Traducción asistida por IA

Esta versión ha sido traducida del inglés por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial. En caso de duda, prevalece la versión original.

International Journal of Environmental Research and Public Health · Terapia familiar

Estudio cualitativo sobre la visión de profesionales acerca de la implicación familiar en el proceso de tratamiento de la adicción a internet en la adolescencia

Cuando una persona adolescente ya no consigue apartarse de la pantalla, ¿hay que hacer intervenir a la familia? En Hong Kong, diez profesionales del tratamiento de adicciones y del trabajo social describen cómo implican a las familias: psicoeducación, ajuste de las expectativas, sesiones conjuntas para restablecer el diálogo. Su respuesta tiene matices: la familia es un recurso decisivo, siempre que su participación se dosifique con cuidado y que no se reúna demasiado pronto una relación que se ha vuelto hostil.

Autoría Camilla Kin Ming Lo, Lu Yu, Yuet Wing Cho y Ko Ling Chan (Department of Applied Social Sciences, The Hong Kong Polytechnic University, Hong Kong, China)Primera publicación International Journal of Environmental Research and Public Health, 24 de diciembre de 2020Traducción Complexe Systémique, traducción no oficial asistida por IA

Traducción no oficial al español de A Qualitative Study of Practitioners’ Views on Family Involvement in Treatment Process of Adolescent Internet Addiction, de Camilla Kin Ming Lo, Lu Yu, Yuet Wing Cho y Ko Ling Chan, publicado en International Journal of Environmental Research and Public Health (MDPI) (2021), doi: 10.3390/ijerph18010086, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado para su lectura en línea, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. Las tablas se presentan en forma de listas; las declaraciones de final de artículo se agrupan en las notas y no se reproducen las direcciones de correo electrónico. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.

Cuando la relación parentofilial es hostil e ineficaz, no conviene invitar a madres y padres a participar en la sesión.

Camilla Kin Ming Lo, Lu Yu, Yuet Wing Cho y Ko Ling Chan

Resumen

Pese a la evidencia emergente sobre la eficacia de un enfoque centrado en la familia como modalidad de tratamiento de la adicción a internet (AI) en la adolescencia, se ha investigado poco la implicación de la familia en el proceso de tratamiento desde la perspectiva clínica. Este estudio empleó un diseño cualitativo para examinar la visión de profesionales sobre el papel y las dificultades de la participación familiar en la intervención sobre la AI. En total, se entrevistó a 10 profesionales que trabajaban con adolescentes con AI. Las entrevistas transcritas se examinaron mediante un análisis temático. Se sintetizaron tres temas generales: la implicación de la familia en la intervención sobre la AI es difícil pero importante; desplazar el foco de la persona adolescente a la relación; y ofrecer servicios e intervenciones individualizados para responder a la naturaleza heterogénea de los casos. Los resultados muestran que la participación familiar en el tratamiento de la AI favorece eficazmente resultados positivos. Las necesidades de la población adolescente con AI y las de los miembros de la familia se atienden, respectivamente, mediante el asesoramiento individual y la psicoeducación. Las sesiones de terapia conjunta fomentan una comunicación eficaz, mejoran las interacciones y el funcionamiento familiares y restablecen las relaciones. No obstante, es necesario prestar atención a la dinámica familiar al valorar si la implicación de la familia es adecuada. Las personas profesionales necesitan establecer alianzas terapéuticas y mostrarse flexibles con los miembros de la familia en cuanto al grado y la organización de su participación.

Palabras clave: adicción a internet, trastorno por uso de videojuegos, tratamiento, implicación familiar

1. Introducción

Un patrón disfuncional de uso excesivo de internet y de videojuegos ha sido uno de los problemas de salud adolescente más preocupantes de los últimos años. Por falta de consenso sobre su definición y su conceptualización, estos patrones disfuncionales de uso de internet y de videojuegos se han designado en la literatura anterior con distintos términos intercambiables. Con mayor frecuencia se ha denominado adicción a internet (AI), que se caracteriza por la incapacidad de la persona para controlar su uso de internet, con consecuencias negativas para la salud física y psicológica [1]. El término AI se ha utilizado para describir un patrón generalizado de uso adictivo de internet. Más recientemente, el trastorno por uso de videojuegos, una forma específica de adicción a internet, ha sido reconocido formalmente por la Organización Mundial de la Salud [2] como un diagnóstico sanitario legítimo. En una revisión metaanalítica reciente de 113 estudios epidemiológicos, se indicó que las tasas de prevalencia de la AI y del trastorno por uso de videojuegos eran del 7,02 % y del 2,47 %, respectivamente [3]. Los resultados de investigación han mostrado de forma constante una serie de efectos adversos de la AI sobre la salud y las relaciones, entre ellos la depresión, los problemas de sueño y la agresión física [4]. Además, un metaanálisis reveló una asociación significativa entre el uso excesivo de internet y los déficits cognitivos [5].

Ante la prevalencia emergente de la AI, se han multiplicado las investigaciones sobre sus correlatos. En particular, crece el número de trabajos centrados en la influencia de la familia sobre las conductas de AI de adolescentes. Una revisión sistemática reciente reveló que los factores relacionados con la relación parentofilial y con la familia se asocian de manera constante con la AI en la adolescencia [6]. En cuanto a la parentalidad, las prácticas parentales desadaptativas, como la permisividad, la sobreimplicación, los métodos disciplinarios punitivos, el rechazo frecuente y un bajo nivel de calidez, se relacionan con la aparición de un uso problemático de internet en la adolescencia [7,8]. Por el contrario, un fuerte apoyo emocional y cuidado por parte de las figuras parentales protege frente a la AI [8,9,10]. Además de la parentalidad, un funcionamiento familiar constructivo, que incluye los roles familiares y la implicación afectiva en la familia, es otro factor destacado que contribuye a reducir el riesgo de AI en la adolescencia [11,12]. Se ha mostrado también que la cohesión familiar, ilustrada por una relación de pareja parental sana [13], una buena comunicación parentofilial [14,15] y menos conflictos [10,12], tiene profundos efectos protectores sobre la aparición y la remisión de la AI en la adolescencia. En suma, estos estudios han puesto de relieve la importancia de adoptar un enfoque basado en la familia en los programas de tratamiento de la AI adolescente.

A pesar del amplio corpus de investigación que demuestra claramente la asociación entre el entorno familiar y la AI adolescente, sorprende la escasez de estudios que adoptan un enfoque centrado en la familia como modalidad de tratamiento de la AI. Entre la escasa literatura publicada en este campo, Zhong et al. [16] sugirieron que la intervención basada en la familia era más eficaz para reducir el uso de internet que la intervención individual convencional sobre la AI en la población adolescente, gracias a la persistencia de sus efectos terapéuticos. Otro estudio evaluó un programa breve de intervención de terapia familiar de tres semanas, en el que díadas formadas por una figura parental y su adolescente realizaban actividades destinadas a mejorar la cohesión familiar, y observó una mejora en el tiempo dedicado a los videojuegos en línea y en la gravedad de la adicción de la población adolescente [17]. Una intervención más reciente de terapia multifamiliar en grupo, de seis semanas, también resultó eficaz para reducir las conductas de AI adolescentes [18]. Los resultados se explicaron en parte por el refuerzo de una comunicación positiva y de la cercanía entre figuras parentales y adolescentes, y por la satisfacción de las necesidades psicológicas de la población adolescente en la vida real. Estos estudios aportan una evidencia inicial e importante de la eficacia de la intervención basada en la familia para aliviar la AI adolescente mediante la modificación de factores familiares de riesgo y de protección, como la cohesión familiar y la comunicación entre figuras parentales y adolescentes.

Si bien la literatura reclama más evidencia sobre las intervenciones basadas en la familia mediante diseños rigurosos de ensayo controlado aleatorizado para fundamentar la base empírica de la intervención sobre la AI, es igualmente importante tener en cuenta la experiencia clínica y las características de las personas pacientes, que constituyen dos de los tres pilares de la práctica basada en la evidencia [19]. Actualmente, los estudios cualitativos sobre la experiencia clínica en los procesos de tratamiento de la AI son muy escasos. La investigación publicada más pertinente recogió la visión de profesionales de la clínica sobre el tratamiento de la AI; parte de esa visión señalaba la importancia de implicar a los miembros de la familia en el tratamiento, subrayando su papel para aportar información útil sobre el impacto de la AI en la persona afectada y para participar en la evaluación de los resultados del tratamiento [20].

Antes de seguir estudiando la eficacia de la intervención basada en la familia para la AI, un paso crucial consiste en precisar el papel exacto de los miembros de la familia en el tratamiento y en comprender si determinadas díadas adolescente-familia pueden requerir una atención especial durante el tratamiento. Por ello, el presente estudio cualitativo se propuso recoger y analizar las experiencias y dificultades en torno a la implicación de la familia en el tratamiento de la AI con adolescentes desde la perspectiva profesional, con el fin de orientar mejor el diseño de futuras intervenciones y la práctica clínica.

2. Materiales y métodos

2.1. Diseño del estudio y muestra

Para reclutar a profesionales del campo de la AI, se enviaron cartas de invitación a servicios especializados de asesoramiento en adicciones y a centros de servicios sociales para familias y juventud de Hong Kong, así como a través de la red profesional de quien firma en primer lugar. Se exigía a las personas participantes (1) ser profesionales del trabajo social, de la orientación o de la psicología, (2) contar con al menos un año de experiencia a tiempo completo con adolescentes con adicción a internet en su cartera de casos y (3) dar su consentimiento por escrito. Las personas que cumplían todos los criterios participaron en una entrevista individual en profundidad de unos 45 min por Skype o Zoom. Las entrevistas fueron realizadas en chino (cantonés) por una persona asistente de investigación con formación específica. Se utilizó una guía de entrevista semiestructurada para trazar el desarrollo de las entrevistas. Cada participante recibió un vale de supermercado de HKD100 (aproximadamente USD12,8) como agradecimiento por su participación. Todas las entrevistas se realizaron entre el 28 de marzo y el 11 de julio de 2020.

El presente estudio cualitativo recogió y analizó, mediante entrevistas en profundidad, la visión y las prácticas de profesionales en relación con la implicación de la familia en la intervención sobre la AI. Las entrevistas se organizaron en torno a los siguientes ejes de discusión: (1) la perspectiva subjetiva de las personas profesionales sobre el papel de los miembros de la familia y la eficacia percibida de la implicación familiar en el tratamiento de la AI, y (2) las experiencias, dificultades y consideraciones relativas a la participación de la familia en los programas de intervención. En la tabla 1 figuran ejemplos de preguntas de entrevista para cada eje de discusión.

Tabla 1 — Preguntas de la entrevista.

  • Experiencia en la intervención sobre la AI con adolescentes. ¿Cuáles son sus objetivos de tratamiento y sus orientaciones de intervención con adolescentes con AI? ¿Incluiría a miembros de la familia en el proceso de tratamiento? ¿Qué circunstancias serían adecuadas o inadecuadas para implicar a la familia en el proceso de tratamiento? ¿Cuál es su enfoque u organización cuando miembros de la familia participan en el tratamiento? ¿Cómo influyen la edad y el género de la persona adolescente en su diseño del tratamiento de la AI? ¿Cómo decidiría cuándo poner fin al tratamiento?
  • Componentes eficaces de la intervención sobre la AI. A partir de sus casos anteriores, ¿cuál es el papel de los miembros de la familia en el proceso de tratamiento? Pensando en un caso concreto que haya atendido, ¿qué papel tuvieron los miembros de la familia? ¿Qué hizo usted en el proceso de tratamiento? ¿Cuál fue el resultado del tratamiento? ¿Cuáles cree que son los elementos más importantes que contribuyen a la eficacia del tratamiento de la AI? ¿Por qué? ¿Qué factores mejoran los resultados del tratamiento cuando miembros de la familia participan en el proceso? ¿Cuáles son las dificultades o los retos de la participación familiar en el tratamiento de la AI?

En este estudio se reclutó y entrevistó a un total de 10 profesionales. La tabla 2 presenta las características de las personas participantes. Se trataba de profesionales del asesoramiento en adicciones, del trabajo social y una psicóloga de la orientación en centros especializados de tratamiento de adicciones, así como de profesionales del trabajo social en entornos escolares y familiares. Ocho participantes se dedicaban específicamente a prestar servicios de asesoramiento en adicciones, mientras que dos trabajaban principalmente con jóvenes y familias. Tenían una media de 9,4 años de experiencia clínica y una media de 5,9 años de experiencia de trabajo con la AI. La mitad de las personas participantes eran mujeres. Entre sus orientaciones teóricas y de intervención declaradas figuraban la terapia por las artes expresivas, la terapia cognitivo-conductual y la terapia narrativa.

Tabla 2 — Datos sociodemográficos de las personas participantes.

  • Participante: 1; Edad: 36–40; Sexo: F; Nivel de estudios más alto: máster; Profesión: orientadora; Ámbito de servicio social: servicio de asesoramiento en adicciones; Enfoque terapéutico declarado: artes expresivas; Experiencia clínica con jóvenes y familias (años): 10; Experiencia clínica con adolescentes con AI (años): 7
  • Participante: 2; Edad: 51 o más; Sexo: F; Nivel de estudios más alto: máster; Profesión: trabajadora social colegiada; Ámbito de servicio social: servicios para la juventud; Enfoque terapéutico declarado: práctica narrativa/terapia narrativa; Experiencia clínica con jóvenes y familias (años): 28; Experiencia clínica con adolescentes con AI (años): 9
  • Participante: 3; Edad: 31–35; Sexo: M; Nivel de estudios más alto: máster; Profesión: trabajador social colegiado; Ámbito de servicio social: servicios para familias; Enfoque terapéutico declarado: narrativo, basado en las fortalezas; Experiencia clínica con jóvenes y familias (años): 8; Experiencia clínica con adolescentes con AI (años): 6.5
  • Participante: 4; Edad: 31–35; Sexo: F; Nivel de estudios más alto: grado; Profesión: trabajadora social colegiada; Ámbito de servicio social: servicio de asesoramiento en adicciones; Enfoque terapéutico declarado: narrativo, Satir; Experiencia clínica con jóvenes y familias (años): 9; Experiencia clínica con adolescentes con AI (años): 7
  • Participante: 5; Edad: 26–30; Sexo: F; Nivel de estudios más alto: máster; Profesión: psicóloga de la orientación; Ámbito de servicio social: servicio de asesoramiento en adicciones; Enfoque terapéutico declarado: terapia centrada en el cliente, terapia cognitivo-conductual, psicodinámico; Experiencia clínica con jóvenes y familias (años): 1; Experiencia clínica con adolescentes con AI (años): 1
  • Participante: 6; Edad: 26–30; Sexo: M; Nivel de estudios más alto: grado; Profesión: trabajador social colegiado; Ámbito de servicio social: servicio de asesoramiento en adicciones; Enfoque terapéutico declarado: terapia familiar de Satir; Experiencia clínica con jóvenes y familias (años): 4; Experiencia clínica con adolescentes con AI (años): 1
  • Participante: 7; Edad: 31–35; Sexo: M; Nivel de estudios más alto: grado; Profesión: trabajador social colegiado; Ámbito de servicio social: servicio de asesoramiento en adicciones; Enfoque terapéutico declarado: múltiples enfoques de intervención; Experiencia clínica con jóvenes y familias (años): 10; Experiencia clínica con adolescentes con AI (años): 3
  • Participante: 8; Edad: 36–40; Sexo: M; Nivel de estudios más alto: máster; Profesión: orientador; Ámbito de servicio social: servicio de asesoramiento en adicciones; Enfoque terapéutico declarado: terapia cognitivo-conductual; Experiencia clínica con jóvenes y familias (años): 11; Experiencia clínica con adolescentes con AI (años): 11
  • Participante: 9; Edad: 26–30; Sexo: M; Nivel de estudios más alto: máster; Profesión: trabajador social colegiado; Ámbito de servicio social: servicio de asesoramiento en adicciones; Enfoque terapéutico declarado: múltiples enfoques de intervención; Experiencia clínica con jóvenes y familias (años): 2; Experiencia clínica con adolescentes con AI (años): 2
  • Participante: 10; Edad: 36–40; Sexo: F; Nivel de estudios más alto: máster; Profesión: trabajadora social colegiada; Ámbito de servicio social: servicio de asesoramiento en adicciones; Enfoque terapéutico declarado: entrevista motivacional, terapia cognitivo-conductual; Experiencia clínica con jóvenes y familias (años): 11; Experiencia clínica con adolescentes con AI (años): 11

2.2. Aprobación ética

El proyecto de investigación y el protocolo del estudio fueron aprobados por el subcomité de ética de investigación con seres humanos (Human Subjects Ethics sub-committee) de la Universidad Politécnica de Hong Kong (número de referencia HSEARS20190530002). Todas las personas participantes firmaron un formulario de consentimiento por escrito que garantizaba la confidencialidad y protegía el derecho a retirarse en cualquier momento del estudio. Durante las entrevistas no se recogió ningún dato de identificación personal.

2.3. Análisis de los datos

Todas las entrevistas se grabaron en audio, se transcribieron literalmente con un procesador de textos y se codificaron con el programa de análisis cualitativo NVivo. Para describir y analizar la información recogida en un formato accesible, se realizó un análisis temático [21]. El análisis temático no solo permite resumir los datos reales en un formato condensado y sistemático, sino también generar, a partir de los datos cualitativos brutos, temas para el análisis y la interpretación de patrones [22]. Se utilizó para identificar patrones temáticos dentro de los datos y entre ellos en relación con las experiencias, la visión y las perspectivas de las personas participantes, así como con sus prácticas de implicación de los miembros de la familia en el tratamiento y la intervención sobre la AI. Quien firma en primer lugar leyó todas las transcripciones para familiarizarse con los datos. Quien firma en primer lugar y otras dos personas codificadoras (la tercera persona firmante y una persona asistente de investigación) codificaron de forma independiente una transcripción y luego discutieron y resolvieron las discrepancias de codificación. A continuación se elaboró un libro de códigos para codificar las transcripciones siguientes, y se formó a las personas codificadoras para codificar los datos conforme a ese libro de códigos. Teniendo en cuenta uno de los supuestos fundamentales del análisis temático, según el cual el proceso de codificación debe guiarse por un enfoque flexible, orgánico y reflexivo, no se recomienda recurrir a varias personas codificadoras ni a la fiabilidad interjueces [23]. En su lugar, una vez que las dos personas codificadoras terminaron de codificar todas las transcripciones, quien firma en primer lugar revisó la codificación y la discutió con ellas para resolver las discrepancias, con el fin de garantizar el rigor de los datos y la coherencia del procedimiento analítico. Este proceso de codificación activo y reflexivo puso de relieve la subjetividad del equipo de investigación y favoreció un desarrollo de los temas más complejo y matizado en las fases posteriores del análisis. Los códigos de alta frecuencia (mencionados por cinco participantes o más) se identificaron después y se conceptualizaron en temas significativos a un nivel latente, con el objetivo de establecer relaciones entre los códigos y de captar los significados implícitos de la implicación familiar en el tratamiento de la AI en las experiencias socialmente construidas de las personas participantes [21]. La tabla 3 detalla las fases del análisis temático tomadas de Braun y Clarke [21] y seguidas en el presente estudio.

Tabla 3 — Fases del análisis temático.

  • Fase del análisis temático: Fase 1: familiarizarse con los datos; Descripción detallada del proceso: leer y releer los datos, sumergirse en su contenido y familiarizarse con él
  • Fase del análisis temático: Fase 2: codificación; Descripción detallada del proceso: iniciar la codificación línea por línea del conjunto de datos, generar códigos que capten rasgos importantes de los datos susceptibles de responder a las preguntas de investigación, elaborar el libro de códigos inicial, reunir todos los códigos y los extractos de datos pertinentes para las fases posteriores del análisis, discutir y resolver las discrepancias de codificación
  • Fase del análisis temático: Fase 3: generar temas iniciales; Descripción detallada del proceso: combinar y fusionar los códigos similares, seleccionar los códigos de alta frecuencia y conceptualizarlos en temas provisionales identificando patrones de significado más amplios y relevantes, reunir los datos pertinentes para cada tema candidato, elaborar jerarquías de conceptos, tomar notas para la generación de temas latentes
  • Fase del análisis temático: Fase 4: revisar los temas; Descripción detallada del proceso: contrastar los temas provisionales con el conjunto de datos, afinar los temas para que cada uno refleje el patrón de significado compartido sustentado por un concepto o una idea central
  • Fase del análisis temático: Fase 5: definir y nombrar los temas; Descripción detallada del proceso: precisar el alcance y el foco de cada tema, resolver las discrepancias en la generación de temas, elegir un nombre informativo para cada tema
  • Fase del análisis temático: Fase 6: redacción; Descripción detallada del proceso: describir el proceso de codificación y de análisis, dar cuenta de las decisiones metodológicas y analíticas, redactar los resultados apoyándolos en citas ilustrativas

3. Resultados

Tras un análisis exhaustivo de los datos cualitativos recogidos en las entrevistas, se construyeron tres temas principales: (1) la implicación de la familia en la intervención sobre la AI es difícil pero importante, (2) desplazar el foco de la persona adolescente a la relación, (3) ofrecer servicios e intervenciones individualizados para responder a la naturaleza heterogénea de los casos. La tabla 4 ofrece un resumen de los temas con sus respectivas citas ilustrativas.

Tabla 4 — Temas y citas ilustrativas del análisis temático.

  • Tema: La implicación de la familia en la intervención sobre la AI es difícil pero importante; Número de participantes que lo mencionan: 8; Citas ilustrativas: Ejemplo 1: En muchos casos de AI, la persona adolescente no es la única persona a la que atiendo. Más bien, suelo atender a toda la familia y tiendo a implicar a sus miembros a lo largo de todo el proceso de tratamiento (Participante 7). Ejemplo 2: Creo que implicar a la familia en el proceso de tratamiento puede dar resultados positivos. Aunque la situación puede volverse más complicada y difícil con algunas familias disfuncionales, es importante que las figuras parentales se adapten y participen en la intervención (Participante 4).
  • Tema: Desplazar el foco de la persona adolescente a la relación; Número de participantes que lo mencionan: 6; Citas ilustrativas: Ejemplo 3: Cuando invito a madres y padres a unirse a la sesión de asesoramiento, mi objetivo se centra en mejorar la relación parentofilial, lo que creo que ayuda a reducir las conductas de AI de la persona atendida (Participante 2). Ejemplo 4: Cuando la familia participa en el proceso de tratamiento, la relación parentofilial suele ser un problema más marcado que la propia AI. Reconstruir una relación sana y fomentar una comunicación constructiva son mis objetivos prioritarios (Participante 9).
  • Tema: Ofrecer servicios e intervenciones individualizados para responder a la naturaleza heterogénea de los casos; Número de participantes que lo mencionan: 8; Citas ilustrativas: Ejemplo 5: No tengo un enfoque estandarizado ni una orientación terapéutica fija para tratar los casos de AI. Según la edad y las necesidades de la persona atendida y de los miembros de la familia, así como de los objetivos de la intervención, combino distintos enfoques. Por ejemplo, la entrevista motivacional es más adecuada para favorecer el compromiso, mientras que la terapia cognitivo-conductual puede ayudar a identificar pensamientos distorsionados e iniciar un cambio de conducta (Participante 8). Ejemplo 6: Las necesidades de la persona atendida y los objetivos del tratamiento son mis principales criterios para decidir si la implicación de la familia beneficia al proceso de intervención. La relación familiar es otro factor decisivo para determinar si las sesiones de terapia conjunta serían apropiadas (Participante 3).

Tema 1: La implicación de la familia en la intervención sobre la AI es difícil pero importante (n = 8)

Ocho profesionales coincidieron en que la implicación de la familia era eficaz para impulsar el proceso de tratamiento y favorecer resultados positivos. En concreto, era de suma importancia que los miembros de la familia comprendieran las necesidades subyacentes de las personas atendidas y empatizaran con ellas (n = 10). Las personas profesionales trabajaban con los miembros de la familia, animándoles a reflexionar activamente sobre las conductas de AI de la persona atendida y a adoptar nuevas perspectivas sobre las funciones latentes de su uso de internet. La siguiente cita lo ilustra:

Por lo general, madres y padres no son conscientes de las necesidades insatisfechas ni de los problemas a los que se enfrentan sus hijos e hijas. Mi estrategia es ayudarles a entender las necesidades que hay detrás de las conductas de AI y a ver el problema desde su punto de vista.

(Participante 8)

A menudo, los miembros de la familia tenían expectativas poco realistas respecto al cambio de las conductas de AI de la persona atendida, en el sentido de que su fijación en el problema les impedía percibir el potencial de esta. Por ello, las personas profesionales también trabajaban con madres y padres para ajustar sus expectativas sobre los roles y las responsabilidades parentales (n = 5). La cita siguiente es un ejemplo de cómo se describía esto en la entrevista:

La abstinencia total de internet no es sostenible en la adolescencia. Así que oriento a las familias sobre cómo ajustar sus expectativas y negociar con la persona joven para encontrar un terreno común en el que ambas partes lleguen a un equilibrio aceptable y satisfactorio.

(Participante 4)

Otro elemento esencial era la psicoeducación dirigida a las familias (n = 7). Las personas profesionales pretendían dotar a los miembros de la familia de conocimientos sobre la AI, enfoques de parentalidad positiva, habilidades de comunicación eficaz y estrategias de resolución de conflictos. La cita siguiente muestra cómo se impartía la psicoeducación a las familias:

Aparte del trabajo con adolescentes, mi labor se centra mucho en la educación parental. Ayudo a las familias a revisar la relación parentofilial y su manera de entender la crianza. También comparto con ellos distintas estrategias parentales mediante estudios de caso y juegos de rol.

(Participante 6)

Pese a su importancia, la implicación de la familia estaba plagada de dificultades diversas. Una de las personas participantes explicó cómo el hecho de que los miembros de la familia no fueran conscientes de su propia contribución a la AI de la persona atendida podía convertirse en un obstáculo para el tratamiento (n = 5):

Algunos casos son difíciles de llevar porque las figuras parentales se ponen a la defensiva y se sitúan al margen de la situación. Les cuesta aceptar que su propia historia pueda contribuir a la AI de la persona joven.

(Participante 5)

La eficacia de la implicación familiar se veía también limitada por la frustración, el estrés y la impotencia de los miembros de la familia (n = 6), unidos a problemas familiares complejos y arraigados (n = 5):

No es raro que las figuras parentales, sobre todo las madres, sufran depresión por la AI de la persona adolescente. En estas situaciones, limitar el grado de implicación con la familia puede ser una mejor opción.

(Participante 10)

Tema 2: Desplazar el foco de la persona adolescente a la relación (n = 6)

Cuando los miembros de la familia se comprometían con el tratamiento de la AI, las personas profesionales adoptaban una orientación de intervención centrada en la relación, en lugar de un enfoque centrado en el individuo (n = 6). Creaban un espacio seguro y abierto en el que madres, padres y personas atendidas pudieran elaborar racionalmente sus pensamientos y sentimientos, para favorecer la comprensión mutua y restablecer la relación parentofilial (n = 6). La cita siguiente ilustra esta comunicación bidireccional:

Solemos hacer una entrevista conjunta, que permite a la familia y a la persona joven dar voz a pensamientos y emociones que tenían escondidos. Se consigue una comunicación cohesionada y eficaz para que puedan avanzar hacia la resolución del conflicto y la reconciliación, con mi presencia como mediador.

(Participante 6)

La base de la capacidad para construir la relación con las personas atendidas y con los miembros de la familia eran las alianzas terapéuticas (n = 5). En la cita siguiente, se explica cómo una actitud sin juicios y una consideración positiva incondicional desempeñaban un papel crucial para establecer la confianza y la sintonía:

Creo que el primer paso para construir relaciones terapéuticas es no juzgar y ganarse la confianza de las personas que atiendo. Cuando sienten que se les acepta y se les escucha, es más probable que se impliquen en el proceso, sigan mis consejos y cambien su conducta.

(Participante 1)

Por el contrario, los miembros de la familia cuestionaban la profesionalidad y la credibilidad de las personas profesionales cuando la confianza era escasa en las primeras fases de construcción de la relación (n = 5). Por ejemplo:

Algunos padres dudan de mi manera de llevar las sesiones de asesoramiento. Ponen en duda mi competencia como trabajadora social para mediar en su relación familiar.

(Participantes 2 y 10)

Tema 3: Ofrecer servicios e intervenciones individualizados para responder a la naturaleza heterogénea de los casos (n = 8)

La mayoría de las personas profesionales eran flexibles en sus orientaciones terapéuticas, en función de la edad y el género de las personas atendidas, así como de sus necesidades y motivaciones (n = 8). A lo largo del proceso se integraban combinaciones de distintos enfoques, desde la terapia cognitivo-conductual y la entrevista motivacional hasta la terapia narrativa, la centrada en soluciones y la terapia por las artes expresivas. Del mismo modo, los objetivos de intervención y los criterios para finalizar el tratamiento se adaptaban a cada persona. En consecuencia, las personas atendidas mostraron una gran variedad de resultados a lo largo de tratamientos de duración variable (n = 8).

Aunque el tema anterior subrayaba la importancia de la implicación familiar, las personas profesionales tenían en cuenta el entorno familiar, la disposición y la motivación de las figuras parentales y los objetivos de la intervención antes de decidir si implicar a la familia sería beneficioso para el proceso (n = 8). Por ejemplo, la cita siguiente muestra cómo unas dinámicas y relaciones familiares disfuncionales impedían que las familias participaran en la intervención (n = 7):

Cuando la relación parentofilial es hostil e ineficaz, no conviene invitar a madres y padres a la sesión, porque es probable que surjan discusiones en el proceso. No están preparados mentalmente para escucharse y hablar del problema.

(Participantes 6 y 7)

Dada la heterogeneidad de los contextos de las personas atendidas y de sus necesidades de tratamiento, el grado y la organización de la implicación familiar se determinaban caso por caso (n = 8). Por ejemplo, las personas profesionales podían trabajar por separado con la persona atendida y con los miembros de la familia en la fase inicial, e iniciar sesiones conjuntas en una fase posterior del tratamiento. En la cita siguiente, se describe la lógica de esta organización concreta:

En las primeras sesiones suelo ver por separado a la persona atendida y a su familia para crear sintonía. Es más fácil ganarse la confianza de la persona adolescente e implicarla cuando se siente segura para compartir sus sentimientos y sus dificultades en un espacio privado. Según el caso, organizo que las figuras parentales asistan a la sesión y les doy espacio para negociar y llegar a acuerdos con la persona joven.

(Participante 4)

En otras ocasiones, se invitaba a los miembros de la familia a participar en el proceso de tratamiento a través de diversos formatos, como algunas actividades de construcción de la relación. Se ofrecía una variedad de opciones para adaptarse a las circunstancias particulares de cada familia, con el fin de ampliar al máximo la implicación familiar (n = 5).

4. Discusión

El presente estudio completa la literatura anterior al examinar, mediante una metodología cualitativa, la utilidad de la implicación de la familia en el tratamiento de la AI con adolescentes desde la perspectiva profesional. El primer tema surgido de los datos puso de relieve la importancia de la intervención basada en la familia. Aunque la literatura anterior, como el trabajo de King et al. [24], respalda en general la idea de que el tratamiento de la AI adolescente debe implicar a los miembros de la familia, se sabe poco sobre su papel específico en el proceso. Los resultados del presente estudio arrojan luz sobre algunas vías para implicar a madres y padres en la intervención sobre la AI y mejorar la eficacia del tratamiento. Mediante la psicoeducación y el asesoramiento individual, las personas profesionales no solo abordaban con los miembros de la familia distintas estrategias parentales constructivas y habilidades de comunicación, sino que también reformulaban su experiencia de las conductas de AI de la persona adolescente, ayudándoles a comprender sus necesidades insatisfechas y a modificar sus roles y expectativas parentales. Este resultado concuerda con un estudio cualitativo sobre las consideraciones en el tratamiento de la AI, según el cual el proceso de reeducar y empoderar a las figuras parentales para que establezcan límites y expectativas adecuados es esencial para obtener buenos resultados en la intervención [25]. Este hallazgo coincide asimismo con los factores de protección de la AI, ya que unas prácticas parentales sanas, que incluyen una supervisión parental adecuada y un fuerte apoyo emocional, se asocian con un menor riesgo de aparición de la AI en la adolescencia [6,8,26]. Cabe señalar que la falta de preparación emocional y de motivación de los miembros de la familia puede plantear dificultades. Las figuras parentales pueden estar absorbidas por sus propias dificultades de salud mental o considerar que hablar de su historia personal y de sus experiencias de la primera infancia no tiene relación con el problema, e incluso resulta ofensivo. Que la clínica atienda sus necesidades emocionales y acompañe la fase de negación podría ayudar a los miembros de la familia a desarrollar una perspectiva alternativa sobre la situación.

El segundo tema se refería al paso de una orientación de intervención centrada en el individuo a otra centrada en la relación y en la familia. Se observó que las alianzas terapéuticas desempeñaban un papel crucial para implicar a las personas atendidas y a los miembros de la familia en las sesiones de tratamiento. Este hallazgo concuerda con la literatura anterior, según la cual unas alianzas terapéuticas basadas en la confianza no solo constituyen la base del asesoramiento, sino que también facilitan el cambio de conducta en personas adultas y adolescentes en terapia familiar e individual [27]. Las sesiones de terapia conjunta eran uno de los componentes destacados de la implicación familiar. Las personas profesionales facilitaban una comunicación positiva y la circulación de las emociones entre las personas atendidas y los miembros de la familia, lo que preparaba el terreno para negociar y llegar a acuerdos sobre un uso aceptable de internet. Este hallazgo coincide con los resultados de investigaciones anteriores, como las de Liu et al. [18] y Zhong et al. [16], que observaron que el refuerzo de la cohesión y de la dinámica familiares tiene efectos profundos en la mejora de las conductas de AI. En consonancia con una investigación cualitativa publicada recientemente sobre la perspectiva de madres y padres en las intervenciones sobre el trastorno por uso de videojuegos, las personas profesionales del asesoramiento que dan la debida importancia a abordar las tensiones familiares y a mediar en relaciones parentofiliales turbulentas consiguen agilizar el proceso de tratamiento [28]. Por tanto, se sugiere que la implicación de la familia en el tratamiento de la AI incluya la mejora de las competencias de comunicación y el fomento de interacciones y de un funcionamiento familiares positivos. Si se sitúan los resultados en su contexto cultural y se tienen en cuenta los valores familiares colectivos tradicionales chinos, la implicación de la familia en el proceso de tratamiento aborda a toda la familia como una unidad [8,29]. Esto concuerda con los resultados de un estudio realizado en Singapur, según el cual la participación activa de las figuras parentales en los programas de intervención es una solución eficaz y culturalmente pertinente en el contexto asiático [28].

El tercer tema subrayaba la necesidad de servicios y tratamientos individualizados, ya que la población adolescente con AI no constituye un grupo homogéneo. Las personas profesionales de este estudio no solo dieron cuenta del uso de una variedad de enfoques terapéuticos, sino que también propusieron objetivos y duraciones de tratamiento adaptados, lo que concuerda con los resultados de estudios anteriores [20,30]. Pese a los efectos positivos concluyentes de la implicación de la familia en el proceso de tratamiento, el grado y la organización de esa implicación en el tratamiento de la AI variaban según el caso. La relación parentofilial merece una consideración especial. Cuando existen interacciones familiares hostiles y negativas, implicar a los miembros de la familia en el tratamiento puede ser inadecuado y perjudicar a la persona atendida y a su familia. Este hallazgo corrobora la literatura existente en el sentido de que se requiere prudencia, debido a la complejidad de la dinámica familiar, cuando se modifican los factores familiares de riesgo y de protección de la AI mediante un enfoque centrado en la familia [9]. Esto implica que las personas profesionales deben recurrir a su juicio profesional para decidir si las intervenciones orientadas a la familia serían el tratamiento óptimo para las personas que atienden. Puede ser necesario un análisis exhaustivo de los problemas de la familia de origen y de los patrones de comunicación para estructurar la intervención en función de las circunstancias y los recursos familiares. Por ejemplo, un estudio de caso cualitativo sugirió que la terapia familiar es imprescindible para reducir los riesgos asociados a la AI en personas adultas jóvenes con problemas interpersonales cuando el o la terapeuta es consciente de la relación entre las características de la familia de origen y los síntomas de AI que se presentan [31]. Para responder a la clásica pregunta planteada por Gordon Paul [32], «¿Qué tratamiento, aplicado por quién, es el más eficaz para este individuo con ese problema concreto, y en qué conjunto de circunstancias?», un examen específico y más profundo de posibles subgrupos de familias y adolescentes con características similares dentro de cada grupo pero distintas entre grupos ayudará a la clínica a adaptar las estrategias de intervención o de implicación.

4.1. Limitaciones

Los resultados del estudio deben interpretarse a la luz de sus limitaciones. Una de ellas es el reducido tamaño de la muestra. Dado que el número de profesionales con especialización en el tratamiento de la AI es limitado, el reclutamiento de participantes resultó difícil. El estudio se llevó a cabo en el momento álgido de la pandemia de COVID-19, lo que complicó aún más el reclutamiento. En segundo lugar, como los resultados de este estudio proceden de datos recogidos en Hong Kong, puede que no sean generalizables a otros contextos culturales. En tercer lugar, los temas extraídos de las entrevistas se basan principalmente en la visión de las personas participantes, que eran en su mayoría profesionales del trabajo social. Otras personas profesionales de la salud que trabajan con adolescentes con AI, como el personal de psiquiatría, de pediatría y de enfermería, pueden tener otra visión del problema u otros enfoques de tratamiento para abordarlo. Pese a estas limitaciones, este estudio recogió la valiosa visión de profesionales que trabajan con adolescentes con AI, lo que ofrece orientaciones para la práctica y la investigación futuras.

4.2. Implicaciones

Las revisiones anteriores de las intervenciones sobre la AI muestran que estas tendían a adoptar un enfoque individual y que solo un pequeño número de ellas implicaba a los miembros de la familia [33,34]. A partir de los resultados de este estudio, se recomienda implicar a los miembros de la familia en el tratamiento de la AI adolescente. Las figuras parentales actúan como agentes activos en el proceso de intervención, por ejemplo al aprender a afrontar su propio malestar emocional derivado del problema de la AI y las formas de apoyar a la persona adolescente. Las personas profesionales deberían evaluar primero la etapa de cambio en la que se encuentran tanto los miembros de la familia como la persona adolescente con AI, y considerar detenidamente si la implicación de la familia es adecuada y en qué fase del tratamiento lo es más. Cuando los conflictos familiares pueden ser un factor que contribuye a la AI, se necesita una atención especial y un trabajo previo más profundo antes de implicar a los miembros de la familia en el apoyo a la persona adolescente. Además, se recomienda un enfoque de tratamiento que deje de limitarse a tratar a la persona adolescente con AI y avance hacia un enfoque relacional. En concreto, es probable que convenga combinar el trabajo individual y el familiar. El tratamiento puede comenzar con intervenciones centradas en el individuo, que ayuden a atender las necesidades individuales de la persona adolescente con AI y de cada miembro de la familia, y que permitan a quien ejerce la terapia construir una relación de trabajo positiva con cada cual. Sobre la base de una relación de trabajo positiva y de unas necesidades individuales atendidas, la intervención centrada en la familia ayudará a encontrar formas de modificar el entorno y la dinámica familiares para apoyar mejor a la persona adolescente, reparar las rupturas y volver a conectar las relaciones familiares.

En cuanto a la investigación, se necesitan más estudios cuantitativos para verificar los resultados de este estudio. En particular, están justificados futuros estudios sobre la intervención basada en la familia para la AI adolescente, por ejemplo para examinar si combinar el trabajo individual y el familiar es un enfoque prometedor y si dicho enfoque es aplicable en distintos contextos culturales. Dada la naturaleza heterogénea de las familias y de las personas que padecen AI, la investigación sobre posibles subgrupos de díadas de figura parental y adolescente aportará información útil para desarrollar intervenciones adaptadas a los distintos subgrupos.

5. Conclusiones

Este estudio pone de relieve la importancia de la implicación de la familia en el tratamiento de la AI adolescente en el contexto chino, así como las consideraciones que requiere. Las personas profesionales que trabajan con adolescentes con AI deberían prestar atención a los factores familiares al elaborar planes de tratamiento que prevean la participación de las familias. Con una organización minuciosa y un grado de implicación óptimo, es probable que una intervención centrada en la familia que combine el trabajo individual y el familiar sea eficaz para facilitar el proceso de tratamiento y favorecer resultados terapéuticos positivos, al fomentar una comunicación eficaz y mejorar el funcionamiento familiar. Los resultados de este estudio justifican nuevas investigaciones cuantitativas sobre enfoques de tratamiento eficaces basados en la familia para abordar la AI en distintos contextos culturales.

Complexe Systémique: puntos clave

El interés de este pequeño estudio está en desplazar la cuestión de la «adicción a internet» de la persona adolescente hacia la relación que la rodea. Las personas profesionales entrevistadas describen un movimiento típicamente sistémico: del síntoma individual al vínculo parentofilial, reconociendo la función de la pantalla (necesidades insatisfechas, refugio) y ayudando a las familias a renunciar a la fantasía de la abstinencia para negociar un equilibrio. Pero también nombran los límites de hacer intervenir a la familia: madres y padres a la defensiva, madres agotadas o deprimidas, relaciones tan hostiles que una sesión conjunta haría más daño que bien. De ahí una secuencia prudente, del trabajo por separado al trabajo conjunto, que recuerda que la alianza se construye con cada persona antes de construirse con todas. Los límites están en la muestra (diez personas, en su mayoría profesionales del trabajo social, en Hong Kong, en pleno auge de la pandemia) y en la ausencia de la voz de las propias familias y de las personas jóvenes. Puede leerse junto con la competencia familiar, la adolescencia y la drogodependencia, y con el metaanálisis sobre la implicación de la familia en la psicoterapia de la depresión en la infancia y la adolescencia.

Notas del original

Nota de la editorial: MDPI se mantiene neutral con respecto a las reivindicaciones jurisdiccionales en los mapas publicados y las afiliaciones institucionales.

Agradecimientos. Expresamos nuestra gratitud a todas las personas participantes en este estudio por su generosidad al compartir su experiencia clínica durante las entrevistas.

Contribuciones de la autoría. Conceptualización, C.K.M.L.; metodología, C.K.M.L.; análisis formal, Y.W.C.; investigación, C.K.M.L.; redacción—preparación del borrador original, C.K.M.L. y Y.W.C.; redacción—revisión y edición, K.L.C. y L.Y.; administración del proyecto, C.K.M.L.; obtención de financiación, C.K.M.L. Todas las personas firmantes han leído y aceptado la versión publicada del manuscrito.

Financiación. Esta investigación fue financiada por la Universidad Politécnica de Hong Kong (The Hong Kong Polytechnic University).

Declaración del comité de revisión institucional. El estudio se llevó a cabo conforme a las directrices de la Declaración de Helsinki y fue aprobado por el Comité de Ética de la Universidad Politécnica de Hong Kong (código de protocolo HSEARS20190530002, 30 de mayo de 2019).

Declaración de consentimiento informado. Se obtuvo el consentimiento informado de todas las personas que participaron en el estudio.

Conflictos de intereses. La autoría declara no tener ningún conflicto de intereses.

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Traducción no oficial al español de A Qualitative Study of Practitioners’ Views on Family Involvement in Treatment Process of Adolescent Internet Addiction, de Camilla Kin Ming Lo, Lu Yu, Yuet Wing Cho y Ko Ling Chan, International Journal of Environmental Research and Public Health, vol. 18, n.o 1, artículo 86 (2021), doi: 10.3390/ijerph18010086, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial; la obra se ha modificado en el sentido de la licencia (tablas presentadas en forma de listas). Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.

Esta es una traducción no oficial del artículo original «A Qualitative Study of Practitioners’ Views on Family Involvement in Treatment Process of Adolescent Internet Addiction», publicado en International Journal of Environmental Research and Public Health (2021) bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial, como se indica al principio de esta página. Prevalece la versión original.

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Cómo citar este artículo

Lo, C. K. M., Yu, L., Cho, Y. W., y Chan, K. L. (2021). A Qualitative Study of Practitioners’ Views on Family Involvement in Treatment Process of Adolescent Internet Addiction. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/a-qualitative-study-of-practitioners-views-on-family-involvement-in-treatment-process (Obra original publicada en 2020 en International Journal of Environmental Research and Public Health, 18(1), 86 (2021); republicada en 2021 por International Journal of Environmental Research and Public Health, https://www.mdpi.com/1660-4601/18/1/86)

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