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Psychotherapy · Parejas

Un metaanálisis cualitativo de los resultados de la terapia de pareja según la clientela

¿Qué obtienen las parejas de la terapia, con sus propias palabras? Un equipo del Trinity College de Dublín sometió a metaanálisis quince estudios cualitativos e identificó veinticinco resultados, agrupados en siete conjuntos. En ellos aparece lo que miden las escalas habituales, pero también lo que se les escapa: renunciar a las expectativas puestas en la otra persona, ver la propia parte en los ciclos de conflicto o decidir con plena claridad separarse.

Autoría Ronan O’Malley, Rebecca Glenny, Simone Poppleton y Ladislav Timulak (School of Psychology, Trinity College Dublin, Irlanda)Primera publicación Psychotherapy, 30 de octubre de 2023Traducción Complexe Systémique, traducción no oficial asistida por IA

Traducción no oficial al español de A Qualitative Meta-Analysis Exploring Client-Reported Outcomes of Couple Therapy, de Ronan O’Malley, Rebecca Glenny, Simone Poppleton y Ladislav Timulak, publicado en Psychotherapy (American Psychological Association) (2023), doi: 10.1037/pst0000513, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. Las tablas se presentan en forma de listas. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.

Por ejemplo, para algunas parejas, la claridad sobre la decisión de separarse puede ser un resultado legítimo hacia el que trabajar.

Ronan O’Malley, Rebecca Glenny, Simone Poppleton y Ladislav Timulak

Resumen

Las revisiones cuantitativas de la investigación sobre los resultados de la terapia de pareja muestran que este tipo de terapia puede producir resultados positivos para las parejas y mejorar la satisfacción con la relación. Existe ya también cierto número de estudios cualitativos en los que la clientela relata con sus propias palabras los resultados de la terapia de pareja. Este estudio se propuso realizar un metaanálisis de los resultados de la terapia de pareja referidos por la clientela en los estudios que emplean métodos cualitativos. Mediante una búsqueda bibliográfica exhaustiva se identificó una muestra de 15 estudios primarios que examinaban los resultados de la terapia de pareja referidos por la clientela. Los datos cualitativos pertinentes sobre estos resultados se extrajeron en un único conjunto de datos, que se analizó después con un enfoque metaanalítico cualitativo descriptivo-interpretativo. Los resultados similares se agruparon en metacategorías, que se organizaron a continuación en varios conjuntos de resultados de la terapia de pareja referidos por la clientela. El metaanálisis dio lugar a 25 metacategorías, agrupadas en siete conjuntos principales: (a) ver las cosas de otra manera; (b) cambios de conducta dentro de la relación; (c) mejor vivencia de la relación; (d) mejor calidad de la comunicación; (e) mejora del funcionamiento de la relación; (f) mejora del funcionamiento individual, y (g) resultados difíciles de la terapia. La clientela relató numerosos resultados constructivos (por ejemplo, una nueva comprensión del funcionamiento interaccional de la pareja, una mejora en la gestión de los conflictos, nuevas formas positivas de relacionarse y de conectar, el abandono de las expectativas impuestas a la otra persona o cambios en uno mismo que pueden constituir la propia contribución a la relación) y algunos resultados difíciles (la claridad sobre la decisión de separarse) derivados de emprender una terapia de pareja.

Relevancia clínica

Pregunta: Este estudio se propuso realizar un metaanálisis de los resultados de la terapia de pareja referidos por la clientela en los estudios que emplean métodos cualitativos. Hallazgos: La clientela relató numerosos resultados positivos de emprender una terapia de pareja (por ejemplo, en la percepción de la otra persona, en la satisfacción experimentada, en la comunicación, en conductas de mayor apoyo mutuo, pero también en un menor malestar individual). Significado: La clientela relata una variedad significativa de cambios positivos que atribuye a la terapia de pareja, que incluyen no solo cambios relacionales sino también cambios en el funcionamiento individual. Próximos pasos: Dada la influencia que tienen las expectativas de la clientela en los resultados, puede ser útil explorar, aclarar y armonizar las expectativas de cada miembro de la pareja en una fase temprana de la terapia.

Palabras clave: terapia de pareja, experiencias de la clientela, resultados, metaanálisis cualitativo

Las intervenciones de terapia de pareja tienen un efecto positivo sobre el malestar en la relación (por ejemplo, M. Friedlander et al., 2021; Snyder & Halford, 2012). También se han diseñado enfoques de terapia de pareja dirigidos a problemas psicológicos individuales (por ejemplo, Barbato & D’Avanzo, 2008). El aumento de la satisfacción con la relación es un objetivo principal de la terapia de pareja y sigue siendo una medida de su resultado, que a menudo se produce junto con mejoras en otros problemas abordados específicamente. El aumento de la satisfacción con la relación se ha asociado con mejoras positivas en otros ámbitos, entre ellos un mejor bienestar físico y mental en general, una mayor estabilidad económica, prácticas de crianza más beneficiosas y una menor mortalidad (Whisman et al., 2022). Una revisión más antigua de 20 metaanálisis sobre los efectos de la terapia de pareja indicaba un tamaño del efecto pre-post medio de d = .84 (Shadish & Baldwin, 2003). Un metaanálisis más reciente, específico de modelos, indicaba un tamaño del efecto pre-post similar, d = .93 (Spengler et al., 2022), y otro metaanálisis reciente informó de un tamaño del efecto pre-post algo menor, d = .60 (Rathgeber et al., 2019).

La mayor parte de la investigación actual sobre los resultados de la terapia de pareja recurre a la evaluación pre-post (y de seguimiento) del malestar de las parejas mediante alguno de los instrumentos estándar. Estos instrumentos se centran en ámbitos de resultados predeterminados, definidos por los especialistas que los construyeron. Por ejemplo, una medida de uso frecuente como la Revised Dyadic Adjustment Scale (RDAS; Busby et al., 1995) pregunta por el grado de acuerdo en cuestiones de religión, finanzas, sexualidad o carrera profesional, o plantea preguntas sobre la realización de proyectos en común o la frecuencia de las discusiones. Otras medidas de uso frecuente en el campo de la terapia de pareja tienen un enfoque similar, como el Marital Satisfaction Inventory (Snyder, 1997) o el Couple Satisfaction Index (Funk & Rogge, 2007). Las medidas propias de modelos teóricos concretos también abarcan ámbitos determinados por especialistas y, dado el carácter globalmente integrador del campo de la terapia de pareja, cubren áreas similares de la interacción de pareja (Snyder & Balderrama-Durbin, 2022).

La investigación cualitativa, sin embargo, ofrece también la posibilidad de examinar los resultados de la terapia de pareja desde la perspectiva de la clientela y de las parejas, sin ámbitos de resultados predeterminados. Como sostienen McLeod et al. (2021), los resultados obtenidos mediante metodología cualitativa pueden ampliar el conocimiento sobre los resultados de la terapia procedente de los ensayos controlados aleatorizados (ECA). Pueden, por ejemplo, poner de relieve la capacidad de agencia de la clientela a la hora de construir lo que obtiene de la terapia. Esto puede aportar una perspectiva nueva, complementaria de la investigación estándar sobre resultados. Por ejemplo, en terapia individual, los estudios cualitativos de resultados han puesto de manifiesto que algunas personas consultantes pueden valorar como resultado legítimo de la psicoterapia un mayor contacto con su propia vulnerabilidad (Timulak & Creaner, 2010), un resultado que las teorías terapéuticas no habían conceptualizado antes como pertinente. Cabe pensar, por tanto, que puede ser instructivo examinar lo que la clientela de la terapia de pareja considera el impacto o el resultado de la terapia. La perspectiva de la clientela puede sensibilizar al personal clínico respecto de los resultados que esta valora y, así, moldear su comprensión de los objetivos hacia los que puede ser útil trabajar. La perspectiva de la clientela sobre los resultados que valora en la terapia de pareja también puede orientar el desarrollo de nuevas medidas de resultados que quizá incluyan ámbitos aún no cubiertos (o sobrevalorados) en las medidas existentes.

La investigación cualitativa en psicoterapia ha crecido de forma considerable en los últimos 30 años (McLeod et al., 2021). Este crecimiento hizo necesario poder sintetizar los hallazgos obtenidos por medios metaanalíticos, y para ello se ha utilizado con éxito el método del metaanálisis cualitativo (MAC) (Timulak & Creaner, 2022). Se han realizado varios metaanálisis centrados en las experiencias de la clientela con la terapia en el contexto de la terapia individual (por ejemplo, Levitt et al., 2016). En el contexto de la terapia de pareja, se han llevado a cabo dos MAC que examinaron las experiencias de la clientela con la terapia de pareja (es decir, no necesariamente los resultados de la terapia, sino más bien las experiencias durante las sesiones). En primer lugar, Chenail et al. (2012) sometieron a metaanálisis los hallazgos de 49 estudios cualitativos sobre las experiencias de la clientela con la terapia de pareja y familiar. Su metaanálisis combinaba la terapia de pareja y la terapia familiar de un modo que dificulta a quien lee extraer con claridad los hallazgos relativos específicamente a la terapia de pareja. Además, su metaanálisis incluía estudios centrados en las experiencias de la terapia, y no explícitamente en las experiencias de los resultados o del impacto de la terapia. Así, la presentación de sus hallazgos se centra en las expectativas previas a la terapia, en las experiencias durante las sesiones, etc. Solo una pequeña parte de sus hallazgos incluía una perspectiva sobre el impacto o el resultado de la terapia. Por la forma en que se presentan los hallazgos del metaanálisis, no queda claro cuántos de los 49 estudios contribuyeron realmente a los hallazgos en el ámbito de los resultados de la terapia de pareja o familiar, ni cuántos versaban específicamente sobre la terapia de pareja. Los resultados de la terapia (de pareja o familiar) que podían extraerse del trabajo de Chenail y su equipo incluían cambios en la conciencia de sí (por ejemplo, reconocer la propia contribución a los problemas relacionales), en la visión de las demás personas (por ejemplo, mostrar más comprensión hacia la otra persona), cambios en el bienestar individual, el reconocimiento de las diferencias entre los miembros de la pareja o de la familia (por ejemplo, también una mayor comprensión de esas diferencias) y cambios en la forma de interactuar de los miembros de la familia o de la pareja (por ejemplo, comunicarse mejor, tener menos conflictos). Entre las experiencias negativas recogidas por Chenail et al. figuraba que la clientela percibiera a su terapeuta como confrontativo, parcial, lento, falto de conexión, poco validante, condescendiente, etc. La clientela relató que no le gustaba que la persona terapeuta no gestionara bien las sesiones (por ejemplo, que no revisara las tareas, que no diera un sentido de dirección o que no ofreciera el mismo espacio a todas las partes).

Otro MAC en el ámbito de la terapia de pareja (Madden & Timulak, 2022) se centró únicamente en las experiencias de la terapia (y no, por tanto, en los resultados de la terapia de pareja). El objeto del metaanálisis de Madden y Timulak era lo que la clientela considera útil, difícil pero útil e inútil en la terapia de pareja. La autoría encontró 21 estudios cualitativos con hallazgos pertinentes. En total, destiló 33 metacategorías (temas) que recogían las experiencias de la clientela durante las sesiones. Solo cinco de ellas correspondían a lo que podríamos llamar resultados durante la sesión: nuevas comprensiones, una esperanza renovada en la relación, la adquisición de nuevas habilidades de comunicación, el aprendizaje de nuevas respuestas ante los conflictos y vivencias de renovación del compromiso con la relación. Al considerar estos hallazgos, quien lee debe tener presente que se trataba de experiencias durante la sesión que podían conceptualizarse como resultados durante la sesión; no se recogieron, por tanto, como resultados posteriores a la terapia. En cuanto a las experiencias inútiles, el MAC de Madden y Timulak señalaba una relación insatisfactoria con la persona terapeuta (por ejemplo, una actitud enjuiciadora), la percepción de falta de habilidad en la persona terapeuta (por ejemplo, incapaz de prestar la misma atención a ambos miembros de la pareja) y la percepción de problemas por parte de la propia clientela (por ejemplo, sentirse obligada por la pareja a acudir a terapia).

Estos dos metaanálisis cualitativos mostraron que existe un número razonable de estudios cualitativos que investigan las experiencias de la clientela con la terapia de pareja. Una búsqueda bibliográfica inicial, muy informal, nos llevó también a pensar que el campo estaba lo bastante maduro como para contar con suficientes estudios cualitativos centrados específicamente en los resultados de la terapia de pareja. Emprendimos, por tanto, una búsqueda formal de la investigación y decidimos realizar un MAC. El objetivo del presente estudio era, pues, llevar a cabo una investigación metaanalítica cualitativa de los resultados de la terapia de pareja referidos por la clientela. Al emprender un metaanálisis cualitativo para identificar y sintetizar los resultados que la clientela atribuye a la terapia de pareja, esperábamos complementar los ámbitos de medición de resultados definidos por especialistas con los generados por la propia clientela, para asegurarnos de que la investigación y la clínica no los pasen por alto.

Método

Diseño

Este estudio empleó un diseño de metaanálisis cualitativo (MAC) para realizar un análisis secundario exhaustivo de los hallazgos de una selección de estudios primarios que exploraban los resultados cualitativos de la terapia de pareja. El método se guio por los estándares establecidos por Timulak (2009) y por Timulak y Creaner (2022, 2023), así como por los estándares de comunicación recomendados para los MAC (Levitt et al., 2018). Se describe con detalle en los apartados de método que siguen. Se trata de un enfoque genérico del MAC, en la línea de otras descripciones similares (por ejemplo, Thorne et al., 2004).

Selección de los estudios primarios

Se realizaron búsquedas para identificar estudios pertinentes que contuvieran datos (hallazgos) aplicables al objeto del metaanálisis, los resultados de la terapia de pareja. Se consultaron las siguientes bases de datos electrónicas, sin restricción de fechas: PsycInfo (de 1812 al 11/05/2022) y PsycArticles (de 1812 al 11/05/2022). Para encontrar estudios adecuados para el metaanálisis se realizó una búsqueda booleana estructurada, con una combinación de palabras clave y expresiones como (couple therapy OR marriage therapy OR marital therapy OR couple couns* OR marriage couns) AND (outcomes OR outcome OR changes OR effects) AND (qualitative OR mixed method OR grounded theory OR thematic analysis OR content analysis OR case study). Se identificaron otros estudios pertinentes mediante la revisión manual de las listas de referencias de los estudios primarios encontrados, a través de metaanálisis anteriores y mediante la revisión de las listas de referencias de otros artículos de interés sobre terapia de pareja. Al realizar la búsqueda, se aplicaron filtros de base de datos para incluir resultados que fueran publicaciones revisadas por pares y redactadas en inglés. El conjunto de los resultados de la búsqueda se transfirió al programa de gestión de referencias Zotero y se guardó en un único archivo. Se eliminaron los duplicados, lo que dejó la base de datos definitiva para la revisión posterior.

El primer autor aplicó los criterios de inclusión a títulos y resúmenes para preseleccionar los estudios compatibles con la pregunta de investigación. Los criterios de inclusión eran: redactado en inglés; publicado en una revista revisada por pares; análisis cualitativo identificado de los resultados de la terapia de pareja; resultados referidos únicamente por clientela adulta (se excluyeron de los datos las perspectivas de terapeutas u otras personas observadoras; solo estudios con participantes mayores de 18 años); resultados recogidos al término de la terapia o después de su conclusión; resultados presentados como consecuencia de la terapia de pareja. Una parte de los resúmenes (aproximadamente el 20% de la base de datos completa de 581 resúmenes, es decir, 116 resúmenes) fue revisada también por la segunda autora, estudiante de primer año de un doctorado en psicología del counselling.

A continuación se realizó una búsqueda en el texto completo de cada estudio preseleccionado. Se excluyeron estudios por características que no se ajustaban a la pregunta de investigación, en particular cuando solo se habían utilizado métodos de investigación cuantitativos, cuando se presentaban resultados de terapia individual o familiar y cuando los resultados se recogían antes de la conclusión de la terapia. El cuarto autor y la segunda autora completaron de forma independiente comprobaciones adicionales mediante la revisión del texto completo de una parte de los estudios preseleccionados (aproximadamente el 15% de la muestra preseleccionada, es decir, siete artículos completos). Las discrepancias se discutieron, se volvieron a comprobar y se ajustaron en consecuencia. La muestra final analizada constaba de 15 estudios (los estudios seleccionados se señalan con un asterisco en la lista de referencias). El proceso de selección de los estudios se recoge en el diagrama Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses de la Figura 1.
> Descargar la diapositiva de PowerPoint (.ppt) El contenido descargable es una presentación alternativa al contenido web accesible y puede no ajustarse a las WCAG 2.1 AA.Figura 1. Diagrama de flujo PRISMA (véase Moher et al., 2009)Nota. PRISMA = Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses.Figura 1. Diagrama de flujo PRISMA (véase Moher et al., 2009)Nota. PRISMA = Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses.


Diagrama de flujo PRISMA (véase Moher et al., 2009). Nota: PRISMA = Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses.
Figura 1. Diagrama de flujo PRISMA (véase Moher et al., 2009)Nota. PRISMA = Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses.

Evaluación de los estudios primarios

Para evaluar la calidad metodológica de los estudios seleccionados utilizamos los criterios descritos por Harden et al. (2004). El primer autor evaluó cada estudio según siete criterios: la presencia de un marco teórico o de una revisión de la literatura; la claridad de los objetivos del estudio; la descripción del contexto; la descripción de la muestra y del reclutamiento; la descripción de la recogida y del análisis de los datos; la credibilidad y fiabilidad de los análisis, y la presencia de citas textuales que permitan establecer el vínculo entre los datos brutos y la interpretación. Cada característica recibía una puntuación de 1 si estaba presente o de 0,5 si lo estaba parcialmente (véase Madden & Timulak, 2022). Cada estudio fue evaluado además por otra persona coautora (el acuerdo entre evaluadores, medido mediante correlación intraclase, fue de .88) y las discrepancias se resolvieron por consenso. Los 15 estudios cumplieron los criterios, con una puntuación de 4 o más. La puntuación media fue M = 6.17 (SD = 0.88).

Preparación y análisis de los datos

Una vez seleccionados los estudios primarios que se iban a analizar, el primer autor identificó, etiquetó, extrajo y dio formato a los datos pertinentes para el análisis. Este proceso consistió en buscar en cada estudio, en el conjunto de sus resultados, los datos relativos al ámbito investigado (es decir, cuáles son los resultados de la terapia de pareja): por ejemplo, la descripción de los hallazgos por parte de quienes realizaron la investigación primaria (como los temas o categorías identificados en los estudios) y las citas textuales de las personas participantes. Algunos estudios primarios realizaron entrevistas durante la terapia y también al concluir esta; solo se incluyeron los datos relativos a los resultados posteriores a la conclusión de la terapia. Otros estudios presentaban resultados observados por terapeutas. También en este caso, solo se incluyeron en la extracción de datos los resultados referidos por las parejas participantes.

De acuerdo con el marco genérico de metaanálisis cualitativo descriptivo-interpretativo de Timulak y Creaner (2023), los hallazgos de los estudios primarios relativos al ámbito investigado se organizaron en unidades de significado (US). Las US son la unidad de datos más pequeña capaz de transmitir un significado y pueden variar en extensión. Puede tratarse del título de una categoría del estudio primario (por ejemplo, «[Conductas] externas: cambio interaccional [p. ej., sensibilidad recíproca; amabilidad]» [Bradford et al., 2016, p. 428]), de una frase o un párrafo que explique hallazgos del estudio (por ejemplo, «Parte de su cambio de perspectiva en ese momento incluía también que las personas participantes refirieran ver fortalezas en su pareja» [Handley et al., 2021, p. 164]) o de una cita de una persona participante que transmita un hallazgo. Una cita de participante de uno de los estudios (Ramisch et al., 2013, p. 383) es un buen ejemplo de US: «Nos ayudó a dejar de hacer cosas que eran destructivas, como estar demasiado a la defensiva». Transmite un resultado claro, descrito por una persona consultante y atribuido a la terapia.

Las US recibieron un código único para facilitar la identificación de los datos, las referencias cruzadas y la auditoría. En total había 237 US. La media por estudio fue de 15.8 (SD = 8.94). El número más bajo de US en un estudio fue de 4 y el más alto, de 32. Una vez identificadas todas las US pertinentes, se comparó su contenido para detectar similitudes y se agruparon en conjuntos de US. Por lo general, cada US se asignaba a un grupo, pero, como una US puede transmitir más de un significado, algunas se asignaron a más de un grupo. Por ejemplo, una US extraída de Greenberg et al. (1988), «cuanto menos se enfadaba ella y más abierta y receptiva era conmigo, más fácil me resultaba ser amable con ella», se asignó a la metacategoría Aceptación de la pareja/renuncia a las expectativas, pero encajaba también en la metacategoría Conciencia de los ciclos interaccionales en la relación, ya que transmitía un significado propio de ambas categorías. Cada grupo de US recibió después un nombre que describía el hallazgo colectivo que transmitían. El cuarto autor revisó el análisis del conjunto completo de datos extraídos de los estudios primarios, así como la agrupación de las metacategorías. Se formularon observaciones sobre la agrupación de las US y los títulos de las metacategorías, y se acordaron cambios. Se realizó una última comprobación de acuerdo con los procedimientos de credibilidad recomendados por Timulak y Creaner (2022, 2023).

Se pidió a la tercera autora, también estudiante de primer año de un doctorado en psicología del counselling, que asignara de forma independiente 40 US a 10 metacategorías cuyos nombres se le facilitaron. Se señalaron las divergencias: la tercera autora asignó 37 de las 40 US a las mismas metacategorías que el primer autor, y 3 de las 40 US a categorías distintas de las asignadas inicialmente. Estas discrepancias se discutieron, y 2 de las 3 se añadieron a las categorías elegidas por la tercera autora, a la vez que se mantenían en las categorías asignadas por el primer autor. La tercera discrepancia resultó ser un duplicado.

Reflexión sobre el equipo de investigación

En el momento del estudio, el primer autor era un estudiante de doctorado de un programa de psicología del counselling en Dublín (Irlanda) que había completado la formación de nivel A en terapia de pareja focalizada en las emociones (EFT-C), así como una formación introductoria en otros enfoques de terapia de pareja. Participa además en otro proyecto de investigación que explora los procesos y resultados de una terapia de pareja focalizada en las emociones transdiagnóstica, y se interesa por los resultados más amplios de la terapia de pareja. La segunda autora es una estudiante de doctorado en psicología del counselling con formación en más de un modelo de psicoterapia, entre ellos la EFT. La tercera autora es una estudiante de doctorado en psicología del counselling con formación en más de un modelo de psicoterapia, entre ellos la EFT, y con experiencia clínica en otros enfoques de terapia de pareja. El cuarto autor es psicólogo del counselling, investigador, autor y formador en EFT individual, y profesional cualificado en EFT-C. Es especialista en métodos de investigación cualitativa, con un interés y una pericia particulares en el metaanálisis cualitativo. Ejerció la tutoría del primer autor y supervisó todas las etapas del metaanálisis. Cada miembro de la autoría desempeñó en el proyecto el papel antes descrito, y todo el equipo leyó la redacción final (incluida la disposición definitiva de las metacategorías), preparada principalmente por el primer autor con la ayuda editorial del cuarto autor.

Resultados

Características de los estudios analizados

Tabla 1 — Características de los estudios incluidos en el metaanálisis

  • Autoría/estudio/año: Allen y St George (2001); Modelo terapéutico: MFT sin definir; Contexto: Terapeutas en formación
    Violencia doméstica
    Corta duración; Tamaño de la muestra: 6; Rango de edad: 18–38; Etnia/origen: Caucásico; Género (F/M): 3F, 3M; Orientación sexual: Heterosexual; Lugar: EE. UU.; Método de recogida de datos: Entrevistas semiestructuradas; cuestionario de seguimiento (conjunto); Método de análisis de datos: Análisis temático etnográfico
  • Autoría/estudio/año: Bird et al. (2007); Modelo terapéutico: EFT; Contexto: Terapeuta con experiencia
    Entorno naturalista; Tamaño de la muestra: 4; Rango de edad: 26–35; Etnia/origen: No indicado; Género (F/M): 2F, 2M; Orientación sexual: Heterosexual, bisexual; Lugar: EE. UU.; Método de recogida de datos: Entrevista estructurada, preguntas abiertas (conjunta); Método de análisis de datos: Enfoque hermenéutico/interpretativo grupal
  • Autoría/estudio/año: Blow et al. (2009); Modelo terapéutico: EFT; Contexto: Terapeuta: doctorandos avanzados
    Clínica universitaria; Tamaño de la muestra: 2; Rango de edad: 46–48; Etnia/origen: Caucásico; Género (F/M): 1F, 1M; Orientación sexual: Heterosexual; Lugar: EE. UU.; Método de recogida de datos: Entrevista no estructurada (conjunta); Método de análisis de datos: «Análisis orientado al descubrimiento»?
  • Autoría/estudio/año: Bradford et al. (2016); Modelo terapéutico: Basado en la SBFT; Contexto: Terapeutas en formación y con experiencia
    Chequeo de la relación en dos sesiones; Tamaño de la muestra: 20; Rango de edad: 19–40; Etnia/origen: Caucásico; Género (F/M): 10F, 10M; Orientación sexual: Heterosexual; Lugar: EE. UU.; Método de recogida de datos: Entrevista semiestructurada (conjunta); Método de análisis de datos: Análisis fenomenológico
  • Autoría/estudio/año: Davis y Piercy (2007); Modelo terapéutico: EFT; CBMT; IFSM; Contexto: Terapeutas en formación y con experiencia; Tamaño de la muestra: 8; Rango de edad: 38–77; Etnia/origen: Caucásico; Género (F/M): 4F, 4M; Orientación sexual: Heterosexual; Lugar: EE. UU.; Método de recogida de datos: Entrevista semiestructurada (contexto de la entrevista no indicado); Método de análisis de datos: Teoría fundamentada
  • Autoría/estudio/año: Eldridge et al. (2022); Modelo terapéutico: TBCT; IBCT; Contexto: Terapeutas con experiencia
    Entorno naturalista
    Ensayo clínico; Tamaño de la muestra: 252; Rango de edad: No indicado; Etnia/origen: Caucásico; afroamericano; asiático o de las islas del Pacífico; latinx; nativo americano o nativo de Alaska; Género (F/M): 126F, 126M; Orientación sexual: Heterosexual; Lugar: EE. UU.; Método de recogida de datos: Cuestionario CES (cuestionario individual para cada miembro de la pareja); Método de análisis de datos: Análisis de contenido
  • Autoría/estudio/año: Goldman y Greenberg (1992); Modelo terapéutico: IST; EFT; Contexto: Terapeutas noveles
    Ensayo clínico
    Clínica universitaria; Tamaño de la muestra: 22; Rango de edad: 23–57; Etnia/origen: Caucásico; Género (F/M): No indicado; Orientación sexual: No indicada; Lugar: Canadá; Método de recogida de datos: Entrevista estructurada postest (conjunta); Método de análisis de datos: No indicado
  • Autoría/estudio/año: Greenberg et al. (1988); Modelo terapéutico: EFT; Contexto: Ensayo clínico; Tamaño de la muestra: 37; Rango de edad: 24–50; Etnia/origen: No indicado; Género (F/M): No indicado; Orientación sexual: No indicada; Lugar: Canadá; Método de recogida de datos: Entrevista de seguimiento estructurada (entrevista individual con cada miembro de la pareja); Método de análisis de datos: Análisis de partición latente
  • Autoría/estudio/año: Handley et al. (2021); Modelo terapéutico: SBFT; Contexto: Terapeuta con experiencia
    Clínica universitaria; Tamaño de la muestra: 10; Rango de edad: No indicado; Etnia/origen: Caucásico; hispano; Género (F/M): 5F, 5M; Orientación sexual: Heterosexual; Lugar: EE. UU.; Método de recogida de datos: Entrevista no estructurada (conjunta); Método de análisis de datos: Teoría fundamentada
  • Autoría/estudio/año: Helmeke y Sprenkle (2000); Modelo terapéutico: EFSA; Contexto: Terapeuta en formación
    Clínica universitaria; Tamaño de la muestra: 6; Rango de edad: 26–33; Etnia/origen: Caucásico; Género (F/M): 3F, 3M; Orientación sexual: Heterosexual; Lugar: EE. UU.; Método de recogida de datos: Entrevista posterior a la terapia (conjunta); Método de análisis de datos: Teoría fundamentada
  • Autoría/estudio/año: Helmeke et al. (2002); Modelo terapéutico: EFSA; Contexto: Terapeuta en formación
    Clínica universitaria; Tamaño de la muestra: 2; Rango de edad: 26–28; Etnia/origen: Caucásico; Género (F/M): 1F, 1M; Orientación sexual: Heterosexual; Lugar: EE. UU.; Método de recogida de datos: Entrevista semiestructurada posterior a la terapia (conjunta); Método de análisis de datos: Teoría fundamentada
  • Autoría/estudio/año: Novak et al. (2019); Modelo terapéutico: RE; Contexto: Entorno naturalista; Tamaño de la muestra: 78; Rango de edad: No indicado en su totalidad; Etnia/origen: Caucásico; afroamericano; hispano; multirracial; nativo americano; o nativo de Alaska; Género (F/M): 39F, 39M; Orientación sexual: Heterosexual; Lugar: EE. UU.; Método de recogida de datos: Entrevista semiestructurada (conjunta); Método de análisis de datos: Teoría fundamentada
  • Autoría/estudio/año: Ramisch et al. (2013); Modelo terapéutico: EFT; Contexto: Terapeuta especializado en TEA
    Naturalista; Tamaño de la muestra: 6; Rango de edad: 29–57; Etnia/origen: Caucásico; Género (F/M): 3F, 3M; Orientación sexual: Heterosexual; Lugar: EE. UU.; Método de recogida de datos: Entrevista semiestructurada (conjunta); Método de análisis de datos: Estudio de caso descriptivo
  • Autoría/estudio/año: Smetana y Bigner (2005); Modelo terapéutico: Terapia de pareja sin definir; Contexto: Clínica universitaria y comunidad; Tamaño de la muestra: 10; Rango de edad: 21–48; Etnia/origen: Caucásico; Género (F/M): 10F; Orientación sexual: Gay; Lugar: EE. UU.; Método de recogida de datos: Entrevista estructurada (entrevista individual con cada miembro de la pareja); Método de análisis de datos: Método comparativo constante
  • Autoría/estudio/año: Tankha et al. (2020); Modelo terapéutico: Nueva terapia de pareja para el dolor crónico; Contexto: Nueva intervención para el dolor crónico
    Ensayo clínico
    Clínica universitaria; Tamaño de la muestra: 28; Rango de edad: 44–79; Etnia/origen: Caucásico, negro, nativo americano, mestizo; Género (F/M): 16F, 12M; Orientación sexual: 24 heterosexuales, 4 gais; Lugar: EE. UU.; Método de recogida de datos: Entrevista estructurada (conjunta); Método de análisis de datos: Análisis temático

Nota. MFT = terapia conyugal y familiar; EFT = terapia focalizada en las emociones; SBFT = terapia breve centrada en soluciones; IFSM = modelo de sistemas familiares internos; CBMT = terapia conyugal cognitivo-conductual; TBCT = terapia conductual de pareja tradicional; IBCT = terapia conductual de pareja integradora; TEA = trastorno del espectro autista; BCT = terapia conductual de pareja integradora; IST = terapia sistémica integrada; EFSA = enfoque ecléctico de sistemas familiares; RE = educación para la relación; CES = evaluación de los servicios por parte de la clientela. F/M indica femenino/masculino en relación con el género indicado por cada estudio.

Aunque algunos de los estudios analizados se proponían examinar el proceso de la terapia de pareja, todos ellos informaban de resultados de la terapia de pareja. En cuanto a la recogida de datos, cinco estudios aplicaron una entrevista estructurada, seis una entrevista semiestructurada, tres una entrevista no estructurada y un estudio utilizó un cuestionario escrito de evaluación del servicio. Según la autoría de los estudios primarios, el análisis de datos se realizó mediante la teoría fundamentada en cinco estudios, el análisis temático en dos, y otros métodos diversos, entre ellos el método comparativo constante, el análisis de contenido, el análisis fenomenológico, el análisis de partición latente, el enfoque hermenéutico/interpretativo grupal, el análisis orientado al descubrimiento y el estudio de caso descriptivo, en un estudio cada uno.

La orientación teórica de la terapia de pareja aplicada en los estudios variaba y, en algunos, no estaba definida (n = 2). Tres estudios informaban de resultados de la terapia de pareja procedentes de diversos enfoques teóricos explícitos, entre ellos la terapia de pareja focalizada en las emociones, la terapia cognitivo-conductual, el modelo de sistemas familiares internos, la terapia conductual de pareja integradora, la terapia conductual de pareja tradicional y la terapia sistémica integrada. Varios estudios aplicaban un único enfoque de terapia de pareja: la terapia de pareja focalizada en las emociones (n = 4), la terapia breve centrada en soluciones (n = 2), el enfoque ecléctico de sistemas familiares (n = 2), la educación para la relación (n = 1) y una nueva terapia de pareja para el dolor crónico, conocida como programa de vida y relación conscientes (mindful living and relating program) (n = 1).

Resultados de la terapia de pareja

Tabla 2 — Resultados de la terapia de pareja referidos por la clientela

Para cada conjunto: metacategorías, estudios primarios que contribuyen a cada metacategoría y número de estudios que contribuyen, sobre 15.

  • Ver las cosas de otra manera. Conciencia de los ciclos interaccionales en la relación: Allen y St George (2001); Blow et al. (2009); Bradford et al. (2016); Davis y Piercy (2007); Goldman y Greenberg (1992); Helmeke et al. (2002); Novak et al. (2019); Ramisch et al. (2013); Smetana y Bigner (2005); Tankha et al. (2020). 10/15a. Una nueva perspectiva sobre la pareja: Bird et al. (2007); Bradford et al. (2016); Goldman y Greenberg (1992); Greenberg et al. (1988); Handley et al. (2021); Helmeke y Sprenkle (2000); Helmeke et al. (2002); Ramisch et al. (2013); Smetana y Bigner (2005); Tankha et al. (2020). 10/15. La comprensión de que se trabaja como una unidad en la relación: Allen y St George (2001); Bird et al. (2007); Blow et al. (2009); Davis y Piercy (2007); Goldman y Greenberg (1992); Handley et al. (2021); Helmeke et al. (2002); Ramisch et al. (2013); Smetana y Bigner (2005). 9/15. Una nueva perspectiva sobre uno mismo, pertinente para la relación: Bird et al. (2007); Davis y Piercy (2007); Greenberg et al. (1988); Handley et al. (2021); Helmeke y Sprenkle (2000); Helmeke et al. (2002); Ramisch et al. (2013); Smetana y Bigner (2005). 9/15. Aceptación de la pareja/renuncia a las expectativas: Bird et al. (2007); Bradford et al. (2016); Davis y Piercy (2007); Eldridge et al. (2022); Greenberg et al. (1988); Helmeke y Sprenkle (2000); Helmeke et al. (2002); Tankha et al. (2020). 8/15.
  • Cambios de conducta en la relación. Cambio en el ciclo interaccional: Allen y St George (2001); Bradford et al. (2016); Goldman y Greenberg (1992); Greenberg et al. (1988); Handley et al. (2021); Helmeke et al. (2002); Novak et al. (2019); Ramisch et al. (2013); Smetana y Bigner (2005); Tankha et al. (2020). 11/15. Mejora en la gestión de los conflictos en la relación: Allen y St George (2001); Blow et al. (2009); Bradford et al. (2016); Eldridge et al. (2022); Goldman y Greenberg (1992); Novak et al. (2019); Ramisch et al. (2013); Smetana y Bigner (2005); Tankha et al. (2020). 9/15. Comportarse de forma más constructiva con la pareja: Bradford et al. (2016); Davis y Piercy (2007); Greenberg et al., (1988); Handley et al. (2021); Ramisch et al. (2013); Smetana y Bigner (2005); Tankha et al. (2020). 7/15. Más atención a la pareja: Bradford et al. (2016); Blow et al. (2009); Greenberg et al. (1988); Ramisch et al. (2013); Tankha et al. (2020). 5/15. Apertura a buscar terapia en el futuro: Bradford et al. (2016); Helmeke et al. (2002). 2/15.
  • Mejor vivencia de la relación. Mayor sensación de confianza en la relación: Goldman y Greenberg (1992); Ramisch et al. (2013); Smetana y Bigner (2005). 3/15. Mayor sensación de seguridad en la relación: Goldman y Greenberg (1992); Ramisch et al. (2013). 2/15. Mayor sensación de aprecio en la relación: Handley et al. (2021); Ramisch et al. (2013). 2/15. Mayor sensación de enriquecimiento en la relación: Novak et al. (2019). 1/15.
  • Mejor calidad de la comunicación. Mejor calidad de la comunicación en la relación: Allen y St George (2001); Bird et al. (2007); Bradford et al. (2016); Eldridge et al. (2022); Goldman y Greenberg (1992); Handley et al. (2021); Helmeke et al. (2002); Novak et al. (2019); Ramisch et al. (2013); Smetana y Bigner (2005); Tankha et al. (2020). 11/15. Mayor capacidad para expresar las emociones a la pareja: Allen y St George (2001); Bird et al. (2007); Blow et al. (2009); Bradford et al. (2016); Eldridge et al. (2022); Goldman y Greenberg (1992); Greenberg et al. (1988); Helmeke et al. (2002); Novak et al. (2019); Ramisch et al. (2013); Tankha et al. (2020). 11/15.
  • Mejora en otros ámbitos del funcionamiento de la relación. Mayor atención al trabajo continuo sobre la relación: Bird et al. (2007); Bradford et al. (2016); Greenberg et al. (1988); Handley et al. (2021); Helmeke et al. (2002); Novak et al. (2019); Smetana y Bigner (2005). 7/15. Sensación de mejora general (sentirse mejor con la relación): Blow et al. (2009); Greenberg et al. (1988); Handley et al. (2021); Helmeke et al. (2002); Novak et al. (2019); Tankha et al. (2020). 6/15. Mejora de la crianza: Blow et al. (2009); Handley et al. (2021); Helmeke et al. (2002); Ramisch et al. (2013). 4/15. Reducción de la tensión en la relación: Blow et al. (2009); Davis y Piercy (2007); Helmeke et al. (2002). 3/15. La relación se mantuvo gracias a la terapia: Bird et al. (2007); Blow et al. (2009); Smetana y Bigner (2005). 3/15.
  • Mejora del funcionamiento individual. Mayor capacidad para gestionar las propias emociones dentro de la relación: Blow et al. (2009); Handley et al. (2021); Helmeke et al. (2002); Greenberg et al. (1988); Tankha et al. (2020). 5/15. Interiorizar la terapia como un recurso: Bradford et al. (2016); Davis y Piercy (2007); Helmeke et al. (2002). 3/15.
  • Resultados difíciles de la terapia. Decisión de separarse clarificada: Helmeke et al. (2002); Smetana y Bigner (2005). 2/15. La terapia no cumplió las expectativas: Eldridge et al. (2022). 1/15.

a 10/15 indica el número de estudios primarios (n = 10) de la muestra total (n = 15) que contribuyeron a la metacategoría.

Conjunto 1: Ver las cosas de otra manera

El primero de estos conjuntos abarca cinco metacategorías relacionadas con una nueva conciencia o comprensión, pero también con tomas de conciencia que condujeron a un cambio de postura relacional: conciencia de los ciclos interaccionales en la relación; una nueva perspectiva sobre la pareja; la comprensión de que se trabaja como una unidad en la relación; una nueva perspectiva sobre uno mismo, pertinente para la relación, y aceptación de la pareja/renuncia a las expectativas.

Conciencia de los ciclos interaccionales en la relación

Esta metacategoría (identificada en 10 de los 15 estudios) se refiere al resultado por el cual las parejas empezaron a tomar conciencia de los ciclos de interacción en los que participan. Empezaron a comprender cómo estos habían contribuido a los problemas por los que consultaban. Un ejemplo de Novak et al. (2019, p. 112) describe esta toma de conciencia:Sabemos lo que somos. Sabemos que es eso. Así que eso ayudó, porque antes yo no sabía nada de eso, pero ahora, cuando empezamos a hablar, ella se ríe, porque ahora entiendo por qué lo hago y por qué lo hace ella, y eso choca. Así que, de ese modo, eso me ayuda. Quiero decir, entiendo por qué lo hago.

Una nueva perspectiva sobre la pareja

Esta metacategoría describe el cambio de perspectiva (una mayor comprensión) que las personas participantes relataron respecto de su pareja (identificada en 10 de los 15 estudios analizados). Una cita que ilustra esta metacategoría es: «Si ella se frustra porque no recogí algo, en lugar de pensar: “¿Por qué se enfada conmigo?”, intento simplemente ver más las cosas desde su punto de vista» (Bradford et al., 2016, p. 431).

La comprensión de que se trabaja como una unidad en la relación

Esta metacategoría se refiere al resultado de una comprensión nueva o renovada de la necesidad de trabajar juntos, como un equipo, dentro de la relación, y se identificó en nueve de los 15 estudios analizados. Es decir, aunque sean individuos, dentro de la relación comprenden que necesitan trabajar como una unidad. Un ejemplo de cita en este sentido sería: «Creo que estamos en la misma sintonía. Así que nos ha dado la oportunidad de, digamos, poner en común nuestras ideas y darnos cuenta de que vamos en la misma dirección» (Handley et al., 2021, p. 164).

Una nueva perspectiva sobre uno mismo, pertinente para la relación

Además de adquirir una nueva perspectiva sobre su pareja, las personas participantes relataron también verse a sí mismas de otra manera como consecuencia de emprender una terapia de pareja (identificada en nueve de los 15 estudios). Adoptar esta nueva perspectiva sobre sí mismas parece haber beneficiado positivamente a la relación. Una cita de ejemplo de una persona participante en esta metacategoría procede del estudio de Davis y Piercy (2007, p. 347): «Los dos hemos estado dispuestos a mirar de verdad quiénes somos y en qué nuestras inseguridades y nuestra inmadurez trajeron problemas al matrimonio».

Aceptación de la pareja/renuncia a las expectativas

En esta metacategoría, el resultado fue que las personas participantes aceptaran a su pareja tal como es y renunciaran a las expectativas que tenían respecto de ella y de la relación. Se identificó en ocho de los 15 estudios. La cita de una participante sobre las expectativas ilustra la aparición de este cambio: «Me di cuenta de que estaba siendo demasiado dura con [mi marido] en mis expectativas» (Tankha et al., 2020, p. 55).

Conjunto 2: Cambios de conducta en la relación

El segundo conjunto abarca cinco metacategorías que se refieren explícitamente a cambios de conducta: cambio en el ciclo interaccional; mejora en la gestión de los conflictos en la relación; comportarse de forma más constructiva con la pareja; más atención a la pareja, y apertura a buscar terapia en el futuro.

Cambio en el ciclo interaccional

Esta metacategoría se identificó en 11 de los 15 estudios. Se refiere al cambio en el ciclo interaccional entre los miembros de la pareja. Las parejas empezaron a comportarse de otra manera la una con la otra. Handley et al. (2021, p. 163) pusieron de relieve cómo los cambios realizados por un miembro de la pareja pueden conducir a un cambio en el otro: «Me siento más valorada. Me siento más conectada cuando no me siento ignorada. Y creo que eso, a su vez, me permite responder a sus necesidades».

Mejora en la gestión de los conflictos en la relación

Esta metacategoría (identificada en nueve de los 15 estudios) incluye los casos en que las personas participantes señalaron una mejora en la capacidad de gestionar los conflictos dentro de la relación. Una cita de ejemplo que lo ilustra procede de Eldridge et al. (2022; p. 288): «Aprender a hablar de un problema sin perder la calma; aprender a no pelearnos ante cada desacuerdo».

Comportarse de forma más constructiva con la pareja

En esta metacategoría, las personas participantes relataron que ellas mismas o su pareja se comportaban de otra manera como consecuencia de la terapia de pareja, y que este cambio se percibía como positivo para la relación (identificada en 7 de los 15 estudios). Lo ilustra esta cita de Ramisch et al. (2013, p. 383): «Nos ayudó a dejar de hacer cosas que eran destructivas, como estar demasiado a la defensiva».

Más atención a la pareja

Esta metacategoría se basaba en hallazgos presentados en cinco de los 15 estudios y se refería a que las personas participantes relataban prestar más atención a su pareja como consecuencia de la terapia de pareja. Bradford et al. (2016, p. 431) lo ilustran con esta cita: «Eran más bien pequeñas cosas que podíamos hacer el uno por el otro para demostrarnos amor».

Apertura a buscar terapia en el futuro

Esta metacategoría se refiere al resultado por el cual las parejas expresaron confianza en la terapia como recurso y afirmaron que volverían a recurrir a ella (conducta de búsqueda de ayuda) si la necesitaran. Se identificó en dos de los 15 estudios. Helmeke et al. (2002) señalaron que una participante había ganado confianza gracias a su experiencia de la terapia: su pareja podría volver a terapia en el futuro, y lo haría, si lo necesitaban.

Conjunto 3: Mejor vivencia de la relación

El tercer conjunto está formado por cuatro metacategorías que subrayan un componente vivencial de los cambios debidos a la terapia. Incluye las categorías: mayor sensación de confianza en la relación; mayor sensación de seguridad en la relación; mayor sensación de aprecio en la relación, y mayor sensación de enriquecimiento en la relación.

Mayor sensación de confianza en la relación

Esta metacategoría se refiere a un aumento de la confianza dentro de la relación como resultado de la terapia de pareja. Se reflejó en tres de los 15 estudios, y el aumento de la confianza repercutió en mejoras en la comunicación y en la gestión de los conflictos. Una cita de Ramisch et al. (2013, p. 383) ilustra este resultado: «Nos ayudó, en cierto modo, a reconstruir la confianza… aunque siguiéramos discutiendo, se notaba que los dos lo estábamos intentando».

Mayor sensación de seguridad en la relación

Esta metacategoría se refiere a un resultado consistente en una mayor sensación de seguridad dentro de la relación y se señaló en dos de los 15 estudios. Goldman y Greenberg (1992) constataron que la mayoría de las personas que participaron en su estudio relataban esa mayor sensación de seguridad.

Mayor sensación de aprecio en la relación

En dos de los 15 estudios, las personas participantes relataron una mayor sensación de aprecio dentro de la relación. Ramisch et al. (2013, p. 385) constataron que, como consecuencia de los cambios que se produjeron gracias a la terapia de pareja, las personas participantes decían «apreciarse más como cónyuges».

Mayor sensación de enriquecimiento en la relación

Esta metacategoría se basa en los hallazgos de un único estudio de los 15 analizados; sin embargo, transmite un resultado cualitativo importante de la terapia de pareja. Este resultado se ilustra con una cita de ese estudio (Novak et al., 2019, p. 118): «Sí, no sabíamos que necesitábamos ayuda. Pero había margen de mejora».

Conjunto 4: Mejor calidad de la comunicación

El cuarto conjunto abarca dos metacategorías, ambas referidas a mejoras en la comunicación: mejor calidad de la comunicación en la relación y mayor capacidad para expresar las emociones a la pareja.

Mejor calidad de la comunicación en la relación

Esta metacategoría (identificada en 11 de los 15 estudios) señala que la comunicación mejoró, o que se tomó claramente conciencia de la importancia de la comunicación, como consecuencia de emprender una terapia de pareja. Las personas participantes relataron que habían mejorado a la hora de comunicar sus necesidades; por ejemplo, una persona participante concluyó: «Somos bastante deliberados. Creo que nos comunicamos bastante bien sobre lo que queremos y lo que esperamos. Y sé que eso es algo que antes no hacía realmente» (Novak et al., 2019, p. 111).

Mayor capacidad para expresar las emociones a la pareja

En 11 de los 15 estudios analizados se registraron hechos que describían esta metacategoría. Las personas participantes describieron una mayor disposición o una mejor capacidad para mostrar sus sentimientos a su pareja dentro de la relación. Una persona participante lo describió en estos términos: «estaba más dispuesto a mostrar mis sentimientos y a mostrar mi vulnerabilidad» (Greenberg et al., 1988, p. 12).

Conjunto 5: Mejora en otros ámbitos del funcionamiento de la relación

El quinto conjunto abarca cinco metacategorías en las que resultaba más difícil encontrar un hilo conductor común, por lo que las agrupamos como «otros ámbitos» de mejora o cambio. Incluyen metacategorías como mayor atención al trabajo continuo sobre la relación; sensación de mejora general (sentirse mejor con la relación); mejora de la crianza; reducción de la tensión en la relación, y la relación se mantuvo gracias a la terapia.

Mayor atención al trabajo continuo sobre la relación

Esta metacategoría pone de relieve una mayor atención a la relación: cuidarla, ocuparse de ella de forma deliberada y darle prioridad. Se identificó en siete de los 15 estudios analizados. Una cita de Novak et al. (2019, p. 111) ilustra este resultado: «citas por la noche, por fin reservar tiempo… un tiempo en el que apagamos los teléfonos. Creo que, de hecho, simplemente pasamos tiempo juntos de forma deliberada. Así que eso es algo que nos llevamos».

Sensación de mejora general (sentirse mejor con la relación)

Esta metacategoría se basaba en seis de los 15 estudios analizados y se refiere a una mejora general, no específica, de la relación. Las mejoras referidas variaban dentro de esta metacategoría: ser más positivos, llevarse mejor o sentirse tranquilos respecto de lo que estaban haciendo. Una cita que ilustra esta mejora general es: «Simplemente siento que nuestro matrimonio es mucho más positivo» (Handley et al., 2021, p. 163).

Mejora de la crianza

En esta metacategoría (identificada en cuatro de los 15 estudios), las personas participantes señalaron una mejora en la manera de criar a sus hijas e hijos como consecuencia de la terapia de pareja. Esto iba desde una sensación general de mejora hasta formas más concretas en que había mejorado la crianza, por ejemplo: «Creo que lo estamos haciendo mejor a la hora de, digamos, hablar con [el niño] sobre su comportamiento en la escuela» (Handley et al., 2021, p. 165).

Reducción de la tensión en la relación

En tres de los 15 estudios, las personas participantes describieron una reducción de la tensión dentro de la relación como resultado de emprender una terapia de pareja. Lo ilustra una cita de Davis y Piercy (2007, p. 349): «Hemos notado una disminución enorme de las turbulencias».

La relación se mantuvo gracias a la terapia

Esta metacategoría se refiere a un resultado señalado en tres de los 15 estudios, en los que las personas participantes indicaron que la relación se había mantenido gracias a la terapia. Es decir, creían que la relación no habría sobrevivido sin su experiencia terapéutica. Lo ilustra una cita de Bird et al. (2007, p. 11): «Si no hubiéramos tenido esa experiencia, no estaríamos juntos».

Conjunto 6: Mejora del funcionamiento individual

El sexto conjunto contiene dos metacategorías que se centran más en los procesos internos de cada miembro de la pareja: mayor capacidad para gestionar las propias emociones dentro de la relación e interiorizar la terapia como un recurso.

Mayor capacidad para gestionar las propias emociones dentro de la relación

Esta metacategoría (identificada en cinco de los 15 estudios) se refiere a que las personas participantes relataron una mayor capacidad para gestionar sus respuestas emocionales dentro de la relación. Una persona consultante expresó este cambio en los siguientes términos: «Sigo lidiando con frustraciones y ansiedades y con todos los problemas que he tenido antes, pero parece que ya no me desbordan tanto como en el pasado» (Greenberg et al., 1988, p. 15).

Interiorizar la terapia como un recurso

Esta metacategoría ilustra una comprensión explícita, expresada por las personas participantes, de cómo interiorizaron la terapia de pareja como un recurso. Se identificó en tres de los 15 estudios. Una persona consultante señaló que utilizaba de forma continuada el proceso aprendido en terapia, que había ayudado a la relación: «Así que pude interiorizar el proceso y aplicármelo a mí mismo, simplemente de tanto hacerlo semana tras semana durante años». (Davis & Piercy, 2007, p. 349).

Conjunto 7: Resultados difíciles de la terapia

El séptimo y último conjunto abarca dos metacategorías que no tenían una connotación positiva (aunque al menos una de ellas podía ser difícil pero potencialmente constructiva): decisión de separarse clarificada y la terapia no cumplió las expectativas.

Decisión de separarse clarificada

En dos de los 15 estudios, las personas participantes relataron que la terapia había dejado claro que los problemas de la relación eran irreconciliables en ese momento y que debían separarse. Un hallazgo que refleja esta claridad procede del estudio de Helmeke et al. (2002), en el que la autoría describe un ejemplo en el que ambos miembros de la pareja explican cómo la terapia les ayudó a concluir que necesitaban separarse.

La terapia no cumplió las expectativas

Esta metacategoría se refiere a algunos de los únicos resultados de la terapia de pareja formulados en términos negativos por la clientela que se encontraron en este metaanálisis. Se basa en los hallazgos de un único estudio de los 15 analizados; sin embargo, representa un resultado cualitativo importante de la terapia de pareja. El estudio que recoge estos resultados es el de Eldridge et al. (2022, p. 291), y se ilustra con la cita de una persona participante: «no obtuve tanta comprensión como me habría gustado sobre las causas de nuestros problemas».

Discusión

A partir de los hallazgos de 15 estudios primarios, este metaanálisis articuló 25 metacategorías de resultados. Se trata de un grado de diferenciación que supera con creces los resultados recogidos en los otros dos metaanálisis cualitativos que incluían, al menos en parte, resultados de la terapia de pareja. Por ejemplo, el metaanálisis de Madden y Timulak (2022), centrado en las experiencias durante las sesiones de terapia de pareja (es decir, no solo en las experiencias de los resultados y, en ese caso, únicamente de los resultados durante la sesión), recogía cinco resultados distintos, todos presentes en el actual metaanálisis (por ejemplo, nuevas comprensiones, mejor comunicación, resolución de conflictos y esperanza o implicación renovadas en la relación). El metaanálisis de Madden y Timulak puede considerarse complementario de nuestro trabajo, puesto que también se realizó recientemente. Entre ambos MAC, quien lee puede hacerse una idea de cómo vive la clientela la terapia de pareja y de qué impacto tiene. Por ejemplo, la clientela puede percibir a la persona terapeuta como eficaz y hábil (experiencia de la terapia) y, por ello, comprometerse con la terapia, donde puede sentir que está aprendiendo algo nuevo (experiencia de la terapia), lo que refuerza su implicación en ella y conduce a un impacto tras el final de la terapia, cuando relata haber aprendido nuevas formas de interactuar (resultado de la terapia). El metaanálisis de Chenail et al. (2012) tenía un enfoque algo distinto y solo coincidía parcialmente con el interés por los resultados de la terapia de pareja (e incluso estos se mezclaban con los resultados de la terapia familiar). Los pocos resultados recogidos por Chenail et al. se encontraron todos en nuestro metaanálisis, por ejemplo, cambios en la conciencia de sí, en la visión de las demás personas (incluido el reconocimiento de las diferencias), cambios en el bienestar individual y en la manera de interactuar de la pareja. Curiosamente, de los 15 estudios de nuestro metaanálisis, seis figuraban también en el de Madden y Timulak, y seis en el de Chenail et al.

Algunos de los hallazgos del análisis eran quizá previsibles; por ejemplo, la mejora de la comunicación o de la gestión de los conflictos son objetivos explícitos de algunos enfoques de terapia de pareja (Gottman & Gottman, 2015; Worrell, 2015). Otros, en cambio, pueden no resultar sorprendentes, pero quizá no se subrayan a menudo, como la clarificación de una decisión de separarse como resultado de la terapia de pareja o la apertura a buscar terapia en el futuro.

La mayoría de los modelos de terapia de pareja parten del supuesto de que los problemas por los que se consulta están vinculados a los patrones relacionales de conducta de los sistemas en los que se inscriben (Stratton et al., 2015). Pudimos observar varias metacategorías de resultados vinculadas a los ciclos interaccionales. Desarrollar una conciencia de los ciclos interaccionales en la relación indica una mayor comprensión de la naturaleza cíclica de las interacciones de la pareja dentro de una relación. El cambio en el ciclo interaccional lleva la conciencia de los ciclos problemáticos un paso más allá, hacia un cambio efectivo en la manera de interactuar. La atención a estos ciclos interaccionales es un mecanismo clave de cambio en muchas terapias de pareja, por ejemplo mediante el cambio de conducta en la terapia cognitivo-conductual (Baucom et al., 2015; Worrell, 2015) o mediante la expresión y la transformación emocionales en la terapia focalizada en las emociones (Greenberg & Goldman, 2008; L. S. Greenberg & Johnson, 1988). De hecho, Sprenkle et al. (2009) sugieren que la ruptura de los patrones relacionales disfuncionales es un factor común en la terapia de pareja; por tanto, quizá no sea sorprendente ver el aumento de la conciencia de estos patrones interaccionales como un resultado.

Las metacategorías de una nueva perspectiva sobre la pareja y de una nueva perspectiva sobre uno mismo, pertinente para la relación, sugieren que los cambios en la forma en que las personas participantes se ven a sí mismas y ven a su pareja contribuyen al cambio de la relación. Cabe observar que las nuevas perspectivas que las parejas adquieren como resultado de la terapia de pareja se desarrollan en paralelo con la mayor conciencia de sus ciclos interaccionales y del papel que desempeñan en su perpetuación. Sin embargo, algunos modelos de terapia de pareja consideran que el cambio puede empezar en cualquier ámbito y ser multidireccional, de modo que el cambio de conducta puede iniciar un cambio orientado a la comprensión, o a la inversa (Gurman, 2015). Identificar estos resultados de comprensión, conciencia y cambio intrapsíquico, en una voz colectiva y de manera sólida en distintos estudios cualitativos, es importante. Apunta a lo que se ha planteado como un rasgo de muchos enfoques de terapia de pareja: la importancia de construir una comprensión compartida de los problemas de la relación (Sprenkle et al., 2009).

Otro cambio intrapsíquico como resultado de la terapia de pareja se identificó con la metacategoría de aceptación de la pareja/renuncia a las expectativas. Gurman y Burton (2014) la destacan como una base común del cambio, en la que una mejor aceptación de la pareja puede facilitar el cambio. Esto indica que una parte de lo que contribuye al malestar en la relación son las expectativas internas que las parejas depositan en sí mismas, en la otra persona y en la relación. Modificar estas expectativas y aceptar a la pareja es, por tanto, una parte crucial de la reducción del malestar en la relación. Esto es explícito en algunos enfoques de terapia de pareja (Christensen et al., 2015; Worrell, 2015).

Ya hemos comentado la metacategoría del cambio en el ciclo interaccional, que se ve respaldada además por un resultado similar de mejora en la gestión de los conflictos en la relación. Ambos resultados se observaron ampliamente en los estudios. También se identificaron otros cambios de conducta dentro de la relación, como comportarse de forma más constructiva con la pareja y prestarle más atención. Estos cambios en la conducta interpersonal dentro de la relación se promueven explícitamente en algunos modelos de terapia de pareja (Baucom et al., 2015; Christensen et al., 2015), en los que el compromiso y el acuerdo de cambiar los tipos y la frecuencia de las conductas conducen a otros cambios positivos en la relación y a una disminución global del malestar en la relación. En otros modelos, los cambios de conducta pueden producirse porque cada miembro de la pareja es testigo de las vulnerabilidades y de las heridas subyacentes del otro y responde a ellas con cuidado y atención (L. S. Greenberg & Johnson, 1988; Johnson, 2015).

En el metaanálisis se articularon ejemplos de algunos resultados individuales de la terapia de pareja dentro del conjunto de mejora del funcionamiento individual. Aunque parecen referirse a cambios individuales en relación con la pareja, indican cambios que pueden beneficiar a cada miembro de la pareja en el contexto más amplio de su vida. Es probable que las habilidades y experiencias adquiridas en la terapia de pareja que dieron lugar a los resultados de mayor capacidad para gestionar las propias emociones dentro de la relación y de interiorizar la terapia como un recurso se traduzcan en mejores interacciones con otras personas fuera de la relación. Otro conjunto de resultados quizá esperables fueron las vivencias de mayor confianza, seguridad, aprecio y enriquecimiento dentro de la relación. Aunque estos hallazgos puedan resultar poco sorprendentes y reflejen en parte lo que significa una mayor satisfacción con la relación, es importante destacarlos, ya que también pueden orientar en el futuro ámbitos más específicos de medición de los resultados de la terapia de pareja.

El análisis arrojó también algunos resultados difíciles de la terapia, en concreto la metacategoría de la decisión de separarse clarificada. En un principio, este resultado se consideró potencialmente negativo; sin embargo, en al menos uno de los estudios que contribuyeron a la metacategoría de la separación (Helmeke et al., 2002), el significado y el tono expresados por las personas participantes eran que la separación, aunque fuera un resultado difícil de la terapia, constituía la acción más productiva o, al menos, la más clara. MacIntosh y Butters (2014) sugieren que los hallazgos inesperados o percibidos como negativos deberían estudiarse de forma cualitativa para ayudar a interpretar los significados más profundos y ricos que encierran y para que la investigación y la práctica puedan comprenderlos plenamente. Aunque una metacategoría de nuestro estudio mostró que la relación se mantuvo gracias a la terapia, otros estudios han sugerido que la ruptura de la relación puede producirse a través de los procesos terapéuticos que consisten en explorar a fondo y afrontar todos los problemas que han contribuido a generar y mantener el malestar en la relación (Allen et al., 2012). No obstante, puede ser demasiado simple calificar de resultado negativo la ruptura de una relación, o la ausencia de mejora del malestar en la relación, sin examinar otros resultados que hayan podido producirse para cada persona dentro de la pareja. Clarificar la decisión de separarse como resultado de la terapia de pareja puede, de hecho, mejorar el bienestar emocional y psicológico de los miembros de la pareja (MacIntosh & Butters, 2014). A esto se suma que otros resultados de emprender una terapia de pareja, como la mejora de la comunicación y los cambios en la perspectiva sobre uno mismo y sobre las demás personas, pueden ser de ayuda en relaciones futuras, aunque la relación actual termine.

El otro resultado difícil articulado se encuentra en la metacategoría la terapia no cumplió las expectativas. Estudios anteriores han constatado que las parejas inician la terapia con expectativas sobre cuáles serán sus resultados (Friedlander et al., 2019; Tambling & Johnson, 2010; Tambling et al., 2014). Una de las expectativas expresadas por la clientela en un estudio (Tambling et al., 2014) era que, al emprender la terapia, resolverían los problemas que les habían llevado a consultar. Aunque esta pueda ser una expectativa razonable al emprender una terapia, puede imponer una carga poco realista a la terapia y a la persona terapeuta: resolver problemas que quizá sean irreconciliables. Si se considera junto con la otra metacategoría de resultado difícil de este estudio, según la cual explorar y abordar todos los problemas que mantienen el malestar en la relación puede poner de manifiesto diferencias irreconciliables, las expectativas de las parejas pueden, de hecho, obstaculizar resultados de la terapia difíciles pero potencialmente positivos. Explorar las expectativas sobre la terapia de pareja, como pareja y como individuos, y ser realistas desde el inicio de la terapia es un proceso importante que puede influir en la percepción de los posibles resultados tras el final de la terapia.

Solo tres de los 15 estudios primarios analizados recogieron resultados difíciles de la terapia de pareja. Puede que esta sea la proporción realista entre resultados más negativos y positivos de la terapia, pero también puede constituir un problema metodológico, en la medida en que la investigación no indaga ni busca explícitamente los resultados negativos o difíciles. Como se ha comentado más arriba, y tal como recomiendan estudios anteriores (Stratton et al., 2015; Timulak & Creaner, 2010), los futuros estudios cualitativos deberían buscar explícitamente los aspectos negativos o difíciles de los resultados de la terapia de pareja.

En conjunto, en comparación con las medidas estándar de malestar relacional de uso extendido, que distinguen entre malestar relacional clínico y no clínico, este metaanálisis cualitativo ofrece varios ángulos desde los que conceptualizar los resultados de la terapia de pareja. Por ejemplo, la que probablemente sea la medida más utilizada, la Dyadic Adjustment Scale (DAS; Spanier, 1976), y sus variantes (por ejemplo, la RDAS; Busby et al., 1995) miden el consenso de la pareja en ámbitos como la religión o las finanzas; la satisfacción (por ejemplo, la frecuencia de las discusiones o de las confidencias); la cohesión (por ejemplo, realizar proyectos en común), y la expresión afectiva (incluida la relación sexual). Del mismo modo, el Couple Satisfaction Index (Funk & Rogge, 2007), de uso muy extendido, mide la sensación de conexión, la expresión de afecto, la satisfacción de las necesidades, el cumplimiento de las expectativas relacionales y el disfrute mutuo. Este tipo de medidas no subraya muchos otros aspectos visibles en nuestro metaanálisis, como la aceptación de la diferencia de la otra persona (es decir, en esencia, renunciar a las propias expectativas), la comprensión de la propia contribución a las interacciones problemáticas, el impacto de la calidad de la relación en el bienestar individual (pero también, por ejemplo, en la crianza, cuando procede) y la (re)construcción de la confianza y de la seguridad respecto de la pareja. Metaanálisis como el que se presenta en este artículo pueden ayudar a revisar las medidas existentes o conducir al desarrollo de nuevas medidas, algunas de ellas centradas en ámbitos específicos, por ejemplo, la claridad sobre la decisión de separarse.

Limitaciones

La muestra de participantes estudiada en el metaanálisis, aunque ofrece diversidad en cuanto a género, edad y nivel socioeconómico, mostraba que la mayoría de los estudios incluían únicamente parejas caucásicas y heterosexuales. Aunque el estudio con mayor número de participantes (Eldridge et al., 2022) ofrecía cierto contrapeso, con diversas etnias registradas, no se proporcionaba su desglose numérico. Todos los estudios procedían de Norteamérica, lo que sugiere una falta de diversidad cultural o contextual en la muestra. Por ello, animamos a los equipos de investigación de todo el mundo a contribuir con estudios que den voz a una clientela diversa para que comparta el impacto que la terapia de pareja tuvo en sus relaciones y en su bienestar individual.

Otra limitación, inherente a los metaanálisis cualitativos, es la distancia entre quienes realizan el metaanálisis y los datos primarios. Los datos aquí analizados son datos que ya habían sido analizados y presentados por quienes realizaron la investigación primaria. Se basan en la comprensión y la interpretación de las preguntas por parte de las personas participantes y del equipo de investigación primaria. Dicho esto, el equipo metaanalítico volvió a leer con mirada nueva todos los hallazgos pertinentes (por ejemplo, categorías o temas, descripciones narrativas, citas) presentados en los estudios primarios, sin quedar sujeto a las categorizaciones o conceptualizaciones presentes en ellos. Persiste, no obstante, el riesgo de que el contexto, los matices y los significados se lean o se interpreten mal debido a esta distancia entre el equipo metaanalítico y las personas participantes de los estudios primarios. Siempre que fue posible se utilizaron los datos directos de las personas participantes, en forma de citas textuales, y el análisis se sometió a auditoría para ofrecer perspectivas más amplias.

Las limitaciones residen también en la calidad de los estudios primarios. Aunque ofrecemos a quien lee cierta evaluación de estos, el rigor de los estudios primarios sigue influyendo en nuestros hallazgos metaanalíticos. El tamaño de las muestras de los estudios primarios variaba además de forma considerable, lo que plantea la cuestión de una influencia excesiva de los estudios pequeños en los resultados del MAC. Hicimos una pequeña comprobación dividiendo los estudios en dos grupos: los estudios con 10 o más participantes (n = 8) y los estudios con nueve o menos participantes (n = 7). Resultó que ambos grupos de estudios contribuían a 22 de las 25 metacategorías generadas en nuestro metaanálisis. Las tres metacategorías restantes eran muy pequeñas y contenían hallazgos de solo uno o dos estudios.

Implicaciones para la clínica

Una sólida voz colectiva articuló algunos resultados comunes de la terapia de pareja. Puede ser beneficioso poder hablar de los posibles resultados con las parejas al inicio de la terapia y formular objetivos de tratamiento y metas de resultado personalizados. Esto puede incluir no solo hablar de resultados quizá habitualmente esperados, relativos a una nueva comprensión del funcionamiento interaccional de la pareja, a la mejora de la gestión de los conflictos o a nuevas formas positivas de relacionarse y de conectar, sino también de resultados quizá algo menos esperados, como renunciar a las expectativas impuestas a la otra persona o cambios en uno mismo que pueden contribuir a la relación. Entre los resultados legítimos pueden figurar también cambios en el bienestar de cada miembro de la pareja que van más allá de la satisfacción relacional. En cuanto a los resultados formulados de forma más negativa (decisión de separarse o terapia que no cumplió las expectativas), puede ser útil explorar, aclarar y armonizar las expectativas de las parejas y de cada uno de sus miembros en una fase temprana, y quizá prevenir así algunos de estos resultados percibidos negativamente. Además, se sugiere que el personal clínico aborde con cautela los resultados percibidos como negativos y ayude a las parejas a examinar plenamente los cambios que se han producido para cada persona y para la pareja. Conviene que cada profesional reflexione sobre sus propios sesgos y sobre los objetivos implícitos que tiene para las parejas, a fin de asegurarse de que no interfieren en los procesos de la pareja. Por ejemplo, para algunas parejas, la claridad sobre la decisión de separarse puede ser un resultado legítimo hacia el que trabajar.

Complexe Systémique: puntos clave

Lo que las parejas dicen haber obtenido de la terapia solo coincide en parte con lo que miden las escalas estándar. Al reunir quince estudios cualitativos, el equipo de Ladislav Timulak pone de relieve veinticinco resultados, muchos de ellos de esencia sistémica: ver el ciclo interaccional del que se forma parte y después cambiarlo; descubrirse como una unidad; reconocer la propia contribución al problema; renunciar a querer cambiar a la otra persona. Otros resultados van más allá de la pareja: la crianza, la gestión de las propias emociones, la terapia interiorizada como recurso. Para la clínica se desprenden dos lecciones. La primera es hablar pronto de las expectativas, las de cada miembro de la pareja y las de la pareja, porque una expectativa de reparación completa puede convertir en fracaso lo que era una clarificación. La segunda es no interpretar demasiado deprisa una separación como un mal resultado: para algunas parejas, decidir con pleno conocimiento de causa es un punto de llegada legítimo. Los límites son claros: estudios norteamericanos, en su mayoría con parejas blancas y heterosexuales, y muy pocos resultados difíciles buscados activamente. Para leer junto con la revisión sobre la terapia de pareja en la década de 2020 y el artículo sobre el discernment counseling para parejas con proyectos divergentes.

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Traducción no oficial de A Qualitative Meta-Analysis Exploring Client-Reported Outcomes of Couple Therapy, de Ronan O’Malley, Rebecca Glenny, Simone Poppleton y Ladislav Timulak, Psychotherapy, vol. 60, n.o 4 (2023), doi: 10.1037/pst0000513, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial; la obra se ha modificado en el sentido de la licencia (tablas presentadas en forma de listas). Ni la autoría ni la editorial responden de esta traducción; prevalece la versión original.

Esta es una traducción del artículo original «A Qualitative Meta-Analysis Exploring Client-Reported Outcomes of Couple Therapy», publicado en Psychotherapy (2023) bajo licencia CC BY 4.0. Traducido por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto de la autoría se ha traducido al español y la presentación se ha adaptado a la lectura en línea, tal como se indica al principio de esta página.

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Cómo citar este artículo

O’Malley, R., Glenny, R., Poppleton, S., et Timulak, L. (2023). A Qualitative Meta-Analysis Exploring Client-Reported Outcomes of Couple Therapy. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/a-qualitative-meta-analysis-exploring-client-reported-outcomes-of-couple-therapy (Obra original publicada en 2023 en Psychotherapy, 60(4), 417-430 (2023); republicada en 2023 por Psychotherapy, https://psycnet.apa.org/fulltext/2024-21973-001.html)

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