Esta versión ha sido traducida del inglés por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial. En caso de duda, prevalece la versión original.
Australian and New Zealand Journal of Family Therapy · Terapia familiar
El tratamiento basado en la familia (FBT), heredero del enfoque Maudsley, confía primero a las familias la responsabilidad de la realimentación de la persona adolescente. Se ha convertido en el tratamiento de primera línea de la anorexia adolescente, pero su nombre abarca prácticas muy diversas. Un equipo de la Universidad de Manitoba conserva solo los trece estudios fieles al manual de Lock y Le Grange: en la comparación pre-post, los efectos son grandes, tanto en los síntomas como en la remisión.
Traducción no oficial al español de Family-based treatment for adolescent anorexia nervosa: A meta-analysis, de Jada Benedictson, Lara Penner-Goeke, Emily Hogan, Rachel Wiens y Jen Theule, publicado en Australian and New Zealand Journal of Family Therapy (Wiley) (2025), doi: 10.1002/anzf.70001, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. La tabla 1 se presenta en forma de lista. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.
Madres y padres han pasado de ser vistos como una parte importante del problema a ser un recurso clave de la solución.
Jada Benedictson, Lara Penner-Goeke, Emily Hogan, Rachel Wiens y Jen Theule
Resumen
La anorexia nerviosa (AN) es una enfermedad compleja que suele aparecer durante la adolescencia y tiene consecuencias graves. El tratamiento basado en la familia (FBT) se considera actualmente la principal opción terapéutica para adolescentes con AN; sin embargo, en la literatura existe confusión sobre lo que constituye exactamente el FBT. Este metaanálisis tuvo como objetivo examinar la eficacia específica del FBT para aumentar el peso y reducir la sintomatología de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) en adolescentes con AN. Los criterios de inclusión exigían que los estudios siguieran el modelo manualizado de FBT, se limitaran a adolescentes y contaran con pacientes con un diagnóstico de AN. Se consultaron varias bases de datos (MEDLINE, PsycINFO, Google Scholar, ProQuest Dissertations & Theses y SCOPUS) y la búsqueda se limitó al periodo comprendido entre 1984 y noviembre de 2023. Una vez identificados, los estudios fueron cribados y codificados por dos personas del equipo de investigación que se reunieron para resolver cualquier desacuerdo. Trece estudios cumplieron los criterios de elegibilidad. El impacto del FBT en los resultados del tratamiento mostró un tamaño del efecto grande tanto para los resultados continuos (d = 0.955, 95% CI [0.386–1.523], p < 0.001) como para la remisión (d = 2.32, 95% CI [1.827, 2.807], p < 0.001). No obstante, las medidas de resultado variaban de un estudio a otro. Estos hallazgos corroboran la literatura previa según la cual el FBT es un tratamiento eficaz para adolescentes con AN. También demuestran la aplicabilidad y la utilidad de este tratamiento en distintas culturas. El FBT es una modalidad de tratamiento prometedora para aliviar el sufrimiento físico y psicológico de la población adolescente y, al mismo tiempo, mejorar las relaciones familiares. Además, al tratarse de un tratamiento ambulatorio que requiere pocos recursos, contribuye a reducir la carga sobre el sistema sanitario.
Síntesis
La prevalencia de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) en la adolescencia, en particular entre las chicas adolescentes, es un problema de salud pública mundial y creciente (Erriu et al., 2020). La anorexia nerviosa (AN) es especialmente frecuente y problemática en este grupo de edad (American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, 2018). La American Psychiatric Association (APA) caracteriza la AN como una restricción deliberada de la ingesta energética (que conduce a un peso corporal bajo), un miedo intenso a ganar peso y la insatisfacción con la apariencia del propio cuerpo (2022). La AN suele manifestarse durante la adolescencia, un periodo de cambios físicos considerables y de mayor plasticidad cerebral, lo que vuelve a la población adolescente más sensible a las influencias del entorno (Sisk & Gee, 2022). Dado que, en la adolescencia, las personas con AN pueden no ser capaces de actuar en su propio interés durante este periodo, han cobrado importancia las modalidades de tratamiento que se apoyan en el sistema familiar tanto para aplicar el tratamiento como para el apoyo (Rienecke, 2017). Un tipo específico, denominado tratamiento basado en la familia (FBT; Lock & Le Grange, 2001, 2013), desarrollado a partir del método o enfoque Maudsley, se recomienda actualmente como tratamiento de primera línea en las guías clínicas recientes (Couturier et al., 2020). El FBT es una forma manualizada de terapia familiar ambulatoria que se desarrolla en tres fases y exige que las figuras parentales desempeñen un papel central en la recuperación de la persona adolescente (Lock & Le Grange, 2001, 2013). El objetivo del presente estudio es examinar la eficacia específica del FBT para la AN en adolescentes.
Es urgente abordar específicamente la AN, dada la importante carga de enfermedad que conlleva: más años vividos con discapacidad, menor calidad de vida, costes económicos, repercusiones familiares y tasas de mortalidad elevadas (van Hoeken & Hoek, 2020). Para situarlo en contexto, las tasas de recaída de la AN son muy variables, con cifras que oscilan entre el 9% y el 52% (Khalsa et al., 2017). La tasa de mortalidad estandarizada también es alta, del 5%–7%, la más elevada de todos los trastornos psiquiátricos (Levinson et al., 2022; van Hoeken & Hoek, 2020). Estas estadísticas resultan especialmente preocupantes si se suman a los riesgos elevados de los TCA en la adolescencia, como una mayor probabilidad de daños físicos y sociales irreversibles (Adolescent Medicine Committee & Canadian Paediatric Society, 1998) y peores resultados de salud mental más adelante en la vida (Micali et al., 2015). Además, el 75% de los casos de AN comienzan antes de los 19 años, y términos como «resistencia al tratamiento», «cronicidad de la enfermedad» y «difícil de tratar» son habituales en la literatura previa sobre los TCA (Halmi, 2013). Dados los considerables costes de un tratamiento ineficaz mencionados anteriormente, es imprescindible seguir revisando la literatura sobre las mejores opciones de tratamiento para adolescentes.
Durante casi un siglo después de que la AN se describiera por primera vez en la literatura médica (Gull, 1874; Lasegue, 1873), se consideró a las figuras parentales en gran medida responsables de la aparición y el mantenimiento del TCA de la persona adolescente, por lo que la práctica considerada óptima consistía en apartar a la persona adolescente del hogar e ingresarla en una unidad hospitalaria (Lock, 2011). Sin embargo, a medida que se ha ampliado la comprensión etiológica, la idea de que las familias son las únicas responsables de los TCA se ha abandonado en gran medida (Campbell & Peebles, 2014; Lock, 2011). Madres y padres han pasado de ser vistos como una parte importante del problema a ser un recurso clave de la solución. Así lo respaldan los modelos de búsqueda de ayuda en salud mental, que han mostrado que la población adolescente rara vez recurre a los servicios de salud mental sin la implicación de sus familias (Hassett et al., 2018). La implicación parental también es esencial para la asistencia al tratamiento y la adherencia a las prácticas terapéuticas en el hogar (Haine-Schlagel et al., 2016) y se asocia asimismo con una reducción de la morbilidad psicológica y médica (Le Grange et al., 2009). En consecuencia, el sistema familiar se considera hoy un recurso crucial en el proceso de recuperación de los TCA en la adolescencia.
Los enfoques basados en la familia se desarrollaron inicialmente en los años setenta para el tratamiento de la AN (Medway & Rhodes, 2016). Uno de estos modelos, denominado método Maudsley o enfoque Maudsley, ha ganado desde entonces una gran popularidad (Lock, 2018; Medway & Rhodes, 2016). El enfoque Maudsley se ha manualizado y rebautizado como «tratamiento basado en la familia»; sin embargo, ambos nombres se utilizan a menudo indistintamente (Lock, 2018). El FBT es hoy la intervención con implicación familiar más estudiada sistemáticamente y se considera la principal opción terapéutica para los TCA en la adolescencia (Rienecke & Le Grange, 2022). Sin embargo, existen distintos tipos y denominaciones de intervenciones con implicación familiar (por ejemplo, la terapia multifamiliar, la terapia centrada en las figuras parentales y la terapia familiar para la AN), y la falta de una delimitación precisa en la literatura ha generado una confusión considerable sobre lo que constituye el FBT (Lock, 2018). El FBT designa el modelo específico de terapia ambulatoria manualizada en tres fases que incluye a las figuras parentales como agentes activos de la recuperación de la persona adolescente (Rienecke, 2017). No obstante, aunque es la familia quien asume aquí el papel principal, todo el proceso está guiado por una persona terapeuta de referencia formada en el enfoque Maudsley. Además, debido al nivel de riesgo y a la complejidad del tratamiento de los TCA, se recomienda de hecho que el FBT esté dirigido por un equipo multidisciplinar, que puede incluir también pediatría, enfermería y nutrición (Lock & Le Grange, 2012). El FBT se rige asimismo por ciertos principios y convicciones fundamentales en los que deben formarse todas las personas que intervienen en el tratamiento. Por ejemplo, el FBT no presupone nada sobre la causa del TCA, rechaza y reduce la culpabilización parental, y externaliza la enfermedad para contrarrestar la culpabilización de la persona adolescente (Loeb & le Grange, 2009; Rienecke & Le Grange, 2022). Además, aunque existen algunas versiones más breves del FBT, el manual lo describe como 20 sesiones de tratamiento a lo largo de un periodo de 12 meses (Lock et al., 2001).
Para ofrecer una breve visión de conjunto del FBT tal como lo describen Lock y Le Grange (2001, 2013): en la fase 1, las responsabilidades relativas a la recuperación nutricional y a la gestión de las conductas del TCA se confían a la madre, al padre o a ambos, con el fin de favorecer la recuperación de la salud y del peso de la persona adolescente. En la fase 2, el control sobre la alimentación se devuelve progresivamente a la persona adolescente (Loeb & le Grange, 2009; Rienecke, 2017). Por último, la fase 3 se centra en revisar el desarrollo de la persona adolescente y en asegurarse de que la vida familiar ha vuelto en gran medida a las normas previas al TCA antes de concluir el tratamiento (Rienecke, 2017).
Se utilizan diversas métricas para evaluar la eficacia del FBT, y los resultados pueden variar en función del trastorno, de la persona paciente y de factores propios del equipo terapéutico. Entre las medidas de resultado habituales figuran la velocidad de aumento de peso, los percentiles del índice de masa corporal y el Eating Disorder Examination (EDE) (Fairburn et al., 2008; Le Grange et al., 2015, 2022). Las mejoras en estas medidas pueden considerarse de forma continua o en términos de remisión, establecida a partir de determinados puntos de corte (por ejemplo, ≥95% del peso corporal esperado, puntuaciones globales en el EDE dentro de 1 SD de las normas comunitarias, dejar de cumplir los criterios del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales [DSM]). Entre los factores que pueden influir en estos resultados figuran el índice de masa corporal de la persona adolescente al iniciar el tratamiento, la gravedad de la AN, la presencia de comorbilidades, el grado de alianza terapéutica y el tiempo transcurrido entre la aparición de los síntomas y la búsqueda de tratamiento (Murray & Le Grange, 2014). En conjunto, la variedad de instrumentos de medida utilizados y la posible diversidad de las circunstancias del tratamiento pueden aumentar la heterogeneidad entre estudios.
La literatura de revisión previa sobre el FBT es escasa y de alcance amplio. Los metaanálisis previos de Fisher et al. (2018, 2019) y Couturier et al. (2013) examinaron específicamente los enfoques familiares; sin embargo, tenían criterios de inclusión más amplios, lo que llevó a incluir el FBT junto con otras modalidades con implicación familiar y rangos de edad más amplios, y utilizaron un número limitado de bases de datos en sus búsquedas. Fisher et al. hallaron un efecto pequeño de los enfoques de terapia familiar en la promoción del aumento de peso después del tratamiento en comparación con intervenciones alternativas (Fisher et al., 2018, 2019). Couturier et al. hallaron tasas de remisión más altas a los 6 y 12 meses después del tratamiento en quienes habían seguido enfoques familiares, en comparación con el tratamiento individual. Además, un metaanálisis de Murray et al. (2019) examinó el impacto de tratamientos más especializados, frente al tratamiento habitual u otros comparadores, sobre resultados de los TCA como el aumento de peso y los síntomas psicológicos. Hallaron que los tratamientos especializados, como las intervenciones basadas en la familia, eran más eficaces que los tratamientos estándar (es decir, medicación, atención ambulatoria general, placebos) para promover el aumento de peso al final del tratamiento (Murray et al., 2019). Cabe señalar que los enfoques de terapia familiar (incluido el FBT) mostraron también un efecto mayor sobre el aumento de peso al final del tratamiento que los demás tratamientos psicológicos especializados.
Además, dos revisiones sistemáticas y metaanálisis más recientes han examinado con mayor detalle el impacto de la terapia familiar en comparación con otras formas de psicoterapia para población infantil y adolescente con TCA. Austin et al. (2025) evaluaron la terapia familiar frente a la terapia individual y hallaron que quienes recibían terapia familiar ganaban significativamente más peso al final del tratamiento que quienes recibían psicoterapia individual. Asimismo, Wergeland et al. (2025) evaluaron los enfoques familiares frente a la terapia cognitivo-conductual y hallaron tamaños del efecto grandes en la mejora de la psicopatología de los TCA y en el aumento de peso al final del tratamiento de la AN. Estos metaanálisis se veían reforzados por la realización de comparaciones entre grupos; sin embargo, comparaban estudios más heterogéneos en numerosos aspectos. En concreto, no limitaban los enfoques con implicación familiar a los que seguían el FBT e incluían un rango de edad más amplio, desde la infancia hasta la adolescencia. Aunque estos estudios no eran específicos del FBT, sus hallazgos invitan en conjunto a seguir explorando su eficacia específica.
La literatura carece de una síntesis homogénea de los estudios sobre el FBT limitada a adolescentes y centrada exclusivamente en el formato FBT. Así pues, el objetivo del presente metaanálisis era colmar estas lagunas de la literatura y determinar la eficacia del FBT en el tratamiento de la AN en adolescentes.
Las preguntas de investigación de este metaanálisis son las siguientes. En primer lugar, ¿es eficaz el FBT para lograr resultados terapéuticos (es decir, reducción de las conductas alimentarias alteradas o recuperación del peso, o ambas) de forma continua desde el inicio hasta el final del tratamiento en adolescentes con AN? En segundo lugar, ¿es eficaz el FBT para lograr la remisión (tal como la define cada estudio, por ejemplo, ≥95% del peso corporal esperado o dejar de cumplir los criterios del DSM [APA, 2022]) desde el inicio hasta el final del tratamiento en adolescentes con AN?
Para ser incluidos en el presente metaanálisis, los estudios debían haberse elaborado o publicado en inglés antes de noviembre de 2023. Otros criterios de inclusión exigían que (a) las personas participantes tuvieran entre 12 y 20 años, (b) tuvieran un diagnóstico de AN según el DSM (versión III o posterior) o la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE; Organización Mundial de la Salud, 2019), (c) el FBT se definiera como el seguimiento del enfoque manualizado en tres fases o del enfoque Maudsley, (d) el FBT se aplicara en un estudio pre-post o en un ensayo controlado aleatorizado, (e) la evaluación del tratamiento se midiera de forma continua o en términos de remisión, (f) los resultados del tratamiento se midieran al principio y al final del tratamiento, y (g) se publicaran estadísticos adecuados para el metaanálisis. El rango de edad utilizado para la inclusión siguió el del metaanálisis de Couturier et al. (2013) y el de una revisión exploratoria reciente de Gorrell et al. (2022). Los estudios que seguían los criterios del DSM-III o posteriores se consideraron aptos para su inclusión con el fin de maximizar el tamaño de la muestra. Esta decisión coincide además con un metaanálisis reciente de Wergeland et al. (2025). Otro aspecto importante son las precauciones adoptadas para garantizar que los estudios incluidos siguieran fielmente el enfoque FBT manualizado. En primer lugar, dos personas investigadoras independientes revisaron todos los artículos. También se tuvieron en cuenta otros elementos además de la denominación FBT del método, como la cita del manual de Lock y Le Grange y una descripción precisa del tratamiento, incluidos factores como la supervisión terapéutica y el desarrollo en tres etapas. Para los resultados continuos, cuando había varias métricas de resultado, el programa Comprehensive Meta-Analysis Version 4 (Borenstein et al., 2022) agregó los resultados para generar un efecto resumen de las distintas medidas de mejora, de modo que cada estudio aportara un único tamaño del efecto global. Las definiciones de la remisión también variaban considerablemente, y algunos estudios presentaban más de una métrica de remisión. El criterio de remisión más frecuente era alcanzar ≥95% del peso corporal o del índice de masa corporal esperado o ideal. Otras métricas combinadas con la consecución de determinados valores de peso corporal eran dejar de cumplir los criterios del DSM y obtener determinadas puntuaciones en medidas de los TCA, como el Morgan-Russel Scale outcome assessment schedule (Morgan & Hayward, 1988) y el EDE. En consecuencia, los resultados de remisión se trataron de manera muy parecida a los resultados continuos y se agregaron para permitir la inclusión de distintas métricas de remisión. Esta práctica se consideró adecuada, ya que la investigación previa ha mostrado una relación significativa entre la mejora del peso y otras medidas de mejora psicológica, como la psicopatología de los TCA (Accurso et al., 2014).
Se siguieron las directrices Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-analyses (Page et al., 2021). Las bases de datos incluidas en la búsqueda bibliográfica fueron MEDLINE, PsycINFO, Google Scholar, ProQuest Dissertations & Theses y SCOPUS. En cada base de datos se introdujeron los siguientes términos de búsqueda: family-based treatment, family therapy, Maudsley method, Maudsley approach, eating disorder, anorexia nervosa, teen y adolescent.1 Una vez completada la búsqueda, todos los artículos se cargaron en Covidence, un programa en línea desarrollado para facilitar las revisiones sistemáticas y los metaanálisis (Covidence systematic review software, 2024). En primer lugar, se cribaron los títulos y resúmenes de los artículos obtenidos según los criterios de elegibilidad. Una vez identificados los estudios pertinentes, los artículos se leyeron íntegramente para verificar su inclusión y asegurarse de que las muestras de cada estudio fueran distintas y no se solaparan. Cada estudio elegible fue objeto además de una búsqueda de referencias hacia atrás y hacia delante.
Se elaboró en Covidence un manual de codificación para registrar el contenido importante de los artículos elegibles. Todos los estudios elegibles fueron codificados manualmente y de forma independiente por una persona estudiante de grado y por una de las dos personas codificadoras doctorandas formadas, a fin de establecer la fiabilidad. Cualquier desacuerdo se resolvió mediante una discusión entre las tres personas codificadoras durante el proceso de codificación por consenso. Una vez extraídos, los datos pertinentes se introdujeron en el programa Comprehensive Meta-Analysis para su análisis.
Tras completar una búsqueda bibliográfica exhaustiva, 13 estudios cumplieron los criterios de elegibilidad para su inclusión en el presente metaanálisis. La información sobre la estrategia de búsqueda y los motivos de exclusión figura en la figura 1. Aunque se tuvieron en cuenta materiales tanto publicados como no publicados, ningún artículo inédito cumplió los criterios de elegibilidad. Los estudios incluidos se publicaron entre 1992 y 2022 y eran representativos a escala mundial. La mayoría de las personas participantes eran de sexo femenino (81%–100%), y no se informó de ninguna persona de género diverso. En la tabla 1 se resumen otras características importantes de los estudios.

Tabla 1 — Características de los estudios elegibles.
Abreviaturas: AN, anorexia nerviosa; DSM, Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales; EDE, Eating Disorder Examination; FT, final del tratamiento; definiciones de los resultados continuos y de remisión variables; ND, no disponible.
Mediante un modelo de efectos aleatorios (Dettori et al., 2022), se calculó un tamaño del efecto global tanto para los resultados continuos como para la remisión, utilizando la diferencia de medias estandarizada (es decir, la d de Cohen). Para interpretar los resultados se utilizaron las siguientes pautas: pequeño (d = 0.2), mediano (d = 0.5) y grande (d = 0.8; Cohen, 2013). Se realizó un metaanálisis de 13 estudios para determinar la eficacia del FBT para favorecer el aumento de peso y reducir la sintomatología y las conductas de los TCA en adolescentes con AN. Debido a las diferencias en la manera en que los estudios presentaban los resultados del tratamiento en medidas continuas o de remisión, cada tipo se analizó por separado. Cuando un estudio incluía a la vez datos de remisión y datos pre-post, estos se incluyeron en cada uno de los análisis correspondientes para maximizar el tamaño de la muestra. Cabe señalar que, para realizar estos análisis, el programa Comprehensive Meta-Analysis requería una correlación pre-post para los datos continuos y una correlación externa para los datos categóricos. Como estos valores no estaban disponibles en los estudios incluidos, se siguió la recomendación de Rosenthal (1993) de utilizar una estimación conservadora de r = 0.7.
Todos los estudios salvo dos presentaban resultados continuos. De ellos, el 85% medía más de un resultado conductual (es decir, índice de masa corporal, puntuación global en el EDE, abstinencia de atracones y purgas). El análisis de 11 estudios mostró un efecto grande (d = 0.955, 95% CI [0.386–1.523], p < 0.001; véase la figura 2). Esto sugiere que el FBT favorece el aumento de peso y reduce la sintomatología de los TCA. La heterogeneidad entre estudios era significativa, por lo que se rechazó la hipótesis nula de homogeneidad (Q(10) = 176.01, p < 0.001; I2 = 94%). Un estudio, el de Chew et al. (2021), tenía un tamaño del efecto mucho mayor que todos los demás; se retiró para comprobar si ello modificaba sustancialmente la heterogeneidad. Sin embargo, al retirar el estudio de Chew et al. (2021), ni el tamaño del efecto (d = 0.671, 95% CI [0.350–0.991], p < 0.001) ni la heterogeneidad (Q(9) = 44.9, I2 = 80%) cambiaron de forma considerable, por lo que se conservó.

Siete estudios incluían resultados de remisión. Este análisis mostró un efecto grande (d = 2.32, 95% CI [1.827, 2.807], p < 0.001, k = 7; véase la figura 3). Esto sugiere que el FBT facilita la remisión al favorecer el aumento de peso y reducir la sintomatología de los TCA. En cuanto a la heterogeneidad, el estadístico Q era muy pequeño, Q(6) = 3.143. De hecho, el estadístico Q era inferior a los grados de libertad, por lo que todos los índices de heterogeneidad se fijaron en cero.

Los hallazgos del presente estudio respaldan la hipótesis principal según la cual el FBT es un tratamiento eficaz para aumentar el peso y reducir las conductas de los TCA en adolescentes con AN. Este hallazgo concuerda con la literatura previa sobre la eficacia global del FBT (Jewell et al., 2016) y con la literatura previa que muestra que el FBT es más eficaz que otros formatos de tratamiento para lograr la remisión (Gorrell et al., 2019). A diferencia de los metaanálisis previos de Couturier et al. (2013), Fisher et al. (2018, 2019), Austin et al. (2025) y Wergeland et al. (2025), que examinaron la eficacia del FBT en comparación con otros enfoques terapéuticos, el presente metaanálisis solo consideró resultados pre-post. Esto llevó a excluir algunos estudios importantes y limita las conclusiones que pueden extraerse. Aun así, los presentes hallazgos se suman a la literatura existente según la cual el FBT es un tratamiento eficaz para los TCA en la adolescencia.
La aportación más novedosa del presente estudio es su enfoque restringido al FBT manualizado (Lock & Le Grange, 2001, 2013). Aunque el FBT se considera ampliamente el tratamiento más eficaz para adolescentes con AN, el término se ha aplicado de forma inapropiada a un abanico más amplio de intervenciones con implicación parental que no siguen el enfoque manualizado. En consecuencia, ningún metaanálisis previo había examinado la eficacia del FBT por sí solo en esta población específica. Al colmar esta laguna, se obtiene una evaluación más precisa de la eficacia del FBT en la adolescencia.
La limitación más general de este estudio es la exclusión de los datos intergrupales de los ensayos controlados aleatorizados, debido a la heterogeneidad de los tratamientos de control, que iban desde diversas terapias familiares hasta tratamientos hospitalarios y la terapia cognitivo-conductual. Aunque los resultados pre-post son útiles para mostrar cambios dentro de un mismo grupo de personas, estos hallazgos pueden ser menos fiables por posibles efectos de maduración. Otra limitación relativa a las medidas de resultado es la falta de coherencia en las definiciones de la remisión. Sin embargo, esta falta de coherencia en los resultados de remisión refleja un problema de la literatura sobre los TCA en general, señalado por Miskovic-Wheatley et al. (2023). Aunque todos los estudios incluían el peso en su definición de la remisión, algunos incluían también puntuaciones en medidas de los TCA o tenían en cuenta si se seguían cumpliendo los criterios del DSM. En consecuencia, las diferentes medidas de remisión probablemente aumentaron la heterogeneidad entre estudios y pudieron sesgar los resultados. Otra limitación es la terminología poco coherente sobre las intervenciones con implicación familiar, que pudo llevar a excluir estudios pertinentes. Aunque la estrategia de búsqueda incluía términos más amplios como «terapia familiar», de manera anecdótica, muchos de esos estudios no correspondían a un FBT manualizado.
Por otra parte, la principal fortaleza de este estudio es su búsqueda exhaustiva de estudios elegibles en las bases de datos, centrada en los que seguían el enfoque manualizado o Maudsley. A diferencia de los metaanálisis previos, que limitaron sus búsquedas a unas pocas bases de datos y no restringieron la inclusión a los principios del FBT, este estudio abarcó un campo más amplio. Además, centrarse en adolescentes con AN permite tener en cuenta las diferencias sustanciales de los TCA entre la adolescencia y la edad adulta y ofrecer un análisis más específico. En conjunto, pese a ciertas limitaciones, este estudio ofrece un metaanálisis actualizado y exhaustivo sobre la eficacia del FBT en adolescentes con AN, que incorpora una amplia gama de estudios pertinentes hasta noviembre de 2023.
Demostrar la eficacia significativa del FBT en el tratamiento de la AN en la adolescencia aporta elementos tanto teóricos como prácticos. En primer lugar, dado el alto grado de implicación familiar en el FBT, se confirma la importancia de movilizar el sistema familiar ante las dificultades de salud mental en la infancia y la adolescencia. Además, puesto que las figuras parentales desempeñan un papel clave para garantizar la continuidad de las prácticas terapéuticas en el hogar, el FBT respalda los modelos de búsqueda de ayuda en la adolescencia, lo que indica que la implicación parental es importante para la adherencia al tratamiento (Hassett et al., 2018). Asimismo, demostrar la eficacia del FBT beneficia no solo a pacientes, sino también a las familias, a profesionales de la clínica y al sistema sanitario en general. Dada la gravedad de la AN, se trata de una modalidad de tratamiento prometedora para aliviar el sufrimiento físico y psicológico de la población adolescente. Además, aunque las crisis de salud mental en la infancia pueden afectar negativamente a todo el sistema familiar (Gilbert et al., 2000), el FBT también puede contribuir a mejorar las relaciones familiares (Wallis et al., 2017). Por otra parte, el tratamiento ambulatorio es más rentable que los modelos de tratamiento hospitalario, lo que beneficia al sistema sanitario en general (Mairs & Nicholls, 2016). En consecuencia, este tratamiento es a la vez eficaz para la persona paciente y beneficioso para muchos de los sistemas que la rodean, lo que le confiere aplicaciones prácticas significativas.
El presente estudio pone de relieve varias vías que la investigación futura podría explorar para mejorar la comprensión y la utilidad del FBT. Estas sugerencias se refieren tanto a los estudios individuales como a los futuros metaanálisis. En lo que respecta a los estudios individuales, quizá lo más importante sería utilizar un tratamiento de comparación coherente en los ensayos controlados aleatorizados, lo que facilitaría las comparaciones entre estudios. Asimismo, un uso coherente de medidas de resultado específicas de la remisión permitiría realizar comparaciones más precisas. Otro factor importante es el uso de una terminología adecuada para las intervenciones basadas en la familia. Es importante emplear términos precisos para que los tipos de tratamiento puedan diferenciarse fácilmente y, con el tiempo, agruparse en metaanálisis. Además, en cuanto a los resultados del tratamiento, los estudios futuros deberían considerar medidas psicológicas más amplias, como la sintomatología depresiva y ansiosa. Dado el carácter holístico y centrado en la familia del FBT, también sería útil considerar resultados familiares como el estrés parental. En cuanto a los elementos del tratamiento, los equipos de investigación también deberían indicar explícitamente las características del tratamiento que pueden actuar como posibles moderadores. Esto incluye factores de la persona paciente, como el peso y la gravedad de los síntomas al inicio y la presencia de comorbilidades, así como factores del tratamiento, como su duración o el número de miembros de la familia implicados.
Las mejoras y una mayor amplitud de los estudios individuales permitirán, en definitiva, elaborar metaanálisis más eficaces y significativos. Por ejemplo, la coherencia de las condiciones de comparación facilitaría también la inclusión de datos intergrupales en los metaanálisis (algo de lo que carecía este estudio). Además, si los estudios aportan información más detallada sobre las características de pacientes y los elementos del tratamiento, los metaanálisis podrán examinar eficazmente el impacto de los moderadores y argumentar con más solidez sobre los elementos importantes para el éxito. Asimismo, cuando exista un corpus creciente de estudios que evalúen el impacto del FBT en una mayor diversidad de géneros y de TCA, será importante consolidar esa evidencia. Del mismo modo, si se consideran otras medidas de resultado, podrán extraerse conclusiones más amplias sobre la eficacia del FBT para pacientes y familias. En definitiva, hay muchos aspectos que mejorar y considerar en el futuro, lo cual es primordial para seguir investigando con el fin de que el FBT sea lo más eficaz posible.
En conclusión, el presente metaanálisis contribuye eficazmente a la investigación sobre la eficacia de las opciones de tratamiento de los TCA. Más concretamente, aporta información sobre la utilidad específica del FBT, distinta de la de otras intervenciones con implicación familiar, y aclara la terminología terapéutica en la literatura. Los resultados significativos relativos al FBT en este estudio muestran también la importancia de incluir a las familias en el tratamiento de la AN adolescente. Además, la eficacia del FBT y una postura favorable a la implicación parental pueden impulsar la participación de la familia ante otras dificultades de salud mental en la adolescencia. Este estudio se ve reforzado por la limitación de los resultados a la adolescencia, el grupo de edad con mayor riesgo de desarrollar una AN grave. Aunque este estudio confirma que el FBT es un tratamiento eficaz para adolescentes con AN, invita a seguir investigando el potencial del FBT para tratar otras poblaciones de pacientes y otros TCA. Aun así, el presente estudio logra diferenciar el FBT de otras intervenciones con implicación familiar y consolidar la literatura para un grupo de población crucial y un trastorno dañino.
Complexe Systémique: puntos clave
El principal interés de este metaanálisis es poner orden en el vocabulario: «terapia familiar», «enfoque Maudsley» y «FBT» no designan lo mismo, y aquí solo se incluyen los estudios que siguen el manual en tres fases. El mensaje clínico recoge un giro que los equipos sistémicos conocen bien: las figuras parentales, durante mucho tiempo consideradas responsables de la anorexia, se convierten en el principal recurso del tratamiento, con la enfermedad externalizada y la culpa dejada de lado. Las cifras deben leerse, sin embargo, con prudencia. Los tamaños del efecto se calculan pre-post, sin grupo de comparación, con una correlación imputada y una heterogeneidad muy alta para los resultados continuos; parte de la mejora puede reflejar el paso del tiempo y la maduración, como reconoce el propio equipo. El metaanálisis confirma, pues, que el FBT ayuda, sin decir si ayuda más que otra terapia familiar. Para la práctica, la lección es doble: implicar pronto a las familias y nombrar con precisión el modelo que se utiliza, aunque solo sea para poder evaluarlo. Para leer junto con el artículo sobre la terapia multifamiliar para la anorexia en Japón y el artículo sobre los tratamientos de los trastornos de la conducta alimentaria.
Notas del original
1 El término «bulimia» también figuraba en nuestra estrategia de búsqueda, ya que habíamos previsto evaluar igualmente el impacto del FBT en la bulimia. Sin embargo, solo se encontró un estudio elegible con pacientes con bulimia, por lo que decidimos limitar el metaanálisis a la anorexia nerviosa.
Declaración de conflicto de intereses. La autoría declara no tener conflictos de intereses conocidos.
Referencias
Accurso, E. C., Ciao, A. C., Fitzsimmons-Craft, E. E., Lock, J. D., & Le Grange, D. (2014). Is weight gain really a catalyst for broader recovery?: The impact of weight gain on psychological symptoms in the treatment of adolescent anorexia nervosa. Behaviour Research and Therapy, 56, 1–6. https://doi.org/10.1016/j.brat.2014.02.006
Adolescent Medicine Committee, & Canadian Paediatric Society. (1998). Eating disorders in adolescents: Principles of diagnosis and treatment. Paediatrics & Child Health, 3, 189–192.
American Academy of Child and Adolescent Psychiatry. (2018). Eating disorders in teens. https://www.aacap.org/AACAP/Families_and_Youth/Facts_for_Families/FFF-Guide/Teenagers-With-Eating-Disorders-002.aspx
American Psychiatric Association. (2022). Diagnostic and statistical manual of mental disorders ( 5th ed., text rev.). https://doi.org/10.1176/appi.books.9780890425787
Austin, A., Anderson, A. G., Lee, J., Vander Steen, H., Savard, C., Bergmann, C., Singh, M., Devoe, D., Gorrell, S., Patten, S., Le Grange, D., & Dimitropoulos, G. (2025). Efficacy of eating disorder focused family therapy for adolescents with anorexia nervosa: A systematic review and meta-analysis. The International Journal of Eating Disorders, 58(1), 3–36. https://doi.org/10.1002/eat.24252
Borenstein, M., Hedges, L., Higgins, J., & Rothstein, H. (2022). Comprehensive meta-analysis version 4. Biostat.
Campbell, K., & Peebles, R. (2014). Eating disorders in children and adolescents: State of the art review. Pediatrics, 134(3), 582–592. https://doi.org/10.1542/peds.2014-0194
Chew, C. S. E., Kelly, S., Tay, E. E., Baeg, A., Khaider, K. B., Oh, J. Y., Rajasegaran, K., Saffari, S. E., & Davis, C. (2021). Implementation of family-based treatment for Asian adolescents with anorexia nervosa: A consecutive cohort examination of outcomes. International Journal of Eating Disorders, 54(1), 107–116. https://doi.org/10.1002/eat.23429
Cohen, J. (2013). Statistical power analysis for the behavioral sciences. Academic Press. https://doi.org/10.4324/9780203771587
Couturier, J., Isserlin, L., & Lock, J. (2010). Family-Based Treatment for Adolescents with Anorexia Nervosa: A Dissemination Study. Eating Disorders, 18(3), 199–209. https://doi.org/10.1080/10640261003719443
Couturier, J., Isserlin, L., Norris, M., Spettigue, W., Brouwers, M., Kimber, M., McVey, G., Webb, C., Findlay, S., Bhatnagar, N., Snelgrove, N., Ritsma, A., Preskow, W., Miller, C., Coelho, J., Boachie, A., Steinegger, C., Loewen, R., Loewen, T., … Pilon, D. (2020). Canadian practice guidelines for the treatment of children and adolescents with eating disorders. Journal of Eating Disorders, 8(1), 4. https://doi.org/10.1186/s40337-020-0277-8
Couturier, J., Kimber, M., & Szatmari, P. (2013). Efficacy of family-based treatment for adolescents with eating disorders: A systematic review and meta-analysis. International Journal of Eating Disorders, 46(1), 3–11. https://doi.org/10.1002/eat.22042
Covidence systematic review software. (2024). Veritas Health Innovation. http://www.covidence.org
Dettori, J. R., Norvell, D. C., & Chapman, J. R. (2022). Fixed-effect vs random-effects models for meta-analysis: 3 points to consider. Global Spine Journal, 12(7), 1624–1626. https://doi.org/10.1177/21925682221110527
Eisler, I., Dare, C., Hodes, M., Russell, G., Dodge, E., & Le Grange, D. (2000). Family Therapy for Adolescent Anorexia Nervosa: The Results of a Controlled Comparison of Two Family Interventions. Journal of Child Psychology and Psychiatry, and Allied Disciplines, 41(6), 727–736.
Ellison, R., Rhodes, P., Madden, S., Miskovic, J., Wallis, A., Baillie, A., Kohn, M., & Touyz, S. (2012). Do the Components of Manualized Family-Based Treatment for Anorexia Nervosa Predict Weight Gain? International Journal of Eating Disorders, 45(4), 609–614. https://doi.org/10.1002/eat.22000
Erriu, M., Cimino, S., & Cerniglia, L. (2020). The role of family relationships in eating disorders in adolescents: A narrative review. Behavioral Science, 10(4), 71. https://doi.org/10.3390/bs10040071
Fairburn, C. G., Cooper, Z., & O'Connor, M. (2008). Eating disorder examination. In C. G. Fairburn (Ed.), Cognitive behaviour therapy and eating disorders (pp. 265–308). Guilford Press.
Fisher, C. A., Skocic, S., Rutherford, K. A., & Hetrick, S. E. (2018). Family therapy approaches for anorexia nervosa. The Cochrane Database of Systematic Reviews, 10(10), CD004780. https://doi.org/10.1002/14651858.CD004780.pub3
Fisher, C. A., Skocic, S., Rutherford, K. A., & Hetrick, S. E. (2019). Family therapy approaches for anorexia nervosa. Cochrane Database of Systematic Reviews, 5(5). https://doi.org/10.1002/14651858.CD004780.pub4
Gilbert, A. A., Shaw, S. M., & Notar, M. K. (2000). The impact of eating disorders on family relationships. Eating Disorders, 8(4), 331–345. https://doi.org/10.1080/10640260008251240
Gorrell, S., Byrne, C. E., Trojanowski, P. J., Fischer, S., & Le Grange, D. (2022). A scoping review of non-specific predictors, moderators, and mediators of family-based treatment for adolescent anorexia and bulimia nervosa: A summary of the current research findings. Eating and Weight Disorders - Studies on Anorexia, Bulimia and Obesity, 27(6), 1971–1990. https://doi.org/10.1007/s40519-022-01367-w
Gorrell, S., Loeb, K. L., & Le Grange, D. (2019). Family-based treatment of eating disorders: A narrative review. The Psychiatric Clinics of North America, 42(2), 193–204. https://doi.org/10.1016/j.psc.2019.01.004
Gull, W. (1874). Anorexia nervosa (apepsia hysterica, anorexia hysterica). Transactions of the Clinical Society of London, 7, 22–28.
Haine-Schlagel, R., Roesch, S. C., Trask, E. V., Fawley-King, K., Ganger, W. C., & Aarons, G. A. (2016). The parent participation engagement measure (PPEM): Reliability and validity in child and adolescent community mental health services. Administration and Policy in Mental Health, 43(5), 813–823. https://doi.org/10.1007/s10488-015-0698-x
Halmi, K. A. (2013). Perplexities of treatment resistance in eating disorders. BMC Psychiatry, 13(1), 292. https://doi.org/10.1186/1471-244X-13-292
Hassett, A., Green, C., & Zundel, T. (2018). Parental involvement: A grounded theory of the role of parents in adolescent help seeking for mental health problems. SAGE Open, 8(4), 2158244018807786. https://doi.org/10.1177/2158244018807786
Jewell, T., Blessitt, E., Stewart, C., Simic, M., & Eisler, I. (2016). Family therapy for child and adolescent eating disorders: A critical review. Family Process, 55, 577–594. https://doi.org/10.1111/famp.12242
Khalsa, S. S., Portnoff, L. C., McCurdy-McKinnon, D., & Feusner, J. D. (2017). What happens after treatment? A systematic review of relapse, remission, and recovery in anorexia nervosa. Journal of Eating Disorders, 5, 20. https://doi.org/10.1186/s40337-017-0145-3
Lasegue, C. (1873). On hysterical anorexia. Medical Times and Gazette, 2, 265–266, 367–369.
Lebow, J., Mattke, A., Narr, C., et al. (2021). Can Adolescents with Eating Disorders Be Treated in Primary Care? A Retrospective Clinical Cohort Study. Journal of Eating Disorders, 9, 55. https://doi.org/10.1186/s40337-021-00413-9
Le Grange, D., Eisler, I., Dare, C., & Russell, G. F. (1992). Evaluation of Family Treatments in Adolescent Anorexia Nervosa: A Pilot Study. International Journal of Eating Disorders, 12(4), 347–357. https://doi.org/10.1002/1098-108X(199212)12:4<347::AID-EAT2260120402>3.0.CO;2-W
Le Grange, D., Eckhardt, S., Dalle Grave, R., Crosby, R. D., Peterson, C. B., Keery, H., Lesser, J., & Martell, C. (2022). Enhanced cognitive-behavior therapy and family-based treatment for adolescents with an eating disorder: A non-randomized effectiveness trial. Psychological Medicine, 52(13), 2520–2530. https://doi.org/10.1017/S0033291720004407
Le Grange, D., Lock, J., Agras, W. S., Bryson, S. W., & Jo, B. (2015). Randomized clinical trial of family-based treatment and cognitive-behavioral therapy for adolescent bulimia nervosa. Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, 54(11), 886–894.e2. https://doi.org/10.1016/j.jaac.2015.08.008
Le Grange, D., Lock, J., Loeb, K., & Nicholls, D. (2009). Academy for eating disorders position paper: The role of the family in eating disorders. International Journal of Eating Disorders, 43(1), 1–5. https://doi.org/10.1002/eat.20751
Levinson, C. A., Cusack, C., Brown, M. L., & Smith, A. R. (2022). A network approach can improve eating disorder conceptualization and treatment. Nature Reviews Psychology, 1(7), 419–430. https://doi.org/10.1038/s44159-022-00062-y
Lock, J., & Le Grange, D. (2001). Can Family-Based Treatment of Anorexia Nervosa Be Manualized? Journal of Psychotherapy Practice and Research, 10(4), 253–261.
Lock, J. (2011). Evaluation of family treatment models for eating disorders. Current Opinion in Psychiatry, 24(4), 274–279. https://doi.org/10.1097/YCO.0b013e328346f71e
Lock, J., & Le Grange, D. (2012). Treatment Manual for Anorexia Nervosa: A Family-Based Approach ( 2nd ed.). Guilford Press.
Lock, J. (2018). Family therapy for eating disorders in youth: Current confusions, advances, and new directions. Current Opinion in Psychiatry, 31(6), 431–435. https://doi.org/10.1097/YCO.0000000000000451
Lock, J., & Le Grange, D. (2013). Treatment manual for anorexia nervosa: A family-based approach ( 2nd ed.). Guilford Press.
Le Grange, D., Hughes, E. K., Court, A., Yeo, M., Crosby, R. D., & Sawyer, S. M. (2016). Randomized Clinical Trial of Parent-Focused Treatment and Family-Based Treatment for Adolescent Anorexia Nervosa. Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, 55(8), 683–692. https://doi.org/10.1016/j.jaac.2016.05.007
Lock, J., Le Grange, D., Agras, W. S., & Dare, C. (2001). Treatment manual for anorexia nervosa: A family-based approach. Guilford Press.
Lock, J., Le Grange, D., Agras, W. S., Moye, A., Bryson, S. W., & Jo, B. (2010). Randomized Clinical Trial Comparing Family-Based Treatment with Adolescent-Focused Individual Therapy for Adolescents with Anorexia Nervosa. Archives of General Psychiatry, 67(10), 1025–1032. https://doi.org/10.1001/archgenpsychiatry.2010.128
Lock, J., Le Grange, D., Agras, W. S., Fitzpatrick, K. K., Jo, B., Accurso, E., Forsberg, S., Anderson, K., Arnow, K., & Stainer, M. (2015). Can Adaptive Treatment Improve Outcomes in Family-Based Therapy for Adolescents with Anorexia Nervosa? Feasibility and Treatment Effects of a Multi-Site Treatment Study. Behaviour Research and Therapy, 73, 90–95. https://doi.org/10.1016/j.brat.2015.07.015
Lock, J., Couturier, J., Matheson, B. E., Datta, N., Citron, K., Sami, S., Welch, H., Webb, C., Doxtdator, K., & John-Carson, N. (2021). Feasibility of Conducting a Randomized Controlled Trial Comparing Family-Based Treatment via Videoconferencing and Online Guided Self-Help Family-Based Treatment for Adolescent Anorexia Nervosa. International Journal of Eating Disorders, 54(11), 1998–2008. https://doi.org/10.1002/eat.23611
Loeb, K. L., & le Grange, D. (2009). Family-based treatment for adolescent eating disorders: Current status, new applications and future directions. International Journal of Child and Adolescent Health, 2(2), 243–254.
Mairs, R., & Nicholls, D. (2016). Assessment and treatment of eating disorders in children and adolescents. Archives of Disease in Childhood, 101(12), 1168–1175. https://doi.org10.1136/archdischild-2015-309481
Medway, M., & Rhodes, P. (2016). Young people's experience of family therapy for anorexia nervosa: A qualitative meta-synthesis. Advances in Eating Disorders, 4(2), 189–207. https://doi.org/10.1080/21662630.2016.1164609
Micali, N., Solmi, F., Horton, N. J., Crosby, R. D., Eddy, K. T., Calzo, J. P., Sonneville, K. R., Swanson, S. A., & Field, A. E. (2015). Adolescent eating disorders predict psychiatric, high-risk behaviors and weight outcomes in young adulthood. Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, 54(8), 652–659. https://doi.org/10.1016/j.jaac.2015.05.009
Miskovic-Wheatley, J., Bryant, E., Ong, S. H., Vatter, S., Le, A., National Eating Disorder Research Consortium, Touyz, S., & Maguire, S. (2023). Eating Disorder Outcomes: Findings from a Rapid Review of over a Decade of Research. Journal of Eating Disorders, 11(1), 85. https://doi.org/10.1186/s40337-023-00801-3
Morgan, H. G., & Hayward, A. E. (1988). Clinical assessment of anorexia nervosa. The Morgan-Russell outcome assessment schedule. The British Journal of Psychiatry: the Journal of Mental Science, 152, 367–371. https://doi.org/10.1192/bjp.152.3.367
Murray, S. B., & Le Grange, D. (2014). Family therapy for adolescent eating disorders: An update. Current Psychiatry Reports, 16(5), 447. https://doi.org/10.1007/s11920-014-0447-y
Murray, S. B., Quintana, D. S., Loeb, K. L., Griffiths, S., & Grange, D. L. (2019). Treatment outcomes for anorexia nervosa: A systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Psychological Medicine, 49(4), 535–544. https://doi.org/10.1017/S0033291718002088
Nadler, J., Correll, C. U., Le Grange, D., Accurso, E. C., & Haas, V. (2022). The Impact of Inpatient Multimodal Treatment or Family-Based Treatment on Six-Month Weight Outcomes in Youth with Anorexia Nervosa: A Naturalistic, Cross-Continental Comparison. Nutrients, 14(7), 1396. https://doi.org/10.3390/nu14071396
Page, M. J., McKenzie, J. E., Bossuyt, P. M., Boutron, I., Hoffmann, T. C., Mulrow, C. D., Shamseer, L., Tetzlaff, J. M., Akl, E. A., Brennan, S. E., Chou, R., Glanville, J., Grimshaw, J. M., Hróbjartsson, A., Lalu, M. M., Li, T., Loder, E. W., Mayo-Wilson, E., McDonald, S., … Moher, D. (2021). The PRISMA 2020 statement: An updated guideline for reporting systematic reviews. BMJ, 372, n71. https://doi.org/10.1136/bmj.n71
Rienecke, R. D. (2017). Family-based treatment of eating disorders in adolescents: Current insights. Adolescent Health, Medicine and Therapeutics, 8, 69–79. https://doi.org/10.2147/AHMT.S115775
Rienecke, R. D., & Le Grange, D. (2022). The five tenets of family-based treatment for adolescent eating disorders. Journal of Eating Disorders, 10(1), 60. https://doi.org/10.1186/s40337-022-00585-y
Rosenthal, R. (1993). Meta-analytic procedures for social research. Sage Publications.
Sisk, L. M., & Gee, D. G. (2022). Stress and adolescence: Vulnerability and opportunity during a sensitive window of development. Current Opinion in Psychology, 44, 286–292. https://doi.org/10.1016/j.copsyc.2021.10.005
Turkiewicz, G., Pinzon, V., Lock, J., & Fleitlich-Bilyk, B. (2010). Feasibility, Acceptability, and Effectiveness of Family-Based Treatment for Adolescent Anorexia Nervosa: An Observational Study Conducted in Brazil. Revista Brasileira de Psiquiatria, 32(2), 169–172. https://doi.org/10.1590/s1516-44462010005000001
van Hoeken, D., & Hoek, H. W. (2020). Review of the burden of eating disorders: Mortality, disability, costs, quality of life, and family burden. Current Opinion in Psychiatry, 33(6), 521–527. https://doi.org/10.1097/YCO.0000000000000641
Wallis, A., Rhodes, P., Dawson, L., Miskovic-Wheatley, J., Madden, S., & Touyz, S. (2017). Relational containment: Exploring the effect of family-based treatment for anorexia on familial relationships. Journal of Eating Disorders, 5, 27. https://doi.org/10.1186/s40337-017-0156-0
Wergeland, G. J., Ghaderi, A., Fjermestad, K., Enebrink, P., Halsaa, L., Njardvik, U., Riise, E. N., Vorren, G., & Öst, L. G. (2025). Family therapy and cognitive behavior therapy for eating disorders in children and adolescents in routine clinical care: A systematic review and meta-analysis. European Child & Adolescent Psychiatry, 34(3), 883–902. https://doi.org/10.1007/s00787-024-02544-1
Wong, L., Goh, L. G., & Ramachandran, R. (2019). Family-Based Therapy for Anorexia Nervosa: Results from a 7-Year Longitudinal Singapore Study. Eating and Weight Disorders: EWD, 24(6), 1215–1219. https://doi.org/10.1007/s40519-019-00654-3
World Health Organization. (2019). International statistical classification of diseases and related health problems (11th ed.). https://icd.who.int/
Traducción no oficial de Family-based treatment for adolescent anorexia nervosa: A meta-analysis, de Jada Benedictson, Lara Penner-Goeke, Emily Hogan, Rachel Wiens y Jen Theule, Australian and New Zealand Journal of Family Therapy, vol. 46, n.o 2 (2025), doi: 10.1002/anzf.70001, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial; la obra se ha modificado en el sentido de la licencia (tabla presentada en forma de lista). Ni la autoría ni la editorial responden de esta traducción; prevalece la versión original.
Esta es una traducción del artículo original «Family-based treatment for adolescent anorexia nervosa: A meta-analysis», publicado en Australian and New Zealand Journal of Family Therapy (2025) bajo licencia CC BY 4.0. Traducción de Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto de la autoría se ha traducido al español y la presentación se ha adaptado para la lectura en línea, como se indica al principio de esta página.
Leer el artículo originalCómo citar este artículo
Benedictson, J., Penner-Goeke, L., Hogan, E., Wiens, R., et Theule, J. (2025). Family-based treatment for adolescent anorexia nervosa: A meta-analysis. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/family-based-treatment-for-adolescent-anorexia-nervosa-a-meta-analysis (Obra original publicada en 2025 en Australian and New Zealand Journal of Family Therapy, 46(2), e70001 (2025); republicada en 2025 por Australian and New Zealand Journal of Family Therapy, https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/anzf.70001)
Para saber más