Traducción asistida por IA

Esta versión ha sido traducida del inglés por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial. En caso de duda, prevalece la versión original.

BMC Psychology · Familia

Experiencias de madres y padres ante la depresión de su hijo o hija adolescente: revisión sistemática cualitativa y metasíntesis

¿Qué viven las madres y los padres cuando su hijo o su hija se hunde en la depresión durante la adolescencia? El equipo de Natalia Kika, de la Universidad de Bath, reunió 25 estudios cualitativos de 13 países, que abarcan a 523 figuras parentales. Surgen seis temas: síntomas difíciles de distinguir de los altibajos propios de la adolescencia, la culpa, el miedo a las autolesiones, una familia entera que se reorganiza, encuentros desiguales con los servicios y el peso del estigma.

Autoría Natalia Kika, Vuokko Wallace, Hebah Bhatt, Grace Perry y Maria Loades (Department of Psychology, University of Bath); Jeffrey Lambert (Department for Health, University of Bath); Nina Higson-Sweeney (Department of Psychology, University of Bath, y Department of Experimental Psychology, University of Oxford); Shirley Reynolds (School of Psychology and Clinical Language Sciences, University of Reading), Reino UnidoPrimera publicación BMC Psychology, 9 de enero de 2026Traducción Complexe Systémique, traducción no oficial asistida por IA

Traducción no oficial al español de Parents’ experiences of their adolescent child’s depression: a qualitative systematic review and meta-synthesis, de Natalia Kika, Jeffrey Lambert, Nina Higson-Sweeney, Vuokko Wallace, Hebah Bhatt, Grace Perry, Shirley Reynolds y Maria Loades, publicado en BMC Psychology (BioMed Central) (2026), doi: 10.1186/s40359-025-03923-2, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción realizada por Complexe Systémique en octubre de 2026 con la ayuda de la inteligencia artificial: el texto original se ha traducido al español y maquetado para su lectura en línea, lo que constituye una modificación de la obra en el sentido de la licencia. Las tablas se presentan en forma de listas; los archivos adicionales en línea no se reproducen. Esta traducción no ha sido realizada ni por la autoría ni por la editorial, que no responden de su contenido ni de posibles errores. Prevalece la versión original.

Las madres y los padres pueden considerarse actores clave en la búsqueda de ayuda ante la depresión adolescente

Natalia Kika, Jeffrey Lambert, Nina Higson-Sweeney, Vuokko Wallace, Hebah Bhatt, Grace Perry, Shirley Reynolds y Maria Loades

Resumen

Un tercio de adolescentes de 11 a 19 años refiere síntomas de depresión; sin embargo, muchos casos no se diagnostican o no reciben tratamiento a tiempo. Quienes sí buscan apoyo se enfrentan a menudo a obstáculos como el estigma y los largos tiempos de espera, lo que genera una brecha considerable entre necesidades y acceso para la población adolescente que intenta acceder a un tratamiento para la depresión. Las madres y los padres desempeñan un papel central en el reconocimiento de los síntomas de sus hijos e hijas adolescentes y en la búsqueda de tratamiento. Con el fin de comprender mejor cómo apoyar a las familias para que puedan apoyar a su hijo o hija adolescente, esta metasíntesis se propuso revisar de forma sistemática los estudios cualitativos sobre la experiencia vivida de las figuras parentales que tienen un hijo o una hija adolescente con depresión. Una búsqueda sistemática planificada de antemano en cinco bases de datos identificó 25 artículos que cumplían la totalidad de los criterios de inclusión. Se extrajeron los datos y se llevó a cabo una síntesis temática con NVivo, y el informe sigue las directrices PRISMA. Se generaron seis temas: (1) ¿Cómo saber si tu hijo o hija adolescente tiene depresión?; (2) Comprender las causas de la depresión adolescente; (3) Turbulencia emocional en las madres y los padres; (4) Efectos en toda la familia; (5) Experiencias con la búsqueda de ayuda; y (6) Estigma y juicio por parte de los demás. En conjunto, los resultados ponen de relieve la necesidad de una mayor implicación de las figuras parentales en la atención profesional de la depresión adolescente, junto con un mejor apoyo a su propio bienestar y un mejor acceso a la psicoeducación y a intervenciones dirigidas a madres y padres de adolescentes con depresión.

Registro PROSPERO CRD42024527144.

Palabras clave: Adolescentes, Salud mental, Madres y padres, Depresión, Búsqueda de ayuda, Metasíntesis, Cualitativo

Introducción

La depresión es frecuente en la adolescencia: un 34% de las personas de entre 11 y 19 años refiere síntomas, entre ellos sentimientos de impotencia, tristeza, desesperanza e irritabilidad [1]. Durante la pandemia de COVID-19 se observó a escala mundial un aumento de los síntomas depresivos en adolescentes, y crece la preocupación de que las tasas pospandemia sigan siendo elevadas, con consecuencias a largo plazo [2–4]. Pese a su elevada prevalencia, los síntomas de la depresión adolescente a menudo no se diagnostican ni se tratan, lo que puede aumentar el riesgo de depresión y ansiedad posteriores en la edad adulta [5]. Incluso cuando adolescentes reconocen que tienen dificultades con síntomas de depresión, existen obstáculos para acceder a un apoyo oportuno y eficaz, como el estigma, la distancia y las limitaciones de tiempo [6, 7]. Quienes acceden a los servicios de salud mental infantojuvenil (Child and Adolescent Mental Health Services, CAMHS) se enfrentan a menudo a largos tiempos de espera por falta de capacidad, o pueden no ser admitidos a tratamiento [8], de modo que solo adolescentes con síntomas graves pueden cumplir los criterios para recibir ayuda [9]. Existe, por tanto, una brecha considerable entre necesidades y acceso en lo que respecta a la ayuda temprana ante síntomas de depresión en adolescentes, lo que hace necesario buscar otras vías de apoyo, entre ellas las personas más presentes en la vida cotidiana de la adolescencia, como madres, padres y otras personas cuidadoras [10, 11].

Las madres, los padres y las personas cuidadoras (en adelante denominados conjuntamente «figuras parentales») suelen ser quienes inician la búsqueda de ayuda ante la depresión adolescente. Pueden ayudar reconociendo los primeros síntomas, recurriendo a apoyo profesional o acompañando a su hijo o hija adolescente para que lo haga por sí mismo. Diversos estudios han mostrado que, cuando las figuras parentales no reconocen los síntomas, es menos probable que adolescentes reciban apoyo de los servicios de salud mental [12, 13]. El personal de atención primaria coincide asimismo en que las familias desempeñan un papel crucial para que adolescentes accedan al tratamiento de los síntomas de depresión y lo sigan [14]. Una encuesta escolar realizada en Inglaterra con 23 927 adolescentes de 11 a 18 años halló que las redes de apoyo informal son las más solicitadas, tanto en la muestra total como entre adolescentes con síntomas elevados de depresión y ansiedad (23,1 % y 36,2 %, respectivamente). El 14% de la muestra total y el 21,0 % de quienes presentaban síntomas elevados declararon haber acudido a sus madres o padres en busca de apoyo, lo que muestra que las figuras parentales son una fuente de apoyo a la que adolescentes recurren con frecuencia [15]. Si bien su papel en la búsqueda de ayuda para adolescentes está establecido, una revisión sistemática halló que las figuras parentales refieren obstáculos para acceder a apoyo profesional para su hijo o hija adolescente [16]. Entre ellos figuraban problemas sistémicos y estructurales, las opiniones y actitudes de las familias respecto de los servicios y el tratamiento, sus conocimientos y su comprensión de los problemas de salud mental y del proceso de búsqueda de ayuda, y las circunstancias familiares [16].

La implicación de las figuras parentales en el reconocimiento de la depresión de su hijo o hija y, después, en la búsqueda de ayuda tiene fundamentos teóricos en modelos de búsqueda de ayuda como el de Rickwood y Thomas [17]. Este modelo plantea que el reconocimiento del problema es un precursor clave del proceso de búsqueda de ayuda, lo que podría explicar por qué la falta de conciencia parental puede retrasar la búsqueda de ayuda en la adolescencia. Además de facilitar la búsqueda de ayuda, las figuras parentales también pueden apoyar directamente a su hijo o hija adolescente para afrontar los síntomas de depresión. Los datos de una encuesta nacional realizada en Australia con 982 madres y padres de jóvenes muestran que desean hacerlo, pero no siempre disponen de los conocimientos y recursos necesarios [18]. De hecho, una revisión sistemática de estudios cualitativos y cuantitativos sobre la alfabetización parental en salud mental adolescente halló que los conocimientos de las familias son limitados [19]. Se observaron niveles más altos de alfabetización en salud mental entre las figuras parentales con experiencia previa en el apoyo a un hijo o una hija con un problema de salud mental, así como variaciones en los conocimientos sobre salud mental según las culturas [19]. Resulta claro, por tanto, que muchas familias viven incertidumbre sobre cuándo y cómo buscar apoyo, en especial quienes se enfrentan a estas dificultades por primera vez. Al mismo tiempo, no existe en la actualidad ninguna orientación estructurada sobre cómo implicar a las figuras parentales en el tratamiento de la depresión adolescente [6].

Pese a los datos sobre el papel clave de las figuras parentales en la búsqueda de ayuda ante la depresión adolescente, se sabe poco de su experiencia vivida y de sus necesidades de apoyo. Aunque se han llevado a cabo estudios cualitativos individuales para explorar las experiencias, actitudes y creencias de las familias, todavía no se han sintetizado, lo que dificulta formular recomendaciones para responder a sus necesidades y preocupaciones. Una metasíntesis de estudios cualitativos podría resolver esta dificultad al ofrecer una visión de la experiencia vivida de las figuras parentales a través de los estudios, lo que podría ampliar nuestra comprensión de la depresión adolescente desde la mirada de sus madres y padres. Reunir la evidencia cualitativa sobre las experiencias parentales complementaría además las metasíntesis disponibles sobre la experiencia vivida de la depresión por parte de adolescentes [20, 21], algo crucial para completar el panorama de la experiencia vivida no solo de adolescentes, sino también de quienes participan en su vida cotidiana y en la búsqueda de apoyo. Por consiguiente, el objetivo de esta revisión sistemática es sintetizar los estudios cualitativos existentes para explorar las experiencias de madres y padres cuyo hijo o hija adolescente sufre depresión.

Métodos

El protocolo de la revisión sistemática se registró previamente en PROSPERO (número de registro: CRD42024527144). La revisión se guio por las directrices Enhancing transparency in reporting the synthesis of qualitative research (ENTREQ) [22] y se presenta conforme a las directrices Preferred Reporting Items for Systematic reviews and Meta-Analyses (PRISMA) [23].

Criterios de inclusión

Los criterios de inclusión se elaboraron para seleccionar estudios con datos cualitativos en profundidad sobre las experiencias de las figuras parentales ante los síntomas de depresión de su hijo o hija adolescente, como se muestra en la tabla 1. La presencia de síntomas de depresión en adolescentes podía establecerse mediante autoinforme, mediante informe de la familia o del profesorado, o mediante un diagnóstico profesional o clínico. Se eligió esta definición amplia de la depresión para incluir una gran variedad de estudios y recoger las experiencias de familias cuyos hijos e hijas adolescentes podían encontrarse en distintas etapas de la depresión.

Tabla 1 — Criterios de inclusión y de exclusión para la selección de los estudios

  • Participantes. Inclusión: madres, padres o personas cuidadoras principales de adolescentes de 10 a 19 años (o cuando la edad media de la muestra adolescente se sitúa dentro de este intervalo) — Exclusión: madres y padres de niñas, niños o personas adultas fuera del intervalo de 10 a 19 años (o cuando la edad media queda fuera del intervalo).
  • Tipo de estudio. Inclusión: estudios empíricos que informan sobre las experiencias de las figuras parentales en relación con los síntomas de depresión de su hijo o hija adolescente; métodos cualitativos o mixtos; estudios que presentan datos cualitativos primarios con relatos en primera persona recogidos mediante entrevistas, grupos focales, etc.; publicados en una revista con revisión por pares; redactados en inglés, italiano o español; sin restricción de fecha de publicación — Exclusión: estudios centrados en las experiencias de las figuras parentales en relación con otros problemas de salud mental o física; estudios que presentan datos secundarios.

Estrategia de búsqueda

La estrategia de búsqueda se planificó de antemano con la herramienta SPIDER [24] para identificar términos de búsqueda relativos a madres, padres y personas cuidadoras, adolescentes, depresión y estudios cualitativos, como se muestra en la tabla 2. Las estrategias de búsqueda completas para cada base de datos figuran en el archivo adicional 3. La estrategia se afinó en consulta con una persona especialista en documentación, tras lo cual se consultaron cinco bases de datos en abril de 2024: MEDLINE, Web of Science Core Collection, PsycINFO, CINAHL y EMBASE. Se eligieron estas bases porque contienen literatura revisada por pares sobre salud mental, psicología y ciencias sociales y del comportamiento. Se utilizó una combinación de palabras clave y términos MeSH. No se aplicaron límites de fecha, ya que se trata de la primera revisión sobre el tema. Solo se incluyeron estudios revisados por pares, y las listas de referencias de los artículos incluidos a texto completo se revisaron manualmente en busca de artículos pertinentes.

Tabla 2 — Estrategia de búsqueda

  • Concepto: Muestra; Términos de búsqueda: (parent* or mother or father or caregiver* or guardian* or paternal or maternal or carer*) AND (adolescen* or teen* or young person or young people or youth or student*)
  • Concepto: Fenómeno de interés; Términos de búsqueda: depress* or low mood
  • Concepto: Diseño y evaluación; Términos de búsqueda: experience* or need* or attitude* or help*seek* or knowledg* or information or qualitative or interview* or focus group
  • Concepto: Tipo de investigación; Términos de búsqueda: qualitative* or qualitative study

Selección de los estudios

Las búsquedas originales se realizaron en abril de 2024, y en mayo de 2025 se llevaron a cabo búsquedas actualizadas con las mismas bases de datos y los mismos términos para recoger cualquier publicación adicional aparecida desde las búsquedas iniciales. Los resultados de las búsquedas se importaron a Covidence, donde se eliminaron los duplicados. En la fase inicial de cribado, los títulos y resúmenes de los artículos se examinaron según los criterios de elegibilidad. A continuación, se realizó un cribado a texto completo de los artículos que cumplían los criterios en la fase inicial o cuya elegibilidad era dudosa. Los títulos y resúmenes fueron cribados por varias parejas de revisión formadas por miembros del equipo de autoría y por una persona en prácticas de investigación, estudiante de psicología, con un acuerdo medio del 90%. En la búsqueda actualizada, NK revisó todos los resúmenes y títulos, y NH-S realizó un doble cribado del 30% de ellos, con un acuerdo del 95%. NK revisó todos los textos completos, y el 30% se sometió a doble cribado, con un acuerdo medio del 80%; NH-S realizó un doble cribado del 30% de los artículos a texto completo de la búsqueda actualizada, con un acuerdo del 100%. Los desacuerdos se discutieron entre las personas revisoras tomando como referencia el protocolo de la revisión, y se consultó a ML cuando no se alcanzaba un acuerdo.

Evaluación de la calidad

Para evaluar la calidad metodológica de cada estudio incluido se utilizó la herramienta del Critical Appraisal Skills Programme [25] para estudios cualitativos. Se eligió esta herramienta por ser fácil de usar y por ser el marco estructurado más utilizado que se ha diseñado específicamente para evaluar estudios cualitativos [26]. En los estudios de métodos mixtos solo se evaluaron los resultados cualitativos. Cada criterio de la lista de 10 ítems se calificó como «sí», «no» o «no se puede determinar», para valorar si cada estudio incluido formulaba claramente sus objetivos; utilizaba una metodología adecuada; tenía un diseño de investigación y una estrategia de reclutamiento adecuados; tenía en cuenta la recogida de datos, las relaciones de investigación y las cuestiones éticas; analizaba los datos con rigor; exponía los resultados con claridad; y aportaba valor a la literatura general. NK evaluó todos los estudios; HB realizó una evaluación paralela de otro 30%, con un acuerdo del 80% en las búsquedas iniciales, y NH-S de un 30%, con un acuerdo del 90% en la búsqueda actualizada. Cuando se indicaba «no se puede determinar» o había desacuerdo, se consultó a ML para tomar una decisión. Los estudios de menor calidad metodológica no se excluyeron, puesto que se trata de la primera revisión en este ámbito, pero sus limitaciones se tuvieron en cuenta al interpretar los resultados.

Extracción de datos y metasíntesis

El método de análisis de datos fue una metasíntesis que siguió las etapas descritas por Lachal et al. [27] y las orientaciones de Thomas y Harden [28]. Tras la extracción de datos y la evaluación de la calidad, las etapas analíticas consistieron en leer y releer cada estudio, codificar línea por línea las secciones de resultados cualitativos de los estudios, incluidas las citas directas de las personas participantes y la presentación de los resultados por parte de la autoría. Estos elementos se agruparon y categorizaron en temas transversales a los estudios, a partir de los cuales se elaboraron metatemas analíticos. El equipo de autoría adoptó una postura ontológica y epistemológica realista crítica y contextualista. El enfoque realista crítico postula que la realidad es falible y que, por tanto, no puede obtenerse de las personas participantes una realidad única y objetiva [29]. Integrarlo con una postura contextualista permite reconocer que el conocimiento que las personas participantes tienen de la realidad es fruto de los contextos singulares en los que se sitúan [29].

NK dirigió el proceso de extracción de datos y de metasíntesis, y una persona en prácticas, estudiante de grado de psicología, extrajo también el 30% de los datos. Los desacuerdos de extracción se discutieron y resolvieron con el equipo de autoría. En primer lugar, se creó en Excel una hoja de extracción de datos según las orientaciones de Lachal et al. [27]. Los datos incluidos fueron la autoría, el país, el contexto del estudio y el método de reclutamiento, la población y la muestra, incluido el intervalo de edad de adolescentes y figuras parentales cuando se disponía de él, el método de recogida de datos cualitativos y el enfoque de análisis de datos.

Tras familiarizarse con los datos mediante la lectura y relectura de los artículos elegibles, se seleccionaron los resultados pertinentes de cada artículo, incluidos los resultados de datos primarios y las citas directas. En los estudios que incluían también participantes que no eran figuras parentales, solo se codificaron los resultados vinculados explícitamente a madres y padres. Las secciones pertinentes se importaron luego al programa NVivo 14 [30], donde se realizó la codificación línea por línea de cada estudio. A continuación, los códigos se agruparon y categorizaron en temas y subtemas descriptivos según su similitud de significado, mediante un enfoque inductivo guiado por los datos, dado el carácter exploratorio de la pregunta de investigación (archivo adicional 4). La última etapa consistió en elaborar, con el equipo del estudio, metatemas analíticos que ofrecieran un nivel de interpretación más elevado y sintetizaran las relaciones y los conceptos generales entre los temas descriptivos de los distintos estudios.

Participación del público y de pacientes

Durante el proceso de metasíntesis se consultó a un miembro del Grupo Asesor de Familias del equipo del estudio sobre dos temas, para recabar su opinión sobre la interpretación de los resultados relativos al reconocimiento de los síntomas por parte de las figuras parentales y a los cambios en toda la familia en relación con la depresión adolescente.

Reflexividad

La reflexividad, entendida como el proceso por el cual el equipo de autoría reflexiona activamente sobre cómo sus propias experiencias, sesgos y opiniones pueden influir en la interpretación de los resultados del estudio, fue un componente central de esta metasíntesis, y se ejerció sobre todo mediante discusiones reflexivas en grupo y el diario de reflexividad de la autora principal. Como equipo formado por personas investigadoras al inicio de su carrera (NK, NH-S, HB, GP), a mitad de carrera (JL, VW) y con experiencia consolidada (SR, ML) que trabajan en el ámbito de la depresión adolescente, abordamos esta revisión sistemática con actitudes, conocimientos y experiencias previas en este campo, que orientaron su enfoque. Además, parte del equipo de autoría está formada por profesionales de la psicología clínica (VW, SR, ML) que tienen o han tenido experiencia de trabajo clínico con familias y adolescentes con depresión. Estas personas fueron conscientes de que su experiencia clínica podía haber generado expectativas respecto de los datos extraídos y una atención preferente a temas que abordan dificultades observadas en la práctica, como la búsqueda de apoyo a tiempo. Asimismo, algunas personas del equipo son madres o padres (JL, VW, SR, ML) y otras no (NK, NH-S, HB, GP), lo que implicó distintos grados de identificación con los datos y pudo influir en el enfoque. Por último, NK está realizando un doctorado para desarrollar una intervención en línea dirigida a madres y padres de adolescentes con bajo estado de ánimo, que se nutrirá de estos resultados; por ello, reflexionó detenidamente sobre cómo este objetivo final podía influir en su interpretación de los datos.

Resultados

Selección y características de los estudios

Las búsquedas originales arrojaron 3521 artículos, y las búsquedas actualizadas identificaron 1046 más. Tras eliminar los duplicados, se cribaron los títulos y resúmenes de un total de 2931 artículos únicos para valorar su elegibilidad. En la etapa siguiente se cribaron 152 textos completos, y 25 cumplieron los criterios de elegibilidad para ser incluidos en la revisión (véase la fig. 1).

Diagrama de flujo PRISMA [23] del proceso de selección de los estudios a partir de las búsquedas originales (abril de 2024) y actualizadas (mayo de 2025). Nota. De las cifras totales, en las búsquedas actualizadas (mayo de 2025) n =
Fig. 1. Diagrama de flujo PRISMA [23] del proceso de selección de los estudios a partir de las búsquedas originales (abril de 2024) y actualizadas (mayo de 2025). Nota. De las cifras totales, en las búsquedas actualizadas (mayo de 2025) se eliminaron n = 139 duplicados; se cribaron n = 907 resúmenes y títulos; se cribaron n = 23 textos completos

Las características de los estudios incluidos se presentan en la tabla 3. Los 25 estudios elegibles incluyeron en total a 523 madres y padres de adolescentes. El tamaño de las muestras osciló entre cinco y 60. Solo siete estudios informaron del género de las figuras parentales y, en seis de ellos, las madres constituían la mayor parte de la muestra. El 40% de los estudios (n = 10) se realizó en Europa, siete de ellos en el Reino Unido; siete en Asia, tres en Sudamérica, tres en Norteamérica y dos en África. La edad de las figuras parentales se indicó en nueve estudios y oscilaba entre 27 y 64 años; la edad de hijos e hijas se indicó en todos los estudios y oscilaba entre seis y 19 años. La mayoría de los estudios (n = 18) reclutó a familias de adolescentes que recibían apoyo profesional en salud mental en servicios hospitalarios o ambulatorios. La mayoría utilizó un diseño cualitativo (n = 22), y tres emplearon un enfoque de métodos mixtos. Los estudios recurrieron principalmente a entrevistas semiestructuradas para recoger los datos (n = 23), y dos utilizaron grupos focales. El enfoque analítico más frecuente fue el análisis temático (n = 18). Catorce estudios incluyeron únicamente muestras de figuras parentales; los 11 restantes exploraron también las experiencias de adolescentes, docentes, responsables de políticas públicas o profesionales de la salud. Tres estudios exploraron las experiencias de las familias con otros problemas de salud mental además de la depresión: uno exploró el TDAH y otro el autismo, respectivamente, además de la depresión, y uno exploró la depresión en adolescentes con VIH.

Tabla 3 — Características de los estudios incluidos

  • Autoría (año): Armitage et al. (2020) [31]; País: Reino Unido; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Madres y padres; N = 8; Contexto: Servicio público de salud mental infantojuvenil del sur de Inglaterra; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 13–18; Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): N/d; Método de recogida de datos cualitativos: Entrevistas semiestructuradas; Enfoque de análisis: Análisis fenomenológico interpretativo
  • Autoría (año): Ckukwuere et al. (2022) [32]; País: Sudáfrica; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Madres y padres; N = 14; Contexto: Unidades de salud mental de la provincia del Noroeste; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 14–17; Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): N/d; Método de recogida de datos cualitativos: Entrevistas semiestructuradas; Enfoque de análisis: Análisis temático
  • Autoría (año): De Silva et al. (2020) [33]; País: Estados Unidos; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Madres y padres; N = 15; Contexto: Madres y padres autoidentificados como latinx o hispanos, preocupados por la inquietud o la tristeza de su hijo o hija - barrios urbanos de bajos ingresos de una gran ciudad de la costa oeste.; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 6–13 (10.53); Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): N/d (40.47); Método de recogida de datos cualitativos: Entrevistas semiestructuradas; Enfoque de análisis: Análisis temático
  • Autoría (año): Gajaria et al. (2024) [34]; País: Canadá; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Adolescentes, personas cuidadoras, profesionales de los servicios; N = 10; Contexto: Servicio de salud mental; diagnóstico de trastorno depresivo; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 14–18; Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): N/d; Método de recogida de datos cualitativos: Grupos focales; Enfoque de análisis: Análisis temático
  • Autoría (año): Goo et al. (2019) [35]; País: Singapur; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Adolescentes y sus madres y padres; N = 9; Contexto: Hospital infantil del centro de Singapur; cumplían los criterios del DSM-IV para el TDM; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 14–18; Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): N/d; Método de recogida de datos cualitativos: Entrevistas semiestructuradas; Enfoque de análisis: Análisis temático
  • Autoría (año): Kitchen et al. (2022) [36]; País: Reino Unido; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Adolescentes y sus madres y padres; N = 5; Contexto: Atención en un servicio público de salud mental infantojuvenil del noreste de Inglaterra, con tratamiento de activación conductual para el TDM; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 12–17; Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): N/d; Método de recogida de datos cualitativos: Entrevistas semiestructuradas; Enfoque de análisis: Análisis temático
  • Autoría (año): Liu et al. (2020) [37]; País: China; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Adolescentes y sus madres y padres; N = 12; Contexto: Atención en consultas externas hospitalarias de Shanghái por TDM; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 16–18; Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): N/d; Método de recogida de datos cualitativos: Entrevistas semiestructuradas; Enfoque de análisis: Análisis temático
  • Autoría (año): McKeague et al. (2022) [38]; País: Irlanda; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Madres y padres; N = 40
    (28 madres/12 padres); Contexto: CAMHS – adolescentes en tratamiento por TDAH o depresión; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 10–16 (13.88); Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): N/d; Método de recogida de datos cualitativos: Entrevistas semiestructuradas; Enfoque de análisis: Análisis temático
  • Autoría (año): Njau et al. (2024) [39]; País: Tanzania; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Personas cuidadoras; N = 15 (12 madres; 3 padres); Contexto: Centros de atención primaria y tratamiento del VIH de la ciudad de Dar es-Salam; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 12–19 (15.2); Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): 27–61 (45.6); Método de recogida de datos cualitativos: Entrevistas semiestructuradas; Enfoque de análisis: Análisis temático reflexivo
  • Autoría (año): Pontes et al. (2022) [40]; País: Brasil; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Madres, padres o personas cuidadoras principales; N = 26
    (23 madres/3 padres); Contexto: Centros de Atención Psicosocial Infantil del sur de Brasil (servicio comunitario de salud mental); Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 12–18; Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): N/d; Método de recogida de datos cualitativos: Entrevistas semiestructuradas; Enfoque de análisis: Análisis temático
  • Autoría (año): Radez et al. (2022) [41]; País: Reino Unido; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Madres y padres; N = 20
    (18 madres/2 padres); Contexto: Muestreo en centros escolares de Berkshire de adolescentes que cumplían criterios diagnósticos de ansiedad o depresión; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 11–17; Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): N/d; Método de recogida de datos cualitativos: Entrevistas semiestructuradas; Enfoque de análisis: Análisis temático
  • Autoría (año): Rhodes et al. (2023) [42]; País: Reino Unido; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Adolescentes y sus madres y padres; N = 7 (6 madres/1 padre); Contexto: Organizaciones benéficas de Escocia y redes sociales; diagnóstico de autismo y depresión; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 9–18 (15.05); Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): 41–51 (47.67); Método de recogida de datos cualitativos: Entrevistas semiestructuradas; Enfoque de análisis: Análisis temático reflexivo
  • Autoría (año): Rose-Clarke et al. (2021) [43]; País: Nepal; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Adolescentes, madres, padres y personas cuidadoras, docentes, personal sanitario, representante de una organización no gubernamental; N = 39; Contexto: Distrito rural de montaña de Nepal; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 11–19; Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): N/d; Método de recogida de datos cualitativos: Grupos focales; Enfoque de análisis: Método marco (framework method)
  • Autoría (año): Schlimm et al. (2021) [44]; País: Reino Unido; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Madres y padres; N = 16; Contexto: Ensayo controlado aleatorizado multicéntrico en Londres – madres y padres de adolescentes que recibían TCC por depresión moderada a grave; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 11–17; Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): N/d; Método de recogida de datos cualitativos: Entrevistas semiestructuradas; Enfoque de análisis: Análisis temático
  • Autoría (año): Sibeoni et al. (2022) [45]; País: Francia; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Adolescentes y sus madres y padres; N = 27
    (27 figuras parentales − 7 parejas/10 madres/3 padres); Contexto: Atención en servicios de psiquiatría por TDM en París, Bobigny, Dunkerque, Lille y Dôle; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 13–18 (15.6); Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): N/d; Método de recogida de datos cualitativos: Entrevistas semiestructuradas; Enfoque de análisis: Enfoque IPSE (Inductive Process to analyse the Structure of lived Experience)
  • Autoría (año): Stafford et al. (2024) [46]; País: Estados Unidos; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Adolescentes, madres, padres y tutores legales, profesionales de la salud; N = 56; Contexto: Familias latinas de Estados Unidos reclutadas a través de redes sociales y de centros de atención primaria y de salud mental; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 13–17; Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): N/d; Método de recogida de datos cualitativos: Entrevistas semiestructuradas; Enfoque de análisis: Análisis de contenido cualitativo dirigido
  • Autoría (año): Stapley et al. (2015) [47]; País: Reino Unido; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Madres y padres; N = 48; Contexto: Servicio público de salud mental infantojuvenil del norte de Londres; derivación por depresión moderada a grave; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 11–17; Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): 32–64; Método de recogida de datos cualitativos: Entrevistas semiestructuradas; Enfoque de análisis: Análisis temático
  • Autoría (año): Stapley et al. (2017) [48]; País: Reino Unido; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Madres y padres; N = 33; Contexto: Servicio público de salud mental infantojuvenil de Londres; derivación por depresión moderada a grave; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 11–17 (15.22); Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): 33–64; Método de recogida de datos cualitativos: Entrevistas semiestructuradas; Enfoque de análisis: Análisis de tipos ideales
  • Autoría (año): Tumbay (2018) [49]; País: Perú; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Padres; N = 5; Contexto: Adolescentes que acudieron a servicios de urgencias por su primer intento de suicidio; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 14–15 (14.8); Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): 36–53 (45.0); Método de recogida de datos cualitativos: Entrevistas semiestructuradas y test de frases incompletas; Enfoque de análisis: Análisis temático
  • Autoría (año): Viduani et al. (2021) [50]; País: Brasil; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Adolescentes, madres y padres, profesionales del trabajo social, personal sanitario, profesionales de la educación y responsables de políticas públicas; N = 6
    (4 madres/2 padres); Contexto: Escuelas públicas de Porto Alegre; experiencia vivida de la depresión adolescente; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 14–17 (15.3); Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): N/d; Método de recogida de datos cualitativos: Entrevistas y grupos focales; Enfoque de análisis: Análisis temático
  • Autoría (año): Wentholt et al. (2024) [51]; País: Países Bajos; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Adolescentes, dos personas cuidadoras principales por adolescente; N = 60 (34 madres; 26 padres); Contexto: Centros de salud mental de Leiden; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 12–18 (15.67); Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): 36–64; Método de recogida de datos cualitativos: Entrevistas semiestructuradas; Enfoque de análisis: Análisis temático iterativo
  • Autoría (año): Zhang et al. (2020) [52]; País: China; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Personas cuidadoras principales; N = 12; Contexto: Servicios hospitalarios de hospitalización y consultas externas por TDM; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 12–18 (15.37); Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): 43.57; Método de recogida de datos cualitativos: Métodos mixtos - entrevistas cualitativas; Enfoque de análisis: Análisis temático inductivo
  • Autoría (año): Zhang y Zhou (2025) [53]; País: China; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Madres y padres; N = 7; Contexto: Madres y padres participantes en DuGuo, una comunidad en línea de apoyo a las familias de adolescentes con depresión en China; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 14–17; Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): 41–55; Método de recogida de datos cualitativos: Métodos mixtos - entrevistas semiestructuradas; Enfoque de análisis: N/d
  • Autoría (año): Zhao et al. (2025) [54]; País: China; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Madres y padres; N = 12 (10 madres/2 padres); Contexto: Consulta externa de psicología infantojuvenil de un hospital de tercer nivel de la provincia de Zhejiang, China; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 14–18; Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): 38–50; Método de recogida de datos cualitativos: Entrevistas semiestructuradas; Enfoque de análisis: Método de análisis en 7 pasos de Colaizzi
  • Autoría (año): Zhou et al. (2025) [55]; País: China; Grupo participante; tamaño de la muestra parental, género de las figuras parentales (cuando se dispone del dato): Díadas de figura parental y adolescente; N = 21 (20 madres/1 padre); Contexto: Centro de educación secundaria del norte de China; Intervalo de edad de hijos e hijas (edad media cuando se dispone del dato): 14–16; Intervalo de edad de las figuras parentales (edad media cuando se dispone del dato): N/d; Método de recogida de datos cualitativos: Métodos mixtos – entrevistas semiestructuradas; Enfoque de análisis: Análisis temático inductivo

N/d Información no disponible, TDM Trastorno depresivo mayor, TDAH Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, TCC Terapia cognitivo-conductual

Evaluación de la calidad

Las calificaciones de calidad de cada estudio se presentan en la tabla 4. La mayoría de los estudios (n = 23) cumplía los criterios de siete o más ítems de la herramienta CASP de 10 ítems, mientras que los dos estudios restantes solo cumplían los criterios de dos [35] y de cuatro ítems [53], respectivamente; por tanto, se consideró que la mayoría de los estudios tenía una calidad metodológica elevada. Entre los problemas comunes a los estudios figuraban la falta de claridad o de detalle sobre la reflexividad de quienes investigaban, ya que solo dos estudios la exponían claramente [45, 46]; cuatro estudios no daban detalles sobre las consideraciones éticas [31, 35, 42, 49]; tres estudios no justificaban la elección del diseño [37, 38, 40], y dos no exponían claramente el valor de la investigación ni las implicaciones de sus resultados [33, 35].

Tabla 4 — Evaluación de la calidad de los estudios incluidos

  • Artículo: Armitage et al. (2020) [31]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: Sí; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: Sí; Reflexividad: No; Cuestiones éticas: No se puede determinar; Análisis de datos: Sí; Exposición de los resultados: Sí; Valor de la investigación: Sí
  • Artículo: Chukwuere et al. (2022) [32]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: Sí; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: Sí; Reflexividad: No; Cuestiones éticas: Sí; Análisis de datos: No se puede determinar; Exposición de los resultados: Sí; Valor de la investigación: Sí
  • Artículo: De Silva et al. (2020) [33]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: Sí; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: Sí; Reflexividad: No; Cuestiones éticas: Sí; Análisis de datos: Sí; Exposición de los resultados: Sí; Valor de la investigación: No se puede determinar
  • Artículo: Gajaria et al. (2024) [34]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: Sí; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: Sí; Reflexividad: No se puede determinar; Cuestiones éticas: Sí; Análisis de datos: No se puede determinar; Exposición de los resultados: Sí; Valor de la investigación: Sí
  • Artículo: Goo et al. (2019) [35]; Objetivos: No se puede determinar; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: No se puede determinar; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: No se puede determinar; Reflexividad: No; Cuestiones éticas: No se puede determinar; Análisis de datos: No; Exposición de los resultados: Sí; Valor de la investigación: Sí
  • Artículo: Kitchen et al. (2022) [36]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: Sí; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: Sí; Reflexividad: No se puede determinar; Cuestiones éticas: Sí; Análisis de datos: Sí; Exposición de los resultados: Sí; Valor de la investigación: Sí
  • Artículo: Liu et al. (2020) [37]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: No se puede determinar; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: Sí; Reflexividad: No se puede determinar; Cuestiones éticas: Sí; Análisis de datos: Sí; Exposición de los resultados: Sí; Valor de la investigación: Sí
  • Artículo: McKeague et al. (2022) [38]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: Sí; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: Sí; Reflexividad: No; Cuestiones éticas: Sí; Análisis de datos: Sí; Exposición de los resultados: Sí; Valor de la investigación: Sí
  • Artículo: Njau et al. (2024) [39]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: Sí; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: Sí; Reflexividad: No; Cuestiones éticas: Sí; Análisis de datos: Sí; Exposición de los resultados: Sí; Valor de la investigación: Sí
  • Artículo: Pontes et al. (2022) [40]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: No se puede determinar; Diseño adecuado: No se puede determinar; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: Sí; Reflexividad: No; Cuestiones éticas: Sí; Análisis de datos: Sí; Exposición de los resultados: Sí; Valor de la investigación: Sí
  • Artículo: Radez et al. (2022) [41]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: Sí; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: Sí; Reflexividad: No se puede determinar; Cuestiones éticas: Sí; Análisis de datos: Sí; Exposición de los resultados: Sí; Valor de la investigación: Sí
  • Artículo: Rhodes et al. (2023) [42]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: Sí; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: Sí; Reflexividad: No; Cuestiones éticas: No se puede determinar; Análisis de datos: Sí; Exposición de los resultados: Sí; Valor de la investigación: Sí
  • Artículo: Rose-Clarke et al. (2021) [43]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: Sí; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: Sí; Reflexividad: No; Cuestiones éticas: Sí; Análisis de datos: Sí; Exposición de los resultados: Sí; Valor de la investigación: Sí
  • Artículo: Schlimm et al. (2021) [44]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: Sí; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: Sí; Reflexividad: No se puede determinar; Cuestiones éticas: Sí; Análisis de datos: Sí; Exposición de los resultados: Sí; Valor de la investigación: Sí
  • Artículo: Sibeoni et al. (2022) [45]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: Sí; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: Sí; Reflexividad: Sí; Cuestiones éticas: Sí; Análisis de datos: Sí; Exposición de los resultados: Sí; Valor de la investigación: Sí
  • Artículo: Stafford et al. (2024) [46]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: Sí; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: Sí; Reflexividad: Sí; Cuestiones éticas: Sí; Análisis de datos: Sí; Exposición de los resultados: Sí; Valor de la investigación: Sí
  • Artículo: Stapley et al. (2015) [47]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: Sí; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: Sí; Reflexividad: No; Cuestiones éticas: Sí; Análisis de datos: Sí; Exposición de los resultados: Sí; Valor de la investigación: Sí
  • Artículo: Stapley et al. (2017) [48]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: Sí; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: Sí; Reflexividad: No se puede determinar; Cuestiones éticas: Sí; Análisis de datos: Sí; Exposición de los resultados: Sí; Valor de la investigación: Sí
  • Artículo: Tumbay et al. (2018) [49]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: Sí; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: Sí; Reflexividad: No; Cuestiones éticas: No; Análisis de datos: Sí; Exposición de los resultados: No se puede determinar; Valor de la investigación: Sí
  • Artículo: Viduani et al. (2021) [50]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: Sí; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: Sí; Reflexividad: No se puede determinar; Cuestiones éticas: Sí; Análisis de datos: Sí; Exposición de los resultados: Sí; Valor de la investigación: Sí
  • Artículo: Wentholt et al. (2024) [51]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: Sí; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: Sí; Reflexividad: No se puede determinar; Cuestiones éticas: Sí; Análisis de datos: Sí; Exposición de los resultados: Sí; Valor de la investigación: Sí
  • Artículo: Zhang et al. (2020) [52]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: Sí; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: Sí; Reflexividad: No; Cuestiones éticas: Sí; Análisis de datos: No se puede determinar; Exposición de los resultados: Sí; Valor de la investigación: No se puede determinar
  • Artículo: Zhang y Zhou (2025) [53]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: No se puede determinar; Estrategia de reclutamiento: No se puede determinar; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: No se puede determinar; Reflexividad: No; Cuestiones éticas: Sí; Análisis de datos: No se puede determinar; Exposición de los resultados: No se puede determinar; Valor de la investigación: No se puede determinar
  • Artículo: Zhao et al. (2025) [54]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: Sí; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: Sí; Reflexividad: No; Cuestiones éticas: Sí; Análisis de datos: No se puede determinar; Exposición de los resultados: Sí; Valor de la investigación: Sí
  • Artículo: Zhou et al. (2025) [55]; Objetivos: Sí; Metodología adecuada: Sí; Diseño adecuado: Sí; Estrategia de reclutamiento: Sí; La recogida de datos responde a la cuestión investigada: Sí; Reflexividad: No; Cuestiones éticas: Sí; Análisis de datos: No se puede determinar; Exposición de los resultados: Sí; Valor de la investigación: Sí

Resultados de la metasíntesis

Durante el análisis se generaron seis temas generales que, en conjunto, describían las experiencias, opiniones y percepciones de las figuras parentales en las distintas etapas de los síntomas de depresión de su hijo o hija: el reconocimiento inicial de los síntomas, lo que vivían emocionalmente, el modo en que la depresión afectaba a la familia y lo que pensaban del apoyo recibido (fig. 2). Cada tema (y sus subtemas) se describirá con citas de los distintos artículos para poner de relieve la experiencia vivida de las madres y los padres.

Mapa temático
Fig. 2. Mapa temático

Tema 1: incertidumbre en el reconocimiento de los síntomas de depresión

El primer tema describe las dificultades que encuentran las figuras parentales para saber si un hijo o una hija adolescente presenta síntomas de depresión, o cuándo. Se generaron dos subtemas: el desconocimiento de la gravedad de los síntomas y la constatación de que el comportamiento de su hijo o hija había cambiado.

Desconocimiento de la gravedad de los síntomas

Muchas madres y muchos padres no reconocieron al principio que su hijo o hija adolescente tenía dificultades con síntomas de depresión. En algunos casos, solo se dieron cuenta cuando los síntomas se agravaron y alguien del centro escolar o del ámbito sanitario expresó su preocupación. Una madre describió el brusco contraste entre no sospechar que algo iba mal y enterarse de repente de que su hija llevaba tiempo sufriendo un estado de ánimo muy bajo y autolesionándose:

«Fue a hablar con alguien en el instituto y esa persona me llamó y me dijo que había ido a verla, que no estaba bien y que se estaba haciendo daño… Yo no pensaba que le pasara nada.» ( [47], p. 622)

En otros casos, fue su hijo o hija adolescente quien reveló de repente sus dificultades cuando los síntomas se agravaron.

«Así que llegué a casa, fui a verlo a su habitación y estaba ahí sentado llorando a mares, diciendo que se siente un fracasado, que no vale nada, y que no cree que valga la pena vivir.» ( [47], p.622)

En tres estudios, las figuras parentales contaron que no habían visto nada inusual en el comportamiento de su hijo o hija, puesto que cierto bajo estado de ánimo es habitual en la adolescencia, hasta que tomaron conciencia de síntomas más graves [31, 45, 47]. Esto indica que, si bien admitían que cierto grado de infelicidad es esperable en esos años, distinguir entre los cambios de humor propios de la adolescencia y los síntomas de depresión resultaba difícil: «… no sé si eso es cosa de la adolescencia o cosa de la depresión» ( [47], p.623).

Cuando se daban cuenta de que el bajo estado de ánimo de su hijo o hija salía de lo habitual en los cambios de humor adolescentes, el descubrimiento les causaba conmoción; esta era especialmente abrumadora cuando la constatación iba acompañada de conductas de alto riesgo como las autolesiones [40, 47]. Una de las figuras parentales ilustró lo angustioso que fue ese momento.

«A decir verdad, ninguno de nosotros notó nada, todo pasó muy deprisa, en una semana nuestra vida se puso patas arriba. Él [el adolescente] pidió que lo ingresaran, dijo que tenía miedo porque ya había intentado quitarse la vida. Fue lo peor que he oído en mi vida» ( [40], p.4) .

Percibir cambios en el comportamiento del adolescente

Las figuras parentales notaban sistemáticamente un cambio en el comportamiento de su hijo o hija, aunque no siempre lograban precisar en qué consistía ese cambio ni qué lo había provocado: «Es que no es ella. Es como tener a una extraña en casa» ( [47], p. 621). Un padre recordaba haberse preguntado «qué le pasaba» al notar que su hijo se irritaba visiblemente cada vez más a menudo ( [49], p. 126), lo que ilustra la lucha interior que vivían algunas figuras parentales para entender qué podía haber provocado el cambio en el comportamiento habitual de su hijo o hija.

Madres y padres del Reino Unido describían un fuerte contraste entre cómo era su hijo o hija antes y cómo era en el presente, lo que muestra lo drástico del cambio, con descripciones del pasado como «una auténtica alegría» y «un alma de la fiesta», y «horrible, criatura horrible» para el presente ( [31], p.1623). Otras personas comparaban a su hijo o hija «antes» y «después», en referencia a una diferencia clara en su comportamiento tras la aparición de la depresión [47].

En seis estudios, las figuras parentales describieron haber notado que su hijo o hija se había retirado de la familia o de las situaciones sociales: algunas contaban que pasaba cada vez más tiempo en su habitación [32] y que ya no compartía tiempo con la familia, «Se encerró, en sí misma, y dejamos de verla. Se pasaba el tiempo en la cama.» ( [45], p.1422). Es posible que algunas figuras parentales percibieran el retraimiento y la falta de energía de su hijo o hija como «pereza», como describió, en Tanzania, una de las figuras parentales de adolescentes con VIH ( [39], p.16).

Varias figuras parentales explicaron que el retraimiento de su hijo o hija también lo había aislado de sus amistades o le dificultaba mantener las amistades y las relaciones con sus iguales, y algunas subrayaron que no había sido así antes de la depresión [39, 45, 50]. Una madre expresó cómo este cambio se produjo de repente y tuvo consecuencias drásticas en la vida social de su hija:

«Empezó a aislarse socialmente, era una niña que hacía amigos con facilidad, todo el mundo la adoraba. De repente se aisló hasta quedarse sin amigos» ( [40], p. 4).

Así pues, los relatos de las figuras parentales sobre los cambios de comportamiento observados en sus hijos e hijas iban acompañados de una sensación de impotencia y de confusión, sin que necesariamente supieran qué los estaba provocando.

Tema 2: comprender las causas de la depresión adolescente

Este tema explora cómo las figuras parentales buscaban explicaciones sobre la causa de la depresión de su hijo o hija. Mientras que unas se centraban en su propia responsabilidad como madre o padre, otras se fijaban en factores externos sobre los que tenían menos control. A partir de los estudios se generaron dos subtemas.

Causas internas: culpa, vergüenza y autoinculpación

Especialmente en dos de los estudios realizados en el Reino Unido [31, 47], las figuras parentales expresaron un fuerte sentimiento de vergüenza y de culpa por el papel que creían haber desempeñado en la aparición de la depresión de su hijo o hija. En concreto, expresaron inquietud por su estilo de crianza y por cómo podía haber afectado a la salud mental de su hijo o hija.

Las figuras parentales parecían pensar que su hijo o hija había desarrollado una depresión por algo que habían hecho mal en la crianza, o porque no habían estado a su lado cuando lo necesitaba [32, 37, 38, 47, 52]. Lo ilustraban recuerdos concretos de comportamientos hacia sus hijos e hijas de los que ahora se sentían culpables, como «gritar por frustración» ( [47], p.622), haber obstaculizado sin querer su autonomía [37], haber carecido de disciplina en la crianza [52] o haberse peleado con su hijo o hija por su testarudez [32]. Una de las figuras parentales expresó su pesar por no haber escuchado a su hijo,«.te enfadas contigo misma porque te dices, no lo estábamos escuchando. Seguro que intentaba decirnos algo. Se nos pasó esto, y se nos pasó aquello» ( [38], p. 2326), y otra atribuía a su propia «ignorancia y miedo» el agravamiento de los síntomas de su hijo o hija ( [53], p. 8).

En un artículo con una muestra compuesta únicamente por madres se expresó otra fuente de culpa [31]. Estas madres contaban que se sentían personalmente responsables de la felicidad de su hijo o hija, e incluso que su situación de pareja o el hecho de ser madres solas «había arruinado la vida de su hijo o hija» ( [31], p. 1620). La autoría de este estudio señaló que la autoinculpación por la depresión de su hijo o hija aparecía en todas las entrevistas, «Creo que como madre te sientes culpable de todo automáticamente, y a mí me pasó.» ( [31], p. 1620), lo que sugiere que las madres sentían como inevitable culparse de la depresión de su hijo o hija.

Algunas figuras parentales que se sentían personalmente responsables encontraron consuelo al recibir psicoeducación según la cual la depresión puede deberse a una combinación de factores genéticos y ambientales [38]. Este conocimiento les ayudó a comprender que podían haber intervenido factores ajenos a su control en la depresión de su hijo o hija.

Causas externas: presión y pubertad

Entre madres y padres de cinco países, la depresión adolescente se atribuía a causas externas, con vínculos explícitos entre factores ambientales como el acoso escolar, las relaciones con iguales o las dificultades escolares y la depresión de su hijo o hija [33, 40, 42, 51]. Algunas de estas causas externas estaban más o menos bajo el control de las figuras parentales. Por ejemplo, una madre contó que había cambiado a su hija de colegio para intentar poner fin al acoso:

«Me contó que la acosaban, sus compañeros de clase, en el colegio, y que eso le causaba problemas como hundirse cada vez más en la depresión. Así que, la cambié de colegio; no me gusta nada» ( [32], p.6).

Aunque la pubertad es una causa interna para quien atraviesa la adolescencia, para las figuras parentales es externa, y un factor que pueden sentir completamente fuera de su control. En seis estudios se abordó la depresión en relación con los cambios habituales de la pubertad, pero desde varias perspectivas. Algunas figuras parentales pensaban que los síntomas de su hijo o hija estaban relacionados con un «desequilibrio químico» o con cambios hormonales ( [31], p. 1621) propios de la edad, «…ante todo creo que su edad y las fluctuaciones hormonales y todo eso» ( [51], p. 487). Algunas se preguntaban si los síntomas de depresión eran una versión más extrema de los cambios de humor típicos de la adolescencia [47], mientras que otras se lo cuestionaban [31] o se tranquilizaban diciéndose que era una fase «normal» que «pasará» ( [45], p.1422; [49]); del mismo modo, una de las figuras parentales en Nepal se mostró convencida de que la depresión en la adolescencia es propia de esta etapa de la vida y no algo que deba temerse [43].

Tema 3: la depresión adolescente puede provocar turbulencias emocionales en las madres y los padres

Las figuras parentales describieron toda una gama de emociones vividas en las distintas etapas de la depresión de su hijo o hija. La más destacada era el miedo a que se autolesionara, aunque también estaba presente la preocupación por las consecuencias de la depresión a corto y largo plazo. Esto se explora en dos subtemas.

Las autolesiones y la suicidalidad angustian a las madres y los padres

Las causas de preocupación expresadas con más frecuencia por las figuras parentales eran las autolesiones y las ideas o sentimientos suicidas. Así se puso de relieve en seis estudios en los que describían su miedo y su angustia ante la posibilidad o el riesgo de que su hijo o hija se autolesionara o tuviera pensamientos suicidas. Algunas contaban que la preocupación afectaba a su vida cotidiana porque estaban constantemente «en el filo de la navaja»: miraban el teléfono en el trabajo, no podían dormir, se despertaban pensando en la seguridad de su hijo o hija ( [31], p. 1621). El equipo investigador de dos estudios señaló que las figuras parentales estaban visiblemente angustiadas, lloraban y les costaba hablar de este miedo en las entrevistas [31, 47]. Del mismo modo, Zhang et al. [52] describieron que la mayoría de las personas cuidadoras de su estudio temía que su hijo o hija tuviera ideación suicida. Resultaba evidente, por tanto, que el miedo de las figuras parentales a las autolesiones tenía un profundo impacto negativo en su propio bienestar.

Aunque no siempre quedaba claro si las figuras parentales se referían al miedo a las autolesiones en adolescentes que nunca lo habían intentado o en quienes ya lo habían hecho, en cuatro estudios aludían directamente al miedo a una recaída [40, 49, 52]. Una de las figuras parentales en Francia describió la gravedad añadida de las dificultades de su hija tras las autolesiones:

«Es en ese momento cuando te das cuenta de que está en peligro, de que podría haber muerto. Ahí, tienes que rendirte a la evidencia» ( [45], p.1422).

Una madre del Reino Unido transmitió claramente su angustia ante la idea de que su hija se autolesionara:

«Pensar en mi preciosa hija marcándose el cuerpo de esa manera me angustia más que cualquier otra cosa, de verdad. Ni siquiera puedo expresar con palabras lo angustiada que estaba por eso» ( [47], p.622).

Del mismo modo, una madre sudafricana describió su incredulidad al enterarse de que su hija había intentado suicidarse, y expresó su inquietud por que eso hubiera ocurrido mientras estaba en tratamiento:

«Solo me di cuenta cuando hizo el primer intento de suicidio, esta vez cuando fue a consultar a una psicóloga, le contó a la psicóloga cómo había intentado matarse y me quedé en shock, y si se hubiera matado, ¿es que el tratamiento no funciona?» ( [32], p.4).

Estas citas ilustran la gravedad de la angustia que vivían las figuras parentales ante las autolesiones de su hijo o hija. Algunas se enfrentaban también a la perspectiva del peor escenario posible de autolesión o intento de suicidio, y se tomaban claramente el asunto con la máxima seriedad, al tiempo que señalaban el impacto negativo en su propio bienestar.

Desconsuelo y preocupación por el presente y el futuro

Además del miedo a las autolesiones, las figuras parentales expresaban toda una serie de emociones derivadas de las dificultades de su hijo o hija con la depresión. Algunas se relacionaban con el desarrollo de los síntomas de su hijo o hija, que describían como «desgarrador» ( [31], p. 1623). En este estudio, la autoría observó que la mayoría de las madres de la muestra expresaba o mostraba signos de angustia. Del mismo modo, un padre describió de forma muy viva lo doloroso que fue ver a su hija pasar por una hospitalización a causa de la depresión:

«Luego la llevamos al hospital, la internamos por primera vez y ese internamiento a mí me partió el alma, porque llevarme a mi hija en esas circunstancias» ( [49], p. 128)

También se expresaba la preocupación por el futuro de sus hijos e hijas. Una madre del Reino Unido explicó que le preocupaba no solo la falta de motivación de su hija en el instituto, sino también que esto pudiera prolongarse en la edad adulta y afectar a su futura carrera profesional [31]. Las figuras parentales de dos estudios realizados en China compartían preocupaciones a largo plazo similares respecto de sus hijos e hijas:

«Me preocupa su enfermedad (la de mi hija enferma) si al final no se cura. Me preocupa su vida, sus estudios, y más adelante su futuro en la sociedad.» ( [52], p. 1324)

«Ahora lo único que me da miedo es que esta enfermedad suya siga volviendo y lo acompañe el resto de su vida.» ( [54], p. 3).

En estos estudios, las figuras parentales se referían a la depresión como una enfermedad médica, lo que pone de relieve una intensa preocupación por un problema permanente o incurable que persistirá en el futuro de su hijo o hija.

Tema 4: la depresión adolescente afecta a toda la familia

Este tema recoge los efectos de la depresión adolescente en toda la familia a través de dos subtemas: los cambios en la crianza para no agravar los síntomas y los cambios en las dinámicas familiares cotidianas para adaptarse a la situación de su hijo o hija.

Cambios en la crianza

Las figuras parentales relataron las adaptaciones que habían hecho en su estilo de crianza en respuesta a los síntomas de depresión de su hijo o hija, aunque de maneras opuestas. Como se describe en el tema 2, algunas sentían que su crianza estaba relacionada con la aparición de la depresión, de modo que estos cambios podían ser un intento de remediarlo. Algunas describían haber suavizado la severidad que tenían antes y consideraban importante ser más amables con su hijo o hija, sin dejar de mantener ciertos límites:

«Intento ser razonablemente firme con los límites, intento ser un poco más permisiva, un poco más amable. Así que estoy constantemente probando cosas para intentar hacer lo correcto, sea lo que sea» ( [47], p. 623).

Otras sentían que su crianza era dura o que desatendía las dificultades emocionales de su hijo o hija, pero no sabían de qué otra manera plantear la comunicación:

«No sé cómo ayudarla con sus emociones. Como no se me da bien comunicar, cuando lo intento suelo acabar empeorando las cosas» [55].

Así pues, por miedo a empeorar el bienestar de su hijo o hija, a algunas figuras parentales puede costarles introducir cambios en su crianza y en su comunicación, aunque se sientan atascadas e impotentes ante la dinámica actual con su hijo o hija.

Del mismo modo, se percibía también la dificultad de mantener el equilibrio entre conservar las normas y mostrarse más suaves, lo que suponía un cambio en su crianza en respuesta a las dificultades de salud mental de su hijo o hija. En varios artículos, las figuras parentales empleaban la expresión «caminar sobre cáscaras de huevo» o, en uno de ellos, «andar de puntillas» alrededor de su hijo o hija para describir esta dificultad e ilustrar lo inseguras que se sentían ante las posibles respuestas y reacciones de su hijo o hija a su comportamiento como madres o padres [35, 47]. En algunos casos, reducían al mínimo las indicaciones que daban a su hijo o hija:

«Hemos cambiado algunas interacciones o la manera de hablarle… ya no le decimos muchas cosas como antes… Por ejemplo, sobre, sobre todo sobre la lectura. Ve a estudiar y haz esto, eso ya no lo hacemos. No le gusta que se lo digan de forma directa. Aunque le preguntes por sus notas, no le gusta.» ( [35], p. 22).

Por el contrario, otras figuras parentales impusieron normas más estrictas por miedo a que su hijo o hija se autolesionara si salía sin compañía [54]. A través de los distintos enfoques que adoptaban para cambiar su crianza, transmitían el enorme esfuerzo que invertían para no desencadenar un empeoramiento de los síntomas ni abrumar a su hijo o hija.

Cambios en las dinámicas familiares

Las figuras parentales relataron que la depresión de su hijo o hija afectaba a las dinámicas de toda la familia. Esto se notaba especialmente en la reducción de las actividades y del tiempo que su hijo o hija pasaba con la familia en comparación con el pasado [31]. Algunas respondieron adaptando los planes y las rutinas familiares para ayudar a su hijo o hija con depresión:

«Tenemos que organizar las cosas de otra manera para que no se quede solo… a veces está tan triste que no quiero que sienta que nos vamos y lo abandonamos» ( [47], p. 625).

Algunas figuras parentales expresaron lo «agotador» y lo «extenuante mental y físicamente» que había sido ofrecer una dedicación parental adicional a su hijo o hija con depresión. Indicaron que esto había afectado a su capacidad de estar presentes como madres o padres, en algunos casos para sus otros hijos e hijas, y en sus propias actividades diarias, como el trabajo, lo que sugiere cierto grado de agotamiento parental y de baja energía [47, 53, 54]. Esto encontraba eco en otro estudio, cuya autoría atribuía la reducción de la vida familiar habitual a la «resistencia emocional agotada» de las figuras parentales, además de la falta de energía y de tiempo mientras cuidaban de su hijo o hija ( [52], p. 1324).

Por el contrario, otras figuras parentales señalaron que apoyar a su hijo o hija había producido cambios positivos en la familia. Entre ellos figuraban una mejora de sus competencias parentales y de su resiliencia [54], una mayor cercanía familiar [40] o una «calma temporal» en la familia ( [37], p. 6). Algunas describían cambios positivos en su matrimonio [40, 54], dejando de lado los problemas para centrarse en ayudar a su hijo o hija:

«Siempre he tenido algunos desacuerdos con mi marido. Pero, esta vez mi niña está enferma. También es un buen momento para hablar con mi marido.» ( [52], 2020, p. 1324).

Un padre que solía estar menos presente en casa contó que se había implicado más en la vida familiar y se había vuelto más flexible en su día a día cuando su hija empezó a presentar síntomas de depresión:

«Por eso no la dejo, por eso la apoyo. Mi horario de trabajo ha cambiado, no tengo un horario fijo, mi familia está más unida, estoy con mis hijos.» ( [49], p.129).

Así pues, aunque los cambios en las dinámicas familiares eran evidentes, las figuras parentales podían vivirlos de forma negativa —sintiéndose incapaces de estar presentes como de costumbre y haciendo ajustes cuidadosos en casa para reducir al mínimo la angustia de su hijo o hija— o positiva, cuando apoyar a un hijo o una hija con depresión unía más a la familia en un esfuerzo común por brindar cuidados adicionales a uno de sus miembros.

Tema 5: experiencias de las madres y los padres con la búsqueda de ayuda

Este tema recoge la variedad de experiencias de las figuras parentales en la búsqueda de ayuda para sus hijos e hijas. Aunque a menudo eran ellas quienes iniciaban el proceso, la satisfacción con el apoyo recibido variaba desde la sensación de incomprensión por parte del personal sanitario hasta opiniones positivas sobre la terapia de su hijo o hija. Por último, las figuras parentales identificaron también sus propias necesidades de apoyo.

Las madres y los padres inician el proceso de búsqueda de ayuda

En siete estudios, las figuras parentales contaron que habían tomado la iniciativa de buscar ayuda para su hijo o hija. Por ejemplo, madres y padres del Reino Unido describieron cómo habían recurrido a recursos profesionales y en línea para comprender mejor los síntomas y las dificultades de su hijo o hija y poder apoyarlo mejor [47]. Algunas figuras parentales buscaron la ayuda de una persona profesional de la salud mental que actuara como mediadora entre ellas y su hijo o hija para facilitar una mejor comunicación [45].

Del mismo modo, algunas figuras parentales contaron que habían propuesto a su hijo o hija un apoyo externo, con la esperanza de que se sintiera capaz de abrirse más a alguien ajeno a la familia. Esto suponía encontrar un equilibrio entre mostrarse disponibles y abiertas a hablar con su hijo o hija sin resultar intrusivas, dejándole espacio y autonomía en su proceso terapéutico. Por ejemplo, varias figuras parentales dijeron que no preguntaban activamente a su hijo o hija de qué hablaba en terapia [44], pero que recibían con agrado lo que quisiera compartir de sus sesiones:

«[Intenté] darle mucho espacio para él, ya sabes, apoyarlo… Sé que se siente muy incómodo hablándome de su problema, así que le digo que no pasa nada si no me lo cuentas, pero tienes que hablar con alguien, con quien sientas que puedes confiar…» ( [35], p. 21)

Más allá de acudir a profesionales de la salud mental, algunas figuras parentales recurrieron al centro escolar de su hijo o hija cuando no sabían cómo ayudar, y explicaban que buscar ayuda con el personal escolar era un esfuerzo de colaboración [41, 54]:

«…así que mi marido y yo fuimos al colegio y dijimos “mire, necesitamos ayuda, qué hacemos”, obviamente no, yo no sabría cómo afrontar algo así y básicamente nos ayudaron y nosotros los ayudamos a ellos, no sé si me explico, así que trabajamos juntos» ( [41], p. 902).

Mientras que algunas figuras parentales buscaron apoyo formal acudiendo a profesionales en nombre de su hijo o hija, otras recurrieron a vías informales, como animarle a cambiar hábitos de vida que pudieran tener un efecto positivo en su estado de ánimo. En concreto, madres y padres latinos de Estados Unidos describieron cómo proponían actividad física, como el deporte, o salían a caminar con su hijo o hija para ayudarle a sentirse mejor:

«…me la llevo a caminar… no tomamos el autobús, caminamos para que se relaje. Y le digo, “¡vamos!” Y ella, pero cuando empiezo a ver que se calma» ( [33], p. 8).

Falta de apoyo profesional

Las figuras parentales sentían que el personal de salud mental no comprendía a su hijo o hija, y algunas expresaban la preocupación de que no se le tratara bien en esos servicios:

«Es que no entiendo cómo funcionaban, porque creo que estaban en su contra, como que no la trataban bien; le faltaban al respeto, porque yo les contaba lo que pasaba pero no me escuchaban… no escuchaban lo que les decía sobre la situación de mi hija.» ( [32] p. 4).

A ello se sumaba una sensación de frustración, porque la madre o el padre se sentía al margen del proceso, aun teniendo la impresión de disponer de una información importante sobre su hijo o hija que habría sido importante incorporar al tratamiento.

Se percibía que las expectativas de las figuras parentales respecto de la terapia de su hijo o hija no se cumplían, o que la terapia no era útil:

«Sí que la llevé a una terapeuta y yo, fuimos cambiando de un sitio a otro porque de verdad no sentía que estuviera sacando de ahí lo que necesitaba. Yo soy de herramientas, quiero herramientas, no quiero que mi hija vaya a sentarse a hablar sin más de lo que siente…» ( [33], p. 8).

Madres y padres del Reino Unido, en dos estudios, parecían desanimarse ante el personal sanitario, en particular ante la consulta de medicina general (general practitioner, GP), que no escuchaba sus preocupaciones [47] ni se esforzaba por comprender las implicaciones cotidianas de la depresión adolescente, «Sí, entienden la versión del manual, pero no entienden lo que es vivirlo, que es totalmente distinto» ( [31], p. 1623).

Experiencias positivas con la terapia

En contraste con la frustración y las experiencias negativas anteriores, otras figuras parentales sentían que se les había apoyado bien, en particular por parte de profesionales de la salud. Contaban que notaban progresos gracias a la terapia [32] y que la terapia les había «devuelto a su hijo o hija», con un fuerte sentimiento de alivio ahora que su hijo o hija «de antes» resurgía, «Participa en las conversaciones…. y… se pasa todo el rato parloteando… ya no se queda ahí arriba enfurruñada.» ( [44], p. 1024).

Mientras que las familias del Reino Unido encontraban obstáculos para acceder a apoyo a través de la consulta de medicina general, en la comunidad latinoamericana de Estados Unidos se describía la consulta de pediatría como un elemento facilitador de la derivación del niño o la niña hacia otros apoyos [33].

Las figuras parentales que habían tenido experiencias positivas con el apoyo seguían recurriendo a comparaciones entre «antes» y «ahora», como se señaló en el tema 1, en alusión a la percepción del cambio que la depresión había provocado pero que la terapia estaba mejorando. Algunas estaban satisfechas con las herramientas y los conocimientos que su hijo o hija había adquirido en la terapia cognitivo-conductual:

«Ahora es capaz de tomar decisiones… antes se las tomaban por él… con su terapia ha aprendido maneras de pensar en las cosas». ( [44], p. 1024).

Las figuras parentales pensaban que el éxito de la terapia de su hijo o hija dependía en gran medida de la persona terapeuta y de su relación terapéutica con la persona adolescente. Reconocían que la calidad de la relación entre adolescente y terapeuta podía basarse en una comunicación abierta que su hijo o hija quizá no se sentiría cómodo manteniendo con un miembro de la familia.

«Siempre es difícil cuando es la familia… no quieres disgustarlos… mientras que cuando hablas con un terapeuta… puedes decir exactamente lo que tienes en la cabeza.» ( [44], p. 1025).

Las propias necesidades de apoyo de las madres y los padres

Las figuras parentales expresaron la necesidad de recibir apoyo para su propio bienestar, incluidos la falta de energía y el agotamiento descritos en el tema 2, para su estilo de crianza y para encontrar maneras de apoyar a su hijo o hija en casa [33, 44, 47]. Deseaban más psicoeducación sobre los síntomas de depresión, tanto en línea como en encuentros presenciales con profesionales de la salud [33, 54], y sentían curiosidad por sus causas y sus síntomas [37]. También manifestaban interés por maneras y estrategias de apoyar el proceso de recuperación de su hijo o hija fuera de la terapia [33, 39, 44, 47), así como por maneras de ejercer la crianza y hacer respetar las normas mientras su hijo o hija se recuperaba [47].

Quienes transmitían una sensación de soledad y desorientación explicaban que les ayudaría saber que otras familias pasan por lo mismo [47] y que les tranquilizaría escuchar a otras madres y otros padres que hubieran vivido una experiencia similar:

«Me gustaría hablar con otras mamás que hayan tenido hijos con depresión y que ya hayan salido o estén mucho mejor que cuando empezaron con esta situación» ( [46], p. 8)

Además, se deseaba que el personal sanitario ofreciera recursos dirigidos a las figuras parentales, y algunas afirmaban que no bastaba con que su hijo o hija recibiera apoyo por su cuenta [31, 47]. Una de las figuras parentales propuso un ejemplo concreto de cómo podría ser:

«Que hubiera clases para madres y padres. Clases en las que les enseñaran las etapas de la vida de los hijos, cómo a veces los niños pueden estar tristes, enfadados, y todas las cosas que cambian en ellos.» ( [33], p.9).

Tema 6: estigma y juicio por parte de los demás

Las figuras parentales describieron directamente el estigma y el juicio de los demás en la mayoría de los estudios y en todas las culturas.

A las figuras parentales les preocupaba que un diagnóstico pudiera conducir al estigma, lo que indica que no se sentían cómodas con la idea de que la «etiqueta» de un problema de salud mental quedara asociada a su hijo o hija a largo plazo: «Tampoco querría que le diagnosticaran algo a largo plazo, bipolar o algo así.» ( [31], p. 1621). En la comunidad latinoamericana de Estados Unidos, las figuras parentales temían seriamente que el juicio del personal sanitario sobre su crianza les hiciera perder derechos sobre su hijo o hija, lo que constituía también un obstáculo para buscar tratamiento [33].

A algunas les preocupaba que otras personas, como el profesorado u otras madres y otros padres, las juzgaran por su manera de criar y atribuyeran a ello los síntomas de depresión de su hijo o hija. Por ejemplo, dos figuras parentales de Irlanda percibían que otras personas adultas atribuían la depresión de su hijo o hija a que se le «consentía» y se le «trataba como a un bebé», y que hacían comentarios intolerantes como «Dios mío, no sé cómo puedes vivir con alguien así», en referencia a su hijo o hija con depresión ( [38], p. 2325). Estas opiniones contribuían a que las figuras parentales se sintieran responsables de las dificultades de su hijo o hija [38]. Las figuras parentales señalaron también que los juicios de otras personas adultas apuntaban a veces a los propios adolescentes, por ejemplo atribuyendo la depresión a la pereza o a que estaban consentidos [33, 38].

Las figuras parentales de Perú [49], de China [54] y de la comunidad latinoamericana de Estados Unidos hablaron de tener que ocultar la depresión de su hijo o hija, «Y además, los latinos lo esconden si tienes un hijo con cualquier problema; siempre intentas esconderlo.» [33, p. 7). Estos relatos pusieron de relieve la diversidad de creencias culturales sobre la salud mental adolescente según los países, y cómo llevan a las figuras parentales a comportarse de otro modo para evitar el juicio ajeno. Las madres y los padres latinos hablaron explícitamente del estigma asociado a la salud mental en su comunidad. Parecían ser conscientes de que las personas de su entorno no se tomaban en serio la depresión adolescente y la atribuían a menudo a comportamientos como la «pereza» o a que el niño o la niña «se hace el loco para no ayudar en casa» ( [33], p. 6).Existía la creencia de que «al menos la mitad» de las personas de su comunidad pensaba que llevar a un hijo o una hija a consulta de psicología o de psiquiatría significa que está «loco» ( [33], p. 7). Las figuras parentales de este estudio pensaban también que estas opiniones estaban arraigadas en la cultura latina y se transmitían desde las generaciones anteriores. No quedaba claro si estas figuras parentales se distanciaban del estigma de su comunidad porque lo consideraban perjudicial, o si al mismo tiempo estaban presentes en ellas elementos de autoestigma.

En otro estudio, las figuras parentales reflexionaban sobre sus propias ideas preconcebidas acerca de los síntomas de su hijo o hija y sobre cómo habían cambiado; por ejemplo, una de las figuras parentales en China describió cómo una persona terapeuta le había ayudado a aceptar la depresión de su hijo o hija en lugar de verla como algo «patológico» o anormal ( [37], p. 5). Esto podría indicar que, incluso cuando el estigma asociado a la salud mental está presente en una comunidad, cuando una madre o un padre vive una experiencia personal como apoyar a su hijo o hija adolescente con depresión, el estigma se hace presente o disminuye si se le proporciona la información adecuada.

Discusión

Síntesis de los resultados

Esta revisión sistemática de 25 estudios cualitativos con 523 participantes ha sintetizado las experiencias de las madres y los padres ante la depresión adolescente en 13 países. Se generaron seis temas. Describían las dificultades iniciales de las figuras parentales para identificar y aceptar los cambios que la depresión había provocado en su hijo o hija, y el coste emocional que ello les suponía, en particular la angustia vinculada a las autolesiones. Toda la familia se veía afectada, con cambios en las dinámicas familiares para adaptarse a la depresión de su hijo o hija, y las figuras parentales describían una crianza más permisiva para no agravar los síntomas. Las experiencias con el apoyo profesional variaban: unas notaban cambios positivos en su hijo o hija tras la terapia y otras percibían falta de comprensión por parte del personal sanitario. Por último, las figuras parentales hablaron de su miedo al estigma, o de sus experiencias de estigma, por parte del personal sanitario y de otras familias, lo que para algunas constituía un obstáculo para acceder al apoyo.

El reconocimiento del problema es una parte clave del proceso de búsqueda de ayuda en el modelo de Rickwood y Thomas [17], y en los artículos incluidos en nuestra revisión los relatos de las figuras parentales pusieron de relieve dificultades para reconocer los síntomas de la depresión adolescente. En concreto, los relatos sobre las primeras etapas de la depresión eran dispares: algunas figuras parentales no reconocieron los síntomas hasta que se agravaron, y otras notaron que su hijo o hija no era como siempre. Esto podría explicar por qué el acceso al tratamiento se retrasa cuando las figuras parentales no reconocen los síntomas [12, 13]. Esta experiencia vivida concuerda también con los resultados sobre la limitada alfabetización en salud mental de las familias [19], y muestra, a partir de relatos de primera mano, que las madres y los padres necesitan más psicoeducación sobre los primeros síntomas en la adolescencia. Distinguir entre los cambios habituales de comportamiento y de humor de la adolescencia y los síntomas de depresión suponía una dificultad añadida para el reconocimiento de los síntomas, algo esperable dado el solapamiento entre la edad de aparición de la depresión y los cambios fisiológicos a medida que avanza la pubertad [56].

En los estudios sintetizados, una vez que las figuras parentales reconocían el problema, buscaban explicaciones y causas de la depresión de su hijo o hija. Mientras que unas se sentían personalmente responsables por su estilo de crianza, con sentimientos de culpa y de pesar, otras daban más importancia a factores sociales o biológicos ajenos a su control, como el acoso escolar y los cambios hormonales. Los relatos de autoinculpación de las figuras parentales, que atribuían la depresión de su hijo o hija a sus propias carencias como madres o padres, concuerdan con resultados cuantitativos previos según los cuales el 60% de una muestra de madres y padres de adolescentes se atribuía una responsabilidad parcial o total en el problema de salud mental de su hijo o hija [57]. En consonancia con los resultados de esta revisión, las creencias causales de adolescentes sobre su propia depresión oscilan entre factores psicosociales, como el acoso escolar y las relaciones con iguales, y factores biológicos, como los cambios genéticos y hormonales [20, 58]. Mientras que las figuras parentales de la presente revisión tendían a expresar autoinculpación por su crianza o por su propia salud mental, son las y los adolescentes que atribuyen su depresión a factores biológicos quienes expresan autoinculpación. Aunque surgen factores similares entre adolescentes y figuras parentales, se necesita más investigación para comprender cómo se solapan, y cómo y si las familias y sus hijos e hijas hablan de ellos.

El bienestar de las propias figuras parentales se veía afectado por las dificultades de sus hijos e hijas. Había un sentimiento de tristeza y de conmoción al darse cuenta de que su hijo o hija presentaba síntomas de depresión, y al constatar cómo se comportaba en el presente en comparación con el pasado. La perspectiva de que su hijo o hija se autolesionara, o recayera si ya lo había hecho en el pasado, tenía un impacto emocional negativo adicional en las figuras parentales, documentado también en una metasíntesis que explora específicamente las experiencias parentales ante las autolesiones en la infancia y la adolescencia [59]. Cabe señalar que no surgió ninguna causa general de angustia parental relacionada con otros rasgos de la depresión adolescente, lo que pone de relieve el impacto emocional negativo que las autolesiones, en particular, pueden tener en las madres y los padres. Más allá de los efectos sobre sí mismas, las figuras parentales relataron cómo la depresión adolescente afectaba a toda la familia.

En conjunto, los temas tres y cuatro pueden interpretarse a la luz de la teoría de los sistemas familiares, que postula que las familias pueden entenderse como una unidad cohesionada cuyos miembros ejercen entre sí una influencia mutua y a veces involuntaria [60]. Esta teoría se centra en particular en las dinámicas complejas que producen consecuencias emocionales y conductuales en el seno de las familias. Si bien la depresión adolescente puede afectar negativamente a las figuras parentales a través de la angustia emocional y de los esfuerzos adicionales para adaptar su crianza, estas pueden a su vez experimentar agotamiento, lo que reduce la implicación y la calidez parentales; ambos factores se asocian a un aumento de los síntomas de depresión adolescente y a una menor búsqueda de ayuda por parte de las familias [61]. Aunque la mayor parte de la investigación hasta la fecha se ha centrado en los efectos de un funcionamiento familiar y de unos estilos de crianza negativos sobre la depresión adolescente [62], algunas investigaciones longitudinales basadas en la teoría de los sistemas familiares muestran que entre ambos puede operar una relación recíproca [63], algo que esta metasíntesis puede corroborar desde la perspectiva de la experiencia vivida de las figuras parentales.

A partir de los estudios sintetizados, resultaba claro que las figuras parentales iniciaban el proceso de búsqueda de ayuda y estaban movidas por el deseo de ayudar a su hijo o hija, lo que concuerda con lo que se sabe sobre el papel clave de las familias para acceder al apoyo o proporcionarlo ellas mismas a sus hijos e hijas [64]. Estos resultados profundizan este conocimiento con la perspectiva de la experiencia vivida, y muestran que las figuras parentales buscan de forma proactiva diversas maneras de apoyar a su hijo o hija, tanto en línea como en persona a través de profesionales de la salud y de la educación. Sin embargo, las experiencias con el apoyo profesional variaban. Algunas figuras parentales se sentían incomprendidas y no escuchadas en la consulta de medicina general, lo que refleja la opinión de adolescentes que sentían que los CAMHS les habían «fallado» [21]. Otras notaban un cambio positivo y veían a su hijo o hija volver a ser quien era gracias a la terapia, lo que concuerda con los resultados cuantitativos que muestran una satisfacción parental relativamente alta con los CAMHS para los problemas de salud mental en general [64].

Por último, figuras parentales de distintos países hablaron de su miedo al estigma hacia los problemas de salud mental adolescente, o de sus experiencias directas de ese estigma. Iban desde la preocupación de que un diagnóstico provocara un estigma duradero por parte del personal sanitario hasta el hecho de sentirse juzgadas y culpadas por otras familias por la depresión de su hijo o hija. Estos resultados pueden explicarse en el contexto del estigma por asociación, que remite a un sentimiento de vergüenza, culpa y juicio hacia los familiares de las personas con problemas de salud mental [65]. Además del estigma percibido por parte de los demás, los datos cuantitativos muestran que el 20% de las figuras parentales puede experimentar un estigma internalizado [57], también llamado autoestigma, por el cual se atribuyen a sí mismas estereotipos negativos y experimentan miedo y vergüenza ante la posibilidad de ser discriminadas por sus propios problemas de salud mental o por los de su hijo o hija. En las figuras parentales, esto se correlaciona con la intención de ocultar a los demás los problemas de salud mental de su hijo o hija, algo que su hijo o hija puede percibir fácilmente y que contribuye así a su propio estigma internalizado [57]. Los relatos de adolescentes sobre su experiencia vivida de la depresión describen también un autoestigma, como la creencia de que la depresión «no es una forma aceptable de problema de salud mental» [21]. Este tipo de estigma en adolescentes podría contribuir a la ocultación de los síntomas, lo que a su vez dificulta que las figuras parentales identifiquen los síntomas e inicien la búsqueda de ayuda, incluso cuando tienen una mayor alfabetización en salud mental. Por consiguiente, es probable que la influencia del estigma internalizado y percibido, tanto en las figuras parentales como en adolescentes, así como su interacción, sea compleja. Los presentes resultados subrayan la necesidad, ya establecida, de intervenciones orientadas a reducir el estigma en torno a la salud mental adolescente, un obstáculo conocido para el acceso al tratamiento [16].

Fortalezas y limitaciones

Fortalezas y limitaciones de la presente revisión

Hasta donde sabe el equipo de autoría, se trata de la primera revisión sistemática que sintetiza la evidencia cualitativa sobre las experiencias de las madres y los padres ante la depresión adolescente. Entre las fortalezas de la revisión figuran el uso de una metodología consolidada y de un enfoque de búsqueda sistemático presentado conforme a las directrices ENTREQ [22] (archivo adicional 2) y PRISMA [23] (archivo adicional 1), así como el registro previo del protocolo de revisión para aumentar la transparencia. El equipo de autoría ejerció la reflexividad a lo largo de todo el proceso de metasíntesis para ser consciente de cómo sus propias experiencias, valores y creencias podían influir en los resultados. Se consultó a una persona asesora en representación de las familias para garantizar que los resultados fueran adecuados y reflejaran las experiencias de las madres y los padres de adolescentes. La búsqueda bibliográfica arrojó estudios de Europa, América del Norte y del Sur, Asia y África, lo que permitió recoger las experiencias de figuras parentales más allá del contexto occidental; no obstante, pese a la variedad de países incluidos, el contexto cultural y los matices propios de cada entorno pueden perderse durante el proceso de síntesis.

Se incluyeron estudios en los que la depresión era el foco principal, o en los que se estudiaba en relación con problemas comórbidos de salud mental, del neurodesarrollo o de salud física, con el fin de reflejar la voz de las figuras parentales que pueden estar apoyando a un hijo o una hija con múltiples problemas de salud. Si bien esto favorece la validez en el mundo real, donde la mayoría de adolescentes con depresión presenta también otras comorbilidades [66], lo que no podemos hacer es separar, en los relatos de las figuras parentales, qué componentes eran específicos de las dificultades de sus hijos e hijas con la depresión. Nuestros resultados indicaron que las figuras parentales que apoyan a un hijo o una hija con un problema de salud física (VIH; [39]) además de la depresión pueden enfrentarse a dificultades particulares, y se necesita una comprensión más profunda de estas experiencias para entender las necesidades específicas de estas madres, padres y familias.

Otras limitaciones de esta revisión son la exclusión de la literatura gris, de modo que no están representados estudios cualitativos de menor escala como las tesis. Esto limita la exhaustividad de la revisión y podría implicar un posible sesgo de publicación. Incluir solo estudios en inglés, italiano y español, y someter a doble cribado solo el 30% de los artículos por razones prácticas, constituyeron limitaciones adicionales, aunque la fiabilidad entre evaluaciones fue alta. Estas limitaciones implican que existe la posibilidad de que se hayan pasado por alto algunos estudios que deberían haberse incluido (por ejemplo, en otros idiomas).

Dos estudios [33, 42] incluyeron a madres y padres de niñas y niños menores de 10 años. Estos estudios se incluyeron igualmente en la revisión, ya que la edad media de los hijos e hijas se situaba en el intervalo de edad especificado en los criterios de inclusión y podían aportar información pertinente sobre el fenómeno estudiado. Aunque una opción habría sido analizar únicamente las citas de figuras parentales de hijos e hijas dentro del intervalo de edad especificado, esta información no se indicaba, y no se consideró factible solicitar los datos brutos a la autoría. Por consiguiente, los resultados del estudio deben interpretarse teniendo esto en cuenta. Por último, estos resultados deben interpretarse a la luz de la declaración de reflexividad.

Fortalezas y limitaciones de los estudios incluidos

Los estudios incluidos eran en general de buena calidad; sin embargo, la mayoría no proporcionaba información sobre la reflexividad, lo que limita la comprensión de cómo las actitudes, los presupuestos y la trayectoria de su autoría pudieron influir en la generación y la interpretación de los temas. La mayoría de los estudios incluyó a figuras parentales de adolescentes a través de servicios de salud mental, lo que aporta coherencia a la comprensión de las experiencias de las familias cuyos hijos e hijas presentan síntomas que requieren apoyo profesional. Sin embargo, esto también significa que nuestros resultados pueden no recoger las experiencias de figuras parentales que no buscan apoyo, que se encuentran en las primeras etapas de la búsqueda de apoyo o cuyos hijos e hijas presentan síntomas iniciales de depresión.

Implicaciones clínicas

La tabla 5 presenta las principales implicaciones clínicas en relación con los metatemas y subtemas identificados. Se necesita más psicoeducación sobre las causas de la depresión adolescente y sobre cómo apoyar a su hijo o hija, además de la ayuda profesional. Existen programas en línea dirigidos a madres y padres [67] y formas de implicación en intervenciones para la depresión impartidas por terapeutas [68], así como orientaciones basadas en la TCC para que las familias apoyen a un hijo o una hija adolescente con depresión [69]. No obstante, puede ser necesario desarrollar enfoques que permitan ampliar su escala para llegar a un mayor número de figuras parentales que han expresado la necesidad de recibir apoyo para apoyar a su hijo o hija. Aunque las figuras parentales muestran iniciativa para encontrar vías de apoyo, las metasíntesis sobre la propia experiencia de adolescentes muestran que perciben una falta de apoyo y de implicación parentales [20, 21], lo que sugiere que puede existir una barrera de comunicación entre ambas partes, o que los enfoques parentales de apoyo pueden no responder directamente a sus necesidades. Por consiguiente, podría ser beneficiosa una psicoeducación sobre la comunicación entre figuras parentales y adolescentes, o que profesionales de la salud acompañen a las familias para mejorar este aspecto.

Tabla 5 — Implicaciones clínicas en relación con los metatemas

  • Tema 1: ¿Cómo saber si tu hijo o hija adolescente tiene depresión? Resultados identificados / subtemas: A las figuras parentales les cuesta reconocer los síntomas de la depresión adolescente; las figuras parentales notan cambios en el comportamiento de su hijo o hija, pero les cuesta contextualizarlos o comprenderlos y entender su significado — Implicaciones clínicas / recomendaciones: Es crucial aumentar la disponibilidad de programas de psicoeducación o de información sobre la depresión adolescente dirigidos a madres y padres, y el acceso a ellos, centrándose en particular en el reconocimiento precoz de los síntomas y en la distinción entre los cambios de humor adolescentes y los síntomas de depresión.
  • Tema 2: Comprender las causas de la depresión adolescente. Resultados identificados / subtemas: Algunas figuras parentales atribuyen la depresión de su hijo o hija a sus propias carencias en la crianza y sienten por ello culpa, vergüenza y remordimiento; otras atribuyen los síntomas de depresión a factores ajenos a su control, como las relaciones con iguales y los cambios hormonales de la pubertad — Implicaciones clínicas / recomendaciones: Ofrecer apoyo a las figuras parentales que experimentan sentimientos negativos ligados a la autoinculpación; ofrecer psicoeducación sobre los factores conocidos que contribuyen a la depresión adolescente y sobre su carácter multifactorial.
  • Tema 3: La depresión adolescente puede provocar turbulencias emocionales en las madres y los padres. Resultados identificados / subtemas: Descubrir que su hijo o hija se autolesiona o tiene ideación suicida puede resultar muy angustioso para las figuras parentales; las figuras parentales sienten tristeza ante las dificultades de su hijo o hija con la depresión, y preocupación por su futuro y sus perspectivas a largo plazo — Implicaciones clínicas / recomendaciones: El bienestar de las propias figuras parentales puede verse afectado negativamente cuando apoyan a un hijo o una hija con depresión; puede ser conveniente que profesionales de la salud mental exploren esta cuestión y las opciones de apoyo, ya que los problemas de salud mental parentales pueden agravar los síntomas de salud mental adolescentes (relación bidireccional).
  • Tema 4: La depresión adolescente afecta a toda la familia. Resultados identificados / subtemas: Las figuras parentales describen la necesidad de adaptar su crianza (por ejemplo, más permisividad o, en algunos casos, más rigor) en respuesta a la depresión de su hijo o hija; la familia en su conjunto puede tener que adaptarse a la persona adolescente, con cambios en las actividades familiares habituales y en la comunicación — Implicaciones clínicas / recomendaciones: Es importante apoyar a la persona o las personas cuidadoras principales, en especial a quienes pueden tener otras responsabilidades de cuidado; ofrecer un enfoque de apoyo dirigido a toda la familia para ayudar a sus miembros a orientarse y a comprender lo que puede estar viviendo la persona adolescente con depresión, y también a cuidarse.
  • Tema 5: Experiencias de las madres y los padres con la búsqueda de ayuda. Resultados identificados / subtemas: A menudo son las figuras parentales quienes inician el proceso de búsqueda de ayuda; las figuras parentales pueden tener opiniones dispares (negativas / falta de apoyo frente a positivas) sobre la terapia y la búsqueda de apoyo; las figuras parentales que apoyan a un hijo o una hija con depresión necesitan apoyo para sí mismas — Implicaciones clínicas / recomendaciones: Las madres y los padres pueden considerarse actores clave en la búsqueda de ayuda ante la depresión adolescente; identificar el «encaje terapéutico» es clave en la búsqueda de ayuda, lo que puede implicar probar varios enfoques terapéuticos o varios servicios para encontrar el «encaje» adecuado para cada adolescente; el autocuidado parental y un apoyo adicional son importantes. Las figuras parentales deberían buscar sus propios servicios de apoyo en salud mental o grupos de apoyo.
  • Tema 6: Estigma y juicio por parte de los demás. Resultados identificados / subtemas: A las figuras parentales les preocupa que el estigma en torno a los diagnósticos de salud mental pueda afectar negativamente al futuro de su hijo o hija, ya provenga del personal sanitario, del profesorado o de su comunidad; algunas figuras parentales destacaron experiencias particulares de estigma en distintos contextos culturales — Implicaciones clínicas / recomendaciones: El estigma puede constituir un obstáculo para que las figuras parentales busquen a tiempo tratamiento en los servicios de salud o con el personal escolar; es importante que profesionales de la salud mental sean conscientes de que el estigma puede variar según las comunidades y los contextos culturales; algunas figuras parentales pueden tener sus propios prejuicios y estigma hacia los problemas de salud mental adolescentes, que podrían abordarse con profesionales de la salud mental.

Los temas 3 y 4 sugieren que un enfoque de apoyo dirigido a toda la familia puede ser beneficioso, dado que los efectos de la depresión adolescente se extienden al conjunto de la familia, más allá de la persona cuidadora principal. Esta oferta de apoyo reforzada podría incluir una mejor comunicación y un mejor intercambio de información entre las distintas personas profesionales que apoyan por separado a los miembros de la familia, lo que ofrecería una atención más coordinada. Algunas organizaciones benéficas de salud mental ofrecen información adaptada a los distintos miembros de la familia, reconociendo el impacto de la salud mental adolescente en toda la familia. Los servicios de salud mental podrían beneficiarse de adoptar un enfoque similar en el apoyo a las familias.

Dado que, en el tema 5, las figuras parentales relataron sentirse incomprendidas o insuficientemente apoyadas en la consulta de medicina general y por terapeutas, es importante que el personal sanitario esté informado de la importancia de implicar a las madres y los padres, de su papel en el apoyo a un hijo o una hija adolescente con depresión y de las dificultades que encuentran al hacerlo.

Estos resultados ponen de relieve, desde la perspectiva de la experiencia vivida, que el retraso en la búsqueda de ayuda por parte de las figuras parentales puede originarse en la etapa de reconocimiento de los síntomas, y en particular en la dificultad para distinguir entre los cambios habituales de la adolescencia y los síntomas de depresión.

Implicaciones para la investigación

Los futuros estudios cualitativos deberían seguir directrices de presentación adecuadas, como las que se describen para el análisis temático reflexivo de Braun y Clarke [70, 71], y, en concreto, deberían aportar información sobre la reflexividad y el posicionamiento de quienes investigan en la interpretación de los datos cualitativos, para comprender mejor cómo su trayectoria y sus presupuestos teóricos han configurado la generación de los temas.

Todos los estudios que indicaban el género de las figuras parentales estaban compuestos mayoritariamente por madres, salvo uno con una muestra exclusivamente de padres [49]. Los padres están sistemáticamente infrarrepresentados en la investigación sobre salud mental adolescente [72]. Si a ello se suma la constatación de que los padres a menudo no son conscientes de su papel en el manejo de los síntomas de depresión de su hijo o hija [73], resulta crucial que más estudios exploren las experiencias de los padres ante la depresión adolescente, para que puedan orientar sus necesidades de apoyo y mejorar la psicoeducación dirigida a este grupo. Más allá de los padres, incluir a otras personas cuidadoras que pueden asumir un papel parental, como familias adoptivas, abuelas y abuelos o familias de acogida, permitiría comprender mejor la experiencia de quienes no son madres o padres biológicos y pueden, por ello, enfrentarse a dificultades particulares al apoyar a un hijo o una hija adolescente con depresión.

Los estudios de nuestra metasíntesis incluyeron principalmente muestras de figuras parentales que ya habían acompañado a su hijo o hija en el acceso a los servicios de salud mental; por ello, los futuros estudios deberían tratar de comprender las opiniones de las familias que pueden encontrar más obstáculos para acceder al apoyo, a fin de entender cómo los viven.

Conclusión

En conclusión, esta metasíntesis cualitativa es la primera que reúne múltiples relatos de las experiencias de madres y padres ante la depresión de su hijo o hija adolescente. Estos temas recogen el carácter multifacético del recorrido de las propias figuras parentales que apoyan a un hijo o una hija adolescente con depresión. Las figuras parentales viven incertidumbres desde las primeras etapas de reconocimiento de los síntomas y de comprensión de sus causas, hasta efectos negativos en su propio bienestar debidos al miedo y a la preocupación por la salud mental de su hijo o hija. Estos resultados subrayan la importancia de comprender las necesidades y la experiencia vivida de las madres y los padres, lo que podría orientar una serie de posibles vías para apoyar a adolescentes a través de sus familias, así como el bienestar de las propias figuras parentales.

Abreviaturas

  • ADHD: Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)
  • CAMHS: Servicios de salud mental infantojuvenil (Child and Adolescent Mental Health Services)
  • CASP: Critical Appraisal Skills Programme
  • CBT: Terapia cognitivo-conductual (TCC)
  • ENTREQ: Enhancing transparency in reporting the synthesis of qualitative research
  • GP: Medicina general (general practitioner)
  • MDD: Trastorno depresivo mayor (TDM)
  • PRISMA: Preferred Reporting Items for Systematic reviews and Meta-Analyses

Complexe Systémique: puntos clave

Esta metasíntesis desplaza el foco: más que la depresión del adolescente en sí, examina lo que la depresión hace al sistema familiar. Las madres y los padres aparecen como quienes primero lo notan, a menudo tarde, y quienes primero buscan ayuda, atrapados entre la culpa y la impotencia. Se perciben bucles familiares para quienes practican la terapia familiar: el miedo a las autolesiones lleva a las figuras parentales a «caminar sobre cáscaras de huevo» o, por el contrario, a endurecer las normas; el agotamiento parental reduce la calidez disponible, y la depresión puede mantenerse por ello. Hermanos, hermanas y pareja se reorganizan, a veces para bien. Para la práctica clínica, la lección es doble: implicar a las figuras parentales en la atención en lugar de mantenerlas a distancia, y ofrecerles un espacio propio donde puedan expresarse la vergüenza y el estigma. Los límites residen en muestras reclutadas principalmente a través de los servicios, compuestas de forma abrumadora por madres, y en estudios que dicen poco sobre su reflexividad. Para leer junto con el artículo sobre la resiliencia familiar vista por madres y padres de adolescentes con depresión, y el estudio sobre las creencias causales de jóvenes, madres y padres.

Notas del original

Nota de la editorial. Springer Nature se mantiene neutral con respecto a las reivindicaciones jurisdiccionales en mapas publicados y afiliaciones institucionales.

Agradecimientos. El equipo de autoría desea dar las gracias a Justin Hodds, especialista en documentación de la University of Bath para el Department of Psychology, por su ayuda en la elaboración de la estrategia de búsqueda bibliográfica. Agradece también sinceramente el trabajo de Christy Chiu, Libby Last, Theodora Fung, Suzanne Human y Amber Gardner, que colaboraron en el cribado de los artículos y en la extracción de datos.

Contribuciones de la autoría. NK, HB, GP y NH-S cribaron los resúmenes, títulos y textos completos elegibles. NK, HB y NH-S llevaron a cabo la evaluación de la calidad de los artículos incluidos. NK codificó y sintetizó inicialmente los datos de cada artículo; JL, NH-S, VW, SR y ML afinaron los metatemas finales y contribuyeron a su elaboración. NK redactó el borrador original; todas las personas firmantes contribuyeron, leyeron y aprobaron el manuscrito final.

Financiación. Prof. Maria Loades (Advanced Fellowship, 302929) recibe financiación del National Institute for Health Research (NIHR) para este proyecto de investigación. Las opiniones expresadas en esta publicación son las de la autoría y no necesariamente las del NIHR, del NHS ni del Department of Health and Social Care del Reino Unido.

Aprobación ética y consentimiento para participar. No procede.

Consentimiento para la publicación. No procede.

Conflictos de intereses. La autoría declara no tener conflictos de intereses.

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Traducción no oficial al español de Parents’ experiences of their adolescent child’s depression: a qualitative systematic review and meta-synthesis, de Natalia Kika, Jeffrey Lambert, Nina Higson-Sweeney, Vuokko Wallace, Hebah Bhatt, Grace Perry, Shirley Reynolds y Maria Loades, BMC Psychology, vol. 14, artículo 188 (2026), doi: 10.1186/s40359-025-03923-2, bajo licencia CC BY 4.0. Traducción y maquetación: Complexe Systémique, octubre de 2026, con la ayuda de la inteligencia artificial — la obra se ha modificado en el sentido de la licencia (traducción al español, tablas presentadas en forma de listas). Ni la autoría ni la editorial responden de esta traducción; prevalece la versión original.

Este artículo es una traducción no oficial del artículo original «Parents’ experiences of their adolescent child’s depression: a qualitative systematic review and meta-synthesis», publicado en BMC Psychology (2026) bajo licencia CC BY 4.0. Traducido al español por Complexe Systémique con la ayuda de la inteligencia artificial; la presentación se ha adaptado para la lectura en línea, como se indica al principio de esta página. Prevalece la versión original.

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Cómo citar este artículo

Kika, N., Lambert, J., Higson-Sweeney, N., Wallace, V., Bhatt, H., Perry, G., Reynolds, S., y Loades, M. (2026). Parents’ experiences of their adolescent child’s depression: a qualitative systematic review and meta-synthesis. Complexe Systémique. https://app.complexe-systemique.com/en_GB/articles/parents-experiences-of-their-adolescent-child-s-depression-a-qualitative-systematic-review (Obra original publicada en 2026 en BMC Psychology, 14, artículo 188 (2026); republicada en 2026 por BMC Psychology, https://bmcpsychology.biomedcentral.com/articles/10.1186/s40359-025-03923-2)

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