Esta versión ha sido traducida del inglés por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial. En caso de duda, prevalece la versión original.
Revista Latino-Americana de Enfermagem · Familia
¿Y si se mirara a las familias afectadas por la adicción a través de sus recursos y no de sus fallos? En Brasil, once familiares de personas atendidas en un centro público de atención a las adicciones describen, con la ayuda de un genograma y de un ecomapa, lo que les permite seguir adelante: movilizarse para buscar ayuda, aferrarse a la esperanza y a la fe, aprender a hablarse de otro modo.
Traducción no oficial al español de Family resilience: perception of family members of psychoactive substance dependents, de Bianca Oliveira Ruiz, Sonia Regina Zerbetto, Sueli Aparecida Frari Galera, Bruno José Barcellos Fontanella, Angélica Martins De Souza Gonçalves y Simone Teresinha Protti-Zanatta, publicado en la Revista Latino-Americana de Enfermagem (Escola de Enfermagem de Ribeirão Preto, Universidade de São Paulo (SciELO)) (2021), doi: 10.1590/1518-8345.3816.3449, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original (versión inglesa) se ha traducido al español y maquetado para la lectura en línea, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. Las notas del original se agrupan al final del artículo. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.
Con esta actitud, se puede evitar estereotipar y etiquetar a la familia como «disfuncional», «codependiente» o «resistente», y percibirla, en cambio, como un agente potencialmente activo en el proceso.
Bianca Oliveira Ruiz, Sonia Regina Zerbetto, Sueli Aparecida Frari Galera, Bruno José Barcellos Fontanella, Angélica Martins De Souza Gonçalves y Simone Teresinha Protti-Zanatta
Resumen
Objetivo. comprender la percepción de familiares de personas dependientes de sustancias psicoactivas sobre los elementos del funcionamiento de su familia en la resiliencia familiar.
Método. estudio de enfoque cualitativo, basado en el marco teórico interpretativo de la resiliencia familiar desde una perspectiva sistémica. Participaron once familiares de personas dependientes de sustancias psicoactivas atendidas en un Centro de Atención Psicosocial - Alcohol y Drogas de una ciudad del estado de São Paulo. Para la recogida de datos se utilizaron la entrevista semiestructurada, el genograma y el ecomapa. El análisis de los datos se basó en la técnica de análisis de contenido, modalidad temática.
Resultados. a partir de las entrevistas se formularon tres categorías temáticas: movilización en busca de apoyo y de apoyo social; perspectivas positivas que fortalecerían a la familia, y comunicación asertiva. Estas categorías remiten a la movilización y la unión de la familia en busca de apoyo social en los contextos intrafamiliar, de la familia extensa y extrafamiliar, y a perspectivas positivas como la persistencia, la perseverancia, la esperanza, la fe y la religiosidad.
Conclusión. el hecho de tener en la familia a una persona dependiente de sustancias psicoactivas pareció movilizar dispositivos de afrontamiento e intentos de superación a través de las fuerzas de resiliencia. Los resultados pueden favorecer el razonamiento clínico cotidiano de profesionales de la salud, ayudándoles a reconocer y valorar los atributos de resiliencia identificados.
Resiliencia Psicológica, Familia, Relaciones Familiares, Trastornos Relacionados con Sustancias, Adaptación Psicológica, Enfermería Psiquiátrica
El consumo de sustancias psicoactivas (SPA) suele tener un impacto negativo en diversos aspectos de la vida de la persona dependiente y de su familia: los conflictos familiares, la violencia doméstica y los cambios en las relaciones interpersonales son frecuentes, por ejemplo( 1 - 2 ).
Los estudios nacionales e internacionales sobre la familia y la dependencia de SPA suelen abordar a la familia como factor de riesgo o como escenario; por ello, predomina una visión negativa de las disfuncionalidades de las relaciones familiares( 2 - 3 ).
Sin embargo, se han puesto de manifiesto aspectos funcionales de la dinámica familiar en el contexto de la dependencia de SPA( 4 - 5 ). Desde esta perspectiva, la resiliencia se construye, se desarrolla y se vive en un contexto relacional y en la experiencia a lo largo de la vida. Así, la resiliencia familiar, percibida en la unidad familiar y en su funcionalidad, tiene en cuenta la manera en que este grupo afronta y maneja las situaciones adversas para reorganizarse de forma eficaz y superar esas dificultades( 6 ).
Los estudios internacionales sobre resiliencia familiar señalan que las familias que atraviesan situaciones de sufrimiento psíquico reorganizan sus patrones de funcionamiento estableciendo rutinas cotidianas, promoviendo acontecimientos regulares que minimizan o alivian las situaciones estresantes( 6 ), propiciando conexiones intra y extrafamiliares( 6 ) y buscando recursos de apoyo y apoyo social intra y extrafamiliar( 6 - 7 ). En Brasil hay pocos estudios sobre el tema de la resiliencia familiar( 8 ) y, en el contexto de la salud mental, el foco se sitúa en las características y los factores individuales de resiliencia de cada integrante de la familia, que pueden influir en otra persona de la familia( 8 ).
Los estudios nacionales sobre resiliencia y consumo de SPA emplean métodos cuantitativos, con la aplicación de escalas con dimensiones de funcionamiento familiar para investigar la relación entre la resiliencia familiar y los problemas derivados de familias que consumen alcohol y otras sustancias( 9 ), así como para validar una escala que abarca dimensiones del funcionamiento familiar y de la resiliencia( 10 ). Ambos estudios apuntan al reconocimiento de la resiliencia como factor de protección para las familias que viven problemas con las SPA( 9 - 10 ). Estos estudios subrayan que atravesar situaciones de gran vulnerabilidad puede despertar aspectos positivos individuales que ayudan a la persona a afrontar y superar las adversidades( 9 - 10 ).
Así, en 2013, la Organización Mundial de la Salud elaboró el Plan de Acción Integral sobre Salud Mental 2013-2020, en el que subraya que la salud mental de una población requiere que las personas reconozcan su potencial para hacer frente a los conflictos y tensiones de la vida. Por lo tanto, invertir en estudios que comprendan las situaciones adversas que vive la familia de la persona dependiente de SPA puede ser útil para implementar estrategias de promoción de la salud mental que incluyan a la familia.
Comprender el proceso de resiliencia de la familia, desde la perspectiva de cada familiar, contribuirá a profundizar el conocimiento sobre el concepto de resiliencia y su aplicabilidad a la práctica de Enfermería. Se entiende que dicha práctica consiste en planificar con las familias acciones estratégicas de cuidado de Enfermería, proporcionándoles las herramientas para desarrollar y fortalecer su resiliencia y permitiéndoles responder como una unidad funcional.
Por todo lo anterior, las preguntas que guiaron esta investigación fueron: ¿cómo han afrontado y superado este problema las familias de personas dependientes de SPA? ¿Qué estrategias de afrontamiento utilizan estas personas y reconocen como aquello que las mantiene en la resiliencia? ¿Qué elementos del funcionamiento familiar contribuyen al proceso de resiliencia familiar, desde la perspectiva de sus integrantes? ¿Cuáles son las fuerzas que estas personas reconocen como generadoras de cambios positivos en el funcionamiento de su familia?
El objetivo fue comprender la percepción de familiares de personas dependientes de sustancias psicoactivas sobre los elementos del funcionamiento de su familia en la resiliencia familiar.
Estudio de enfoque cualitativo realizado con familiares de personas dependientes de SPA atendidas en un Centro de Atención Psicosocial - Alcohol y Drogas (Centro de Atenção Psicossocial - Álcool e Drogas, CAPS-AD) de una ciudad del interior del estado de São Paulo, Brasil. En este estudio se adoptó el concepto de resiliencia familiar de Walsh( 6 ), que valora la manera en que el sistema familiar afronta experiencias adversas y desafiantes, se reorganiza eficazmente y las supera, con repercusiones en toda la familia y en sus relaciones( 6 ).
Los elementos constitutivos del concepto de resiliencia familiar son el sistema de creencias, los patrones organizativos y los procesos de comunicación. Las creencias se relacionan con las percepciones y la comprensión del mundo por parte de la familia. La unidad familiar puede extraer significados positivos de una situación adversa para afrontarla y superarla, mediante actitudes de perseverancia y esperanza, con el fin de identificar sus fortalezas y su potencial para resolver problemas( 6 ). La familia también puede recurrir a sus recursos religiosos y espirituales, como la fe, la meditación y las prácticas religiosas, así como al aprendizaje a partir de la adversidad, que son fuentes importantes de resiliencia( 6 ).
La organización familiar se entiende como el patrón organizativo que favorece una relación eficaz. El fortalecimiento de la resiliencia resulta de la estructura funcional flexible de la familia, en la que se dan la conexión, la cooperación y el apoyo entre sus integrantes, así como el descubrimiento y la movilización de sus recursos sociales, económicos y laborales( 6 ).
El proceso comunicativo consiste en formas de comunicación que facilitan el funcionamiento de la familia( 6 ), que deben ser claras, esclarecedoras y propiciar la expresión abierta de las emociones y el compartir de los sentimientos, para decidir y resolver los conflictos de manera colectiva( 6 ).
Participaron en el estudio once familiares de personas dependientes de SPA, a propuesta del equipo de salud del CAPS-AD: una hermana, un cuñado, una abuela, cuatro madres y cuatro padres.
Los criterios de inclusión fueron los siguientes: ser familiar de una persona dependiente de SPA mayor de 18 años; participar en grupos de atención familiar o individual con profesionales del servicio de salud, lo que se consideró indicativo de resiliencia, y convivir con la persona usuaria al menos dos veces por semana. El criterio de exclusión fue presentar signos de intoxicación por SPA el día de la entrevista.
El muestreo fue intencional y se cerró por agotamiento, es decir, cuando se hubo entrevistado a todas las familias disponibles y elegibles, según los criterios de inclusión y exclusión( 11 ).
El encuentro se concertó por teléfono, con un encuentro por familia. Las entrevistas se realizaron en el CAPS-AD o en el domicilio de la familia, entre junio y noviembre de 2016, con una duración media de 1 hora y 30 minutos, y estuvieron a cargo de dos personas del equipo investigador (quien firma en primer lugar, estudiante de máster, y quien firma en segundo lugar, con doctorado y docencia universitaria).
Se realizó una entrevista semiestructurada, utilizando el genograma y el ecomapa( 12 ) para el acercamiento inicial a las personas entrevistadas, con el objetivo de facilitar la interacción y acoger a la familia. Estos instrumentos se construyeron manualmente durante la entrevista y se validaron con las familias, lo que permitió comprender la configuración familiar y los patrones organizativos y relacionales del funcionamiento familiar considerados positivos y flexibles, poniendo de relieve los procesos fundamentales para la resiliencia relacional, así como la red de apoyo social. A continuación, se procedió a la caracterización sociodemográfica de las personas participantes y se introdujo la pregunta orientadora: «Cuénteme cómo su familia ha vivido, afrontado y superado el problema de las drogas», a partir de la cual se estimuló la expresión de los pensamientos de cada participante.
Las entrevistas se grabaron, se transcribieron y se analizaron según la técnica de análisis de contenido, modalidad temática( 13 ). El proceso de análisis lo llevaron a cabo de forma independiente dos personas del equipo investigador, que se reunieron después para revisar, decidir, validar y alcanzar un consenso sobre los relatos con los significados de los temas y las categorías. El proceso consistió en: una lectura atenta a los detalles de cada entrevista y la identificación y codificación de las frases o párrafos pertinentes que señalaban las percepciones de la familia sobre la situación vivida, las estrategias de afrontamiento y superación de las adversidades y las fuerzas positivas utilizadas en la organización y el funcionamiento de la familia. Para cada familia se elaboraron hojas de trabajo en un archivo de Microsoft Word, con anotaciones que indicaban los temas emergentes y sus respectivos relatos ilustrativos. Después, el equipo investigador leyó todas las hojas de trabajo y procuró agrupar y reagrupar los temas y los relatos de todas las entrevistas, que se constituyeron en núcleos de sentido (teniendo en cuenta tanto la frecuencia de aparición como la inferencia de su importancia para las personas entrevistadas). Posteriormente, la clasificación de los temas permitió formular categorías temáticas( 13 ). De este proceso surgieron tres categorías temáticas, comentadas en el siguiente apartado de este artículo, que se interpretaron a través de los elementos presentes en el funcionamiento de las familias que contribuyen a la resiliencia familiar según el modelo de Walsh( 6 ): patrones organizativos, sistemas de creencias y patrones de comunicación.
Los fragmentos que ilustran los relatos de las personas participantes se identificaron según la siguiente convención: F (número de familia) y una letra adicional que identifica el parentesco [donde M = madre, P = padre («Pai» en portugués), I = hermana o hermano («Irmã» o «Irmão» en portugués) y C = cuñado («Cunhado» en portugués)]. Así, el código F5-M designa la entrevista con la familia 5, en la que se entrevistó a la madre de la persona usuaria con dependencia de SPA.
El estudio fue aprobado el 29/10/2015 por el Comité de Ética en Investigación con Seres Humanos, con el dictamen número 1.302.491. Todas las personas participantes firmaron el formulario de consentimiento libre e informado tras recibir aclaraciones sobre los objetivos y la técnica de recogida de datos.
En cuanto a la caracterización de las personas participantes, los grados de parentesco con la persona dependiente de SPA fueron una hermana, un cuñado, una abuela, cuatro madres y cuatro padres, con edades comprendidas entre 45 y 97 años. Entre las familias, cuatro tienen una configuración nuclear. En cuanto a la religión, hubo unanimidad cristiana: una familia evangélica practicante, mientras que las demás son también católicas practicantes.
Se formularon tres categorías temáticas que describen aspectos de la percepción de familiares de personas dependientes de SPA sobre lo que consideran que es u ocurre en el funcionamiento de su familia y que les ayuda en lo que la teoría denomina resiliencia familiar: a) movilización en busca de apoyo y de apoyo social; b) perspectivas positivas que fortalecerían a la familia, y c) comunicación asertiva.
En la primera categoría, movilización de la familia en busca de apoyo y de apoyo social, la resiliencia familiar consistió en la movilización, por parte de las familias, de recursos emocionales, afectivos, informativos, institucionales, económicos y sociales para afrontar y superar los desafíos vividos, tanto en el ámbito intrafamiliar y de la familia extensa como en el ámbito extrafamiliar. En cuanto al ámbito intrafamiliar y de la familia extensa, hubo un cambio de rutinas, con la participación en grupos de ayuda mutua y en grupos de familias en el CAPS-AD, para contribuir al tratamiento de su familiar y ayudarle a convivir con la familia.
Fui ayer a «Amor Exigente», ¿sabe? Fui con su esposa [del dependiente] porque, como ella trabaja, va a tener que ir a las reuniones por la noche. Así que fuimos allí [grupo de ayuda mutua], pero normalmente venimos al CAPS desde que lo ingresaron. (E1F1-I)
Como muestra de preocupación y de cuidado, algunas personas de la familia renunciaron a un empleo para acompañar a su familiar dependiente en el tratamiento.
Así que nosotros [pareja] lo dejamos todo [...]. Yo dejé otro sueldo, otro trabajo que tenía, para poder dedicarme exclusivamente a su tratamiento [de la dependiente]. (E1F2-P)
También se habló de la unión y del sentido de conexión familiar. Fortalecer los lazos afectivos, establecer alianzas positivas y valorar los sentimientos de amor entre los integrantes de la familia dio fuerza a la unidad familiar y, al parecer, ayudó en el proceso de superación de la crisis.
Nosotros [marido y mujer] estamos muy unidos. [...] Todavía hoy seguimos juntos (risas). Nos apoyamos mucho. [...] En los momentos de dificultad nos unimos mucho más de lo que ya estábamos. (E1F3-M)
Las situaciones desafiantes vividas por las familias les permitieron reflexionar sobre sus relaciones, cambiar su comportamiento y fortalecer el vínculo de pareja para afrontar la situación de crisis.
Nosotros [pareja] casi no hablábamos, no estábamos presentes; ahora estamos más presentes, más juntos [...]. Nos dimos cuenta de que necesitábamos más unión para superar esto, y creer en la fuerza para superarlo y seguir adelante con fuerza. Y miramos hacia atrás y vimos que estábamos bastante separados, lejos el uno del otro, había poco diálogo. [...] Nos sentimos mucho mejor, porque la unión, como dice el refrán, «la unión hace la fuerza»; así que la gente, cuando se une, se siente más fuerte para afrontar las cosas. (E1F5-P)
Un sentimiento de amor, expresado y compartido en la familia, se mencionó como motivo para no rendirse ante la adversidad.
Y el amor, ¿no? El que tenemos con la familia, por el hijo, el amor que nos tenemos [...]. Hay que tener amor también, porque si no, no podemos. (E1F5-M)
Se reconoció la importancia de dedicar tiempo a actividades de entretenimiento y ocio en común para fortalecer los lazos y los vínculos afectivos entre integrantes de la familia, propiciando momentos de humor, distracción, alivio de la tensión, relajación y desahogo, así como el recuerdo de momentos significativos de la vida.
A veces decimos [pareja]: «Vamos a tomar un café juntos por la tarde». Y él [el hermano de la entrevistada] también viene, pasa por casa. Así que, entre hermanos, estamos muy unidos. En ese momento del café de la tarde nos olvidamos de todo, ¿no? Empezamos a reírnos, a contar historias, nos relajamos. [...] Hablamos, nos reímos, contamos un chiste, ¿no? [...] Tanto mi familia como la suya son iguales. [...] Hacer el café de la tarde. Tenemos las mismas costumbres. (E1F3-M)
En cuanto a las dificultades económicas, se buscó apoyo financiero en otras personas de la familia o se recurrió a otro trabajo, reorganizando los horarios.
Sí, dificultad [...]. No es barato mantener a alguien en la clínica. La esposa [del dependiente] estaba como con las manos atadas. Ella tiene, tiene un trabajo, pero está sola, así que tuvo que buscar otro trabajo para sumar, compaginar, dejar a su hija en la escuela todo el día para poder tener un trabajo de media jornada y compaginarlo con el baño y el aseo, y nosotros damos apoyo, en la medida de lo posible, psicológico y económico. Ahora se está normalizando. (E1F1-I)
Por último, se recurrió al apoyo emocional de otras personas de la familia, mediante la escucha y los consejos.
Emocional. [...] somos familia, nos sentimos más cómodos hablando, ¿no? Uno se siente seguro hablando con un hermano o con alguien cercano, ¿no? Cuesta abrirse con alguien de fuera, no hablas, ¿verdad? Hablamos, nos aconsejan, ¿no? Eso le da apoyo a la gente, y todo va a salir bien. Nos quedamos más aliviados, ¿no? (E1F3-M)
En cuanto al apoyo extrafamiliar, se recurrió a recursos comunitarios (clínicas de rehabilitación, internamientos privados o gestionados a través del CAPS-AD, defensoría pública y grupos de ayuda mutua: Amor Exigente y Narcóticos Anónimos), a profesionales de la salud y a parientes o amistades de la familia. Esto parece haber ayudado a comprender la situación, aportando nuevos significados.
Así que buscamos una clínica de rehabilitación y lo ingresaron. (E1F1-I)
Nosotros [pareja] también vamos a empezar en «Amor Exigente», ella y yo, y ella [la dependiente] se muere de ganas de ir a NA [Narcóticos Anónimos]. (E1F2-P)
A través de sus profesionales y de su grupo de familias, el CAPS-AD fue reconocido como un apoyo institucional, informativo y emocional para el manejo de las situaciones de crisis, y este entorno se describe como un espacio de aprendizaje y de acogida.
Pues primero el CAPS-AD de aquí, ¿no? Que ellos [profesionales] me ayudan mucho, el grupo de familias me ha ayudado mucho... [...] Me gusta participar. [...] Aprendimos, aprendemos mucho, cómo tratar con él [dependiente]. [...] cuando venimos al grupo de familias, salimos de aquí renovados, nos sentimos mucho mejor, ¿sabe?, sentimos fuerza para seguir afrontando, a la persona, al paciente [...] así que me siento muy fuerte, fortalecida para poder enfrentarme a él en casa [...] salgo de aquí más tranquila, más tranquila. (E1F4-M)
Otra fuente de apoyo emocional fueron las amistades, ya sea mediante la atención, el acompañamiento espiritual o las palabras de consuelo y de ánimo.
Nosotros [pareja] buscamos fuerza [...] en las personas que están ahí con nosotros dando siempre apoyo, siempre hay una palabra que una persona dice, que ya te levanta, ¿sabe?, ayuda, porque si lo llevas solo, te hundes. [...] una palabra de consuelo, siempre está ahí preguntándote cómo va. Así que cuando la persona te da un poco de fuerza, te da un abrazo, te dice una palabra amiga, te consuela un poco, te reconforta. (E1F5-M)
En la segunda categoría, es decir, la resiliencia familiar que implica perspectivas positivas que fortalecen a la familia, se mencionaron creencias que habrían ayudado a la resiliencia, como la importancia de mantener la persistencia y la perseverancia.
Que nosotros [pareja] tenemos que luchar, no se puede rendir uno, ¿no? Tenemos que llegar hasta el final, como dicen ellos [profesionales] [...]. Así tenemos ese apoyo, sentimos esa fuerza para luchar, para no rendirnos, ¿no? (E1F3-M)
Aunque se expresaron sentimientos y emociones negativos, se mencionaron la fe y la esperanza de que la persona dependiente se recuperara, sin volver al consumo de sustancias y retomando antiguos hábitos y comportamientos saludables.
Hay que tener fe, ¿no?, porque si no, no lo aguantamos. Parece que vamos creando fuerza en la vida cada vez más, y lo vamos llevando. No podemos perder la fe, no podemos perder la esperanza, no podemos perder el amor, no podemos perder la paciencia, tenemos que estar siempre ahí. (E1F5-M)
Así que todo va a salir bien, pensamos que cuando salga de allí [clínica], todo será diferente. [...] Tenemos esa esperanza, ¿no? [...] La esperanza de que ya no consuma drogas. De que vuelva a trabajar, a estudiar, ¿no? (E1F3-M)
Para algunas personas, el apego a la religiosidad y a las prácticas religiosas pareció importante para adquirir fuerza y valor en el manejo de la situación adversa y desafiante de las SPA; se mencionó como una de las estrategias de apoyo espiritual y emocional y se reconoció como una fuente de motivación para vivir y seguir en tratamiento.
Creo que, si no fuera por Él, no tendríamos fuerzas para estar hoy aquí, ¿no? Fue muy difícil para nosotros. Y nos ponemos de rodillas y rezamos, y pedimos y rezamos y hacemos, ¿no? Para que Dios ayude, para que Dios ponga sus manos, que todo cambie, ¿no? Que le cambie la cabeza, ¿no? (E1F3-M)
En la percepción de la familia, se valoraba la oración individual o en común:
La oración es para fortalecernos y pedir más ayuda para que podamos mantenernos firmes, para seguir adelante. (E1F5-P)
En cuanto a la tercera categoría, es decir, la resiliencia familiar que implica una comunicación asertiva, se reconoció que la dificultad que atraviesan las familias recuperó el diálogo en las parejas, y que el desarrollo de la «paciencia» parecía facilitar la unión, ya que permitiría evaluar lo que les ocurre y reflexionar sobre ello, «tolerar» y «perdonar».
Un poquito de diálogo, que antes era casi inexistente. [...] Entre él y yo [pareja]. (E1F2-M)
Paciencia [...]. La paciencia es un combustible muy grande para la unión. Quien no tiene paciencia no sale adelante. La paciencia te da tiempo para analizar el hecho. Si todo empieza a explotar enseguida, no la tienes, no tienes paciencia, entonces no tienes tiempo para analizar el hecho: si tengo razón, si estoy equivocado, si debo tolerar, si ella [esposa] no toleró, pero voy a perdonar, luego hablaremos de ello. (E1F5-P)
Se observó, por ejemplo, la necesidad de vigilar el tono de voz, para que hubiera comprensión y apoyo mutuos.
Él [marido] es un ejemplo en casa, nunca me falta nada, ¿no? Siempre tengo su apoyo en todo. Solo que, a veces, me pongo un poco nerviosa, ¿no? Y a veces le hablo un poco, él se pone nervioso, me habla en voz alta. Entonces le digo: «Nos estamos gritando». Le dije: «No puede ser». Intentamos corregirnos [...] no enfadarnos con el otro, no pelearnos, no tratarnos mal, siempre estamos así, apoyándonos el uno en el otro. (E1F4-M)
«Mantener la calma» fue otra estrategia mencionada, que permite el diálogo y la búsqueda de soluciones a los problemas, evitando conflictos y agresiones.
Porque nosotros [pareja] podemos dialogar, podemos hablar. Si uno pierde los nervios, el otro ya le dice que se lo tome con calma, vamos a hablar, a hablar del asunto, a buscar una forma de resolver este asunto, uno propone la fórmula y el otro la analiza y la acepta. Se trata de imponer una conversación más pausada, tranquila, con un diálogo más relajado. La madre se enfada más y enseguida cambia, y el padre no, el padre va con otras palabras, con más calma, buscando explicaciones, más a fondo, sin dejarse alterar. Porque cuando uno se altera, el otro se siente atacado y también se enfada. (E1F5-P)
En general, la literatura destaca el predominio de la figura femenina en el acompañamiento del tratamiento de personas dependientes de SPA, especialmente madres, esposas y abuelas( 14 ). Sin embargo, los datos del presente estudio proceden de una muestra que, aunque numéricamente reducida, estaba compuesta por un número muy similar de hombres y mujeres (cinco y seis, respectivamente); por lo tanto, presenta un equilibrio desde el punto de vista del género de las personas participantes.
En cuanto a la primera categoría, se observó que las familias participantes se movilizaron de forma eficaz y espontánea en busca de apoyo y de apoyo social, reorganizándose para afrontar las adversidades, como ocurre en otros contextos ya investigados( 7 , 15 - 16 ).
La necesidad de cambiar la rutina de las familias para acompañar el tratamiento de la persona enferma demuestra la presencia de uno de los atributos de la resiliencia familiar para resolver problemas, ya que exigió un nuevo patrón de funcionamiento para atender nuevas necesidades familiares, lo que corrobora la literatura( 6 ). Según el marco sistémico de la resiliencia familiar, al enfrentarse a una situación adversa, la familia puede movilizar recursos y reorganizarse, adaptándose a las nuevas exigencias derivadas de las condiciones de vida modificadas. La unidad familiar busca reorganizarse de manera flexible y estable para preservar su buen funcionamiento( 6 ).
Los datos de este estudio apuntaron a la búsqueda de un equilibrio familiar funcional en la dimensión laboral, cuando una persona de la familia tuvo que renunciar a su empleo para cuidar de la persona dependiente. La literatura subraya que los atributos de la resiliencia familiar implican reorganizar las condiciones de vida y, a menudo, renunciar a deseos personales u otras necesidades para adaptarse a las nuevas exigencias, con un equilibrio entre el trabajo cotidiano y el hogar( 6 ). Sin embargo, los problemas vividos en el entorno familiar también pueden derivarse de contextos sociales y económicos específicos, y parece importante que profesionales de la salud tengan en cuenta estas dimensiones más amplias, que pueden repercutir en el proceso de resiliencia familiar. Un estudio destacó la necesidad de que los servicios creen estrategias que faciliten la participación de las familias en el tratamiento de su familiar, evitando al mismo tiempo la interrupción de la rutina laboral y de ocio( 17 ).
Desde el punto de vista de las personas participantes en este estudio, la cohesión y la conexión afectiva y emocional entre integrantes de la familia les dan fuerza para afrontar y superar las situaciones de crisis, y, según su valoración, mantuvieron cierto equilibrio en la unidad familiar. De hecho, las personas entrevistadas dejaron entrever que la familia se sentía unida en los momentos de crisis, respetando las diferencias entre sus integrantes( 6 ). El sentido de conexión permite a la familia trabajar en equipo( 6 ), establecer alianzas flexibles, revisar los roles y las responsabilidades individuales y alcanzar objetivos( 4 ). La resiliencia familiar se fortalece cuando sus integrantes se apoyan mutuamente, colaboran y se comprometen con el proceso de afrontar la crisis( 5 - 6 ).
Las personas participantes expresaron sentir el grupo familiar fortalecido cuando experimentan el sentimiento de amor que impregna sus relaciones. En el mismo sentido, un estudio fenomenológico sobre el significado de la convivencia cotidiana de la familia con una persona dependiente del crack señaló que, a pesar de la sobrecarga emocional y física que vive la familia, esta consigue expresar sentimientos de amor( 5 ). La tolerancia amorosa y el apoyo mutuo parecían estar presentes en los discursos de las personas participantes, incluso cuando viven posibles contradicciones (en el discurso de F5-M, por ejemplo, «hay que tener amor», parece haber una tensión entre un sentimiento inmanente a la participante y un discurso que conlleva cierta formalidad).
En las entrevistas se mencionó el fomento de la convivencia intrafamiliar y con la familia extensa, que habría proporcionado momentos de ocio y distracción. La literatura señala que la resiliencia familiar se beneficia de tales estrategias, que favorecen la conexión y la cohesión familiares( 6 ). De este modo, la familia tendería a funcionar mejor cuando equilibra la proximidad y la tolerancia a las diferencias( 6 ). Tanto en el ámbito intrafamiliar como en la familia extensa, los momentos de buen humor y de distracción parecen haber sido vistos por las personas participantes como factores que minimizan las situaciones angustiosas, posiblemente aliviando las sobrecargas emocionales( 5 - 6 ), y que favorecen la expresión de emociones y sentimientos relacionados con la situación adversa, algo que resulta más difícil en otros contextos( 5 ).
Otro atributo de la resiliencia familiar identificado por las personas participantes en este estudio fue el apoyo y el soporte extrafamiliar, que implicó recursos comunitarios y la Red de Atención Psicosocial (Rede de Atenção Psicossocial, RAPS), lo que les ayudó a afrontar la crisis y a obtener apoyo informativo, emocional e instrumental. De hecho, el bienestar y la resiliencia de la familia en contextos de adversidad dependen del acceso a dispositivos y recursos de apoyo formales e informales( 7 ) y, en sentido inverso, de que estos dispositivos se transformen y se adapten a las necesidades de la familia( 7 ). El CAPS-AD y su personal de salud parecen haber constituido fuentes de apoyo informativo y emocional relevantes para las personas entrevistadas, en particular los grupos de familias. Se infiere que estas familias pudieron reconocer esa relevancia porque, probablemente, dichos servicios posibilitaron el acceso y se adaptaron a las demandas familiares. A juzgar por los relatos, estos grupos constituyeron un espacio de acogida, de escucha y de intercambio de experiencias, vivido como promotor de ayuda mutua, aprendizaje, reelaboración de estrategias de afrontamiento, seguridad y consuelo. Así, el grupo de familias pareció fortalecer la resiliencia familiar, teniendo en cuenta que las actividades grupales suelen reconocerse como fuente de apoyo emocional para las familias( 18 ), ya que las demandas del grupo tenderían a ser comprendidas y acogidas sin juicios( 17 ).
Los grupos pueden crear y fortalecer vínculos entre las( 1 , 17 ) familias y facilitar el cambio de comportamiento mediante el desarrollo de la paciencia, la comprensión y el diálogo( 8 ). Posiblemente, instrumentalizan el cuidado de la persona dependiente( 17 ).
Las amistades también se reconocieron como fuente de apoyo y de fuerza, lo que corrobora la teoría sistémica de la resiliencia familiar( 6 ), que subraya que las redes sociales incluyen también grupos comunitarios y religiosos y amistades( 7 ), que pueden ofrecer seguridad y ánimo.
La segunda categoría exploró las creencias que promovieron perspectivas positivas y optimistas en los contextos vividos por las personas participantes, favoreciendo la resiliencia. De hecho, cuando la familia vive experiencias exitosas y promueve un entorno protector, las perspectivas se revitalizan y se refuerzan( 6 ).
La perseverancia, la persistencia, la esperanza, la fe, la religiosidad y la confianza parecieron constituirse en fuerzas positivas para afrontar y superar las dificultades derivadas del contexto de la dependencia de SPA, habitualmente impregnado de emociones negativas y pesimistas.
La esperanza de que la persona dependiente se recupere genera sentimientos motivadores que movilizan y fortalecen a la familia. La iniciativa y la perseverancia son elementos fundamentales para la resiliencia familiar, a menudo estimulados por la confianza compartida( 6 ). La esperanza consiste en la creencia en un futuro mejor, independientemente del contexto que la familia viva en el presente; anima a afrontar la adversidad y motiva la identificación de alternativas positivas( 5 - 6 , 8 ).
Las familias en situaciones difíciles buscan consuelo y orientación cuando se conectan espiritualmente con sus tradiciones culturales, por ejemplo, las creencias espirituales y religiosas( 6 , 8 ).
Para las personas cristianas, por ejemplo —y así se consideran todas las personas participantes en la investigación—, tener fe y vivir experiencias espirituales que consideran positivas genera consuelo( 6 ). Las prácticas religiosas parecen constituir mecanismos de afrontamiento positivos en la vida y el tratamiento de las personas dependientes de SPA( 5 , 19 ), ya que habría una fuerza superior que ayudaría a la familia a superar las crisis( 5 ). En la muestra, acudir a instituciones religiosas, participar en sus rituales, rezar y meditar fueron las principales fuentes de resiliencia consideradas; en estas prácticas, las personas entrevistadas percibían alivio y bienestar, aspectos que se han señalado en otros estudios( 4 , 6 ). Las prácticas y creencias religiosas familiares parecen constituir estrategias mediadoras del proceso de salud-enfermedad, ya que promueven recursos de afrontamiento religioso y espiritual y fortalecen la resiliencia( 4 , 6 ).
La tercera categoría indicó que las familias habrían buscado una comunicación asertiva que las ayudara en el proceso de resiliencia, con un diálogo paciente, la vigilancia del tono de voz y el mantenimiento de la calma.
Los patrones de comunicación influyen fuertemente en las relaciones interpersonales y pueden dificultar o facilitar el manejo de la situación estresante( 6 ).
La situación de adversidad puede promover la unión y la conexión familiares, facilitando el compartir de sentimientos y la expresión emocional abierta( 6 ). Sin embargo, la familia que tiene la posibilidad de comunicarse de manera reflexiva suele disponer de mejores condiciones emocionales para vivir la situación y resolver sus problemas de forma colectiva( 6 , 8 ). La creación, en el contexto familiar, de espacios que faciliten la comunicación emocional puede promover la resiliencia y minimizar el impacto negativo ante las situaciones adversas( 20 - 21 ).
Un tono de voz afectuoso y optimista puede facilitar el proceso de afrontamiento, ya que quienes integran la familia logran manifestar los sentimientos que surgen. Aunque los mensajes puedan ser inesperados, pueden transmitirse de manera empática y respetuosa( 6 ).
Entre las limitaciones de este estudio se encuentra la imposibilidad de validar los análisis con las familias, justificada por la falta de tiempo para localizar a las personas participantes en la investigación; por ello, la solución para minimizar el impacto de esta limitación fue buscar en la literatura evidencias sobre aspectos de la resiliencia para discutir los resultados.
Las contribuciones de este estudio se refieren al uso de los elementos fundamentales de la resiliencia en el proceso de evaluación e intervención en el cuidado de las familias, lo que puede ayudar a profesionales de la salud y de la enfermería a reconocer y valorar las fortalezas familiares, apoyándolas en el proceso de (re)organización funcional. Con esta actitud, se puede evitar estereotipar y etiquetar a la familia como «disfuncional», «codependiente» o «resistente», y percibirla, en cambio, como un agente potencialmente activo en el proceso.
Este estudio permitió mejorar la comprensión de algunos aspectos de la percepción de familiares de personas dependientes de SPA sobre los elementos de su funcionamiento que contribuyen a la resiliencia familiar, abarcando sus patrones organizativos, sus sistemas de creencias y sus procesos de comunicación.
Aunque la dependencia de sustancias tiene repercusiones importantes en las familias, estas situaciones adversas también pueden verse como un desafío que afrontar y superar mediante los potenciales y las fuerzas existentes en el sistema familiar. Reconocer y fortalecer estos potenciales parece importante para que la familia comprenda su papel, como unidad capaz de superar la adversidad y de vivir de manera más saludable.
Complexe Systémique: puntos clave
El interés de este estudio brasileño es que desplaza la mirada: en lugar de buscar en la familia la causa o el caldo de cultivo de la adicción, pregunta a sus familiares qué les permite seguir adelante, con el marco de Froma Walsh (creencias, organización, comunicación). El genograma y el ecomapa sirven como herramientas para construir la relación más que para el diagnóstico. Los recursos descritos resultan familiares para la clínica: reorganizarse, apoyarse en la familia extensa, en los grupos de ayuda mutua y en el grupo de familias del centro de atención, aferrarse a la esperanza y a la fe, bajar la voz para poder hablar. El alcance sigue siendo limitado: once familiares, de confesión cristiana en su totalidad, reclutados entre quienes ya acudían a los grupos, lo que el estudio tomó como signo de resiliencia; la resiliencia «familiar» se reconstruye a partir de las palabras de una sola persona de la familia, sin que los análisis se devolvieran a las familias. Queda una lección útil para la práctica sistémica: no encerrar a la familia en etiquetas como «disfuncional» o «codependiente», y buscar con ella las fuerzas que ya están en marcha. Para leer junto con el artículo sobre el estigma y la culpa que viven las madres de personas que consumen sustancias y el artículo sobre una intervención familiar para madres y padres que consumen sustancias.
Notas del original
* Artículo extraído de la tesis de máster «Coping processes and family resilience: family perception of dependents of alcohol, crack and other drugs», presentada en la Universidade Federal de São Carlos, São Carlos, São Paulo, Brasil.
2 Con beca de la Coordenação de Aperfeiçoamento de Pessoal de Nível Superior (CAPES), Brasil.
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Traducción no oficial al español de Family resilience: perception of family members of psychoactive substance dependents, de Bianca Oliveira Ruiz, Sonia Regina Zerbetto, Sueli Aparecida Frari Galera, Bruno José Barcellos Fontanella, Angélica Martins De Souza Gonçalves y Simone Teresinha Protti-Zanatta, Revista Latino-Americana de Enfermagem, vol. 29, e3449 (2021), doi: 10.1590/1518-8345.3816.3449, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial; la obra se ha modificado en el sentido de la licencia. Ni la autoría ni la editorial responden de esta traducción; prevalece la versión original.
Traducción no oficial al español del artículo original «Family resilience: perception of family members of psychoactive substance dependents», publicado en Revista Latino-Americana de Enfermagem (2021) bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial; la presentación se ha adaptado para la lectura en línea, como se indica al principio de esta página. Prevalece la versión original.
Leer el artículo originalCómo citar este artículo
Ruiz, B. O., Zerbetto, S. R., Galera, S. A. F., Fontanella, B. J. B., Gonçalves, A. M. de S., et Protti-Zanatta, S. T. (2021). Family resilience: perception of family members of psychoactive substance dependents. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/family-resilience-perception-of-family-members-of-psychoactive-substance-dependents (Obra original publicada en 2021 en Revista Latino-Americana de Enfermagem, 29, e3449 (2021); republicada en 2021 por Revista Latino-Americana de Enfermagem, https://www.scielo.br/j/rlae/a/tJMP9QqP5GrrmLBq4mP4CwM/?lang=en)
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