causales de su propio hijo o hija. Las puntuaciones de solapamiento intrafamiliar se basaron en la parte espontánea de la entrevista, para captar las creencias idiosincrásicas de las personas participantes. A madres y padres se les preguntó por sus creencias causales reflejadas después de haber visto el resumen de factores en el contexto de sus propias creencias causales. Por ello, las puntuaciones de exactitud se basaron en las creencias causales reflejadas de los progenitores en relación con el total (parte espontánea e inducida de la entrevista) de las creencias causales de la persona adolescente.
Las puntuaciones de solapamiento intrafamiliar y de exactitud parental se calcularon por separado, pero de manera similar. A cada tema principal mencionado solo por la persona adolescente o por el progenitor dentro de la díada se le asignaron cero puntos, y a cada tema principal mencionado tanto por la persona adolescente como por el progenitor dentro de la díada, un punto. Los temas principales que no mencionaron ni la persona adolescente ni el progenitor no se incluyeron en la puntuación de solapamiento ni en la de exactitud. La suma de estas puntuaciones por tema principal se dividió por el número total de temas principales mencionados (por la persona adolescente o por el progenitor, o por ambos). La puntuación de solapamiento intrafamiliar iba desde la ausencia de solapamiento en las creencias causales (puntuación media de cero) hasta el solapamiento completo en cada tema mencionado (puntuación media de uno). La puntuación de exactitud intrafamiliar iba desde unas creencias causales reflejadas parentales completamente inexactas (puntuación media de cero) hasta unas creencias causales reflejadas parentales completamente exactas (puntuación media de uno). Además, para cada tema principal representamos el solapamiento y la exactitud intrafamiliares en diagramas de Venn de área proporcional mediante una aplicación en línea (https://eulerr.co/) basada en el paquete de R eulerr (versión 6.1.1) (Larsson, 2021).
A partir del análisis temático identificamos 12 temas amplios con un total de 39 subtemas subyacentes (Tabla S2). En la Tabla S2 y en los Resultados complementarios figuran una breve descripción y las frecuencias de todos los (sub)temas. La Tabla S1 presenta los temas relativos a la parte inducida de la entrevista. Los estadísticos descriptivos de la duración de las entrevistas, del número de (sub)temas (reflejados) y de las puntuaciones de solapamiento y exactitud intrafamiliares se presentan en la Tabla 2. Asignamos a cada familia un segundo número aleatorio para garantizar el anonimato al citar fragmentos.
Tabla 2 — Estadísticos descriptivos de las entrevistas cualitativas.
Valores: M (DE) [rango].
Nota: Los temas con un solo subtema (es decir, «Desconcierto», «Efecto acumulativo», «Falta de comprensión o apoyo percibidos») se incluyeron tanto en el número de temas principales como en el de subtemas. Espontáneas = creencias causales de la parte espontánea de la entrevista; Total = total de creencias causales en las partes espontánea e inducida de la entrevista; creencias causales reflejadas = lo que madres y padres suponen que son las creencias causales de la persona adolescente. Las puntuaciones de solapamiento se basan en la parte espontánea de la entrevista; las puntuaciones de exactitud, en la entrevista total de la persona adolescente (espontánea más inducida). a Datos faltantes de creencias causales reflejadas para n = 3 madres y n = 3 padres. Para esta parte, n = 31 madres y n = 23 padres, de n = 33 familias.
Dado el gran número de temas, nos centraremos en las cinco principales creencias causales de cada miembro de la familia (Tabla 3), entre ellas los temas «Social», «Características de la persona adolescente», «Estrés en el contexto familiar», «Acontecimiento vital estresante», «Escuela», «Intergeneracional», «Escuela» y «Pubertad». Las cinco principales creencias causales espontáneas de adolescentes, madres y padres fueron relativamente similares en cuanto a los temas «Social», «Características de la persona adolescente» y las experiencias estresantes (Tabla 3). «Social» (tema principal de adolescentes) y «Características de la persona adolescente» (tema principal de madres y padres) fueron en conjunto los temas de creencias causales mencionados con más frecuencia (Resultados complementarios) por adolescentes y progenitores. El tema «Social» reunía afirmaciones sobre experiencias interpersonales negativas de intensidad variable, desde experiencias sociales de la vida diaria como «mis amistades se sienten un poco, eh, desequilibradas […] Como si yo sí entendiera lo que les pasa por la cabeza a mis amistades, pero ellas no me entienden a mí» (#100, chica) hasta experiencias graves como «bueno, eh, básicamente sufrí acoso por parte de la persona que me entrenaba durante un año entero. Sabía darle la vuelta a las cosas, hacer que pareciera culpa mía» (#156, chica). El tema «Características de la persona adolescente» reunía afirmaciones sobre características relacionadas con la persona adolescente (o su personalidad) y presentes en todos los contextos, desde afirmaciones específicas como «siempre ha sido sensible, lo que quizá le hace más propenso a pasarlo mal […] Se preocupa por cosas impropias de su edad» (#184, madre de un chico) hasta afirmaciones más generales como «es simplemente algo de su carácter» (#29, padre de una chica).
Tabla 3 — Las cinco principales creencias causales por tipo de miembro de la familia.
Temas clasificados del 1 al 5 (%).
Nota: Espontáneas = creencias causales de la parte espontánea de la entrevista; Total = total de creencias causales en las partes espontánea e inducida de la entrevista; Reflejadas = lo que madres y padres suponen que son las creencias causales de la persona adolescente. a Datos faltantes de creencias causales reflejadas para n = 3 madres y n = 3 padres. Para esta parte, n = 31 madres y n = 23 padres, de n = 33 familias.
Una tercera creencia causal importante para adolescentes, madres y padres fueron las experiencias vitales estresantes. El tema «Estrés en el contexto familiar» (entre los cinco principales de adolescentes, madres y padres) reunía afirmaciones sobre experiencias estresantes (a menudo crónicas) en el contexto familiar, por ejemplo: «sobre todo por el divorcio de mis padres y la situación difícil con mi padre» (#177, chica) y «creció en una familia con muchas peleas, eh, creo que se podría definir como violencia doméstica psicológica. Y eh, bueno, en algún momento pasaba a diario y ella dio la voz de alarma, ya no podía más» (#45, madre de una chica). Las personas participantes mencionaron además «acontecimientos vitales estresantes» agudos y concretos (entre los cinco principales de adolescentes), como: «vio cómo esposaban a su padre y se lo llevaba la policía» (#83, madre de una chica) y «vi morir a mi abuela en su casa, tuvo un infarto. Estuve allí de principio a fin, se cayó al suelo y mi madre estaba en pánico» (#20, chica).
El tema «Escuela» también fue mencionado con frecuencia por adolescentes (entre los cinco principales), madres (entre los cinco principales) y padres (entre los seis principales). Este tema incluía afirmaciones sobre la presión por rendir en la escuela y otros factores de estrés en el entorno escolar, por ejemplo: «ya no me iba muy bien en el instituto y no me sentía bien. Y luego todo el profesorado y mi madre encima de mí todo el rato. Todo se volvió demasiado y simplemente ya me daba igual» (#72, chica).
El tema «Intergeneracional» fue mencionado con frecuencia por madres y padres (entre los dos principales) e incluía afirmaciones explícitas sobre el reconocimiento de ciertas características (desde afirmaciones vagas hasta, específicamente, la depresión clínica) en otros miembros de la familia o su atribución a la herencia genética. Adolescentes rara vez mencionaron el tema «Intergeneracional» de forma espontánea, mientras que casi la mitad lo mencionó tras la ayuda del resumen: «creo que también es algo genético, y se aprende con el ejemplo» (#95, padre de una chica).
El tema «Uso de medios» figuraba entre las cinco principales creencias causales espontáneas de los padres, pero no entre las de madres y adolescentes. Este tema incluía afirmaciones sobre los efectos negativos del uso de medios, como: «si pasas mucho tiempo en Instagram y ves las cosas divertidas de los demás, eso puede nublarle mucho la mirada» (#58, padre de una chica). El tema «Pubertad», en cambio, figuraba entre las cinco principales creencias causales espontáneas de las madres, pero no entre las de padres y adolescentes. Este tema incluía afirmaciones sobre la pubertad y la turbulencia que la acompaña, por ejemplo: «en primer lugar creo que su edad y las fluctuaciones hormonales y esas cosas» (#54, madre de una chica).
Para presentar visualmente la distribución de las puntuaciones de solapamiento (Figura 1a), clasificamos a madres y padres según presentaran un solapamiento nulo, moderado (puntuación de solapamiento de 0.01–0.49) o alto (puntuación de solapamiento de 0.50 o más) en las creencias causales con su propio hijo o hija. Los padres tuvieron de media una puntuación de solapamiento más baja que las madres (Tabla 2), mostraron con más frecuencia un solapamiento nulo y con menos frecuencia un solapamiento moderado con la persona adolescente (Figura 1a).

Representamos el solapamiento intrafamiliar de los temas de creencias causales en diagramas de Venn (los cinco temas principales se presentan en la Figura 2; todos los temas, en la Figura S1). El examen de estos diagramas de Venn permitió identificar patrones de solapamiento, que en esta sección ordenamos de menor a mayor. Los temas transversales «Desconcierto» y «Efecto acumulativo» fueron los temas con menor solapamiento entre progenitores y adolescentes (Figura S1). «Desconcierto» indica que la persona participante no comprendía la causa de la depresión, y «Efecto acumulativo», que mencionó explícitamente una acumulación de varios factores como causa de la depresión. Eran temas importantes para adolescentes, pero sus madres y padres los mencionaban con menos frecuencia. Una chica, por ejemplo, mencionó: «fue una acumulación de cosas pequeñas […] cada vez eran más y eso provocó mucho estrés y empeoró [los síntomas depresivos]» (#156), mientras que ni su madre ni su padre mencionaron explícitamente este «Efecto acumulativo». Las familias en las que el progenitor (o ambos) no tenía ningún solapamiento con la persona adolescente (n = 3) correspondían siempre a adolescentes que solo mencionaban una sensación de «Desconcierto», «la verdad es que no lo sé» (#1, chica), mientras que su madre o su padre mencionaban varias creencias causales, pero no el «Desconcierto». El solapamiento entre progenitores y adolescentes también fue relativamente bajo para «Acontecimiento vital estresante», sobre todo cuando adolescentes mencionaban acontecimientos fuera del contexto familiar, como: «mi novia y yo lo dejamos y, eh, hubo un atraco en el trabajo» (#53, mencionado por un chico, pero no por su madre). En cambio, los casos de solapamiento entre progenitores y adolescentes se referían con más frecuencia a acontecimientos dentro del contexto familiar, como la muerte de una abuela o un abuelo.

Observamos un solapamiento relativamente alto entre progenitores y adolescentes para «Social», «Escuela» y «Estrés fuera del contexto familiar», y un solapamiento relativamente alto entre madre y adolescente (pero bajo entre padre y adolescente) para «Características de la persona adolescente» y «Estrés en el contexto familiar» (Figura 2; Figura S1). Los miembros de la familia coincidían a menudo en mencionar como creencias causales «[yo no tenía / ella no tenía] realmente amistades» (#131, mencionado por una chica y su madre, pero no por su padre) y «el aislamiento social [debido a la pandemia de COVID-19]» (#120, mencionado por una chica, su madre y su padre).
Faltaban los datos de las creencias causales reflejadas sobre la perspectiva de la persona adolescente para algunos progenitores (n = 3 madres, n = 3 padres), lo que dio un tamaño muestral de 31 madres y 23 padres de 33 familias. Dado el gran número de temas, nos centraremos en las cinco principales creencias causales reflejadas de cada miembro de la familia (Tabla 3), entre ellas los temas «Social», «Características de la persona adolescente», «Estrés en el contexto familiar», «Acontecimiento vital estresante», «Escuela», «Escuela» y «Desconcierto». Las cinco principales creencias causales reflejadas (Tabla 3) fueron casi idénticas en madres y padres, y estos temas aparecían también entre los cinco principales (total) de adolescentes. El tema principal de las creencias causales reflejadas de madres y padres fue «Características de la persona adolescente»; mencionaron, por ejemplo: «Quizá su autoestima; creo que sabe o siente que le importa mucho lo que los demás digan de ella» (#102, padre de una chica) o «está realmente convencida de que le falta una sustancia química en el cerebro» (#191, madre de una chica). «Social» y «Estrés en el contexto familiar» fueron el segundo y el tercer tema más importantes de las creencias causales reflejadas de los progenitores. Por ejemplo, un padre de una chica mencionó «creo que hablará de sentirse rechazada por los demás, de tener pocas amistades» (#89) y una madre de una chica mencionó «y eh, creo que [nombre] dirá que echa mucho de menos a su familia [que vive en el extranjero]» (#102). En cuarto lugar, madres y padres mencionaron los «acontecimientos vitales estresantes» como creencia causal reflejada. Por ejemplo, la madre y el padre de una chica mencionaron «hablará de […] situaciones parecidas a una agresión» (#120), y la madre y el padre de un chico mencionaron «hablará de lo que le pasó a su amigo [suicidio]» (#138). En quinto lugar, madres y padres mencionaron «Escuela» como creencia causal reflejada. Un padre, por ejemplo, mencionó «mmm sí, quizá problemas en el instituto» (#102, chica). Y por último, «Desconcierto» apareció entre los cinco temas principales de las creencias causales reflejadas de madres y padres. Una madre, por ejemplo, mencionó «[nombre] dijo hace poco que no tiene ningún motivo para estar deprimida, así que no sabe por qué» (#112, chica). Este tema no aparecía entre los cinco principales (total) de adolescentes, pero aun así lo mencionaron con frecuencia (26,5 %; Tabla S2).
Las puntuaciones de exactitud por categorías se presentan visualmente en la Figura 1b. Madres y padres mencionaron los temas principales reflejados con menos frecuencia y tuvieron un promedio de temas reflejados (en número) más bajo que la frecuencia con la que adolescentes mencionaron esos temas como sus propias creencias causales (total) (Tabla 2). Los padres tuvieron de media una puntuación de exactitud más baja que las madres (Tabla 2), fueron algo más a menudo completamente inexactos y con menos frecuencia muy exactos (Figura 1b). Representamos la exactitud intrafamiliar de los temas de creencias causales reflejadas en diagramas de Venn (Figura S2). El examen de estos diagramas de Venn permitió identificar patrones de exactitud, que en esta sección ordenamos de menor a mayor. Las familias en las que el progenitor (o ambos) era completamente inexacto en sus creencias causales reflejadas correspondían a familias en las que la madre o el padre mencionaron que a la persona adolescente le costaría nombrar creencias causales («Desconcierto»; dos familias), no dijeron nada sobre las creencias causales de la persona adolescente pero se extendieron sobre su propia perspectiva (una familia), o mencionaron temas completamente distintos de los mencionados por la persona adolescente (tres familias). Además, ningún progenitor supuso acertadamente que la persona adolescente mencionaría un «Efecto acumulativo» como creencia causal, aunque casi una cuarta parte de adolescentes mencionó explícitamente este tema. Una chica, por ejemplo, mencionó: «bueno, eh, es porque cambió mi situación en casa […] a partir de ahí todo fue cuesta abajo […] Es una acumulación del pasado, la escuela primaria, gente cercana que me falló y me abandonó y esas cosas, y el cambio en mi situación en casa. Una combinación de todo eso» (#89), mientras que ni su madre ni su padre mencionaron explícitamente este efecto acumulativo cuando se les preguntó por las creencias causales de su hija. La exactitud de las creencias causales reflejadas de madres y padres también fue baja para «Intergeneracional». Sin embargo, hay que tener en cuenta que solo dos adolescentes mencionaron este tema de forma espontánea y que la mayoría lo mencionó solo después de ver el resumen.
Varios temas mostraron una exactitud moderada de las creencias causales reflejadas de los progenitores. Los temas «Desconcierto» y «Características de la persona adolescente» fueron mencionados por un número similar de adolescentes (como creencias causales) y de progenitores (como creencias causales reflejadas). Sin embargo, a nivel intrafamiliar, el reflejo de estos temas por madres y padres fue aproximadamente tan a menudo inexacto como exacto, salvo en el reflejo de «Características de la persona adolescente» por parte de las madres (exacto con más frecuencia que inexacto). Los temas «Estrés en el contexto familiar», «Escuela» y «Acontecimiento vital estresante» fueron subestimados por madres y padres: bastantes menos progenitores mencionaron estos temas como creencias causales reflejadas que adolescentes como creencias causales. Sin embargo, los progenitores que sí mencionaron estos temas acertaron con relativa frecuencia en que la persona adolescente los había mencionado. Los padres fueron notablemente exactos al sostener «Estrés fuera del contexto familiar» como creencia causal reflejada.
Las creencias causales reflejadas de madres y padres fueron especialmente exactas para los temas «Social» y «Uso de medios». El tema «Uso de medios» era una creencia causal importante para los padres desde su propia perspectiva, pero ninguna madre ni ningún padre lo sostuvo como creencia causal reflejada al preguntarles por la perspectiva de la persona adolescente, y efectivamente ninguna persona adolescente mencionó este tema. «Social» fue un tema importante para adolescentes (n = 18) y, en la mayoría de los casos (n = 13), uno o ambos progenitores lo mencionaron acertadamente como creencia causal reflejada.
Cabe mencionar tres observaciones relevantes en el contexto clínico. En primer lugar, el resumen de factores de riesgo conocidos ayudó a adolescentes a formular sus creencias causales. Así lo refleja el fuerte aumento de «Intergeneracional» de la parte espontánea a la parte inducida de la entrevista (Tabla S2). Además, tres adolescentes solo mencionaron una sensación de «Desconcierto» en la parte espontánea de la entrevista, sin creencias causales concretas. Las tres personas mencionaron una (a saber, «Intergeneracional») o más creencias causales cuando se les presentó el resumen. En segundo lugar, las personas participantes mencionaron algunos temas específicamente como factores de mantenimiento o de agravamiento, más que como causas directas de la depresión. Fue el caso de los temas «Características de la persona adolescente», «Estrés fuera del contexto familiar», «Acontecimiento vital estresante» y «Escuela». Por ejemplo: «No sé nombrar causas, solo cosas que influyen. Como la falta de sueño, el estrés […] y las peleas y las cosas raras que pasan, eso lo empeora. Y suspender o que las cosas salgan mal puede desencadenarlo. Empiezo a sentirme mal conmigo mismo y me entra un estado de ánimo depresivo» (#25, chico) y «se quedó terriblemente atrasada en el instituto, la presión aumentó […] creo que eso, eh, provocó como una desconexión. No creo que sea la causa en sí, pero desde luego no la ayudó» (#191, padre de una chica). Y en tercer lugar, observamos que las familias con puntuaciones de exactitud especialmente altas (total n = 7, de las cuales n = 4 monoparentales) correspondían a menudo a familias cuya persona adolescente recibía tratamiento en ese momento (n = 5, de las cuales n = 4 monoparentales). Las madres y padres de estas familias señalaron con relativa exactitud «Estrés en el contexto familiar» y «Acontecimiento vital estresante».
El presente estudio se propuso examinar cualitativamente las creencias causales acerca de la depresión adolescente en adolescentes con depresión clínica y en sus madres y padres, desde una perspectiva intrafamiliar. El primer hallazgo clave es que los temas principales de la personalidad y de diversas experiencias sociales y estresantes fueron similares en adolescentes y progenitores, y coherentes con estudios cualitativos previos con adolescentes (Bear et al., 2021; Midgley et al., 2017; Viduani et al., 2021; Wisdom & Green, 2004). Un segundo hallazgo, más llamativo, es que, al examinar las creencias causales dentro de las familias, el solapamiento entre las creencias de adolescentes y las de su madre o su padre fue relativamente bajo. Así, dentro de una misma familia, la persona adolescente podía ver la depresión como resultado de rasgos de personalidad y de acontecimientos estresantes, mientras que la madre podía verla como resultado de la pubertad y de factores escolares. Y en tercer lugar, madres y padres mostraron una exactitud moderada al formular las creencias causales de su propio hijo o hija, pero tendieron a subestimarlas, en el sentido de que la persona adolescente mencionaba más temas (p. ej., la escuela, las experiencias sociales, lo intergeneracional y los rasgos de personalidad) de los que su madre o su padre esperaban (p. ej., la escuela y las experiencias sociales). Encontramos una gran variedad de creencias causales acerca de la depresión adolescente, desde experiencias estresantes hasta la turbulencia de la pubertad. Esta variedad concuerda con trabajos cualitativos previos (Bear et al., 2021; Midgley et al., 2017; Viduani et al., 2021; Wisdom & Green, 2004) y con el abundante número de factores de riesgo que surgen de la investigación epidemiológica (p. ej., Dobson & Dozois, 2011). Las tres categorías principales (adversidades psicosociales, factores de personalidad, vulnerabilidad intergeneracional) de estudios cualitativos previos sobre las perspectivas de adolescentes se amplían así a las perspectivas de sus madres y padres, tanto en el contexto de sus propias creencias sobre la(s) causa(s) de la depresión de la persona adolescente como en el de las creencias que atribuyen a esta.
Las adversidades psicosociales fueron una de las principales creencias causales de las personas participantes en el presente estudio, al igual que en trabajos anteriores (Bear et al., 2021; Midgley et al., 2017; Viduani et al., 2021; Wisdom & Green, 2004). Los temas del estrés dentro y fuera del contexto familiar, los acontecimientos vitales estresantes y los factores sociales podrían agruparse en una categoría amplia y genérica de adversidades psicosociales. Casi todas las personas adolescentes mencionaron una o varias de estas adversidades, y una cuarta parte mencionó sentirse desbordada por la acumulación de experiencias vitales (negativas). El presente estudio añade dos temas importantes a esta lista de factores de estrés: la escuela y las restricciones debidas a la pandemia de COVID-19. Cabría discutir si el término adversidad es adecuado para la escuela, pero está claro que es un factor de estrés para adolescentes, reconocido por sus madres y padres en el presente estudio. Muchas personas participantes vivieron la escuela como problemática, ya fuera en términos generales o específicamente en términos de rendimiento (bajo presión). En los Países Bajos, adolescentes experimentan con el tiempo una presión y un estrés crecientes en la escuela (De Looze et al., 2020). La generalización a otros países debe hacerse con cautela, ya que un estudio internacional algo más antiguo indica que la percepción de la presión escolar apenas cambió entre 1994 y 2010 (Klinger et al., 2015). Con independencia de su aumento en el tiempo, la investigación metaanalítica muestra que la presión escolar se relaciona con un aumento de la depresión (síntomas y niveles clínicos), con algunos indicios de un efecto direccional de los síntomas depresivos tras la presión académica (revisado por Steare et al., 2023). Por otra parte, en el diagnóstico de una depresión clínica se tienen en cuenta los problemas de concentración y el impacto de los síntomas en el funcionamiento en, entre otros, el ámbito académico (APA, 2013). Es probable, por tanto, que el estrés académico y los síntomas depresivos se influyan bidireccionalmente, y este estrés es un factor importante que considerar en la investigación y el tratamiento de la depresión adolescente.
Las restricciones debidas a la pandemia de COVID-19 se codificaron como factor de estrés fuera de la familia y pueden considerarse una adversidad psicosocial. A partir del primer confinamiento en los Países Bajos (marzo de 2020) participaron 22 familias, y las restricciones debidas a la COVID-19 fueron mencionadas como creencia causal por el 27,3 % de adolescentes, el 31,8 % de las madres y el 22,2 % de los padres de estas familias (Tabla S2). Así, el tema no apareció entre las cinco principales creencias causales y se mencionó a menudo como factor de agravamiento más que como causa directa. La investigación metaanalítica muestra un aumento moderadamente estable de los síntomas depresivos desde antes hasta durante la pandemia de COVID-19 (Ludwig-Walz et al., 2022; Madigan et al., 2023), pero una baja certeza de la evidencia sobre las tasas de depresión clínicamente relevante (Ludwig-Walz et al., 2022). Los resultados de nuestro trabajo cualitativo, combinados con los metaanálisis existentes, sugieren que las restricciones debidas a la pandemia no son (ni se perciben como) una causa principal de la depresión clínica adolescente. Por otra parte, no pueden ignorarse los efectos de estas restricciones, ya que hay pruebas claras de sus efectos (percibidos) de agravamiento de los síntomas depresivos.
El presente estudio replica, con diversos subtemas, la segunda gran categoría de factores de personalidad hallada anteriormente (Bear et al., 2021; Midgley et al., 2017; Wisdom & Green, 2004). La tercera gran categoría, la vulnerabilidad intergeneracional (Bear et al., 2021; Midgley et al., 2017; Wisdom & Agnor, 2007), se replicó parcialmente. Esta categoría fue un tema importante para madres y padres en el presente estudio, pero solo dos adolescentes la mencionaron espontáneamente. Esta cifra aumentó sustancialmente tras presentar a adolescentes el resumen de factores de riesgo conocidos. La mayoría de las personas participantes mencionaron a la vez factores familiares y heredabilidad genética, sosteniendo así en parte una explicación biológica. Pueden extraerse dos conclusiones interesantes. En el presente estudio, madres y padres, pero no adolescentes, consideran la vulnerabilidad intergeneracional como una creencia causal idiosincrásica importante de la depresión de la persona adolescente. Además, utilizar un resumen de apoyo parece valioso al entrevistar a adolescentes. Esto concuerda con un estudio sobre diabetes pediátrica, en el que una lista de sugerencias ayudó a adolescentes a hacer preguntas y a participar más en las consultas médicas (Pembroke et al., 2022). A adolescentes (y también a personas adultas) les puede costar formular su aportación sobre determinados temas. Algunos síntomas de una depresión clínica pueden haberlo dificultado aún más en la presente muestra (p. ej., falta de motivación y de concentración, baja autoestima). Recomendamos el uso de un resumen de apoyo para orientar a adolescentes (y a sus madres y padres) durante una entrevista.
Por último, el presente estudio añade el tema del uso de medios a la lista de creencias causales desde una perspectiva familiar. Fue una creencia causal importante para los padres, pero no para adolescentes ni madres, en el presente estudio. Se replica así el trabajo cualitativo previo sobre las creencias causales de adolescentes, en el sentido de que la población adolescente no mencionó el tema. Los medios (sociales) están cada vez más disponibles en la sociedad actual, y el uso de medios por adolescentes se relaciona transversalmente con los síntomas depresivos adolescentes (metaanálisis de Ivie et al., 2020), pero los efectos direccionales siguen sin estar claros. Además, se ha observado que el uso de medios por adolescentes se relaciona con un aumento del conflicto entre progenitores y adolescentes (p. ej., Yang & Zhang, 2021). El uso de medios fue un tema importante para los padres, pero no para adolescentes ni madres en el presente estudio, lo que indica sus visiones distintas sobre el tema. Aunque las creencias causales (reflejadas) de adolescentes, madres y padres fueron en general similares a nivel de grupo, hubo discrepancias sustanciales dentro de las familias. El solapamiento en las creencias causales entre adolescentes y progenitores fue relativamente bajo. Además, madres y padres mostraron una exactitud moderada al formular las creencias causales de su propio hijo o hija, pero tendieron a subestimarlas, en el sentido de que la persona adolescente mencionaba más temas de los que su madre o su padre esperaban. El solapamiento y la exactitud fueron especialmente bajos para los temas transversales; el solapamiento entre progenitores y adolescentes fue relativamente alto para los factores sociales y escolares, mientras que la exactitud parental fue relativamente alta solo para los factores sociales. Así, progenitores y adolescentes compartían en gran medida creencias causales sobre factores de estrés o experiencias de naturaleza crónica fuera del contexto familiar, que afectaban a la vida diaria de la persona adolescente. Estos factores pueden haber sido más evidentes, dado que madres y padres conocen las experiencias sociales y escolares de la persona adolescente y el impacto emocional que estas tienen en ella. En el caso de las experiencias sociales, madres y padres conocían incluso con exactitud la comprensión que la persona adolescente tenía del tema. Parece que este tema se habla especialmente dentro de las familias o que madres y padres lo perciben más.
Se hicieron otras dos observaciones dignas de mención. En primer lugar, algunas personas participantes describieron espontáneamente temas (p. ej., las restricciones debidas a la COVID-19) y síntomas de la depresión (p. ej., visiones negativas de sí, insomnio, desregulación del funcionamiento académico) como factores que mantenían o agravaban la depresión, más que como causas previas a ella. Esta perspectiva encaja con el enfoque de modelización en red, en el que el interés reside en cómo los síntomas se influyen mutuamente más que en examinar las causas previas a la depresión (Fried et al., 2017; van Borkulo et al., 2015). En segundo lugar, las familias con progenitores cuyas creencias causales reflejadas eran especialmente exactas (es decir, puntuación de exactitud ≥ .50) correspondían a menudo a adolescentes que recibían en ese momento tratamiento con una o un profesional de la psicología con habilitación. Las madres y padres de estas familias señalaron con relativa exactitud el estrés en el contexto familiar o los acontecimientos vitales estresantes. Esto no se observó en las puntuaciones de solapamiento. El presente estudio tiene un diseño transversal y no está claro si la alta exactitud precedió o siguió al inicio del tratamiento. Por un lado, la terapia puede favorecer que madres y padres comprendan la perspectiva de la persona adolescente sobre estas experiencias estresantes. Por otro, es posible que madres y padres fueran más conscientes del impacto de estas experiencias estresantes tal como las percibía la persona adolescente, y que favorecieran el inicio de la terapia.
La principal fortaleza de este estudio es su enfoque pionero al informar cualitativamente de las creencias causales acerca de la depresión adolescente desde la perspectiva de adolescentes con depresión clínica y de sus madres y padres. Es también el primer estudio cualitativo sobre las creencias causales reflejadas de madres y padres, sobre el solapamiento intrafamiliar de las creencias causales y sobre la exactitud de las creencias causales reflejadas de los progenitores, con lo que aporta nuevos conocimientos sustanciales a la investigación previa.
Los resultados deben interpretarse a la luz de dos características importantes de la muestra. Todas las personas adolescentes incluidas habían buscado tratamiento y aproximadamente la mitad había recibido al menos algún tratamiento en el pasado o en el presente. Las creencias causales pueden haberse visto influidas por el tratamiento (o por el proceso de solicitud). En segundo lugar, se excluyó a adolescentes con determinadas comorbilidades actuales (véase Métodos). Por tanto, los resultados no pueden generalizarse sin más a familias de adolescentes con depresión antes de buscar ayuda o con las comorbilidades actuales enumeradas. Por último, hay que tener presente el carácter descriptivo de la metodología de solapamiento y exactitud intrafamiliares; no pueden extraerse conclusiones sobre las causas ni las consecuencias de estos niveles de solapamiento y de exactitud.
Los resultados del presente estudio pueden traducirse en tres implicaciones clínicas principales. En primer lugar, es valioso indagar (por separado) en las perspectivas sobre las creencias causales tanto de la persona adolescente como de su madre y su padre. A nivel de grupo aparecen algunos temas principales comparables, pero el presente estudio pone de relieve, de manera importante, la variedad de experiencias de adolescentes con depresión clínica y de sus madres y padres. Además, hubo una variación considerable entre familias en el grado de solapamiento entre progenitores y adolescentes y en la exactitud de las creencias causales reflejadas parentales. En la práctica, es valioso preguntar tanto a la persona adolescente como a ambos progenitores por sus creencias causales (reflejadas), para ofrecer una visión más completa de los factores en juego y del grado de convergencia dentro de las familias. El objetivo no tiene por qué ser que la persona adolescente y su madre o su padre compartan la misma perspectiva, sino más bien que comprendan la perspectiva de la otra parte y hablen de ello. La investigación futura podría examinar los efectos de hablar de las creencias causales en terapia. Preguntar activamente por las creencias causales de la persona adolescente e incorporarlas al tratamiento (p. ej., mediante la toma de decisiones compartida) puede responder a sus preocupaciones personales y beneficiar la satisfacción con el tratamiento y su eficacia. Además, la investigación futura podría comprobar si las intervenciones (familiares) pueden favorecer la convergencia de las creencias causales (reflejadas) de adolescentes y progenitores, si adolescentes viven esta convergencia como un apoyo y si una mayor convergencia beneficiaría el bienestar de la persona adolescente, de su madre o de su padre.
En segundo lugar, muchas de las creencias causales se referían a experiencias estresantes (aunque en diversas formas) y casi una cuarta parte de las personas adolescentes mencionó espontáneamente sentirse desbordada por una acumulación de experiencias vitales (negativas). Adolescentes así podrían beneficiarse mucho de un apoyo para elaborar las experiencias vitales (negativas) en un contexto terapéutico y para reforzar sus habilidades de regulación emocional. Además, puede haber una oportunidad significativa de favorecer que madres y padres comprendan cómo vive la persona adolescente los factores de estrés, e implicarles en el apoyo a la persona adolescente en la vida diaria. Casi todos los progenitores (salvo en una familia) mencionaron varios temas como creencias causales reflejadas, y quizá sepan ya (implícitamente) que el efecto de acumulación de esas experiencias resulta difícil para la persona adolescente; la investigación futura podría examinar si adolescentes se beneficiarían de hablar explícitamente de este tema en un contexto terapéutico o familiar.
En tercer lugar, el uso de un resumen de factores de riesgo conocidos (Tabla S1) puede ayudar a adolescentes (y a sus madres y padres) a formular sus creencias causales. Para empezar, conviene formular una pregunta abierta sobre el tema, para no influir en las creencias y en la aportación idiosincrásicas de la persona adolescente. Como paso siguiente, es valioso presentar el resumen. A adolescentes puede costarles al principio formular sus pensamientos, y quizá lo consigan mejor cuando se les presenta un resumen. Además, el presente estudio muestra que algunas personas adolescentes y algunos progenitores distinguen espontáneamente entre factores causales y factores de mantenimiento o de agravamiento. Preguntar de forma estructurada por los factores causales y los de mantenimiento puede aportar información adicional tanto a los miembros de la familia como al equipo clínico.
En conclusión, este estudio cualitativo intrafamiliar sobre las creencias causales acerca de la depresión adolescente pone de relieve tres mensajes clave. En primer lugar, existe una gran variedad en las creencias causales de adolescentes con depresión clínica y de sus madres y padres. A nivel de grupo aparecen algunos temas principales comparables, pero hay variaciones sustanciales según la familia y según la persona dentro de esa familia. En la investigación científica es, por tanto, importante distinguir estos niveles. Las conversaciones (guiadas) dentro de las familias sobre la perspectiva de cada miembro pueden ayudarles a comprenderse y apoyarse mejor. En segundo lugar, muchos de los temas se referían a alguna forma de experiencia estresante. Los temas específicos dentro de estas experiencias estresantes concuerdan con la investigación previa, aunque el presente estudio añade el tema del estrés específicamente en el entorno escolar. En tercer lugar, madres y padres de la presente muestra tendieron a subestimar las creencias causales de su hijo o hija; adolescentes mencionaron temas con más frecuencia de lo que esperaban su propia madre o su propio padre. Fue el caso sobre todo de las experiencias estresantes, lo intergeneracional y el efecto acumulativo. Estudios futuros podrían investigar si incorporar las creencias causales al tratamiento de la depresión adolescente beneficiaría los resultados del tratamiento, y si las intervenciones (de parentalidad) pueden aumentar la convergencia de las creencias causales reflejadas de madres y padres y elevar el nivel de apoyo percibido por la persona adolescente.
Complexe Systémique: puntos clave
Lo que el estudio saca a la luz es menos el contenido de las explicaciones que su distribución dentro de la familia. A nivel de grupo, adolescentes, madres y padres cuentan más o menos la misma historia: carácter, relaciones sociales, escuela, estrés. Dentro de cada familia, los relatos coinciden poco, y madres y padres subestiman sobre todo lo que la persona adolescente percibe de la acumulación de dificultades, o su desconcierto ante el no saber. Los padres señalan las pantallas, que ninguna persona adolescente menciona. Para la práctica sistémica, el interés es doble. Preguntar a cada miembro por separado por sus hipótesis causales, y luego por las que atribuye a los demás, abre un espacio de metacomunicación en el que el objetivo es la comprensión mutua más que el acuerdo. Y la distinción espontánea entre causas y factores de mantenimiento remite a una lectura circular, y no lineal, del síntoma. Los límites son claros: diseño transversal, familias neerlandesas que ya buscaban atención, puntuaciones de solapamiento puramente descriptivas. Se lee junto con el estudio noruego sobre las creencias familiares acerca de la enfermedad y el metaanálisis sobre la implicación de la familia en la psicoterapia de la depresión en la infancia y la adolescencia.
Notas del original
Contribuciones de la autoría. Wilma G. M. Wentholt: conceptualización; investigación; redacción – borrador original; metodología; análisis formal; visualización; administración del proyecto. Loes H. C. Janssen: conceptualización; redacción – revisión y edición; investigación. Lisanne A. E. M. van Houtum: conceptualización; investigación; redacción – revisión y edición. Mirjam C. M. Wever: conceptualización; investigación; redacción – revisión y edición. Marieke S. Tollenaar: conceptualización; redacción – revisión y edición. Lenneke R. A. Alink: redacción – revisión y edición. Bernet M. Elzinga: conceptualización; redacción – revisión y edición; obtención de financiación; metodología; supervisión.
Agradecimientos. Muchas gracias a todas las familias participantes, al personal profesional colaborador y al alumnado que prestó su ayuda. Un agradecimiento especial a Annelot van Geffen, Willemijn Cobben, Veerle Bastiaansen y Elif Uyanik por su ayuda en (la coordinación de) la codificación de las entrevistas. El estudio cuenta con el apoyo de una beca de investigación personal concedida a Bernet Elzinga por la Organización Neerlandesa para la Investigación Científica (NWO-VICI; Unravelling the Impact of Emotional Maltreatment on the Developing Brain, 453-15-006).
Declaración de conflicto de intereses. La autoría declara no tener ningún conflicto de intereses, real o potencial.
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Traducción no oficial al español de A qualitative, multi‐perspective study on causal beliefs about adolescent depression, de Wilma G. M. Wentholt, Loes H. C. Janssen, Lisanne A. E. M. van Houtum, Mirjam C. M. Wever, Marieke S. Tollenaar, Lenneke R. A. Alink y Bernet M. Elzinga, Psychology and Psychotherapy: Theory, Research and Practice, vol. 97, n.o 3, pp. 477-497 (2024), doi: 10.1111/papt.12528, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial; la obra se ha modificado en el sentido de la licencia (tablas presentadas como listas). Ni la autoría ni la editorial responden de esta traducción; prevalece la versión original.
Traducción no oficial del artículo original «A qualitative, multi‐perspective study on causal beliefs about adolescent depression», publicado en Psychology and Psychotherapy: Theory, Research and Practice (2024) bajo licencia CC BY 4.0. Traducida y maquetada por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial, como se indica al principio de esta página; prevalece la versión original.
Leer el artículo originalCómo citar este artículo
Wentholt, W. G. M., Janssen, L. H. C., van Houtum, L. A. E. M., Wever, M. C. M., Tollenaar, M. S., Alink, L. R. A., y Elzinga, B. M. (2024). A qualitative, multi‐perspective study on causal beliefs about adolescent depression. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/a-qualitative-multi-perspective-study-on-causal-beliefs-about-adolescent-depression (Obra original publicada en 2024 en Psychology and Psychotherapy: Theory, Research and Practice, 97(3), 477-497 (2024); republicada en 2024 por Psychology and Psychotherapy: Theory, Research and Practice, https://bpspsychub.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/papt.12528)
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